LA VERDAD DE MI ENAMORADO
Enero de 2005
Mi nuevo chico, me dió su número de teléfono fijo pues él quería que yo le llamara cuando le echara de menos. En varias ocasiones, cuando le llamaba a su casa, oía de fondo a un niño que venía hacia mi chico, gritando: ¡Papá, papá!. A los tres meses de encuentros esporádicos, en una de sus visitas, le dije que había llegado el momento de que me desvelara toda la verdad.
Me confesó, que estaba casado y que tenía un hijo.
Yo creí morirme, el hombre del que me había enamorado perdidamente y que me quitaba el sueño por que no estaba a mi lado, estaba casado y era padre de un niño.
Pensé que nunca volvería a dormir bien, pues nunca podriamos pasar la noche juntos, me pasaría las noches pensando que mi chico estaría durmiendo con su esposa.
Le pedí que se marchara, que dejara de manejar mis sentimientos y le dije que había destrozado mi confianza en él, no había sido sincero conmigo y eso me dolía. Me había engatusado para hacer que me enamorara de él y ahora me venía con la verdad, y la verdad era que mi vida ya era demasiado complicada para encima, estar compartiendo un hombre con su familia, así pues le pedí que terminaramos la historia en ese punto.
Estuve fatal durante un mes, esta desesperación desapareció cuando conocí a Manuel, (digo su nombre por si por un casual leyera esto).
Le conocí a través de gaydar.es, además de todas las cosas en común, vivíamos relativamente cerca, los dos en La Vera, le pedí que viniera a verme a mi pueblo, nos gustamos desde el primer momento, cenamos, charlamos y tomamos algo, saltaban chispas entre nosotros y me pidió que le llevara a mi casa.
Hicimos el amor como nunca lo había hecho antes, los dos versátiles, todo eran caricias y dulzuras, todo muy tierno, es un amor de hombre.
A la semana me pidió que fuera yo a su casa, lo hice, y nuestro idilio siguió haciendose fuerte. La semana siguiente volvió a tocar en mi casa y descubrí en Manuel lo que siempre había estado buscando,
era mi media naranja, por fin había encontrado alguien con quien estar feliz y cómodo.
El teléfono sonó en mi casa, era mi amigo el casado para decirme que estaba en mi pueblo y que venía a mi casa para hablar conmigo.
Me contó toda su vida: Resultó que él en su época de estudiante, alquiló una habitación en un piso compartido, la dueña del piso tenía su propia habitación, y había otras dos chicas que tenían las otras dos habitaciones del piso alquiladas. El caso es que esta mujer, se encariñó con mi chico y le acosó hasta conseguir llevárselo a la cama, él perdió la virginidad con esta mujer y ella se encargó de hechar a las chicas del piso. Le engatusó de tal manera, que él sólo veía por los ojos de ella, al poco tiempo le dijo que la había dejado embarazada y se encargó de publicarlo en su familia y en la familia de él, así que se vió obligado a casarse con ella. Él tenía 21 y ella 38 cuando se casaron. A los 5 meses de casarse, él se fué a Roma de viaje y ella "misteriosamente" perdió el bebé. Vendieron el piso y se compraron un chalet adosado en una zona adinerada de Madrid, él empezó a trabajar duro para no tener que estar mucho tiempo en casa, ya que ella había cambiado su caracter desde su "aborto", se había vuelto muy irascible y le hechaba en cara que no la dejara embarazada de nuevo, el caso es que ella no podía quedarse embarazada, pero eso lo supo después. Cuando ella tenía 54 años, después de muchos años de hacerle la vida imposible a mi chico, descubrieron que mediante una técnica "in vitro" y gracias a una donante de óvulos, mi chico podía fecundar un óvulo con su semen y que le fuera implantado a su esposa, pero dada su edad, tuvo que someterse a un duro tratamiento hormonal, una vez preparada, la implantaron el óvulo y unos meses después nació el hijo de mi chico, 17 años después de casarse. En el momento que yo le conocí, el niño tenía 5 años, él tenía 42 años y ella 59 y llevaban 22 años casados. En todo ese tiempo, ella estuvo torturándole psicológicamente por no dejarla embarazada. El día del parto, le comunicaron a él que ella era esteril, pero ya era tarde, tenía un hijo al que cuidar.
Cuando yo escuché todo esto, esta historia que me contó entre lágrimas, con un sofocón terrible, no puede por menos que intentar calmarlo, él había encontrado en mí una tabla de salvación, yo era la única persona que le había mostrado amor en toda su vida, resultó que había descubierto que era gay, pero nunca se le había pasado por la cabeza mantener una relación sentimental con otro hombre hasta conocerme a mí, yo le dí el cariño que nunca antes había encontrado y se había enamorado de mí y yo le había rechazado por ocultarme su condición de casado.
¿Qué podía hacer?.
Mi nuevo chico, me dió su número de teléfono fijo pues él quería que yo le llamara cuando le echara de menos. En varias ocasiones, cuando le llamaba a su casa, oía de fondo a un niño que venía hacia mi chico, gritando: ¡Papá, papá!. A los tres meses de encuentros esporádicos, en una de sus visitas, le dije que había llegado el momento de que me desvelara toda la verdad.
Me confesó, que estaba casado y que tenía un hijo.
Yo creí morirme, el hombre del que me había enamorado perdidamente y que me quitaba el sueño por que no estaba a mi lado, estaba casado y era padre de un niño.
Pensé que nunca volvería a dormir bien, pues nunca podriamos pasar la noche juntos, me pasaría las noches pensando que mi chico estaría durmiendo con su esposa.
Le pedí que se marchara, que dejara de manejar mis sentimientos y le dije que había destrozado mi confianza en él, no había sido sincero conmigo y eso me dolía. Me había engatusado para hacer que me enamorara de él y ahora me venía con la verdad, y la verdad era que mi vida ya era demasiado complicada para encima, estar compartiendo un hombre con su familia, así pues le pedí que terminaramos la historia en ese punto.
Estuve fatal durante un mes, esta desesperación desapareció cuando conocí a Manuel, (digo su nombre por si por un casual leyera esto).
Le conocí a través de gaydar.es, además de todas las cosas en común, vivíamos relativamente cerca, los dos en La Vera, le pedí que viniera a verme a mi pueblo, nos gustamos desde el primer momento, cenamos, charlamos y tomamos algo, saltaban chispas entre nosotros y me pidió que le llevara a mi casa.
Hicimos el amor como nunca lo había hecho antes, los dos versátiles, todo eran caricias y dulzuras, todo muy tierno, es un amor de hombre.
A la semana me pidió que fuera yo a su casa, lo hice, y nuestro idilio siguió haciendose fuerte. La semana siguiente volvió a tocar en mi casa y descubrí en Manuel lo que siempre había estado buscando,
era mi media naranja, por fin había encontrado alguien con quien estar feliz y cómodo.
El teléfono sonó en mi casa, era mi amigo el casado para decirme que estaba en mi pueblo y que venía a mi casa para hablar conmigo.
Me contó toda su vida: Resultó que él en su época de estudiante, alquiló una habitación en un piso compartido, la dueña del piso tenía su propia habitación, y había otras dos chicas que tenían las otras dos habitaciones del piso alquiladas. El caso es que esta mujer, se encariñó con mi chico y le acosó hasta conseguir llevárselo a la cama, él perdió la virginidad con esta mujer y ella se encargó de hechar a las chicas del piso. Le engatusó de tal manera, que él sólo veía por los ojos de ella, al poco tiempo le dijo que la había dejado embarazada y se encargó de publicarlo en su familia y en la familia de él, así que se vió obligado a casarse con ella. Él tenía 21 y ella 38 cuando se casaron. A los 5 meses de casarse, él se fué a Roma de viaje y ella "misteriosamente" perdió el bebé. Vendieron el piso y se compraron un chalet adosado en una zona adinerada de Madrid, él empezó a trabajar duro para no tener que estar mucho tiempo en casa, ya que ella había cambiado su caracter desde su "aborto", se había vuelto muy irascible y le hechaba en cara que no la dejara embarazada de nuevo, el caso es que ella no podía quedarse embarazada, pero eso lo supo después. Cuando ella tenía 54 años, después de muchos años de hacerle la vida imposible a mi chico, descubrieron que mediante una técnica "in vitro" y gracias a una donante de óvulos, mi chico podía fecundar un óvulo con su semen y que le fuera implantado a su esposa, pero dada su edad, tuvo que someterse a un duro tratamiento hormonal, una vez preparada, la implantaron el óvulo y unos meses después nació el hijo de mi chico, 17 años después de casarse. En el momento que yo le conocí, el niño tenía 5 años, él tenía 42 años y ella 59 y llevaban 22 años casados. En todo ese tiempo, ella estuvo torturándole psicológicamente por no dejarla embarazada. El día del parto, le comunicaron a él que ella era esteril, pero ya era tarde, tenía un hijo al que cuidar.
Cuando yo escuché todo esto, esta historia que me contó entre lágrimas, con un sofocón terrible, no puede por menos que intentar calmarlo, él había encontrado en mí una tabla de salvación, yo era la única persona que le había mostrado amor en toda su vida, resultó que había descubierto que era gay, pero nunca se le había pasado por la cabeza mantener una relación sentimental con otro hombre hasta conocerme a mí, yo le dí el cariño que nunca antes había encontrado y se había enamorado de mí y yo le había rechazado por ocultarme su condición de casado.
¿Qué podía hacer?.
Comentario:
Erótico,creativo, serio y seguro. diferente con el que podáis disfrutar los dos. descubre un mundo nuevo de sensaciones y formas diferentes de divertirse, anÃmate;)
Comentario:
Parece que no tienes intención de regresar.
Un abrazo allí donde estés
Un abrazo allí donde estés
Comentario:
Realmente esto es un dramon si( no creo que te contara una milonga. Existe un poder especial en el llamado sexo débil, que hace que como las mujeres maltratadas por sus maridos consiguen hacernos sintir culpables y que debamos pagar de alguna manera nuestras culpas.Es normal ese maltrato y tb su forma de reaccionar, nunca conocio otra , es como el miope que ve borroso pero piensa que se ve asi. En ti encontro la luz que le hacia falta y lo que le hizo reaccionar y tomar su rumbo. Un abrazo y suerte
Comentario:
Verato, echo de menos leerte... que tal estás?
Un saludo
Un saludo
Comentario:
Hace un mes que nos tienes a la espera...
Saludos!
Saludos!
Comentario:
sigo visitando tu blog a la espera ...
saludos
saludos
Comentario:
De un lector ávido de tu historia
Entro diariamente en tu blog
Espero que continúes deleitandonos
SALUDOS!!!
Entro diariamente en tu blog
Espero que continúes deleitandonos
SALUDOS!!!
Comentario:
No estoy de acuerdo con culpable, esta vez...no. Tienes que ponerte en la piel de este hombre para poder entenderle y tal vez tú tengas las ideas más claras o tengas más recursos personales para afrontar las situaciones de la vida. Seguro que tú no actuarías así, "aguantar" 17 años, pero tal vez actúes de tal forma que a otro le parezca que "no se sostiene".
Un saludo para Culpable y para Verato: yo me identifico con tu enamorado, porque guardo cierta similitud con él... lo cuál no significa que le justifique, pero sí te digo que creo que necesita alguien que le apoye incondicionalmente.
Saludos
Un saludo para Culpable y para Verato: yo me identifico con tu enamorado, porque guardo cierta similitud con él... lo cuál no significa que le justifique, pero sí te digo que creo que necesita alguien que le apoye incondicionalmente.
Saludos
Comentario:
Qué podias hacer?? me preguntas?? Salir de alli corriendo!!!! Pero vamos sin dudarlo un minuto, que me explique alguien como una vez que sabes que tu mujer "ha perdido el crio" aguantas con ella 17 años mas hata que realmente se queda embarazada????? Estamos hablando de 17 años, no 17 dias, y encima siendo un hombre, una de dos, o realmente no lo pasó tan mal y por eso no se fue, o macho te contó un dramón en el que tu picaste. Por que aguantar 17 años con alguien que te hace la vida imposible, a la que no quieres y encima es una mujer y tu eres gay, no se pero la historia no se sostiene por ningun lado. Mucha suerte.
Comentario:
Ya contarás qué ocurrió. Sólo él puede saber el infierno que ha vivido y sólo tú sabes lo que quieres en una relación.
Un abrazo
Un abrazo