Diario de un gay de pueblo
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Los Goya y algo de Manu
Estoy actualizando el blog pero la gala de los Goya me tiene un poco distraído. Ya le han dado el Goya a Pene por Volver. A mí las películas de Almodóvar nunca me ha parecido que sean para tanto. No sé por qué antes no aguantaba a la P pero últimamente me cae bien.
He leído en algún sitio que le ofrecieron a Almodóvar dirigir Brokeback Mountain. Si no recuerdo mal aquellos vaqueros comían judías de lata. Me imagino el juego que esto le habría dado a Almodóvar. Dos hombres solos, comiendo judías y en plena montaña o en la tienda de campaña. Aquello habría sido un concurso de pedos y no tan silenciosos como los de Carmen Maura en Volver.

He visto que en la gala muchos van con la videocámara. Yo pensaba que eso quedaba un poco hortera. ¿Será deformación profesional o quizá cuelguen los vídeos en el YouTube? Y lo de los folios doblados que llevan para leerlos cuando ganan el premio, no sé, tengo que ver los Oscars este año para ver si también lo hacen.

Lo que me gusta de esto es ver la cara que ponen los 3 nominados que se quedan sin premio. Al final deberían dar otro premio al mejor actor por haber disimulado mejor la cara de fastidio.

Respecto al post de ayer en principio iba a hablar de lo difícil que es conocer gente cuando vives en un sitio pequeño, pero al mencionar a Gabriel seguí por ahí y al final me quedó muy largo para seguir.
Y hoy a punto estoy, después de los premios que se está llevando "El Laberinto del Fauno", que es una co-producción hispano-mexicana, de hablar de Daniel, un chico mexicano que conocí en un chat y que después conocí en persona. (le queda bien la barba de dos días a Amenábar).

Pero mejor sigo con la semana y lo del poco ligoteo. (qué delgado esta Segura no?). (¿Cómo puede Almodóvar tener tanto pelo y su hermano tan poco?)

Bueno, ya se acaba la gala, así que sigo.
Pues una de las opciones es ligar en el servicio. En algunos blogs leo sobre eso, pero quizá sea más en el ambiente. Porque yo en cuanto bebo un poco de líquido tengo que ir al aseo cada cinco minutos y lo normal es que no pase nada. Bueno, no hace mucho estaba meando al lado de otro que de repente me dice: "qué capullo más gordo tengo". Y como me dijo eso lo mire bien y era verdad. Lo malo es que después siguió: "y tengo que estar haciendo el paripé con mi novia!". Y se fue, supongo que con su novia.

Otras veces entro en el chat de mi comunidad. Aquello parece un entierro, eso cuando no hay dos peleándose en el general llamándose "marica mala" o "reinona vieja". Y cuando hablas con alguien, estés donde estés siempre te dicen "uf, qué lejos", y después ni adiós. Y si alguien sí piensa que estás cerca aunque estés a 100 km, que debe ser lo más cerca de aquí que hay vida gay, o por lo menos que se comunique por internet, siempre quieren que te desplaces tú, aunque sean las dos de la madrugada y estén cayendo chuzos de punta. Tampoco es que me atraiga la idea de quedar con alguien de un momento para otro por hablar 5 minutos. Y lo de hablar más veces y después quedar sí lo he hecho pero como no siempre ha salido muy bien prefiero dejarlo para más adelante.

MANU

Y por eso decía que no era raro que me acabara fijando en Manu, por lo menos un poquito. A veces he hablado de una chica que yo pensaba que quería algo con Manu. La llamaré V. V parece que hace de hilo conductor entre Manu y yo. Cuando está con nosotros es cuando más nos abrimos más el uno al otro. Esta semana casi ni había hablado con él , a pesar de tenerlo al lado mucho tiempo. Y es que él es una persona de muy muy pocas palabras.

Pues el jueves V. dice que nos va a buscar una novia a Manu y a mí. Era mi momento para ver cómo actuaba él. Yo le pregunté a V. si una para los dos o una para cada uno. Manu contesta que él ya tiene tres, pero ella le pregunta qué cómo la quiere, que si tiene que ser guapa. El responde que la belleza es pasajera. No saqué ninguna conclusión.
V. me preguntó si iba a salir esa noche, porque en su casa daba una fiesta su compañera y ella no quería estar allí porque la relación es muy tensa, aunque culpa al novio que está allí de visita más que a ella. Y sí es verdad que el novio de su amiga siempre quiere ser el centro de atención, además de haberle llamado a V. retrasada emocional.
Por la noche quedé con Marisa y V. No sabía cómo iba a salir la cosa porque me parecen muy distintas, pero se cayeron muy bien. V. preguntó si había salido Manu pero ni ella ni yo le habíamos comentado nada, y le dije que quizá deberíamos habérselo comentado y que yo tenía su teléfono si lo quería llamar. Ella no quiso porque le parecía que últimamente estaba raro con ella pero me animó a que lo hiciera yo y no esperé a que insistiera mucho. Así que le llamé. Claro que era jueves por la noche, casi las doce, a punto de nevar y lleva dos semanas con la garganta mal y no quería recaer. O sea que no salió aunque nos dio las gracias por habernos acordado de él. Yo inmediatamente le dije que era normal que no quisiera salir teniendo placas en la garganta, que sí que mejor que se quedara en su casa. No quería luego sentirme culpable si se ponía peor. Pero yo en aquella conversación por teléfono, y no quiero volver a lo de antes de Navidad, noté una especie de complicidad. Tengo la impresión que si le hubiera insistido un poco habría salido. Pero al final todo son impresiones.
Al día siguiente nada más verme entrar con la cara de cansancio y quejándome de sueño me dice "ya te lo dije". Y estuvo muy comunicativo, incluso haciendo gracias toda la mañana. Pero sería porque era viernes.

 
Un vividor


El Mp3 ha aparecido, estaba debajo de un mueble. Así que me quedo más tranquilo.
Y por lo demás la semana no ha tenido muchas novedades. Trabajo en un pueblo de algo más de 10.000 habitantes. En el que vive mi familia no llega a 1.000. Así que muchas oportunidades para ligar no hay y al final me acabo fijando en mi compañero Manu. No es que esté enamorado de él o que me enamore de todos los que trabajan conmigo.
Sólo me he enamorado de un compañero de trabajo (hetero), hace mucho, de Gabriel, que además compartía piso conmigo y salíamos juntos. Aunque cuando lo conocí jamás se me habría pasado por la cabeza que me iba a enamorar tanto como después lo hice, que en el mundo para mí durante un tiempo, sólo existiría Gabriel y después Gabriel.
Al principio no me atraía ni veía en él nada interesante, pero poco a poco lo fui conociendo. Tenía una personalidad arrolladora, caía bien a todo el mundo. Se pasaba el día de bar en bar, aunque esto no suene muy bien. Por eso había poca gente que no lo conociera. Tenía además un lado rebelde pues a pesar de toda su popularidad me decía que la vida que tenía no era la que le gustaría tener. Se consideraba un vividor y para él lo más importante era exprimir la juventud hasta que llegara a los 30, con muchos excesos incluidos. Decía que después no teníamos mucho que hacer aquí. No quería tener hijos. Le parecía muy cruel traer hijos a esta vida "perra" . Esto me lo solía confesar al final de una noche de juerga, después en condiciones normales nunca hablábamos de ese tema, ni de otros.

Un día me di cuenta que me gustaba. Creo que en gran parte era admiración. Fuera lo que fuera lo que llegué a sentir por él era muy fuerte, creo que más de lo que jamás haya sentido por nadie. De hecho creo que después de él no me he enamorado de nadie y de esto hace como 10 años. Después de él he querido (mucho), pero eso no es lo mismo que amar, sino algo así como el cafe descafeinado , el sucedáneo de chocolate o la sacarina.

A Gabriel, aunque tenía novia que vivía lejos, me costaba mucho no confesárselo todo. Un fin de semana que yo me iba y él se quedaba dejé una hoja en mi habitación , en un sitio bien visible, que decía "Te quiero, me da igual lo que pienses". Mucho después me dijo que sí había visto aquel papel, pero cómo lo había interpretado no lo recuerdo.

En una de nuestras salidas, antes que él supiera que yo era gay, nos encontramos a otro chico (casado) que se consideraba anarquista y que pasaba de todo. Gabriel y yo ibamos con gente del trabajo. Por lo menos él y el que nos encontramos iban muy pasados. Y de repente los dos se colocan en medio de todos y se empiezan a besar. El anarquista quiere que yo me una pero todo el mundo está mirando y yo me corto. Después no pasa nada más. Al final de la noche Gabriel y yo nos vamos a casa. Yo me siento confundido. Gabriel se va a su habitación y yo a la mía, pero la tentación es muy fuerte después de lo que ha pasado. Llamo a su habitación, me abre, y le pregunto si quiere que me quede. "No, no tío", me dice, "tú vete a dormir, esto ha sido una tontería".

Al día siguiente no hablamos mucho del tema pero me invitó a ver una obra de teatro sobre dos lesbianas. Fue su forma de decirme que no le importaba que fuera gay.

Otro día después de salir me dijo que a él por su aspecto le entraban muchos gays, pensando que él también lo era. Yo le contesté que si además de entrarle, alguno se había enamorado de él, porque yo lo había hecho. Después cuando le decía que le quería se reía. Me preguntaba que qué era eso del amor, que seguramente yo "creía" que le quería, pero que no era así.
Lo curioso es que sólo hablábamos de estas cosas cuando volvíamos a casa después de ir de fiesta. Nos quedábamos en su habitación fumando y hablando, con la luz tenue de una lámpara que no sé si iba con aceite o era una vela, con la música que siempre me dejaba elegir a mí, y la foto de su novia en la pared. Por cierto a mí su novia, que era una rubia explosiva, y además una buenísima persona, siempre me cayó muy bien. Además digamos que venía en el paquete. Cuando lo veía detrás de alguna otra chica ya no me hacía tanta gracia. Yo le decía que un día la novia me iba a dar unas bofetadas por querer quitárselo, pero según él ella no tenía que enterarse. Sólo en momentos como aquellos me contaba que no era todo lo feliz que quería ser. Muchas veces me decía que le habría gustado ser homosexual, y que ojalá lo fuera porque así nos quedaríamos los dos allí en casita pasándolo bien. Y así nos quedábamos hablando, sentados en la cama, a pesar de haber llegado a las 6 de la mañana ,hasta que no sé cuál de los dos decidía que había que irse a dormir, aunque supongo que a mí me debía costar mucho irme a mi cama.

Una de las cosas que Gabriel pensaba, hace 10 años, era que los medios de comunicación estaban haciendo mucho para que la homosexualidad se viera como algo normal, y que seguramente en 10 años se habría avanzado mucho. Y creo que tenía razón.

Unos meses después cada uno siguió por su camino. Y a pesar de que pensaba que a los 30 la vida ya no tenía mucho sentido, años después se casó con su novia de siempre y ahora tienen dos hijos. De vez en cuando, una vez al año o cada dos años me llama. Me dice que él sigue siendo como siempre, supongo que de desastre, de vividor, de insatisfecho, de rebelde. La última vez fue el día que se aprobó la ley de matrimonios gays, aunque yo no estaba solo y no hablamos del tema. Y ese día, cuando cogí el teléfono y dijo que era Gabriel, al principio no sabía de qué Gabriel se trataba. "Gabriel, ¿qué Gabriel?" Hasta yo mismo me sorprendí de no haberlo reconocido. Yo le he llamado dos veces que no me sentía bien por razones que no tenían nada que ver con él, pero nunca estaba solo y no he podido hablarle de lo que quería.

A veces me pregunto, ¿si se volvieran a dar las mismas circunstancias, volvería a sentir lo mismo? Yo creo que cuando se ha olvidado a alguien por quien tuviste unos sentimientos después ya no vuelve a ser lo mismo, incluso no sabes qué veías en aquella persona para estar tan pillado. Pero hace muchos años que no lo veo y por eso no sé si me parecería el mismo Gabriel que tenía tan idealizado entonces.

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Yossi and Jagger






Acabo de ver esta película (Yossi and Jagger) sobre dos oficiales israelíes. Está basada en un hecho real. La próxima que veré será Beautiful Thing.
La segunda foto es de la novela Disobedience de Naomi Alderman, que es sobre dos chicas judías, aunque la historia se desarrolla en Londres.
 
El ¿robo?
El lunes llevé al trabajo un Mp3 que uso casi más de lápiz de memoria. Tengo, bueno tenía, dos iguales, porque el otro estaba ya lleno y necesitaba uno con cierta urgencia y bueno al final me compré otro igual con el doble de memoria pero por la mitad de precio.
Lo conecté a un PC y como siempre se me olvidó allí. Cuando llegué a casa me di cuenta que no lo tenía y pensé que al día siguiente estaría allí o alguien me lo habría puesto en la mesa como suele pasar. Pero nada, el martes ya no estaba.
No me costó muy caro y tampoco tenía nada que no se pueda sustituir en la memoria. Lo que me molesta más es que pueda haber alguien entre mis compañeros que se dedique a estas cosas y que me esté hablando todos los días como si nada. Pero a la vez me cuesta pensar que alguno de los que están allí lo haya cogido. Prefiero pensar que ha sido un despiste mío o que alguien de la calle se ha colado y como es algo tan fácil de guardar se lo ha llevado.
En fin, habrá que tener más cuidado de aquí en adelante.
 
Lunes: salgo del armario y vuelvo a entrar; Jueves: "Real Love" de Massari
El lunes llego al trabajo, deseando que el día pase pronto. Lo que viene siendo un lunes. Poco después de llegar nos tomamos un café de la cafetera que tenemos allí. Y de repente, sin saber cómo,surge una conversación de lo más surrealista. Alguien dice que me tengo que buscar una novia. Antes de que yo pensara lo típico (será un novio), María, la compañera que se sabe la vida y milagros de todo el mundo dice que "o un novio, por qué va a tener que ser una novia". Otra dice, "no, no lo creo, tiene que ser una novia". Y yo allí, sin saber qué decir, y sin decir nada, pensando "que se lo guisen y se lo coman ellos". Como tenía muchas cosas que hacer me voy a trabajar.
Unos minutos después llegan los que habían estado en la conversación anterior. María me dice, "qué te parece Cati?, con lo moderna que es y no quiere que te busques un novio". Otra compañera que es lesbiana aunque no nos lo ha dicho contesta "Cati me ha decepcionado ". Manu, que no había estado en la conversación de antes, noto que se me queda mirando como diciendo, "qué está pasando aquí?" Y yo, si antes no sabía qué decir, ahora menos con Manu delante. Lo único que pensaba es "me están sacando del armario y yo como no digo nada, se supone que lo estoy confirmando". Pero después María me vuelve a meter al armario cuando me enseña en el ordenador un video de un spa donde dos masajistas femeninas están dando un masaje a un cliente. Y me dice si no me gustaría ser yo el que estuviera ahí. Y yo pensé, "por qué me saca del armario para volver a meterme?. Y ahí quedó todo.
Ayer jueves no salí. Marisa me invitó a cenar a su casa. Me estuvo hablando de una relación que tiene con un chico y que dice que va a salir mal, que se come mucho la cabeza. Cuando todo eso empezó yo le había dicho que se lanzase porque lo estaba deseando, que se lo tomara como sexo sólo si pensaba que enamorarse iba a hacer que lo pasara mal. Esto de dar consejos es muy peligroso y sólo los sigues si te conviene supongo. Ayer me dijo que yo era el único con el que podía desahogarse sobre todo esto y que no estaba superenamorada, sólo "enamoriscada". El único consejo que supe darle es que ahora no pensara en las consecuencias, pues si algún día todo acababa mal, una de las cosas de las que más se arrepentiría sería de no haber disfrutado de lo que tenía mientras lo tenía por miedo a lo que pudiera pasar en el futuro.
Con Marisa salí del armario en Noviembre o así. Desde entonces nos hemos visto una o dos veces y yo creo que la he aburrido hasta la saciedad contándole cosas que tenía guardadas. Ayer me apetecía contarle todo lo que no he echo desde que no nos veíamos hace más de un mes pero no quería resultarle pesado otra vez. Al final me fui a casa no demasiado tarde y encontrándome un poco raro y triste. Intenté buscar una canción que me apeteciera escuchar en ese momento, pero no encontré ninguna que me satisfaciera del todo.
La que más se acercó fue "Real Love" de Massari.
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Mark vuelve a casa por Navidad.
Mark es un amigo inglés que he hecho por chat, aunque él es hetero. Lo conocí hace dos Navidades en uno de esos chats en los que puedes ver todas las cámaras pero si quieres verlas más rápìdas tienes que pagar.
Él estaba allí intentando encontrar una chica con la que jugar por la cam. De todas formas le pregunté si quería intercambiar el messenger conmigo y nos pusimos a hablar por allí. Estuvimos en contacto durante esas Navidades y luego se mudó a casa de su padre donde no tenía conexión a internet. Volvimos a hablar unos meses después, él desde un cibercafé.
Después no volvió a conectarse hasta las Navidades de hace un año. Otra vez volvió a estar unos días conectándose pero luego volvió a desaparecer. Cuando estuve en Londres el verano pasado, aunque no estaba seguro de lo que hacía pues no lo conozco muy bien, me decidí a mandarle un mail por si quería quedar para tomar algo pero su correo no funcionaba. Una vez me había dicho que si quería llamarle por teléfono que lo hiciera cuando quisiera pero yo en aquel momento no hice mucho caso porque no tenía pensado ir a Londres, así que cuando fui me arrepentí un poco pues siempre es interesante conocer gente nueva.
Y después de todo ese año, como yo ya casi suponía, ha vuelto a aparecer en el messenger estas Navidades, durante unos días.
Me imagino que volverá a aparecer las próximas Navidades.
Aunque hemos hablado de sus relaciones, de las mías, de trabajo, incluso de sexo, para mí siguen siendo un misterio sus apariciones y desapariciones.
 
¿Chistes homófobos?
La vuelta al trabajo no ha sido fácil. Cuesta acostumbrarse, y eso que el lunes antes de empezar iba contento, un poco cansado ya de las fiestas. Y también un poco nervioso porque iba a encontrarme otra vez con Manu. No me gusta mucho ese momento en que tienes que saludar a un montón de gente y lo de "Feliz Año", "Feliz Año", "Feliz Año".... Estoy seguro que a Manu, con lo reservado que es, también le pasa, porque cuando nos saludamos estuvo a punto de darme dos besos....
De todas formas creo que he sido un poco iluso. No he visto en él esta semana mucho interés. El martes ya empezó mi compañera, la que demostraba cierto interés por él, a convencernos a los dos para que salieramos el jueves. Yo dije que quizás saldría y él me preguntó "Ah, ¿sí?" Le contesté que creía que sí. Al principio me pareció entenderle que quizás saldría él también pero después le oí decir que otra vez no, (refiriéndose al viernes que no fue a trabajar porque se había ido a dormir demasiado tarde el jueves).
Así que ahí estaba la incertidumbre otra vez. Yo no volví a sacarle el tema porque si le preguntaba algo creo que me iba a temblar hasta la voz. Pero nuestra compañera se lo ha preguntado alguna vez más y ha dicho que no salía.
Al final quedé con ella y con unas amigas suyas muy majas y aunque no había mucha gente no estuvo mal.
Ahora pienso que todo aquello de Manu era producto de la euforia pre-navideña, quizás el calvo de la lotería como ya no se dedica a la lotería, se dedicó a repartir ilusiones en este otro sentido de los sentimientos, pero como ahora ya se habrá ido con Papá Noel al Polo Norte pues ya ha dejado de repartirlas.
Y una de las razones por las que ya me inclino más a pensar que es hetero es por un chiste que hizo. Un compañero estaba contando una historia de cuernos de alguien y alguien dijo que ella donde vivía antes lo único que había pasado no era para sorprenderse tanto como la historia que había contado el otro , y la historia de ella era que un cura se había enamorado de una mujer de allí. Manu dijo que eso si era sorprendente, porque lo normal sería que el cura se hubiera enamorado de uno no de una. Y no sé si un gay haría ese chiste pero con lo tímido que es él si fuera gay no me lo imagino haciéndolo.
Ahora cuando no estoy en el trabajo no me parece que sienta mucho por él pero cuando estoy cerca sí siento un hormigueo en el estómago y ganas de estar más cerca. ;)
 
Get real
Por fin he visto esta película sobre un chico gay que quiere salir del armario. La encontré a través de uno de los blogs y la recomiendo.
 
Tic tac tic tac
Un día para la vuelta a la rutina. Estoy un poco aburrido, así que no me cuesta tanto como otras veces volver al trabajo. Y además tengo el aliciente de que allí estará Manu, si no le ha tocado la lotería. Tampoco es que piense mucho en él pero tengo la sensación de que cuando vuelva empezará la emoción otra vez, que si tiene novia, que si no tiene, que si vamos a salir una noche juntos, ... Hace unos días soñe con él otra vez. En una fiesta los dos nos buscábamos constantemente. Es la tercera vez que sueño con él y creo que nunca había soñado con nadie tantas veces, excepto con gente que conozco de toda la vida supongo.
El calendario marca los temas sobres los que escribimos en los blogs: cenas de Navidad, Nochevieja, Reyes, vuelta a la la rutina... Pero como cada uno lo vive de forma distinta puede ser interesante leer los distintos blogs.
Aunque supongo que lo bueno es que pase algo interesante y fuera de lo común que poner aquí. Pero como ahora estoy en un pueblo no pasa nada. Y si alguna vez pasa esto es como un "Salsa Rosa" en pequeño, la noticia se extiende como la pólvora y en unas horas todo el mundo se ha enterado. Entonces la gente , según que haya pasado, se escandaliza o hace que se escandaliza, se cuentan distintas versiones, se indaga un pooc más, se critica o se da la razón a quien sea el protagonista de la noticia, y así hasta que hay algo nuevo para entretenerse y ya se olvida lo anterior.En fin, es lo que hay.
Hoy, ya más bien ayer , fue el cumpleaños de un ciberamigo que llamaré J. Ya hace cinco años que lo conocí chateando, casi nada. La historia es una de esas cosas que a nadie le hace gracia que le pasen. Y tiene dos versiones, la que cuento al principio a los amigos que saben que soy gay porque es más suave. Y la otra versión, que contaré aquí, es la verdadera, pero que a mí me dolía más contar, sobre todo antes.
Yo sabía todo eso que dicen que en internet se cuentan muchas mentiras, que cada uno se hace la idea que quiere del otro, y todo eso.
Él era la segunda persona con la que yo intimé por internet. (El primero fue Daniel, de México, algún día hablaré de él) Este ciberamigo tenía entones 30 años, soltero claro, su nick, que coincidía con su nombre, era J.... Incluso me explicó por qué sus padres le habían llamado así. Estuvimos dos meses y pico chateando más o menos regularmente, excepto unos cuantos días en que una tormenta le quemó el módem y no acababan de instalarselo y otros en los que tenía que ayudar a un amigo que se había ido de vacaciones en un negocio, y el amigo se demoraba en terminar sus vacaciones.
J decía que le gustaba mucho mi forma de ser y que me quería mucho, vamos que me quería. Pero yo ya tenía la experiencia de Daniel y era un poco escéptico con todo esto. No puedo negar que me encontraba muy agusto hablando con él y que yo también quería pensar que sentía algo por él.
Después de los dos meses y pico un día decido mandarle una foto para que no se haga ilusiones. Era tontería que estuviese diciéndome que me quería mucho sin ni siquiera conocerme.
Esa noche después de enviarle la foto a su correo se conecta. Me dice que tiene que decirme algo. Que está muy arrepentido de haberme mentido, pero que en realidad no tiene 30 años sino 40, que su nombre es otro y que está casado, aunque no quiere a su mujer y está pensando divorciarse. Y entre nosotros, si yo quiero, todo sigue igual.
Mi reacción al principio es pensar que no le ha gustado mi foto, pero al final digo vale, bien , todo sigue igual por mi parte. Yo también he mentido alguna vez sobre el nombre en los chats, o sobre donde vivo , pero nunca sobre la edad o con alguien que hubiera hablado tanto tiempo.
Aunque todo seguía igual a partir de aquel día él ya no puede conectarse al chat, no recuerdo por qué. Nos seguimos comunicando por mails. Él me dice que no tiene ganas de nada porque se está divorciando de su mujer. Yo no entiendo nada. Si dice que me quiere, yo tendría que ser quien estuviera ayudándolo.
Pasa un mes y recibo un correo diciéndome que ha conocido a otro chico de su tierra en un chat, que han quedado y está muy enamorado. Me sentí estafado pero en ciertos momentos lo mejor es la sinceridad porque así ya sé a que me tengo que atener o en qué posición estoy yo.
Él me pide perdón una y otra vez, me dice que lo que me ha hecho no tiene nombre. Yo le perdono, aunque no creo que hubiera nada que perdonar. No le culpo a él de nada pero mi autoestima no queda muy bien parada.
Al final queda una especie de cariño hacia él. Al fin y al cabo no lo había conocido en persona ni había habido nada real entre nosotros.
Desde entonces nos escribimos correos cada cierto tiempo contándonos cómo nos va y ya le consideraba un buen amigo, aún sin conocerlo, hasta que pasó algo que todavía no se ha aclarado. Un día cuando ya me estaba acostumbrando a llamarle por el nombre que yo creía que sí era el verdadero me dijo que ese tampoco era su nombre. Me lo soltó así en un correo sin ninguna explicación entonces ni después que yo sacará el tema en algún correo.
Y desde entonces sí que tengo reservas respecto a esta ciberamistad
 
Comprando gallumbos con mi primo
Dentro de un rato he quedado con mi primo para ir de compras (los regalos de Reyes). Llegaré tarde porque me he levantado con ganas de escribir.
Como estoy en el pueblo de mis padres no sé muy bien si ya hay rebajas, auque creo que todavía no. Necesito comprarme ropa pero no es que me guste mucho ir de compras. Soy de los que se compran lo primero apañado que encuentro, y a veces si necesito un pantalón me compro dos (una vez hasta 3) para no tener que volver en una temporada.
Lo de primo es distinto. Si vamos a un Carrefour se mira todas y cada una de las estanterías. Parece exagerado pero aseguro que es así.
Lo del título es porque de compras con mi primo descubrí que había más tipos de calzoncillo que los típicos slips.
A mí los calzoncillos, calcetines y camisetas de invierno me los compraba mi madre hasta que empecé a ligar un poco y me di cuenta que alguno se me quedaba mirando a los gallumbos con una cara extraña que yo no sabía cómo interpretar. Y es que yo cuando veía la ropa interior que se compraba mi primo no me podía creer que se pudiera pagar tanto por aquello cuando mi madre me compraba en el mercadillo una lata de aquellas con 3 calzoncillos de dibujitos por 200 o 300 pesetas (o lo que costasen, que no lo sé, como los compraba ella). Sin embargo ahora me parece que la ropa interior y los zapatos hay que elegirlos bien.
Creo que ya llego más que tarde.
 
Un año más
Balance del 2006: positivo. Así a simple vista no ha pasado nada extraordinario. Lo positivo está en l@s amig@s que he conocido y l@s que lo han seguido siendo.
Se podría decir que 2006 ha sido para mí el año de la amistad. Escribiendo esto me he preguntado si 2006 había sido el año internacional de algo y la curiosidad me ha llevado al google, que dice que ha sido el de los desiertos y la desertificación. Curioso. El 2007 será el de la capa de ozono.
De que antes me sintiera un poco defraudado con la amistad tuvo un poco la culpa internet y los chats. Supongo que no supe enfocarlo de la mejor forma .En el primer post hablé de relaciones internautas. Otro día éscribiré sobre algunas situaciones surrealistas en las que me he visto en este sentido.
La falta de confianza en la amistad también era consecuencia de muchos malos rollos que hubo en el trabajo. Aunque cuando se forman esos grupos enfrentados en el trabajo, intento no tomar partido por ninguno. Esto a veces hace que alguien te reproche que no lo defiendas cuando te consideraba su amigo, pero a la larga creo que es lo mejor, sobre todo porque la mayoría de las veces estos enfrentamientos son de lo más infantiles.
Frente a todo eso en el 2006 he conocido a mucha gente que me ha sorprendido gratamente.
Y no puedo olvidar a Marisa y su reacción al decirle que era gay. Su respuesta fue que al saberlo ella se sentía más libre.
Últimamente he descubierto esto de los blogs. He leído muchos blogs de gente que habla con sinceridad de sus experiencias y sentimientos, que no me son extraños. Y me he dado cuenta de que efectivamente los gays tenemos sensibilidad. No hace mucho cuando le oía a alguien lo de nuestra supuesta sensibilidad, mi reacción era pensar que nuestra sensibilidad estaba sólo en cierta parte del cuerpo.
De las Navidades hago un balance neutro. Estas fiestas no han sido muy distintas de las de otros años. Han repetido hasta la "Telepasión" de otros años. Lo de las noticias más importantes del año ya cansaba, y lo de la imagen de tu vida igual. Creía que ya no lo repetían más y me encuentro que esta noche lo están poniendo otra vez.
Marisa me había propuesto que nos fuésemos a Madrid a pasar la Nochevieja a casa de un amigo suyo gay. No era con la intención de "emparejarnos". Ya intentó buscarle a este chico un novio (otro amigo suyo) y la cosa le salió fatal, así que ya me dijo que nunca más se le volvería a ocurrir hacer de Celestina. Marisa es una de estas chicas a las que todos les confesamos que somos gays.
Para el 2007 no he hecho muchos propósitos. Tengo ciertas ganas de volver al trabajo, por salir un poco más y por Manu,claro. A Manu ahora lo tengo en standby. Sé que como me haga muchas ilusiones me voy a pegar un batacazo, pero sentir algo especial por alguien ha sido bonito.
Feliz 2007 a tod@s.