En Londres
De "hablar por hablar" y Londres:Gracias, Conchita, por recomendarme escuchar el nuevo disco de Manu Tenorio. Hay una canción, que no sé si es de ese disco, que dice algo así como "cuanto te he echado de menos", que también he escuchado con atención.
Esta historia que conté empezó hace casi cuatro años, en octurbre, y acabó cinco meses después, en marzo. Pero en realidad supe unas semanas antes que iba a acabar, concretamente el 14 de febrero. Todo tiene su fin.
Es verdad lo que dices,que una canción puede servir para conocerse, enamorarse. Mucha gente escribe sus memorias, pero también podrían hacerse unas memorias en música, recopilando las canciones que asociamos con cada etapa de nuestra vida.
Después de acabar todo Joan y yo estuvimos en contacto unos meses, luego creo que decidimos sin decírnoslo que lo mejor para los dos sería no seguir en contacto.Así que no hemos vuelto a saber nada el uno del otro, excepto por una cosa y sólo una vez. Se puso de moda poner tu nombre o el de alguien en google para ver si salías en la red. Un día se me ocurrió poner el suyo y apareció su curriculum y su foto. Y qué diferencia entre él y yo. Después de separarnos yo había estado muy mal, con él ánimo muy bajo y sin embargo a él se le veía muy bien, sonriente, feliz. A mí me costó volver a sonreír, pero el tiempo es una buena medicina. Cuando lo conocí no se puede decir que estuviera yo en el mejor momento de mi vida y eso tuvo que influir en nuestra relación. Y cuando lo dejamos todo cayó en picado.
Luego cambié de lugar de trabajo y eso me sirvió mucho para superarlo todo.Hay un programa que se llama "Hablar por Hablar" y que escucho de vez en cuando. Para mí es como un termómetro de cómo me siento. Lo oigo desde hace unos diez años. Ha habido dos o tres épocas durante esos años en que habría llamado para decir lo mal que me sentía y que me dieran consejo , y ha habido otras en que he estado a punto de llamar para decir a los que estaban mal que ningún mal dura toda la vida, que todo pasa. Y tanto en una situación como en la otra me he acordado de cómo en otro momento el estado de ánimo era el contrario.
Este verano decidí irme a Londres. Miré la página de la oficina de turismo de allí y me encontré que tenían un enlace al mundo gay, pero cuando fui no vi que aquello fuera para tanto. La foto en la que se ve Londres al fondo desde un parque está echa desde Hampstead Heath. Es un sitio muy curioso, donde hay tres piscinas naturales, una para hombres, otra para mujeres y otra mixta. Desde allí hay una buena vista de la ciudad, y la sensación es de estar en plena naturaleza. Merece la pena visitar Kenwood House en el mismo parque. Y muy cerca esta Spaniards' Inn, un pub construido hace varios siglos. No se sabe si se llama así porque era el lugar de retiro del embajador español en Gran Bretaña o porque fue de dos hermanos españoles. Pero parece ser que es lugar lleno de leyendas y de fantasmas.
Esta historia que conté empezó hace casi cuatro años, en octurbre, y acabó cinco meses después, en marzo. Pero en realidad supe unas semanas antes que iba a acabar, concretamente el 14 de febrero. Todo tiene su fin.
Es verdad lo que dices,que una canción puede servir para conocerse, enamorarse. Mucha gente escribe sus memorias, pero también podrían hacerse unas memorias en música, recopilando las canciones que asociamos con cada etapa de nuestra vida.
Después de acabar todo Joan y yo estuvimos en contacto unos meses, luego creo que decidimos sin decírnoslo que lo mejor para los dos sería no seguir en contacto.Así que no hemos vuelto a saber nada el uno del otro, excepto por una cosa y sólo una vez. Se puso de moda poner tu nombre o el de alguien en google para ver si salías en la red. Un día se me ocurrió poner el suyo y apareció su curriculum y su foto. Y qué diferencia entre él y yo. Después de separarnos yo había estado muy mal, con él ánimo muy bajo y sin embargo a él se le veía muy bien, sonriente, feliz. A mí me costó volver a sonreír, pero el tiempo es una buena medicina. Cuando lo conocí no se puede decir que estuviera yo en el mejor momento de mi vida y eso tuvo que influir en nuestra relación. Y cuando lo dejamos todo cayó en picado.
Luego cambié de lugar de trabajo y eso me sirvió mucho para superarlo todo.Hay un programa que se llama "Hablar por Hablar" y que escucho de vez en cuando. Para mí es como un termómetro de cómo me siento. Lo oigo desde hace unos diez años. Ha habido dos o tres épocas durante esos años en que habría llamado para decir lo mal que me sentía y que me dieran consejo , y ha habido otras en que he estado a punto de llamar para decir a los que estaban mal que ningún mal dura toda la vida, que todo pasa. Y tanto en una situación como en la otra me he acordado de cómo en otro momento el estado de ánimo era el contrario.
Este verano decidí irme a Londres. Miré la página de la oficina de turismo de allí y me encontré que tenían un enlace al mundo gay, pero cuando fui no vi que aquello fuera para tanto. La foto en la que se ve Londres al fondo desde un parque está echa desde Hampstead Heath. Es un sitio muy curioso, donde hay tres piscinas naturales, una para hombres, otra para mujeres y otra mixta. Desde allí hay una buena vista de la ciudad, y la sensación es de estar en plena naturaleza. Merece la pena visitar Kenwood House en el mismo parque. Y muy cerca esta Spaniards' Inn, un pub construido hace varios siglos. No se sabe si se llama así porque era el lugar de retiro del embajador español en Gran Bretaña o porque fue de dos hermanos españoles. Pero parece ser que es lugar lleno de leyendas y de fantasmas.