Diario de un gay de pueblo
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¿Chistes homófobos?
La vuelta al trabajo no ha sido fácil. Cuesta acostumbrarse, y eso que el lunes antes de empezar iba contento, un poco cansado ya de las fiestas. Y también un poco nervioso porque iba a encontrarme otra vez con Manu. No me gusta mucho ese momento en que tienes que saludar a un montón de gente y lo de "Feliz Año", "Feliz Año", "Feliz Año".... Estoy seguro que a Manu, con lo reservado que es, también le pasa, porque cuando nos saludamos estuvo a punto de darme dos besos....
De todas formas creo que he sido un poco iluso. No he visto en él esta semana mucho interés. El martes ya empezó mi compañera, la que demostraba cierto interés por él, a convencernos a los dos para que salieramos el jueves. Yo dije que quizás saldría y él me preguntó "Ah, ¿sí?" Le contesté que creía que sí. Al principio me pareció entenderle que quizás saldría él también pero después le oí decir que otra vez no, (refiriéndose al viernes que no fue a trabajar porque se había ido a dormir demasiado tarde el jueves).
Así que ahí estaba la incertidumbre otra vez. Yo no volví a sacarle el tema porque si le preguntaba algo creo que me iba a temblar hasta la voz. Pero nuestra compañera se lo ha preguntado alguna vez más y ha dicho que no salía.
Al final quedé con ella y con unas amigas suyas muy majas y aunque no había mucha gente no estuvo mal.
Ahora pienso que todo aquello de Manu era producto de la euforia pre-navideña, quizás el calvo de la lotería como ya no se dedica a la lotería, se dedicó a repartir ilusiones en este otro sentido de los sentimientos, pero como ahora ya se habrá ido con Papá Noel al Polo Norte pues ya ha dejado de repartirlas.
Y una de las razones por las que ya me inclino más a pensar que es hetero es por un chiste que hizo. Un compañero estaba contando una historia de cuernos de alguien y alguien dijo que ella donde vivía antes lo único que había pasado no era para sorprenderse tanto como la historia que había contado el otro , y la historia de ella era que un cura se había enamorado de una mujer de allí. Manu dijo que eso si era sorprendente, porque lo normal sería que el cura se hubiera enamorado de uno no de una. Y no sé si un gay haría ese chiste pero con lo tímido que es él si fuera gay no me lo imagino haciéndolo.
Ahora cuando no estoy en el trabajo no me parece que sienta mucho por él pero cuando estoy cerca sí siento un hormigueo en el estómago y ganas de estar más cerca. ;)
 
Comentario:
Bueno, lo de los chistes homófogos nunca se sabe. Eso no presupone nada. Yo nunca hice ninguno, pero reirme de ellos sí; quizás para no quedarme solo ante las risas de los demás. Ahora lo que hago es decir "no lo he pillado, ¿me lo explicas?". Se quedan con la cara a cuadros, ja ja.
No