El cumpleaños de V
La semana pasada tenía la intención de escribir un post contando que este jueves era mi "última" oportunidad para saber si podía pasar algo con Manu, pero al final pasó en tiempo y no lo hice.
Y esto lo pensaba porque era el cumpleaños de V., nuestra compañera, la que decían que si ella se interesaba por él o él por ella.
Ya hacía tiempo que V me había dicho que tenía que salir en su cumpleaños y llevar a Marisa, que le había caído muy bien. A Manu también le había dicho algo y cuando otros compañeros le preguntaron si le había invitado, él contestó que algo le había mencionado.
Llegó el jueves y quedé con ella para después de las 11 de la noche. Con Manu estuvo bromeando, que si a ella no le hacía falta él en su cumple, tonterías que se dicen entre ellos. Al final dijo que sí, que él también iba, pero no concretaron nada porque él se tenía que ir en ese momento. Le pregunté a V si quería su número de teléfono pero me dijo que quedara yo con él a una hora. A mí no sé porque no me apetecía ser el que quedara con él, al fin y al cabo el cumpleaños era de ella. A veces haces cosas que después no entiendes por qué has hecho. Y decidí irme a casa antes de que él volviera al trabajo, pero le dejé una nota con el número de V y diciéndole que yo había quedado con ella y sus amigos a partir de las 11. Después pensé que parecía que no queríamos que saliera.
Por la noche V me iba a llamar cuando acabara de cenar con unos amigos. Pero como quería hacerme una idea de a qué hora nos veríamos ,y saber qué había pasado con Manu, la llamé a las 11 y cuarto y todavía estaban cenando. Me preguntó si Marisa y Manu iban a venir. Le dije que Marisa no vendría porque ese día se había ido a casa de sus padres para una consulta médica y no estaba en su casa. Y que a Manu le había dejado una nota. Ella dijo que Manu seguro que no la llamaba. Yo pensé que era normal, pues era su cumpleaños y tendría que ser ella la que pusiera un poco más de interés. A pesar de todo pensé en llamarle yo, pero no lo hice porque se iba a notar mucho que era yo el que quería que saliera. Además ya le había llamado una noche antes de Navidad porque habíamos quedado en llamarnos si al final salíamos y por las razones que fuera no cogió el teléfono, ni me devolvió la llamada ni volvió a hablar del tema. Y le había llamado otra noche ya muy tarde diciéndole que estábamos tomando algo si se quería unir, pero que si ya era muy tarde, que si estaba mal de la garganta. Una tercera vez como que no.
Acabé saliendo de casa a la 1 y media de la madrugada. La situación me parecía surrealista. Manu ni le había llamado a ella ni a mí. El bar estaba lleno de tíos buenos y pocas chicas. Siempre que salgo con V me sorprende a cuantos chicos conocen ella y sus amigas.
A las 2 de la mañana no sé a cuál de ellas se le ocurrió que llamásemos a Manu. Yo desde luego no le iba a llamar, más que nada porque ya no eran horas. Pero les dí su número. Tenía desconectado el teléfono.
No pasó nada interesante esa noche. Sí algo curioso. Estuvimos hablando de si Manu tendría novia, pues alguien había visto en su casa ropa de chica tendida. Dijimos que podría ser de una amiga o una hermana. Y de repente V soltó que quizá se la ponía él. Y yo dije "no, no creo, ¿tú crees que puede ser?".Y no sé , a mí casi me habría gustado que fuera verdad aunque no es lo que me gusta. Pero era como decir "quizá es gay".
Nos fuimos a dormir despues de las 4. V estaba tonteando con el mismo chico con el que se quedó hace dos semanas cuando yo me fui, así que me sentía estorbando porque ya sólo había chicos tonteando con chicas y viceversa y con los que yo había estado hablando ya se habían ido , pero a la vez no me apetecía nada irme a casa. Cuando ella dijo que se iba, decidí irme también. Su amigo y otro que tenía que viajar con él después dijeron que se iban y que la llevaban. Para mí era incómodo estar ahí en medio. Me quise ir andando pero V dijo que no se iba a ningún sitio sin mí, que me llevaran a mí también. Yo le sugerí que si le gustaba ese chico que se quedara que yo me iba andando pero insistió. Me dejaron a mi primero, me imagino que luego sería incómodo para el otro amigo estar con ellos dos. Cuando me bajé del coche V me dijo que le dijera a Manu que sentía no haberle llamado y que era un tío raro. Pero yo no le dije nada.
En casa todo me daba vueltas y me costó mucho dormirme. No pensaba en esa noche, ni en Manu, sino en otras cosas ya pasadas.
El viernes estaba fatal, más que con resaca casi todavía con los efectos del alcohol. V no venía ese día a trabajar. Manu no mencionó nada de la nota ni preguntó nada. Yo casi ni le miré porque me sentía culpable de haberle dejado una simple nota cuando V me había dejado encargado de quedar con él. Y además me sentía triste, quizás porque había pensado en esa noche como la última oportunidad de saber si podía pasar algo. Aunque quizá fue mejor así, porque con lo que había bebido es posible que le hubiera dicho algo. Pero habría visto como actúa conmigo fuera del trabajo y creo que eso me habría despejado muchas dudas.
De hecho hay veces que me ronda la idea de contarle algo, o de decirle sólo que soy gay. Pero me pongo en su lugar y para él sería incómodo saber que "estoy detrás de él", y más cuando tenemos que estar tanto tiempo en el trabajo juntos. Decirle que soy gay sería una solución intermedia. Claro que se preguntaría por qué se lo cuento a él si casi no tenemos confianza. Él decírselo con una copa de más sería una buena excusa. Aunque si siento algo por él, es intermitente y tiene mucho de curiosidad. A veces me imagino que estamos hablando y de repente nos enrollamos. Incluso lo soñé una noche. Un día lo acerqué a casa en el coche porque llovía y sentía esa necesidad. Si hubiese sido al revés yo habría puesto la pierna cerca de la palanca de cambios, o quizás no me hubiese atrevido.
Y esto lo pensaba porque era el cumpleaños de V., nuestra compañera, la que decían que si ella se interesaba por él o él por ella.
Ya hacía tiempo que V me había dicho que tenía que salir en su cumpleaños y llevar a Marisa, que le había caído muy bien. A Manu también le había dicho algo y cuando otros compañeros le preguntaron si le había invitado, él contestó que algo le había mencionado.
Llegó el jueves y quedé con ella para después de las 11 de la noche. Con Manu estuvo bromeando, que si a ella no le hacía falta él en su cumple, tonterías que se dicen entre ellos. Al final dijo que sí, que él también iba, pero no concretaron nada porque él se tenía que ir en ese momento. Le pregunté a V si quería su número de teléfono pero me dijo que quedara yo con él a una hora. A mí no sé porque no me apetecía ser el que quedara con él, al fin y al cabo el cumpleaños era de ella. A veces haces cosas que después no entiendes por qué has hecho. Y decidí irme a casa antes de que él volviera al trabajo, pero le dejé una nota con el número de V y diciéndole que yo había quedado con ella y sus amigos a partir de las 11. Después pensé que parecía que no queríamos que saliera.
Por la noche V me iba a llamar cuando acabara de cenar con unos amigos. Pero como quería hacerme una idea de a qué hora nos veríamos ,y saber qué había pasado con Manu, la llamé a las 11 y cuarto y todavía estaban cenando. Me preguntó si Marisa y Manu iban a venir. Le dije que Marisa no vendría porque ese día se había ido a casa de sus padres para una consulta médica y no estaba en su casa. Y que a Manu le había dejado una nota. Ella dijo que Manu seguro que no la llamaba. Yo pensé que era normal, pues era su cumpleaños y tendría que ser ella la que pusiera un poco más de interés. A pesar de todo pensé en llamarle yo, pero no lo hice porque se iba a notar mucho que era yo el que quería que saliera. Además ya le había llamado una noche antes de Navidad porque habíamos quedado en llamarnos si al final salíamos y por las razones que fuera no cogió el teléfono, ni me devolvió la llamada ni volvió a hablar del tema. Y le había llamado otra noche ya muy tarde diciéndole que estábamos tomando algo si se quería unir, pero que si ya era muy tarde, que si estaba mal de la garganta. Una tercera vez como que no.
Acabé saliendo de casa a la 1 y media de la madrugada. La situación me parecía surrealista. Manu ni le había llamado a ella ni a mí. El bar estaba lleno de tíos buenos y pocas chicas. Siempre que salgo con V me sorprende a cuantos chicos conocen ella y sus amigas.
A las 2 de la mañana no sé a cuál de ellas se le ocurrió que llamásemos a Manu. Yo desde luego no le iba a llamar, más que nada porque ya no eran horas. Pero les dí su número. Tenía desconectado el teléfono.
No pasó nada interesante esa noche. Sí algo curioso. Estuvimos hablando de si Manu tendría novia, pues alguien había visto en su casa ropa de chica tendida. Dijimos que podría ser de una amiga o una hermana. Y de repente V soltó que quizá se la ponía él. Y yo dije "no, no creo, ¿tú crees que puede ser?".Y no sé , a mí casi me habría gustado que fuera verdad aunque no es lo que me gusta. Pero era como decir "quizá es gay".
Nos fuimos a dormir despues de las 4. V estaba tonteando con el mismo chico con el que se quedó hace dos semanas cuando yo me fui, así que me sentía estorbando porque ya sólo había chicos tonteando con chicas y viceversa y con los que yo había estado hablando ya se habían ido , pero a la vez no me apetecía nada irme a casa. Cuando ella dijo que se iba, decidí irme también. Su amigo y otro que tenía que viajar con él después dijeron que se iban y que la llevaban. Para mí era incómodo estar ahí en medio. Me quise ir andando pero V dijo que no se iba a ningún sitio sin mí, que me llevaran a mí también. Yo le sugerí que si le gustaba ese chico que se quedara que yo me iba andando pero insistió. Me dejaron a mi primero, me imagino que luego sería incómodo para el otro amigo estar con ellos dos. Cuando me bajé del coche V me dijo que le dijera a Manu que sentía no haberle llamado y que era un tío raro. Pero yo no le dije nada.
En casa todo me daba vueltas y me costó mucho dormirme. No pensaba en esa noche, ni en Manu, sino en otras cosas ya pasadas.
El viernes estaba fatal, más que con resaca casi todavía con los efectos del alcohol. V no venía ese día a trabajar. Manu no mencionó nada de la nota ni preguntó nada. Yo casi ni le miré porque me sentía culpable de haberle dejado una simple nota cuando V me había dejado encargado de quedar con él. Y además me sentía triste, quizás porque había pensado en esa noche como la última oportunidad de saber si podía pasar algo. Aunque quizá fue mejor así, porque con lo que había bebido es posible que le hubiera dicho algo. Pero habría visto como actúa conmigo fuera del trabajo y creo que eso me habría despejado muchas dudas.
De hecho hay veces que me ronda la idea de contarle algo, o de decirle sólo que soy gay. Pero me pongo en su lugar y para él sería incómodo saber que "estoy detrás de él", y más cuando tenemos que estar tanto tiempo en el trabajo juntos. Decirle que soy gay sería una solución intermedia. Claro que se preguntaría por qué se lo cuento a él si casi no tenemos confianza. Él decírselo con una copa de más sería una buena excusa. Aunque si siento algo por él, es intermitente y tiene mucho de curiosidad. A veces me imagino que estamos hablando y de repente nos enrollamos. Incluso lo soñé una noche. Un día lo acerqué a casa en el coche porque llovía y sentía esa necesidad. Si hubiese sido al revés yo habría puesto la pierna cerca de la palanca de cambios, o quizás no me hubiese atrevido.
Comentario:
nose si ya lo has hecho en un post anterios... pero podrias describir fisicamente un poko a Manu un dia de estos... es k por lo k kuentas yo me he hecho una imagen d el y me gustaria ver cuan ekivocado estoy ^^
aix... los tios misteriosos son los k mas se idealizan, verdad?
uN BEsO ^^
aix... los tios misteriosos son los k mas se idealizan, verdad?
uN BEsO ^^