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Hoy he tenido un sueño extraño. Bueno todos los sueños son raros. Pero hay algunos de los que luego te sigues acordando, quizá porque tienen algo de simbólico.
En el de anoche yo estaba con un novio, o sea , no con un novio que tenga sino con uno para el sueño.
Estábamos en una estación de metro, en la cafetería, tomando algo. Cuando me dieron la vuelta me di cuenta de que uno de los billetes de mil pesetas (sí, eran pesetas) era una hoja de papel doblada varias veces. La dueña de la cafetería estaba sentada en una mesa y fui hacia ella para que me cambiase el papel por el dinero. Mientras tanto mi "novio" se fue al vestíbulo de la estación que estaba en frente a esperarme. Yo hablaba con la mujer y lo veía esperándome.
La dueña del bar no acababa de solucionarme el problema y yo me daba cuenta de que pasaba el tiempo y el chico debía estar perdiendo la paciencia. Y yo también me estaba impacientando, aunque sabía que no se me notaba exteriormente y que él seguramente pensaba que yo estaba allí hablando tranquilamente con la mujer.
Yo lo miraba de vez en cuando asegurándome que seguía allí. Pero de repente desapareció. Debió bajar las escaleras y coger un tren y yo supe que nunca más lo volvería a ver ni a tener noticias suyas.

En el de anoche yo estaba con un novio, o sea , no con un novio que tenga sino con uno para el sueño.
Estábamos en una estación de metro, en la cafetería, tomando algo. Cuando me dieron la vuelta me di cuenta de que uno de los billetes de mil pesetas (sí, eran pesetas) era una hoja de papel doblada varias veces. La dueña de la cafetería estaba sentada en una mesa y fui hacia ella para que me cambiase el papel por el dinero. Mientras tanto mi "novio" se fue al vestíbulo de la estación que estaba en frente a esperarme. Yo hablaba con la mujer y lo veía esperándome.
La dueña del bar no acababa de solucionarme el problema y yo me daba cuenta de que pasaba el tiempo y el chico debía estar perdiendo la paciencia. Y yo también me estaba impacientando, aunque sabía que no se me notaba exteriormente y que él seguramente pensaba que yo estaba allí hablando tranquilamente con la mujer.
Yo lo miraba de vez en cuando asegurándome que seguía allí. Pero de repente desapareció. Debió bajar las escaleras y coger un tren y yo supe que nunca más lo volvería a ver ni a tener noticias suyas.
