Dinamita en estado puro
Yo, yo misma y yo... Inquietudes, fobias, pensamientos y paranoias varias
Acerca de
Sincera, paciente, divertida, alegre, extrovertida, genuina, auténtica, un sol... hasta que me tocan las narices!
Sindicación
 
A J. (sin rencor)
Una vez más. Aquí estoy, sola, en estas cuatro paredes naranja, mi color favorito, que hoy no me anima, con música alegre sonando, que hoy no me hace sonreír, con falda, escote y botas, que hoy no me hacen sentir sexy.
Aquí estoy, otra vez, pensando en ti (en ti y en l@s otr@s tant@s-¿tant@s o tont@s?-). En porqué, con redundancia, siempre acabo sufriendo. En porqué, acaso, no merezco yo ser feliz, en porqué no merezco amor.
Y, aún así, no puedo odiarte (bueno sí, de la manera en que te dije que lo hago :P). No puedo sentir rencor, ni engaño, ni siquira desilusión. Pero sí dolor. Lo siento, no quiero que te preocupes por mí (aunque de igual modo, sé que no lo harás), ni que me pidas una, veinte o mil veces más perdón. No, tú no tienes la culpa, y lo sé. Jamás me mentiste, jamás me engañaste y, yo... jamás pregunté.
Aquí estoy, tratando de sumergir mis penas en café con leche, doble de sacarina y hielo. O de sepultarlas bajo platitos de cóctel de frutos secos (que no sé si servirá, pero se me va a poner un culo 'typical spanish'). Y sino, de ahumarlas en porros (que luego así tengo la memoria que tengo).
Y trato de leer. Aunque el libro me interesa, mi concentración está descentrada, mi mente dispersa y mis ganas ausentes.
Y, aunque sé que yo podría hacerte feliz, no está en mi mano. Y, aunque tú así lo quisieras, no quiero ser mujer-tirita (gracias, vaquita). No quiero ser aquella con la que pagan el daño de la anterior. No, no me lo merezco.
Aún así, me encantas. Lo sé, estoy loca, pero... ¿y qué le hago?. Aún así, me sigues gustando. Te tomé cariño, demasiado, excesivo en tan breve lapso de tiempo.
Y ¿cómo hago ahora yo para sacarte de aquí? ¿De mi cabeza, de mi corazón, de mi alma en dónde te alojaste? ¿Cómo hago si ni puedo ni quiero?
 
Luisa
Luisa es una chica castaña clara, con los ojos entre celestes y verdes, delgada, con un pecho precioso y cutis suave y bronceado. Simpática, confiada, dicharachera y con mis mismos gustos musicales. Tiene las manos descuidadas y siempre viene a tomar algo y charlar.

Trabaja aparcando coches, duerme en un coche al que le falta una ventana y va todos los días a la Alameda buscando su metadona.

Hoy me contó que estuvo dos días ingresada por una flebitis en el pie derecho.

No es que Luisa me dé pena, simplemente le cogí cariño. 'Nena, haz las cosas bien, no te fíes de los tíos o terminarás como yo'.

Dicen que cada cual tiene lo que se merece... No lo creo. Luisa no debería haber tenido que pasar nunca por todo esto (y por otras muchas cosas que pasa, pasó y pasará), claro, que ¿quién dijo que la vida es justa?. Pues no, no lo es, pero con cosas así y personas como Luisa, me jode.
 
Dormida
Así me he quedado esta mañana cuando sonó el despertador. Siempre suena a las 6.15 am y aunque me haya acostado a las 3, doy un bote (bueno, unas veces con más impulso que otras...) y me levanto, zombie, hasta la ducha.

Hoy no... Me le hevantado a las 7.45. ¡Horror! Ni tiempo para despejarme con una ducha. He salido quince minutos más tarde y ni un puto taxi, un tráfico de cojones. Y de repente, en la parada de taxis y sin venir a cuento, me he puesto a llorar como una Magdalena. Así que viendo mi estrés, mi cansancio, mi agobio y mi estado de ánimo momentáneo, he telefoneado a la oficina pidiendo el día de vacaciones.

No sé si es que yo soy rara o qué... ¿Pero es que sólo me pasa a mí que cuando me quedo dormida, el resto del día va del revés?

Me he vuelto a casa y, que mejor que dormir (últimamente estoy perdiendo esa sana costumbre de dormir...) Pues cuando me desperté (sí, otra vez después, muuucho después, de la hora fijada en la alarma), se había estropeado el termo eléctrico... ¡Joder!, ya te digo si me he espabilado, teniéndome que lavar el pelo y tó... ¡Qué agua más fría, cojones!

Comer como los pavos, terminar de arreglarme y zumbando pal bar (chaparrón a mitad de camino incluido... y yo sin paraguas, chubasquero o perrito que me ladre). Y para variar, el bar otra vez sin limpiar, estos dueños...

Menos mal (o no, más dinero, charlaría sólo por eso), que un chico entró a tomar café y se mostró agradabilísimo conmigo durante casi dos horas... ¡Y me dio su teléfono! Claro... Como que es comercial de Jazztel y quiere que contrate... :S
 
Purificación
Es curioso como, a veces, las situaciones que más dolor te provocan, son, a la par, las que mayor felicidad te hacen sentir. Y no, no es que yo sea una sadomasoquista, ni una amante del dolor, ni una mártir y, ni por asomo, me gusta auto compadecerme. Simplemente, no puedo alejarme de lo que me daña, pues, al mismo tiempo, me hace sentir la persona más dichosa del mundo, como si flotara...

Creo que necesito una terapia de purificación... Ojalá la borrasca que anunciaban descargue una enorme lluvia. Me gustaría tanto... Salir a la calle, noche oscura y solitaria, la lluvia y yo. Tendiéndole los brazos al agua, implorando clemencia y alivia a las lágrimas del cielo, mientras la ropa se pega a mi cuerpo y mi pelo se ensortija empapado, como muelles de cobre. Limpiando mi rostro, mi alma, mojando mi cuerpo, calentando mi corazón.

Cantando bajo la lluvia, decía la famosa película y canción. Yo gritaría, lloraría... Me sentaría en el suelo, encharcado, viendo como el agua forma una isla de protección a mi alrededor.

Y después... La calma. Una taza de chocolate caliente en mis manos, mientras vuelve a llover, esta vez también desde mis ojos, sufriendo mi felicidad, recordando cada sincera, pero hiriente, palabra. Cada gesto, cada problema, cada temor, cada complejo...

A veces, odio lo compleja que soy...
 
Enrevesado
Entre sus bromas y mi risa comenzó todo.

Yo creía que para ti no era más que una amiga,
Mas poco a poco, tus palabras se clavaban,
Dentro, muy dentro de mí.

Provocándonos, como un juego,
Abrasándonos con el fuego,
Derritiendo el hielo.

Dos años hacía que no nos veíamos,
Dulce reencuentro tuvimos:
Un abrazo, un beso,
Tu lengua que ansiaba la mía.

Un vodka, por favor,
¿Quieres un cigarro?
Intentaba evadirme, no pensar en ti
No podía dejar de mirarte.
En segundos, algo en mí despertaste,
Mi interior ardía, te deseaba.
Sólo tú podrías curarme, te necesitaba.

Tu boca recorría mi cuello,
Mis manos asían tu trasero,
Hondas respiraciones se escapaban.

Un mes pasó, y seguías conmigo,
Dentro de mi corazón.
Y regresé, te busqué, te adoré.

Una conversación telefónica,
‘Eres mía, sólo mía’.
‘Repite eso y te devoraré’.

Tus manos se acercan a las mías,
Suavemente tu boca bebe de mis pechos,
Mis dedos juegan contigo.

Gritos callados en mis oídos,
Convulsiones a un tiempo,
Dicha de nuestras caras.

Intento sacarte de aquí,
Te alojaste en mi interior,
Te clavaste en mi alma,
Puñal de hara-kiri,
Dulce fruta del amor.

Rubios tus cabellos,
Sonrosados tus labios,
Ojos almendrados.
Elegante figura,
Movimientos con garbo.
Pechos pequeños,
Sexo rasurado,
Ávida imagen,
Recuerdo que me tortura.

---------------------------------------------------------------------------------

(Qué imaginación tengo a veces, Vaquita xD)
 
¡Puñetas!
Vamos a ver... ¿Porqué demonios?. Si no cojo vacaciones en Semana Santa, ni en la Feria de Abril, ni en verano, ni en Navidades. Sí, porque yo soy de esas que odia ir donde va todo el mundo y cuando tó está de bote en bote.
Sí, esas que tienen amigos fuera y prefiere visitarlos en cualquier época del año, uniendo viernes o lunes, o ambos, a un fin de semana, e irse a madrid, Tenerife, Valencia o Palma de Mallorca y estar con su gente.
Las que prefieren viajar más pero más barato y en temporada baja (o menos alta).

Porqué leches, entonces, pa dos días confictivos en cuanto a vacaciones tengo junto a mi equipo (supuestamente, tiene que quedar un 60% del personal de cada departamento, pero yo hago decenas de días sola...), siempre pierdo!!!

Lunes 31 de Octubre. Lo quería. Los lunes cierra el bar, si pido vacaciones en la oficina, ¡¡tendré 36 horas enteras para mí y mis cosas!!. Pues bien, se van dos de vacaciones (entre ellos, mi 'queridísima' jefa). Otro tiene cita en el médico, así que a mitad de mañana se irá. Y quedamos dos... El loco y yo.

Y lo pido... y me tengo que quedar (excusa del 60%)... Perdona, pero somos menos del 50%, y otras veces me quedé sola, no cogí vacaciones en época que todos queríais y lo necesito, tengo que gestionar unos asuntos personales.

Pos ná, nena, que me quedo, es decir, que al final y, una vez más, pringo. (Y por si fuera poco, me acabo de enterar que el lunes no cierra el bar por víspera de festivo... pero que tampoco tendré compensación por día libre... ¡ME SIENTO ESTÚPIDA! :S)

 
Ilusiones
Besándose, abrazados, conversan relajada y ansiosamente a escasos dos centímetros. Observan el cielo, su cielo, imaginando quizás el futuro que les espera. Juntos, ansían ellos, ¡ay, niños!, cuántas cosas por vivir tras el primer amor...

¿Dónde estará ahora? Ese primer amor, esa ilusión de seguir juntos hasta el fin de los días, hasta que la muerte nos separe.

Y, muy probablemente, la mayoría pensamos así la primera vez que nos enamoramos. Nervios en el estómago, amor eterno nos juramos... Hay que ver lo tontos que somos y lo mucho que nos ilusionamos...
 
Encapotado
Me encanta esta sensación. El bar casi vacío, una única pareja que conversa, se besuquea y se come con los ojos en la planta alta. Uno de mis discos favoritos sonando en el equipo. Las puertas abiertas, de par en par, dejando que se cuele el olor a lluvia, a tierra mojá. Las cristaleras con sus sempiternas cascadas regadas, dejándome imaginar siluetas antes de poderlas ver claramente.

Una espectadora espectada y espectante, sentada detrás de mi barra en este incómodo taburete. Siento como la gente, según caminan delante de la puerta, me observan y escuchan mi música. Como si intuyeran lo que pienso, lo que siento, lo que me inquieta, como si tuvieran miedo de entrar e interrumpir mi quietud y sosiego.

Y el cielo, como mi corazón, está encapotado... Me da igual quién desencapote el cielo, salvo que sea mi cielo, mi alma, mis ojos y mi corazón.
 
Afú...
El día tiene 24 horas. Trabajo 15 horas diarias. Invierto en trayectos de transporte alrededor de dos horas. Todas mis comidas las realizo en un total de 40 minutos per day (desayuno y almuerzo), duermo entre 4 y 5 horas por noche y tardo 10 minutos en ducharme y asearme (por dos veces... 20 minutos).

Uno de mis trabajos me permite tener algo de tiempo para escribir y estudiar (dichoso carné... sólo tengo un mes) y en el otro recibo y atiendo llamadas (de aproximandamente dos minutos) gestionando los temas del piso (agua, luz, gas, termo, la cocina, los problemas de una nueva comunidad de vecinos, los pintores, los muebles y mi SANTA y BENDITA madre que trata de ayudarme...).

Bien, me restan diariamente entre una y dos horas de tiempo. Pues quiero relación. ¡Sí! y no estoy loca (bueno, quizás un poco). Aunque tenga que hacerme un póster tridimensional a tamaño natural y dárselo a la persona en cuestión.

¿Imposible? Quién sabe, pero yo necesito amar y ser amada. Llámame tonta, ilusa, paranoica o lo que quieras. Que sí, que ya sé, que hoy en día es difícil que te amen (y quizás más aún si no dispones de hooooras). También lo sé, que ya sólo se folla (o eso parece...), pero juro y perjuro que soy capaz de no comer y no dormir por AMOR, por esa persona que te hace brincar mariposas en el estómago y que tus ojos brillen y tu sonrisa luzca radiante (parezco un anuncio de dentífrico vs. lentes de contacto).

¿Soy una romántica? ¿Estoy chiflada? Vete a saber, igual necesito irme de juerga, o fumar menos porros o echar un buen polvo y adiós, ¿no es eso lo que la mayoría quiere?.

Bah, afú...
 
Poderío
Siempre pensé que tenía magnetismo. No sé si ese magnetismo social que casi tod@s ansiamos, o más bien, un magnetismo sexual o 'sex-appeal'. Y, la verdad, que aunque siempre consigo lo que quiero (con los tíos, ¡ojo!), nunca lo llegué a entender, pero como dice mi amiga vaquita 'Tía, dónde pones el ojo, pones la bala'.

No es que yo sea especialmente guapa, ni tenga un cuerpazo... pero siempre me suceden cosas extrañas... Y como muestra, un botón...

Lunes 17, mensaje que llega a mi móvil de un número sin registrar en la agenda y... pregunto quién es... Mi ex, Víctor, sí, ese con el que a pesar de lo grandísimo cabrón que fue, me llevo bien (o me llevo).

Pues, no me preguntes porqué, pero cada vez que hablamos, se pone cachondo y me propone una y mil veces que volvamos a follar, y que si llevo a alguna amiga, no le importa (y eso que tienen pareja desde hace cinco años y él siempre se jactó de ser hiper-mega-súper-de-la-muerte-fiel...). ¡Manda huevos! Me putea, me sumo en una depresión y después de años, le sigo dando morbo...

Y, además, debe pensar que ser bisexual es igual a ser viciosa... ¡Coño! Viciosa, siempre lo fui... bisexual no, sólo desde que descubrí que me enamoraba de las personas (joer... y que me ponía -y mucho- el cuerpo de las mujeres)-

Es en situaciones así cuando me planteo cosas... O mi autoestima se encuentra en el sótano, y en realidad 'estoy buenorra que te cagas' o sino... ¡Qué poderío tengo, chiquilla!
 
De relajantes y otras artes oscuras...
A petición de mi vaquita... TQ, nena

-------------------------------------------------------------------------------------

Llevo dos días con unas molestias horribles en el cuello. Cuello y hombros, para ser más exactos. El maldito estrés me tiene fritita, y claro, las contracturas van y vienen como los turrones por estas fechas.

Ayer, como buena chica anti-medicinas y anti-química, coloqué mi bolsita de semillas de trigo (previamente calentada) en mi cuello y mis hombros. Después de una hora con el calorcito puesto, el dolor no desaparecía (iba a más, para mi horror!), así que decidí fumarme un cigarrito de la risa (que total, al menos relaja, igual me relajaba también los músculos...). Y obviamente, no, los músculos no los relajó, pero al menos me reí un rato y pude descansar.

Esta mañana el dolor había aumentado y me dije ‘Ana, tú date una buena ducha con agua muy caliente e incide con el mango de la ducha a máxima presión sobre la zona, verás como mejora!’. Pues tararí que te vi, peor el remedio que la enfermedad, así que hace apróximadamente veinte minutos, decidí ir al médico de la empresa que me corroboró que era una contractura sobre otra, y otra, y otra... Pero eso ya lo sabía yo. Y que no podía ir a darme un masaje para mejorarlo hasta que la zona no estuviera menos inflamada (también lo sabía, que sino ayer llamo a mi querida prima fisioterapeuta!!!), así que ‘Mira, guapa (este médico siempre mirando de forma lasciva, que horror!!!), te vas a tomar un relajante muscular y un antiinflamatorio y verás como mejora’.

Pues le hice caso al médico, y maldita la hora! Siempre digo que la próxima vez no voy, que no me tomo ni media pastilla más... y ala, al final cuando estoy faaaatal y he hecho todo lo alternativo por intentar curarme y no funciona, voy y peco con las medicinas... Ahora el cuello y los hombros me duelen igual que antes... pero no importa!!! La vida es feliz, me río, tengo cara de drogada en el curro, si me levanto a la fotocopiadora parece que me voy a desplomar porque no paro de dar cambayás de un lao al otro... Qué divertido!!!

Estoy optando por irme a casa, no porque me encuentre mal (aunque sí) sino porque yo creo que los jefes empiezan a mirarme con mala cara (o buena? :S) y a pensar que me drogué/me emborraché/o vete a saber qué en el trabajo...

Y diréis... porqué cuenta esto ahora la shika? Ains, porque se me está yendo la olla totalmente con las pastillas éstas... Ná, que si empiezo a ver dragones azules volando por aquí, os digo que medicamentos son y los tomamos todos antes de salir de marcha (que nos va a salir más barato que las copas y os prometo que la diversión está asegurada!!!).

Bexiiitos drogados!!! xDDDD
 
MIEDO
Aunque escrito hace un tiempo... sé que a una bivaca le encanta este texto, así que se lo dejo por aquí, para que lo lea, relea y se tronche cada vez que quiera ;)

---------------------------------------------------------------------------------------------

Miedo: perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario. Pánico: se dice del miedo extremado o del terror producido por la amenaza de un peligro inminente, y que con frecuencia es colectivo y contagioso.

Estos sentimientos los experimento, especialmente, ante cinco situaciones o cosas: las alturas, los sitios cerrados, las polillas (o palomitas), las palomas (sí, esos ‘lindos’ pájaros cuyas heces son altamente peligrosas para los edificios) pero, sobre todo, las cucarachas. Esos asquerosos bichos de las cloacas, que hacen ‘crrrjjjjjjj’ cuando se pisan y sueltan un liquidillo. Esos inmundos seres que vuelan y corretean. Ésos que, por desgracia, se encuentran en los pisos bajos, en muchos jardines y, mayoritariamente salen a la superficie cuando hace mucho calor y humedad.

Pues hoy, después de mucho tiempo he vuelto a sentir miedo y pánico. El corazón me palpitaba muy fuerte, escalofríos y sudores recorrían mi cuerpo, lágrimas en los ojos, tensión constante... Y no, no era un fantasma, un asesino, no estaba practicando deportes de riesgo, ni siquiera el mayor deporte de riesgo que hay, aguantar a mi jefe. No me había peleado con nadie, nadie había muerto, no estaba viendo una película de esas que hacen que me emocione (tipo ‘Ghost’). Era una CUCARACHA.

Perdonad si la redacción no es muy fluida, o incluso si es confusa, pero aún siento ese pánico.

Como algunos sabéis, trabajo de administrativa en una gran compañía a nivel mundial, y salvo mi jefe (que el único fallo que tiene es que es jefe, porque de copas es un tío genial), todo me va estupendamente aquí. Pues bien, mi ubicación es una planta baja, donde el suelo está recubierto de moqueta (antihigiénico totalmente, y más aún para mi alergia a los ácaros). Mi ciudad es Sevilla, famosa por sus altas temperaturas y su humedad (no tanta como en las costas, claro, pero muy evidente debido al río Guadalquivir que la cruza por la mitad). Parece ser, que el hecho de estar en una planta baja antihigiénica y en una ciudad calurosa y húmeda, han propiciado que ‘mi amiga’ haya hecho aparición justo al ladito de mi mesa.

Imaginaos: yo tranquilamente sentada a la mesa, trabajando en el ordenador y de repente, mi compañera me dice: ‘¿Qué es eso de ahí?’ a lo que yo, sin mirar, le contesto que son unas cajas con facturas para ayuntamientos (inocente de mí, que creí que preguntaba por el trabajo...). Ella reitera ‘No, eso. ¿No es una cucaracha, al lado de las cajas?’. Cual sería mi sorpresa cuando miro y la veo allí: enorme, marrón rojiza, con sus antenas, correteando al lado de mi mesa... Un salto, una carrera y yo que me planto encima de la mesa de mi compañera con las piernas cruzadas también encima de la mesa, estilo jefe - indio - sentado - ‘Jau’. Pido que por favor alguien la mate, y una valiente compañera (gracias Isa!!!) muy decidida va para ella, se quita la sandalia y le endiña 3 taconazos... Bien está muerta, tranquilízate... Pues no, diez minutos más tarde seguía viva y mi compañero Jose decide machacarla con su 45 de pie, mientras yo no dejo de moverme de un lado a otro, sudar como si hubiera corrido 5 kilómetros, tiritar, tener escalofríos y taquicardias... A los dos minutos, la muy jodía se vuelve a mover. Pero no el típico movimiento de antenas de que ya está a punto de estirar la pata, no, se mueve todavía como si estuviera viva. Una cucaracha con convulsiones. El miedo no me deja, me tiene cegada... Por fin viene Manolo y la despanzurra (no puedo dar fe de ello, porque ni la he mirado, no puedo, es superior a mí)...
Muy bien, son las doce y media del mediodía y casi no he podido trabajar por el miedo a una cucaracha.

No tenía yo bastante hoy con mi trabajo y la de cosas que tengo que hacer diariamente, sino que tiene que venir una cucaracha a fastidiarme, y ya las de su especie no están contentas con amargarme la existencia, sino que ahora encima se hacen inmortales o cucarachas ‘Mc Gyver’.

Pero algún día tendré que superarlo, ¿o no?. Por una vida sin miedos.

PLATAFORMA ANTI-CUCARACHAS, INMORTALES O NO. ‘No a las pelirrojas arrastradas y rastreras’.