EMPEÑADA
Me pregunto cómo puedo estar pensando una cosa, diciéndola totalmente convencida y que a los tres días se me olvide.
‘Sólo está en mi mano ser feliz’. Es cierto y estoy fielmente segura de ello. Tanto, como sé que tú no me harías más feliz, sino que sería algo desdichada (por no decir muy) a tu lado. Y yo no quiero eso. Ni lo quiero, ni me lo merezco.
Entonces, porqué te echo tanto de menos. Porqué tras más de un mes separados, sigo pensándote. Porqué sigo, tontamente, ilusionándome, creyendo que en cualquier momento sonará el teléfono y beberás los vientos por mí.
Y sé, a ciencia cierta, que hay miles que desearían, y ni siquiera son capaces de soñar, estar conmigo. Conozco a muchos de ellos... Me los cruzo cada día. Se desviven por mis ojos, por mi boca, por mi cuerpo, ese que tú tuviste. Mueren por mis miradas, por mi voz, por mis gestos, por mi dulce y pícara pasión.
Pero me empeño en que seas tú. Tú que ni te acercas al ideal de mi vida, tú que llegaste sin que lo pidiera, tú que hiciste brincar mi corazón de nuevo, tú que me hiciste reír las lágrimas y llorar las sonrisas.
Poco a poco, siento como vuelvo a ser yo,
Como, pasito a paso, recobro el color.
Me falta que me devuelvas mi ilusión,
Mi FE en el AMOR,
Mis ganas de sentirme el corazón.
Y que vuelvas,
A mi manera,
Sin que me duelas,
Que mi luna me devuelvas,
Que me borres tus huellas,
Que me des mis estrellas.
‘Sólo está en mi mano ser feliz’. Es cierto y estoy fielmente segura de ello. Tanto, como sé que tú no me harías más feliz, sino que sería algo desdichada (por no decir muy) a tu lado. Y yo no quiero eso. Ni lo quiero, ni me lo merezco.
Entonces, porqué te echo tanto de menos. Porqué tras más de un mes separados, sigo pensándote. Porqué sigo, tontamente, ilusionándome, creyendo que en cualquier momento sonará el teléfono y beberás los vientos por mí.
Y sé, a ciencia cierta, que hay miles que desearían, y ni siquiera son capaces de soñar, estar conmigo. Conozco a muchos de ellos... Me los cruzo cada día. Se desviven por mis ojos, por mi boca, por mi cuerpo, ese que tú tuviste. Mueren por mis miradas, por mi voz, por mis gestos, por mi dulce y pícara pasión.
Pero me empeño en que seas tú. Tú que ni te acercas al ideal de mi vida, tú que llegaste sin que lo pidiera, tú que hiciste brincar mi corazón de nuevo, tú que me hiciste reír las lágrimas y llorar las sonrisas.
Poco a poco, siento como vuelvo a ser yo,
Como, pasito a paso, recobro el color.
Me falta que me devuelvas mi ilusión,
Mi FE en el AMOR,
Mis ganas de sentirme el corazón.
Y que vuelvas,
A mi manera,
Sin que me duelas,
Que mi luna me devuelvas,
Que me borres tus huellas,
Que me des mis estrellas.