Contaminación
A esa conclusión llegamos el otro día mi amiga L. Y yo.
Ella llevaba una racha de altibajos: de la tristeza a la euforia, pasando por la total pasividad y después destrozándose los nervios.
La pobre mía intentó hacer de todo: dieta, masajes, fisioterapeutas, médicos, ejercicio, yoga, danza del vientre, follar... Tener tiempo para ella, adentrarse en el s. XXI al contratar Internet. Viajar, ir a la playa, estar con su familia. Pero, curiosamente, no mejoraba sus constantes cambios anímicos.
Un día me llega, con la sonrisa de oreja a oreja: ‘Hace cuatro días que no sé nada de HOMBRES... y estoy mucho mejor. ¡¡¡¡No tengo contaminación masculina!!!!’
En principio lo compartí... Luego he de decir que lo dudé (L. si lees esto perdóname xD). No lo dudé porque pensar que L. no tuviera razón... Sino que quizás a mí eso no me servía. Pero hoy he visto la luz: Ñoras, ñores... los HOMBRES (y curiosamente no las mujeres :D) me quitan mi PAZ DE ESPÍRITU, y a los hechos me remito:
Desde los 6 a los 18 años fui pasando de amor platónico a amor ‘platánico’, con todos los desajustes que en mí causaban: pérdida de apetito, hambre voraz, llantos incontrolados, falta de autoestima y de concentración.
Así que con 18 decidí que no quería más amores platónicos... Y dejé mi vida y mi PAZ se desquilibró con un ‘gualtrapa cualquiera de cuyo nombre no quiero acordarme’.
Con 21 me convertí en la novia ideal y amargada al lado de... otro hombre.
Y con 24, me prometen la luna y sin querer creérmelo, caigo y me dan una patada en el culo.
Ahora parece... que me ha vuelto a dar por lo platónico (cosas de la vida).
La cuestión de todo esto es, que cada vez que aparecía alguno, yo estaba tranquila, sosegada, feliz, radiante y COMPLETA. Entraban en escena... y yo me volvía un auténtico manojo de nervios, una triste... o vaya usted a saber qué, pero no YO.
Con chicas, cuando me he enamorado o me han gustado, independientemente de si me correspondían o no, esto no me ha sucedido.
Así que... O yo escojo muy mal entre el género masculino... O simplemente a mí me crispan... ¿O sufrimos L. y yo (y otras tantas) de ‘quebranto de la paz de espíritu por contaminación masculina’?.
P.D.: También podría ser que soy una bisex masoquista que únicamente le gusta que la machaquen los hombres =S
P.D2.: Es extraño... pero es que últimamente me atormentan hasta mis amigos hombres... Es decir... ¿¿¿¿esto qué es???? ¿Me estaré volviendo andrófoba? =S
Ella llevaba una racha de altibajos: de la tristeza a la euforia, pasando por la total pasividad y después destrozándose los nervios.
La pobre mía intentó hacer de todo: dieta, masajes, fisioterapeutas, médicos, ejercicio, yoga, danza del vientre, follar... Tener tiempo para ella, adentrarse en el s. XXI al contratar Internet. Viajar, ir a la playa, estar con su familia. Pero, curiosamente, no mejoraba sus constantes cambios anímicos.
Un día me llega, con la sonrisa de oreja a oreja: ‘Hace cuatro días que no sé nada de HOMBRES... y estoy mucho mejor. ¡¡¡¡No tengo contaminación masculina!!!!’
En principio lo compartí... Luego he de decir que lo dudé (L. si lees esto perdóname xD). No lo dudé porque pensar que L. no tuviera razón... Sino que quizás a mí eso no me servía. Pero hoy he visto la luz: Ñoras, ñores... los HOMBRES (y curiosamente no las mujeres :D) me quitan mi PAZ DE ESPÍRITU, y a los hechos me remito:
Desde los 6 a los 18 años fui pasando de amor platónico a amor ‘platánico’, con todos los desajustes que en mí causaban: pérdida de apetito, hambre voraz, llantos incontrolados, falta de autoestima y de concentración.
Así que con 18 decidí que no quería más amores platónicos... Y dejé mi vida y mi PAZ se desquilibró con un ‘gualtrapa cualquiera de cuyo nombre no quiero acordarme’.
Con 21 me convertí en la novia ideal y amargada al lado de... otro hombre.
Y con 24, me prometen la luna y sin querer creérmelo, caigo y me dan una patada en el culo.
Ahora parece... que me ha vuelto a dar por lo platónico (cosas de la vida).
La cuestión de todo esto es, que cada vez que aparecía alguno, yo estaba tranquila, sosegada, feliz, radiante y COMPLETA. Entraban en escena... y yo me volvía un auténtico manojo de nervios, una triste... o vaya usted a saber qué, pero no YO.
Con chicas, cuando me he enamorado o me han gustado, independientemente de si me correspondían o no, esto no me ha sucedido.
Así que... O yo escojo muy mal entre el género masculino... O simplemente a mí me crispan... ¿O sufrimos L. y yo (y otras tantas) de ‘quebranto de la paz de espíritu por contaminación masculina’?.
P.D.: También podría ser que soy una bisex masoquista que únicamente le gusta que la machaquen los hombres =S
P.D2.: Es extraño... pero es que últimamente me atormentan hasta mis amigos hombres... Es decir... ¿¿¿¿esto qué es???? ¿Me estaré volviendo andrófoba? =S
IDIOTA
‘Idiota por tener que recordar la última vez que te pedí tu amor...’
Así es como me siento en estos momentos. Una idiota. Una idiota que anda pidiendo y rogando amor. Pidiendo y rogando un amor. Un amor que no sé si tengo, que no sé si merezco, pero que anhelo.
Y no sé de qué va todo esto. Y me pido calma, me pido paciencia, me pido tiempo. Porque realmente, no hay nada, pero esto me está superando. ¿En qué momento te colaste en mi vida? Sutilmente llegaste, me conquistaste con tus comentarios, alegres, irónicos. Con tu sencillez, con tu humildad. Tu risa se coló en mis oídos, como agua de Mayo a los campos, la necesitaba, sin saberlo... pero lo hacía.
No puedo pedirte nada, no estoy ni estaré nunca en esa posición. Yo no soy así. Pero tengo mil miedos. Miedo a que de igual manera que yo te... ‘encandilé’, de la misma forma pueda venir alguien, haga lo mismo... y yo no tenga como impedirlo, ni de qué manera demostrarte que estoy aquí, que quiero seguir aquí... y más cerca aún. Que me muero por estar a tu lado, que sientas que esto es real, que yo lo sienta también y mis dudas se disipen. Y te sonará a locura, pero quiero que sepas que soy para ti... y sentir que eres para mí.
Pero mientras esto es así... todo me aterra, me asusta, me angustia. Trato de frenarlo. Mis sentimientos, mis temores, mis reacciones, pero no puedo.
-------------------------------------------------------------------------------------------
(Más liá que la pata d'un romano... ¿se nota? :S)
Así es como me siento en estos momentos. Una idiota. Una idiota que anda pidiendo y rogando amor. Pidiendo y rogando un amor. Un amor que no sé si tengo, que no sé si merezco, pero que anhelo.
Y no sé de qué va todo esto. Y me pido calma, me pido paciencia, me pido tiempo. Porque realmente, no hay nada, pero esto me está superando. ¿En qué momento te colaste en mi vida? Sutilmente llegaste, me conquistaste con tus comentarios, alegres, irónicos. Con tu sencillez, con tu humildad. Tu risa se coló en mis oídos, como agua de Mayo a los campos, la necesitaba, sin saberlo... pero lo hacía.
No puedo pedirte nada, no estoy ni estaré nunca en esa posición. Yo no soy así. Pero tengo mil miedos. Miedo a que de igual manera que yo te... ‘encandilé’, de la misma forma pueda venir alguien, haga lo mismo... y yo no tenga como impedirlo, ni de qué manera demostrarte que estoy aquí, que quiero seguir aquí... y más cerca aún. Que me muero por estar a tu lado, que sientas que esto es real, que yo lo sienta también y mis dudas se disipen. Y te sonará a locura, pero quiero que sepas que soy para ti... y sentir que eres para mí.
Pero mientras esto es así... todo me aterra, me asusta, me angustia. Trato de frenarlo. Mis sentimientos, mis temores, mis reacciones, pero no puedo.
-------------------------------------------------------------------------------------------
(Más liá que la pata d'un romano... ¿se nota? :S)