TORTUGA NINJA
Te echo de menos. Tu conversación, tus bromas, tus medias sonrisas, tus ojos, tu mirada. ¿Cómo puedo echarte de menos si nunca te tuve?.
Es curioso, a veces el corazón y la mente nos juegan este tipo de pasadas. Sobre todo, cuando no hay nada, porque no existe vínculo, ni contacto, ni oídos, no hay brazos, ni labios... Nada. Pero ojalá los hubiera.
¿Acaso vivo pendiente de un sueño, de una ilusión?. Viniendo de mí... no me extrañaría. Lo que sí me deja perpleja... es que en esta ocasión, hasta parece que lo controlara. ¿Será que maduré? ¿O perdí la ilusión?. Aunque, quizás sea que ya no creo en el amor. Que me dieron tantas patadas, me sangraron tanto... que a mi corazón le empieza a faltar la vida para brincar.
Tal vez, simplemente, decidí protegerme. Hacerme Tortuga Ninja y que nada así me pudiera afectar. Pero, ¿lo consigo realmente?
Es curioso, a veces el corazón y la mente nos juegan este tipo de pasadas. Sobre todo, cuando no hay nada, porque no existe vínculo, ni contacto, ni oídos, no hay brazos, ni labios... Nada. Pero ojalá los hubiera.
¿Acaso vivo pendiente de un sueño, de una ilusión?. Viniendo de mí... no me extrañaría. Lo que sí me deja perpleja... es que en esta ocasión, hasta parece que lo controlara. ¿Será que maduré? ¿O perdí la ilusión?. Aunque, quizás sea que ya no creo en el amor. Que me dieron tantas patadas, me sangraron tanto... que a mi corazón le empieza a faltar la vida para brincar.
Tal vez, simplemente, decidí protegerme. Hacerme Tortuga Ninja y que nada así me pudiera afectar. Pero, ¿lo consigo realmente?
FELIZ
A veces uno se anda preguntando porqué le va tan mal. Los asuntos del corazón, el trabajo, el futuro... De repente, llega alguien que te confiesa partes de sí mismo... y te das cuenta de que eres feliz.
Hay cosas mucho más importantes que el amor, el trabajo o el destino. La salud, la familia, los tuyos... y, afortunadamente, todo eso está en el punto máximo.
Y a ti, sí, tú que estás leyendo esto y que sabes quién eres, sólo te puedo decir, y así repetirme, que ya sabes dónde estoy. Si necesitas un hombro, una sonrisa, un abrazo, un beso, un oído... sólo pídelo. Grita, silba o patalea y allí estaré. Otra cosa, nene, todo pasa, nada es eterno... El estar con el ánimo bajo, los baches y las pruebas de la vida... también terminan y, las aguas, volverán a encauzarse.
Hay cosas mucho más importantes que el amor, el trabajo o el destino. La salud, la familia, los tuyos... y, afortunadamente, todo eso está en el punto máximo.
Y a ti, sí, tú que estás leyendo esto y que sabes quién eres, sólo te puedo decir, y así repetirme, que ya sabes dónde estoy. Si necesitas un hombro, una sonrisa, un abrazo, un beso, un oído... sólo pídelo. Grita, silba o patalea y allí estaré. Otra cosa, nene, todo pasa, nada es eterno... El estar con el ánimo bajo, los baches y las pruebas de la vida... también terminan y, las aguas, volverán a encauzarse.