Todo
Esa que me seduce,
Aquella que me desnuda
Mirada pétrea es la tuya.
Dulces labios,
En un suspiro callados,
Como un beso exhalado.
Sólo una palabra espero,
Un deseo que no amaine,
Una fuerza que no se calme,
Algo que jamás acabe.
Tormentoso, intempestivo,
Como un volcán en erupción,
Tan pronto te vuelves glaciar.
No te comprendo,
No llego a entenderlo.
Dulce agonía que me envuelve,
Lejana melodía que me recorre.
Y sí, tengo mil razones,
Mil, o tal vez dos mil
Aquellas que me hacen sentir
Llena de ilusiones por ti.
Aún de miedos colmada,
Ya sabes lo que pienso,
Si de ti estoy enamorada,
Eso tengo que saberlo.
No tengo estrellas,
Tampoco la luna
Ni mucho menos el sol,
Pero puedo darte mi amor.
Aquella que me desnuda
Mirada pétrea es la tuya.
Dulces labios,
En un suspiro callados,
Como un beso exhalado.
Sólo una palabra espero,
Un deseo que no amaine,
Una fuerza que no se calme,
Algo que jamás acabe.
Tormentoso, intempestivo,
Como un volcán en erupción,
Tan pronto te vuelves glaciar.
No te comprendo,
No llego a entenderlo.
Dulce agonía que me envuelve,
Lejana melodía que me recorre.
Y sí, tengo mil razones,
Mil, o tal vez dos mil
Aquellas que me hacen sentir
Llena de ilusiones por ti.
Aún de miedos colmada,
Ya sabes lo que pienso,
Si de ti estoy enamorada,
Eso tengo que saberlo.
No tengo estrellas,
Tampoco la luna
Ni mucho menos el sol,
Pero puedo darte mi amor.