following dolphins
..y dentro de un par de días me iré a la playa. No podré ir el sabado porque a las 8 de la mañana estaré cogiendo un avión que me lleve a la playa, que me apetece irme y descansar.
Y estoy solita en casa, acabo de comer y me apetecia escribir. Y estoy con mis vaqueros rotos, rotisimos que llevo en casa..llenos de palabras y de dibujos. Estoy mirando un corazón. Un corazón muy rojo muy rojo que dibujé un día que estaba feliz..esa niña especial que me hacía feliz y que hoy me duele. Y también en estos vaqueros, detrás, encima de los bosillos traseros, está escrito con letras grandes following dolphins..esa gran canción de Najwa. Y en la parte de abajo, en el tobillo derecho, pone un " play " al que mi mente acompaña con otra palabra y adquiere un significado especial. Y tambien por otro sitio está escrito el numero 13 en números romanos. No sé por qué el 13, será porque me gustan los impares. No me gustan los números pares, me hacen pensar en perfección, en simetría...y no me gusta. Me gusta más el "caos" de los impares, el desorden..Pero sin embargo odio el 1 y el 11.
Y no sé por qué he acabado hablando de números. Quizás es porque no sé de qué hablar, o si lo sé pero no sé como empezar...o quizás es porque simplemente necesite escribir.
Y ayer me di cuenta que de verdad pueden coexistir en un mismo momento la tristeza y la "felicidad". Que ayer la niña especial me dijo que era feliz. Y yo sonreí. Una sonrisa sincera, un fugaz instante de felicidad. Una sonrisa sincera y no como las que ultimamente utilizo, en esa máscara en la que me escondo de alegría artificial. Sonreí feliz, pero al instante la tristeza volvió..porque me gustaría ser artífice de su felicidad o ser testigo directo. Pero no, ni una cosa ni otra. Y que lo único que puedo desear es que le duré esa felicidad..que si es feliz mi sonrisa será sincera. Y esa sonrisa sincera coexistirá con mi tristeza que algun día se irá.
Y hoy me despediré de mi padre que se va tres meses fuera de España. Y aunque no le vea a menudo, el hecho de que no pueda tener esa opción de ir a verle si quiero, me hace sentirme más sola.
Y hoy espero salir un ratillo por Chueca, que tengo ganas y mañana no sé si querrán ir por ahí.
Y tengo ganas de irme el sabado a la playa, aunque preferiría irme el lunes, pero tengo ganas de desconectar de Madrid unos días. De tumbarme y mirar al mar, y escuchar las olas. Y aunque no sea una cala desierta que es lo que a mi me gusta, me basta el estar ya en la playa. Que la playa siempre tiene ese efecto relajante, te olvidas de todo, los problemas desaparecen durante un rato... y te relajas con el sonido de las olas.
Ultimamente, además de sonreir falsamente y ponerme la máscara de falsa felicidad, también estoy siendo demasiado borde. Que un día de estos la gente se va cansar de mi, de aguantar mis cambios de humor, mis borderias...Y me doy cuenta de que soy borde solo para no mostrar mi tristeza, mi vulnerabilidad..que alguien ha sido capaz de hacerme daño, que tras ese aspecto de niña dura, segura de si misma, hay una niña mucho más debil y vulnerable de lo que se creen. Y por eso, por eso soy borde e incluso desagradable con quien menos deberia serlo..esos que encima te intentan ayudar. Y deberia cambiar, deberia cambiar esto y muchas más cosas. Que me he vuelto una persona egoista, cerrada en si misma y que poco se preocupa por los demás...que yo antes no era así y no quiero seguir siéndolo...
Y esto es como una terapia, y hoy necesitaba sesión urgente. Porque me siento desganada y no me apetece nada, pero tampoco quedarme en la cama y dejar que pase el día, que quiero aprovecharlos, aprovechar mis días y mi vida.. ser feliz..y volver a soñar.
Y estoy solita en casa, acabo de comer y me apetecia escribir. Y estoy con mis vaqueros rotos, rotisimos que llevo en casa..llenos de palabras y de dibujos. Estoy mirando un corazón. Un corazón muy rojo muy rojo que dibujé un día que estaba feliz..esa niña especial que me hacía feliz y que hoy me duele. Y también en estos vaqueros, detrás, encima de los bosillos traseros, está escrito con letras grandes following dolphins..esa gran canción de Najwa. Y en la parte de abajo, en el tobillo derecho, pone un " play " al que mi mente acompaña con otra palabra y adquiere un significado especial. Y tambien por otro sitio está escrito el numero 13 en números romanos. No sé por qué el 13, será porque me gustan los impares. No me gustan los números pares, me hacen pensar en perfección, en simetría...y no me gusta. Me gusta más el "caos" de los impares, el desorden..Pero sin embargo odio el 1 y el 11.
Y no sé por qué he acabado hablando de números. Quizás es porque no sé de qué hablar, o si lo sé pero no sé como empezar...o quizás es porque simplemente necesite escribir.
Y ayer me di cuenta que de verdad pueden coexistir en un mismo momento la tristeza y la "felicidad". Que ayer la niña especial me dijo que era feliz. Y yo sonreí. Una sonrisa sincera, un fugaz instante de felicidad. Una sonrisa sincera y no como las que ultimamente utilizo, en esa máscara en la que me escondo de alegría artificial. Sonreí feliz, pero al instante la tristeza volvió..porque me gustaría ser artífice de su felicidad o ser testigo directo. Pero no, ni una cosa ni otra. Y que lo único que puedo desear es que le duré esa felicidad..que si es feliz mi sonrisa será sincera. Y esa sonrisa sincera coexistirá con mi tristeza que algun día se irá.
Y hoy me despediré de mi padre que se va tres meses fuera de España. Y aunque no le vea a menudo, el hecho de que no pueda tener esa opción de ir a verle si quiero, me hace sentirme más sola.
Y hoy espero salir un ratillo por Chueca, que tengo ganas y mañana no sé si querrán ir por ahí.
Y tengo ganas de irme el sabado a la playa, aunque preferiría irme el lunes, pero tengo ganas de desconectar de Madrid unos días. De tumbarme y mirar al mar, y escuchar las olas. Y aunque no sea una cala desierta que es lo que a mi me gusta, me basta el estar ya en la playa. Que la playa siempre tiene ese efecto relajante, te olvidas de todo, los problemas desaparecen durante un rato... y te relajas con el sonido de las olas.
Ultimamente, además de sonreir falsamente y ponerme la máscara de falsa felicidad, también estoy siendo demasiado borde. Que un día de estos la gente se va cansar de mi, de aguantar mis cambios de humor, mis borderias...Y me doy cuenta de que soy borde solo para no mostrar mi tristeza, mi vulnerabilidad..que alguien ha sido capaz de hacerme daño, que tras ese aspecto de niña dura, segura de si misma, hay una niña mucho más debil y vulnerable de lo que se creen. Y por eso, por eso soy borde e incluso desagradable con quien menos deberia serlo..esos que encima te intentan ayudar. Y deberia cambiar, deberia cambiar esto y muchas más cosas. Que me he vuelto una persona egoista, cerrada en si misma y que poco se preocupa por los demás...que yo antes no era así y no quiero seguir siéndolo...
Y esto es como una terapia, y hoy necesitaba sesión urgente. Porque me siento desganada y no me apetece nada, pero tampoco quedarme en la cama y dejar que pase el día, que quiero aprovecharlos, aprovechar mis días y mi vida.. ser feliz..y volver a soñar.
en blanco y negro
..porque la canción que estoy escuchando ahora comienza así
" you see the world in black and white
no colour or light.. "
..y es que es verdad. Que hay demasiada gente que solo ve en blanco y negro, en negro y blanco. Que no es capaz de ver que entre esos dos colores, entre esos dos extremos hay infinidad de colores y tonalidades.
Que la gente lo único que hace es etiquetar. Esta etiqueta para ti, esta otra para la de allí...y así todo el rato. Porque necesitan etiquetar para sentirse seguros y que nada se salga de sus esquemas y nada pueda pillarles por sorpresa. Simplemente una etiqueta y ya está. Que no aceptan que entre el amor y el odio haya mutlitud de sentimientos, que lo único que ven son los extremos sin tener en cuenta que entre un extremo y otro hay mucho espacio para la variedad.
Y por eso a mi no me gustan las etiquetas, no me gusta etiquetar a la gente. Y no lo hago. Y una de las pocas veces que lo hice, fue una persona que quiero mucho quien me dijo " no te etiquetes tu misma, que de eso ya se encargará la gente". Y es verdad, que al final lo único que soy son un montón de etiquetas. Que para unos soy una lesbiana reprimida que no se atreve a salir del armario, para otros una hetero viciosa, y para otros una bisexual sin más. Y eso es lo único que soy. Quedo reducida a una única palabra, que se supone que ya me define completamente.
Y como no me gusta catalogar, no lo hago. Y me acuerdo que una vez le pregunte a la niña especial, sobre la que no dejo de escribir, esa que es ahora mi herida, que de qué forma me quería, como qué...y muy lista ella, me repondio que "como tu.. no me gusta catalogar.." Y me hizo gracia que se acordase, y que me lo devolviese. Y recuerdo que me dio igual, que me sentí feliz aunque no lo hubiese definido. Muy feliz.
Y todo esto de hablar de extremos y de etiquetas, hace que piense en mis dos colegios. El de monjas y el de curas. Y recuerdo que en el colegio de monjas las niñas jugaban al futbol y los niños saltaban a la comba, y las niñas se columpiaban colgadas de las canastas de baloncesto y los niños jugaban a la goma. Y así todos eramos felices, jugando y haciendo lo que nos apetecia sin que nadie nos dijera que eso no era de niñas o de niños. Y todos jugabamos con todos y nadie ponia motes por prejuicios. Y a pesar de ser un trasto que no paraba quieta ni un segundo, las monjas me querian y nunca me castigaban. Y en ese colegio fui muy feliz. Pero me tuve que cambiar, y fui a otro colegio. Uno más caro, uno de curas. Y recuerdo que lo primero que me llamó la atención fue ver que allí ninguna niña jugaba al futbol. Los niños y las niñas estaban separados en grupitos. No se mezclaban, y quien intentará hacerlo ya se ganaba un mote prejuicioso. Y es que en ese colegio, esos niños y niñas estaban educados mediante prejuicios, con etiquetas. Y los curas, mucho más distantes que las monjas, no hacian más que alimentar y fomentar ese pensamiento. Y así, yo tuve que resignarme a dejar de hacer algunas cosas que en mi cole de monjas hacía. Y por eso no guardo muy buen recuerdo de ese colegio. Que solo se salvaban unos pocos profesores (que no eran curas) y algunos niños y niñas. Que por suerte la gente cambia, y por eso yo alli encontré a las que son ahora mis mejores amigas y amigos, que en una cesta de manzanas podridas siempre hay alguna que se salva.
Y todo esto de hablar de etiquetas de palabras, hace que también piense en el año pasado, en esa carrera que empece y luego dejé. En una de las pocas clases a las que siempre iba, en un profesor y en unas palabras que se me quedaron grabadas. Y es que como él dijo, el lenguaje es una barrera a nuestros sentimientos y pensamientos. Que una palabra nunca será capaz de expresar todo el amor que puedes sentir por alguien o toda la felicidad de un instante. Que simplemente lo que hace es limitarlo y reducirlo.
Y sé, que son necesarias las palabras, que es dificil encontrar a esa persona que te entienda con una mirada con un gesto. Pero demasiada gente vive de esas palabras, su vida en una palabra, en un mundo de etiquetas seguras, de extremos seguros sin colores por medio.. en blanco y negro..en negro y blanco.
Y por eso, como a mi no me gustan las etiquetas, no las utilizo. Y veo un mundo entre dos extremos, entre el negro y el blanco, un mundo de colores. Que el único extremo en el que me posiciono es el de la carne muy hecha, que es como a mi me gusta.
" you see the world in black and white
no colour or light.. "
..y es que es verdad. Que hay demasiada gente que solo ve en blanco y negro, en negro y blanco. Que no es capaz de ver que entre esos dos colores, entre esos dos extremos hay infinidad de colores y tonalidades.
Que la gente lo único que hace es etiquetar. Esta etiqueta para ti, esta otra para la de allí...y así todo el rato. Porque necesitan etiquetar para sentirse seguros y que nada se salga de sus esquemas y nada pueda pillarles por sorpresa. Simplemente una etiqueta y ya está. Que no aceptan que entre el amor y el odio haya mutlitud de sentimientos, que lo único que ven son los extremos sin tener en cuenta que entre un extremo y otro hay mucho espacio para la variedad.
Y por eso a mi no me gustan las etiquetas, no me gusta etiquetar a la gente. Y no lo hago. Y una de las pocas veces que lo hice, fue una persona que quiero mucho quien me dijo " no te etiquetes tu misma, que de eso ya se encargará la gente". Y es verdad, que al final lo único que soy son un montón de etiquetas. Que para unos soy una lesbiana reprimida que no se atreve a salir del armario, para otros una hetero viciosa, y para otros una bisexual sin más. Y eso es lo único que soy. Quedo reducida a una única palabra, que se supone que ya me define completamente.
Y como no me gusta catalogar, no lo hago. Y me acuerdo que una vez le pregunte a la niña especial, sobre la que no dejo de escribir, esa que es ahora mi herida, que de qué forma me quería, como qué...y muy lista ella, me repondio que "como tu.. no me gusta catalogar.." Y me hizo gracia que se acordase, y que me lo devolviese. Y recuerdo que me dio igual, que me sentí feliz aunque no lo hubiese definido. Muy feliz.
Y todo esto de hablar de extremos y de etiquetas, hace que piense en mis dos colegios. El de monjas y el de curas. Y recuerdo que en el colegio de monjas las niñas jugaban al futbol y los niños saltaban a la comba, y las niñas se columpiaban colgadas de las canastas de baloncesto y los niños jugaban a la goma. Y así todos eramos felices, jugando y haciendo lo que nos apetecia sin que nadie nos dijera que eso no era de niñas o de niños. Y todos jugabamos con todos y nadie ponia motes por prejuicios. Y a pesar de ser un trasto que no paraba quieta ni un segundo, las monjas me querian y nunca me castigaban. Y en ese colegio fui muy feliz. Pero me tuve que cambiar, y fui a otro colegio. Uno más caro, uno de curas. Y recuerdo que lo primero que me llamó la atención fue ver que allí ninguna niña jugaba al futbol. Los niños y las niñas estaban separados en grupitos. No se mezclaban, y quien intentará hacerlo ya se ganaba un mote prejuicioso. Y es que en ese colegio, esos niños y niñas estaban educados mediante prejuicios, con etiquetas. Y los curas, mucho más distantes que las monjas, no hacian más que alimentar y fomentar ese pensamiento. Y así, yo tuve que resignarme a dejar de hacer algunas cosas que en mi cole de monjas hacía. Y por eso no guardo muy buen recuerdo de ese colegio. Que solo se salvaban unos pocos profesores (que no eran curas) y algunos niños y niñas. Que por suerte la gente cambia, y por eso yo alli encontré a las que son ahora mis mejores amigas y amigos, que en una cesta de manzanas podridas siempre hay alguna que se salva.
Y todo esto de hablar de etiquetas de palabras, hace que también piense en el año pasado, en esa carrera que empece y luego dejé. En una de las pocas clases a las que siempre iba, en un profesor y en unas palabras que se me quedaron grabadas. Y es que como él dijo, el lenguaje es una barrera a nuestros sentimientos y pensamientos. Que una palabra nunca será capaz de expresar todo el amor que puedes sentir por alguien o toda la felicidad de un instante. Que simplemente lo que hace es limitarlo y reducirlo.
Y sé, que son necesarias las palabras, que es dificil encontrar a esa persona que te entienda con una mirada con un gesto. Pero demasiada gente vive de esas palabras, su vida en una palabra, en un mundo de etiquetas seguras, de extremos seguros sin colores por medio.. en blanco y negro..en negro y blanco.
Y por eso, como a mi no me gustan las etiquetas, no las utilizo. Y veo un mundo entre dos extremos, entre el negro y el blanco, un mundo de colores. Que el único extremo en el que me posiciono es el de la carne muy hecha, que es como a mi me gusta.
..no es divertido
..y no es divertido estar con una persona que esta de bajón y no se anima con nada. Y por eso este fin de semana he estado más feliz y alegre, más bromista y sonriente que nunca. Que no me apetecía amargar a mis amigos o preocuparles y que me preguntasen. Que drifterina no sabe explicar lo que no entiende. Y por todo eso, me puse una máscara, pero que a veces se aflojaba un poco y era necesario atribuirlo al cansacio. Y nada más llegar a casa me quitaba esa máscara de falsa felicidad, de falsas sonrisas, de risas forzadas..y volvia mi tristeza.
Y por eso es este blog la forma de desahogarme de hablar sobre lo que no hablo con nadie, de sacar todo lo que llevo dentro. De liberarme completamente de esa máscara.
Pero hoy estoy algo más contenta, que aunque mi herida siga ahi sangrando igual, hoy estoy animada. Y dentro de un rato me iré a tomar algo con mis Anas y me relajaré y no tendré que ponerme esa máscara, porque hoy me siento mejor, ahora, esta tarde..que por la noche ya vendrá el bajón y ese espacio vacio que antes ocupaban los sueños y en el que ahora no hay nada.
Y cada vez que escribo aquí y saco trocitos de lo que siento y me duele, me voy fortaleciendo un poquito y hace que me sienta mejor.
Y por eso es este blog la forma de desahogarme de hablar sobre lo que no hablo con nadie, de sacar todo lo que llevo dentro. De liberarme completamente de esa máscara.
Pero hoy estoy algo más contenta, que aunque mi herida siga ahi sangrando igual, hoy estoy animada. Y dentro de un rato me iré a tomar algo con mis Anas y me relajaré y no tendré que ponerme esa máscara, porque hoy me siento mejor, ahora, esta tarde..que por la noche ya vendrá el bajón y ese espacio vacio que antes ocupaban los sueños y en el que ahora no hay nada.
Y cada vez que escribo aquí y saco trocitos de lo que siento y me duele, me voy fortaleciendo un poquito y hace que me sienta mejor.
ahora
...y al final ayer, hoy, esta noche no he soñado. No he soñado nada porque no he dormido nada. Porque después de escribir y acostarme a las 2 y media o asi, he estado dando vueltas y vueltas en la cama, tumbada mirando al cielo, con la ventana completamente abierta para sentir el poco aire que entraba.
Y pensando y pensando..pensando en ayer, en todos los diferentes ayeres. Sin poder sacar de mi mente lo que me ha dicho, lo que me habia dicho por la tarde..y lo que ha supuesto para mi.
Y no he podido ni imaginar, ni imaginarla, ni soñar despierta con ella...porque esas palabras se clavaban en mi mente para recordarme que ya no, que ya no imaginase lo imposible.
Y he cogido el movil. Y me he ido a los mensajes. Todos suyos. Siempre guardando los suyos y borrando los de los demás. Algunos del verano pasado, algunos preciosos..que soy incapaz de borrar. Y sé que es lo mejor, que debería borrar al menos eso, sus mensajes. Pero no puedo. Quiero y no quiero. Quiero porque asi no me torturaria cada vez que recibo un mensaje de otra persona y veo ahi todos los suyos, con su nombre, su precioso nombre. Y no quiero porque siento que es lo poco que me queda, que si borro eso no quedará mucho más. Soy incapaz de borrarlos pero tampoco soy capaz de leerlos, simplemente estan ahi. Como esas cosas que guardas, que te niegas a tirar aunque nunca las utilices y esten ahi guardadas en un cajon que nunca tocas.
Y asi, sin dormir, sin dejar de pensar ni de dar vueltas..un toque. Un niño con el que estuve saliendo despues de navidades, un niño al que tengo cariño, pero nada más. Y me ha escrito. Que estaba desvelado, que qué tal todo, que qué tal los exámenes...Y yo he contestado por puro aburrimiento, por dejar de pensar un rato. Bueno, tambien porque me interesaba qué tal le iba. Y asi durante un rato, en el que hemos quedado para vernos cuando acabe sus examenes. Pero ya no he contestado más. Preguntándome qué hacía, sabiendo que esa persona no es a la quiero escribir ni ver. Que antes esos mensajes en verano a altas horas de la noche eran para otra persona, una persona que me hacia sentir sin estar.
Y no sé por qué escribo esto, por qué cuento esto. Quizás porque necesito que alguien me diga que todo pasa, y esto tambien. Aunque hay cosas que el tiempo no cura. Heridas que quedan siempre abiertas, que a veces sangran más y a veces menos, pero que siempre están ahí para recordarte lo que nunca fue y lo que jamás será. Y que como dice Bunbury en una canción
"..el tiempo no es un doctor...
..el tiempo solo sana lo que no importa ya.."
Y yo sé que esta persona, esta niña especial, me ha dejado huella, y va a ser siempre importante en mi vida, y por eso el tiempo no va a curar nada, simplemente va a arrinconar a un lado del corazón para hacerme creer que mi herida se ha curado.
Ahora, mientras escribo esto estoy mirando por la ventana. Viendo el cielo gris. Deseando que llueva. Deseando mojarme. Que la lluvia se lleve los sentimientos de hoy..y de mañana.
Y que ese olor a tierra mojada me transporte a un mundo de sensaciones increibles donde todo es diferente y nada es igual.
Y pensando y pensando..pensando en ayer, en todos los diferentes ayeres. Sin poder sacar de mi mente lo que me ha dicho, lo que me habia dicho por la tarde..y lo que ha supuesto para mi.
Y no he podido ni imaginar, ni imaginarla, ni soñar despierta con ella...porque esas palabras se clavaban en mi mente para recordarme que ya no, que ya no imaginase lo imposible.
Y he cogido el movil. Y me he ido a los mensajes. Todos suyos. Siempre guardando los suyos y borrando los de los demás. Algunos del verano pasado, algunos preciosos..que soy incapaz de borrar. Y sé que es lo mejor, que debería borrar al menos eso, sus mensajes. Pero no puedo. Quiero y no quiero. Quiero porque asi no me torturaria cada vez que recibo un mensaje de otra persona y veo ahi todos los suyos, con su nombre, su precioso nombre. Y no quiero porque siento que es lo poco que me queda, que si borro eso no quedará mucho más. Soy incapaz de borrarlos pero tampoco soy capaz de leerlos, simplemente estan ahi. Como esas cosas que guardas, que te niegas a tirar aunque nunca las utilices y esten ahi guardadas en un cajon que nunca tocas.
Y asi, sin dormir, sin dejar de pensar ni de dar vueltas..un toque. Un niño con el que estuve saliendo despues de navidades, un niño al que tengo cariño, pero nada más. Y me ha escrito. Que estaba desvelado, que qué tal todo, que qué tal los exámenes...Y yo he contestado por puro aburrimiento, por dejar de pensar un rato. Bueno, tambien porque me interesaba qué tal le iba. Y asi durante un rato, en el que hemos quedado para vernos cuando acabe sus examenes. Pero ya no he contestado más. Preguntándome qué hacía, sabiendo que esa persona no es a la quiero escribir ni ver. Que antes esos mensajes en verano a altas horas de la noche eran para otra persona, una persona que me hacia sentir sin estar.
Y no sé por qué escribo esto, por qué cuento esto. Quizás porque necesito que alguien me diga que todo pasa, y esto tambien. Aunque hay cosas que el tiempo no cura. Heridas que quedan siempre abiertas, que a veces sangran más y a veces menos, pero que siempre están ahí para recordarte lo que nunca fue y lo que jamás será. Y que como dice Bunbury en una canción
"..el tiempo no es un doctor...
..el tiempo solo sana lo que no importa ya.."
Y yo sé que esta persona, esta niña especial, me ha dejado huella, y va a ser siempre importante en mi vida, y por eso el tiempo no va a curar nada, simplemente va a arrinconar a un lado del corazón para hacerme creer que mi herida se ha curado.
Ahora, mientras escribo esto estoy mirando por la ventana. Viendo el cielo gris. Deseando que llueva. Deseando mojarme. Que la lluvia se lleve los sentimientos de hoy..y de mañana.
Y que ese olor a tierra mojada me transporte a un mundo de sensaciones increibles donde todo es diferente y nada es igual.
hoy
Hoy.
Esta tarde.
Esta tarde quería evadirme, olvidar, desparecer, elevarme.
No pensar ni sentir. Nada. Salir de mi cuerpo y flotar. Dejar de pensar y pensar, de sentir y sentir, sentirme mal, triste, vacia.
Pero no tenía nada que me acercase a conseguir eso..ni porros, ni setas, ni alcohol. Nada. Asi que, despues de ir a un sitio a recoger unas cosas, me he ido andando y de camino a mi casa y a casa de una amiga con la que habia quedado, me he metido al Retiro. Y me he sentado en un banco, con mi musica y mis gafas de sol, que más que protegerme del sol me protegen del mundo, de la gente. No me gusta que me vean los ojos gente extraña. Que me vean los ojos cuando estoy triste, rota. Que sepan cómo me siento. Que los ojos expresan demasiado y no quiero que me delanten. Que delatasen cómo me sentía, lo vacía que me sentía. No quería que alguien me mirase a los ojos y viera en ellos ese dolor esperado pero no reconocido.
Y me he sentado en el banco, enfrente del sol, frente a frente. Y quería mezclarme, fundirme con el aire, el cielo las nubes, el sol. Y ser energía. Como la energía que me da el sol, que me da el verano y que me quita el invierno con sus dias nublados y tristes. Pero hoy ni el sol me daba la suficiente energia para soportar y aceptar lo inevitable. Pero por un momento me he sentido parte de ese todo y esa nada, y "fix you" y "X&Y" me han ayudado a flotar y a olvidar momentaneamente. Pero rapidamente esa sensación o ilusión ha acabado y he abierto los ojos para ver que seguía ahí, en un banco del Retiro sola con mis pensamientos y desilusiones.
Pero habia quedado, y aunque se me habian quitado las ganas de ver a cualquier persona conocida,he ido. Con mis gafas de sol y mi cara seria, borde incluso, que pongo para que no se me note que me tiemblan los labios, para seguir ocultando a la gente mi estado de ánimo. He llegado pronto, nunca lo hago. Y he tenido que esperar. Al rato ha venido. Una de mis mejores amigas. Una de las Anas. Y me ha visto con las gafas de sol, mis inmensas gafas que no dejan adivinar los tristes ojos que hay detras. Y lo primero que ha hecho ha sido preguntarme que qué me pasaba, y yo "nada nada". Y simplemente me ha dicho "te tiembla la voz"..y me ha mirado con su cara de "venga, no pasa nada..sea lo que sea..estoy aquí..". Y no ha preguntado más, porque sabe que hay cosas que drifterina no cuenta..que desde hace unos años se ha ido cerrando y cerrando...y drifterina no ha dicho más, porque una palabra más y se habria derrumbado.
Y hemos ido a Goya, que ella quería comprase un bikini. Y hemos dado por ahi una vuelta y hemos vuelto a casa andando. Y me ha hecho reir, y reirme. Reirme de sus historias surrealistas sobre nuestro futuro, hoy sobre el mio. Y me he reido y reido. Y me ha ayudado. Y sé que siempre la tengo ahí, y hoy la necesitaba...aunque nunca lo reconozca y prefiera irme sola y no ver a nadie cuando estoy mal.
Y al despedirnos la he abrazado fuerte. Y me ha recordado a otra vez que tambien la abracé fuerte, pero mucho mucho mucho más fuerte, con lagrimas en los ojos, aquella vez sin esconder. Cuando mi abuelo, al que adoraba, se murio. Y aunque no tenga nada que ver, pues nadie que yo conozca ha muerto hoy, si ha muerto un sentimiento en mi. El de esperanza. Esa pequeña esperanza que siempre mantienes, en la que te refugias cuando todo te dice que no. Pues hoy, esta tarde, yo he perdido la esperanza y es como si ya no puediera soñar, soñar con que ocurra porque sé con seguridad que no pasará. Y lo intentaré ahora al acostarme, soñar despierta y dormirme con la esperanza de que en mi sueño profundo si ocurra..y ocurra como hasta ahora, como todos los dias imaginaba al acostarme. Situanciones imposibles, comportamientos irreales..pero siempre con ese fondo de esperanza que hoy, esta tarde he perdido.
Y he decidido hoy, esta tarde, esta noche crear mi blog. Nunca me decidia, por vergüenza (mucha), por pereza. Pero hoy lo he hecho, porque es más facil abrirse a extraños sin rostro...
Esta tarde.
Esta tarde quería evadirme, olvidar, desparecer, elevarme.
No pensar ni sentir. Nada. Salir de mi cuerpo y flotar. Dejar de pensar y pensar, de sentir y sentir, sentirme mal, triste, vacia.
Pero no tenía nada que me acercase a conseguir eso..ni porros, ni setas, ni alcohol. Nada. Asi que, despues de ir a un sitio a recoger unas cosas, me he ido andando y de camino a mi casa y a casa de una amiga con la que habia quedado, me he metido al Retiro. Y me he sentado en un banco, con mi musica y mis gafas de sol, que más que protegerme del sol me protegen del mundo, de la gente. No me gusta que me vean los ojos gente extraña. Que me vean los ojos cuando estoy triste, rota. Que sepan cómo me siento. Que los ojos expresan demasiado y no quiero que me delanten. Que delatasen cómo me sentía, lo vacía que me sentía. No quería que alguien me mirase a los ojos y viera en ellos ese dolor esperado pero no reconocido.
Y me he sentado en el banco, enfrente del sol, frente a frente. Y quería mezclarme, fundirme con el aire, el cielo las nubes, el sol. Y ser energía. Como la energía que me da el sol, que me da el verano y que me quita el invierno con sus dias nublados y tristes. Pero hoy ni el sol me daba la suficiente energia para soportar y aceptar lo inevitable. Pero por un momento me he sentido parte de ese todo y esa nada, y "fix you" y "X&Y" me han ayudado a flotar y a olvidar momentaneamente. Pero rapidamente esa sensación o ilusión ha acabado y he abierto los ojos para ver que seguía ahí, en un banco del Retiro sola con mis pensamientos y desilusiones.
Pero habia quedado, y aunque se me habian quitado las ganas de ver a cualquier persona conocida,he ido. Con mis gafas de sol y mi cara seria, borde incluso, que pongo para que no se me note que me tiemblan los labios, para seguir ocultando a la gente mi estado de ánimo. He llegado pronto, nunca lo hago. Y he tenido que esperar. Al rato ha venido. Una de mis mejores amigas. Una de las Anas. Y me ha visto con las gafas de sol, mis inmensas gafas que no dejan adivinar los tristes ojos que hay detras. Y lo primero que ha hecho ha sido preguntarme que qué me pasaba, y yo "nada nada". Y simplemente me ha dicho "te tiembla la voz"..y me ha mirado con su cara de "venga, no pasa nada..sea lo que sea..estoy aquí..". Y no ha preguntado más, porque sabe que hay cosas que drifterina no cuenta..que desde hace unos años se ha ido cerrando y cerrando...y drifterina no ha dicho más, porque una palabra más y se habria derrumbado.
Y hemos ido a Goya, que ella quería comprase un bikini. Y hemos dado por ahi una vuelta y hemos vuelto a casa andando. Y me ha hecho reir, y reirme. Reirme de sus historias surrealistas sobre nuestro futuro, hoy sobre el mio. Y me he reido y reido. Y me ha ayudado. Y sé que siempre la tengo ahí, y hoy la necesitaba...aunque nunca lo reconozca y prefiera irme sola y no ver a nadie cuando estoy mal.
Y al despedirnos la he abrazado fuerte. Y me ha recordado a otra vez que tambien la abracé fuerte, pero mucho mucho mucho más fuerte, con lagrimas en los ojos, aquella vez sin esconder. Cuando mi abuelo, al que adoraba, se murio. Y aunque no tenga nada que ver, pues nadie que yo conozca ha muerto hoy, si ha muerto un sentimiento en mi. El de esperanza. Esa pequeña esperanza que siempre mantienes, en la que te refugias cuando todo te dice que no. Pues hoy, esta tarde, yo he perdido la esperanza y es como si ya no puediera soñar, soñar con que ocurra porque sé con seguridad que no pasará. Y lo intentaré ahora al acostarme, soñar despierta y dormirme con la esperanza de que en mi sueño profundo si ocurra..y ocurra como hasta ahora, como todos los dias imaginaba al acostarme. Situanciones imposibles, comportamientos irreales..pero siempre con ese fondo de esperanza que hoy, esta tarde he perdido.
Y he decidido hoy, esta tarde, esta noche crear mi blog. Nunca me decidia, por vergüenza (mucha), por pereza. Pero hoy lo he hecho, porque es más facil abrirse a extraños sin rostro...