Dulce final
Siempre he dicho, (o al menos he pensado) que yo estoy más inspirada, o tengo más ganas de escribir, cuando estoy muy mal o cuando estoy muy muy bien, feliz. Este blog nació cuando me encontraba en el primero de esos estados, y quiero terminarlo definitivamente estando en el segundo, en el que me encuentro ahora.
Es posible que esto no lo lea ni esa persona que me hace tan feliz, ni nadie que soliera leerlo, ya que prácticamente lo cerré. Mejor. Esta será la última vez que me abra completamente aquí, donde cualquiera que pasa puede adentrarse en mí.
Y quería acabarlo así, feliz. Feliz como tan solo me hace una niña. Una niña que desde un principio me cayó bien… hasta que después me encantó y me enamoró. Y a pesar de mi miedo a cualquier tipo de relación profunda, que implique cualquier tipo de “compromiso”, sea cual sea, a pesar de eso, ella… ella ha conseguido cosas que nunca pensé que fuera capaz de sentir, de querer… Y ella, que es tan preciosa por fuera como por dentro, ella me quiere a mí. Y a veces tengo que recordármelo porque no me lo creo. No me creo que me aguante, que aguante mis paranoias, mis inseguridades… todos mis defectos (cuando ella el único que tiene es su impuntualidad extrema)… no me creo que entre todas las personas que hay, entre todas las personas que conoce, que la conocen, que la quieren… que entre todas ellas, me quiera a mí. Que tenga esa suerte, tanta suerte.
Y con ella me he atrevido a mirar más allá del presente, imaginando y deseando un futuro a su lado. Aunque tampoco me gusta pensar en el futuro, no lo suelo ver muy “colorido”. Así que me quedo en el presente, con lo que me da, con lo que me enseña… con lo que evoluciono a su lado. Porque en “poco” tiempo, se ha metido tan dentro de mí… tan adentro, que a veces me sobrepasa y no me salen ni las palabras ni nada. Y me colapso. Y estallo por dentro. Por todo lo que la admiro, por todo lo que siento… por todo lo que la quiero… palabras que pierden un poco su sentido porque no reflejan ni la milésima parte de lo que siento por ella. Tanto, que a veces lloro. Lagrimas no de dolor, sino otras que yo no conocía. Se me forma un nudo en la garganta cuando la veo, con su sonrisa de nena pequeña dirigida a mí, y sus ojitos brillantes mirándome. Y me siento la persona más especial del mundo porque me quiere. Y entonces lo que me da miedo es que de repente un día me deje de querer. Pero eso forma parte de mis inseguridades y de eso no es de lo que quiero hablar en este último post.
Un ultimo post (nunca me ha gustado esa palabra) en el que tan solo quiero reflejar (lo poco que me permiten las palabras) lo increíblemente feliz que me hace, feliz de verdad. Y ojalá yo sea capaz, ahora y siempre, de hacerla tan feliz como ella a mí.
… todo.
Comentario:
...mi niña...Qué se contesta a algo así? En serio, ¿qué puedo decir? Es lo más bonito que me han dicho nunca, es...dios... ¿¿Cómo no voy a quererte?? Nunca pensé que unas palabras pudieran llegar a tocarme el corazón de esta manera... Aunque no son las palabras, sino los sentimientos que en ellas se reflejan los que me empañan los ojos una y otra vez. Y son unas lágrimas de "dios, cómo puedo quererla tanto", y a la vez de miedo porque sigo sin creerme que algo tan bonito pueda ser real...Algo como tú, como lo nuestro.Y son lágrimas de ternura, porque veo esa carita y me derrito...Y de cierta tristeza,porque si no te tengo cerca me falta el aire (y este año, por desgracia, van a ser muchos los momentos de tenerte lejos...)Pero sólo es "cierta tristeza" porque sé que cada día que te vea será una fiesta, y porque contaré las horas que faltan para verte soñando tu boca, sintiendo tu abrazo; porque aunque tu cuerpo no esté cerca, tu risa, tus labios, tu tacto... se ha metido tan dentro de mí que me acompaña donde vaya...Y sé que si cierro los ojos puedo sentirte, casi tocarte... y que si me duermo pensando en ti te beso en sueños, incluso los días en que al despertar no lo recuerdo.
Yo también sé qué es llorar de felicidad, mi niña; y también sé cómo es esa sensación que empaña a veces la felicidad y la tiñe de miedo, de angustia... Porque hace no muchos meses yo era de hierro (o eso creía), y sentía que nada ni nadie podría arrebatarme mi fuerza, mi independencia. "El amor viene y va","en la vida hay otras muchas cosas", y lo sentía así, realmente pensaba que mi autosuficiencia era más grande que nadie, y que mi corazón, a estas alturas, iba a ser mío y sólo mío. Que ya no necesitaba estar con nadie para ser feliz; y que si algún día lo estaba, pero me dejaban, ya no dolería... porque ya no era capaz de enamorarme de verdad. Y de repente llegas tú, y me vuelves loca...me tocas el corazón y me lo robas, ¡con tanta maestría! Y me doy cuenta, después de tantas idas y venidas, de tantos amores y desamores, que nunca he amado así. Así, no. Siempre antes hubo algo gris en un camino que supuestamente debía ser de color rosa; hubo una sensación, aunque remota, de vacío. Hubo una sensación de ser, aunque intenso, pasajero...De que llegarían tiempos mejores. De que tenía que existir otro tipo de amor, que fuese más allá del cariño y la ternura... AMOR con mayúsculas, de ese que cuando llega a tu vida, no cabe duda de que lo es. Y cuando ya empezaba a dudar de que así fuera, me sorprende de la noche a la mañana; sin buscarlo, sin sospechar si quiera que es "algo" raro que sentía al verte, escondía detrás lo que llevaba toda mi vida buscando.
Y a veces se me olvida que hace no tanto, yo llevaba una vida sin ti, y que incluso pensaba que era feliz. Y me parece increíble que pudiera ser así...¿Cómo podía reír, respirar...?¿Cómo he podido aguantar tantos años sin conocerte? No lo sé... sólo sé que ahora ya no podría. Sólo sé que si me faltas me muero, desaparezco…Sin ti no hay futuro. ¿Cómo imaginaba mi vida antes de que tú aparecieras en ella? No lo recuerdo. Sólo sé que nunca antes soñé tanto y con tanta fuerza con áticos llenos de luz, llenos de amor, de risas y de caricias... (Ni con paseos por el parque agarrando una manita inocente y juguetona…)
…todo.
Yo también sé qué es llorar de felicidad, mi niña; y también sé cómo es esa sensación que empaña a veces la felicidad y la tiñe de miedo, de angustia... Porque hace no muchos meses yo era de hierro (o eso creía), y sentía que nada ni nadie podría arrebatarme mi fuerza, mi independencia. "El amor viene y va","en la vida hay otras muchas cosas", y lo sentía así, realmente pensaba que mi autosuficiencia era más grande que nadie, y que mi corazón, a estas alturas, iba a ser mío y sólo mío. Que ya no necesitaba estar con nadie para ser feliz; y que si algún día lo estaba, pero me dejaban, ya no dolería... porque ya no era capaz de enamorarme de verdad. Y de repente llegas tú, y me vuelves loca...me tocas el corazón y me lo robas, ¡con tanta maestría! Y me doy cuenta, después de tantas idas y venidas, de tantos amores y desamores, que nunca he amado así. Así, no. Siempre antes hubo algo gris en un camino que supuestamente debía ser de color rosa; hubo una sensación, aunque remota, de vacío. Hubo una sensación de ser, aunque intenso, pasajero...De que llegarían tiempos mejores. De que tenía que existir otro tipo de amor, que fuese más allá del cariño y la ternura... AMOR con mayúsculas, de ese que cuando llega a tu vida, no cabe duda de que lo es. Y cuando ya empezaba a dudar de que así fuera, me sorprende de la noche a la mañana; sin buscarlo, sin sospechar si quiera que es "algo" raro que sentía al verte, escondía detrás lo que llevaba toda mi vida buscando.
Y a veces se me olvida que hace no tanto, yo llevaba una vida sin ti, y que incluso pensaba que era feliz. Y me parece increíble que pudiera ser así...¿Cómo podía reír, respirar...?¿Cómo he podido aguantar tantos años sin conocerte? No lo sé... sólo sé que ahora ya no podría. Sólo sé que si me faltas me muero, desaparezco…Sin ti no hay futuro. ¿Cómo imaginaba mi vida antes de que tú aparecieras en ella? No lo recuerdo. Sólo sé que nunca antes soñé tanto y con tanta fuerza con áticos llenos de luz, llenos de amor, de risas y de caricias... (Ni con paseos por el parque agarrando una manita inocente y juguetona…)
…todo.
Comentario:
¿Recuerdas este nombre? Así es como nos conocimos creo, ¿no? Ni idea de cómo fue.
Pues nada, que me alegro mucho de que cierres por esta razón y que... bueno, supongo que igual nos volveremos a ver... Yo ya no creo que vuelva a abrir (ni oficial ni clandestinamente), se me pasó el tiempo de los blogs.
Besos ricura ;)
Pues nada, que me alegro mucho de que cierres por esta razón y que... bueno, supongo que igual nos volveremos a ver... Yo ya no creo que vuelva a abrir (ni oficial ni clandestinamente), se me pasó el tiempo de los blogs.
Besos ricura ;)