<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0"><channel><title><![CDATA[en la ventana hay una nota...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[fg]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_36.htm]]></link><description><![CDATA[fg]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[Dulce final]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_34.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Siempre he dicho, (o al menos he pensado) que yo estoy más inspirada, o tengo más ganas de escribir, cuando estoy muy mal o cuando estoy muy muy bien, feliz. Este blog nació cuando me encontraba en el primero de esos estados, y quiero terminarlo definitivamente estando en el segundo, en el que me encuentro ahora.<br/><br/>Es posible que esto no lo lea ni esa persona que me hace tan feliz, ni nadie que soliera leerlo, ya que prácticamente lo cerré. Mejor. Esta será la última vez que me abra completamente aquí, donde cualquiera que pasa puede adentrarse en mí.<br/><br/>Y quería acabarlo así, feliz. Feliz como tan solo me hace una niña. Una niña que desde un principio me cayó bien… hasta que después me encantó y me enamoró. Y a pesar de mi miedo a cualquier tipo de relación profunda, que implique cualquier tipo de “compromiso”, sea cual sea, a pesar de eso, ella…  ella ha conseguido cosas que nunca pensé que fuera capaz  de sentir, de querer… Y ella, que es tan preciosa por fuera como por dentro, ella me quiere a mí. Y a veces tengo que recordármelo porque no me lo creo. No me creo que me aguante, que aguante mis paranoias, mis inseguridades… todos mis defectos (cuando ella el único que tiene es su impuntualidad extrema)… no me creo que entre todas las personas que hay, entre todas las personas que conoce, que la conocen, que la quieren… que entre todas ellas, me quiera a mí. Que tenga esa suerte, tanta suerte.<br/>Y con ella me he atrevido a mirar más allá del presente, imaginando y deseando un futuro a su lado. Aunque tampoco me gusta pensar en el futuro, no lo suelo ver muy “colorido”. Así que me quedo en el presente, con lo que me da, con lo que me enseña… con lo que evoluciono a su lado. Porque en “poco” tiempo, se ha metido tan dentro de mí… tan adentro, que a veces me sobrepasa y no me salen ni las palabras ni nada. Y me colapso. Y estallo por dentro. Por todo lo que la admiro, por todo lo que siento… por todo lo que la quiero… palabras que pierden un poco su sentido porque no reflejan ni la milésima parte de lo que siento por ella. Tanto, que a veces lloro. Lagrimas no de dolor, sino otras que yo no conocía. Se me forma un nudo en la garganta cuando la veo, con su sonrisa de nena pequeña dirigida a mí, y sus ojitos brillantes mirándome. Y me siento la persona más especial del mundo porque me quiere. Y entonces lo que me da miedo es que de repente un día me deje de querer. Pero eso forma parte de mis inseguridades y de eso no es de lo que quiero hablar en este último post. <br/><br/>Un ultimo post (nunca me ha gustado esa palabra) en el que tan solo quiero reflejar (lo poco que me permiten las palabras) lo increíblemente feliz que me hace, feliz de verdad. Y ojalá yo sea capaz, ahora y siempre, de hacerla tan feliz como ella a mí. <br/>… todo.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[game over]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_33.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Se acabó. <br/>Estoy cansada. Cansada de mí. Cansada de la gente. Cansada de todo. Y cansada de nada. Cansada. Pensaba haber hecho esto esta tarde, no me ha dado tiempo. Lo hago ahora con más razón. Quizás es por ser hoy, que es un sábado que parece domingo. Quizás es este tiempo, que me afecta mucho cuando empieza. Quizás sea esto o quizás sea que simplemente estoy cansada. Si lo dejase para mañana no lo haría. Es un impulso. Yo soy así. Y estoy cansada. Necesito hacer esto. Dejar esto. Volver a guardarme mis cosas para mí. Y para nadie más. Solo para mí. Los momentos buenos, los momentos malos. Los pensamientos, los sentimientos. Lo real, los sueños. Solo para mí. Quizás vuelva o quizás no. Empecé esto porque sentía que lo necesitaba. Y me ha ayudado mucho. Pero ahora no, ya no lo necesito. Y estoy cansada.<br/>Se acabó.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[octubre]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_32.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Escribo octubre en una pared de mi cuarto. Octubre. En letras rojas y minúsculas. Sobre una pared blanca. Octubre.<br/><br/>Y octubre termina como termino de escribir su <i>e. </i>Un mes raro. Un octubre curioso. Un mes con un encuentro casual con una persona muy importante en mi vida. Un encuentro casual en el momento adecuado, ni antes, ni después. Antes hubiera sido pronto, no habría estado preparada y quizás me hubiese vuelto a perder. Y después…bueno, nunca es tarde.<br/>Y otro día, otra noche de octubre, cruce de besos con una niña de palabras <i>voluptuosas</i>. Besos que se sucedieron algún que otro día más…y que dejaron con buen sabor.<br/>Y octubre acaba, y que mejor que terminarlo con uno de esos conciertos que te dejan sin palabras. Uno de esos conciertos que te hacen explotar por dentro y te dan escalofríos.<br/><br/>Y ayer, después de ese concierto, estuve con mis amigas de esa carrera que dejé. Y después de dos cosmopolitans y un bloody mary con menos tabasco que la última vez, ya un poco contenta decidí irme a casa. Decidí irme a casa andando y pasar de búhos y taxis. Y así, andando, me puse a pensar. Pensé en la niña importante, la del encuentro casual. Me gusta la relación que tenemos ahora. Una relación de amistad, extraña. Pero amistad al fin y al cabo. Sí, me gusta como somos ahora. Después me puse a pensar en la niña de palabras <i>voluptuosas</i>. Me apetece verla y cruzar más besos y palabras, o palabras y besos. Conocerla más.<br/>Y mientras caminaba pensando en todas estas cosas, un italiano se me acercó y me preguntó no sé qué. Esto hizo que me acordase de uno de mis mejores amigos que está de erasmus en Italia. Que le echo de menos. Claro que le echo de menos, aunque mi cabeza intente engañarse pensando que es un verano de esos en los que por sus viajes y los míos apenas no vemos. Pero no, no es verano. Es octubre, un octubre que ya acaba.<br/><br/>Al llegar a casa, como si me hubiese leído el pensamiento, este niño me llamó. Y aunque no hiciese ni cuatro días que habíamos hablado, teníamos tantas cosas que contarnos que no queríamos colgar. Pero colgamos, aunque con la idea de vernos, de una manera u otra, en menos de un mes. Ya en noviembre. Porque octubre acaba, apenas unos días. Un octubre especial.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[por ejemplo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_31.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Hay noches en las que te dan ganas de dejarlo todo. Tu pequeño todo que no es mucho. Tu pequeño mundo. Y te dan ganas de dejar esto y aquello, y también lo otro. Todo. Y cambiar radicalmente de vida. Y tú. Y tus miedos y traumas. Y dejar atrás las pocas obligaciones que tienes. Dejar lo que crees que te hace feliz y que realmente no lo hace. Porque te falta algo y no sabes qué. Y hay noches en las que te dan ganas de dejarlo todo para averiguar así qué es lo que te falta de verdad. <br/>Pero como otra de esas muchas noches, sabes que no vas a dejarlo todo. Ni todo ni nada, para qué engañarte. Tu vida va a seguir igual. Y puede que averigües qué es lo que te falta, lo encuentres y seas feliz. Y puede que no, y que vivas toda tu vida faltándote ese algo que no sabes. Pero siempre habrá noches en las que te den ganas de dejarlo todo. Quizás alguna vez, aunque solo sea por un momento.<br/><br/>Y te levantas a la mañana siguiente. Una mañana como hoy por ejemplo. Y te levantas para ir a trabajar, pero no tienes ganas y llamas diciendo que estás enferma, que tienes fiebre. Una mentirijilla, que puede que si hoy hubieses ido a trabajar mañana se hubiese transformado en verdad. Pero tampoco puedes quedarte durmiendo toda la mañana porque tienes que ir a una de esas obligaciones que te apetecería dejar, pero que es del tipo de las que sabes que son para siempre. Y te levantas por fin, y te dan ganas de volver a meterte en la cama y dormir mientras suena la buena vida de fondo. Hacer como si lo hubieras dejado todo, creerlo un rato. No ir tampoco a la universidad y quedarte en la cama hasta que te apetezca para luego levantarte y marcharte a un lugar donde nunca hayas estado, nadie te conozca y no tengas nada. Pero no, no has dejado nada, al menos por ahora. Así que lo único que te queda es escribirlo. <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[inevitablemente inevitable]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_30.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Hablando con una de las anas el otro día se lo decía, es como una liberación. Fue hace un par de días, después de una conversación. Noté casi hasta el momento exacto en el que ocurría….un clic que por ahí he leído últimamente. Y es genial. Es como una sensación nueva, que no lo es, pero como si lo fuera. Una carga emocional, un peso que te quitas de encima. Y estoy tan a gusto que quiero seguir así mucho tiempo. Seguir porque acabo de empezar, que hacía tanto que no sentía esto que casi ni recuerdo cómo es. Sin que nadie me ocupe, ocupe mi tiempo y mis pensamientos más privados. Mis pensamientos más de una noche, más de un suspiro. Nadie. Estancia de una noche y vuelta a la carretera…<br/><br/>Se lo decía…como una liberación. Y se alegraba y me decía que desde algún tiempo me veía mucho mejor, mucho mejor que antes, que se notaba. Y se alegraba. Y ella que es muy diferente a mi, que con cuatro besos de un esporádico se medio enamora, y piensa y piensa y da mil vueltas, me dice que ella no, que quiere algo de verdad. Algo bonito de verdad. Que sea ahora, que ya es el momento. Y yo en el fondo sé, que si a mi me toca no lo podré evitar, pero por ahora prefiero que no. Que estoy bien así, como acabo de empezar a estar. Que por fin lo puedo decir, que si, que ya no. Que ahora solo yo. Sola yo.<br/><br/>Y se alegraba y me lo decía. Y me abrazaba como si fuera un logro, que no lo es, pero como si lo fuera. Y a mi voz interior, que es así como se autodenomina él de vez en cuando, cuando hago algo que no "<i>debo</i>" hacer y me dice “<i>ay drifterina drifterina</i>…” para luego reírse de mi, le costará creerme. Pero yo sé que es verdad, que lo siento así. Y que no es como otras veces que lo pensaba. No. Ahora lo sé, lo pienso, lo siento. Lo sé, y sé que ha ocurrido, que ya ha ocurrido. Y ahora de verdad. Y desde el clic me rio mucho más…quizás tenga algo que ver. Todo ha pasado. Ya.<br/><br/><br/>...y la canción que ahora suena fuera y dentro dice "...<i>you're out of my mind</i>". Casualidades de esas.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[con los ojos cerrados]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_29.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Cierro los ojos y veo más de lo que a veces lo hago con ellos abiertos. Te veo. Te veo a ti. Los abro y desapareces. Los vuelvo a cerrar, y ahí estás. Delante de mí, mirándome. Sin decir nada. Y de repente una corriente de aire y te desvaneces. Pero no me importa, es mi imaginación, puedo hacer lo que quiera, puedo hacer que vuelvas. Aunque esta vez no lo hago. No, esta vez no. Y cuando el dolor físico deja paso al otro, al que no tiene cura ni alivio inmediato, me doy cuenta de que algo ha cambiado.<br/><br/>Despierta en mi cama, como otras muchas noches, desearía que todo hubiese sido diferente desde un principio. Pero no se puede retroceder y cambiar las cosas. Se quedan como están, desde el principio hasta el final. Y a partir de ese final un principio diferente. Pero me quedo con lo bueno. Escucho una canción que me hace pensar en ti, una que no es triste sino todo lo contrario. Y te sonrío imaginariamente, con lo ojos cerrados. Te sonrío a ti. Solo a ti. La única forma en la que lo hago sin preocuparme por el después. Y hablo como si te hablase a ti, pero no, lo hago para mi. Que te abrí mi corazón una vez, diciendo lo que nunca me había atrevido a decir, diciendo todo lo que sentía, lo que solamente tú me hacías sentir. Pero ahora no, ya no, se cerró.<br/><br/>Juego a imaginarme encuentros casuales, ojos que se buscan, palabras nerviosas… un juego. Y es divertido porque sé que es un juego, que lo hago porque ya puedo. Me gusta jugar de vez en cuando, sabiendo que tú nunca participarás. Que soy un poco tramposa y siempre gano. Otras veces prefiero jugar a juegos más reales en los que no juego sola, sino con otros que me acompañan, que siempre están ahí y me hacen reír.<br/><br/>Mañana me despertaré y recordaré haber pensado en ti. Pero no pensaré en ti, solo será el recuerdo de haberlo hecho. Porque ya estás lejos. Lo suficiente. En un punto en el que todavía te puedo ver, pero ya sin ocupar toda mi visión. Sino pequeñita, una perfecta figura lejana. Giro la cabeza hacia otro lado y abro lo ojos. Y sigue siendo de noche y yo sigo tumbada en mi cama. Pero ya no te veo. Veo la realidad. Y aunque no es un sueño, también tiene colores.<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[aceitunas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_28.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Acabo de ir a la cocina a por  unas aceitunas y no sé por qué me he acordado de un niño con el que salí un par de meses, al que no le gustaban nada nada las aceitunas. Y una vez tomando algo en un hawaiano nos pusieron de aperitivo, entre otras cosas, aceitunas. Ahí me enteré de que no le gustaban. Y a mi me encantan. Todas, de todo tipo. Y me acuerdo que el me pedía que por favor no tomase ninguna. Yo pasé, me encantan, comí todas las que quise. No sé si lo hice para fastidiarle un poquito (seguramente), o simplemente porque por qué iba a dejar de tomar algo que a mi me encanta porque a él no le gustase. Posiblemente, si hubiese sentido algo más por él , hubiese comido un par o ninguna, dejándolo para cualquier otro momento en el que  no estuviera con él. Aunque tampoco lo tengo muy claro, hasta qué punto soy o no capaz de dejar de hacer algo que me gusta por que a la persona con la que salga no le guste.<br/>No sé, no venía a cuento lo de las aceitunas…pero me ha hecho pensar.<br/><br/>Desde que volví de la playa han pasado bastantes cosas, algunas malas. Hace unos días se murió el padre de un amigo mío. Un amigo de toda la vida, del colegio. Un amigo al que quiero mucho y con el que alguna vez he tenido algo. Él estaba aparentemente bien, mejor de lo esperado. Después de tres años de enfermedad él mismo reconocía que casi era mejor, un descanso tanto para el padre como para la familia. Todos dejaban de sufrir. Tengo bastantes amigos que han perdido a su madre o a su padre, siempre por cáncer. Todos amigos de mi edad, de madres y padres jóvenes. Y veo que puede pasarle a cualquiera, en cualquier momento. Me doy cuenta de que yo tengo mucha suerte, que los tengo a los dos. Pienso en esto bastante, quizás sea porque ya son cuatros amigos de siempre, de los buenos, a los que les ha pasado. Quizás porque cada vez lo veo más cerca. Y me da miedo que a mi me pase, que alguna estúpida enfermedad se lleve a las personas que más quiero.<br/><br/>No pensaba hablar de esto, no quería hablar de esto. No quería escribir de miedos ni tristeza, porque yo ahora estoy bien, contenta. Ya sé han pasado mis tristezas, mis días de llorar. Y aunque todo sigue igual es diferente, mejor.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[los sueños... sueños son]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_27.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>Hoy, mejor dicho, esta noche o ayer… bueno, la madrugada del sábado al domingo… he tenido un sueño increíble, tan imposible como precioso. Un sueño de esos que se tienen poquísimas veces. De esos que vienen de repente, sin tú haberte acostado pensando ya en eso. No. Este ha venido solito. <br/>Me he despertado intentando alargarlo más, no quería que acabase ya, tan pronto (…) Pero la luz del sol de las 12:40 me decía “¡despierta, despierta, despierta..!” y he tenido que despertarme (y levantarme). Lo bueno es que lo recuerdo muy bien, casi enterito…y estoy intentando no olvidar ningún detalle. Ningún gesto, ninguna mirada, ninguna sonrisa, ningún beso…ninguna sensación. Nada. Ha sido tan real que podría hasta creer que ha sucedido si no supiera que es  imposible.<br/>Me he despertado queriendo no despertarme, pero me he levantado con una sonrisa de tonta como hacía mucho. Como si de verdad significara algo y cambiase algo, cuando tan solo ha sido un sueño y ya está… Pero aún así, me ha dejado feliz para el resto del día. Y ya, animada por el inesperado sueño, me he permitido esta tarde imaginarme lo que hace mucho había decidido dejar (incluso)  de imaginar. Esta vez sabiendo que es solo eso, mi imaginación. Un sueño… imposible. Pero no por ello menos bonito. Y es que ha sido un sueño tan bonito.<br/>Así que, a pesar de haber sido un domingo (que no me gustan nada) y encima gris y feo, yo he estado con una sonrisa todo el día. Y aún la tengo mientras escribo esto.<br/>¡A ver si hay suerte también esta noche!<br/>Aunque me conformo con no olvidar este sueño, el que ya he tenido.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item><item><title><![CDATA[nevando]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/drifterina/c_26.htm]]></link><description><![CDATA[<br/>He dormido demasiado. No me sienta bien dormir tanto.<br/>Ha sido un fin de semana de los mejores… Y estoy pensando en la noche de ayer, nevando en la Gran Vía, que parecía una típica película americana en navidad…luces, gente, noche y nieve. Y con un amigo que nunca había visto nevar de  verdad, como loco, dando saltos y sonriendo con una cara de felicidad… solo ver su cara de ilusión te  hacia sonreír a ti!<br/>Y el viernes, que después de cine y copas quedé con unas amigas que hacía algún tiempo que no veía…que ganas tenía, me lo pase genial! a pesar de que casi me pierdo con tanta calleja para encontrar la calle San Dimas. Pero mereció  la pena…mucho, mucho. <br/><br/>Me apetece ver a algunas personas que no veo hace tiempo. Quedar y tomar algo, y que me cuenten…que las cosas cambian mucho o no cambian nada. No sé,  ya llamaré para quedar…que al final yo nunca llamo, y me tienen que llamar a mi. Y así parece que no tengo interés y me dan igual…y que va, todo lo contrario. Solo que se me pasa, que cuando lo pienso estoy en algún sitio que no puedo llamar, o que simplemente lo dejo para luego y se  me acaba pasando. Que tengo demasiadas cosas en la cabeza, un caos. A veces parece mi cuarto…tantas cosas y todo desordenado. <br/>Pero yo, feliz con mi desorden.<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(drifterina)]]></author></item></channel></rss>
