Así como que..........
Desde ayer día 4 de julio me he dado cuenta que todos los días llegan margaritas a la playa,como si las sirenas hubieran decidido tener un jardín bajo las olas.
Desde ayer día 4 de julio cuando recogí un par de flores azules supe lo que tenía que hacer.
Desde ayer día 4 de julio empecé a escribir en los pétalos,en los tallos y las hojas, historias con olor a sal y sensación de arena entre los dientes.
Desde ayer día 4 de julio coloco flores en las caracolas y las lanzo al mar como un bote cargado de historias que suenan a red de pescadores y niños en la playa.
Desde ayer día 4 de julio por fin entendí que tengo las manos con el tamaño adecuado para escribir cuentos para náufragos sin isla, ni botella, para piratas sin tesoro, tiburones sin hambre, sirenas afónicas y caballitos de mar con ganas de columpio.
Será porque desde ayer día 4 de julio soy Licenciada en Filología Hispánica.
Desde ayer día 4 de julio cuando recogí un par de flores azules supe lo que tenía que hacer.
Desde ayer día 4 de julio empecé a escribir en los pétalos,en los tallos y las hojas, historias con olor a sal y sensación de arena entre los dientes.
Desde ayer día 4 de julio coloco flores en las caracolas y las lanzo al mar como un bote cargado de historias que suenan a red de pescadores y niños en la playa.
Desde ayer día 4 de julio por fin entendí que tengo las manos con el tamaño adecuado para escribir cuentos para náufragos sin isla, ni botella, para piratas sin tesoro, tiburones sin hambre, sirenas afónicas y caballitos de mar con ganas de columpio.
Será porque desde ayer día 4 de julio soy Licenciada en Filología Hispánica.
Así como que..........
Desde ayer día 4 de julio me he dado cuenta que todos los días llegan margaritas a la playa,como si las sirenas hubieran decidido tener un jardín bajo las olas.
Desde ayer día 4 de julio cuando recogí un par de flores azules supe lo que tenía que hacer.
Desde ayer día 4 de julio empecé a escribir en los pétalos,en los tallos y las hojas, historias con olor a sal y sensación de arena entre los dientes.
Desde ayer día 4 de julio coloco flores en las caracolas y las lanzo al mar como un bote cargado de historias que suenan a red de pescadores y niños en la playa.
Desde ayer día 4 de julio por fin entendí que tengo las manos con el tamaño adecuado para escribir cuentos para náufragos sin isla, ni botella, para piratas sin tesoro, tiburones sin hambre, sirenas afónicas y caballitos de mar con ganas de columpio.
Será porque desde ayer día 4 de julio soy Licenciada en Filología Hispánica.
Desde ayer día 4 de julio cuando recogí un par de flores azules supe lo que tenía que hacer.
Desde ayer día 4 de julio empecé a escribir en los pétalos,en los tallos y las hojas, historias con olor a sal y sensación de arena entre los dientes.
Desde ayer día 4 de julio coloco flores en las caracolas y las lanzo al mar como un bote cargado de historias que suenan a red de pescadores y niños en la playa.
Desde ayer día 4 de julio por fin entendí que tengo las manos con el tamaño adecuado para escribir cuentos para náufragos sin isla, ni botella, para piratas sin tesoro, tiburones sin hambre, sirenas afónicas y caballitos de mar con ganas de columpio.
Será porque desde ayer día 4 de julio soy Licenciada en Filología Hispánica.
Hoy estoy romántica, mimosa.. ahyssssss
Y me apetecía escribir un poema de amor...

Misión cumplida.

Misión cumplida.
Qué tiempos aquellos!
El objeto de este post es la de reivindicar a una generación, la de todos aquellos que nacimos en los 80 (años arriba, años abajo),
la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora
vale 20 ó 30 veces más, a de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del 92, al menos la mia.
Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales, y lo cierto es que sabemos de política más de lo que creen y más de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero (oíamos y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar a las canicas, la comba, la goma o el escondite, y a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.
Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, fuimos los últimos en hacer bup y cou, los pioneros de la E.S.O.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que ragarnos Historias del Kronen o Reality Bites, Melose place o Sensación de vivir ( te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco).
Lloramos con la muerte de Chanquete, con la madre de Marco que no aparecía, con las putadas de la Señorita Rottenmayer; Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga.
Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y los que no les cuesta un duro echarnos del curro. Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.); gritamos OTAN no, bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el
Spectrum,odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre. Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema.
Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de Parchís, y que durante años creímos que el de rojo era Enrique Búmbury.
Los de los mundos de Yupi y las pesetas rubias.
Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida.
Comiamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque
aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo
mal.
Somos la generación de La Bola de Cristal (solo no puedes, con amigos sí), el Follow Me, “El coche fantastico”, “Oliver y Benjí”, “la abeja maya”, El hipnótico "Planeta Imaginario", Los Toreros Muertos,
La Orquesta Mondragón, el Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu.
La generación que se cansó de ver las mamachichos.
La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial.
La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.
La última generación de las litronas y los porros..
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de
medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni
codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y
jugábamos .
No había móviles.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una
mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho
menos, ruedas!!!
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.
Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada.
Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de
televisión, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero
nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrandonos por los suelos destrozando la ropa.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, donde chupaban los perros!!!
Y ligábamos jugando a verdad, beso o atrevimiento, no en un chat diciendo :) :D :P
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a
crecer con todo ello.
Tú eres uno de ellos?? Enhorabuena.
la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora
vale 20 ó 30 veces más, a de los que estaremos pagando nuestra vivienda hasta los 50 años.
Nosotros no estuvimos en la Guerra Civil, ni en mayo del 68, ni corrimos delante de los grises, no votamos la Constitución y nuestra memoria histórica comienza con las olimpiadas del 92, al menos la mia.
Por no vivir activamente la Transición se nos dice que no tenemos ideales, y lo cierto es que sabemos de política más de lo que creen y más de lo que nunca sabrán nuestros hermanos pequeños y descendientes.
Los Reyes Magos no siempre nos traían lo que pedíamos, pero (oíamos y seguimos oyendo) que lo hemos tenido todo, a pesar de que los que vinieron después de nosotros sí lo tienen realmente y nadie se lo dice.
Somos la última generación que hemos aprendido a jugar a las canicas, la comba, la goma o el escondite, y a la vez, somos la primera que hemos jugado a videojuegos, hemos ido a parques de atracciones o visto dibujos animados en color.
Hemos vestido vaqueros de campana, de pitillo, de pata de elefante y con la costura torcida; nuestro primer chándal era azul marino con franjas blancas en la manga y nuestras primeras zapatillas de marca las tuvimos pasados los 10 años.
Entramos al colegio cuando el 1 de noviembre era el día de Todos los Santos y no Halloween, cuando todavía se podía repetir curso, fuimos los últimos en hacer bup y cou, los pioneros de la E.S.O.
Se nos ha etiquetado de generación X y tuvimos que ragarnos Historias del Kronen o Reality Bites, Melose place o Sensación de vivir ( te gustaron en su momento, vuélvelas a ver, verás que chasco).
Lloramos con la muerte de Chanquete, con la madre de Marco que no aparecía, con las putadas de la Señorita Rottenmayer; Somos una generación que hemos visto a Maradona hacer campaña contra la droga.
Somos los primeros en incorporarnos a trabajar a través de una ETT y los que no les cuesta un duro echarnos del curro. Siempre nos recuerdan acontecimientos de antes que naciéramos, como si no hubiéramos vivido nada histórico. Nosotros hemos aprendido lo que era el terrorismo, vimos caer el muro de Berlín y a Boris Yelsin borracho tocarle el culo a una secretaria; los de nuestra generación fueron a la guerra (Bosnia, etc.); gritamos OTAN no, bases fuera, sin saber muy bien qué significaba y nos enteramos de golpe un 11 de septiembre.
Aprendimos a programar el video antes que nadie, jugamos con el
Spectrum,odiamos a Bill Gates, vimos a Perico Delgado anunciar los primeros móviles y creímos que Internet sería un mundo libre. Somos la generación de Espinete, Don Pimpón y Chema.
Somos la generación que fuimos al cine a ver las películas de Parchís, y que durante años creímos que el de rojo era Enrique Búmbury.
Los de los mundos de Yupi y las pesetas rubias.
Nos emocionamos con Superman, ET o En busca del Arca Perdida.
Comiamos Phosquitos y los Tigretones eran lo mejor, aunque
aquello que empezaba (algo llamado Bollycao) no estaba del todo
mal.
Somos la generación de La Bola de Cristal (solo no puedes, con amigos sí), el Follow Me, “El coche fantastico”, “Oliver y Benjí”, “la abeja maya”, El hipnótico "Planeta Imaginario", Los Toreros Muertos,
La Orquesta Mondragón, el Misissipi de Pepe Navarro con su inimitable Pepelu.
La generación que se cansó de ver las mamachichos.
La generación a la que le entra la risa floja cada vez que tratan de vendernos que España es favorita para un mundial.
La última generación que veía a su padre poner la baca del coche hasta el culo de maletas para ir de vacaciones.
La última generación de las litronas y los porros..
Mirando atrás es difícil creer que estemos vivos: viajábamos en coches sin cinturones de seguridad traseros, sin sillitas especiales y sin air-bag, hacíamos viajes de 10-12h y no sufríamos el síndrome de la clase turista.
No tuvimos puertas con protecciones, armarios o frascos de
medicinas con tapa a prueba de niños.
Andábamos en bicicleta sin casco, ni protectores para rodillas ni
codos. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico, y
jugábamos .
No había móviles.
Íbamos a clase cargados de libros y cuadernos, todo metido en una
mochila que, rara vez, tenía refuerzo para los hombros y, mucho
menos, ruedas!!!
Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto.
Compartimos botellas de refrescos y nadie se contagio de nada.
Sólo nos contagiábamos los piojos en el cole. Cosa que nuestras madres arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente.
No tuvimos Playstations, Nintendo 64, vídeo juegos, 99 canales de
televisión, sonido surround, móviles, ordenadores e Internet, pero
nos lo pasábamos de lo lindo tirándonos globos llenos de agua y arrastrandonos por los suelos destrozando la ropa.
Bebíamos agua directamente del grifo de las fuentes de los parques, agua sin embotellar, donde chupaban los perros!!!
Y ligábamos jugando a verdad, beso o atrevimiento, no en un chat diciendo :) :D :P
Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a
crecer con todo ello.
Tú eres uno de ellos?? Enhorabuena.