No es casualidad que tú y yo nos hayamos encontrado en esta página
Me voy!
En la nevera tenèis:
*Chocolate blanco.
*Cerezas.
*Ensalada de pasta.
Las llaves están en el buzón, entrad cuando queráis, la casa está libre. No sé cuando volveré.
En la nevera tenèis:
*Chocolate blanco.
*Cerezas.
*Ensalada de pasta.
Las llaves están en el buzón, entrad cuando queráis, la casa está libre. No sé cuando volveré.
" [...] Pero te llevas el amuleto del amor, no? [...]"
Le preguntaron una vez a Duchamp si se dedicaba a alguna actividad artísitica durante las largas vacaciones estivales que pasaba en Cadaqués. Dijo que sí, que cada año reconstruía el toldo que le permitía estar a la sombra. Siempre es dificil saber qué es lo que quería decir el maestro francés. Ya sabemos que las palabras no tienen ninguna posibilidad de expresar nada. En cuanto empezamos a verter nuestros pensamientos en palabras y frases, todo se va al garete.
Asumiendo que la eternidad no es posible ni deseable, tal vez lo haga, paradójicamente por la razón contaria.
Mi fundamento teórico ante... " pero llevas el amuleto del amor, no?" se reafirma en que si tú desapareces, todo desaparecerá. Es como la escritura, por tanto sustenta un mundo porque es -antes que nada- memoria, un intento de prolongar la vida, de explicarla. El paisaje existe porque hay alguien que lo contempla y sólo la muerte de ese espectador no es un acontecimiento del mundo; como una paradoja, éste se disluye, se borra, desaparece aunque quede un infinito potencial de puntos de vista.
Estoy vulgarizando a propósito un axioma lingüístico para dar a entender el presupuesto fundamental de este texto alucinado que bien pudiera acabar en un balbuceo ininteligible.
No pienses en nada más.... llevas el amuleto del amor, será suficiente.
Asumiendo que la eternidad no es posible ni deseable, tal vez lo haga, paradójicamente por la razón contaria.
Mi fundamento teórico ante... " pero llevas el amuleto del amor, no?" se reafirma en que si tú desapareces, todo desaparecerá. Es como la escritura, por tanto sustenta un mundo porque es -antes que nada- memoria, un intento de prolongar la vida, de explicarla. El paisaje existe porque hay alguien que lo contempla y sólo la muerte de ese espectador no es un acontecimiento del mundo; como una paradoja, éste se disluye, se borra, desaparece aunque quede un infinito potencial de puntos de vista.
Estoy vulgarizando a propósito un axioma lingüístico para dar a entender el presupuesto fundamental de este texto alucinado que bien pudiera acabar en un balbuceo ininteligible.
No pienses en nada más.... llevas el amuleto del amor, será suficiente.
Bailamos?
Será un baile especial, tu y yo, la luna y el mar.........
..... el son lo marcan las olas,
he preparado dos copas con champán.................
¿bailas?
..... el son lo marcan las olas,
he preparado dos copas con champán.................
¿bailas?

VeLoS aCuÁtIcOs

Arrambla como todo cinco veces más, y los marqueses de ayer corren a buscarme. Yo, impasiva, sigo mi ascensión a la montaña verde-azulada que sé me convertirá en ángel. Aún así, los perros de posibilidades se me acercan como los marqueses enfurecidos y los colores no paran de variar. Verde, astrén, cuatro pesan. Vi de repente un mundo gris con miles de calles de sin color que no podían hablar y dos mil lagos muertos que parecían vaciarse al tiempo que las notas cantadas resultaban todavía más agudas y cansadas de no decir y, como siendo todo lo que venía, no dejaba de recordarme que yo... había sido. Supongo , que en un momento dado, fue el ángel el que me dijo que todo lo que yo me había querido decir y por eso el mar estaba mucho más alto y las montañas eran, por esto y no más, verdea-zuladas, sabor a vino, textura de carne mía, incluido corazón, En mi frenético abrir y cerrar las piernas, que a veces corrían y a veces huían, oí muchos nombres, muchas canciones, muchos sonidos que eran como cajas de música afelpadas por una capa de músculos que suponen ser lo que me digo, ya dicho tantas veces, y, así me conforman, me nombran tantas veces como nombres... pero yo he de correr. No hay dos que no digan nada y la contrariedad de los vuelcos de nuestra casa nos deja aquí, por defecto de no poder, todavía, llegar a allí arriba.
Mi... cuando tocaba un Sol, imagínate.
Rodaban y rodaban y, en realidad, nueve remar. Soplidos de cien cuando si no hay nada todavía no hay nada todavía. Pero yo, aún así, y sin darme cuenta, cierro el alcance. Y ahora las hojas de libros dicen si, que dicen no, que dicen yo..., que dicen nada porque si, porque así funciona mejor, no dicen nada, Un perro me adelanta me deja desconcertada, un rey que era marqués sabe tocar la tuba y me propone un pasodoble a treinta kilómetros por hora, siendo esto estúpido y poco pertinente para este momento, carrera de diez mil dimensiones, cuarenta caminos, diez piedras, dos nombres, un momento para capturar.
Llegando yo no parece que llego. Subo y cojeo. Pero la pendiente es el contrabajo del carnicero que supo emocionar, que te invitó a dos días en las cuentas del ajedrez .
De repente, abro los ojos. Me pasé. Me giro y veo un fantasma, una espiral y un velo acuático hecho trizas por mi velocidad. Más allá, el lugar al que subía... es decir más abajo. Yo, en medio de las nubes, encerrada en una tela-red, viéndome ya intentando salir de ella, ga ga un dos pega pega dos, in hay, dop dop, dop dop, dop dop. Lo vivido vale la pena, pero la montaña tiene ese color, y yo lo he de sorber, lo he de embalsamar para que los marqueses y los perros de las casas de antes no puedan, como yo imagino que podrán, hacerlo desaparecer con algún tipo de ácido y conseguir que una cabeza mía se pierda en el espacio, quizá mejor. No. Un pie. Otro. Tierra firme. Ahora mil torrentes, tranquilos, anuncian que puede ser. Me abrocho el vestido, y observo las dichas, que son piernas de hombre y de mujer que quieren decir algo. Tierra firme, acuérdate. Lo siguiente es una decisión, una palabra... y yo no quiero irme. Un ruido ensordecedor, me doy cuenta de la avería, mi intento tiene que funcionar y ahora no lo puedo dejar. Levanto una pierna para correr, el suelo de la montaña se abre, será ángel, será demonio. Un ruido ensordecedor, mil vientos tres, dos hojas negras, dos gotas frías, me muerden, salto, cad ca cat, cal keukeu... oh, digo poeta, y... una mano enfrente, una detrás, una explosión, un despelleje de todo esto y nada se lo explica, a a a aaaaaaaaaaaaaaaaa
..... Despacio... una puerta se abre, un teléfono suena...
Esta mañana me han llamado por teléfono para confirmar si iría a recoger un premio, creo que esa llamada también ha sido para recordarme que debía contaos que he ganado el primer premio (por segundo año consecutivo) de un certamen poético nacional. El año pasado lo hice con un poemario infantil titulado Versos de papel, este año he cambiado el registro, si a lo anterior lo llamo poemario infantil, a Velos acuáticos no sé como llamarlo, ¿poemario retro? ... no sé. No me gusta que lean mis poemas, sin embargo la prosa y el teatro me dan un poco igual, creo que soy demasiado tímida como para dejar ver la realidad a un paso de la ficción. Tantos nombres. Un velo acuático que no deja conocer.
La persona que me entregó el premio el año pasado fue un psicólogo, profesor de la Complutense, que no formaba parte del jurado, me confesó que leyó la obra antes de aceptar la propuesta de la entrega del premio y que se interesó por ella. Cuando me presentó lo hizo de una forma peculiar y cuando leyó mi currículo, extenso para unos, sin importancia para otros y gratificante para mi, noté como la mezcla de nervios, olor a perfume y ojos brillantes se colaban en mi estómago, sobre todo cuando dijo:
“Una noche, mientras esperaba en la cola de un multicine para ver La eternidad y un Día, escuché la siguiente conversación:
ELLA: -¿ Qué película quieres ver?
Él: - No me importa, elige tú.
ELLA: -¿Vemos La eternidad y un Día?
Él: ( Mirando las fotos)- Uf... parece un poco lenta, ¿no? ¿Por qué no vamos a ver Dogma?
Y fueron a ver Dogma. Estábamos en un momento en que el público preferiría cualquier basura comercial al último trabajo de Angelopoulos o de Kiarostami. Espero que eso haya cambiado, menos mal que por suerte, la basura se descompone y la poesía permanece intacta.
La infancia, los sueños, la mirada, el viaje, el amor, la luz, la voluntad... y la poesía: con esto y más Dry Martini, (Toledo, 1980) compone sus poesías. Ingredientes de una vida, la suya o la de cualquiera, que trata, dimensiona en su justa medida y entrega como regalo al que lee, mira, siente y busca.”
Este año ... no sé como me presentarán... tampoco lo que dirán, pero os lo contaré.
LA VERDAD DETRÁS DEL MATRIMONIO.

Sí, la verdad del matrimonio, pero lógicamente sólo en algunos casos:
El matrimonio es un acto religioso mediante el cual se crea un cristo más y una virgen menos.
Es el intercambio de malos humores durante el día y malos olores durante la noche.
El matrimonio es la única cadena perpetua que se cancela por el mal comportamiento.
La situación en la que ninguna mujer obtiene lo que esperaba, y ningún hombre esperaba lo que obtiene.
Matemáticamente es una suma de afecto, una resta de libertades, una multiplicación de responsabilidades y una división de bienes.
Dícese de la principal causa de divorcio.
Es un proceso químico por el cual ,una media naranja se convierte en un medio limón.
Es la única guerra en la que se duerme con el enemigo.
Es lo que ocurre cuando en la " guerra de sexos" decides tomar un/a prisionero/a.
Tras todo esto debemnos pensar en dos reflexiones finales:
1. Sirve para resolver problemas que nunca hubieras tenido si hubieras seguido soltero/a.
2. Si no fuera por el matrimonio muchos maridos no tendrían nada en común con sus espodas y viceversa.
Pero no debemos olvidar que también hay un antes y un después:
Antes: dos por noche/ después: ¿dos por mes?
Antes: me dejas sin aliento / después: me estás ahogando.
Antes: no pares/ después: no empieces.
Antes: fiebre de sábado por la noche/ después: pay per view.
Antes: sonido de músca/ después: sonido del silencio.
Antes: quiero estar a tu lado/ después: hazte a un lado.
Antes: me pregunto qué haría yo sin el -ella / después: me pregunto qué hago con el -ella.
Antes: erótica-o/ después: neurótica-o
Antes: parece que estemos juntos/as desde siempre/después: otra vez por aquí?
Antes: adoro como controla la situación/ después: dice que soy un minipulador /a
Antes: anoche lo hicimos en el sofá / después: anoche dormí en el sofá.
Antes: había una vez / después: y este cuento se ha acabado.
Buenos días, amor
Desde que te conozco he vuelto a recordar esa frase que leí en un libro, esa frase que dice que el amor en el norte se puede comparar con un relicario por su intensidad, su pudor y su gran intimidad. Y hoy, como cada día he vuelto a escucharlo en mi memoria. Es como un ritual. Mi ritual secreto. Si cierro los ojos, unos minutos a tu lado, lo escucho porque me sabe a ti. Me sabe a esa tierra llena de luz que te ve amanecer cada mañana. Me sabe a tu piel, suave, no muy morena y aterciopelada. Piel que cubre lo que me gustaría tocar con los dedos: el cuerpo desnudo de tu alma. Me sabe a tus ojos, oscuros, vivos, risueños. Ojos que me miran cuando yo no me doy cuenta. Y que me envuelven en caricias silenciosas. Me sabe a tu boca, cálida, sensual. Esa boca que recorre mi cuello dejando una guirnalda de tiernos besos hasta llegar a mi oído para decirme Te amo. Me sabe a tu voz, acariciadora, melosa, radiante y suave, como el sonido de un oboe en una noche de secretas confesiones al calor de una chimenea, acariciadas por el terciopelo de una manta extendida en el suelo, mientras utilizas mi boca para apurar la última copa de cava que el preludio del amor nos ha dejado. Me sabe a tus manos, firmes, tranquilas, meticulosas, capaces de hacer que el cristal adquiera vida, que el cuero se retuerza en sensuales movimientos, que la madera consiga una delicada textura cuando se la acaricia, pero manos temblorosas, tímidas, asustadas cuando tienen que deshacer un nudo en mi pelo. Me sabe a tu cuerpo temblando sin control sobre mi cuerpo. Me sabe a la ardiente respiración que compartimos tras el amor. Al antes del amor. Me sabe a tus sueños que podrían ser mis sueños. Me sabe a ti. Dejaste tu huella. Los últimos acordes del morte están sonando. Mis ojos se abren. Mi cuerpo se relaja por fin. Aún siento el calor bajo las palmas de mis manos. Mi piel todavía tiembla. Mañana te podré tocar de nuevo en sueños, mañana, mi amor, será para las dos. Hoy solo te tendré que soñar. Tan solo recuerda que cuando sientas un escalofrío, como una suave brisa que roza alguna parte de tu cuerpo, piensa que probablemente sea una caricia que se me escapó de un sueño. Porque sigues estando en mi corazón. Desde siempre. Para siempre.
Amor, te echo de menos...
Amor, te echo de menos...

La perfidia y la mujer fatal.Más de publicidad.
Sí, ahora me ha dado por la publicidad, por fijarme de una manera descarada en cada uno de los anuncios publicitarios, en cada uno de sus mensajes, a ver de qué manera les puedo pillar ... y lo peor de todo es que me gusta! Con ésto soy un poco más féliz cuando tenemos que soportar una cuña de 15 minutos largos ( aunque no suelo ver mucho la tv, me pierdo ante un libro, una charla, un té helado......, pero ante la televisión pues va a ser que no!)
Y es que creemos que la mujer fatal que observamos hoy en nuestra publicidad tiene mucho de la mujer fatal que apareció en el cine. Una de las características más representativas de la femme fatal es la perfidia
“Deslealtad, traición o quebrantamiento de la fe debida” esa es la definición que se nos dá en el DRAE.
Muchísimo antes del Hollywood satinado, el mito de la Lady mala resucitó con William Shakespeare, cuando tras el fulgor solar de Otelo, el dramaturgo regresó con ella, en Macbeth, a la niebla y al pantano, estimulándose en atávicas leyendas. Porque este mito ruin y fascinante enterró raíces recónditas fundamentadas en las noches de los siglos y la historia de la humanidad.
Desde siempre hay fatales efímeras, concientes, circunstanciales y crónicas…La fatal, nace, crece, debe su gracia y desgracia a dos realidades con límite definido: la fantasía masculina y la sociedad patriarcal.
En el principio de los tiempos, en las culturas agrarias más igualitarias, la Diosa Madre Tierra, la Mujer, la Luna y la Sensualidad femenina, significaron la renovación constante y periódica de la vida. Con el advenimiento de la civilización griega la mitología se modifica evidenciando las ideologías patriarcales de su constitución social.
El primer arquetipo de la “tentadora” se llamó Eva. Estaba desnuda, con las crenchas largas, como hiedras, afirmándose en su árbol cansada de no hacer nada. No predecía que terminaría honrada en todos los museos del globo. Con el transcurso de la historia a la mujer no le dejaron mostrar su soberanía a la luz del sol, maniobraba a la sombra a través de varones como Catalina de Médicis, que Alejandro Dumas pinta en “La Reina Margot” ( no sé si los títulos de las obras de arte se subrayan o se ponen en cursiva, comillas.. upsss)
Malas, víboras, pérfidas, pero atraen; desde Lady Macbeth a la Dulce Neus, la mujer fatal no ha muerto del todo. El mundo precisa de sus hechizos, maniobras y sortilegios; y ellas se pasean desde la crónica rosa a la crónica negra.
Con un juego sutil, a través de la seducción, conquistan poder y fortuna en los círculo de la beautiful people; y como consumadas criminales, con la complicidad de sus vástagos, ocupan las páginas de sucesos. Madonna ha construido un emporio económico con la fatalidad emblemática de su sexualidad… “Si estás en mi lista es sólo cuestión de tiempo. Contaré hasta diez y tendré de tí todo lo que quiero, incluso te conservaré”.
A toda mujer le agrada poseer esa fuerza, así, Alexis Carrington de “Dinastía” subía el termómetro del ranking con sus hábitos malvados para adquirir el monopolio de los hijos y el de los caudales. Rivalizando en el amor y en la elegancia, compitiendo por la presidencia de las empresas, emprendía apariciones espectaculares y retiradas estratégicas. Para ella lo primero era la maternidad, después los negocios y los hombres formaban parte de ellos. No importa cuanto dinero despilfarrara ni los amores que profanara, siempre se las ingeniaba para salvaguardar su persona: en realidad su verdadero capital, incluso hasta para medir la audiencia.
Ya no se llevan ni son de recibo las mujeres Mujercitas, de Louise May Alcote, tan didácticas, tan compasivas, aferradas a la condición burguesa de la castidad. La bondad siempre engendra tragedias como la maldad; ya lo verificó el marqués de Sade con su virtuosa Justine vejada por el martirio y la ruina y por humillaciones incomparables.
La filosofía impuso camisas de fuerza a la personalidad femenina prescribiendo dulzura y pasiones adormiladas. Pero ni en la sumisión ni en el libertinaje se han encontrado liberaciones airosas. La obediencia del Harén oriental poco difiere del prostíbulo occidental, recintos enclaustrados, exilios del mundo, lugares de intriga y donde siempre se depende de los hombres.
Las plumas femeninas modernas americanas han tendido ha demostrar, aparentemente con éxito, como las heroínas luchadoras y despabiladas derrotan a la antagonista apática y subordinada a los caducos cánones establecidos por los filósofos.
Scarlett O´Hara resultó más creíble y admirada por su perfidia y ambición, y no melindrosa, fiel y benéfica, como la segunda versión que circuló sin pena ni gloria.
“La Loba”, es decir, Bette Davis, embutida en arsénico y encaje antiguo, egoísta, recalca sin compasión al marido “¡Espero que te mueras! ¡Que te mueras pero pronto!”. Ellas, siempre, hábiles en el hábito de los hombres.
Davis ganó el Oscar en 1938 por la película “Jezabel”. Se llama Julie Mardsen, una joven caprichosa, egocéntrica, aferrada al terruño, defensora del latifundio esclavista. Como la Jezabel bíblica, Julie está dotada de diligencia, voluntad y de una fatídica persuasión. Las tres poseen bastante en común para sentirse hermanas: Scarlett, la loba y Julie, sudistas americanas, matriarcales, calculadoras, a quienes el sexo les trae sin cuidado.
Sin embargo, las mujeres enigmáticas movilizan a los hombres y les han inspirado epopeyas de todas clases, en el cine, el comic, el teatro, la televisión, las canciones y, por supuesto, la publicidad.
“Yo no soy mala, me dibujaron así…”cuenta dulcemente Jessicca Rabbit con las manos en jarra sobre su cuerpo de vamp y el mechón tapándole el ojo derecho. Así solía peinarse María Félix cuya Perfidia nutrió los más emotivos boleros de Agustín Lara, apesadumbrado, abatido, mientras ella afirmaba con soltura “ningún hombre se mata por una mujer, se mata por cobarde”.
Enigmas en el humo denso mistificaban a Bijou de “Siete Pecadores” y a la prostituta del “Expreso de Shangai” “… se necesitó más de un hombre para cambiar mi nombre por el de LiLi Shangai…”, las cuales conducirán a la consagración paulatina del mito Marlene Dietrich moldeada por la misoginia de Von Sternberg, para aniquilación de la mujer autentica.
Sorprendente, paradójica, fría y dorada como un añejo vino del Rihn, rodó más tarde “La Venus Rubia”; su Hellen Faraday expondría una naturaleza dual: la perversión y la heroicidad. Nuestra Venus ambula por el pecado más víctima que "victimaria". Aquellos breves vestidos negros como fundas de una desnudez mancillada, hombros y torso airados con el valor simbólico de sus heridas se reemplazarían en un acto de poderío femenino cuando desde la cúspide del éxito en París brinde la curación de la dicotomía, subyacente en su ser femenino: trajeada con un varonil esmoquin blanco y cantado.
Una mirada de azote, una notable síntesis del cuerpo: brutal y dinámica, pomposa o felina, la Dietrich, confundida con sus heroínas, hacía exclamar al poeta Enrich María Remarque: “es como una hermosa casa vacía, puede convertirse en un palacio o en un burdel, todo dependerá de quien la ocupe”.
Fatales en sí mismas, bellezas intemporales, fascinaron a los hombres de una manera nueva: parecía que los castigaban. Les era suficiente levantar una ceja y pronunciar palabras brotadas de distantes abismos. Bastaban miradas penetrantes y sostenidas o una sonrisa apenas esbozadas y vencían a los contrincantes sustentadas en dóricas piernas, adiestradas en un porte gentil de mosqueteros.
Con enérgica personalidad, milagrosa fotogenia y una conducta bisexual se transformaron en las fatales-fálicas del celuloide.
Los modelos literarios de maldad, por su parte, supusieron una operación de choque real al sublimarlos en el cine, las canciones y la publicidad. La difusión y penetración masiva en la psiquis femenina cobró un alcance superior a cualquier libro. Los cineastas se dejan aprender por los instintos del Mito de la Perfidia; acoplando la belleza de la estrella a quien se persuade de venderse en ventanilla encarnando el mito, que la mayoría de las veces, la encasillará en dicho papeles o los asumirá repitiéndolos en su cotidianeidad.
La intersección de ambos postulados: majeza más perversión, dan una criatura resumen de ángel y demonio, un total movilizador. La visión turbadora hace un convite mudo del alma pérfida. El espectador pasivo se entrega atado junto al actor de la película sin oponer resistencia.
El cine negro ha contribuido, especialmente, a encumbrar el paradigma de la fatal; ha resguardado la mirada burlona de Lauren Bacall, la malevolencia estatuaria de Ava Gardner, la iniquidad de Marilyn Monroe…y sin la solemnidad de la nostalgia, tuteló la bestialidad coetánea de Nancy Travis o la tesura de Isabella Rosellini.
*Está comprobado... las noches de sexo me hacen estar "sembrá", pero shhhhhhh no se lo digáis a nadie!
Mientras escribo escucho: Soul of the Tango de Astor Piazzola & Yoyoma.
Y es que creemos que la mujer fatal que observamos hoy en nuestra publicidad tiene mucho de la mujer fatal que apareció en el cine. Una de las características más representativas de la femme fatal es la perfidia
“Deslealtad, traición o quebrantamiento de la fe debida” esa es la definición que se nos dá en el DRAE.
Muchísimo antes del Hollywood satinado, el mito de la Lady mala resucitó con William Shakespeare, cuando tras el fulgor solar de Otelo, el dramaturgo regresó con ella, en Macbeth, a la niebla y al pantano, estimulándose en atávicas leyendas. Porque este mito ruin y fascinante enterró raíces recónditas fundamentadas en las noches de los siglos y la historia de la humanidad.
Desde siempre hay fatales efímeras, concientes, circunstanciales y crónicas…La fatal, nace, crece, debe su gracia y desgracia a dos realidades con límite definido: la fantasía masculina y la sociedad patriarcal.
En el principio de los tiempos, en las culturas agrarias más igualitarias, la Diosa Madre Tierra, la Mujer, la Luna y la Sensualidad femenina, significaron la renovación constante y periódica de la vida. Con el advenimiento de la civilización griega la mitología se modifica evidenciando las ideologías patriarcales de su constitución social.
El primer arquetipo de la “tentadora” se llamó Eva. Estaba desnuda, con las crenchas largas, como hiedras, afirmándose en su árbol cansada de no hacer nada. No predecía que terminaría honrada en todos los museos del globo. Con el transcurso de la historia a la mujer no le dejaron mostrar su soberanía a la luz del sol, maniobraba a la sombra a través de varones como Catalina de Médicis, que Alejandro Dumas pinta en “La Reina Margot” ( no sé si los títulos de las obras de arte se subrayan o se ponen en cursiva, comillas.. upsss)
Malas, víboras, pérfidas, pero atraen; desde Lady Macbeth a la Dulce Neus, la mujer fatal no ha muerto del todo. El mundo precisa de sus hechizos, maniobras y sortilegios; y ellas se pasean desde la crónica rosa a la crónica negra.
Con un juego sutil, a través de la seducción, conquistan poder y fortuna en los círculo de la beautiful people; y como consumadas criminales, con la complicidad de sus vástagos, ocupan las páginas de sucesos. Madonna ha construido un emporio económico con la fatalidad emblemática de su sexualidad… “Si estás en mi lista es sólo cuestión de tiempo. Contaré hasta diez y tendré de tí todo lo que quiero, incluso te conservaré”.
A toda mujer le agrada poseer esa fuerza, así, Alexis Carrington de “Dinastía” subía el termómetro del ranking con sus hábitos malvados para adquirir el monopolio de los hijos y el de los caudales. Rivalizando en el amor y en la elegancia, compitiendo por la presidencia de las empresas, emprendía apariciones espectaculares y retiradas estratégicas. Para ella lo primero era la maternidad, después los negocios y los hombres formaban parte de ellos. No importa cuanto dinero despilfarrara ni los amores que profanara, siempre se las ingeniaba para salvaguardar su persona: en realidad su verdadero capital, incluso hasta para medir la audiencia.
Ya no se llevan ni son de recibo las mujeres Mujercitas, de Louise May Alcote, tan didácticas, tan compasivas, aferradas a la condición burguesa de la castidad. La bondad siempre engendra tragedias como la maldad; ya lo verificó el marqués de Sade con su virtuosa Justine vejada por el martirio y la ruina y por humillaciones incomparables.
La filosofía impuso camisas de fuerza a la personalidad femenina prescribiendo dulzura y pasiones adormiladas. Pero ni en la sumisión ni en el libertinaje se han encontrado liberaciones airosas. La obediencia del Harén oriental poco difiere del prostíbulo occidental, recintos enclaustrados, exilios del mundo, lugares de intriga y donde siempre se depende de los hombres.
Las plumas femeninas modernas americanas han tendido ha demostrar, aparentemente con éxito, como las heroínas luchadoras y despabiladas derrotan a la antagonista apática y subordinada a los caducos cánones establecidos por los filósofos.
Scarlett O´Hara resultó más creíble y admirada por su perfidia y ambición, y no melindrosa, fiel y benéfica, como la segunda versión que circuló sin pena ni gloria.
“La Loba”, es decir, Bette Davis, embutida en arsénico y encaje antiguo, egoísta, recalca sin compasión al marido “¡Espero que te mueras! ¡Que te mueras pero pronto!”. Ellas, siempre, hábiles en el hábito de los hombres.
Davis ganó el Oscar en 1938 por la película “Jezabel”. Se llama Julie Mardsen, una joven caprichosa, egocéntrica, aferrada al terruño, defensora del latifundio esclavista. Como la Jezabel bíblica, Julie está dotada de diligencia, voluntad y de una fatídica persuasión. Las tres poseen bastante en común para sentirse hermanas: Scarlett, la loba y Julie, sudistas americanas, matriarcales, calculadoras, a quienes el sexo les trae sin cuidado.
Sin embargo, las mujeres enigmáticas movilizan a los hombres y les han inspirado epopeyas de todas clases, en el cine, el comic, el teatro, la televisión, las canciones y, por supuesto, la publicidad.
“Yo no soy mala, me dibujaron así…”cuenta dulcemente Jessicca Rabbit con las manos en jarra sobre su cuerpo de vamp y el mechón tapándole el ojo derecho. Así solía peinarse María Félix cuya Perfidia nutrió los más emotivos boleros de Agustín Lara, apesadumbrado, abatido, mientras ella afirmaba con soltura “ningún hombre se mata por una mujer, se mata por cobarde”.
Enigmas en el humo denso mistificaban a Bijou de “Siete Pecadores” y a la prostituta del “Expreso de Shangai” “… se necesitó más de un hombre para cambiar mi nombre por el de LiLi Shangai…”, las cuales conducirán a la consagración paulatina del mito Marlene Dietrich moldeada por la misoginia de Von Sternberg, para aniquilación de la mujer autentica.
Sorprendente, paradójica, fría y dorada como un añejo vino del Rihn, rodó más tarde “La Venus Rubia”; su Hellen Faraday expondría una naturaleza dual: la perversión y la heroicidad. Nuestra Venus ambula por el pecado más víctima que "victimaria". Aquellos breves vestidos negros como fundas de una desnudez mancillada, hombros y torso airados con el valor simbólico de sus heridas se reemplazarían en un acto de poderío femenino cuando desde la cúspide del éxito en París brinde la curación de la dicotomía, subyacente en su ser femenino: trajeada con un varonil esmoquin blanco y cantado.
Una mirada de azote, una notable síntesis del cuerpo: brutal y dinámica, pomposa o felina, la Dietrich, confundida con sus heroínas, hacía exclamar al poeta Enrich María Remarque: “es como una hermosa casa vacía, puede convertirse en un palacio o en un burdel, todo dependerá de quien la ocupe”.
Fatales en sí mismas, bellezas intemporales, fascinaron a los hombres de una manera nueva: parecía que los castigaban. Les era suficiente levantar una ceja y pronunciar palabras brotadas de distantes abismos. Bastaban miradas penetrantes y sostenidas o una sonrisa apenas esbozadas y vencían a los contrincantes sustentadas en dóricas piernas, adiestradas en un porte gentil de mosqueteros.
Con enérgica personalidad, milagrosa fotogenia y una conducta bisexual se transformaron en las fatales-fálicas del celuloide.
Los modelos literarios de maldad, por su parte, supusieron una operación de choque real al sublimarlos en el cine, las canciones y la publicidad. La difusión y penetración masiva en la psiquis femenina cobró un alcance superior a cualquier libro. Los cineastas se dejan aprender por los instintos del Mito de la Perfidia; acoplando la belleza de la estrella a quien se persuade de venderse en ventanilla encarnando el mito, que la mayoría de las veces, la encasillará en dicho papeles o los asumirá repitiéndolos en su cotidianeidad.
La intersección de ambos postulados: majeza más perversión, dan una criatura resumen de ángel y demonio, un total movilizador. La visión turbadora hace un convite mudo del alma pérfida. El espectador pasivo se entrega atado junto al actor de la película sin oponer resistencia.
El cine negro ha contribuido, especialmente, a encumbrar el paradigma de la fatal; ha resguardado la mirada burlona de Lauren Bacall, la malevolencia estatuaria de Ava Gardner, la iniquidad de Marilyn Monroe…y sin la solemnidad de la nostalgia, tuteló la bestialidad coetánea de Nancy Travis o la tesura de Isabella Rosellini.
*Está comprobado... las noches de sexo me hacen estar "sembrá", pero shhhhhhh no se lo digáis a nadie!
Mientras escribo escucho: Soul of the Tango de Astor Piazzola & Yoyoma.
Cuanto estoy triste pienso en TI
Mientras estudiaba se ha sentado frente a mi ventana, ha cogido su libro: La guerra de los mundos de H.G Wells y se ha puesto a leer.
Desde ese preciso momento la diferencia entre los predicados atélicos y télicos del tema 12+1 han dejado de existir, pero al mismo tiempo pensaba:
"Ha cogido su libro---- predicado télico"
Siempre he dicho que me hubiera gustado tener sus ojos, son azules como el cielo, como el mar, como el príncipe que puede aparecer en los sueños de madrugada, tal vez por eso, mi color favortio es el azul, por el color de sus ojos.
Y ya han pasado cuatro meses, hace cuatro meses que no le veo, ¡jo, cuatro meses! increible, ¡cómo pasa el tiempo! En cierto modo cuando la veo es como si le estuviera viendo a él, es la parte de ese plural que siempre han compuesto, es un plural especial, ella lleva la [s] de número, él tenía todo lo demás: la [A] porque me amaba, la [B] porque era bueno, la [U] porque era único, la [E] porque era demasiado especial, el 22 de abril hizo su gran truco de magía final, como Shakespeare o Cervantes, la [L] porque era un lanzador de conjuros que hacían ilusionarme, la [O] de hombre, sí, sin hache, él era único.
Se queda pensativa, ójala pudiera saber lo que piensa.... ¿ en lo que está leyendo?.... ¿ en él? Más de cincuenta años juntos, enamorados como el primer día, incluso perdiendo la memoria seguía enamorado de ella. Sólo la reconocía a ella y a mí. Ahora me doy cuenta que el amor está en el corazón, no en otro lugar. La cabeza sólo es capaz de hacer que pronuncies esas cuatro letras:
1.A
2.M
3.O
4.R
pero el corazón es capaz de sentir cada una de ellas.
Ahora viste de riguroso luto, sus ojos destacan aún más.
Creo que desde que nací la conozco con esas bolas de oro en sus orejas, siempre me ha dicho que fueron un regalo de mi madre. Su cara está marcada por surcos, surcos de una vida no demasiado fácil. Por sus venas corre sangre judía aunque no se vea, por las mías también, ella forma parte de mí y yo de ella, aunque por las mías se mezcla con sangre francesa.
Sus manos no son muy largas, pero sus dedos son huesudos. No lleva reloj, tampoco pulseras, sólo una alianza de oro.
Le pregunto:
¿Abuela, cuántos años tienes?
-Me responde- Nací en el 21, en 1921 echa la cuenta.... y abuelo en el 16, 1916... ese actor que se ha muerto era de su edad... le han enterrado hoy.
Desde ese preciso momento la diferencia entre los predicados atélicos y télicos del tema 12+1 han dejado de existir, pero al mismo tiempo pensaba:
"Ha cogido su libro---- predicado télico"
Siempre he dicho que me hubiera gustado tener sus ojos, son azules como el cielo, como el mar, como el príncipe que puede aparecer en los sueños de madrugada, tal vez por eso, mi color favortio es el azul, por el color de sus ojos.
Y ya han pasado cuatro meses, hace cuatro meses que no le veo, ¡jo, cuatro meses! increible, ¡cómo pasa el tiempo! En cierto modo cuando la veo es como si le estuviera viendo a él, es la parte de ese plural que siempre han compuesto, es un plural especial, ella lleva la [s] de número, él tenía todo lo demás: la [A] porque me amaba, la [B] porque era bueno, la [U] porque era único, la [E] porque era demasiado especial, el 22 de abril hizo su gran truco de magía final, como Shakespeare o Cervantes, la [L] porque era un lanzador de conjuros que hacían ilusionarme, la [O] de hombre, sí, sin hache, él era único.
Se queda pensativa, ójala pudiera saber lo que piensa.... ¿ en lo que está leyendo?.... ¿ en él? Más de cincuenta años juntos, enamorados como el primer día, incluso perdiendo la memoria seguía enamorado de ella. Sólo la reconocía a ella y a mí. Ahora me doy cuenta que el amor está en el corazón, no en otro lugar. La cabeza sólo es capaz de hacer que pronuncies esas cuatro letras:
1.A
2.M
3.O
4.R
pero el corazón es capaz de sentir cada una de ellas.
Ahora viste de riguroso luto, sus ojos destacan aún más.
Creo que desde que nací la conozco con esas bolas de oro en sus orejas, siempre me ha dicho que fueron un regalo de mi madre. Su cara está marcada por surcos, surcos de una vida no demasiado fácil. Por sus venas corre sangre judía aunque no se vea, por las mías también, ella forma parte de mí y yo de ella, aunque por las mías se mezcla con sangre francesa.
Sus manos no son muy largas, pero sus dedos son huesudos. No lleva reloj, tampoco pulseras, sólo una alianza de oro.
Le pregunto:
¿Abuela, cuántos años tienes?
-Me responde- Nací en el 21, en 1921 echa la cuenta.... y abuelo en el 16, 1916... ese actor que se ha muerto era de su edad... le han enterrado hoy.
La mujer en la publicidad.

La publicidad va siempre dirigida a un grupo de población específico. Según a que grupo se dirija se sirve de personajes y situaciones, que respondan a las características propias de sus mitos. Así nos sentimos seducidos por lo que nos ofrecen y aceptamos más fácilmente el producto.
Si un anuncio está orientado fundamentalmente a mujeres o varones, puede ser deducido o intuido por sus características intrínsecas (la imagen, el texto que utiliza, la música que lo acompaña, etc). En este sentido un hombre rodeado por dos mujeres atractivas sugiere fuertemente que la población "diana" de ese anuncio sean hombres; por el contrario, una mujer con dos hombres suele sugerir lo contrario. También puede observarse que los contenidos sexuales más o menos explícitos aparecen más en los anuncios dirigidos a hombres.
De todo esto, la que sale peor parada es la mujer porque, en la inmensa mayoría de los casos, sus atributos físicos se priorizan sobre los intelectuales, su cuerpo es el reclamo, el “cebo”. Es cierto que en los anuncios dirigidos a mujeres también se utiliza al hombre, pero en una abrumadora desproporción.
Pero no sólo se asocia el sexo con la mujer. Existen otros roles y estereotipos relacionados con el género, como son la dependencia económica de la mujer respecto al hombre, la idea de que las tareas domésticas son casi exclusivas de las mujeres junto con la devaluación del trabajo de las amas de casa, anuncios que presentan la división del trabajo por género o anuncios en los que aparecen desempeñando profesiones o trabajos de menor relevancia social que los hombres o dependientes de éstos, anuncios que presentan a las mujeres con unas características tópicamente femeninas... COMO EJEMPLO NO TENEMOS NADA MÁS QUE VER EL NUEVO ANUNCIO DE BURGER KING ( lo he visto hoy por primera vez y desde luego es el que ha hecho que escriba sobre esto)y como no el de AXE.
En los anuncios de productos dirigidos al cuidado e higiene del cuerpo en los que aparece una mujer, se refleja, en la mayoría de ellos, una mujer frágil, delgada, guapa, que se preocupa de su higiene y cuidado.
En cuanto a su indumentaria, la mujer aparece en muchos de ellos desnuda o parcialmente desnuda. Podemos entender, que en un anuncio en el que se publicita un tónico corporal la mujer aparezca así, pero lo que no llegamos a comprender es la necesidad de anunciar un producto para los pies con una mujer con los pechos descubiertos. ANUNCIO DE "SANEX"
Esta es la tónica general de estos anuncios, en los que en su inmensa mayoría se utiliza a la mujer como reclamo publicitario o destinataria única de estos productos. En ellos en los que aparece el hombre, en raras excepciones, lo hace parcial o totalmente desnudo. ANUNCIO DE LA COLONIA "LACOSTE" EN EL QUE SÓLO SE LE VE EL CULETE.
Los productos para adelgazar son un claro reflejo de los roles y estereotipos que se vienen adjudicando a la mujer. En todos los productos anunciados aparece la mujer y cuando el hombre aparece, en raras excepciones, es casi siempre, en aquellos productos en los que para adelgazar es necesario hacer deportes, mientras que la mujer aparece en aquellos en los que el producto es una faja reductora, crema anticelulítica o es algo para ingerir. Se asigna a la mujer el mito de que debe estar delgada y se presupone que ello no lo conseguirá haciendo deporte.
La categoría de alcohol y tabaco es la más denigrante en cuanto a la imagen que se refleja de la mujer. En este grupo de anuncios la mujer aparece como objeto sexual en muchos de ellos.
Si reflexionamos, las bebidas alcohólicas y el tabaco siempre han estado dirigidas la público masculino y, por ello, se utiliza como reclamo o cebo la imagen de una mujer sexy, atrevida y guapa, ligera de ropa, con clara naturaleza sexual, que parece decir “ si consumes este producto, me tendrás a mi”. Esta frase, aunque no figura en ningún anuncio en concreto, como es deducible, si está dentro del mensaje subliminal de los anuncios.
Así, en una campaña publicitaria de "ron Barceló", aparece una mujer morena, de rasgos latinos y debajo de ella la leyenda “El oscuro objeto del deseo”. Nos figuramos que se refería al ron, que es del mismo color que la piel de la mujer. Así hay un largo etcétera de anuncios que tienen el mismo cariz, representando a la mujer como algo que se consigue a través de la compra de un producto.
Por un lado, en los productos para el hogar ,simplemente apuntar, que en todos ellos sólo aparecen mujeres.
Por otro, otro de los campos en el que tenemos que avanzar aún mucho es el de los anuncios de electrónica, en los que únicamente aparece una mujer cuando se trata de anuncios de móviles o melodías para los mismos. De hecho, en todos los anuncios de ordenadores o accesorios informáticos, la única figura que aparece es la masculina.
En dicha categoría cabe señalar un anuncio sobre melodías de móviles en el cual aparece una mujer tumbada en actitud sugerente, en ropa interior y sonriendo al lector, mientras sostiene un teléfono móvil. No comprendemos que relación tiene esta imagen con el producto que se ofrece.
es inaudito, que aún la mujer no tenga cabida en los anuncios de negocios o finanzas ¿la mujer no adquiere viviendas? ¿No constituye préstamos hipotecarios? ¿No invierte en bolsa? ¿No crea empresas?... Me que es un punto sobre el que las empresas que ofrecen esta categoría de productos y servicios deberían reflexionar.
Estoy enfadada con todo esto!
Sueños rotos...
Esta mañana cuando salí a comprar el periódico, he oido como dos señoras a las que he adelantado, me comenzaban a criticar porque llevaba unos pantalones muy rotos. Al doblar la esquina, he oido: "joven¡ por favor, ayúdame" he mirado a mi izquierda y era una señora, indigente, de aproximadamente 70 años que no podía levantarse, la he ayudado, pero no podía, pesaba demasiado, así que he pedido ayuda a las que venian detrás de mi, las criticonas, ellas me han mirado de arriba a abajo y se han ido sin mediar palabra.
* Para los que no me conocéis. Soy demasiado borde por naturaleza y os aseguro que la cara de esas señoras se ha quedado a cuadros milimetrados.
Os habéis parado a pensar qué sería de vosotros si un día no tuvieráis un lugar a donde ir, careciéseis de dinero, trabajo, que os vieras abocados a asearos en fuentes públicas y vuestras mantas y almohadas fueran cartones y periódicos. Esta situación la viven 300.000? personas en nuestro país, condenadas a vivir en la calle, en albergues o en otro tipo de infraviviendas.
Posiblemente en la actualidad sea insuficiente el número de centros de acogida repartidos por nuestra geografía, así como los escasos recursos que a ellos se destinan. En los años cincuenta, según me han contado, con la gran oleada de inmigrantes a la ciudad, los ayuntamientos daban una breve estancia a los temporeros, hata que encontraban trabajo. Hoy en día no se apuesta por ese modelo de albergue. La solución es marcharse a otra ciudad con todo lo que eso conlleva: la marginación y el desarraigo.
En el último siglo la cultura occidental comenzó a dar un nuevo paso con respecto al pauperismo. La pobreza ya no se miraba desde una perspectiva local, se focalizó como una cuestión global, a nivel mundial. Las asociaciones de ayuda no gubernamentales (ONG´S e Iglesia ( quién me iba decir que la nombraría en mi blog)) a los países pobres aumentaron, nuestra situación económica más desahogada nos lo permitía.
Pero no nos engañemos, aún hoy se mantiene la desconfianza hacía el mendigo autóctono, no podemos evitar mirarle con recelo, juzgar su situación desde la ignorancia. La asociación de pereza y pobreza todavía goza de buena salud en nuestros días y los "sin techo" capacitados para el trabajo son doblemente marginados por los gobiernos, persistiendo el sistema de doble ayuda acuñado siglos atrás. Los centros son insuficientes seguimos viendo mendigos en metros, calles, plazas, cajeros de bancos, esquinas, parques, puertas de iglesias,...Un problema a todas luces importante que no tiene cabida en ningún medio de comunicación, salvo cuando la muerte o la paliza de cuatro descerebrados le otorgan el rango de noticia. A lo mejor no nos hemos parado a pensar en que siguen siendo necesarios para el orden social, todavía los más favorecidos debemos lavar nuestra conciencia y redimirnos de nuestros pecados con un mísero euro arrojado a las manos del pobre de turno al que preferimos no tocar. eso sí, ¡ que agustito se queda nuestra conciencia!
* Para los que no me conocéis. Soy demasiado borde por naturaleza y os aseguro que la cara de esas señoras se ha quedado a cuadros milimetrados.
Os habéis parado a pensar qué sería de vosotros si un día no tuvieráis un lugar a donde ir, careciéseis de dinero, trabajo, que os vieras abocados a asearos en fuentes públicas y vuestras mantas y almohadas fueran cartones y periódicos. Esta situación la viven 300.000? personas en nuestro país, condenadas a vivir en la calle, en albergues o en otro tipo de infraviviendas.
Posiblemente en la actualidad sea insuficiente el número de centros de acogida repartidos por nuestra geografía, así como los escasos recursos que a ellos se destinan. En los años cincuenta, según me han contado, con la gran oleada de inmigrantes a la ciudad, los ayuntamientos daban una breve estancia a los temporeros, hata que encontraban trabajo. Hoy en día no se apuesta por ese modelo de albergue. La solución es marcharse a otra ciudad con todo lo que eso conlleva: la marginación y el desarraigo.
En el último siglo la cultura occidental comenzó a dar un nuevo paso con respecto al pauperismo. La pobreza ya no se miraba desde una perspectiva local, se focalizó como una cuestión global, a nivel mundial. Las asociaciones de ayuda no gubernamentales (ONG´S e Iglesia ( quién me iba decir que la nombraría en mi blog)) a los países pobres aumentaron, nuestra situación económica más desahogada nos lo permitía.
Pero no nos engañemos, aún hoy se mantiene la desconfianza hacía el mendigo autóctono, no podemos evitar mirarle con recelo, juzgar su situación desde la ignorancia. La asociación de pereza y pobreza todavía goza de buena salud en nuestros días y los "sin techo" capacitados para el trabajo son doblemente marginados por los gobiernos, persistiendo el sistema de doble ayuda acuñado siglos atrás. Los centros son insuficientes seguimos viendo mendigos en metros, calles, plazas, cajeros de bancos, esquinas, parques, puertas de iglesias,...Un problema a todas luces importante que no tiene cabida en ningún medio de comunicación, salvo cuando la muerte o la paliza de cuatro descerebrados le otorgan el rango de noticia. A lo mejor no nos hemos parado a pensar en que siguen siendo necesarios para el orden social, todavía los más favorecidos debemos lavar nuestra conciencia y redimirnos de nuestros pecados con un mísero euro arrojado a las manos del pobre de turno al que preferimos no tocar. eso sí, ¡ que agustito se queda nuestra conciencia!
Incidere in manus...

Sabina dice que: " los políticos estrechan sus manos y que los generales brindan con champán... "
Durante toda la tarde he tenido una única ensoñación en la cabeza: manos. Un vez leí que soñar con manos tiene un significado múltiple. Yo he soñado con manos cerradas, abiertas, humildes, refinadas, con anillos en sus dedos e incluso con manos que llevaban como sombrero un "don´t touch my Breil"... No tengo la menor idea de lo que esto quiere decir.
Hay unas manos que me gustan, sus dedos son largos, ágiles, pertenecen a una persona que sabe moverlas como se mueven las bailarinas hindúes. Manos flexivas y expresivas; las uñas cortas y redondas, muy frágiles; tacto leve y delicado, pero cálido y firme, con el puede expresar amor y ternura. Mirando esas manos puedes reflejar caricias en tu mente.
Me sabe a unas manos, firmes, tranquilas, meticulosas, capaces de hacer que el cristal adquiera vida, que el cuero se retuerza en sensuales movimientos, que la madera consiga una delicada textura cuando se la acaricia, pero manos temblorosas, tímidas, asustadas cuando tienen que deshacer un nudo en mi pelo.
El corazón no sabe matemáticas....

A medida que pasa el tiempo me vuelvo más despistada, es increible lo pendiente que estoy de unas cosas y lo pasota que me muestro ante otras. Esta mañana, sin ir más lejos, para seguir con la rutina, me he despertado de muy buen humor, aunque me dolía mucho el labio! ( me lo he partido con el borde de la piscina y me dieron tres puntos). Cuando me he mirado he visto que se me había saltado un punto, tal vez en uno de esos sueños eróticos festivos que tengo ultimamente. En vez de ponerme a gritar como una histérica, correr a la ducha y ponerme lo primero que pille para ir corriendo al médico, he buscado el cd de "Los Planetas", me ha costado un poco, porque con los ojos entreabiertos y la cabeza todavía perdida en algún sueño, no es fácil encontrar algo. Una vez localizado (este proceso creo que me ha llevado unos 5 minutos) lo he cogido, he sacado el cedé, lo he puesto en la minicadena, he dado al play, y…me he metido a la ducha ( donde se me ha soltado el segundo punto), al salir ni siquiera se me ha pasado por la cabeza desayunar, porque parezco Buba y no controlo! aunque tenía hambre, si hoy era uno de esos días que no puedes desayunar, pero te apetece un desayuno espectacular y lo más importante, tenía ganas de prepararlo, pero he pensado seguro que si abro la boca se me escapa el tercero y entonces ya, seguro, que me dan un gallifante!
Así que me he puesto a bailar sobre todo para soltar el cabreo. Qué difícil es llevar el ritmo cuando una todavía está dormida. Flexionar las piernas, unos pasitos adelante y otros atrás, con los brazos el movimiento olla, meneamos el culito. Y el atuendo de baile de lo más glamouroso: en bragas y sujetador. No sé si los vecinos de la casa de enfrente me espiarán, pero en caso de hacerlo se lo tienen que pasar genial.
Después de una noche de sexo...........
¿No pretenderá quedarse a desayunar?