Dime cuántas pulgas tienes y te diré qué tipo de perro eres.
Cuando yo me acerqué en el parque para confesarle que tenía una inundación de mariposas en la sangre, me miró como si el ángel de la anunciación le hubiese enviado un paraíso de carne y hueso. Ese mismo día nos hicimos muy amigas y cuando quise saber por qué estaba interesada en tener una amistad así tan repentina conmigo, me respondió sonriendo:
- Porque usted me recuerda a una modelo que vi en una revista.
- Porque usted me recuerda a una modelo que vi en una revista.