Lo esencial es invisible a los ojos
"Duermo mucho; una prueba clara de que no estoy loca"
Acerca de
Se me escapan las palabras se me van al aire cada vez que grito que no puedo más.
Sindicación
 
Cuanto estoy triste pienso en TI
Mientras estudiaba se ha sentado frente a mi ventana, ha cogido su libro: La guerra de los mundos de H.G Wells y se ha puesto a leer.
Desde ese preciso momento la diferencia entre los predicados atélicos y télicos del tema 12+1 han dejado de existir, pero al mismo tiempo pensaba:
"Ha cogido su libro---- predicado télico"
Siempre he dicho que me hubiera gustado tener sus ojos, son azules como el cielo, como el mar, como el príncipe que puede aparecer en los sueños de madrugada, tal vez por eso, mi color favortio es el azul, por el color de sus ojos.
Y ya han pasado cuatro meses, hace cuatro meses que no le veo, ¡jo, cuatro meses! increible, ¡cómo pasa el tiempo! En cierto modo cuando la veo es como si le estuviera viendo a él, es la parte de ese plural que siempre han compuesto, es un plural especial, ella lleva la [s] de número, él tenía todo lo demás: la [A] porque me amaba, la [B] porque era bueno, la [U] porque era único, la [E] porque era demasiado especial, el 22 de abril hizo su gran truco de magía final, como Shakespeare o Cervantes, la [L] porque era un lanzador de conjuros que hacían ilusionarme, la [O] de hombre, sí, sin hache, él era único.
Se queda pensativa, ójala pudiera saber lo que piensa.... ¿ en lo que está leyendo?.... ¿ en él? Más de cincuenta años juntos, enamorados como el primer día, incluso perdiendo la memoria seguía enamorado de ella. Sólo la reconocía a ella y a mí. Ahora me doy cuenta que el amor está en el corazón, no en otro lugar. La cabeza sólo es capaz de hacer que pronuncies esas cuatro letras:
1.A
2.M
3.O
4.R
pero el corazón es capaz de sentir cada una de ellas.
Ahora viste de riguroso luto, sus ojos destacan aún más.
Creo que desde que nací la conozco con esas bolas de oro en sus orejas, siempre me ha dicho que fueron un regalo de mi madre. Su cara está marcada por surcos, surcos de una vida no demasiado fácil. Por sus venas corre sangre judía aunque no se vea, por las mías también, ella forma parte de mí y yo de ella, aunque por las mías se mezcla con sangre francesa.
Sus manos no son muy largas, pero sus dedos son huesudos. No lleva reloj, tampoco pulseras, sólo una alianza de oro.
Le pregunto:
¿Abuela, cuántos años tienes?
-Me responde- Nací en el 21, en 1921 echa la cuenta.... y abuelo en el 16, 1916... ese actor que se ha muerto era de su edad... le han enterrado hoy.
 
Comentario:
Qué suerte tus abuelos...Yo creo que ese tipo de amor hoy en día no existe. Somos demasiado intransigentes con todo, y nos rendimos a la primera de cambio cuando hay dificultades. O simplemente que son otros tiempos en que la mujer tiene más libertad e independencia y decide no aguantar una relación que no le llena suficiente...

Por cierto, yo tampoco llevo nunca reloj, pero sé siempre qué hore es...la hora de desaparecer.
 
Comentario:
Pensaba q esa clase de amor era sólo un bulo, una de esas leyendas urbanas q pasan generación tras generación haciéndonos dudar entre lo ficticio y lo real...
Conocer historias como la q tú has escrito me hace tener un hilillo de esperanza.
Ten cuidado, a relato por día terminarás por engancharme jeje. Un besazo
No