Lo esencial es invisible a los ojos
"Duermo mucho; una prueba clara de que no estoy loca"
Acerca de
Se me escapan las palabras se me van al aire cada vez que grito que no puedo más.
Sindicación
 
VeLoS aCuÁtIcOs

Arrambla como todo cinco veces más, y los marqueses de ayer corren a buscarme. Yo, impasiva, sigo mi ascensión a la montaña verde-azulada que sé me convertirá en ángel. Aún así, los perros de posibilidades se me acercan como los marqueses enfurecidos y los colores no paran de variar. Verde, astrén, cuatro pesan. Vi de repente un mundo gris con miles de calles de sin color que no podían hablar y dos mil lagos muertos que parecían vaciarse al tiempo que las notas cantadas resultaban todavía más agudas y cansadas de no decir y, como siendo todo lo que venía, no dejaba de recordarme que yo... había sido. Supongo , que en un momento dado, fue el ángel el que me dijo que todo lo que yo me había querido decir y por eso el mar estaba mucho más alto y las montañas eran, por esto y no más, verdea-zuladas, sabor a vino, textura de carne mía, incluido corazón, En mi frenético abrir y cerrar las piernas, que a veces corrían y a veces huían, oí muchos nombres, muchas canciones, muchos sonidos que eran como cajas de música afelpadas por una capa de músculos que suponen ser lo que me digo, ya dicho tantas veces, y, así me conforman, me nombran tantas veces como nombres... pero yo he de correr. No hay dos que no digan nada y la contrariedad de los vuelcos de nuestra casa nos deja aquí, por defecto de no poder, todavía, llegar a allí arriba.
Mi... cuando tocaba un Sol, imagínate.
Rodaban y rodaban y, en realidad, nueve remar. Soplidos de cien cuando si no hay nada todavía no hay nada todavía. Pero yo, aún así, y sin darme cuenta, cierro el alcance. Y ahora las hojas de libros dicen si, que dicen no, que dicen yo..., que dicen nada porque si, porque así funciona mejor, no dicen nada, Un perro me adelanta me deja desconcertada, un rey que era marqués sabe tocar la tuba y me propone un pasodoble a treinta kilómetros por hora, siendo esto estúpido y poco pertinente para este momento, carrera de diez mil dimensiones, cuarenta caminos, diez piedras, dos nombres, un momento para capturar.
Llegando yo no parece que llego. Subo y cojeo. Pero la pendiente es el contrabajo del carnicero que supo emocionar, que te invitó a dos días en las cuentas del ajedrez .
De repente, abro los ojos. Me pasé. Me giro y veo un fantasma, una espiral y un velo acuático hecho trizas por mi velocidad. Más allá, el lugar al que subía... es decir más abajo. Yo, en medio de las nubes, encerrada en una tela-red, viéndome ya intentando salir de ella, ga ga un dos pega pega dos, in hay, dop dop, dop dop, dop dop. Lo vivido vale la pena, pero la montaña tiene ese color, y yo lo he de sorber, lo he de embalsamar para que los marqueses y los perros de las casas de antes no puedan, como yo imagino que podrán, hacerlo desaparecer con algún tipo de ácido y conseguir que una cabeza mía se pierda en el espacio, quizá mejor. No. Un pie. Otro. Tierra firme. Ahora mil torrentes, tranquilos, anuncian que puede ser. Me abrocho el vestido, y observo las dichas, que son piernas de hombre y de mujer que quieren decir algo. Tierra firme, acuérdate. Lo siguiente es una decisión, una palabra... y yo no quiero irme. Un ruido ensordecedor, me doy cuenta de la avería, mi intento tiene que funcionar y ahora no lo puedo dejar. Levanto una pierna para correr, el suelo de la montaña se abre, será ángel, será demonio. Un ruido ensordecedor, mil vientos tres, dos hojas negras, dos gotas frías, me muerden, salto, cad ca cat, cal keukeu... oh, digo poeta, y... una mano enfrente, una detrás, una explosión, un despelleje de todo esto y nada se lo explica, a a a aaaaaaaaaaaaaaaaa
..... Despacio... una puerta se abre, un teléfono suena...

Esta mañana me han llamado por teléfono para confirmar si iría a recoger un premio, creo que esa llamada también ha sido para recordarme que debía contaos que he ganado el primer premio (por segundo año consecutivo) de un certamen poético nacional. El año pasado lo hice con un poemario infantil titulado Versos de papel, este año he cambiado el registro, si a lo anterior lo llamo poemario infantil, a Velos acuáticos no sé como llamarlo, ¿poemario retro? ... no sé. No me gusta que lean mis poemas, sin embargo la prosa y el teatro me dan un poco igual, creo que soy demasiado tímida como para dejar ver la realidad a un paso de la ficción. Tantos nombres. Un velo acuático que no deja conocer.
La persona que me entregó el premio el año pasado fue un psicólogo, profesor de la Complutense, que no formaba parte del jurado, me confesó que leyó la obra antes de aceptar la propuesta de la entrega del premio y que se interesó por ella. Cuando me presentó lo hizo de una forma peculiar y cuando leyó mi currículo, extenso para unos, sin importancia para otros y gratificante para mi, noté como la mezcla de nervios, olor a perfume y ojos brillantes se colaban en mi estómago, sobre todo cuando dijo:

“Una noche, mientras esperaba en la cola de un multicine para ver La eternidad y un Día, escuché la siguiente conversación:
ELLA: -¿ Qué película quieres ver?
Él: - No me importa, elige tú.
ELLA: -¿Vemos La eternidad y un Día?
Él: ( Mirando las fotos)- Uf... parece un poco lenta, ¿no? ¿Por qué no vamos a ver Dogma?

Y fueron a ver Dogma. Estábamos en un momento en que el público preferiría cualquier basura comercial al último trabajo de Angelopoulos o de Kiarostami. Espero que eso haya cambiado, menos mal que por suerte, la basura se descompone y la poesía permanece intacta.

La infancia, los sueños, la mirada, el viaje, el amor, la luz, la voluntad... y la poesía: con esto y más Dry Martini, (Toledo, 1980) compone sus poesías. Ingredientes de una vida, la suya o la de cualquiera, que trata, dimensiona en su justa medida y entrega como regalo al que lee, mira, siente y busca.”

Este año ... no sé como me presentarán... tampoco lo que dirán, pero os lo contaré.
 
Comentario:
Eso eso, cuentalo!!! Mucha suerte con todo. Es muy bonito lo que escribes. Por cierto, me halaga mucho lo que me dices en mi blog.

Amenazo con volver...

Un besazo
 
Comentario:
Para mí,la persona que escribe bonito tiene un don, pero la persona que es capaz de acariciar un papel a golpe de versos es bonita en sí misma. Enhorabuena a tí por serlo!
 
Comentario:
Realmente, ¿cómo te gustaría que te presentaran? ¿qué te gustaría que dijeran de ti?
No