Nubes blancas

Cuando iba llegando a Toledo he vuelto a pensar que es una ciudad encantada, mágica, llena de historias, de leyendas de sentimientos perdidos en callejuelas empedradas... Un castillo, el de San Servando, un puente, el de San Martín... y un pensamiento, el mio.
Siempre he querido bajar al rio y amar furtivamente a las ideas, componer lienzos de colores transparentes en los que los patos de esas aguas espumosas tuvieran cuatro cabezas y las truchas cantaran un "No me mires, no me mires no me, no me, no me mires
No me mires, no me mires déjalo ya que hoy no me he puesto el maquillaje y mi aspecto externo es demasiado vulgar
para que te pueda gustar[...]".
He bajado, me he sentado y he comenzado a hablar con las nubes, eran blancas, muy blancas, un cielo despejado que me ha susurrado que mañana serán azules y se esconderán detrás de mi pupila.
Dame el agua dulce..... las lágrimas sólo son limpieza de imágenes.
Comentario:
pues lo de "bajar" a alguna parte en Toledo es para pensarselo porque alucinas con las cuestas... por cierto, nodecías que ibas a dejar de darle de comer??
besos
besos
Comentario:
¡Que envidia de paisaje! El amor de toledana te ha debido hacer olvidar esas pateadas haciendo la ruta del Tajo, eh... jajaja. Y no limpies tanto tus ojos, mejor tenerlos sucios de recuerdos, no?
Un besazo
Un besazo