Lo esencial es invisible a los ojos
"Duermo mucho; una prueba clara de que no estoy loca"
Acerca de
Se me escapan las palabras se me van al aire cada vez que grito que no puedo más.
Sindicación
 
Tema 3.
Parecía una muñeca de papel, hacía mucho tiempo que nadie le regalaba una sonrisa ni galletas de chocolate. A veces se sentaba en la puerta de su casa junto a una caja de latón llena de apuntes de chocolate, los quería repartir, pero no encontraba el momento ni la persona justa, eran muy pocos los que querían cambiar su mirada, su voz, su sonrisa, sus ideas caducadas por un folio del tema 3 de galleta de chocolate. Tenía verbos, pero le faltaban piernas para subir las escaleras y poder podar cada una de esas ramas sin dejar huellas en los sueños, tenía adjetivos, pero falta de ganas de saberse describir. Le sobraban monosílabos, era una niña sonora. Cambiaba las oclusivas sordas de las lenguas Indoeuropeas por fricativas sordas de las lenguas germánicas, las oclusivas sonoras se convertian en oclusivas sordas y si había algúna aspiración sonora pasaban a ser fricativas u oclusivas sonoras no aspiradas. Era una ley, la de Grimm, no se dejaba aconsejar ni siquiera dejó que le ayudaran con la acentuación, algo tan sencillo como que cuando cae sobre la sílaba anterior a la oclusiva sorda se convierte en fricativa sonora o más sencillo aún podría ser una oclusiva sorda caer sobre esa sílaba para convertirse en una ocluiva sonora, así, sin moverse, sin que nadie la mande a comprar el pan, el periódico del lunes o la mantequilla para las galletas, no quería saber nada de Verner, pero de poco le servió, se convirtió en una unión, Grimm no estaba completo, Verner le ayudo, y ella, ella siempre pensó que los signos se vuelven completamente determinados cuando se separan de todo lo que les rodea empezando a dar valor a las cosas. Quería crear un proceso para aislar esos signos, utilizar la lengua como documento o manifestación del habla, separar los signos de los fragmentos del habla, volverlos a unir en diferentes fragmentos, aislarlos y ver si cambia su significado: subirse a las nubes y gritar que desde ahí aún faltándote oxígeno todo se ve mucho mejor, incluso eres capaz de observar los nidos que los pájaros más osados construyen en las ideas de los que se creen más inteligentes. Tienes que dejar de ser esa niña que se empeña en regalar un caracter discreto acompañado de reflexividad, productividad, capacidad de aprendizaje para creer que todo saldrá bien, que ahora todo saldrá bien, que nadie se interpondrá entre las ganas de aprobar y la necesidad de hacerlo.
No