A new day has... come
Dimes y diretes de mi vida
Acerca de
What goes around... comes around [Justin Timberlake]
Sindicación
...what goes around, goes around, goes around, comes all the way back around...
 
A la mierda!! (Fernando Fernán Gomez)
Al hecho de haber perdido a B, últimamente se está sumando la preocupación sobre cómo está el mundo. Cada vez veo más claro, y podeis pensar de mí lo que queráis, que todo se encamina hacia la guerra. Que la diplomacia en este planeta tiene los dias, supongo que años, espero que décadas, contados.
Es que no puede ser. Tal como estamos ahora mismo la paz es imposible. Esa palabra es un triste y patético chiste en el mundo actual. La palabra que en realidad deberíamos usar para denominar al periodo de no-guerra actual es "dinero".Si no fuera por los potentísimos intereses económicos que tienen a todos los países cogidos por los huevos, estoy seguro de que ahora se estudiaría la tercera guerra mundial en las clases de historia. Por desgracia todo tiene un límite y hasta esos lazos son quebrantables.
Ahora es como el inicio de la partida de ajedrez. Se mueven los peones. Los pequeños grupos paramilitares, como Hezbolá, Hamas o Al-Fatah comienzan a implicar a las pequeñas potencias, como Líbano, Síria e Israel. Una vez enfrentadas éstas, entrarían en juego las medianas potencias, como Irán, que por supuesto no haría buenas migas con Israel. Finalmente podrían aparecer los grandes, como Estados Unidos, que defendería a Israel, y China o Rusia, cuyos intereses en Irán son demasiado elevados como para permitir el control de esa zona por parte de los estadounidenses. Si ya está todo listo!! solo falta una chispa que encienda el combustible!
Por otro lado tenemos a los inútiles y/o decandentes, léase Unión Europea o Naciones Unidas, que reciben palos pero ni rechistan.
Una experta en no rechistar es la ONU, por ejemplo. Israel mata a cuatro observadores suyos, y ni la propia naciones unidas es capaz de condenar el acto, puesto que Estados Unidos tiene derecho de veto. Y lo ejerce. ¿Pero qué mierda de organización es esa? Pues la misma mierda que nos gobierna, la misma mierda para la que trabajamos e incluso la misma mierda que tragamos si encendemos la tele y vemos cualquier telediario. A mí me entran ganas de vomitar cuando veo determinados programas. Un ejemplo, las noticias de la tercera antena, por no decir nombres, no sea alguien lo lea y sea capaz de denunciarme. Dan las noticias como se da la papilla a un bebé: "abre la bocaaa... que viene el avioooon... iuuuu..." O las de tele(dos mas tres), con ese chachiprogresismo absurdo que me pone de los nervios. Las de la primera, con su oda al gobierno, sea del color que sea. Las únicas que son digeribles son las de cuatro, y antes las de cnn+. Las demás? caca. Menos mal que aún quedan los periódicos, que al no tener tanto público, nadie pierde tiempo en manipularlos en exceso. Hablo de periodicos serios, por supuesto.
En fin que el mundo es una mierda, así que mejor me encierro en mi pequeño mundo, con mis historias, mi gente, mis preocupaciones, mis añoros diarios a B, y por mí como si se va todo a la mierda. Mierda es y en mierda se convertirá no? jajaja pues eso.
 
E&R
 
El chico más ridículo del mundo
Hace unos minutos me he sentido como no me había sentido en mi vida. No tengo memoria de ningún momento en el que me haya sentido tan estúpido y tan ridículo como me he sentido hace diez minutos. El viernes escribí un mail a B, en plan normal, que tal va todo, pero con un párrafo en el que le exponía mis sentimientos, arrástrandome por el barro, aunque de forma elegante (pero por el barro). Pasaban los días y no me contestaba ni daba señales de vida. Llegó hoy y tampoco... Y entonces pasó. Visitando su web (dios, como prueba de tu existencia, córtame las manos para que no lo vuelva a hacer) vi un mensaje del chaval con el que está ahora, con él de destinatario. Del palo, qué mensaje tan bonito me ha llegado esta mañana al despertarme. Te quiero y esas cosas...
Entonces he cerrado fuertemente los ojos y he gritado para mis adentros: nooooooo!!!! como seré tan gilipollaaaaaas!!!! Y no porque se digan esas cosas, sino por haber enviado aquél mail tan lleno de... mi. Y es que me siento humillado sin que nadie me haya hecho nada. Es horrible este sentimiento de ridículo. Es tan fuerte que aaaaargh ojalá desapareciera ahora mismo.
Espero que no me conteste. Y no me vuelva a llamar jamás. Por favor, por favor, por favor...

PD: merci por los comentarios. Y bienvenido hairblue! aun me tengo q pasar por tu blog :s Creo que al final lo acabaré matando, tal como hizo j'a. Aunque no daré los detalles escabrosos.
PD2: no puedo :( le quiero mucho :'(


Me encanta esta mujer. Porqué duele el amor? No es mi caso, pero el dolor es el dolor...
 
Tiempo extraño
Llevo unos días, bueno, toda esta semana, con un estado de ánimo muy raro. En plan pasota, pero total. No tengo ganas de hacer nada. Pero no porque esté triste, sino porque... no estoy. Me da igual ver a la gente que no. Me da igual estarme en la cama tumbado, que en el ordenador, que nadando, que paseando, que yendo al cine, que saliendo... Suerte que me queda la obligación de ir a trabajar, que sinó no se que haría estos días.
Encima no hay momento en que no piense en B. Dios, le voy a acabar cogiendo manía yo solo por aparecer tanto en mi mente. Ahora, que él pasando de mí... El domingo pasado le escribí un sms tope de ilusionado al salir del cine... y ni me contestó.
Es que aún sigo fantaseando con que nos volveremos a ver y será todo como antes (que por cierto, no era nada). Es realmente penoso y extraño.
 
70 años atrás
Hace más o menos 70 años, alguien decidió que la turbulenta política española no tenía solución. Pensó que era la ocasión perfecta para, con una excusa que parecería sólida a una parte importante de la población, hacerse con el poder absoluto.
Es cierto que, una vez acorralados y eliminados los anarquistas, el gobierno viró peligrosamente hacia el comunismo (sí, es mi opinión que el comunismo es un desastre), pero la gente así lo había elegido, y lo hubiera reprobado de celebrarse las siguientes elecciones. O no. Así es la democracia. Es alucinante como hay gente hoy en día que justifica aquél golpe militar. Es cierto que la democracia apesta muchas veces, pero es, de lejos, el sistema de gobierno menos apestoso. Y el que habría que defender a ultranza. Como hicieron en muchos sitios, por ejemplo en Madrid.


 
Irrefrenable
Hoy, bueno ayer, que ya son las doce, se cumplían 70 años del golpe de estado del Paquísimo pero también se cumplían 20 días desde que B desapareció de mi vista. Pueden parecer pocos, pero para mi ha cambiado todo tanto en ese aspecto que es como si hiciera una eternidad. Sin embargo, aunque ya no me duele, me sigo acordando de él cada día y le sigo queriendo en cierta manera como antes. Es un poco patético, por lo que ya dije, que había conocido a un chico y tal, y porque los sms que le envío de mil en cuando me los contesta ahora sí, ahora no, pero sigo atado a él. A veces me imagino que vuelve y le vuelvo a abrazar, y le vuelvo a hacer sonreír, y me vuelve a explicar las mil y una batallitas de Euskadi, que a diferencia de lo que él creía, me fascinaban. Fue eso lo que me enamoró de él el día que le ví. La de cosas que sabía y la pasión que sentía al explicarlas. Recuerdo a la perfección aquél primer café, mis miradas de reojo a su cuerpo (para explorar, no para analizar), mis bolsitas de azucar destrozadas, mis posos de café mareados, su sonrisa, sus ojos, su cara llena de luz, el silencio que se hizo una vez y que espanté con una broma... Pero sobretodo su voz, tan... masculina jejeje y con ese acento bizkaino tan peculiarrrrrr. Y no puedo evitar que se me pongan los ojos llorosos al recordar todo eso. Y al pensar que para él es como si no hubiera pasado nada. Como si al decidir que sólo eramos amigos, al final ni siquiera con derecho a roce (cosa que me dolió, no por no hacerlo sino por no poder estar tan cerca de él y de su alma en esos momentos) todo lo demás se hubiera borrado automáticamente. Pero a mí no me engaña, sé que algo especial llegó a sentir por mí. Aunque fuera lo que fuese ya desapareció. Es como querer a alguien con alzheimer. Como querer al veneno que te va matando. Una variante prima lejana del síndrome de Estocolmo.
Pero le quiero. Ojalá supiera que en un pequeño trocito de mi corazón ha quedado grabado su nombre para siempre.
 
go west? go east? go north?
A veces me pregunto si sería capaz de dejar este país (ostras, he escrito país refiriéndome a España :P) e irme fuera a continuar mi vida. Porque vale, quiero mucho todo esto, tanto Cataluña como España, pero a la vez me asfixian. Me da la sensación de que todo es tan provinciano, tan de pueblo, por lo menos aquí donde vivo, que siento vergüenza ajena muchas veces. Es todo como un gran circo. Y es que lo de "spain is different" (ley que, a pesar de lo que piensan muchos, también se cumple a rajatabla en Catalunya, cuna del desarrollo y la europeidad... ¬¬) es algo que tengo comprobado y recomprobado.
Pero cuando me pongo a pensar dónde iría, empiezo a encontrar pegas a todo. ¿París? Mmm no me gusta demasiado Francia como Estado, ni la prepotencia de los franceses, que, por experiencia, puedo decir que existe. ¿Londres? Es más probable, pero la gente sosa y el clima tan frío me tiran bastante para atrás. ¿Berlín? Ni hablar. Encima no tengo ni idea de alemán. ¿Milán, Roma? Pues no, que Italia también is different.
Entonces aparece ante mí la idea de los Estados Unidos. Si, oh oh, que asco de país, amantes de la guerra, del capitalismo desenfrenado, del consumismo, del individualismo... Pero jo... qué ciudades, qué urbanizaciones, qué pueblos, qué montañas, qué praderas, qué paisajes... Y es que el capitalismo salvaje tiene una ventaja: que si tú eres el salvaje y vas aplastando a los demás, todo te va de perlas. Pero claro, uno no es así, y entonces te tiras para atrás y te alejas del sueño dorado en el país de la libertad.
Pues vaya, ¿entonces qué hago? Pues no lo sé... O me quedo en Barcelona, cosa bastante segura, o me voy a Londres, algo probable, o me voy a alguna ciudad media del nordeste estadounidense, hecho posible...
 
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Re: Pues sí, el alcohol es malo... pero nunca aprendo...
Hoy lo estaba pensando, y se me está pasando el verano sin pena ni gloria. Pasan los días como rayos: por las mañanas o quedo con gente y me levanto pronto, o pierdo el tiempo hasta la hora de comer. Las tardes se me pasan volando en el trabajo, y por la noche, o me quedo aquí (en mi escritorio) navegando y chateando con el messenger, o me voy a tomar algo. Y en un suspiro, ale, un día más.
Puedo decir que mi vida ya ha vuelto a la rutina de siempre. Han desaparecido las grandes esperanzas, y han vuelto las esperanzas del día a día. Pero jo, es verano, ya me gustaría encontrar algo nuevo en lo que embarcarme y devanarme los sesos... Porque a un servidor cada vez le gusta menos la normalidad. Quiero emociones fuertes otra vez jajaja pero sin pasarlo mal luego, claro...

Bueno, voy a colgar un pequeño relato, como si de un corto se tratase, que he escrito estos días. Es como aquél otro de la infección, es decir, de cáriz catastrofista, pero bueno, es la tónica en mi :P cualquier similitud con mi reciente vida sentimental es una coincidencia (!!!)

Las ruedas de la maleta giraban frenéticamente sobre el pavimento de la terminal. Una voz de señorita, primero en francés y luego en multitud de idiomas, informaba de que los pasajeros del vuelo AF1648 con destino Barcelona podían empezar a embarcar. Después de repetir varias veces excusez-moi y s’il vous plait Fran consiguió llegar a la entrada del finger que lo llevaría al Airbus que esperaba en pista. Tras mostrar la tarjeta de embarque y su documento de identidad se internó dentro del pasillo metálico dejando tras de sí no sólo Charles de Gaulle, sino una parte importante de su corazón.
Con un ejemplar de Le parisien en la mano, colocó su pequeña maleta en el portaequipajes y se sentó en el asiento asignado, frente a una ventana un tanto desfasada respecto a la línea de asientos. Notaba cómo la angustia se empezaba a apoderar de él.
Mientras el piloto daba la bienvenida a bordo y los azafatos iniciaban el teatral y repetitivo número de siempre, Fran se sumergió en los recuerdos de la que iba a ser su última estancia en París hasta el año siguiente.
Marc lo había dejado todo, le había dejado a él, por aquella vacante en un importante banco francés. Habían llegado a ser dos, y ahora sin poder hacer nada, volvían a ser uno más uno. Aunque pensándolo mejor, ni siquiera eran ya eso. En la despedida bajo los rascacielos gemelos de la nueva empresa de su chico, éste ya le había dejado claro que lo suyo no podía continuar. Que se seguirían viendo, pero que cada uno necesitaba continuar con su vida. Para Fran no sería la primera vez que volvía a empezar, pero no por ello dejaba de ser triste y frustrante.
Pronto la luz que obligaba a ponerse el cinturón se encendió sobre su cabeza y mirando por la ventana reconoció la silueta de Collserola envuelta entre nubes y neblina. Media hora más tarde cogía el metro en la terminal Sur del Prat con destino a su piso, antes compartido. Daba gusto estar otra vez en casa, ver a la gente que aunque desconocida, era la de siempre, escuchar en catalán los anuncios de las siguientes paradas, ver a los niños jugar por el vagón, en definitiva, los pequeños detalles familiares de toda la vida. Después del trasbordo en Guinardó, dos paradas lo dejaron en el barrio. Unos minutos andando a través del parque y por fin llegó a la torre de apartamentos para jóvenes. Ya estaba en casa. Aunque tuvo la sensación de no pertenecer a ningún lugar.
Colocó la yema del dedo en el escáner, introdujo su llave y la puerta se abrió. Olía bastante a cerrado y todo estaba cubierto por una fina capa de polvo. Aquel piso encerraba demasiados recuerdos como para quedarse impasible, así que sus ojos rápidamente se llenaron de lágrimas. Forzando un carraspeo, y volviendo en sí, se secó con las mangas de la camisa y fue hacia el despacho. Encendió el ordenador, se sentó enfrente de su mesa y mientras aquél se iniciaba se quedó absorto mirando por la ventana abierta, mientras el frío aire de febrero le movía el pelo. Encendió el equipo de música. Najwa Nimri. Recorría como mil veces había hecho la silueta del Tibidabo y la Torre de Collserola cuando un extraño ruido atrajo su atención. Era como el reactor de un avión, pero mucho más grave y ululante. Súbitamente una luz, en una mezcla de blanco, rosa y naranja, lo iluminó todo durante unos segundos. Y antes de que ésta cesara, un sonido parecido a un trueno pero muchísimo más potente invadió la habitación. Asustado, y mientras el sonido aumentaba de potencia haciendo vibrar los cristales de la ventana, Fran se metió debajo de la mesa con las manos sobre las orejas. En una salvaje sacudida, una onda sonora como jamás había oído penetró por la ventana y redujo a añicos los cristales, que junto con la pantalla del ordenador, el equipo de música y todo lo que había en la mesa, salieron disparados contra la pared opuesta. Quieto y muerto de miedo, Fran siguió escuchando el trueno que, tras un nuevo aumento de potencia que hizo vibrar el suelo, empezó a disiparse. Pasado medio minuto dejó de oírse por completo.
Totalmente aturdido y con un agudo pitido resonando en sus oídos, salió de debajo de la mesa, clavándose en manos y rodillas pequeños trozos de cristal. Su despacho había cambiado por completo. Las estanterías se habían soltado de la pared, y menos una las demás estaban apiladas en el fondo de la habitación. Allí se encontraban también su silla, la pantalla del ordenador, lo que quedaba del equipo de música, decenas de libros, hojas, cristales, trozos de metal y plástico… Se giró para ver qué demonios había sido eso y se encontró con que ya no había ventana sobre la mesa, que había permanecido en su lugar gracias a los anclajes en la pared. Tan sólo el marco doblado y desencajado indicaba dónde había estado. En la mesa, los cristales habían dejado arañazos sobre la madera al salir proyectados y chocar contra ella.
Fuera, el día azul de antes había dado paso a un día gris, con una especie de neblina espesa que lo cubría todo. Los edificios de enfrente tenían también las ventanas destrozadas y en la calle había varios coches parados con todas las ventanas sin vidrios. Un autobús yacía en medio de la calzada volcado, con el techo hinchado hacia arriba y con algunas personas saliendo a rastras de él.
Fran no daba crédito a lo que veía. Instantes después sonó otro trueno como el de antes, aunque esta vez mucho más lejano. Llegó a escuchar otros dos en aquella fatídica hora.

10 años después.

Las gotas de lluvia que resbalaban por la fachada del edificio repicoteaban rítmicamente en los cristales de la ventana. Enfrente de él, la vieja iglesia románica se mostraba triste y melancólica bajo el cielo gris de otoño. En la calle, una chica pasó corriendo, con un periódico a modo de paraguas, por la estrecha plazuela en dirección a la calle Princesa. En su carrera casi atropella a un gato negro, que impasible ante la lluvia, comía algún tipo de desperdicio del suelo. Éste salió corriendo y desapareció bajo un viejo Smart, roído por el tiempo, que descansaba desde hacía años en aquella plaza.
- Darle tantas vueltas a las cosas nunca ha sido bueno- dijo la anciana que apareció en la habitación.- Siempre hay que mirar hacia delante-
- Lo sé… pero es que no hay nada a lo que mirar. A veces me pregunto si no hubiera sido mejor que hubiéramos muerto todos.-
- Hijo mío, eso me he preguntado yo muchas veces. Hubiera sido mucho más fácil. Pero ¿sabes? El hecho de que sigamos vivos hace que todos aquellos a los que queríamos sigan vivos en nuestro interior. Por su memoria ya vale la pena seguir luchando ¿no crees?-
Fran no contestó y siguió mirando por la ventana, mientras Claudia, tras una pausa en la que se quedó observando al joven, volvió a sus quehaceres en el salón contiguo.
Hoy se cumplían diez años de lo que se conocía como el Intercambio. El día en que un error en los sistemas de defensa rusos desencadenó una guerra nuclear completa. El día en que las ciudades cayeron. El día en que la raza humana se vio privada del desarrollo al que había llegado. El día en que el mundo conocido, junto con la vida de gran parte de sus habitantes, llegó a su fin.
Por suerte o por desgracia, tras las detonaciones nucleares en el Prat y en Sabadell, no hubo una tercera detonación en Barcelona. No se saben las causas, aunque todo apunta a que fue un fallo técnico. En Madrid por ejemplo, cayeron cinco misiles, dos en la capital y el resto en los distintos aeropuertos. Allí, a diferencia de Barcelona, no quedaba ahora nadie que se pudiera sentir triste por este aniversario.
Notando el frío del vidrio en la cara, Fran también se acordó de París, de la silueta de los edificios de Societé Générale. De Marc.
Según le contó un refugiado francés, no quedaba nada reconocible. Era todo un páramo de praderas verdes, entre las cuales, serpenteantes, corrían las radioactivas aguas del Sena. Los muros que lo encauzaban eran lo único que quedaba de la ciudad. Ni la torre Eiffel, ni los cimientos de Nôtre Dame, nada. Todo evaporado por las diferentes explosiones que abrasaron la capital francesa. Fran había estado aquel día en París. Había respirado aquel aire horas antes de que se encendiera como el mismísimo sol. Se cruzó con cientos de personas horas antes de que dejaran de existir. Y besó a Marc horas antes de que desapareciera para siempre.


 
Alcohol
Anoche fui con mi amiga y su novio a un bar de Balmes, el Racó 69, a tomar algo. Íbamos ir a Arena o a Aire, pero a su novio le daba palo ir hasta el centro para entrar a una discoteca , y al final acabamos en ese bar. Que por cierto, me gusta mucho. Es pequeñito y caro, pero hay música española en directo y te lo pasas genial!
Pedimos una jarra de agua de Valencia. Y luego otra. Hubo momentos en los que, de verdad, temí por mi vida, puesto que me reía tanto que me ahogaba, y lo único que podía hacer era dar golpes en la mesa con la mano o en el suelo con el pie de forma espasmódica xD
Al salir, ibamos los tres dando tumbos y meándonos de risa. No eran ni las 3, pero visto nuestro estado decidimos irnos a casa. Como si de un toro se tratara, el novio de mi amiga paró el taxi poniéndose en medio de la calle Balmes, y después de seguir riéndonos nos metimos en él. Desde aquí agradezco la paciencia del pobre taxista que tuvo que aguantarnos. Una vez dentro del coche las risas no paraban. Y después de largos segundos en los que nadie pudo decir a dónde nos tenía que llevar el taxista, conseguí articular entre risas: "Mm... ma... Maragall".
Total que los dejó, y luego me dejó a mi en casa, dejándole el cambio del dinero que le había dado como compensación por nuestra gilipollez.
Casi sin darme cuenta, como flotando, llegué desde la calle hasta mi portal (es una amplia zona peatonal) y ahí cometí el error. Le envié un sms a B. Y borracho. Se puede imaginar uno lo que le puse. Que si estoy borracho. Que si te echo mucho de menos... exactamente no recuerdo qué ponía, pero algo así.
Y esta mañana, ya normal, le he enviado otro sms, como para anular el primero. Que anoche le había enviado un sms, pero q como no recordaba qué le puse exactamente, no contaba. Que le fuera todo bien y que un beso.
Ni me ha contestado. Pero la verdad es que me da igual. Empiezo a olvidar todo lo que sentía por él y, de nuevo, como aquella vez que estuve bastante sin verlo, me empieza a parecer que todo aquello nunca existió. Así que mejor, tú. Indiferencia, que es lo mejor.
Y esta tarde me iré de compras con una amiga. A ver si encuentro algo que me guste... Un beso
 
Y si...?

Vídeo grabado en los alrededores de Campdevànol, pueblo a caballo entre Ripoll i Ribes de Freser.

Parece real. Y yo, la verdad, pienso que es bastante probable que lo sea. ¿Qué tiene de especial? ¿Por qué se considera absurdo e imposible la existencia de cosas que se han venido negando desde hace siglos? ¿Por qué esa manía de pasarlo todo por el prisma de la razón, y lo que no pueda pasar, catalogarlo de mito, leyenda y, a menudo, menospreciarlo?
No sé lo que es eso, y si es real, seguro que no es un ser humano, o al menos, una especie conocida. Pero... ¿pasa algo? Es decir, ¿qué tiene de extraordinario la existencia de otros seres, para nosotros desconocidos? ¿Y por qué ese afán, a menudo lleno de ira y exasperación, de los amantes de la racionalidad, de negar y rechazar esta serie de sucesos, de burlarse de ellos? ¿Tan orgulloso y vanidoso es el ser humano, que, al no encontrar respuestas, niega la pregunta directamente?
 
Fantasmas
Tras varios días sin pensar en B, hoy he rememorado sin darme cuenta momentos inolvidables, para mí, a su lado. Cómo lo abrazaba por detrás, mientras él estaba sentado en una silla de despacho, cómo me correspondía alzando los brazos, cómo nos besábamos al revés... Y me he puesto triste. Y se me han vuelto a poner los ojos llorosos por enésima vez. ¿Por qué lo quiero? A parte de las cosas negativas que tiene, que he explicado mil veces, está en Bilbao y no va a volver. ¿Qué sentido tiene que insista en quererlo y en seguir sabiendo de él? Supongo que ninguno. Pero los sentimientos no se controlan. Y aun menos los míos. Faltaría más.
Hoy le he enviado un sms y por el simple hecho de que me contestara me he llenado de ilusión. Bueno, y que no era un sms seco como acostumbraba a enviarme últimamente.
Lo de que estaba saliendo con el chaval fue una paranoia mía, fruto de no entender euskera. La verdad es que no sé que hay entre ellos, pero ahora mismo me da igual. Yo sé que como buen idiota que soy le sigo queriendo mucho. Y eso es lo importante ahora.
Lo mejor de todo es que no quiero dejar de quererlo. Que no quiero intentar olvidarle. No me da la gana, joder. No me voy a rendir ante el destino. Ante lo inevitable. Ante lo imposible.
Esta pequeña guerra contra "las cosas de la vida" no ha acabado. La perderé, lo sé, lo prometo, pero no seré derrotado en silencio.
También me he planteado la posibilidad de que si hubiera ganado dicha guerra metafórica, ¿hubiera querido realmente algo con B?. No creo, por lo menos no algo serio convencional. ¿Entonces? te preguntarás. Pues entonces nada, que soy una mente muy complicada...
 
La Caja de Pandora
Las bombas atómicas me fascinan, pero a la vez me aterran. Creo que se las deberían llamar bombas de la ira o algo así, porque es tal la maldad, la rabia y la destrucción que encierran, que me abruman. Es como si todo el odio acumulado por la humanidad estallara en cada una de ellas.

Simulación de tres explosiones nucleares. Para escucharlo bien al máximo recomiendo poner a tope los altavoces o los auriculares (mejor esto último). Al ser graves no daña tanto el oído :P
 
De Madrid al cielo?
Mmmm qué sueñooo... y qué fresquito! Menos mal del aire acondicionado, porque afuera tenemos 29 ºC a la sombra. Y eso es calor del asqueroso.
Anoche estuve con unos amigos (mi amiga del te quiero y su novio) tomando algo por Horta. La verdad es que al principio me daba cosa salir solo con ellos porque pensaba que quizás yo haría de aguantavelas, pero nada más lejos de la realidad. Me lo paso genial con los dos. Hay tanta confianza que hasta hablamos de nuestras vidas sexuales y nos damos consejos mútuos, con pelos y señales. La verdad es que los quiero mucho, a los dos.
A veces lo pienso y echo de menos tener un grupo de amigos estable, como el que tenía hará cuatro años. Con el que poder salir de fiesta cada finde, hacer excursiones, etc... Porque tengo el de la uni, pero cuando llegan las vacaciones, como algunas son de fuera, pues como que se deshace. Y aquí en Barcelona tengo amigos, pero como entre ellos no se conocen, pues los tengo que ver por separado. Puede ser un no parar el quedar con ellos, pero siempre es verlos de uno en uno o de dos en dos. En fin, pero no me quejo. No soy un ogro, así que tiempo al tiempo.
Este verano tengo unas ganas enormes de viajar a Madrid. Es que nunca he estado y todo el mundo habla maravillas de esa ciudad. Y de la gente. Por ejemplo, hace unos días un amigo mío que había estado hace poco dice que se quedó sorprendido de lo abierta que es la gente. Aquí en Barcelona (sin generalizar), cuando sales de fiesta en grupo y se te acerca alguien, pues eres un poco amable, pero cuando te das cuenta de que lo que pretende es quedarse con vosotros, le miras un poco como diciendo... "nene, que quieres?". Pero se ve que allí no, que puedes salir de fiesta con gente que no conoces tan tranquilo. Es tan sólo un ejemplo de que allí la gente es más campechana y eso me gusta.
También quiero visitar la ciudad por su arquitectura, en parte por los rascacielos que están construyendo en el Madrid Arena (que no es una discoteca de ambiente jajaja) , por sus museos y por sus parques. Curiosidad por ver el super metro que tienen... En resumen, conocer una ciudad que por lo que parece es en bastantes aspectos mejor que Barcelona.
Lo que no sé es si decirle algo de esto a B, pero creo que no. En agosto supongo ya estaré bien, y me da miedo que al volver a verlo, y conocer por ejemplo lo bien que le va con el otro chico, me pueda hundir en la miseria otra vez.
La verdad es que he llegado a escribir posts estúpidos en lo referente a B, pero es que mi cabeza estaba a punto de explotar y no podía escribir cosas muy coherentes. Ahora parece que estoy un poco más calmado. A ver que hago hoy. Besitos!



París, 1978. Una mañana de agosto. Un director de cine francés zumbado. Un Ferrari 275 GTB. Una salvajada que merecía la cárcel. Pero mira, como nadie resultó herido y ya está hecho, lo cuelgo. Seguro que nunca habíais visto pasar París tan rápido.