<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0"><channel><title><![CDATA[Diario Voluble de Guy Solitaire]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Una página al sur de España]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.chueca.com]]></generator><item><title><![CDATA[sobre la cama desnuda]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_14.htm]]></link><description><![CDATA[No me mueve de este bien que ansío,<br/> el plectro desnudo que envanece,<br/> al tacto tembloroso que al desvío<br/> concede oblicuo don desobediente;<br/><br/> hambre de mordiscos, labios de serpiente,<br/> desnudo cobertor que oncila y cela,<br/> desnudo imprecador lubrico de duermevela,<br/> sobre túrgido pectoral caliente:<br/><br/> sujeto a devorar que no consuela,<br/> dormido al otro lado de la cama,<br/> la sombra pasa de la imaginación que vuela,<br/><br/> sobre recortada sombra de una escama,<br/> desconsolado devoro este pedazo,<br/> que apenas se deshace si lo abrazo.<br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/006.jpg" alt="" border="0" width="480" height="720"/><br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Mon, 11 Oct 2010 09:22:42 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[pendant le garçon de musique]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_13.htm]]></link><description><![CDATA[Sonreía como sonrien las estrellas,<br/>desde la larga sombra de la penumbra, en la estrecha avenida,<br/>prolongaba los diminutos pasos de su sonrisa.<br/>Detenido, le contemplaba acercarse, aquella tarde, de un jueves;<br/>quiso bajarse de la vereda, dejarme pasar.<br/>Bajé el escalón, mientras le miraba a los ojos,<br/>diminutos, sonrientes, como el corazón de una estrella,<br/>mordía suavemente su labio inferior, expresión expectante de la duda,<br/>expresión de la dulzura más imperceptible.<br/>La penumbra de su rostro fue abandonándose, al cruzar<br/>y aproximarse, desnudo de la claridad de la luna.<br/>Sujetaba el escueto maletín de su instrumento,<br/>de regreso al corazón, de manos blancas.<br/>Durante unos instantes sentí que aquellos instantes, <br/>eran suyos, imborrables para otros días.<br/>La imagen de su desconocido rostro, frente a mi,<br/>como un sueño intimo.<br/>No he podido olvidarlo, <br/>cada vez que deseo sentir algo así como la felicidad de los días de sol pienso en él y en el gesto de sus labios indecisos al mirarnos unos instantes. Sé que no podré olvidarlo, aunque nunca más lo vuelva a ver: era diferente, como una estrella en manos de la más evanescente oscuridad del mar, reflejada sobre todas sus ondas. Sé que hay en las estrellas algo diferente, ajeno a las pasiones  más dulces y  amargas de los días, algo de estrella, de mirada y de sol en su sonrisa; algo que no se puede pronunciar y es  dificil de mitigar.<br/><br/>© Adrián S.  <br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/mi_mueca_favorita.jpg" alt="" border="0" width="800" height="1200"/><br/><br/>f. a. g. r.       mcmLxxxVI ,    xx - XI]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Fri, 23 Oct 2009 23:06:01 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[Donde habite el olvido]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_12.htm]]></link><description><![CDATA[Esta tarde ha sido duro. Aceptar que hayamos recorrido juntos un trayecto de autobús de cerca de media hora- sin dirigirnos si quiera un saludo-, y que esa misma persona que se sentaba junto a mí era alguien que hace unos años me sonreía y me saludaba por mi nombre. Verlo como la imagen de lo invisible, de un cuerpo trasparente que cruza el umbral de una puerta y que se aleja, sin ser capaz de ver nada, de reconocer. <br/>La vida ha cambiado; he aceptado que el olvido haya despedido al tiempo que creía mío. Aceptar que junto a mí, permanece el perfil helado de un rostro que era conocido. Un rostro que reconozco y al que estoy obligado a no reconocer. Contener el aliento, sentir un nudo en el estómago, tomar nuevamente el aire, y asumir que solo ese nuevo aliento del aire, esa brisa diferente de otros días, es la avenida a la que sujetar las huellas.<br/><br/>_____________________________________________<br/><br/>Donde habite el olvido<br/><br/>"Donde habite el olvido, <br/>En los vastos jardines sin aurora; <br/>Donde yo sólo sea <br/>Memoria de una piedra sepultada entre ortigas <br/>Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. <br/><br/>Donde mi nombre deje <br/>Al cuerpo que designa en brazos de los siglos, <br/>Donde el deseo no exista. "<br/><br/>(Luis Cernuda)<br/><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Sun, 21 Dec 2008 02:25:45 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[A solas frente a la cama]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_10.htm]]></link><description><![CDATA[Esta noche, a solas, reconfortado por el calor de un abrigo, imaginando que este es un hombre que me abraza y se duerme en mis rodillas, entorno la húmeda ventana y pienso en esa vaga sombra que queda de él.... Ahora que me siento agasajado por el confort de la noche sobre una cama, tendido en la penumbra, me viene a la memoria el agradable aroma de su cuerpo dorado como una mazorca de oro, con ese sabor agridulce como el olor a café que elabora aquel que lleva a quien ama, como desayuno a su regazo. Justamente en el confort de esta noche, me agasaja el recuerdo de su aroma lleno de matices, ese aroma agradable de lavanda, suyo..., en el que se conjugaba un extraño e indefinible bienestar. Me lo imagino tendido, adormecido y cautivo, recorrido de caricias,...Me lo imagino recorrido de besos durante unas horas, sustraído del exterior y del mundo, en una habitación donde pudiera disfrutar de ese dulce aroma, de lavanda y espliego, sin pensar en nada, sin sentir el peso de ningun tiempo...<br/>Fuera hace frío en una calle inclemente, y la  gente se arrostra contra el frío. Su quietud helada parece el batir de alas de una tórtola contra la ventana.<br/>Siento placer mientras paladeo el aroma e imagino, que esa misma vaguedad de la noche, es un cuerpo ceñido entre las sábanas, con el que las manos, inocentes, juegan, ajenas al resto del mundo, ajenas a la vida, mientras la íntima oscuridad parece dulce y eterna, en sus sepulcros de caricias y placeres risueños.<br/><br/> Ni siquiera alcanzo a sentirlo, ni siquiera siento el tacto húmedo y tembloroso de otra piel entre los hombros, y sin embargo,  la noche parece otro cuerpo, que se deshace del mundo para entregar su ofrenda azul, frente a un cielo oscuro y solitario, indeciso de estrellas. <br/><br/>Al cerrar los ojos imagino que esta noche, junto a mí, duerme otro chico al que desconozco, le abrazo mientras duerme; y por la mañana le beso en los párpados aún cerrados, siento el tembloroso tacto de sus labios dormidos cerca de los míos que los buscan.<br/><br/>© Adrián S.]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Wed, 24 Dec 2008 13:08:08 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[el amor es una hoja de seda...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_15.htm]]></link><description><![CDATA[el amor es una hoja de seda,<br/>una caricia hirsuta que queda,<br/>del suelo, la piel, la secuela<br/><br/>al tacto indeleble del agua,<br/>invisible y ausente que fragua,<br/>abrazos de lamas y hojuelas,<br/><br/>satiface el contento con que priva,<br/>y la urdimbre que de ellos esquiva<br/>hace de las plantas, espuma y libela,<br/><br/>que recoge al tiempo y revela,<br/>la justa valía que esquilmada,<br/>colma el placer que la llamada<br/>hace una vez perdida.<br/><br/>Amor, eres el deseo que despliega,<br/>un joven desnudo que a una playa llega<br/>una sonrisa que regala<br/>una sorpresa aciaga,<br/>un momento que se apaga,<br/>una rosa varada en el mar, que ciega,<br/>regresa de noche, y plega,<br/>una esperanza de volverte a ver otra mañana.<br/><br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/190443_1877885143798_1141322175_2274206_3638865_n.jpg" alt="" border="0" width="596" height="476"/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Wed, 12 Nov 2008 23:28:00 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[Un post inútil, estupido, injusto e innecesario (..pero me aburría...)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/828775091_e9b3a46e27.jpg" alt="" border="0" width="500" height="375"/><br/><br/><br/>HOY he visto a Oscar con su cabello de espigón  y su nariz afilada en su rostro de marfil. Traté de espiar su conversación (pero no escuché nada interesante) siguiendolo hasta la parada y situado tras el banco donde se sentó*<br/><br/>*Pero recordemos brevemente quién es Oscar.: (el chico de Meetic, el chico de A..., el chico de la cita-compras... etc. Veamos un ejemplo explicativo de una cita el viernes del año pasado, afinen sus paladares para el humor más imperceptible al sentido humano, tanto que no hace ni  gracia):  [play flash back]<br/><br/>[ "El viernes por la mañana<br/>Para acabar la semana, quedé por la mañana con Oscar, un chico que apenas conocía de internet, y que sin embargo, equívocamente pensé que tenía algo especial.<br/><br/>Le estuve esperando frente al teatro, tuve miedo que me dejara plantado pero desde lejos se desdibujó en la explanada de la plaza un chico espigado y de piel blanca radiactiva, de veinte años, nariz aguileña puntiaguda y boca fina y afilada, aunque en conjunto bello, estilizado, y de contacto agradable, al verme, enfundado en su cazadora roja, me estrechó la mano blanda y afable y me dijo 'qué pasó?' y su saludo posterior fue como un golpe seco 'qué?'- pregunta que repetía cada tanto tiempo en seco, y que no solo me cortaba el aliento sino las palabras. Aquel rebelde 'y qué?' de caramelo se interponía entre él y yo en el ascensor del museo, cuanto más ansioso e insistente era por su parte como si esperara un parto, yo no sabía qué decir, me quitaba las ganas de hablar al menospreciar la conversacion que trataba de iniciar con tonterias como las suyas, y que era por su parte un aniñado ' a ver quien puede más, a ver si consigues gustarme'- como si estuviera en la obligación de alimentar su vanidad de desconocido- yo lo miraba unos segundos con una sonrisa indulgente a los ojos, que le ponía histérico, pero yo permanecía tranquilo porque no entendía su juego y no partiamos con la misma idea.<br/><br/>Yo sentía un progresivo desinterés al ver que era dificil entenderme; mientras él decia cosas como "así no vas a llegar a nada conmigo": parecía una muñequita de mueca implacable con un precio que me insistía en pagar, cuando yo no tenía la intención de comprarla.<br/><br/>Y he aquí la lucha de vanidades o de orgullos. Yo quería encontrar al chico joven culto y sensible; y él quería encontrar al joven, emprendedor, atractivo, ejecutivo, dispuesto a comprar una muñeca. La del que mira en el escaparate y no se deja engañar y la del vendedor que dice "estamos que lo damos, estamos que lo tiramos, compra ya, es tu ultima oportunidad"<br/><br/>Pero Oscar, partiendo de que me gustan tanto hombres machotes como escasamente machotes, no me hizo sentir nada, ¿cómo iba a luchar por algo más?, si me hizo sentir feo para él? si ni siquiera mostraba un interés de amigo?...partiendo de aquello él no fue sensible, no tuvo tacto cuando a pesar de mi falsa amabilidad quise acortarle el sufrimiento y él insistió en que estuvieramos juntos hasta casi la una y media de la mañana, después de que se ofendiera con mucha acritud cuando sin maldad ni prepotencia quise invitarle. <br/><br/>Sólo le dije "¿qué vas a tomar?"- él miró a la dependienta como diciendo "este es un idiota"-pues un helado- respondió impertinente y riendo, y dijo cóbrese de aqui (un cochino billete de 10 euros, lo tipico cuando invitas a un cine a un novio de 15), yo le extendí el mio, y la dependienta le hizo caso omiso a Oscar (no iba a hacerle un feo a un cliente habitual y vecino) con lo que vi un gesto de ira silenciosa en su rostro, pero ya me habia enfadado con lo de "pues un helado! que crees?" y me hubiera resultado ofensivo que encima me invitase.<br/><br/>Asi que la heladería fue ya el enfado insalvable, estuvo arisco, incomodo, callado, tenso, enfadado, con una mirada helada de Teresa Raquin mirando a su cadáver, una mirada despectiva que me proyectaba su visión de mi que rumiaba con su granizado de frutas (parecía decir pobre idiota...).<br/>Yo en una estratagema inutil, me mostré torpe e inseguro y derramé algo helado y servilletas, y él se sintió mejor y me tomó efectivamente por idiota. Pero yo estaba demasiado seguro que estaba incomodo<br/>porque no tenia ningun interes de seguir.<br/><br/>No eramos compatibles en ningún gusto, le gustaba helado de frutas, a mi solo el de stracciatella: en la exposición frente a una performance moderna, yo veía el 'conflicto universal entre el individuo y la sociedad, el conflicto de la identidad, el artista buscando su lenguaje...etc", él encambio despreciaba mis opiniones y solo veia "un concierto de rock, una reivindicación social de la injusticia, un mural infantil, unas estampas, y fotos de personas de su pueblo...(no lo entiendes? es la foto de un hombre y su ciber): recordaba anteriores citas al centro de arte moderno con otros chicos y chicas, amigos o menos amigos, y lo interesante que nos habia resultado,...<br/><br/>Pedro tenía la delicadeza de atender a todo lo que la muestra le ofrecía y ser bastante receptivo...y otra amiga reía pero le parecía interesante...En ellos el arte recibía un interés especial y daba gusto ir con ellos porque la reacción que les provocaba siempre les suscitaba una opinión o valoración suya, con la que disfrutaba, aunque fuera trivial...<br/><br/>En cambio Oscar me reventaba la ilusión de ver la exposición, como me ocurrió en la semana de Madrid en el Reina Sofia con un 'presentado amigo' que solo entendía de Velazquez. (Oscar Wilde decía 'no hay gente buena o mala, solo divertida o aburrida' : hay personas que le quitan la sal a la vida...)<br/><br/>Me mareó durante la mañana como una perdíz, como si fuera un examen de acceso sorpresa pero para Oscar, insulso en todo momento.<br/>El unico momento sincero fue la primera despedida, cuando pareció emanar un estertor femenino de cariño y complicidad momentanea.<br/><br/>- Ha sido un placer, aunque haya sido atropelladamente - jeje<br/>- Ooohhh....qué exagerado :-)<br/><br/>Después del tierno momento 'mami' , durante la heladeria,en el que dijo 'oh, espera, yo lo limpio, limpiate las manos y tira el helado, yo te cojo la carpeta...'<br/><br/>Momentos antes me hizo preguntas con un gesto de menosprecio, cinico y lleno de ira:<br/>-¿fuiste de carnaval?¿te disfrazaste?- ¿si? jum...- mirandome como diciendo 'sí, sí...pobre idiota, se nota que no, qué patetico me resulta..'<br/>Fueron unos minutos alternados de silencio y gesto de menosprecio arrogante bastante lastimosos.<br/><br/>Sé que si lo veo por ahi ya no tendré ganas de hablarle, no es la persona que me ilusiona para mi vida, aunque estuviera escrito en mi destino que es el hombre de mi vida.<br/>No me sentí confortablemente como para hablar a pierna suelta y contarle intimidades, puesto que no me dejaba claro si era tierno o brusco, si debía ser frio o calido. Y entretanto, yo hacia el idiota sin saber como arreglarlo.<br/><br/>En Pull & Bear, unos chicos gorditos algo corrientes más que saludar suspiraron como un fuelle "Ooscar...!"(oh, querida...), él se acercó igual de seco, con una dulzura superficial y seca, las babosas se deshicieron en halagos y se despidieron, y mientras subía con él: decía "Mariccas!- con acento en la K y la S- en tono bajo riendose luego femeninamente, yo sonreí con una complicidad circunstancial y sin saber qué decir.<br/><br/>La verdad, es que no pude aguantar su prepotencia arrogante de vendedor de muñecas, siento que no podría compartir una relación de pareja de esta manera... Cuando aún pienso en Juan, esa persona que en cambio, me ofrecía conversaciones agradables, caricias maduras en la ducha, un abrazo contundente durante la noche si hacia frio, comprensión, la atención de escuchar, compartir nuestras vidas... y todas esas cosas con las que 'sin querer comparar', Oscar más que ofrecerlas, las escatima.<br/><br/>- Si crees que así vas a lograr algo conmigo, estás equivocado...- aseveraba sin darme a entender exactamente lo que quiere, como quien viene en plan jurado de "Tienes Talento" o "Tú sí que vales"...<br/><br/>Me dejó un poco traumatizado, creo que siempre me traumatiza la mala comunicación, los malentendidos...La incomprension es un concepto frustrante. Siempre espero que en el futuro siempre sea comprendido..<br/>es una manera de sentirme amado....<br/><br/>Martes, 11 Marzo 2008 09:52  Enlace Permanente]<br/><br/><br/> <br/><br/>Ahora que ya lo recordamos, no tengo nada más que decir... lo vi en la parada y sentí que palpitaba mi corazón de nerviosismo, porque yo soy del partido ‘que todos me quieran por cojones, si o si’. Es cuestión de amor propio o revanchismo. Y me resulta frustrante ver impasiblemente sentado en un sucio banco a Oscar  sin inmutarse al pasar yo, el más grande vecino de la historia de la humanidad, alma complaciente y dadivosa que da la limosna al guapo rumano de 19 años con una sonrisa caritativa y desinteresada ...<br/>(- Una moneda por favor...<br/>- Dame un beso y un abrazo y te doy quince euros... y el abrazo con las manos arriba...<br/>- No entender...<br/>- ¿Quieres los quince euros? – sonriendo...)<br/>Sí, soy de esas almas caritativas...he pasado como una pedorreta el corredor de la parada frente a él, con su glacial mirada. Sonriendome feliz recordando chicos mejores, mas guapos, mas altos, con mayor interes...Al chat no ingresan precisamente los picaros sino los tardos de conocimiento...precisamente por ello, te llevas lo mejor de cada casa con premio de consolación incluido.<br/>Pero yo que  no soy asiduo a las tómbolas de "aldea". Prefiero congelar en mi mente romantica la mirada curiosa y burlona de los ojos de aquel desconocido, que buscaba una extraña complicidad...<br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Mon, 29 Dec 2008 13:00:49 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[simplicitas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[<br/><br/>Abate de la rama el silencio a desgana,<br/>al tanto que aspira a su luz crepuscular,<br/>un vago esbozar de su triste mañana,<br/>al girar con su silueta de vida circular.<br/><br/>Esta noche traerá con Pierrot lunar,<br/>la blancura, lágrima que inflama,<br/>de nuevo de los sueños la oscura llama,<br/>del plegado trigo a los muslos, acezar.<br/><br/>Abate sobre los cobertores la caricia<br/>de la llamada, de un teléfono vacío,<br/>un glacial hisopear de sonrisa y de río,<br/><br/>tras la enredada luna sobre las säbanas ,<br/>deshechas con el cuerpo, de malicias,<br/>insanas, como esa," esa" palabra vana....<br/><br/><br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/Sig_TylerStevens_B_007.jpg" alt="" border="0" width="480" height="640"/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>Aquella noche el mar no tuvo sueño.<br/>Cansado de contar, siempre contar a tantas olas,<br/>quiso vivir hacia lo lejos,<br/>donde supiera alguien de su color amargo.<br/><br/>Con una voz insomne decía cosas vagas,<br/>barcos entrelazados dulcemente <br/>en un fondo de noche,<br/>o cuerpos siempre pálidos, con su traje de olvido <br/>viajando hacia nada. <br/><br/>Cantaba tempestades, estruendos desbocados<br/>bajo cielos con sombra, <br/>como la sombra misma, <br/>como la sombra siempre <br/>rencorosa de pájaros estrellas. <br/><br/>Su voz atravesando luces, lluvia, frío, <br/>alcanzaba ciudades elevadas a nubes,<br/>cielo Sereno, Colorado, Glaciar del infierno, <br/>todas puras de nieve o de astros caídos <br/>en sus manos de tierra.<br/><br/>Mas el mar se cansaba de esperar las ciudades.<br/>Allí su amor tan sólo era un pretexto vago<br/>con sonrisa de antaño,<br/>ignorado de todos.<br/><br/>Y con sueño de nuevo se volvió lentamente<br/>adonde nadie<br/>sabe de nadie.<br/>Adonde acaba el mundo.<br/><br/>(L.C:)]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2008 00:37:09 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[Una tarde tristona y vacía]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy he tenido una tarde tristona,...una de esas tardes lluviosas y estúpidas, carentes de palabras...Esta tarde he visto que me ha engañado. Tras unos meses en que me había engañado con bellas palabras, diciendome que por favor no me marchara, que me necesitaba, que estaría siempre a mi lado, que me colmaría de abrazos y se le romperían las manos de caricias, esta tarde como esos chicos frívolos de trapo o de cristal, súbitamente me ha hablado con indiferencia y desinterés; de repente no le intereso. Me fastidia no solo sentirme engañado, sino haber sentido que me han robado mi tiempo. Un pequeño vacío que encubre el sentirse engañado por alguien que realmente no significaba nada sino un cheque en blanco con que cubrir la soledad. Hoy es de esos días en que el mundo no sonríe, en los que en medio de la gente vulgar no brillan las estrellas de jóvenes pícaros, ingeniosos, bellos, rebeldes y dulces, que siendo desconocidos te sonríen por la calle, te guiñan un ojo, o hacen con su presencia agradable esos días de sol. Como estrellas que oscilan en su desconocida progenie de luz.<br/><br/>Ha llovido con la tristeza con que pliegan las gotas sobre el cristal de la ventana, mientras en el interior de la habitación el calor de los cobertores, tristón y adormecido, mira desconsolado las ventanas.<br/><br/>Siento que el motivo de que mitigue el frío de mis manos, no sea porque me hiela las manos un amor, que retuvo mi presencia en la calle mientras me hablaba, en lugar de calmar el frío sin más, un frío inútil y vacío.<br/><br/>El motivo de las manos heladas, mientras contemplaba la ventana húmeda sobre una calle estremecida de una nebulosa gris, evocó de nuevo el obsesivo recuerdo de aquel lejano día en que me despedí de Pedro.Entonces era un ser inquietante, ingenuo,maravilloso, que me provocaba llorar o reír, en silencio...estremecerme bajo la lluvia, mientras soy incapaz de soportar que se escapa...<br/>Quizás mañana, mañana....<br/><br/>Su recuerdo es como la del humo de un cigarro bajo un paraguas, solo humo, humo que queda en las manos de un lejano y olvidado apretón de unas manos contra otras. Muchas veces me he preguntado, ¿habrá alguien que pueda sentir algo así, alguien que pueda comprenderlo?<br/><br/>Me sentía sobrecogido, cuando contuvo mis manos heladas, mientras sostenía el paraguas, para decirme que se despediría justo allí porque para él sería mejor que regresara a casa, porque advirtió que tenía frío, yo insistí, porque él no tenía paraguas, y no quería que la lluvia cubriese su blondos y lacios cabellos matizados por el sol invernal. <br/>...quise acompañarlo hasta la bajada porque no tenia paraguas, y el no quiso que siguiera porque dijo que yo tiritaba... 'Dame un beso'- me dijo. Le di un beso en la mejilla, mientras una mujer detras de nosotros  nos miraba y sonreia...Luego él se perdió  calle abajo, sin paraguas, su silueta rubia y espigada como el trigo, cruzó una neblina lluviosa que desdibujaba su imagen. Sentí estremecerme de un frío mucho más fuerte que el frío de aquel día, sentí que todo mi espíritu se me iba entre las manos heladas que había apretado antes de irse, conteniendo con tristeza el puño del paraguas.<br/><br/>Evocaba en él como unas manos heladas bajo la lluvia, mientras cruzaba en aquel instante, un telón de lluvia, tres años hacia el futuro y<br/> en el vacío para siempre.<br/><br/><br/>....................<br/><br/><br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/daChi_019.jpg" alt="" border="0" width="1536" height="2048"/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Thu, 27 Nov 2008 01:11:12 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[Sábado de Castidad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[Esta mañana tratando de hacer un esfuerzo anímico considerable, he ido a esas clases sobre enseñanza de secundaria. No me agrada nada enseñar a mocosos homófobos e insensibles, futuros votantes del pp, a los que me obligan a enseñar con un sistema inútil y estúpido lleno de injusticias, en el que padres de barriada pegan a los profesores y defienden a sus hijos violadores y delincuentes: no, no me gusta educar a un par de bastardos; pero ver los torneados y generosos cuerpos musculados, de los otros aspirantes a profesor, en los que hundir la polla me dio mucho gusto, e imaginar frotarse contra pectorales y hombros inmensos, mientras los labios húmedos se deforman contra el cuello, otros labios, la polla y los muslos, consumando todas mis fantasías y mis placeres mientras permanecía unos instantes. Delante de mi, se sentó una musculosa con mechas rubias y una camiseta blanca muy ceñida que marcaba unos abultados y generosos pectorales en un cuerpo de una exacta simetría; mientras una fila por detrás había un chico con una provocativa camisilla que dejaba ver su piel ardiente y provocadora, de veinteañero, preparada para ser degustada, con unos hombros anchos en brazos musculados y trasero torneado. Esta vez fueron más de cuatro hombres los que lucían en las ultimas filas un físico masculino, robusto, torneado, de pectorales turgentes, de labios carnosos y miradas tiernas, cuya forma de moverse incitaría y justificaría la perversión más inconfesable. No escuché nada sobre educar a los chorizos- no me cuente la vida de esos mocosos, viejo-, prefería contemplar los apretados chorizos que marcaban los pantalones de las primeras filas al contonearse. No he nacido para ser esclavo de unos potenciales consumidores de maría en un recreo; solo esclavo del placer de pervertir a otros hombres y de dejarme dominar en una cama, mientras jadeo y lloro de placer.<br/>Al llegar a casa no podía borrarme la imagen de aquel tío que se sentó durante la charla cerca de mí, y con el que coincidí en el baño. Fue tan obsesiva su imagen morbosa en mi memoria, que tuve que manosearme sórdidamente para calmar la ansiedad y el nerviosismo. Sus pezones se movían flácidos mientras los mordisqueaba con lascivia.<br/><br/><br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/03tiol8.jpg" alt="" border="0" width="450" height="600"/><br/>Adoro los ositos de peluche, y los chicos dulces que duermen con osito...<br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/04.jpg" alt="" border="0" width="480" height="720"/><br/>Adoro los hombres de alegría infinita siempre dispuestos con una sonrisa...<br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/233a04d7c1326782i3.jpg" alt="" border="0" <br/>width="259" height="300"/><br/>Me gusta sentir el agua entre el contacto físico, y sudoroso, bajo la ducha...<br/><img src="http://blogs.chueca.com/ecceguy/files/01607.jpg" alt="" border="0" width="450" height="600"/><br/>Me gustan los chicos canarios de la zona costera, son tal cual los ves, sinceros, francos, de los que ponen todo sobre la mesa...<br/>Os presento a Yeray, el chico mariloca que me acompaño en la conferencia y en el baño...un estudiante aplicado, con mucho que enseñar...<br/><br/>"Por honrar mis venimias, el otoño ha traído,<br/>un gentil mensajero de olímpico atributo..."<br/>             (Tomás Morales. poeta canario)<br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Sun, 23 Nov 2008 22:05:27 GMT]]></pubDate></item><item><title><![CDATA[Mit meinem Nachbar was zu tun?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/ecceguy/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[Esta tarde he pasado por la misma calle por la que otras veces me he cruzado con Pedro. La última vez fue el domingo pasado. Iba con un amigo, de aquellos que se conocen el sabado en la cama y pretenden conocerse un poco más a ver que tal dando un estúpido paseo hablando de tonterias al día siguiente. No comprendo cómo puede ser tan injusto. Durante el mes anterior he mantenido con él una relación de correspondencia electrónica sin que supiera que era yo con quien hablaba. Todo fue porque lo volví a encontrar en un chat y ni él ni yo sabíamos nuestras identidades, hasta que fue él quien me dio su correo eletronico, y más tarde, sin pedírselo se empeñó en que viera sus fotos. Seguía con igual encanto entrañable que hacia dos años. No recordaba que Pedro Miguel. era una de esas personas con poco fondo humano y mucho interés en lo que es ajeno al acto de conocerse y sí al acto de aprovecharse de alguien. Lo doloroso es haberlo querido de verdad, con esa comprensión que se da a algo propio para lo bueno y para los defectos. Mientras nos escribíamos lo vi por la calle en tres ocasiones pero nunca nos saludamos. La tercera vez fue para hacerme una mueca de asco cuando viéndolo me quedé parado como un idiota en medio de la calle para verlo con atención. Pero creo que no me reconocía. Ahora me siento helado de pensarlo. Nos ha hecho daño vivir tan cerca. <br/>La última vez que me escribió fue a finales de octubre, precisamente para hablarme de mí, sin saber que era yo, o quizás empezando a sospecharlo. Creo que fue injusto, más de lo que yo hubiera podido serlo. Me acusa de ser rencoroso, y sin embargo es él el resentido cuando después de dos largos años, aún habla con la rabia con la que me recuerda. Y a pesar de todo, con sus defectos más mezquinos, lo queria con cariño, con un cariño que fue enfermizo porque tanto en lo bueno y en lo malo me parecía especial y parecía hacer especial el grado de vecindad en su persona. Desde aquel día en que se me helaron las manos al despedirme de él bajo la lluvia un día gris e insípido.<br/>Es extraño cuando aún extinguida la amistad, el amor, y el interés...siempre queda una vaga afición, raramente filial o fraternal...por alguien a quien se comprende en su grandeza  su pequeñez, y que sin embargo, ha decidido no seguir nunca más en tu vida, mientras estás condenado a verle alguna vez como una amenaza por su proximidad.<br/>Creo que ha sido injusto: ha sido injusto que no fuera tan comprensivo como yo con él, al ofrecerle mi amistad, o al menos la cordialidad que se ofrece a quien se comprende más que se conoce, y por ello se aprecia.<br/>No sé por qué me duele tanto cuando sin embargo, él ya no siente.<br/><br/> <br/><br/>]]></description><author><![CDATA[blogs@ya.com(Adrián Ságara)]]></author><pubDate><![CDATA[Tue, 30 Dec 2008 17:18:21 GMT]]></pubDate></item></channel></rss>

