Afrancesado eres.
Alizee - J'en ai marre - ZappInternet
Este video, que seguro que a mas de uno le da nostalgia pero que para mi es nuevo (el abismo generacional vamos) me encanta. Y aunque se ve a kilometros que la chica solo esta abriendo y cerrando la boca su baile tiene mucho merito.
Lo descubri a traves de uno de los bailes de un personaje del WoW, que baila una parte igual. Y bueno, ahora no puedo dejar de verlo. Ademas, la chica es muy mona.
Juraría que vuelvo a estar presente por aqui, pero no quiero decirlo muy alto.
Un beso a todos.
Un minuto de silencio. Una lagrima que escuece.
Hoy el mar se ha llevado dos vidas. Hoy nos ha recordado que sigue siendo cruel, inhumano, natural. Que por mucho que controlemos, midamos, sometamos, el puede revelarse, cual golpe marino de mala suerte, y con sus olas llevar dos vidas. Dos vidas que dejan a su paso varias heridas crónicas, de las que no tienen cura, todas en el corazón. Mientras que a mi me deja una que no hiere ni mata, pero que escuece. Así que quiero, necesito, hablar de una de esas vidas arrebatadas por el mar, cruel, inhumano, natural.
El era un padre, un gran padre, que vio como dos de sus hijos (sus nombres no importan, sus años tal vez si. 5 y 8) eran robados, cual golpe marino de mala suerte, por el mar. No pensó, supongo, solo actuó. Se tiro contra el mar, grande, poderoso, para lanzar un desafió, un pulso, por la vida de sus dos hijos. Desafíos que no se suelen ganar.
El ha muerto, su hijo menor también. Pero logro salvar a uno, una vida que logro arrebatar al mar (cruel, inhumano, natural) para volver a sumergirse, tentando mas allá de lo posible a la suerte, para mantener otro pulso mas por la vida de su otro hijo. No lo consiguió. Pero queda el testigo de que lo intento.
Reflexiono sobre sus últimos segundos de vida. Pienso yo, que cuando la madre muerte se acerco a el y le susurro al oído, no lamento todos los años que se perdería, todos los cumpleaños, todas las comidas de los domingos de verano, todas las noches de sexocon su mujer, todos los días de desesperación por la hipoteca. Pienso yo que este padre, un gran padre, solo lamento, en su último suspiro de vida, no haber salvado a su otro hijo.
El es un héroe, un héroe como no conocerá la historia. Un héroe de hazañas que se olvidan, de hazañas tristes, de hazañas que escuecen. Este padre murió por una de las pocas cosas que tiene sentido morir, dio sentido a su muerte. Salvo a un hijo suyo y solo lamento no haber salvado al otro, pienso.
Quiero dejar aquí un testigo, testigo mal escrito y con faltas, de mi admiración hacia este padre. Y espero no encontrarme nunca en la situación que vivió, pero si me encuentro, solo espero actuar como el… y salvar también al otro.
El era un padre, un gran padre, que vio como dos de sus hijos (sus nombres no importan, sus años tal vez si. 5 y 8) eran robados, cual golpe marino de mala suerte, por el mar. No pensó, supongo, solo actuó. Se tiro contra el mar, grande, poderoso, para lanzar un desafió, un pulso, por la vida de sus dos hijos. Desafíos que no se suelen ganar.
El ha muerto, su hijo menor también. Pero logro salvar a uno, una vida que logro arrebatar al mar (cruel, inhumano, natural) para volver a sumergirse, tentando mas allá de lo posible a la suerte, para mantener otro pulso mas por la vida de su otro hijo. No lo consiguió. Pero queda el testigo de que lo intento.
Reflexiono sobre sus últimos segundos de vida. Pienso yo, que cuando la madre muerte se acerco a el y le susurro al oído, no lamento todos los años que se perdería, todos los cumpleaños, todas las comidas de los domingos de verano, todas las noches de sexocon su mujer, todos los días de desesperación por la hipoteca. Pienso yo que este padre, un gran padre, solo lamento, en su último suspiro de vida, no haber salvado a su otro hijo.
El es un héroe, un héroe como no conocerá la historia. Un héroe de hazañas que se olvidan, de hazañas tristes, de hazañas que escuecen. Este padre murió por una de las pocas cosas que tiene sentido morir, dio sentido a su muerte. Salvo a un hijo suyo y solo lamento no haber salvado al otro, pienso.
Quiero dejar aquí un testigo, testigo mal escrito y con faltas, de mi admiración hacia este padre. Y espero no encontrarme nunca en la situación que vivió, pero si me encuentro, solo espero actuar como el… y salvar también al otro.