MAS CASUALIDADES
Como hace el magistral escritor Paul Auster con sus obras, procuro tener definido el título antes que el contenido de cada post. El de hoy se debe a mi afición por encontrar o imaginar paralelismos en mi vida con recursos cinematográficos, literarios o incluso personales.
Lo real siempre va mas allá de lo que podemos imaginar. Aunque la mayor parte de veces lamentemos que lo imaginado no sea capaz de convertirse en algo real.
¿Qué mejor retrato de un buscador de palabras convertido en bloguero que mostrar a un post-eador que ha quedado embrujado por los blogs, fotoblogs (y especies varias) con visitas-comentarios añadidas?
Mi ciudad de cristal, ¿o es plasma?, se abre en distintos momentos del día durante largas horas para poner de manifiesto las vivencias, imaginación y realidades de unos cuantos poseídos por la magia del blog, obligados a asumir diversas identidades.
Desde el momento en que se depositan las palabras en el espacio mágico, nuestras vidas ya realmente no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por darle un sentido a este, el mundo es un lugar que va mas allá de nuestro entendimiento, incluso de nuestra imaginación.
Todo se convierte en un laberinto que no lo parece. Te atrapa de improviso y cuando quieres darte cuenta te ves presa de sus personajes y sus situaciones, como en las novelas de Paul Auster.
A continuación te invita a ser complice, te tienta con la solución cuando en realidad lo que te está mostrando es una pregunta más, que te lleva a otro dilema y luego a otro... Para el incauto lector de blogs, cada una de estas preguntas pueden tener formulación y respuesta. Pero ahí está la pieza de mas que nos deja Auster en sus novelas y vemos a diario en los blogs: la historia nunca termina.
Como en “Las ruinas circulares” de Borges, una historia contenida en otra historia. A modo de cajas chinas, Paul Auster juega a ello en sus novelas. Como las historias en las que un escritor escribe sobre la vida de otro escritor… Como Lulu on The Bridge, guión cinematográfico de una película que cuenta la filmación de otra película. Como los destinos cruzados de los protagonistas de Smoke & Blue in the face.
Y aquí estamos los blogueros, relatando nuestras vidas dentro de otros espacios en los que se lee, comparte, comenta y aconseja. Pocos diálogos y muchas reflexiones hacen que nuestra mente quede conectada con lo que intuimos que es la del otro, aun después de haber finalizado la visita.
Cuando yo era niño una pérdida familiar delimita la frontera que parece separar, en mi percepción de los hechos, el destino del azar. Después de ese día, nada volvió a ser lo mismo, sobre todo los años siguientes.
Mi pista de despegue fue la poesía. Poco después comenzó mi Trilogía de Sevilla con una llamada que desencadenó una asociación entre mi niñez y mi primera juventud. El azar y la providencia dan vueltas y me hicieron descubrir el valor de lo casual. Como dice Auster en su ensayo “Espacios Blancos” : "Algo sucede, y desde el momento en que empieza a suceder, nada puede volver a ser lo mismo".
La ciudad de cristal ¿o plasma? lo refleja en mis últimos posts. Todos tenemos nuestros fantasmas. Algunos son azules, otros blancos, y los hay negros. Nos rondan a todos, y tarde o temprano acabamos con la habitación cerrada asumiendo la identidad de otra persona.
La fuerte presencia del azar, las historias dentro de otra historia dentro de otra historia caracterizan la obra de Auster y mi propia vida como un complicado laberinto abierto y con Minotauro, en mi caso.
A salto de mata, pasados mis años de niñez, pubertad, adolescencia y primera juventud, tomé el sendero de la Universidad hasta llegar a mi primer trabajo como contador de historias, empeñado en sobrevivir sin traicionar mi más profundo deseo.
Será después cuando llegue la intervención de la soledad, y me haga el retrato de un hombre invisible. Más tarde el libro de la memoria empieza a evocarme una sensación de melancolía y extrañamiento, que ya no me abandonará nunca. Un sentimiento de orfandad, de ausencia, de carencias, de tristeza, donde se echa en falta la presencia de otros y del “otro”.
La intervención se convierte en invención de la soledad, en la imagen perfecta del ser solitario.
De niño, en el cuaderno rojo, escribía una especie de diario en el que reflejaba las casualidades y situaciones ocurridas a lo largo del año. Donde empecé a verme frágil y vulnerable.
Mas tarde empecé a fabular y protagonicé la historia de mi maquina de escribir. Adiós a la realidad y bienvenida a la ficción. La imaginación cobraba protagonismo en mis escritos donde, por aquellas primeras obras de entonces e incluso hoy día en el blog, me permitía contar historias con partes de mi propia vida, y que uno va dejando a trozos en ellas.
A manera similar de las novelas de Paul Auster, como en Mr. Vertigo trato desesperadamente de encontrarle sentido a mi existencia, o como en el cuento de Auggie Wren, saco fotografías siempre del mismo ángulo de mi vida a diversas horas, en diferentes estaciones, durante todo el año, y año tras año. Hago experimentos con la verdad. Me dejo llevar por el libro de las ilusiones y descubro que aún no he tocado fondo, que quiero vivir.
La música del azar hace de las suyas.
Los dos hombres entablan una peculiar relación.
A modo de Leviatán un buscador de palabras escribe un blog sobre un buscador de palabras que cuenta sobre otro maestro en buscar palabras y casualidades, Paul Auster, y que visita un hombre de ninguna parte, por azar.
Juego de reflejos y coincidencias, donde los nombres y las situaciones reverberan. Angel, Auster, Armario, A.... ; una mujer en la vida de cada uno; la idea de la paternidad... Viviendo la que quizá sea su última aventura en común, como si estuviera en Tombuctú... revelando la crisis del individuo al verse superado por las circunstancias, sumido de forma irremisible en la desorientación más absoluta.
Sin embargo, en el oráculo de la noche, el sentimiento de muerte aparece menos sólido, roto por una grieta de esperanza.
¿Realidad o ficción?
Mmmmm ¿dónde he escrito yo esto antes?
El, durante sus largos desplazamientos siempre encuentra en el palacio de la luna un buen amigo que le hospeda. Y ahí sigue, en un mundo regido por el azar, atento a los bruscos cambios de rumbo, a las decisiones que cambian una vida de golpe, y la búsqueda de un camino.
"Cada vez que daba un paseo se sentía como si se dejara a si mismo atrás, y entregándose al movimiento de las calles, reduciéndose a un ojo que ve, lograba escapar a la obligación de pensar. Y eso, más que nada, le daba cierta paz, un saludable vacío interior. El mundo estaba fuera de él, a su alrededor, delante de él, y la velocidad a la que caminaba la hacía imposible fijar su atención en ninguna cosa por mucho tiempo. El movimiento era lo esencial, el acto de poner un pie delante del otro y permitirse seguir el rumbo de su propio cuerpo. Mientras vagaba sin propósito, todos los lugares se volvían iguales, y daba igual donde estuviese. En sus mejores paseos conseguía sentir que no estaba en ningún sitio."
Lo desconocido le acecha. Y en el país de las últimas cosas solo le queda por decir a él. Ojalá no desaparezca misteriosamente...
Pd: Cada vez que crees saber la respuesta a una pregunta, descubres que la pregunta no tiene sentido.
DEDICADO A TODOS LOS LECTORES DE PAUL AUSTER. Y EN ESPECIAL A ÉL.
Lo real siempre va mas allá de lo que podemos imaginar. Aunque la mayor parte de veces lamentemos que lo imaginado no sea capaz de convertirse en algo real.
¿Qué mejor retrato de un buscador de palabras convertido en bloguero que mostrar a un post-eador que ha quedado embrujado por los blogs, fotoblogs (y especies varias) con visitas-comentarios añadidas?
Mi ciudad de cristal, ¿o es plasma?, se abre en distintos momentos del día durante largas horas para poner de manifiesto las vivencias, imaginación y realidades de unos cuantos poseídos por la magia del blog, obligados a asumir diversas identidades.
Desde el momento en que se depositan las palabras en el espacio mágico, nuestras vidas ya realmente no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por darle un sentido a este, el mundo es un lugar que va mas allá de nuestro entendimiento, incluso de nuestra imaginación.
Todo se convierte en un laberinto que no lo parece. Te atrapa de improviso y cuando quieres darte cuenta te ves presa de sus personajes y sus situaciones, como en las novelas de Paul Auster.
A continuación te invita a ser complice, te tienta con la solución cuando en realidad lo que te está mostrando es una pregunta más, que te lleva a otro dilema y luego a otro... Para el incauto lector de blogs, cada una de estas preguntas pueden tener formulación y respuesta. Pero ahí está la pieza de mas que nos deja Auster en sus novelas y vemos a diario en los blogs: la historia nunca termina.
Como en “Las ruinas circulares” de Borges, una historia contenida en otra historia. A modo de cajas chinas, Paul Auster juega a ello en sus novelas. Como las historias en las que un escritor escribe sobre la vida de otro escritor… Como Lulu on The Bridge, guión cinematográfico de una película que cuenta la filmación de otra película. Como los destinos cruzados de los protagonistas de Smoke & Blue in the face.
Y aquí estamos los blogueros, relatando nuestras vidas dentro de otros espacios en los que se lee, comparte, comenta y aconseja. Pocos diálogos y muchas reflexiones hacen que nuestra mente quede conectada con lo que intuimos que es la del otro, aun después de haber finalizado la visita.
Cuando yo era niño una pérdida familiar delimita la frontera que parece separar, en mi percepción de los hechos, el destino del azar. Después de ese día, nada volvió a ser lo mismo, sobre todo los años siguientes.
Mi pista de despegue fue la poesía. Poco después comenzó mi Trilogía de Sevilla con una llamada que desencadenó una asociación entre mi niñez y mi primera juventud. El azar y la providencia dan vueltas y me hicieron descubrir el valor de lo casual. Como dice Auster en su ensayo “Espacios Blancos” : "Algo sucede, y desde el momento en que empieza a suceder, nada puede volver a ser lo mismo".
La ciudad de cristal ¿o plasma? lo refleja en mis últimos posts. Todos tenemos nuestros fantasmas. Algunos son azules, otros blancos, y los hay negros. Nos rondan a todos, y tarde o temprano acabamos con la habitación cerrada asumiendo la identidad de otra persona.
La fuerte presencia del azar, las historias dentro de otra historia dentro de otra historia caracterizan la obra de Auster y mi propia vida como un complicado laberinto abierto y con Minotauro, en mi caso.
A salto de mata, pasados mis años de niñez, pubertad, adolescencia y primera juventud, tomé el sendero de la Universidad hasta llegar a mi primer trabajo como contador de historias, empeñado en sobrevivir sin traicionar mi más profundo deseo.
Será después cuando llegue la intervención de la soledad, y me haga el retrato de un hombre invisible. Más tarde el libro de la memoria empieza a evocarme una sensación de melancolía y extrañamiento, que ya no me abandonará nunca. Un sentimiento de orfandad, de ausencia, de carencias, de tristeza, donde se echa en falta la presencia de otros y del “otro”.
La intervención se convierte en invención de la soledad, en la imagen perfecta del ser solitario.
De niño, en el cuaderno rojo, escribía una especie de diario en el que reflejaba las casualidades y situaciones ocurridas a lo largo del año. Donde empecé a verme frágil y vulnerable.
Mas tarde empecé a fabular y protagonicé la historia de mi maquina de escribir. Adiós a la realidad y bienvenida a la ficción. La imaginación cobraba protagonismo en mis escritos donde, por aquellas primeras obras de entonces e incluso hoy día en el blog, me permitía contar historias con partes de mi propia vida, y que uno va dejando a trozos en ellas.
A manera similar de las novelas de Paul Auster, como en Mr. Vertigo trato desesperadamente de encontrarle sentido a mi existencia, o como en el cuento de Auggie Wren, saco fotografías siempre del mismo ángulo de mi vida a diversas horas, en diferentes estaciones, durante todo el año, y año tras año. Hago experimentos con la verdad. Me dejo llevar por el libro de las ilusiones y descubro que aún no he tocado fondo, que quiero vivir.
La música del azar hace de las suyas.
Los dos hombres entablan una peculiar relación.
A modo de Leviatán un buscador de palabras escribe un blog sobre un buscador de palabras que cuenta sobre otro maestro en buscar palabras y casualidades, Paul Auster, y que visita un hombre de ninguna parte, por azar.
Juego de reflejos y coincidencias, donde los nombres y las situaciones reverberan. Angel, Auster, Armario, A.... ; una mujer en la vida de cada uno; la idea de la paternidad... Viviendo la que quizá sea su última aventura en común, como si estuviera en Tombuctú... revelando la crisis del individuo al verse superado por las circunstancias, sumido de forma irremisible en la desorientación más absoluta.
Sin embargo, en el oráculo de la noche, el sentimiento de muerte aparece menos sólido, roto por una grieta de esperanza.
¿Realidad o ficción?
Mmmmm ¿dónde he escrito yo esto antes?
El, durante sus largos desplazamientos siempre encuentra en el palacio de la luna un buen amigo que le hospeda. Y ahí sigue, en un mundo regido por el azar, atento a los bruscos cambios de rumbo, a las decisiones que cambian una vida de golpe, y la búsqueda de un camino.
"Cada vez que daba un paseo se sentía como si se dejara a si mismo atrás, y entregándose al movimiento de las calles, reduciéndose a un ojo que ve, lograba escapar a la obligación de pensar. Y eso, más que nada, le daba cierta paz, un saludable vacío interior. El mundo estaba fuera de él, a su alrededor, delante de él, y la velocidad a la que caminaba la hacía imposible fijar su atención en ninguna cosa por mucho tiempo. El movimiento era lo esencial, el acto de poner un pie delante del otro y permitirse seguir el rumbo de su propio cuerpo. Mientras vagaba sin propósito, todos los lugares se volvían iguales, y daba igual donde estuviese. En sus mejores paseos conseguía sentir que no estaba en ningún sitio."
Lo desconocido le acecha. Y en el país de las últimas cosas solo le queda por decir a él. Ojalá no desaparezca misteriosamente...
Pd: Cada vez que crees saber la respuesta a una pregunta, descubres que la pregunta no tiene sentido.
DEDICADO A TODOS LOS LECTORES DE PAUL AUSTER. Y EN ESPECIAL A ÉL.
CASUALIDADES
Los últimos posts llevaban añadidos, junto a su título, el nombre de un largometraje mágico de Julio Medem, que es el preferido de mi quitasueño: Los amantes del círculo polar, y que no deben perderse aquellos que creen en el amor eterno, ni tampoco los solitarios que esperan o añoran el amor eterno, ni aquellos que creen en las casualidades...
Hablemos de ello. Hagamos magia. Juguemos con las palabras. Con su guión. El azar nos guia...un filme-un blog, un guión-un post, un amor-complicidad, un encuentro-otro, una casualidad-otra...
Protagonizada por Fele Martínez y Najwa Nimri, es una película azul, de ritmo lento, narrada desde los puntos de vista subjetivos de sus protagonistas, ofrece un drama ensimismado que habla sobre el devenir de la vida, de lo que ocurre cuando estas enamorado, de cómo ese amor se idealiza y se transforma con el tiempo.
Original en su expresión, es algo más que una película, es un puzzle de casualidades amorosas en el que todo parece encajar. Una película que comienza en su final. Pero, ¿quien no han sentido a veces esa sensación a lo largo de sus vidas? Sobre todo en cuestiones de amor.
La vida conlleva posibilidades y casualidades. Pero detrás de nuestras decisiones el libre albedrío y el azar se conjugan en medio del mar de nuestra libertad. Amores, azares y destinos, tejen su red en nuestra senda vital. Y las casualidades se hacen cotidianas.
Los amantes del circulo polar acaba por aparecernos como el romance imposible de dos personas. Una vida de búsqueda.... un destino marcado por la tragedia.... Tanto se implicó su director en la historia, que su terrible final le condujo a un estado total de depresión y angustia existencial.
A través de imágenes únicas e irrepetibles, el azar se divierte u hace que el guión de la película se haga simbiosis con la vida de uno: el descubrimiento de la madre muerta, que marca tanto a quien lo viva; la declaración de amor con aviones de papel, bien pudiera ser hoy día un blog o correo electrónico; los nombres capicuas, o las inciales y hasta los estudios de quien te quiere; la primera noche de amor, siempre hay una primera noche; los amantes bajo la cama en su único beso, o sobre un improvisado lecho; el deslizamiento en trineo por la nieve, o un viaje en carretera; y el final demoledor... ¿quién no es capaz de buscar en su vida similitudes?
Amantes confusos, búsqueda, personajes enigmáticos, especiales y atractivos a su manera, el absurdo, el misterio, el existencialismo, la culpabilidad, la melancolía,... todo rozando la línea de la casualidad.
Los protagonistas de Los amantes del Círculo Polar están obsesionados con el amor en el borde, en ese final del mundo, lejos de casi todo, de casi todos.
Julio Medem reconoce haber recibido notables coincidencias del escritor Paul Auster, ambos quieren ser sensibles con sus casualidades y misterios...
Mas casualidades.
Es bueno que las vidas tengan varios círculos, pero la mía, mi vida, sólo ha dado la vuelta una vez, y no del todo; falta lo más importante. He escrito tantas veces su nombre dentro... y aquí, ahora mismo, no puedo cerrar nada.
Estoy solo. Luchas por algo y cuanto más cerca lo tienes, se te escapa.
La casualidad nos habla. Siempre necesitas conocerte a través de los demás para encontrar el sentido de la vida. Sin dejarse llevar por las casualidades, se deja uno llevar por la vida, por el destino que marcan las casualidades. Todo va girando en círculos concéntricos, si una vez se te pasa el tren ya pasará de nuevo más delante, lo malo es que no lo cojas nunca.
“No voy a llorar, ¡no!” Dejo de ser Enis y me convierto en Otto. Soy un soñador. Un enamorado de la vida y del amor. Recuerdo las palabras de mi madre “Los disgustos de la vida hay que aceptarlos con buen humor. Igual que vienen se van. No pueden durar siempre". No quiero creer en mi padre “y al final todo tenga su caducidad”, que me deje tirado el coche porque se le acabó la gasolina.
Allá donde no existe la noche, el horizonte parece arder y los paisajes se tornan irreales. Si uno vive de espaldas a la realidad ¿la vida podrá cambiar algún día? Si es así, mejor correr hacia ella. Algo tendrá para mi.
Mas casualidades.
Una historia de amor amparada en el secreto. Dos jóvenes que se complementan perfectamente. Un enamorado del amor y quien persigue casualidades. ¿Qué es real? ¿Qué es ficción? Tu eliges.
Si un día recibes la peor noticia puedes no quererla asumir.
Mas casualidades.
Mi padre murió siendo yo muy joven.
Cuando un ser cercano o familiar muere, esta experiencia vital, llega más a nuestros corazones. Y una de las vías de aceptación es, precisamente, evitar aceptarla. Es difícil imaginar que nunca volveremos a ver a esa persona, pero la muerte no hace distinción.
Hay algunos que piensan, que el alma del muerto sigue presente en nuestras vidas, otros sin embargo, lo aceptan como otra de las etapas por vivir. Como la enfermedad. Casualidades...
El amor de un hijo es para toda la vida. Cuando ella muere, de alguna manera, el muere con ella... No aguanto más. Quiero irme. Huir... Morir para encontrarme con mi madre. Me deslizo cuesta abajo, hacia el precipicio, pero no consigo morir. Ahora quiero subir de nuevo, esquiar hacia arriba. Tendré que encontrar a mi madre en este mundo.
Por otro lado, otra madre necesita de los demás para salir adelante, es dependiente de las personas que le rodean para hacer su vida. Al final, reconoce su egoísmo. No aguanto más. Mi madre llora, pero tiene que entenderme.
¿Real? ¿Ficción?
LOS AMANTES
Nuestras cabezas se juntan. Nunca habían estado tan cerca. Dulce, suavemente...
Los dos compartíamos la ilusión de estar juntos. Yo le enseñe un poquito más de mí: esta es la línea del Círculo Polar Ártico. Aquí dentro, en las noches de verano, no se pone el sol. Es el sol de la media noche. ¿Qué raro verdad?
Y así, en la oscuridad y con el misterio de los libros, de los DVD, de la casa vacía nos dimos nuestro primer beso.
Disfrutábamos de nuestros sentimientos entre cuatro paredes, discretos. Yo intentaba acercarme para quererle como él me quería a mí.
Así empezamos a conocer el sexo. Cuerpos desnudos que se encuentran en medio de la noche, aturdidos, solitarios. Sin embargo, yo nunca he sentido el sexo como en aquella época cuando lo disfrutábamos en secreto, en casa, en el hotel...
Allí estaba. Tan guapo, tan desnudo, tan frágil, tan perfecto...
El hecho de tener que compartir el amor en secreto, no resulta nada fácil. Sin embargo, puede reportar un placer infinito, tener que andar minuciosamente cuidando todas las posibles huellas, para que nadie descubra esa historia secreta. Besos en privado, rápidos… Caricias discretas… e insinuaciones que siguen manteniendo ese amor vivo...
DEL CÍRCULO
Solo le veo los fines de semana... no es suficiente... Me gusta como mira. No quiero dejar de mirarle. No hablamos. Sólo hace gestos y me mira. Me gusta que me mire.
Sabe que le quiero.
Nos hacemos preguntas. La pregunta esencial del amor, de la vida. ¿Es posible que todo el sentido de mi vida, todo lo bello, todo... pueda guardarse en una sola persona.?¿Eres tú esa persona?
He andado de aquí para allá, sin rumbo. Me faltaba algo, pero me negaba a aceptarlo. He probado con muchas mujeres, pero no es igual…
Encajamos.
POLAR
Pero los cambios llegaron de golpe.
Nuestra historia da un giro inesperado.
Y él nunca fue el mismo.
Su culpa era tan grande que me incluía a mi.
Luchan contra un destino empeñado en juntarlos, pero como todo lo que está hecho fuera de la razón, sólo falla. Ambos conservan el aroma del amante en sus recuerdos, pero insisten en andar caminos contrarios. Mientras los separa la distancia, el tiempo los une. Así, tan absurdo, es el amor en el círculo polar y en el hogar de todos los hombres.
Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande. Y eso que las he tenido de muchas clases. Sí, podría contar mi vida uniendo casualidades. Ya he esperado demasiado. Corro, corro… Quiero encontrarle.
Mi vida está vacía, no tiene sentido, así que he tenido que inventarme uno: Finlandia. Ahora he encontrado un trabajo. En una línea de mensajería finlandesa.
Finlandia… Laponia…El sol de media noche. El lugar donde dos almas confluyen. Quieren unirse, reencontrarse, encontrar el sentido de sus vidas. En ese lugar idealizado lejos de su realidad. Frío, alejado, pero perfecto para perderse… El círculo polar: con seis meses de día y seis meses de noche…con ese sol de la media noche… Todo es mágico… guardado en su memoria: lugar común para los amantes. Cuando se ama, no se recuerdan las palabras y menos los actos, se conservan sólo los sentimientos experimentados, el difuso paisaje del amor.
Estas noches te espero mirando al sol. ¡Venga valiente! ¡Salta por la ventana!
He saltado. He llegado a mi destino. Si me perdona le traeré a un país en paz para toda la vida…
Pd: En homenaje a los hombres de ninguna parte. A los creadores de sortilegios. A los complices.
Hablemos de ello. Hagamos magia. Juguemos con las palabras. Con su guión. El azar nos guia...un filme-un blog, un guión-un post, un amor-complicidad, un encuentro-otro, una casualidad-otra...
Protagonizada por Fele Martínez y Najwa Nimri, es una película azul, de ritmo lento, narrada desde los puntos de vista subjetivos de sus protagonistas, ofrece un drama ensimismado que habla sobre el devenir de la vida, de lo que ocurre cuando estas enamorado, de cómo ese amor se idealiza y se transforma con el tiempo. Original en su expresión, es algo más que una película, es un puzzle de casualidades amorosas en el que todo parece encajar. Una película que comienza en su final. Pero, ¿quien no han sentido a veces esa sensación a lo largo de sus vidas? Sobre todo en cuestiones de amor.
La vida conlleva posibilidades y casualidades. Pero detrás de nuestras decisiones el libre albedrío y el azar se conjugan en medio del mar de nuestra libertad. Amores, azares y destinos, tejen su red en nuestra senda vital. Y las casualidades se hacen cotidianas.
Los amantes del circulo polar acaba por aparecernos como el romance imposible de dos personas. Una vida de búsqueda.... un destino marcado por la tragedia.... Tanto se implicó su director en la historia, que su terrible final le condujo a un estado total de depresión y angustia existencial.
A través de imágenes únicas e irrepetibles, el azar se divierte u hace que el guión de la película se haga simbiosis con la vida de uno: el descubrimiento de la madre muerta, que marca tanto a quien lo viva; la declaración de amor con aviones de papel, bien pudiera ser hoy día un blog o correo electrónico; los nombres capicuas, o las inciales y hasta los estudios de quien te quiere; la primera noche de amor, siempre hay una primera noche; los amantes bajo la cama en su único beso, o sobre un improvisado lecho; el deslizamiento en trineo por la nieve, o un viaje en carretera; y el final demoledor... ¿quién no es capaz de buscar en su vida similitudes?Amantes confusos, búsqueda, personajes enigmáticos, especiales y atractivos a su manera, el absurdo, el misterio, el existencialismo, la culpabilidad, la melancolía,... todo rozando la línea de la casualidad.
Los protagonistas de Los amantes del Círculo Polar están obsesionados con el amor en el borde, en ese final del mundo, lejos de casi todo, de casi todos.
Julio Medem reconoce haber recibido notables coincidencias del escritor Paul Auster, ambos quieren ser sensibles con sus casualidades y misterios...
Mas casualidades.Es bueno que las vidas tengan varios círculos, pero la mía, mi vida, sólo ha dado la vuelta una vez, y no del todo; falta lo más importante. He escrito tantas veces su nombre dentro... y aquí, ahora mismo, no puedo cerrar nada.
Estoy solo. Luchas por algo y cuanto más cerca lo tienes, se te escapa.
La casualidad nos habla. Siempre necesitas conocerte a través de los demás para encontrar el sentido de la vida. Sin dejarse llevar por las casualidades, se deja uno llevar por la vida, por el destino que marcan las casualidades. Todo va girando en círculos concéntricos, si una vez se te pasa el tren ya pasará de nuevo más delante, lo malo es que no lo cojas nunca.
“No voy a llorar, ¡no!” Dejo de ser Enis y me convierto en Otto. Soy un soñador. Un enamorado de la vida y del amor. Recuerdo las palabras de mi madre “Los disgustos de la vida hay que aceptarlos con buen humor. Igual que vienen se van. No pueden durar siempre". No quiero creer en mi padre “y al final todo tenga su caducidad”, que me deje tirado el coche porque se le acabó la gasolina.
Allá donde no existe la noche, el horizonte parece arder y los paisajes se tornan irreales. Si uno vive de espaldas a la realidad ¿la vida podrá cambiar algún día? Si es así, mejor correr hacia ella. Algo tendrá para mi.
Mas casualidades.
Una historia de amor amparada en el secreto. Dos jóvenes que se complementan perfectamente. Un enamorado del amor y quien persigue casualidades. ¿Qué es real? ¿Qué es ficción? Tu eliges.
Si un día recibes la peor noticia puedes no quererla asumir.
Mas casualidades.
Mi padre murió siendo yo muy joven.
Cuando un ser cercano o familiar muere, esta experiencia vital, llega más a nuestros corazones. Y una de las vías de aceptación es, precisamente, evitar aceptarla. Es difícil imaginar que nunca volveremos a ver a esa persona, pero la muerte no hace distinción.
Hay algunos que piensan, que el alma del muerto sigue presente en nuestras vidas, otros sin embargo, lo aceptan como otra de las etapas por vivir. Como la enfermedad. Casualidades...
El amor de un hijo es para toda la vida. Cuando ella muere, de alguna manera, el muere con ella... No aguanto más. Quiero irme. Huir... Morir para encontrarme con mi madre. Me deslizo cuesta abajo, hacia el precipicio, pero no consigo morir. Ahora quiero subir de nuevo, esquiar hacia arriba. Tendré que encontrar a mi madre en este mundo.
Por otro lado, otra madre necesita de los demás para salir adelante, es dependiente de las personas que le rodean para hacer su vida. Al final, reconoce su egoísmo. No aguanto más. Mi madre llora, pero tiene que entenderme.
¿Real? ¿Ficción?
LOS AMANTES
Nuestras cabezas se juntan. Nunca habían estado tan cerca. Dulce, suavemente...
Los dos compartíamos la ilusión de estar juntos. Yo le enseñe un poquito más de mí: esta es la línea del Círculo Polar Ártico. Aquí dentro, en las noches de verano, no se pone el sol. Es el sol de la media noche. ¿Qué raro verdad?
Y así, en la oscuridad y con el misterio de los libros, de los DVD, de la casa vacía nos dimos nuestro primer beso.
Disfrutábamos de nuestros sentimientos entre cuatro paredes, discretos. Yo intentaba acercarme para quererle como él me quería a mí.
Así empezamos a conocer el sexo. Cuerpos desnudos que se encuentran en medio de la noche, aturdidos, solitarios. Sin embargo, yo nunca he sentido el sexo como en aquella época cuando lo disfrutábamos en secreto, en casa, en el hotel...
Allí estaba. Tan guapo, tan desnudo, tan frágil, tan perfecto...
El hecho de tener que compartir el amor en secreto, no resulta nada fácil. Sin embargo, puede reportar un placer infinito, tener que andar minuciosamente cuidando todas las posibles huellas, para que nadie descubra esa historia secreta. Besos en privado, rápidos… Caricias discretas… e insinuaciones que siguen manteniendo ese amor vivo...
DEL CÍRCULO
Solo le veo los fines de semana... no es suficiente... Me gusta como mira. No quiero dejar de mirarle. No hablamos. Sólo hace gestos y me mira. Me gusta que me mire.
Sabe que le quiero.
Nos hacemos preguntas. La pregunta esencial del amor, de la vida. ¿Es posible que todo el sentido de mi vida, todo lo bello, todo... pueda guardarse en una sola persona.?¿Eres tú esa persona?
He andado de aquí para allá, sin rumbo. Me faltaba algo, pero me negaba a aceptarlo. He probado con muchas mujeres, pero no es igual…
Encajamos.
POLAR
Pero los cambios llegaron de golpe.Nuestra historia da un giro inesperado.
Y él nunca fue el mismo.
Su culpa era tan grande que me incluía a mi.
Luchan contra un destino empeñado en juntarlos, pero como todo lo que está hecho fuera de la razón, sólo falla. Ambos conservan el aroma del amante en sus recuerdos, pero insisten en andar caminos contrarios. Mientras los separa la distancia, el tiempo los une. Así, tan absurdo, es el amor en el círculo polar y en el hogar de todos los hombres.
Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande. Y eso que las he tenido de muchas clases. Sí, podría contar mi vida uniendo casualidades. Ya he esperado demasiado. Corro, corro… Quiero encontrarle.
Mi vida está vacía, no tiene sentido, así que he tenido que inventarme uno: Finlandia. Ahora he encontrado un trabajo. En una línea de mensajería finlandesa.
Finlandia… Laponia…El sol de media noche. El lugar donde dos almas confluyen. Quieren unirse, reencontrarse, encontrar el sentido de sus vidas. En ese lugar idealizado lejos de su realidad. Frío, alejado, pero perfecto para perderse… El círculo polar: con seis meses de día y seis meses de noche…con ese sol de la media noche… Todo es mágico… guardado en su memoria: lugar común para los amantes. Cuando se ama, no se recuerdan las palabras y menos los actos, se conservan sólo los sentimientos experimentados, el difuso paisaje del amor.
Estas noches te espero mirando al sol. ¡Venga valiente! ¡Salta por la ventana!He saltado. He llegado a mi destino. Si me perdona le traeré a un país en paz para toda la vida…
Pd: En homenaje a los hombres de ninguna parte. A los creadores de sortilegios. A los complices.
¿TODO VA MAL? II
LOS AMANTES DEL CIRCULO POLAR
Este post, como los anteriores, está dedicado a los amantes eternos y a los solitarios empedernidos, a los que creen en el amor, a los que idealizan el amor, a los testigos que ven cómo el tiempo lo modifica y transforma, y a los que creen en las casualidades.Agarimo. Gracias por estar ahí.
Gracias a los rasposos y felinos besos de Ysbrand. Y a los de quidprocuo, Madrox, Eneko... y tantos otros.
Gracias a las palabras de ánimo de IpSSen, de Rober,
Gracias a Mauricio por su interés.
Gracias al ejemplo de Alexander.
Gracias a Tony, por considerarme un buen tipo. Efectivamente me precio de tener un "peazo" corazón que no me cabe en el pecho, ahí lo tengo “to desparramao” hacia afuera, salpicando por todas partes, entregándose, dejándose rozar y hasta trocear si es para bien, expuesto a que cualquiera le toque, pero también le pinche, le queme, y hasta lo pare en su latir. Pero nada de collejas, por favor, estoy en contra de la violencia...
Gracias Rober, por los ánimos. Efectivamente necesito, mas temprano que tarde, que llegue esa persona que se enamore de mi y de mi corazón, y yo de ella, para desnudarle mi alma. Pero me temo que ese paisaje interior y ese buen fondo que ves en mi no cautiva a todos...
Lo mismo digo, Tuno. Soy muy sentido al escribir ¿eh? Pues no veas al vivirlo. Y al no vivirlo, ni te cuento...
Querido Kaotot, al final tenías razón. A pesar del miedo, me arriesgué -con un valor que no tengo-, con la esperanza más inaudita, y con inesperada satisfacción. Como tú, “jamás he querido decepcionar a nadie y mucho menos a alguien a quien quiero. No quiero herir y por lo menos, si hiero, darme cuenta a tiempo para sanar la herida. No quiero que me hieran y si me hieren aprender de ese dolor”... Te identificas con lo que siento, me identifico con lo que sientes... No somos tan distintos unos de otros, supongo. Amor y dolor, todo se concentra en esto.
Ay, aquelcanalla, espero que la vida no me abrume. Viviré con eso. Lucharé por eso.
Ya ves, Pcj, la historia de las escaleras, como tu las llamabas, queda bien sobre el papel, pero... Y sí, es un momento amargo para mi decir que no hay historia de amor. Supongo que mi "primer amor" o relación inesperada con un hombre (tan repentina como deseada, o mas bien imaginada o soñada, como quieras verlo) me hizo sentirme así, sin tener en cuenta que no tenía por qué ser correspondidos todos esos sentimientos. O en la misma medida. Pero me han gustado mucho, la verdad. Hablo de sentimientos, no pienses mal. Aunque todo ha sido Wanderfull.....marvellous.....
Gracias por tus deseos de que todo pueda arreglarse, pero no se... Es lo malo de ser tan sincero, que hieres -sin querer- o haces que te hieran.
Es mejor vivir en la ignorancia, como decía Mr. Piedra en su fotolog. Tendré que darle la razón. Por cierto que me tiene desconcertado otra de sus frases del otro día: Un te quiero es una frase inacabada... Me pregunto cómo será una vez puesto el punto y final.
Confío, de todas formas, que se pueda mantener al menos la complicidad y sobre todo la amistad. Le quiero mucho. No sabéis como es. Es... no hay palabras. El buscador se queda sin ellas...
Respecto a lo de animarme... lo intento. Pero me siento mal, tío. Me siento mal porque creo que le he hecho daño, sin querer, y en un mal momento para él.
Siempre hago que estén mal por mi culpa (aunque no he podido dejar de sentirme atraído por un ser muy especial, muy especial...). Soy un desastre.
Me siento, asimismo, culpable por, tras la reciente ruptura con mi ex, haber sentido esto por un chico.
Ya, será una estupidez, pero así es. Así me siento.
No me extraña que Javiario no entienda algo de algo.
Me temo Hairblue, que formaré parte de tu lista de blogueros hastiados.
Reconozco que me siento triste porque ahora él se siente mal al ver que yo necesito más de él que él de mi, porque veo que no va a poder ser... En fin, si me sintiera feliz igual no le daría tanta importancia ni a lo de mi ex, ni a la inseguridad de él, pero...
Estoy con Edu, “me apetece volver a querer a alguien y por supuesto que ese alguien me quiera a mi... Creo que ahora estoy mucho mas preparado para muchas mas cosas..” Y sí, periodista aficionado, también “anhelo el amor”...
Ah, gracias Pcj, por la canción de Irving Berlin. Me la he descargado, pero confieso que lo único que me inspiraría optimismo ahora es un poco de cariño recíproco. Porque ahora mismo tengo una sensación de soledad dura, de esa que sabes va a perdurar siempre, aunque estés rodeado de gente... una soledad tremenda, vieja conocida mía...
Me siento mal por él mas que por mi. Porque veo que él no se deja querer. Está tan mal por dentro que no deja que le entreguen los buenos sentimientos que sienten por él. Y no me refiero ya solo a mi.
Gracias, de todas formas, por intentar hacerme sonreír. Ojala fuera más fácil ser feliz, Quijote.
Tienes razón, Pedro, siempre hay pequeñas cosas por las que ponerse contento aunque falten muchas otras, y una de ellas (no pequeña, sino muy grande) es vuestro apoyo amigos blogueros.
Me hacéis sentir menos solo.
Os confieso que estoy reflexionando sobre si continuar contando mis progresos anímicos en el blog. En parte por el espacio ya reducido, y en parte porque me sale tan sincero que me muestro a los demás tal como soy, y me siento vulnerable.
Me sirve para desahogo, pero.... no se. Me ha servido para unirme a alguien y me da pánico pensar ahora que sirva para alejarme de él.
Sería bueno que se hiciera realidad ese "A healthy balance on the credit side" que me deseas.
Deberíamos seguir las palabras de lallamada “lo mejor es dejarse llevar, disfrutar de las sensaciones y el tiempo traerá el resto. Comerse la cabeza normalmente no sirve para nada. disfruta, vive, siente hoy...”. Creo que Arturo decía también algo así. Será cuestión de hacerles caso...
Pero...¿Se puede hacer eso sin sentir...? Lo intentaría, la verdad, pero no se yo...
Probablemente tenga razón desesperado y “El amor sea algo precioso y hay que disfrutarlo al máximo y no asustarse ni dejarse llevar por la tontería cuando pase el apasionamiento de los primeros tiempos , la pasión sigue ahí” ¿O no?
Sí, Blunt. El amor es siempre bonito, incluso cuando duele. Reconozco que yo también estoy enganchado, y no solo a los blogs...
Daré la razón a Quijote porque “Hay que aprender a vivir con todo lo que nos viene y la gracia consiste en saber afrontarlo y/o llevarlo con dignidad, orgullo y optimismo”.
Y con un poco de suerte Dsquared84 tendrá razón y el sufrimiento no tarda en irse por donde ha venido y vuelvo a ver brillar el mundo.
Así están las cosas Hugo... Haré caso a Antonio y sonreiré.
Así pues, ¿cómo puede ir todo mal?
Con tan bellos recuerdos, con tan buenos compañeros de viaje, con tan buen amigo-cómplice... solo me queda sonreir.
Pd. Hecho de menos a nowhereman.
¿TODO MAL? I
LOS AMANTES DEL CIRCULO _ _ _ _ _
Sigo recordando. Y respiro aliviado.
Mi quitasueño me llamó hoy, después de faltar ayer a su cita telefónica diaria conmigo. Debido al complicado juego emocional en el que participamos desde hace unas semanas, y tras días en los que he sido ocurrente clown, confortante hombro y paciente oidor ( y estando lejos por motivos de trabajo), toda mi preocupación estaba centrada en si estaría bien de ánimo, si su cansancio remitía y si le apetecía llamarme.
Al no tener respuesta en el día de ayer me propuse esperar con filosofía su regreso. Confiaba en que estuviera tan ocupado y distraído que ni siquiera tuviese ocasión de llamarme. Y así fue. Hoy de nuevo escuché su voz -más serena, más cercana- y tras un buen rato hablando se ha despedido con un beso grande. Se lo he devuelto con un abrazo, también grande.Ha sido colgar y recibir un rocío nocturno de bienestar. Me he sentido bien. Aliviado. No se como explicarlo. Nada se ha definido, nada ha cambiado... siguen la incertidumbre y la confusión rondando nuestras vidas. Pero me siento en calma tras hablar con él.
Recuerdo que hace muy poco me decía “Te veo triste”...Y me puse aún mas triste. Porque no quería que se sintiera él triste. Creo que fui tan sincero aquel día que llegué a rozar lo hiriente.
Me sentí mal porque no quería que él se sintiera mal. Y porque temía que se enfriara su cariño, se diluyera su bien estar conmigo y acabara por distanciarse.
Además la tristeza pasará, siempre pasa.
Estar pendiente de su bienestar, de levantar su ánimo, de apoyarle, me hizo bien.
Olvidé mi mal para buscar su bien.
Y vi que era bueno...
Como los recuerdos de abril:
La primavera de los sentidos.
... la banda sonora de sus gemidos para cerrar los ojos...
...el olor de su colonia, y ese otro aroma que te acompaña después de hacer el amor...
.... ver el sensual espectáculo de un cuerpo desnudo, el encuentro de unos ojos que apenas son visibles en la penumbra...
... la vida sabe, como tu nombre, a hierba. A besos, a más besos, a un paraíso que no te cansas de recorrer con tu lengua...
... me faltan dedos para tocar el cielo, para hallar el punto clave, para consolar a tiempo, para acompasar un ritmo, para apretar fuerte otra mano, para reafirmar un abrazo, para dejarlo limpio, para palpar a oscuras y rozar tu piel más tiempo...
En ocasiones veo... vivos.
Vivos momentos para vivir y recordar. Un hablar y no cansarte, una inesperada foto, una sonrisa al aparcar el coche, un beso fugaz semiescondido, un lecho sencillo de sueños que se hacen realidad, un roce de manos al conducir, una reserva de hotel, un beso de despedida, un “no te enganches”, un nuevo sentir, un despertar, un desear, un esperar que vuelva...
Tras borrar una foto del album de amigo, después de mirarla por última vez, horas echado en la cama con la mirada perdida en el techo...
Tengo la impresión de que he vivido por primera vez. Que lo de antes era otra cosa, un sobrevivir quizás, o un pasar la vida por alto... no se. Pero vivo, vivo, como me siento ahora, vivo como a los que veo en ocasiones gracias a mi sexto sentido, es un estado emocional y vital que acabo de descubrir. Y me encanta.
Considero que incluso aquellos con la carga de la duda, de la culpa, del dolor, del desamor, del desánimo... llegan a estar o sentirse vivos, al menos durante unos momentos. Momentos vivos durante la unión, durante el calor, durante el sudor, durante el abrazo, el roce, el beso, el cariño... el mirar a los ojos, el dejarse llevar...Momentos vivos. Lástima que luego la carga les impida seguir así. Vuelta a sobrevivir, a pasar por alto la vida.
Me enamora haberme dado cuenta de que arriesgarse a veces es muy bueno. Me enamora un día de playa incluso con niebla o nubes. Me enamora incluso ser un problema, y eso que odio ser un problema.
Cuando era un chavalín hubo ciertas sospechas en la familia sobre mi sexualidad tras despistarme y dejar a la vista ciertas revistas pornos de contenido bisexual. Disgustos, llantos, malas caras, y un “Si tienes algún problema puedes hablarlo...”.
Era un problema porque me hacía pajas viendo fotos en las que dos buenorros se penetraban mientras uno de ellos acariciaba los genitales a una mujer. Y claro, debía serlo también porque pensaba en chicos al masturbarme, porque en el colegio me gustaba apoyar el brazo en la pierna del compañero de pupitre, por cosas así...
Nunca me había visto como un problema. Sabía que lo que me gustaba o atraía no estaba bien visto por ahí. Pero no me inquietaba, ni preocupaba. Salía de forma natural y simple. Hasta que me enteré de que podía ser un problema.
Plantearon el problema por aquello que encontraron y “aquello” no era mas que la expresión de un YO.
Osea, que el problema no era aquello sino que lo era yo.
Por primera vez me sentí mal por ser como soy. Por tener-ser un problema. Y a continuación comenzó a rondar en torno mío el sentido de culpabilidad.
Así que no quiero ser un problema. Ni para mi ni para nadie.
Y tampoco quiero sentirme culpable.
En realidad me gustaría ser capaz de hacer que desaparezca el sentimiento de culpabilidad. Para mirar a los ojos y no ver el puntito de tristeza que vislumbro cuando le digo a alguien que le quiero.
Soy un buscador de palabras. Para unirlas en pasajes, para unirlas en creación y para unirlas en confesión.
Cuando siento a alguien cerca, esté lejos, no pueda estar con él, o se me ausente, son las palabras las que me buscan a mi. Las siento revolotear a mi alrededor, nerviosas, jugando entre ideas, fraseando divertidas, haciendo rimas, juntándose una y otra vez para volver a separarse y conjugarse, formando remolinos de silabas y cantos de letras.
Recuerdo un primer despertar juntos, una comunión perfecta de cuerpo y espíritu, una complicidad sexual que creía inalcanzable, y un doblegar de miedos que se hacen calma en el placer, como luz que asola oscuridades...
Cambiaría el final de la canción “Nowhere man” de los Beatles “Él es un hombre de ninguna parte, sentado en su tierra de ninguna parte, haciendo todos sus planes de ninguna parte, para mi”...
... Para animarle, para escucharle, para intentar hacerle reir, para compartir confidencias y para que sienta que me preocupo por él. Es un buen tío, de los que conoces pocos en la vida. No quiero perderle. Ya perdí a muchos amigos íntimos por el camino de mi vida. Y duelen tanto como los amores fallidos, a veces más, incluso. Igual confundo amistad y amor fácilmente.
Hice buenas migas con un amigo especial, un cómplice en los sentimientos y los pensamientos. Y por otra parte he sido partícipe de un encuentro, también especial, con quien conseguí una unión perfecta en cuerpo y espíritu.
¿Qué mas podría pedir?
Podría pedir borrar las dos últimas semanas de mi vida.
¿POR QUÉ TODO ME SALE MAL? II
LOS _ _ _ _ _ _ _ DEL CIRCULO _ _ _ _ _
Hace poco, con la huelga de taxis, llegué tarde a una cita. No pudieron esperarme, asi que tuve que volverme a casa tal como había salido, sin ánimos y desencantado. Ayer perdi el autobús por los pelos, tuve que esperar toda una hora a que pasara otro. Hoy fui a recoger unas entradas para el teatro y me encontré la taquilla cerrada. Y en la cola del pan se acabaron las baguetes justo con la típica vecina soltera y metementodo que me precedía porque se llevó las 10 que quedaban. ¡¡¡10 baguetes!!! Ahora comprendo su kilos de mas. Imagino que se las come...
¿Alguien es capaz de entender mi frustración?
En fin, a pesar de todo debo dar las gracias.
Gracias a todos por vuestros comentarios de apoyo y ánimo.
Estoy más tranquilo. Parece que él sale poco a poco de la órbita negativa. Pero que no haya confusión, no brota la fuente del amor, simplemente se despejan algo las nubes de su cabeza.
Es lo mas importante para ahora. Que sea capaz de rendir en su trabajo, su alma se serene, olvide los problemas que le rondan, sus inseguridades, y vuelva a sonreír.
Me esfuerzo en ello cada día.¡Basta de tristeza!
Intento hacerle reír. Con chorradas que busco por ahí para que se distraiga, mensajes cinematográficos, y buenas palabras que le envío por correo electrónico.
Sí, aún no está emocionalmente fuerte para verme. Pero al menos podemos hablar por teléfono, y eso significa mucho para mi.
Lo más importante es que él tenga en cuenta que siempre estaré ahí. Pase lo que pase.
The way I am.
Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande. Y eso que las he tenido de muchas clases.
Además sigo recordando las últimas semanas. ¡Dios, como pasa el tiempo!
Otros 15 días de marzo:
<< Vuelven los tiempos sensibles...
He hablado con mi ex. La añoro. Pero es una de mis múltiples contradicciones. Y supongo que nuestra larguísima charla es la culpable de mi insomnio. Se que no la voy a hacer feliz y que ella no me llena por entero. No se si es porque es chica y no chico o porque no es la chica que debía ser.
No puedo evitar fijarme en los chicos que veo por la calle y que me atraen. Aunque sigo sin dar el paso. En ningún sentido. Espero que me venga la inspiración necesaria pronto para quedar con algún chico del chat.
Necesito sonreir...
No quiero que me hieran mas. Uno contacta con alguien que parece majo, se desnuda (en el sentido bueno) ante él y encuentra respuesta, pero cuando intenta profundizar en la amistad, no encuentra respuesta. ¿Tan difícil es dar con gente afín en pensamiento y sentimiento para poder conocerla en persona?
No lo encuentro en los chats, aunque lo intento.
Debería sacar valor y empezar a quedar, con el primero que pille. Arriesgarme... La vida sin riesgo es muy aburrida.
Reunión familiar a la que no podía faltar. Sabía que surgiría la pregunta “¿Y tu novia?” pero no pensé que se repitiera tanto. Así me encontré de ánimo... En cuanto pude me quité de en medio.
Durante la reunión familiar no faltaron las referencias a cierto conocido o vecino gay, que no ejerce pero es.
Las bromas y comentarios despectivos se sucedieron. Normalmente salgo de inmediato a “naturalizar” y “normalizar” la situación, suavizar los comentarios, y defender la diferencia. Desde mi armario.
Hoy no tenía fuerzas. Callo y me pongo triste. Miro de reojo, si supierais... sería yo el despreciado, entonces.
Vuelve el caos de pensamientos...
Días después agradable encuentro con amigos a los que hacía tiempo que no veía. Esta vez no hubo preguntas ¿”y la novia...?”, pero no faltaron explicaciones sobre mi estado de ánimo. Me ven algo triste. Y eso que hago esfuerzos, pero... no da resultado. Se me nota en el alma que estoy cansado. Y como dicen que la cara es el reflejo del alma...
Hecho de menos un amigo algo menos hetero, "que me entienda", y que no se averguence de dar un abrazo a otro tío. Y si llegara alguien que encima me suelte un TQ, ya fliparía.
Me siento fracasado en las relaciones, en el amor. ¡Cielos! Me siento como las protagonistas de Sexo en Nueva York.
Mi amigo Robby, del chat, me dice que se terminaban todos los problemas sentimentales con un buen novio, que seguro éste sería para siempre.
Analizo mi circulo de amigos y llego a la conclusión de que intimo sobre todo con los que me gustan. Que en realidad la categoría de “mejor amigo” no es mas que una expresión del deseo y la atracción que siento por ellos.
Aparece conectado un asiduo lector al que agregué a mis contactos por lo majo de sus correos. Tres horas y media hablando. Primero por el MSN y luego por teléfono. Hacía años que no me encontraba tan a gusto charlando con alguien. Mas o menos de la misma edad, una voz que inspira confianza, complicidad, afinidad, empatía...
Mágica tarde de confidencias y coincidencias esenciales. Preludio y génesis de posible entrañable amistad.
Al tiempo, pendiente de la televisión para no perderme a Quijote.
LO QUE IMAGINAMOS SE DOBLA Y DESHACE FACILMENTE BAJO EL PESO MASIVO DE LO REAL....
Tiemblo, sonrío, mi respiración está agitada, estoy nervioso, hacía tanto que no me sentía así.... como con el primer beso, como la primera vez.
Me siento como el adolescente a punto de descubrir la fuente de la vida. No tengo palabras para explicar como me encuentro.
¡Dios! ¿Que me está pasando?....>>
Sigo cansado.
Pero no puedo evitar acordarme de lo cansado que estaba después de hacer el amor con él por primera vez. Ojala siempre me envolviera ese cansancio.
Hace poco, con la huelga de taxis, llegué tarde a una cita. No pudieron esperarme, asi que tuve que volverme a casa tal como había salido, sin ánimos y desencantado. Ayer perdi el autobús por los pelos, tuve que esperar toda una hora a que pasara otro. Hoy fui a recoger unas entradas para el teatro y me encontré la taquilla cerrada. Y en la cola del pan se acabaron las baguetes justo con la típica vecina soltera y metementodo que me precedía porque se llevó las 10 que quedaban. ¡¡¡10 baguetes!!! Ahora comprendo su kilos de mas. Imagino que se las come...
¿Alguien es capaz de entender mi frustración?
En fin, a pesar de todo debo dar las gracias.
Gracias a todos por vuestros comentarios de apoyo y ánimo.
Estoy más tranquilo. Parece que él sale poco a poco de la órbita negativa. Pero que no haya confusión, no brota la fuente del amor, simplemente se despejan algo las nubes de su cabeza.
Es lo mas importante para ahora. Que sea capaz de rendir en su trabajo, su alma se serene, olvide los problemas que le rondan, sus inseguridades, y vuelva a sonreír.
Me esfuerzo en ello cada día.¡Basta de tristeza!
Intento hacerle reír. Con chorradas que busco por ahí para que se distraiga, mensajes cinematográficos, y buenas palabras que le envío por correo electrónico.
Sí, aún no está emocionalmente fuerte para verme. Pero al menos podemos hablar por teléfono, y eso significa mucho para mi.
Lo más importante es que él tenga en cuenta que siempre estaré ahí. Pase lo que pase.
The way I am.
Voy a quedarme aquí todo el tiempo que haga falta. Estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande. Y eso que las he tenido de muchas clases.
Además sigo recordando las últimas semanas. ¡Dios, como pasa el tiempo!
Otros 15 días de marzo:
<< Vuelven los tiempos sensibles...
He hablado con mi ex. La añoro. Pero es una de mis múltiples contradicciones. Y supongo que nuestra larguísima charla es la culpable de mi insomnio. Se que no la voy a hacer feliz y que ella no me llena por entero. No se si es porque es chica y no chico o porque no es la chica que debía ser.
No puedo evitar fijarme en los chicos que veo por la calle y que me atraen. Aunque sigo sin dar el paso. En ningún sentido. Espero que me venga la inspiración necesaria pronto para quedar con algún chico del chat.
Necesito sonreir...
No quiero que me hieran mas. Uno contacta con alguien que parece majo, se desnuda (en el sentido bueno) ante él y encuentra respuesta, pero cuando intenta profundizar en la amistad, no encuentra respuesta. ¿Tan difícil es dar con gente afín en pensamiento y sentimiento para poder conocerla en persona?
No lo encuentro en los chats, aunque lo intento.
Debería sacar valor y empezar a quedar, con el primero que pille. Arriesgarme... La vida sin riesgo es muy aburrida.
Reunión familiar a la que no podía faltar. Sabía que surgiría la pregunta “¿Y tu novia?” pero no pensé que se repitiera tanto. Así me encontré de ánimo... En cuanto pude me quité de en medio.
Durante la reunión familiar no faltaron las referencias a cierto conocido o vecino gay, que no ejerce pero es.
Las bromas y comentarios despectivos se sucedieron. Normalmente salgo de inmediato a “naturalizar” y “normalizar” la situación, suavizar los comentarios, y defender la diferencia. Desde mi armario.
Hoy no tenía fuerzas. Callo y me pongo triste. Miro de reojo, si supierais... sería yo el despreciado, entonces.
Vuelve el caos de pensamientos...
Días después agradable encuentro con amigos a los que hacía tiempo que no veía. Esta vez no hubo preguntas ¿”y la novia...?”, pero no faltaron explicaciones sobre mi estado de ánimo. Me ven algo triste. Y eso que hago esfuerzos, pero... no da resultado. Se me nota en el alma que estoy cansado. Y como dicen que la cara es el reflejo del alma...
Hecho de menos un amigo algo menos hetero, "que me entienda", y que no se averguence de dar un abrazo a otro tío. Y si llegara alguien que encima me suelte un TQ, ya fliparía.
Me siento fracasado en las relaciones, en el amor. ¡Cielos! Me siento como las protagonistas de Sexo en Nueva York.
Mi amigo Robby, del chat, me dice que se terminaban todos los problemas sentimentales con un buen novio, que seguro éste sería para siempre.
Analizo mi circulo de amigos y llego a la conclusión de que intimo sobre todo con los que me gustan. Que en realidad la categoría de “mejor amigo” no es mas que una expresión del deseo y la atracción que siento por ellos.
Aparece conectado un asiduo lector al que agregué a mis contactos por lo majo de sus correos. Tres horas y media hablando. Primero por el MSN y luego por teléfono. Hacía años que no me encontraba tan a gusto charlando con alguien. Mas o menos de la misma edad, una voz que inspira confianza, complicidad, afinidad, empatía...
Mágica tarde de confidencias y coincidencias esenciales. Preludio y génesis de posible entrañable amistad.
Al tiempo, pendiente de la televisión para no perderme a Quijote.
LO QUE IMAGINAMOS SE DOBLA Y DESHACE FACILMENTE BAJO EL PESO MASIVO DE LO REAL....Tiemblo, sonrío, mi respiración está agitada, estoy nervioso, hacía tanto que no me sentía así.... como con el primer beso, como la primera vez.
Me siento como el adolescente a punto de descubrir la fuente de la vida. No tengo palabras para explicar como me encuentro.
¡Dios! ¿Que me está pasando?....>>
Sigo cansado.
Pero no puedo evitar acordarme de lo cansado que estaba después de hacer el amor con él por primera vez. Ojala siempre me envolviera ese cansancio.
¿POR QUE TODO ME SALE MAL? I
LOS _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
Estoy cansado.
Han sido apenas un mes y algo y parece que han pasado años...
En este tiempo una cálida luz llegó a mi vida de forma repentina para iluminarme un poquito en mis oscuras jornadas.
Esa luz me dijo hace poco “te veo triste...”
Aparte de por las circunstancias que voy a recordar a continuación (y que la luz pareció olvidar), me siento triste porque esa luz apenas me vislumbra ahora después de haberme deslumbrado.
Y porque temo que se apague para siempre, solo por ser sincero.
Y eso me hace sentir mal.
¿No voy a estar triste?
Escribí esto hace unas horas. Y lo guardé mal en el PC. He tenido que volver a empezar.
¿Por qué todo me sale mal, desde lo más profundo a lo mas absurdo?
No he disfrutado de las vacaciones. Ni siquiera he descansado. Me he limitado a no ir a trabajar.
No he vivido la Semana Santa de Sevilla como solía. (Aunque tampoco me apetecía este año) y me he visto paseando por sus calles, solo.
Me hubiera gustado viajar a algún sitio, pero tampoco ha sido posible.
Me he dado un atracón de donuts, sin poderlos compartir, y apenas he comido nada mas.
He necesitado abrazos y cariños. Pasarlo bien, disfrutar... Y me he sentido muy solo.
He llorado, me he sentido mal, he echado de menos, he lamentado las ausencias. Ha vuelto el dolor.
Le he hecho daño a mi autor de sortilegios sin querer, sin saber, solo por ser sincero, por decir que “le siento alejado”. Y se ha alejado mas.
Le he provocado nubes en la cabeza y falta de descanso cuando mas falta le hacía. ¿Por qué siempre tengo que hacer daño a quien mas quiero?
Hace apenas un mes y algo que inicé este blog.
Así lo recuerdo todo:
15 días de marzo
< No se cuando llegará el término de este viaje, pero el comienzo nace como consecuencia de una cadena de tristes acontecimientos.
Una grave enfermedad en un familiar cercano, su muerte, mi repentina soledad, la incertidumbre laboral y una ruptura sentimental que me hacen sentir descentrado y errante. Me alejo del frío invierno y busco la cálida luz de la primavera. ¿Que será de mi ahora...?
De vez en cuando siempre he necesitado charlar con otros chicos sobre la vida y el alma desde un punto de vista menos hetero.
Cuando estás dentro del armario el anonimato del chat se convierte en una isla paradisíaca en la que retozar sin problemas y sin riesgos. Y se hacen buenos amigos.
Pero confieso que es difícil dar con bisexuales. Sobre todo si son sinceros y discretos. Que cruz esto de la discreción.
Decides aliviar el peso que aprisiona tu corazón, desvelarte a ti mismo, salir a luchar contra los elementos...creyendo que te costará un huevo...
Siempre digo que no me enamoro de una mujer o un hombre, sino de una persona, de su esencia, de su forma de ser, de su sonrisa, de su apoyo, de su compañía, de su complicidad, de su mirada...Solo he podido desarrollar este amor con mujeres, de momento, pero si hubiera llegado “mi chico” lo hubiera querido igual.
Siempre me gustaron los días grises, apagados, lluviosos, con viento... quizás por ese “algo” melancólico que siempre va conmigo. Una mezcla de algo agradable e incomodo a la vez. Como romper una relación porque te das cuenta de que está limitándote en tu propio ser. Como la vida misma, a veces, incomoda y agradable a la vez.
¿Por qué será tan difícil sentirse bien consigo mismo? Sobre todo en lo que a identidad sexual y social se refiere. Y sobre todo a compartirlo con los demás.
Una pareja amiga insiste en que debería seguir con mi novia. Lo curioso es que mientras me animaban a ello no dejaba de mirarme un chico sentado en la mesa de al lado. Ya sabéis, esas miradas...
¿Tendrán razón aquellos que dicen que acabaré por abandonar la bisexualidad para definirme totalmente como gay? El caso es que últimamente solo me fijo en chicos. Opino se debe a que mi mente es reticente a pensar en mujeres por un supuesto respeto a mi ex, mientras que lo de los chicos, al estar en otra dimensión, no suponen ningún problema.
Mi apodo de Enis del mar es por la oscarizada Brokeback Mountain. Una hermosa historia de amor que muchos no llegaran nunca a poder entender. Hace falta sensibilidad y buen corazón para ello. Me identifico plenamente con el personaje de Enis y confieso mi temor a llegar a ser tan infeliz como él. Aunque veo difícil amar sin miedo...
En un tono amable, cercano, y de enorme complicidad, me escribió Raul (un poner) y al leerlo, se me apareció como un compañero de viaje en la complicada carretera de la bisexualidad que los dos solemos tomar. Pero no juntos, claro. Al menos de momento...
Me encantaría ser de los impermeables, pero siento decir que soy todo lo contrario, hipersensible, fácil de herir, y muy vulnerable. La falsedad me hace sentir triste.
Durante un tiempo las chicas formaron parte de mi vida real y los chicos de la virtual. Hasta que la confianza o la costumbre internauta acaban por animarte a dar un primer paso en persona con alguien que te mira en una situación inesperada. Ya estás pérdido. No hay vuelta atrás. Y al final la celebre frase... “No se lo digas a nadie”.
Me hace sentir mal ver que mi ex sigue enamorada. Quiere odiarme pero no puede, y quiere que la odie pero no me sale. ¿Cómo sustituir el amor por el odio? Nunca lo entendí en los demás y me siento incapaz de hacerlo en mi vida.
Si supiera que aliviaría su dolor... quizás podría plantearme contarle la verdad. Que ya no me siento bien con ella y que pienso a lo mejor pueda llegar a estarlo con otra chica o incluso con un chico. A lo mejor así me odia y se le pasa. Las mujeres que no entienden la bisexualidad suelen hacerlo. Y aunque me den episodios de morriña amorosa hacia mi novia no puedo dejar de mirar a los chicos que me gustan.
Estoy triste y me siento vacío tras la muerte y las ausencias. Pero en realidad todo va mas allá. Son cosas que llevo dentro hace mucho tiempo y que han salido ahora a la luz. He pasado unas semanas muy malas, sí. Me he sentido triste y con miedos. Miedo a encontrarme solo. A no tener con quien desahogarme. Con quien construir un futuro en común. No he compartido con nadie ese temor. Como tantas otras cosas que me guardo. Ya no tengo ese amigo cercano con quien compartirlo.
Me siento como si cayera en el caos emocional y sumamente raro. Necesito tranquilidad, que paren los cambios si no son para bien, que no haya mas ausencias ni vacíos, mas dolor, mas sufrimiento, mas obligaciones, mas incertidumbre...
"El niño" me preguntó si no había tenido contacto con otros chicos o había surgido algo a través del chat. Ya he confesado mis intentos por hacer amistad con algunos pero aún no hay resultados.
En Brokeback Mountain los silencios de Enis del mar no le impidieron amar a Jack. Al contrario, su mutismo casi fue una razón para que el joven vaquero se fijara en él, creo. Y en silencio amó, por encima de otros encuentros emocionales que la vida le trajo, a pesar del transcurso del tiempo, contra la sociedad intolerable y ácida, y soportando el desprecio de su mujer. Que ese amor traspasara el transcurrir de los años, el envejecimiento de ambos sin estar juntos -salvo breves encuentros-, y el final... también me hacen reflexionar.
Estoy muy pensativo últimamente.>>
Estoy tan cansado... tan cansado....
Estoy cansado.
Han sido apenas un mes y algo y parece que han pasado años...
En este tiempo una cálida luz llegó a mi vida de forma repentina para iluminarme un poquito en mis oscuras jornadas.
Esa luz me dijo hace poco “te veo triste...”
Aparte de por las circunstancias que voy a recordar a continuación (y que la luz pareció olvidar), me siento triste porque esa luz apenas me vislumbra ahora después de haberme deslumbrado.
Y porque temo que se apague para siempre, solo por ser sincero.
Y eso me hace sentir mal.
¿No voy a estar triste?
Escribí esto hace unas horas. Y lo guardé mal en el PC. He tenido que volver a empezar.
¿Por qué todo me sale mal, desde lo más profundo a lo mas absurdo?
No he disfrutado de las vacaciones. Ni siquiera he descansado. Me he limitado a no ir a trabajar.
No he vivido la Semana Santa de Sevilla como solía. (Aunque tampoco me apetecía este año) y me he visto paseando por sus calles, solo.
Me hubiera gustado viajar a algún sitio, pero tampoco ha sido posible.
Me he dado un atracón de donuts, sin poderlos compartir, y apenas he comido nada mas.
He necesitado abrazos y cariños. Pasarlo bien, disfrutar... Y me he sentido muy solo.
He llorado, me he sentido mal, he echado de menos, he lamentado las ausencias. Ha vuelto el dolor.
Le he hecho daño a mi autor de sortilegios sin querer, sin saber, solo por ser sincero, por decir que “le siento alejado”. Y se ha alejado mas.
Le he provocado nubes en la cabeza y falta de descanso cuando mas falta le hacía. ¿Por qué siempre tengo que hacer daño a quien mas quiero?
Hace apenas un mes y algo que inicé este blog.
Así lo recuerdo todo:
15 días de marzo
<
Una grave enfermedad en un familiar cercano, su muerte, mi repentina soledad, la incertidumbre laboral y una ruptura sentimental que me hacen sentir descentrado y errante. Me alejo del frío invierno y busco la cálida luz de la primavera. ¿Que será de mi ahora...?
De vez en cuando siempre he necesitado charlar con otros chicos sobre la vida y el alma desde un punto de vista menos hetero.
Cuando estás dentro del armario el anonimato del chat se convierte en una isla paradisíaca en la que retozar sin problemas y sin riesgos. Y se hacen buenos amigos.
Pero confieso que es difícil dar con bisexuales. Sobre todo si son sinceros y discretos. Que cruz esto de la discreción.
Decides aliviar el peso que aprisiona tu corazón, desvelarte a ti mismo, salir a luchar contra los elementos...creyendo que te costará un huevo...
Siempre digo que no me enamoro de una mujer o un hombre, sino de una persona, de su esencia, de su forma de ser, de su sonrisa, de su apoyo, de su compañía, de su complicidad, de su mirada...Solo he podido desarrollar este amor con mujeres, de momento, pero si hubiera llegado “mi chico” lo hubiera querido igual.
Siempre me gustaron los días grises, apagados, lluviosos, con viento... quizás por ese “algo” melancólico que siempre va conmigo. Una mezcla de algo agradable e incomodo a la vez. Como romper una relación porque te das cuenta de que está limitándote en tu propio ser. Como la vida misma, a veces, incomoda y agradable a la vez.
¿Por qué será tan difícil sentirse bien consigo mismo? Sobre todo en lo que a identidad sexual y social se refiere. Y sobre todo a compartirlo con los demás.
Una pareja amiga insiste en que debería seguir con mi novia. Lo curioso es que mientras me animaban a ello no dejaba de mirarme un chico sentado en la mesa de al lado. Ya sabéis, esas miradas...
¿Tendrán razón aquellos que dicen que acabaré por abandonar la bisexualidad para definirme totalmente como gay? El caso es que últimamente solo me fijo en chicos. Opino se debe a que mi mente es reticente a pensar en mujeres por un supuesto respeto a mi ex, mientras que lo de los chicos, al estar en otra dimensión, no suponen ningún problema.
Mi apodo de Enis del mar es por la oscarizada Brokeback Mountain. Una hermosa historia de amor que muchos no llegaran nunca a poder entender. Hace falta sensibilidad y buen corazón para ello. Me identifico plenamente con el personaje de Enis y confieso mi temor a llegar a ser tan infeliz como él. Aunque veo difícil amar sin miedo...
En un tono amable, cercano, y de enorme complicidad, me escribió Raul (un poner) y al leerlo, se me apareció como un compañero de viaje en la complicada carretera de la bisexualidad que los dos solemos tomar. Pero no juntos, claro. Al menos de momento...
Me encantaría ser de los impermeables, pero siento decir que soy todo lo contrario, hipersensible, fácil de herir, y muy vulnerable. La falsedad me hace sentir triste.
Durante un tiempo las chicas formaron parte de mi vida real y los chicos de la virtual. Hasta que la confianza o la costumbre internauta acaban por animarte a dar un primer paso en persona con alguien que te mira en una situación inesperada. Ya estás pérdido. No hay vuelta atrás. Y al final la celebre frase... “No se lo digas a nadie”.
Me hace sentir mal ver que mi ex sigue enamorada. Quiere odiarme pero no puede, y quiere que la odie pero no me sale. ¿Cómo sustituir el amor por el odio? Nunca lo entendí en los demás y me siento incapaz de hacerlo en mi vida.
Si supiera que aliviaría su dolor... quizás podría plantearme contarle la verdad. Que ya no me siento bien con ella y que pienso a lo mejor pueda llegar a estarlo con otra chica o incluso con un chico. A lo mejor así me odia y se le pasa. Las mujeres que no entienden la bisexualidad suelen hacerlo. Y aunque me den episodios de morriña amorosa hacia mi novia no puedo dejar de mirar a los chicos que me gustan.
Estoy triste y me siento vacío tras la muerte y las ausencias. Pero en realidad todo va mas allá. Son cosas que llevo dentro hace mucho tiempo y que han salido ahora a la luz. He pasado unas semanas muy malas, sí. Me he sentido triste y con miedos. Miedo a encontrarme solo. A no tener con quien desahogarme. Con quien construir un futuro en común. No he compartido con nadie ese temor. Como tantas otras cosas que me guardo. Ya no tengo ese amigo cercano con quien compartirlo.
Me siento como si cayera en el caos emocional y sumamente raro. Necesito tranquilidad, que paren los cambios si no son para bien, que no haya mas ausencias ni vacíos, mas dolor, mas sufrimiento, mas obligaciones, mas incertidumbre...
"El niño" me preguntó si no había tenido contacto con otros chicos o había surgido algo a través del chat. Ya he confesado mis intentos por hacer amistad con algunos pero aún no hay resultados.
En Brokeback Mountain los silencios de Enis del mar no le impidieron amar a Jack. Al contrario, su mutismo casi fue una razón para que el joven vaquero se fijara en él, creo. Y en silencio amó, por encima de otros encuentros emocionales que la vida le trajo, a pesar del transcurso del tiempo, contra la sociedad intolerable y ácida, y soportando el desprecio de su mujer. Que ese amor traspasara el transcurrir de los años, el envejecimiento de ambos sin estar juntos -salvo breves encuentros-, y el final... también me hacen reflexionar.Estoy muy pensativo últimamente.>>
Estoy tan cansado... tan cansado....
DEMASIADO TIEMPO SOLO
No puedo dormir.
El armario cerró sus puertas el sábado pasado e interrumpió su cita diaria de confesiones indiscretas. Y quien sabe si pronto cerrará sus puertas para siempre.
Pero en este momento creo imprescindible volver a escribir. Desahogarme, de nuevo, y dirigirme a todos.
Necesitaba ver sus ojos y oír su voz para publicar el últimos post, confesé en uno de mis arranques de sinceridad . Lo publiqué finalmente sin poder hacerlo, pero con su permiso. Le pareció bien. Y volví a escuchar un “Te quiero”, aunque fuera por teléfono, y que tanto necesitaba. Como tengo necesidad de abrazarle sin que haya muchas oportunidades para hacerlo. Creereis que hace ya tantos días de nuestro último encuentro que sus besos se me aparentan ya casi recuerdos...
Quiero dar las gracias a todos los que han visitado el blog en estos últimas días, de verdad, de todo corazón. A todos los que se han asomado hasta este armario de puertas entreabiertas y han mostrado interés por dejar una letras, algún mensaje, o incluso agregarme a sus contactos. No me esperaba comentarios tan sentidos, tan cercanos... es gratificante, sin duda.
Confieso que desde el sábado no he hecho mas que leer mi último post una y otra vez. Esperando encontrarme con algún comentario que me hiciera especial ilusión.
Debo pedir disculpas, pues no suelo escribir los posts tan largos. Se que resulta pesado, cansado, y lo que conlleva de esfuerzo para quien se decide a emprender la aventura de su lectura. Pero resultaba difícil poner tantas cosas que llevo dentro en poco espacio. De nuevo gracias.
Solo deciros que han sido posts en los que me he sincerado como nunca lo he hecho. Con nadie.
Me he desnudado por entero. Llevo ahora mismo el alma sin prenda alguna que la cubra. Ahí está expuesta, para quien quiera verla.
Pero claro, también es en estos momentos cuando resulta más vulnerable.
Ya sabéis como soy. Como siento. Como respiro. Como amo. Y como sufro. Mi vida en suma... la VIDA.
Siempre la hacemos tan complicada...
Hoy, por último, quiero aclararos que he expuesto un estado de animo que me ha embargado de forma repentina y sorprendente, pero que -de momento- he de confesar solo me afecta a mi. Y no es tan fácil de sobrellevar como pudiera parecer.
La escalera a veces se hace demasiado empinada, o puede ocurrir que la subas solo.
Y efectivamente puedo amar tanto que me va a dar algo... pero eso solo significa que uno es así, tan así......
Y a pesar de tanto empeño e ilusión..., el que te correspondan (da igual el peldaño en que se encuentre en la escalera o el ritmo con que quieran subirla), que quieran hacerlo, se atrevan a hacerlo, sea el momento, puedan, o simplemente le apetezca, ya depende de otro.
Y eso, aunque te mueras porque él quiera que llegues a conocerlo o reces porque no se agote la gasolina, es algo que solo depende de la otra persona. Es así.
Poco más puedo decir. Bueno sí. Que espero que al final quiera...
No quería confundiros.
No hay, pues, historia de amor -y lo digo apenado, rozando el dolor, porque ¿hubiera sido bonito ¿verdad?- que mostraros.
Solo fue, en realidad es, un nuevo sentimiento lleno de ilusión y esperanza que me ha sobrecogido -todo cariño y refugio- y que he necesitado compartir con todos.
Me di a todos... como suelo darme.
Imaginad como me doy en persona. Cuando me dejan.
Respecto al “encomplizamiento”... ¿quien sabe su duración o hasta donde llegará? También depende del otro encomplizado.
Eso sí, la amistad queda ahí. Pase lo que pase.... expuse.
Y lo mantengo.
The way I am...
Soy como una fuente. Siempre que vienen a beber de mi abro entera la íntima espita para dar buen y refrescante chorro a quien lo necesita. Sin esperar nada a cambio.
Soy tan así...
Pero a veces no puedo evitar sentirme tan vacío...., que duele cuando intento dar apenas unas pocas gotas, si veo a alguien sediento. Porque yo también necesito beber.
¿Quién llenará entonces mi pozo?
Supongo que tras el post del sábado no esperabais uno así.
Lo siento. No están siendo estos unos buenos días para mi.
Motivos familiares... ausencias....
La noticia de un bloguero fallecido en un accidente...
Mis eternas dudas....
La soledad...
Expectativas...
Mis cosas...
Ya imaginaba que a pesar de las vacaciones, esta Semana Santa iba a ser complicada. Pero no esperaba que me resultara tan triste...
Demasiado tiempo solo, supongo. Como ayer me dijo chateando el niño (anoche fue un auténtico consuelo venido del cielo en un mal momento y tras todo el día encerrado en casa) “mala combinación esa de estar de vacaciones y solo, sobre todo con tu estado de ánimo y tus inseguridades”.
Tiene razón, uno acaba por darle aún mas vueltas a la cabeza. Demasiadas. Hasta el punto de que no puedo dormir.
Me acosté temprano echo polvo (cuando espero algo con muchas ganas siempre me pasa que acaba por deshacerse ante mis ojos como la ceniza), sin ganas ni para ver Sexo en Nueva York, y empecé a dar una y mil vueltas en la cama hasta que acabé por coger el primer DVD que tenía a mano. Mala elección.
Termino por desvelarme y empezar a escribir el post. Y seguro que después de publicarlo seguiré igual. Va a ser una mala noche, lo presiento. Será por este miércoles, por lo que conlleva y lo que no...
No debí ver hoy Cyrano de Bergerac. Aún resuenan en mi memoria palabras de su triste final...
...los dos llevamos una herida, yo tengo la mía,
siempre viva la siento en mi pecho cada día ...
... cuantas cosas muertas, han renacido ...
... he fallado en todo, hasta en mi muerte ...
... Así es mi vida, he sido el inventor de todo y el que
todo el mundo olvida. Mientras yo estaba escondido
abajo entre la escoria, otros subían a recoger el beso de
la gloria...
Uff, intentaré quedarme con lo positivo:
“Os amo, mi bien...”

Gracias, de todo corazón, a todos, por todo.
Gracias a ti, mi complice, por soportar mi tristeza. Te quiero mucho, a pesar de todo.
Y no te preocupes por mi. Pasará, siempre pasa...
Soy Enis.
Por el avatar con el que me identifico, mi historia personal no puede tener un buen final, supongo.
Enis también aparecía triste en la película. Triste, apagado, taciturno, atormentado...
Aún resuenan en mi mente sus palabras, entre lágrimas "No soy nada, estoy perdido... no aguanto mas...."
Y escucho a Jack: "No tienes idea de lo que sufro"...
Pero después le abraza:
"Eh... que te duermes de pie, como los caballos...."

Confieso que no se cuando volveré a escribir.
El armario cerró sus puertas el sábado pasado e interrumpió su cita diaria de confesiones indiscretas. Y quien sabe si pronto cerrará sus puertas para siempre.
Pero en este momento creo imprescindible volver a escribir. Desahogarme, de nuevo, y dirigirme a todos.
Necesitaba ver sus ojos y oír su voz para publicar el últimos post, confesé en uno de mis arranques de sinceridad . Lo publiqué finalmente sin poder hacerlo, pero con su permiso. Le pareció bien. Y volví a escuchar un “Te quiero”, aunque fuera por teléfono, y que tanto necesitaba. Como tengo necesidad de abrazarle sin que haya muchas oportunidades para hacerlo. Creereis que hace ya tantos días de nuestro último encuentro que sus besos se me aparentan ya casi recuerdos...
Quiero dar las gracias a todos los que han visitado el blog en estos últimas días, de verdad, de todo corazón. A todos los que se han asomado hasta este armario de puertas entreabiertas y han mostrado interés por dejar una letras, algún mensaje, o incluso agregarme a sus contactos. No me esperaba comentarios tan sentidos, tan cercanos... es gratificante, sin duda.
Confieso que desde el sábado no he hecho mas que leer mi último post una y otra vez. Esperando encontrarme con algún comentario que me hiciera especial ilusión.
Debo pedir disculpas, pues no suelo escribir los posts tan largos. Se que resulta pesado, cansado, y lo que conlleva de esfuerzo para quien se decide a emprender la aventura de su lectura. Pero resultaba difícil poner tantas cosas que llevo dentro en poco espacio. De nuevo gracias.
Solo deciros que han sido posts en los que me he sincerado como nunca lo he hecho. Con nadie. Me he desnudado por entero. Llevo ahora mismo el alma sin prenda alguna que la cubra. Ahí está expuesta, para quien quiera verla.
Pero claro, también es en estos momentos cuando resulta más vulnerable.
Ya sabéis como soy. Como siento. Como respiro. Como amo. Y como sufro. Mi vida en suma... la VIDA.
Siempre la hacemos tan complicada...
Hoy, por último, quiero aclararos que he expuesto un estado de animo que me ha embargado de forma repentina y sorprendente, pero que -de momento- he de confesar solo me afecta a mi. Y no es tan fácil de sobrellevar como pudiera parecer.
La escalera a veces se hace demasiado empinada, o puede ocurrir que la subas solo.
Y efectivamente puedo amar tanto que me va a dar algo... pero eso solo significa que uno es así, tan así......
Y a pesar de tanto empeño e ilusión..., el que te correspondan (da igual el peldaño en que se encuentre en la escalera o el ritmo con que quieran subirla), que quieran hacerlo, se atrevan a hacerlo, sea el momento, puedan, o simplemente le apetezca, ya depende de otro.
Y eso, aunque te mueras porque él quiera que llegues a conocerlo o reces porque no se agote la gasolina, es algo que solo depende de la otra persona. Es así.
Poco más puedo decir. Bueno sí. Que espero que al final quiera...
No quería confundiros.
No hay, pues, historia de amor -y lo digo apenado, rozando el dolor, porque ¿hubiera sido bonito ¿verdad?- que mostraros.
Solo fue, en realidad es, un nuevo sentimiento lleno de ilusión y esperanza que me ha sobrecogido -todo cariño y refugio- y que he necesitado compartir con todos.
Me di a todos... como suelo darme.
Imaginad como me doy en persona. Cuando me dejan.
Respecto al “encomplizamiento”... ¿quien sabe su duración o hasta donde llegará? También depende del otro encomplizado.
Eso sí, la amistad queda ahí. Pase lo que pase.... expuse.
Y lo mantengo.
The way I am...
Soy como una fuente. Siempre que vienen a beber de mi abro entera la íntima espita para dar buen y refrescante chorro a quien lo necesita. Sin esperar nada a cambio.
Soy tan así...
Pero a veces no puedo evitar sentirme tan vacío...., que duele cuando intento dar apenas unas pocas gotas, si veo a alguien sediento. Porque yo también necesito beber.
¿Quién llenará entonces mi pozo?
Supongo que tras el post del sábado no esperabais uno así.
Lo siento. No están siendo estos unos buenos días para mi.
Motivos familiares... ausencias....
La noticia de un bloguero fallecido en un accidente...
Mis eternas dudas....
La soledad...
Expectativas...
Mis cosas...
Ya imaginaba que a pesar de las vacaciones, esta Semana Santa iba a ser complicada. Pero no esperaba que me resultara tan triste...
Demasiado tiempo solo, supongo. Como ayer me dijo chateando el niño (anoche fue un auténtico consuelo venido del cielo en un mal momento y tras todo el día encerrado en casa) “mala combinación esa de estar de vacaciones y solo, sobre todo con tu estado de ánimo y tus inseguridades”.
Tiene razón, uno acaba por darle aún mas vueltas a la cabeza. Demasiadas. Hasta el punto de que no puedo dormir.
Me acosté temprano echo polvo (cuando espero algo con muchas ganas siempre me pasa que acaba por deshacerse ante mis ojos como la ceniza), sin ganas ni para ver Sexo en Nueva York, y empecé a dar una y mil vueltas en la cama hasta que acabé por coger el primer DVD que tenía a mano. Mala elección.
Termino por desvelarme y empezar a escribir el post. Y seguro que después de publicarlo seguiré igual. Va a ser una mala noche, lo presiento. Será por este miércoles, por lo que conlleva y lo que no...
No debí ver hoy Cyrano de Bergerac. Aún resuenan en mi memoria palabras de su triste final...
...los dos llevamos una herida, yo tengo la mía,
siempre viva la siento en mi pecho cada día ...
... cuantas cosas muertas, han renacido ...
... he fallado en todo, hasta en mi muerte ...
... Así es mi vida, he sido el inventor de todo y el que
todo el mundo olvida. Mientras yo estaba escondido
abajo entre la escoria, otros subían a recoger el beso de
la gloria...
Uff, intentaré quedarme con lo positivo:
“Os amo, mi bien...”

Gracias, de todo corazón, a todos, por todo.
Gracias a ti, mi complice, por soportar mi tristeza. Te quiero mucho, a pesar de todo.
Y no te preocupes por mi. Pasará, siempre pasa...
Soy Enis.
Por el avatar con el que me identifico, mi historia personal no puede tener un buen final, supongo.
Enis también aparecía triste en la película. Triste, apagado, taciturno, atormentado...
Aún resuenan en mi mente sus palabras, entre lágrimas "No soy nada, estoy perdido... no aguanto mas...."
Y escucho a Jack: "No tienes idea de lo que sufro"...
Pero después le abraza:
"Eh... que te duermes de pie, como los caballos...."

Confieso que no se cuando volveré a escribir.
ME MUERO POR CONOCERTE
Hay pocas cosas que pueda considerar verdaderamente nocivas en la vida y la ignorancia es una de ellas. Por peligrosa. Me decía IpSSen recientemente que “luchamos día a día contra la ignorancia”. Pero dentro de las muchas variantes que pudieran establecerse en este área de espíritu ignorante hay unas más que peligrosas y ciertamente arriesgadas. Aquellas que afectan a los sentimientos.
¿Cómo saber lo que sientes de verdad, de corazón, en esencia pura? ¿Cómo saber que sienten hacia ti?
Lo más fácil sería dejarse llevar por las palabras de Freeman: ser natural, hacer las cosas que se quieren. Menos darle vueltas a todo, y mas disfrutar de ese estado de ánimo que te envuelve.
No estaba alejado de lo que me dice mi amigo playero
- “Tío, vamos a disfrutar, sin más...”
Sus palabras venían, precisamente, a envolver un regalo. El que recibí hace apenas unos días. Un regalo inesperado y sorprendente, el mejor regalo que nunca me han hecho.
Un presente lleno de confidencias, de hermosas palabras, de interminables charlas, de risas, de confianza, de expectación, de primer encuentro, de roce furtivo, de nervios, de aceptación, de conocer su casa, de besos y abrazos, de caricias inacabadas, de manos enlazadas, de viaje secreto, de desnudar el alma, de romántico atardecer, de pasión nocturna, de entrar en su yo, de abrirle mis puertas, de posar mi cabeza en su pecho y oír el latido de su corazón, de compartir el agua y la música, de mi vigilia, de vivir su respiración, de bañarme en su sudor, de recibir la fuente de la vida, de sencillamente estar a su lado, del mejor despertar... y amor amanecido.
Me gusta este regalo.Me gusta abrazarle tan fuerte que pareciera quisiera traspasarle.
Me gusta mirarle como si fuera lo último que hiciera en la vida.
Me gusta besarle como si encontrara la felicidad por primera vez.
Me gusta su cara de ayer, del Un, Dos, tres..., su rostro de hoy sobre la almohada -con sus ojos cerrados y una sonrisa en los labios-, sus anhelados rasgos por fin conocidos, su disfraz de chino, su cuerpo sin disfraz, sus fotos (aunque no le guste hacérselas), que se mostrara nerviosito perdío, que pensara en mi al desahogarse tanto, que comparta conmigo su lamento y su culpa, que no fume, que le guste leer y el cine y la música...
Que le guste como escribo...
Que me telefonee a diario.
Que me cuente sus preocupaciones, sus retos...
Que no quiera sufrir, ni que yo sufra...
Que tenga miedos y temores como los míos...
Que piense en mi...
Esto no ha hecho más que empezar.
“Es que, en realidad, no nos conocemos, tío...”
Pero, me muero por conocerle...
Tiene razón, es que aún no nos conocemos apenas... pero eso no impide que me sienta como en las montañas...
Soy Enis, quiero condensar todo mi cariño en gestos. Pero no hemos tenido tiempo.
“...Nunca es suficiente tiempo, nunca es suficiente....”
Soy Enis, pero a veces me siento como Jack.
“...A veces te echo tanto de menos que no lo soporto...”
¿Demasiado pronto para sentir todo esto?
Nunca es demasiado pronto, nunca es demasiado.
¿Mariposas en el estómago?
Yo las siento por todo el cuerpo.
Como prometí, es hora de responder a la pregunta que hicieron Nowhereman y tantos otros.Enis ¿¿¿te estás enamorando???...
Podría definirse más acertadamente como “encomplizado” que como enamorado. Le gustará más, seguro.
Somos cómplices de la emoción, de la sensación, del sentimiento, de lo sexual...
Somos fruto de las carencias, de la insatisfacción, de la incomprensión, de la constante búsqueda, del sentido de culpabilidad, de querer tanto a quien no podemos darle todo...
Somos respuesta al desvelo de nuestros padres, al aliento de la familia, al calor de la amistad, al amor incompleto...
Somos como somos.
Me identifico con su ser.
Él es como quiero ser. Con quien quiero ser.
Ay. (suspiro)
Último escalón.
Llegas al final de la escalera y respiras hondo. Hay que responder. Miro atrás y veo la teoría de Osho, su filosofía, mi poesía, la sinceridad absoluta, la acogedora esperanza, las dudas, los miedos... todos estos días,...y ahora...
¿Qué veo ahora?
Veo un corazón enorme. Una dulzura infinita. Un espíritu noble. Una voz que me hipnotiza. Unos ojos de mirada sincera. Una sonrisa encantadora. Un “cielo” que me trasporta. Una pasión desbordada. Un “te quiero...”
Veo sencillez, ilusión, amistad, camaradería, complicidad, fuerza, cariño, necesidad...
Siento que tiene tanto que aportar.
Me aporta tanto...
Pero soy “tan así...” que me dejaría llevar por las lágrimas que derramo al ver la separación del final de Tal como éramos (The way we were) y readaptaría el guión. - Siempre el mismo ¿eh?
- Menos cuando me obligan a no serlo. Pero soy buen perdedor.
- Mejor que yo
- Es que yo tengo más práctica.
The way I am...
Le quiero tanto que le diría, a pesar del dolor, se dejara acoger por el agarimo de su madrileña favorita. Y tuviera hijos con ella (sería tan buen padre...) si así supiera que él iba a ser feliz.
Que yo siempre estaré ahí. Porque aunque es difícil encontrar personas que te quieran pase lo que pase, en mi ha encontrado una de ellas. Pase lo que pase.
Resuena en mi de nuevo, entre lágrimas, el eco de su pregunta:
Enis ¿¿¿te estás enamorando???...
Sí.
¿Sí?
Si no te sientes mal porque lo diga abiertamente...
Sí. Eres, te siento...., mi primer amor.
No temas. No te veas obligado a nada.
Recuerda que uno magnifica los gestos, actitudes, palabras y expresiones cuando esta coladito por alguien, cuando te enganchas, aunque no te guste que lo haga...
Simplemente....
Confieso que empiezo a vivir.
Pienso en El viaje de Marcos, de Oscar Hernández. Un viaje en busca del amor que no se extingue y de su propia identidad. Marco y Alex (¡¡¡ estoy obsesionado, chaval, ya hasta las iniciales!!!!) se conocieron 25 años atrás, en el transcurso de un verano de descubrimientos y revelaciones sobre su propia esencia. El primer amor es, a veces, el verdadero, el que no tiene límites ni muere con el tiempo.
El libro habla de otro mar, como el de los miedos y temores, también tenebroso...- Este es el mar de desamor, donde vienen las almas que no han sabido, no han podido o no han querido amar. Te estábamos esperando. Solo tienes que saltar y quedarás aquí atrapado con nosotros para siempre, reducido al reflejo de lo que pudo haber sido y no fue por tu culpa. Salta, Marcos es tu hora, el tiempo no perdona.
- No...
- Tomaste una decisión, tuviste tu tiempo, se consumió, perdiste
¡salta!
De nuevo caí de espaldas en la barca. Me palpé el pecho, no
latía.
- No siento mi corazón ¡-exclamé asustado-! ¿Qué es lo que pasa?
¡No me late! ¿Porqué no puedo sentirlo?- le pregunté al reflejo.
- No te late y no lo sientes por eso, porque le diste ilusión, le ofreciste
un futuro y después se lo negaste, le arrebataste su destino, el tuyo.
Por eso se murió y se extinguió de tu cuerpo. Tu elección fue un
billete hacia aquí, Marcos. Ahora no hay marcha atrás, acepta la
última consecuencia de tus actos, salta.
No quiero saltar.
No quiero que saltes.
Quiero seguir apoyando mi cabeza en tu pecho y escuchar tu corazón. Más allá del tiempo y el espacio.
Incluso en la distancia.
Hasta cuando ya no estés.
Cierro los ojos. Te siento cerca. Me llega tu olor, tu respiración, tu calor, el sonido de tu corazón.
Las palabras del latido de tu corazón me sonríen.
Oigo música...
Me muero por suplicarte, que no te vayas mi vida
Me muero por escucharte, decir las cosas que nunca digas, más me callo y te marchas, mantengo la esperanza
de ser capaz algún día
de no esconder las heridas que me duelen al pensar,
que te voy queriendo cada día un poco más...
¿Cuanto tiempo vamos a esperar?
Me muero por abrazarte, y que me abraces tan fuerte,
me muero por divertirte y que me beses cuando despierte,
acomodado en tu pecho, hasta que el sol aparezca,
me voy perdiendo en tu aroma,
me voy perdiendo en tus labios que se acercan susurrando,
palabras que llegan a este pobre corazón,
voy sintiendo el fuego en mi interior.
Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas,
abrir todas tus puertas,
y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios
y ver en tu rostro cada día crecer esa semilla,
crear, soñar, dejar todo surgir, aparcando el miedo a sufrir.
Me muero por explicarte, lo que pasa por mi mente,
me muero por entregarte y seguir siendo capaz de sorprenderte,
sentir cada día, ese flechazo al verte,
qué más dará lo que digan,
que más dará lo que piensen, si estoy loco es cosa mía,
y ahora vuelvo a mirar el mundo a mi favor,
vuelvo a ver brillar la luz del sol.
Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas,abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios,
y ver en tus rostro cada día crecer esa semilla,
crear, soñar, dejar todo surgir,
aparcando el miedo a sufrir.
Me muero por conocerte, saber que es lo que piensas,
abrir todas tus puertas y vencer esas tormentas que nos quieran abatir,
centrar en tus ojos mi mirada, cantar contigo al alba,
besarnos hasta desgastarnos nuestros labios,
y ver en tus rostro cada día crecer esa semilla,
crear, soñar,
dejar todo surgir,
aparcando el miedo a sufrir...
Aunque aún no subas la escalera.... lo hagas más despacio.... no estemos en el mismo peldaño....o solo la mires desde abajo....
ES DIFICIL SABER SI EL MUNDO EN QUE VIVIMOS
ES SUEÑO O REALIDAD
TE QUIERO.

YO TE VOY A QUERER SIEMPRE. Y SI SE ACABA LA GASOLINA...ME MUERO
MIEDOS Y TEMORES
Confieso que no he vivido.
Subimos un nuevo peldaño en nuestra Escalera del Amor.
La teoría está bien (Filosofía) y la belleza también (Poesía), tanto la interior (Sinceridad) como la exterior , pero afectan sobre todo al pasado. Lo más ilusionante es el presente (Esperanza) y el Futuro (Amor). Claro que para llegar hasta él, habrá que aventurarse por un mar tenebroso de emociones y sentimientos (Miedos y temores).
Y cuando se es “tan así...” son múltiples.
A propósito. Es duro deshacerse del halo de sinceridad. He abierto el alma de par en par. Confieso que me llegaron al corazón los últimos comentarios de los amigos visitantes sobre mi forma de ser, de sentir y de decir.
Un paisaje interior cautivador... ¡Vaya! Hacía tiempo que no me decían nada tan bonito. Mmmmm, miento, hace poco me llamaron “cielo”, y me sentí como si estuviera allí.
Tranquilo, Rober, no cambiaré. Ah, por cierto, lo siento chaval pero ya estoy mayor, aunque no lo parezca. Y sobre mi trabajo... mi esfuerzo diario es buscar información, ordenarla, exponerla, redactarla, presentarla. Es un trabajo enriquecedor, muy variado. Soy una mezcla rara de archivero-escritor-periodista-fotografo-guionista-profesor. Soy documentalista. Un buscador de palabras e imágenes. Un ilusionista de la realidad. Un mago de la imaginación.
Sí, Blunt25, la imaginación es mi compañera...
A pesar de haberme desnudado en el post de ayer, he de confesar que siempre he ido por la vida algo acobardado, desde pequeño. Tal vez por inseguridad en cuanto al físico en la juventud (miope, con fimosis, propenso a los mareos, a los kilos de mas...), o por mi timidez natural, mi sencillez genética, un cierto espíritu conformista... el caso es que siempre he admirado a aquellos capaces de romper los lazos, de lanzarse al vacío, de luchar contra todo y contra todos con tal de sentirse vivos y comprometidos.
Sin embargo es una faceta mía que no anula sino más bien nubla otra parte de mi. Cuando desaparecen las nubes me siento capaz. Trato de ser distinto y para ello solo me hace falta el empuje adecuado. Este empuje pude tener nombre y apellidos, faldas, calzoncillos, aires nuevos o incentivos económicos, pero sobre todo debe tener gancho.
Sí, he de aceptarlo. Ayer en mi arranque de sinceridad ya comentaba que soy algo enamoradizo. Hoy anuncio que soy propenso a engancharme. (Aunque me adviertan sobre ello).
¿Qué significa? Que me es complicado renunciar al deseo, al sueño, al cariño... a pesar del miedo de un final, a sufrir, a sentirme mal.
Cuando me siento bien, con ilusión y ganas por algo o con alguien podría denominarse estar enganchado si aquello que me atrapa no me correspondiera o respirara distinto.
Pero hay que arriesgarse ¿no?. Aunque luego te duela tanto...
Después de todo siempre existe la posibilidad de que acaben por corresponderte o incluso lleguen a respirar al unísino.
¿Cuáles son los miedos? ¿Cuáles los temores?
Desde lo más recóndito de mi... confieso qué me angustia:
- Amar sin amor, sin complicidad, sin futuro...
- Amar por amar, sin pasión, sin mañana...
- La soledad, sin pareja, sin hijos...
- La infelicidad, el vacío interior, la insatisfacción...
- El peso de la vida, las ausencias, la enfermedad, la vejez...
- La paternidad. No envolver mi vida en otra. No ceder mi alma a otra.
No ver crecer. No otorgar mi legado...
- El sentido de culpabilidad. Como decía aquelcanalla: todos nos
sentimos culpables porque hubo un momento en que nos dimos
cuenta de que no éramos ni podíamos ofrecer al mundo un
tío “normal”. No somos así, somos distintos. Es cierto, canalla,
somos nuestro propio mundo, somos soberanos, y la culpa no es
un buen cetro para un rey. También a Hugo le gustaría ser capaz de
hacer que desaparezca el sentimiento de culpabilidad. (Ya ves, mi
cómplice, no eres el único...)
- Y me angustia cómo nos hacen sentir por ser como somos, canalla.
Porque no puedo ser egoísta, aunque mire hacia dentro y piense en
mi como algo importante.
Me es más fácil mirarle a los ojos, oir su voz, es tan importante para
mi...
También me angustia:
- Hacer el ridículo, fallar...
- La falta de valor, mi cobardía...
- Que me mientan, que me ataquen, que me hieran...
- Que me hagan llorar. Hacer llorar...
- Dar pena, caer mal...
- Que se aprovechen de mi.
- Los cambios bruscos, no buscados, no deseados...
- Mis neuras, mis comeduras de coco, mis noches sin dormir...
- La luz de las mentiras que se desvelan, el que dirán...
- La oscuridad de la verdad que se oculta, lo que no me atrevo a
decir...
Temo:
- Ser un problema para los demás. Como señalaba IpSSen, que a la persona que le dices “te quiero” le duela, que se sienta culpable...
- Que no me quieran como soy capaz de querer.
- Implicarme demasiado, como Blunt. Pero hay quien lo valora, y eso
es bueno.
- Que no valoren mi amor por encima de otros condicionantes.
- Que prefieran otro amor al mío.
- Sufrir y/o hacer sufrir.
- Que se aburran de mi. Que se cansen de mi.
- No estar a la altura.
- Que mi puntito de tristeza se refleje en las retinas de otro. Ver en su
retina que no le hago feliz...
- Mi infelicidad...
- Que gente como Nowhereman, por ejemplo, dejen de oir música
cuando mis palabras sonríen. Que no sonrían mis palabras... que
se apague la música....
- No vivir la vida que nos queda solo por no querer ver la realidad, ser
sinceros con nosotros mismos.
(Uff, es la primera vez que escribo pensando en dos).
He tenido que renunciar a mucho. Pero también es verdad que me han dado tanto... Igual tiene razón Hugo y somos mas fuertes de lo que aparentamos.
Desvelo que ahora vivo.
Pd: Otro temor es que mi estrella mas brillante del firmamento (ha escalado tres puestos) se asuste.
O lo que es peor, que prefiera el ascensor.
Hoy será mi censor Hays particular.
Subimos un nuevo peldaño en nuestra Escalera del Amor.
La teoría está bien (Filosofía) y la belleza también (Poesía), tanto la interior (Sinceridad) como la exterior , pero afectan sobre todo al pasado. Lo más ilusionante es el presente (Esperanza) y el Futuro (Amor). Claro que para llegar hasta él, habrá que aventurarse por un mar tenebroso de emociones y sentimientos (Miedos y temores).
Y cuando se es “tan así...” son múltiples.
A propósito. Es duro deshacerse del halo de sinceridad. He abierto el alma de par en par. Confieso que me llegaron al corazón los últimos comentarios de los amigos visitantes sobre mi forma de ser, de sentir y de decir.
Un paisaje interior cautivador... ¡Vaya! Hacía tiempo que no me decían nada tan bonito. Mmmmm, miento, hace poco me llamaron “cielo”, y me sentí como si estuviera allí.
Tranquilo, Rober, no cambiaré. Ah, por cierto, lo siento chaval pero ya estoy mayor, aunque no lo parezca. Y sobre mi trabajo... mi esfuerzo diario es buscar información, ordenarla, exponerla, redactarla, presentarla. Es un trabajo enriquecedor, muy variado. Soy una mezcla rara de archivero-escritor-periodista-fotografo-guionista-profesor. Soy documentalista. Un buscador de palabras e imágenes. Un ilusionista de la realidad. Un mago de la imaginación.
Sí, Blunt25, la imaginación es mi compañera...
A pesar de haberme desnudado en el post de ayer, he de confesar que siempre he ido por la vida algo acobardado, desde pequeño. Tal vez por inseguridad en cuanto al físico en la juventud (miope, con fimosis, propenso a los mareos, a los kilos de mas...), o por mi timidez natural, mi sencillez genética, un cierto espíritu conformista... el caso es que siempre he admirado a aquellos capaces de romper los lazos, de lanzarse al vacío, de luchar contra todo y contra todos con tal de sentirse vivos y comprometidos.
Sin embargo es una faceta mía que no anula sino más bien nubla otra parte de mi. Cuando desaparecen las nubes me siento capaz. Trato de ser distinto y para ello solo me hace falta el empuje adecuado. Este empuje pude tener nombre y apellidos, faldas, calzoncillos, aires nuevos o incentivos económicos, pero sobre todo debe tener gancho.
Sí, he de aceptarlo. Ayer en mi arranque de sinceridad ya comentaba que soy algo enamoradizo. Hoy anuncio que soy propenso a engancharme. (Aunque me adviertan sobre ello).
¿Qué significa? Que me es complicado renunciar al deseo, al sueño, al cariño... a pesar del miedo de un final, a sufrir, a sentirme mal.
Cuando me siento bien, con ilusión y ganas por algo o con alguien podría denominarse estar enganchado si aquello que me atrapa no me correspondiera o respirara distinto.
Pero hay que arriesgarse ¿no?. Aunque luego te duela tanto...
Después de todo siempre existe la posibilidad de que acaben por corresponderte o incluso lleguen a respirar al unísino.
¿Cuáles son los miedos? ¿Cuáles los temores?
Desde lo más recóndito de mi... confieso qué me angustia:
- Amar sin amor, sin complicidad, sin futuro...
- Amar por amar, sin pasión, sin mañana...
- La soledad, sin pareja, sin hijos...
- La infelicidad, el vacío interior, la insatisfacción...
- El peso de la vida, las ausencias, la enfermedad, la vejez...
- La paternidad. No envolver mi vida en otra. No ceder mi alma a otra.
No ver crecer. No otorgar mi legado...
- El sentido de culpabilidad. Como decía aquelcanalla: todos nos
sentimos culpables porque hubo un momento en que nos dimos
cuenta de que no éramos ni podíamos ofrecer al mundo un
tío “normal”. No somos así, somos distintos. Es cierto, canalla,
somos nuestro propio mundo, somos soberanos, y la culpa no es
un buen cetro para un rey. También a Hugo le gustaría ser capaz de
hacer que desaparezca el sentimiento de culpabilidad. (Ya ves, mi
cómplice, no eres el único...)
- Y me angustia cómo nos hacen sentir por ser como somos, canalla.
Porque no puedo ser egoísta, aunque mire hacia dentro y piense en
mi como algo importante.
Me es más fácil mirarle a los ojos, oir su voz, es tan importante para
mi...
También me angustia:
- Hacer el ridículo, fallar...
- La falta de valor, mi cobardía...
- Que me mientan, que me ataquen, que me hieran...
- Que me hagan llorar. Hacer llorar...
- Dar pena, caer mal...
- Que se aprovechen de mi.
- Los cambios bruscos, no buscados, no deseados...
- Mis neuras, mis comeduras de coco, mis noches sin dormir...
- La luz de las mentiras que se desvelan, el que dirán...
- La oscuridad de la verdad que se oculta, lo que no me atrevo a
decir...
Temo:
- Ser un problema para los demás. Como señalaba IpSSen, que a la persona que le dices “te quiero” le duela, que se sienta culpable...
- Que no me quieran como soy capaz de querer.
- Implicarme demasiado, como Blunt. Pero hay quien lo valora, y eso
es bueno.
- Que no valoren mi amor por encima de otros condicionantes.
- Que prefieran otro amor al mío.
- Sufrir y/o hacer sufrir.
- Que se aburran de mi. Que se cansen de mi.
- No estar a la altura.
- Que mi puntito de tristeza se refleje en las retinas de otro. Ver en su
retina que no le hago feliz...
- Mi infelicidad...
- Que gente como Nowhereman, por ejemplo, dejen de oir música
cuando mis palabras sonríen. Que no sonrían mis palabras... que
se apague la música....
- No vivir la vida que nos queda solo por no querer ver la realidad, ser
sinceros con nosotros mismos.
(Uff, es la primera vez que escribo pensando en dos).
He tenido que renunciar a mucho. Pero también es verdad que me han dado tanto... Igual tiene razón Hugo y somos mas fuertes de lo que aparentamos.
Desvelo que ahora vivo.
Pd: Otro temor es que mi estrella mas brillante del firmamento (ha escalado tres puestos) se asuste.
O lo que es peor, que prefiera el ascensor.
Hoy será mi censor Hays particular.
SINCERIDAD Y ESPERANZA
Tras algunos de mis posts de estos días más cercanos...
Rober, pensaba que era amor...
Robin afirmaba, asimismo, “Eso se llama amor”...
Quijote, en su línea televisiva, lo relacionó con aquel concurso del entrañable Jesús Puente -que pedazo de actor, por cierto- Lo que necesitas es amor y escribió “Si el amor llama a tu puerta”...
Nowhereman lo preguntaba abiertamente ¿¿¿¿Enis, te estás enamorando????
IpSSen lo afirmaba rotundamente: Te estas enamorando!!! Y acaba por preguntarlo más rotundo aún: ¿pero entonces estas enamorado o no?
Este es el segundo peldaño de la Escalera del amor. Donde se encuentran la Sinceridad y la Esperanza.
Seré sincero, pues.
Como decía JuanSe ¿a quien no le gustaría que su "historia" se escribiera con un príncipe azul y un final feliz??
El lenguaje escrito tiene la maravillosa cualidad de poder llevarnos a mundos maravillosos, de expresarnos los más íntimos pensamientos o incluso de describir las mas intensas emociones... efectivamente. Agradezco que me vean capaz de cruzar el alma humana y captar la esencia de cada uno...
Sí, Rober, me gano la vida con las palabras. Soy un contador de historias. Dejémoslo así. Celebro que te gusten mis versos.
Y... sí, estudié letras puras. Ya comenté que odio las matemáticas ¿verdad?
Aún así, tengo que reconocer que el esfuerzo valió la pena, y acabé por aprobarlas con el tiempo con muy buena nota, y entendiéndolas, que es lo más importante.
Quizás por eso entendí muy bien a Nowhereman cuando me comentó que la felicidad es un sumatorio de momentos alegres y que la melancolía, la tristeza, entraría en la fórmula restando o incluso dividiendo... Esto acabó por hacerme pensar en Osho y su visión de lo positivo y la negatividad que comentaba anoche.
Siguiendo con el buenazo de Nowhereman (por cierto, dónde andará que hace tiempo que no dice nada).... me comentaba en un correo que “Un problema teórico se resuelve cuando se conoce la solución. Pero un problema práctico no se resuelve cuando sabes la solución sino cuando la pones en práctica”...
Ay, de verdad, mis queridos comentaristas, visitantes, blogeros... sois todos unos filósofos. ¿Quién necesita a tipos como Osho en su vida? Solo tienes que escribir o leer o comentar un blog... porque al hacerlo ya estás compartiendo.
Y compartir es amar, os recuerdo.
Sigamos siendo sinceros....
Sí, Hugo, me enamora haberme dado cuenta de que arriesgarse a veces es muy bueno. Precisamente porque he de confesar que soy muy cobarde. Nunca he sido de los que se echan fácilmente hacia adelante. Ains... esos miedos. Mañana los comentaremos.
Me arriesgo al ser tan sincero, supongo.
He de reconocer que en estos últimos días me he lanzado a la aventura de forma placentera y sin saber exactamente que me motivaba. Bueno, sí que lo se, la voz y los ojos...
He iniciado mi libretita de tiempo vivido.
Haciendo balance del pasado llego a la conclusión de que me he sentido muy solo en la vida, y muy incomprendido. Los que ya pasamos de los 30 hemos vivido unos tiempos que los pocoveinteañeros de ahora desconocen y alucinarían si se los encontrarán por el camino, con sus carencias, insatisfacciones, y vacíos .
El armario, por muy abierto que aquí aparezca, es fruto de esa época vivida, de esa educación recibida. De la Sevilla provinciana y acomodada que me tocó recorrer -tan hermosa y abierta al mundo como tan opaca y cerrada al tiempo- lejos del espíritu libre de Madrid, Barcelona u otras grandes ciudades.
Decía Cernuda en el Ocnos que os presenté hace unos días... “Hay destinos humanos ligados con un lugar o con un paisaje”. El mío siempre estuvo ligado a Sevilla. A sus gentes, a sus barrios, a sus fiestas, a sus tradiciones, a su luz, su aroma, su color, su esencia... Aquí nací y aquí he vivido. A todo ello canté. Todo esto muestro. Mi pluma es su espejo. Mi mirada su estampa.
Mi infancia son recuerdos de un patio sevillano... un naranjo, una vida en familia, un colegio católico, una Hermandad y un barrio, una azotea con macetas, una playa, un jugar al escondite, un precoz despertar al sexo, un tardío viaje hacia el amor, traumas, complejos infantiles, timidez, amistad, sencillez, pérdida y llanto. La juventud compartió similares recuerdos, y trajo cambios físicos, desamor, decepción, dolor, soledad... Pero también experiencias, aventuras viajes, amores, amistades, compañeros, trabajo, ilusiones, sueños, deseos, esperanzas...
No pierdo la esperanza de encontrarme bien conmigo mismo, de hallar mi camino, de saberme acertado en la senda, de encontrar compañía, de un futuro en común, de alejarme del miedo y la inseguridad, de ser feliz...
De que todo sea color esperanza...
Aún soy aquel niño que iba a Misa pero leía el Nuevo Vale, y aquel estudiante de instituto que bailaba sevillanas pero lloraba sobre la almohada, y aquel universitario que suspiraba por las chicas mientras miraba de reojo a los chicos.
Soy el resultado de una cultura conservadora, de una mentalidad de posguerra, del sentido común y de la mesura. Mi herencia fue cariño y sentimiento. ¿Pero a quien pasaré la mia?
Triste pasado e incierto futuro.
Soy fruto de un mirar tras las persianas el ir y venir de otros. De vivir la vida que escribían o interpretaban otros. De conformarme. Del llanto y la pena. De la esperanza nunca perdida. De lo bueno encontrando y nunca aprovechado. De buscar...de decir...
Y ahora vivo de lo inesperado.
El presente es repentinamente hermoso.
Soy sincero.
Me atrevo a definirme como fiel, noble, buena gente.
Muy amigo de mis amigos -leal- buen compañero. Cariñoso, romántico (arisco a veces para defenderme). Entregado. Generoso, desprendido, acogedor....
Suelo ser prudente, discreto, y sencillo. Hablador. Juguetón. Ocurrente.
Siempre fui confiado, demasiado confiado. Manta de palos. Hombro en el que llorar. Apoyo.
Cariño y refugio... ¿encanto?
Agradezco los consejos, pero soy consciente de que uno tiene que cometer sus propios errores, aprender de ellos. Y de los aciertos.
Soy miedoso. Nervioso. Curioso.
Enamoradizo.
Soy muy normal.
Me gusta escuchar. (Estarás de acuerdo conmigo, Leviatán).
Me han hecho sufrir. He hecho sufrir (lo que peor llevo).
Temo volver a sufrir (pero hay que arriesgarse ¿verdad Hugito?) y admiro el valor (¿eh, Alexander?)
Insatisfecho.
Infeliz.
Buscador.
Cambiante.
Así soy. Sinceramente tuyo...
Rober, pensaba que era amor...
Robin afirmaba, asimismo, “Eso se llama amor”...
Quijote, en su línea televisiva, lo relacionó con aquel concurso del entrañable Jesús Puente -que pedazo de actor, por cierto- Lo que necesitas es amor y escribió “Si el amor llama a tu puerta”...
Nowhereman lo preguntaba abiertamente ¿¿¿¿Enis, te estás enamorando????
IpSSen lo afirmaba rotundamente: Te estas enamorando!!! Y acaba por preguntarlo más rotundo aún: ¿pero entonces estas enamorado o no?
Este es el segundo peldaño de la Escalera del amor. Donde se encuentran la Sinceridad y la Esperanza.
Seré sincero, pues.
Como decía JuanSe ¿a quien no le gustaría que su "historia" se escribiera con un príncipe azul y un final feliz??
El lenguaje escrito tiene la maravillosa cualidad de poder llevarnos a mundos maravillosos, de expresarnos los más íntimos pensamientos o incluso de describir las mas intensas emociones... efectivamente. Agradezco que me vean capaz de cruzar el alma humana y captar la esencia de cada uno...
Sí, Rober, me gano la vida con las palabras. Soy un contador de historias. Dejémoslo así. Celebro que te gusten mis versos.
Y... sí, estudié letras puras. Ya comenté que odio las matemáticas ¿verdad?
Aún así, tengo que reconocer que el esfuerzo valió la pena, y acabé por aprobarlas con el tiempo con muy buena nota, y entendiéndolas, que es lo más importante.
Quizás por eso entendí muy bien a Nowhereman cuando me comentó que la felicidad es un sumatorio de momentos alegres y que la melancolía, la tristeza, entraría en la fórmula restando o incluso dividiendo... Esto acabó por hacerme pensar en Osho y su visión de lo positivo y la negatividad que comentaba anoche.
Siguiendo con el buenazo de Nowhereman (por cierto, dónde andará que hace tiempo que no dice nada).... me comentaba en un correo que “Un problema teórico se resuelve cuando se conoce la solución. Pero un problema práctico no se resuelve cuando sabes la solución sino cuando la pones en práctica”...
Ay, de verdad, mis queridos comentaristas, visitantes, blogeros... sois todos unos filósofos. ¿Quién necesita a tipos como Osho en su vida? Solo tienes que escribir o leer o comentar un blog... porque al hacerlo ya estás compartiendo.
Y compartir es amar, os recuerdo.
Sigamos siendo sinceros....
Sí, Hugo, me enamora haberme dado cuenta de que arriesgarse a veces es muy bueno. Precisamente porque he de confesar que soy muy cobarde. Nunca he sido de los que se echan fácilmente hacia adelante. Ains... esos miedos. Mañana los comentaremos.
Me arriesgo al ser tan sincero, supongo.
He de reconocer que en estos últimos días me he lanzado a la aventura de forma placentera y sin saber exactamente que me motivaba. Bueno, sí que lo se, la voz y los ojos...
He iniciado mi libretita de tiempo vivido.
Haciendo balance del pasado llego a la conclusión de que me he sentido muy solo en la vida, y muy incomprendido. Los que ya pasamos de los 30 hemos vivido unos tiempos que los pocoveinteañeros de ahora desconocen y alucinarían si se los encontrarán por el camino, con sus carencias, insatisfacciones, y vacíos .
El armario, por muy abierto que aquí aparezca, es fruto de esa época vivida, de esa educación recibida. De la Sevilla provinciana y acomodada que me tocó recorrer -tan hermosa y abierta al mundo como tan opaca y cerrada al tiempo- lejos del espíritu libre de Madrid, Barcelona u otras grandes ciudades.
Decía Cernuda en el Ocnos que os presenté hace unos días... “Hay destinos humanos ligados con un lugar o con un paisaje”. El mío siempre estuvo ligado a Sevilla. A sus gentes, a sus barrios, a sus fiestas, a sus tradiciones, a su luz, su aroma, su color, su esencia... Aquí nací y aquí he vivido. A todo ello canté. Todo esto muestro. Mi pluma es su espejo. Mi mirada su estampa.
Mi infancia son recuerdos de un patio sevillano... un naranjo, una vida en familia, un colegio católico, una Hermandad y un barrio, una azotea con macetas, una playa, un jugar al escondite, un precoz despertar al sexo, un tardío viaje hacia el amor, traumas, complejos infantiles, timidez, amistad, sencillez, pérdida y llanto. La juventud compartió similares recuerdos, y trajo cambios físicos, desamor, decepción, dolor, soledad... Pero también experiencias, aventuras viajes, amores, amistades, compañeros, trabajo, ilusiones, sueños, deseos, esperanzas...
No pierdo la esperanza de encontrarme bien conmigo mismo, de hallar mi camino, de saberme acertado en la senda, de encontrar compañía, de un futuro en común, de alejarme del miedo y la inseguridad, de ser feliz...
De que todo sea color esperanza...
Aún soy aquel niño que iba a Misa pero leía el Nuevo Vale, y aquel estudiante de instituto que bailaba sevillanas pero lloraba sobre la almohada, y aquel universitario que suspiraba por las chicas mientras miraba de reojo a los chicos.
Soy el resultado de una cultura conservadora, de una mentalidad de posguerra, del sentido común y de la mesura. Mi herencia fue cariño y sentimiento. ¿Pero a quien pasaré la mia?
Triste pasado e incierto futuro.
Soy fruto de un mirar tras las persianas el ir y venir de otros. De vivir la vida que escribían o interpretaban otros. De conformarme. Del llanto y la pena. De la esperanza nunca perdida. De lo bueno encontrando y nunca aprovechado. De buscar...de decir...
Y ahora vivo de lo inesperado.
El presente es repentinamente hermoso.
Soy sincero.
Me atrevo a definirme como fiel, noble, buena gente.
Muy amigo de mis amigos -leal- buen compañero. Cariñoso, romántico (arisco a veces para defenderme). Entregado. Generoso, desprendido, acogedor....
Suelo ser prudente, discreto, y sencillo. Hablador. Juguetón. Ocurrente.
Siempre fui confiado, demasiado confiado. Manta de palos. Hombro en el que llorar. Apoyo.
Cariño y refugio... ¿encanto?
Agradezco los consejos, pero soy consciente de que uno tiene que cometer sus propios errores, aprender de ellos. Y de los aciertos.
Soy miedoso. Nervioso. Curioso.
Enamoradizo.
Soy muy normal.
Me gusta escuchar. (Estarás de acuerdo conmigo, Leviatán).
Me han hecho sufrir. He hecho sufrir (lo que peor llevo).
Temo volver a sufrir (pero hay que arriesgarse ¿verdad Hugito?) y admiro el valor (¿eh, Alexander?)
Insatisfecho.
Infeliz.
Buscador.
Cambiante.
Así soy. Sinceramente tuyo...
LA ESCALERA DEL AMOR
Os invito a que estos días subáis conmigo La escalera del amor.
En el mundo de los sueños, el significado principal de la escalera es “Ascenso y descenso de nuestro estado psíquico, y con ello la felicidad material y moral”.
Estoy dispuesto a subir los peldaños hasta el final.
Hoy miércoles, se nos hará placentera la subida gracias a la Filosofía y la Poesía.
Mañana jueves, contaremos con la Sinceridad y la Esperanza.
El viernes haremos frente a los Miedos y a las Dudas.
El sábado: La respuesta a IpSSen y a otros mas...
...a mi mismo.
Ya lo decía Amandarina el otro día en su comentario a uno de los posts: “creo que estás en un proceso de "búsqueda...(y no era precisamente en referencia al buscador de Jorge Bucay que nos contaba Nowhereman ¿o fue Agarimo?)”.
Reflexiono.
Si alguien busca es porque se siente incompleto, no esta satisfecho con lo que tiene, o necesita un cambio.
Yo hace unos meses que necesitaba un cambio en mi vida.
No me sentía feliz.
Tras el dolor de la pérdida de los padres, los complicados retos del trabajo, y la incomprensible pero insatisfecha relación emocional junto a una magnífica mujer, me veía...
-viviendo solo buscando el sentido de mi vida
-trabajando poco para ganar lo suficiente y poder tener tiempo para
buscar el sentido de mi vida
-separándome de mi ex para buscar en total libertad el sentido de mi
vida.
Buscando descubrí a Osho en uno de mis viajes por Internet.
Se define como cambiante, y me identifico con esta expresión. (Sumándola a la del otro día de "buscador").
Todo un personaje.
Mas que un filósofo se define como poeta. Y ya sabéis lo que me gustan a mi unas letras...
Osho, por ejemplo, se muestra de acuerdo con Herácklito en que no puedes mojarte dos veces en el mismo río. Es decir, que no te puedes encontrar con la misma persona dos veces. E incluso va un poco más lejos, él piensa que no puedes mojarte en el mismo río ni siquiera una sola vez.
Trasladándolo de nuevo al mundo del hombre, quiere decir que no puedes encontrarte a la misma persona ni siquiera una vez porque cuando te la estás encontrando, él está cambiando, tú estás cambiando, el mundo entero está cambiando.
Reflexiono: ¿Y que es lo que hace cambiar el mundo?
Pues... el AMOR.
Siguiendo con Osho:
El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el amor, te lo has perdido. Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad. Te has equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente sin no has conocido la experiencia suprema.
Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.
El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.
Si piensas demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible en una persona obsesionada con el pensar, porque poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.
El segundo paso hacia el amor es: aprender a transformar tus venenos en miel...
El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos (celos, rabia, manipulación, posesión, violencia, etc), la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo.
Por lo tanto hay que aprender a transformar los venenos en miel. Sólo se necesita paciencia.
La negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen.
Sólo hay que esperar. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo. Es el momento de hacer algo. Pero no hay que forzar a la positividad. Hay que dejar que llegue a su tiempo. Este es el secreto.
Y tercero: comparte.
Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas.
El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.
Reflexiono: Compartir es AMAR.
Jorge Luis Borges dijo:
"Dale aquello que es sagrado a los perros.
Arroja las perlas a los puercos
porque lo que importa es dar".
Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas.
Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Así pues solo tienes aquello que has compartido.
El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.
Para Osho, y estoy de acuerdo, cuanto más compartas, más surgirá de tu interior.
Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia.
El agua que corre es fresca... el amor que fluye es fresco.
Así que el tercer paso hacia el amor es compartir las cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.
Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Y si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos. Lo que importa es dar.
Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó... pudo haberlo hecho.
Mañana espero compartir con vosotros... Sinceridad y Esperanza.
En el mundo de los sueños, el significado principal de la escalera es “Ascenso y descenso de nuestro estado psíquico, y con ello la felicidad material y moral”.
Estoy dispuesto a subir los peldaños hasta el final.
Hoy miércoles, se nos hará placentera la subida gracias a la Filosofía y la Poesía.
Mañana jueves, contaremos con la Sinceridad y la Esperanza.
El viernes haremos frente a los Miedos y a las Dudas.
El sábado: La respuesta a IpSSen y a otros mas...
...a mi mismo.
Ya lo decía Amandarina el otro día en su comentario a uno de los posts: “creo que estás en un proceso de "búsqueda...(y no era precisamente en referencia al buscador de Jorge Bucay que nos contaba Nowhereman ¿o fue Agarimo?)”.
Reflexiono.
Si alguien busca es porque se siente incompleto, no esta satisfecho con lo que tiene, o necesita un cambio.
Yo hace unos meses que necesitaba un cambio en mi vida.
No me sentía feliz.
Tras el dolor de la pérdida de los padres, los complicados retos del trabajo, y la incomprensible pero insatisfecha relación emocional junto a una magnífica mujer, me veía...
-viviendo solo buscando el sentido de mi vida
-trabajando poco para ganar lo suficiente y poder tener tiempo para
buscar el sentido de mi vida
-separándome de mi ex para buscar en total libertad el sentido de mi
vida.
Buscando descubrí a Osho en uno de mis viajes por Internet.Se define como cambiante, y me identifico con esta expresión. (Sumándola a la del otro día de "buscador").
Todo un personaje.
Mas que un filósofo se define como poeta. Y ya sabéis lo que me gustan a mi unas letras...
Osho, por ejemplo, se muestra de acuerdo con Herácklito en que no puedes mojarte dos veces en el mismo río. Es decir, que no te puedes encontrar con la misma persona dos veces. E incluso va un poco más lejos, él piensa que no puedes mojarte en el mismo río ni siquiera una sola vez.
Trasladándolo de nuevo al mundo del hombre, quiere decir que no puedes encontrarte a la misma persona ni siquiera una vez porque cuando te la estás encontrando, él está cambiando, tú estás cambiando, el mundo entero está cambiando.
Reflexiono: ¿Y que es lo que hace cambiar el mundo?
Pues... el AMOR.
Siguiendo con Osho:
El amor es la unión, el encuentro orgásmico de la muerte y la vida. Si no has conocido el amor, te lo has perdido. Naciste, viviste y moriste, pero perdiste la oportunidad. Te has equivocado tremendamente, totalmente, absolutamente sin no has conocido la experiencia suprema.
Para alcanzarlo, hay cuatro pasos que debes recordar.
El primero: estar aquí y ahora, porque el amor sólo es posible en el "aquí-ahora". No puedes amar en el pasado. Muchas personas viven simplemente de recuerdos, amaron en el pasado. Y hay otros que aman en el futuro; eso tampoco se puede hacer. El pasado y el futuro son las formas de evitar al amor.Si piensas demasiado—y pensar es siempre o del pasado, o del futuro—tus energías se separarán de tus sentimientos. Sentir es estar aquí-ahora. Si tus energías se mueven en función del pensar, entonces no tendrás suficientes energías para adentrarte en los sentimientos y el amor no será posible en una persona obsesionada con el pensar, porque poco a poco se olvida completamente de que también tiene un corazón.
El segundo paso hacia el amor es: aprender a transformar tus venenos en miel...
El amor es la escalera entre el cielo y el infierno, pero la escalera siempre tiene dos caminos: puedes subir o bajar. Si existen venenos (celos, rabia, manipulación, posesión, violencia, etc), la escalera te llevará hacia abajo. Entrarás en el infierno y no en el cielo. Y en vez de alcanzar una melodía tu vida será un estruendo.
Por lo tanto hay que aprender a transformar los venenos en miel. Sólo se necesita paciencia.
La negatividad genera más negatividad. La negatividad provoca más negatividad, la furia crea más furia, la hostilidad crea más hostilidad y las cosas siguen y siguen y siguen.
Sólo hay que esperar. Si esperas y haces las cosas sin prisa, un día te sorprenderás al ver el cambio interno. Entonces estarás en un estado de ánimo positivo: el ánimo creativo. Es el momento de hacer algo. Pero no hay que forzar a la positividad. Hay que dejar que llegue a su tiempo. Este es el secreto.
Y tercero: comparte.
Cuando tengas algo negativo, guárdalo para ti. Cuando tengas algo positivo, compártelo. La gente, comúnmente, comparte sus negatividades, no comparte sus experiencias positivas. El tercer paso es compartir la positividad. Esto hará que tu amor fluya como un río y hará que surja de tu corazón. El dilema de tu corazón empezará a cambiar cuando compartas.
Reflexiono: Compartir es AMAR.
Jorge Luis Borges dijo:
"Dale aquello que es sagrado a los perros.
Arroja las perlas a los puercos
porque lo que importa es dar".
Lo que importa no es lo que estás dando: perlas, santidad y amor, ni a quién se lo estás dando. Eso no es importante. Lo importante es que estés dando. Da cuanto tengas.
Gurdjieff solía decir: "Todo lo que acumulé, lo perdí y todo lo que di, es mío. Todo aquello que di aún lo tengo, y todo lo que acumulé se perdió, se fue." Así pues solo tienes aquello que has compartido.
El amor no es una propiedad para ser guardada; es un resplandor, es una fragancia para ser compartida. Cuanto más compartas, más tendrás; cuanto menos compartas, menos tendrás.
Para Osho, y estoy de acuerdo, cuanto más compartas, más surgirá de tu interior.
Saca agua del pozo y más agua fresca fluirá hacia él. Deja de sacar agua, cierra el pozo, sé un miserable y cesará de manar. Poco a poco las fuentes morirán, se bloquearán y el agua que está en el pozo se corromperá, se volverá rancia y sucia.
El agua que corre es fresca... el amor que fluye es fresco.Así que el tercer paso hacia el amor es compartir las cosas positivas, compartir tu vida, compartir todo lo que tengas. Todo lo bello que tengas, no lo escondas.
Comparte tu sabiduría, comparte tu oración, tu amor, tu felicidad, tu gozo; comparte. Y si no encuentras a nadie, comparte con los perros, pero comparte. Con las rocas, pero comparte. Cuando tengas perlas, espárcelas. No te preocupes si las das a los puercos o a los santos. Lo que importa es dar.
Y cuando des, no te preocupes por si serás correspondido o no, no esperes ni tan siquiera las gracias. Siéntete agradecido a la persona que te permitió compartir algo con ella. No esperes en el fondo de tu corazón que él tenga que sentirse agradecido porque compartiste algo con él. No, siéntete agradecido porque él estuvo dispuesto a escucharte, a compartir un poco de energía contigo, porque estuvo dispuesto a escuchar tu canción, dispuesto a ver tu danza, porque cuando fuiste hacia él a darle no te rechazó... pudo haberlo hecho.
Mañana espero compartir con vosotros... Sinceridad y Esperanza.
LOS OJOS Y LA VOZ
Lo que el hombre es, si algo es, a los ojos y en la voz asoma; tanto, que pueden ganar a quien los mira o los escucha. Hasta el cuerpo hermoso, por hermoso que sea, le hace falta algo más: una chispa de luz, un eco de música. ¡Perderse en una voz, quemarse en unos ojos! ¿Quién no lo ha deseado una vez?Luis Cernuda.
Tendré que responder ¿verdad, IpSSen?
No has sido el único. Otros lo han preguntado o incluso afirmado tras leer los post desde el 28 de marzo.
El amor...
De momento solo puedo confesar que me pierdo en su voz. Y que si me asomo a su mirada... me quemo.
Siento en mi fuegos artificiales y sinfonías.
Prometo intentar sincerarme el próximo sábado. Dadme unos días para meditar, reflexionar, analizar mi interior.
Volverle a mirar. Oir su voz.
SOY "TAN ASI"...
Hoy ha sido uno de esos días...
Hablé con un amigo al que veo estresado desde hace tiempo. Soy “tan así” que si pudiera le haría yo el trabajo. Pero me temo que no le sirvo mucho de ayuda. Excepto para animarle, para escucharle, para intentar hacerle reir, para compartir confidencias y para que sienta que me preocupo por él. Es un buen tío, de los que conoces pocos en la vida.
No quiero perderle. Ya perdí a muchos amigos íntimos por el camino de mi vida. Y duelen tanto como los amores fallidos, a veces más, incluso. Igual confundo amistad y amor fácilmente -lo que hace complicado las relaciones- pero como soy “tan así” me resulta difícil ver con claridad y evitar los sentimientos hacia los que me rodean.
Hoy, además, he vuelto al gimnasio, tras varias semanas que faltaba. Y no estoy muy cansado, a pesar de todo. Supongo que influye el ejercicio del fin de semana, je, je. Pero como soy “tan así” me entrego de tal manera a todo que aun acabando sudado perdido estoy hasta guapo. Eso dicen.
Asimismo, ya me han dado vía libre para mis vacaciones de Semana Santa, aunque me temo que no podré aprovecharlas como en realidad desearía. Al menos espero poder estar algo mas de tiempo con alguien tan especial que pienso casi es un sueño. Como soy “tan así”... prefiero no creérmelo. Pero me encanta.
No suelo tener suerte. O eso creía.
Temo tener razón.
He hablado con el niño. Se ha alegrado tanto de mi nuevo estado de ánimo que casi me ha hecho llorar.
¿He dicho que soy un llorón? Pues lo digo. Soy “tan así” que lloro por todo.
Soy de los que lloran en el cine; ante cualquier escena que veo en plena calle y me encoge el corazón; escuchando una banda sonora; leyendo un libro; al recordar algo que duele o emociona; o simplemente por desahogo.
Soy capaz incluso de llorar de felicidad.
Llamadme sensiblón. He dicho sensiblón, no maricón. Como sois...
Podría decirse que soy extremadamente sensible. Para lo bueno y para lo malo. Por eso me siento tan bien cuando estoy bien, y sin embargo es tan fácil hacerme daño. Y mira que me han hecho daño. Me resulta difícil sentir rencor por quien me provoca dolor. Lo justifico, lo comprendo, lo excuso...
Leyendo esto, y ahora que lo pieso, mmmmmm....., llamadme mejor gilipollas.
Aunque reconozco que son las ausencias las que me ocasionan mas llanto. La ausencia de los seres queridos, la de los seres que te decepcionan, y la de los seres con los que sueñas. Las primeras son las mas sentidas en el corazón, las segundas las mas frecuentes y menos permanentes, y las últimas las mas sencillas de evitar, basta con dejar el sueño y hacerlo realidad.
Ya he comentado que los últimos días han significado para mi la consecución de un sueño. Soy “tan así”...
Hice buenas migas con un amigo especial, un cómplice en los sentimientos y los pensamientos. Y por otra parte he sido partícipe de un encuentro, también especial, con quien conseguí una unión perfecta en cuerpo y espíritu.
¿Qué mas podría pedir?
Dejar de ser “tan así”. Igual no les gusta.
PD. Gracias a todos por los comentarios y por los inmerecidos elogios. Me seguiré esforzando como buscador...
Hablé con un amigo al que veo estresado desde hace tiempo. Soy “tan así” que si pudiera le haría yo el trabajo. Pero me temo que no le sirvo mucho de ayuda. Excepto para animarle, para escucharle, para intentar hacerle reir, para compartir confidencias y para que sienta que me preocupo por él. Es un buen tío, de los que conoces pocos en la vida.
No quiero perderle. Ya perdí a muchos amigos íntimos por el camino de mi vida. Y duelen tanto como los amores fallidos, a veces más, incluso. Igual confundo amistad y amor fácilmente -lo que hace complicado las relaciones- pero como soy “tan así” me resulta difícil ver con claridad y evitar los sentimientos hacia los que me rodean.
Hoy, además, he vuelto al gimnasio, tras varias semanas que faltaba. Y no estoy muy cansado, a pesar de todo. Supongo que influye el ejercicio del fin de semana, je, je. Pero como soy “tan así” me entrego de tal manera a todo que aun acabando sudado perdido estoy hasta guapo. Eso dicen.
Asimismo, ya me han dado vía libre para mis vacaciones de Semana Santa, aunque me temo que no podré aprovecharlas como en realidad desearía. Al menos espero poder estar algo mas de tiempo con alguien tan especial que pienso casi es un sueño. Como soy “tan así”... prefiero no creérmelo. Pero me encanta.
No suelo tener suerte. O eso creía.
Temo tener razón.
He hablado con el niño. Se ha alegrado tanto de mi nuevo estado de ánimo que casi me ha hecho llorar.
¿He dicho que soy un llorón? Pues lo digo. Soy “tan así” que lloro por todo. Soy de los que lloran en el cine; ante cualquier escena que veo en plena calle y me encoge el corazón; escuchando una banda sonora; leyendo un libro; al recordar algo que duele o emociona; o simplemente por desahogo.
Soy capaz incluso de llorar de felicidad.
Llamadme sensiblón. He dicho sensiblón, no maricón. Como sois...
Podría decirse que soy extremadamente sensible. Para lo bueno y para lo malo. Por eso me siento tan bien cuando estoy bien, y sin embargo es tan fácil hacerme daño. Y mira que me han hecho daño. Me resulta difícil sentir rencor por quien me provoca dolor. Lo justifico, lo comprendo, lo excuso...
Leyendo esto, y ahora que lo pieso, mmmmmm....., llamadme mejor gilipollas.
Aunque reconozco que son las ausencias las que me ocasionan mas llanto. La ausencia de los seres queridos, la de los seres que te decepcionan, y la de los seres con los que sueñas. Las primeras son las mas sentidas en el corazón, las segundas las mas frecuentes y menos permanentes, y las últimas las mas sencillas de evitar, basta con dejar el sueño y hacerlo realidad.
Ya he comentado que los últimos días han significado para mi la consecución de un sueño. Soy “tan así”...
Hice buenas migas con un amigo especial, un cómplice en los sentimientos y los pensamientos. Y por otra parte he sido partícipe de un encuentro, también especial, con quien conseguí una unión perfecta en cuerpo y espíritu.
¿Qué mas podría pedir?
Dejar de ser “tan así”. Igual no les gusta.
PD. Gracias a todos por los comentarios y por los inmerecidos elogios. Me seguiré esforzando como buscador...
EL BUSCADOR
Me resulta enormemente satisfactorio que los amigos blogeros sean capaces de ver más allá de las simples palabras, y se dejen llevar por los mensajes, seducir por las metáforas y divertirse con los juegos de palabras que componen mis posts.
Hablando de palabras, una me ha resultado especialmente llamativa en estos días: AGARIMO. De origen gallego, en realidad tiene varias acepciones en la rica y hermosa lengua galega. Se la escuché decir a alguien que quiero mucho (¡Dios, como se puede querer a alguien así de forma tan repentina!) y curiosamente al poco la he leído en otros blogs de amigos del norte, e incluso –lo que son las coincidencias- un reciente visitante (siempre bienvenido) firma con el tal término.
Agarimo quiere decir “cariño y refugio” los dos a la par, a la vez, al tiempo. Para colmo hay quien lo utiliza también como “encanto”. Si lo uniéramos todo sería “cariño, refugio, encanto...” ¿No es como un cuento? Como una de las historias de Jorge Bucay...
Aprovecho esto para decir que me ha encantado el comentario del Agarimo visitante sobre “el buscador”. La explicación es simple. Me siento buscador.
Soy un buscador de palabras. Para unirlas en pasajes, para unirlas en creación y para unirlas en confesión. Busco las palabras para llenar el blanco vacío y para ennegrecer las blancas páginas. Las busco para leer en voz alta, para “ensonar” mi alma, y para llegar hasta ti.
Pero cuando siento a alguien cerca, aunque esté lejos, no pueda estar con él, o se me ausente, son las palabras las que me buscan a mi. Las siento revolotear a mi alrededor, nerviosas, jugando entre ideas, fraseando divertidas, haciendo rimas, juntándose una y otra vez para volver a separarse y conjugarse, formando remolinos de silabas y cantos de letras.
Por ejemplo, si rememoro un encuentro reciente que tuve con un amigo al que llevaba esperando toda mi vida y encontré de pronto, así son los avatares de la vida, me abruman las palabras y salen en tropel, casi a borbotones, como fuente incontenida de emoción y sensaciones:
OCULTA POR EL TIEMPO TU ESENCIA,
BROTÓ MARZO Y DESCUBRÍ TU MIRADA
ACOGEDORA. INSPIRA TU PRESENCIA
EN MI, UNA LUZ SERENA Y CONFIADA...
Podría ser el inicio de unos sentidos versos...
Si lo que recuerdo es otro encuentro, esta vez con el posible vivo objeto de mi “amor”, lo que podría acoger en mi corazón casi como una “noche de bodas”, un primer despertar juntos, una comunión perfecta de cuerpo y espíritu, una complicidad sexual que creía inalcanzable, y un doblegar de miedos que se hacen calma en el placer, como luz que asola oscuridades:
GUARDAS MI ESPALDA, AMIGO: LA JORNADA SUPREMA
DE ANGUSTIA, DESAMOR Y NOSTALGIA QUE EL SOL ARROJE.
GUARDAS MI SUEÑO DE AYER: SOMBRA DE AMOR QUE QUEMA
DONDE ACABA EL DESEO, EL ALMA SOBRECOGE...
Podría ser el inicio de un comprometido soneto...
Podría seguir así llenando páginas enteras con palabras encontradas, pero no quiero cansar a nadie, y menos asustarlo. Porque a veces las palabras están fuera de lugar. Pero, como decía antes, ellas vienen solas. Como el azar.
Así que me buscan y tengo la suerte de que me encuentran.
En mi papel de buscador, hay muchas otras cosas que me esfuerzo por hallar o encuentro en mis caminos. Muchas de ellas vienen de la mano de los comentaristas de blogs.
Casi una nueva forma de terapia. Y fuentes de inspiración para mis posts.
En alguna ocasión anterior ya expuse algunas frases o canciones dedicadas en homenaje a los visitantes que se asoman a este armario y tienen la gentileza de dejar algún comentario. No deja de haber nuevas incorporaciones a los que tras leer con detenimiento dedicaré con mucho gusto palabras sentidas y cercanas. Hoy sin embargo me detengo en otro de los asiduos que tanto bien me está haciendo con sus comentarios. Me refiero a nowhereman.
El es un hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ninguna parte,
haciendo todos sus planes de ninguna parte,
para nadie.
No tiene un punto de vista,
No sabe dónde va,
¿No se parece en algo a ti y a mi?
Hombre de ninguna parte, por favor, escucha,
No sabes lo que te estás perdiendo,
Hombre de ninguna parte, el mundo está a tus pies.
Es tan ciego como se puede ser,
sólo ve lo que quiere ver,
¿Hombre de ninguna parte puedes tan siquiera verme?
No tiene un punto de vista,
No sabe dónde va,
¿No se parece en algo a ti y a mi?
Hombre de ninguna parte, por favor escucha,
Tómate tu tiempo, no tengas prisa,
Déjalo todo, hasta que otro
te eche una mano.
El es un hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ninguna parte,
haciendo todos sus planes de ninguna parte,
para nadie.
Vale. Confieso. No son palabras de mi creación y tampoco me buscaron esta vez. Son palabras trasformadas -otra vez los avatares- del inglés al español. Se trata de la letra de una canción de los Beatles. Pero el mensaje, como en la música, la literatura, el cine, la pintura... es universal.
Claro que si me empeño casi veo una letra hecha a mi medida para dedicársela al amigo visitante. Y si me empeño aún más, para dejársela encima de la mesilla de noche a mi autor preferido de sortilegios, para que no se olvide de mi aunque esté lejos.
En este último caso cambiaría el final de la canción.
El es un hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ninguna parte,
haciendo todos sus planes de ninguna parte,
para mi.
Hablando de palabras, una me ha resultado especialmente llamativa en estos días: AGARIMO. De origen gallego, en realidad tiene varias acepciones en la rica y hermosa lengua galega. Se la escuché decir a alguien que quiero mucho (¡Dios, como se puede querer a alguien así de forma tan repentina!) y curiosamente al poco la he leído en otros blogs de amigos del norte, e incluso –lo que son las coincidencias- un reciente visitante (siempre bienvenido) firma con el tal término.
Agarimo quiere decir “cariño y refugio” los dos a la par, a la vez, al tiempo. Para colmo hay quien lo utiliza también como “encanto”. Si lo uniéramos todo sería “cariño, refugio, encanto...” ¿No es como un cuento? Como una de las historias de Jorge Bucay...
Aprovecho esto para decir que me ha encantado el comentario del Agarimo visitante sobre “el buscador”. La explicación es simple. Me siento buscador.
Soy un buscador de palabras. Para unirlas en pasajes, para unirlas en creación y para unirlas en confesión. Busco las palabras para llenar el blanco vacío y para ennegrecer las blancas páginas. Las busco para leer en voz alta, para “ensonar” mi alma, y para llegar hasta ti.
Pero cuando siento a alguien cerca, aunque esté lejos, no pueda estar con él, o se me ausente, son las palabras las que me buscan a mi. Las siento revolotear a mi alrededor, nerviosas, jugando entre ideas, fraseando divertidas, haciendo rimas, juntándose una y otra vez para volver a separarse y conjugarse, formando remolinos de silabas y cantos de letras.
Por ejemplo, si rememoro un encuentro reciente que tuve con un amigo al que llevaba esperando toda mi vida y encontré de pronto, así son los avatares de la vida, me abruman las palabras y salen en tropel, casi a borbotones, como fuente incontenida de emoción y sensaciones:
OCULTA POR EL TIEMPO TU ESENCIA,
BROTÓ MARZO Y DESCUBRÍ TU MIRADA
ACOGEDORA. INSPIRA TU PRESENCIA
EN MI, UNA LUZ SERENA Y CONFIADA...
Podría ser el inicio de unos sentidos versos...
Si lo que recuerdo es otro encuentro, esta vez con el posible vivo objeto de mi “amor”, lo que podría acoger en mi corazón casi como una “noche de bodas”, un primer despertar juntos, una comunión perfecta de cuerpo y espíritu, una complicidad sexual que creía inalcanzable, y un doblegar de miedos que se hacen calma en el placer, como luz que asola oscuridades:
GUARDAS MI ESPALDA, AMIGO: LA JORNADA SUPREMA
DE ANGUSTIA, DESAMOR Y NOSTALGIA QUE EL SOL ARROJE.
GUARDAS MI SUEÑO DE AYER: SOMBRA DE AMOR QUE QUEMA
DONDE ACABA EL DESEO, EL ALMA SOBRECOGE...
Podría ser el inicio de un comprometido soneto...
Podría seguir así llenando páginas enteras con palabras encontradas, pero no quiero cansar a nadie, y menos asustarlo. Porque a veces las palabras están fuera de lugar. Pero, como decía antes, ellas vienen solas. Como el azar.
Así que me buscan y tengo la suerte de que me encuentran.
En mi papel de buscador, hay muchas otras cosas que me esfuerzo por hallar o encuentro en mis caminos. Muchas de ellas vienen de la mano de los comentaristas de blogs.
Casi una nueva forma de terapia. Y fuentes de inspiración para mis posts.
En alguna ocasión anterior ya expuse algunas frases o canciones dedicadas en homenaje a los visitantes que se asoman a este armario y tienen la gentileza de dejar algún comentario. No deja de haber nuevas incorporaciones a los que tras leer con detenimiento dedicaré con mucho gusto palabras sentidas y cercanas. Hoy sin embargo me detengo en otro de los asiduos que tanto bien me está haciendo con sus comentarios. Me refiero a nowhereman.
El es un hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ninguna parte,
haciendo todos sus planes de ninguna parte,
para nadie.
No tiene un punto de vista,
No sabe dónde va,
¿No se parece en algo a ti y a mi?
Hombre de ninguna parte, por favor, escucha,
No sabes lo que te estás perdiendo,
Hombre de ninguna parte, el mundo está a tus pies.
Es tan ciego como se puede ser,
sólo ve lo que quiere ver,
¿Hombre de ninguna parte puedes tan siquiera verme?
No tiene un punto de vista,
No sabe dónde va,
¿No se parece en algo a ti y a mi?
Hombre de ninguna parte, por favor escucha,
Tómate tu tiempo, no tengas prisa,
Déjalo todo, hasta que otro
te eche una mano.
El es un hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ninguna parte,
haciendo todos sus planes de ninguna parte,
para nadie.
Vale. Confieso. No son palabras de mi creación y tampoco me buscaron esta vez. Son palabras trasformadas -otra vez los avatares- del inglés al español. Se trata de la letra de una canción de los Beatles. Pero el mensaje, como en la música, la literatura, el cine, la pintura... es universal.
Claro que si me empeño casi veo una letra hecha a mi medida para dedicársela al amigo visitante. Y si me empeño aún más, para dejársela encima de la mesilla de noche a mi autor preferido de sortilegios, para que no se olvide de mi aunque esté lejos.
En este último caso cambiaría el final de la canción.
El es un hombre de ninguna parte,
sentado en su tierra de ninguna parte,
haciendo todos sus planes de ninguna parte,
para mi.
NO QUIERO SER UN PROBLEMA
Leí una vez en un blog cierta referencia a una novela sobre dos amantes durante la Segunda Guerra Mundial. “-Este año hemos vivido diez días. No está tan mal, ¿no crees? Hay gente que no vive un solo día desde que nace hasta que muere”.
Hoy tengo la impresión de que he vivido por primera vez. Que lo de antes era otra cosa, un sobrevivir quizás, o un pasar la vida por alto... no se. Pero vivo, vivo, como me siento ahora, vivo como a los que veo en ocasiones gracias a mi sexto sentido, es un estado emocional y vital que acabo de descubrir. Y me encanta.
Considero que incluso aquellos con la carga de la duda, de la culpa, del dolor, del desamor, del desánimo... llegan a estar o sentirse vivos, al menos durante unos momentos. Momentos vivos durante la unión, durante el calor, durante el sudor, durante el abrazo, el roce, el beso, el cariño... el mirar a los ojos, el dejarse llevar...Momentos vivos. Lástima que luego la carga les impida seguir así. Vuelta a sobrevivir, a pasar por alto la vida.
No estoy muy lejos de ellos.
Habré de contestar a los amigos comentaristas de posts anteriores que sí, estoy enamorado. Pero no quiero ni asustar, ni preocupar, ni dar que pensar al posible vivo objeto de mi “amor” (que probablemente tarde o temprano lea esto). Dejémoslo en que le quiero mucho.
Me refería a que me enamora ver que a pesar de la carga hay quien te empuja a ti para disfrutar de los vivos momentos y me enamora saber que los “durantes” son compartidos. Me enamora haberme dado cuenta de que arriesgarse a veces es muy bueno. Me enamora un día de playa incluso con niebla o nubes. Me enamora incluso ser un problema, y eso que odio ser un problema.
Cuando era un chavalín hubo ciertas sospechas en la familia sobre mi sexualidad tras despistarme y dejar a la vista ciertas revistas pornos de contenido bisexual.
Cuando fueron encontradas estalló la guerra. Disgustos, llantos y malas caras desde las filas paternas y un “Si tienes algún problema puedes hablarlo conmigo...” desde la trinchera fraternal.
De modo que yo era un problema.
Era un problema porque me hacía pajas viendo fotos en las que dos buenorros se penetraban mientras uno de ellos acariciaba los genitales a una mujer. Y claro, debía serlo también porque pensaba en chicos al masturbarme, porque en el colegio me gustaba apoyar el brazo en la pierna del compañero de pupitre, por cosas así...
Nunca me había visto como un problema. Sabía (más bien por un sexto sentido -esta vez de protección- innato) que lo que me gustaba o atraía no estaba bien visto por ahí. Pero no me inquietaba, ni preocupaba. Salía de forma natural y simple. Hasta que me enteré de que podía ser un problema.
Porque cuando me plantearon “si tenía algún problema”, por aquello que encontraron, no se dieron cuenta de que “aquello” no era mas que la expresión de un YO.
Osea, que el problema no era aquello sino que lo era yo.
Inmediatamente pensé en las matemáticas, que para mi sí que fueron un auténtico problema. Tengo que confesar que las odio profundamente -un día de estos hablaré de esos odios que nos rodean- y el simple hecho de ser algo que pudiera crear en mi o crear en alguien la misma sensación de dolor que las matemáticas me hacían sentir ... me traumatizó.
El dolor impotente de no saber, no entender, no ser capaz de desarrollar, no encontrar solución, perderte, agobiarte, desesperarte -año tras año- el contenido de algunas asignaturas (sobre todo de ciencias o idiomas) durante la adolescencia-juventud puede ser tan profundo que un problema así marca para siempre.
De modo que si las matemáticas eran para mi un auténtico problema, y yo tenía-era, según mi familia, un problema... Por primera vez me sentí mal por ser como soy. Por tener-ser un problema.
Y a continuación comenzó a rondar en torno mío el sentido de culpabilidad.
Así que no quiero ser un problema. Ni para mi ni para nadie. No vaya a ser que le recuerde a alguien la asignatura de Física y Química, por ejemplo.
Y tampoco quiero sentirme culpable. En realidad me gustaría ser capaz de hacer que desaparezca el sentimiento de culpabilidad. Para mirar a los ojos y no ver el puntito de tristeza que vislumbro cuando le digo a alguien que le quiero.
RECUERDO TRES COSAS...
Esta escena solo es comprensible tras el post anterior de Lucía y el sexo, tras borrar una foto del album de amigos después de mirarla por última vez, tras horas echado en la cama con la mirada perdida en el techo, tras una aspirina para el cansancio -¡mira que estoy cansadete!-, y tras mirar el reloj una y otra vez.
Una escena de Marcello Mastroianni como Romano Patroni en Ojos Negros, la película de Nikita Mikhalkov:-“Si un día San Pedro se acercase a mí, a la entrada del cielo, y me preguntase, -Romano, eh, Romano, ¿qué recuerdas? yo le contestaría –Nada, nada. Bueno... sí: recuerdo tres cosas: el aroma del cuello de mi madre cuando de muy niño me cogía en el regazo. Mi noche de bodas con Lucía. Y un amanecer en los bosques de Rusia”.
CONTIGO
DORMITORIO, ÁTICO. MADRID.INTERIOR NOCHE.
Vemos a LORENZO y a LUCÍA desnudos en la cama, después de haber hecho el amor.
(......)
LUCÍA
¿Qué prefieres?... ¿Un polvo con alguien desconocido, muy salvaje?... O un polvo con alguien conocido... del que estés enamorado.... pero también salvaje?
LORENZO pone cara de pensar... y...
LORENZO
¿Cómo?
LUCÍA
Tienes que elegir (Señalando la ventana) O polvo salvaje con desconocida... (Señalándose así misma) O polvo de amor con salvaje conocida, loca por ti, (señalándole a él) y tú por ella, claro. Venga se directo
LORENZO
Contigo
Vemos como a Lucía se le ilumina íntimamente la expresión. Sus ojos comienzan a brillar mientras contempla encantada a LORENZO...
LUCÍA (Feliz)
¡Por fin!
Y él coge la cara de ella entre sus dos manos.
LORENZO
Nunca había imaginado algo tan bueno para mi. Yo creía que tú eras para los otros, para los que son como tú, no como yo.
LUCÍA se echa encima de él para llenarle la cara de suaves besos, rebosantes de amor...
LORENZO (Emocionado)
Eres un regalo
(Guión de lucía y el sexo, de Julio Medem)