EL ARMARIO ABIERTO
CONFESIONES A UN DIARIO INDISCRETO
Acerca de
El ejemplo de algunos me han hecho ver que otra vida es posible. Aunque me resulte difícil encontrarla inicio mi búsqueda con la esperanza de llegar a ser algún día tan feliz como ellos. Para empezar nada mejor que entreabrir la puerta de este armario. Os pasais por aqui... free web counter
free web counter
Sindicación
 
UNO, DOS, TRES...
border="0" Uno, Dos, Tres...
Es una de mis películas favoritas. Divertida, entretenida, con un dialogo fantástico y una gran interpretación de los secundarios y sobre todo de James Cagney, el protagonista del largometraje, quien encarnaba a un directivo de la compañía Coca Cola en el Berlín de los 60 dispuesto a todo para conseguir sus propósitos, sin mirar las consecuencias .
En ese afán olvidaba lo más importante que tenía a su alrededor. Con un giro insospechado al final no hace realidad sus ambiciones y llega a apreciar lo que puede perder.
James Cagney logra una de las composiciones más ricas, más divertidas y con más ritmo de toda su carrera en esta comedia de Billy Wilder, que logró "caldear" la atmósfera de los años de la guerra fría con sus oleadas de carcajadas.
El argumento no puede ser más divertido: C.R. MacNamara (Cagney), un alto directivo destinado en Berlín Occidental, recibe el encargo de cuidar de la hija de su jefe durante una de sus visitas. Cuando MacNamara se entera de que la hijita del alma se ha escapado y ha contraído matrimonio con un exaltado joven comunista, y de que su jefe estará de vuelta en la ciudad en tan solo veinticuatro horas, no le queda ,más remedio que transformar al reacio revolucionario en un yerno digno y "capitalista"; de lo contrario, ya puede despedirse de su ascenso. Pero en menos de lo que se tarda en decir "uno, dos, tres", sus planes se le escapan de las manos y provocan un incidente internacional capaz de enfadar a los rusos, a los alemanes y, lo que es peor, a su propia esposa, que ya está con la mosca detrás de la oreja.
Confieso que aún no la tengo en mi colección de DVD, y es una pena porque ahora mismo me pondría a verla, para pasar un buen rato que me hace falta. Tarde o temprano acabaré por adquirirla. Mientras tanto me dejo llevar por su espíritu y tomo todo su metraje como inspiración.
Uno, dos tres... era una coletilla que solía utilizar el protagonista cuando daba órdenes o explicaba a otros lo que quería conseguir.
Me lo aplico...

Uno. A ver si espabilamos. Cualquiera que se haya molestado en leer este diario más de un día no tendría muchos problemas en calificarme como... ¿inestable?. Ya está bien de vacíos.

Dos. Quedamos en que había que poner por escrito cómo se piensa realizar cada uno de los proyectos o actividades a los que hacer frente, ponerles tiempo y fecha de realización... Junio finalmente se va a convertir en una fecha clave, por salud mental. Hay que plasmarlo en negro sobre blanco.

Tres. Cuidado porque uno acaba somatizando el malestar general y ya son tres semanas de pérdida de peso, lumbalgia e infección. ¿Qué será lo próximo?
 
SENSACIÓN DE VACÍO
¿Qué puedo hacer para dejar de tener sensación de vacío?
Debería ser lo primero que ponga en mi lista de propósitos.
Intento dar un giro enriquecedor a mi vida, no dejarme llevar por mi habitual melancolía, olvidar un tanto a mi vieja compañera nostalgia, e intentar ser más vitalista, menos pesimista.
Insisto en seguir creciendo, sumando y multiplicando con mi calculadora de sentimientos, reconociendo valores positivos y congruente con mi nueva situación vital: joven aún, sin cargas familiares, con trabajo y recursos, gozando de buena salud, con aparente atractivo para algun@s y dispuesto a aventurarme en nuevos territorios emocionales.
Pero a veces se me pone todo tan cuesta arriba...
No os lo creeréis, pero llevo todo el día de hoy sin hablar con nadie.
Es solo un ejemplo.
La oficina estaba bajo mínimos, con esto del puente. Como desperté temprano y me desvelé me fui temprano para el trabajo, llegué antes que el recepcionista y cerré yo. Ni una sola llamada. Ni una visita.
Regresé andando. No me encontré con nadie conocido ni por la calle ni en la escalera. No sonó el teléfono en casa, ni el móvil, ni siquiera el avisador de mensajes. Y cuando llamé yo nadie descolgó. No he insistido mucho, la verdad, me siento mal si lo hago y no encuentro respuesta.
El soltero de oro estará ocupado, además... bueno, ya llamó ayer.
A Pedro le iba a sorprender hoy -pensando que iba a estar solo- pero celebra finalmente el cumpleaños con su familia y colegas y Pomelín está casi incomunicado.
Total, que no he podido desahogarme con nadie y no me siento bien. Llevo un buen rato dudando si publicar esto. Pero siempre he sido sincero, y hoy el espíritu positivo parece que se apuntó al puente.
El fin de semana, en la boda, una antigua compañera de trabajo a la que hacía años que no veía se dio cuenta de que me habia puesto serio y triste. Era la primera boda en mucho tiempo a la que acudía solo. Se alejó un momento de su novio para acercarse y me empujó cariñosa y me dijo "a ti lo que te hace falta es que te quieran, niño". La mire sin decir nada y me soltó "se ve que no estás bien, en los suspiros los silencios, la mirada... -¡Dios, otra vez los supiros! Ya no se que hacer para evitarlos-... aunque intentes dismular, a mi no me la pegas nene. Tienes un corazón enorme, no te lo quedes para ti solo, buscate alguien bueno que te quiera" me soltó un beso y se largó tan pancha en busca del novio.
Me quedé mirando y acabé por sonreir, me entraron gana de decirle que leyera este blog para acabar de enterarse de la película, pero aún no estaba lo suficientemente borracho. Vinieron a mi mente oleadas de pensamientos con mi ex, el quitasueño, los nuevos amigos, los encuentros imposibles, los desencuentros, miradas, viajes...
No dejo de pensar en aquel empujón.
Será el calor, la falta de sexo, los nervios por una próxima reunión familiar, o que estoy cansado de... ni siquiera soy capaz de escribirlo.
Al final siempre digo, cuando me preguntan, que estoy bien.
Pero hoy no tengo mucha fuerza para disimular.
Se lo que va a pasar cuando lean esto.
E imagino vuestros comentarios.
Lo siento. Tendré uno de esos días...
 
VALORES Y CONGRUENCIA
Quizás se deba a mi celebración de fin de año en pleno mes de mayo pero al igual que cuando está por terminar un año me ha dado por hacer conciencia y revisar lo que he hecho, lo que he terminado o dejado a medias y lo que se quedó pendiente por iniciar. Realizo, pues, una revisión de actividades, proyectos y propósitos en lo que puede ser un nuevo ciclo en mi vida.
Dicen en Psicología que esta revisión es importante porque nos ayuda a sentirnos bien con los proyectos que nos imponemos, al tiempo que nos permite evaluarlos y continuar proyectando. Y como estoy en plan positivo y con propósitos...
Muchas veces ocurre con los buenos propósitos que se dejan para una mejor ocasión, que nunca llega. Lo más indicado sería tomar en serio nuestra persona, nuestros compromisos personales y responsabilidades sociales.
Es cuestión de valores y congruencia.
Sería de mucha utilidad darnos cuenta lo que es importante, porque así identificamos a lo que le damos valor.
Después toca revisar la lista de propósitos, pensar en hacer lo que uno necesita, y de esta manera ser congruente consigo mismo.
Por último hay que jerarquizarlos según la importancia que tiene para uno cumplirlos y poner por escrito cómo se piensa realizar cada uno de estos proyectos o actividades. Ponerles tiempo y fecha de realización.
No basta con empezar y saltar de actividad en actividad o de proyecto en proyecto, sino que hay que culminarlos. Lo ideal sería que aquello que uno se proponga lo inicie y controle uno mismo, que no dependa de nadie. Difícil ¿eh? Pero es cierto que nadie hará por mi lo que yo haga.
Ya. Ya. Hay muchos proyectos. Y muchas actividades. Pero si no se da un espacio para revisar lo que se quiere hacer y ser, tal vez se esté perdiendo la oportunidad de convertirlo en realidad y de ser felices.
Las cuestiones inconclusas son una fuente de conflicto emocional, que nos provoca la pérdida de confianza y autoestima. Los miedos nos hacen preocuparnos por el futuro y nos mantienen atados al pasado tormentoso. Siempre he sido muy cobarde, pero ahora tengo que revestirme de valentía y echarle "cohones"...
Asumo un nuevo ciclo con determinación y atrevimiento para realizar aquello que anhelo, con confianza en mi mismo, la ayuda de los amigos, los blogueros y la familia, y con esperanza en los demás.
En la meta me espera el premio de sentir la pasión y el goce de una mejor calidad de vida.



 
LA CALCULADORA DE LOS SENTIMIENTOS
En arquitectura menos es mas (gracias Gurugú por tu inspiración) pero en las relaciones, a veces, siempre... menos es menos.
La calculadora de los sentimientos.
Sumas. Restas. Entre dos. Por ciento... Mientras no sea el simpsoniano “Multiplícate por cero”... toda aritmética es pausible. Después de todo alguien me recordó una vez que la Felicidad es un sumatorio de alegrías. Y yo quiero multiplicar. Esforzarme por quererme mas a mi mismo (si soy tan asi... con otros ¿no lo voy a ser conmigo?). De modo que me muero por estar bien y por hacer feliz. ¿Qué es eso de consolar a Juan, a Edu, o a mi quitasueño, si luego yo no pongo en practica mis consejos? Y mira que soy bueno animando.
Así que voy a pulsar el botón X. Sólo podía ser ese, je, je...
Quiero aumentar los buenos ratos, hacer mas sonrisas, crecer la cercanía, elevar los latidos...
El mismo del sumatorio me contó también un día que "un problema teórico se resuelve cuando se conoce la solución, pero un problema práctico no se resuelve cuando sabes la solución sino cuando la pones en práctica".
Así que...

Propósitos:
(el orden de los factores no altera el producto)

Llamar a los amigos mas a menudo. Salir con cualquier excusa.
Hacer mas ejercicio. Perder peso.
Coger color. Perder la blanca palidez.
Comprarme zapatos y ropa nueva.
Pedir cita con el psicólogo.
Salir del armario con mi amigo “amanerado” que se casa.
Cenar con Pedro. Ir con él a la ópera.
Llamar a Toni.
Seguir leyendo a Paul Auster en la piscina cada tarde mientras tomo el sol.
Ir al cine.
Reírme más.
Bailar y beber en las próximas bodas.
Planear las vacaciones. Todo un mes por delante en julio y una semana en septiembre. Si alguien se apunta...
Viajar a Canarias para ver al Niño y su novio. Si tengo que ir solo, pues solo.
Ir a Madrid. Quedar con Edu.
Disfrutar del momento.
Esperar paciente que el hombre menguante se anime a una tarde entre semana, o mejor una noche de viernes...incluso a pasar la noche en otro hotel, pero con cama de matrimonio.

No agobiarme si no me llama, si no me toca, si no me besa o si no me dice lo que quiero que me diga.

Desechos:

La tristeza.
Los enfados.
Los suspiros.
La caña.
Decir “no me apetece salir” y quedarme en casa por si llama.
Dejar de hacer planes por si él se decide.
Las lágrimas, si no son de risa o de felicidad.
Ansiedad.
Preocupaciones por el trabajo.
Posts del blog “depres” (salvo causa mayor).
Agobiarme por mi ex.
Los miedos.
La impaciencia.
Pena de no oir ya en sus labios "cielo..."
Temer perderlo.
Las ganas de sexo (Esto es lo mas complicado).

¿Seré capaz de permanecer firme y no venirme abajo por la mas simple tontería? ¿Hay confianza en que lo logre?

Primeros pasos:
Bici, cinta, abdominales, step, remo, natación, sol, sauna, baño de vapor, jacuzzi... Me está sentando bien el gimnasio. No es que vaya todos los días, pero al menos lo intento desde la semana pasada. Y me lo noto en la ropa.
Hoy he ido a pesar de los 41º que marcaba el termómetro al salir de casa (vaya pasada de calor en mayo). Todo sea por quemar calorías, tener mejor cara, no pensar demasiado, y sobre todo liberar tensiones.
Para perder peso y coger volumen habrá que tener paciencia. Como en el amor.
Ya sabéis. Amar es saber esperar, es saber esperar, es saber esperar... Aplazare lo otro para mañana.
Amo a.... pero esperaré hasta....
¿Mi paciencia tendrá recompensa?
Ya no soy tan joven y desde luego estoy maculado perdido a estas alturas, pero hay cosas que merecen la pena esperar por ellas.

Eso no quita para que vea como mi espíritu se estanca en almidón sin nada que hacer tan lejos del sol, .... tranquilo y sereno, anestesia de corazón, testigo de lujo de mi consumisión....
Buenos ¡¡¡basta!!! ...
Viva el dolor y el desamor pero que ¡¡¡viva un poco mas el amor!!!
Quizás se entretenga un poquito en estudiar mis alaridos y así me vuelva a besar.

Espíritu positivo.
Ommmmmmmm....

Puedo ser de barrio bajo, underground, pero mi corazón se ha declarao: tutti free, tutti free, tutti free...

Pero ains...cuando me dice a media voz..., me siento invencible, como el huracán mas temible, y eso es lo que me hace sentir desde el día que le conocí. No siento penas, ni dolores de cabeza, ni confusión de ninguna naturaleza, ni tampoco siento mas tristeza. Solo siento amor, solo siento amor, que por supuesto es todo para... desde el día en que le conocí....

Pd:

Quridos comentaristas:
Sois lo mas.

Querido Pedro:
Mille grazie... mio signore...
del favore... dell'onore...
Ah di tanta cortesia
obbligati in verità.
Oh che incontro fortunato!
È un signor di qualità.

Querido Edu:
A ver si me curas esta herida.

Querido hombre de ninguna parte:
Quiero contarte (en realidad ya lo sabes) lo que siento por ti
que lo escuchara la luna de enero mirándote a ti
Me abrazaría al diablo sin dudar
Por ver tu cara al escucharme hablar.
Eres todo lo que mas quiero

Pero me pierdo en tus silencios.


No hay nada tan util para un post como la letra de una canción.

DEDICATORIAS:
Gracias a The Happynes y la MTV, a La Casa Azul, a las Ketchup, a Juanes, a La Oreja de van Gogh, a Coco, al enfermero Pomelin, a los comentaristas del blog, al rey Arturo y su cariñoterapia ...
y a mi, que soy muuuuu buena gente. (dicen)
 
HOY...AL MENOS... SIN DARME CUENTA...
Siento confesar que no tengo nada que contar...
La imagen del último post pertenece al pintor realista Alberto Pancorbo.
Está claro que el arte siempre se abre a múltiples interpretaciones. Y este cuadro es un buen ejemplo de ello. Quizás reflejemos nuestras inquietudes, deseos o miedos en lo que vemos. No se.
Lo único que puedo decir es que el cuadro tiene el título de Poblada Soledad.
No quise comentarlo. Preferí dejarlo a vuestra entera libertad, de comprensión o entendimiento, a vuestra complicidad, o a vuestro capricho, para reflejar lo que os hacía sentir o pensar.
Ha sido interesante. Agradezco a todos vuestros comentarios.
Personalmente me identifico con lo que comentaba Harlock: Agobio, tristeza, personas encerradas en sí mismas...
Pero el chaval del primer plano... ¿seguro que ha conseguido liberarse de sábanas opacas y ataduras?
Y si es así... y si no es así... ¿en que piensa?
Y sobre todo ¿qué siente?

Yo siento confesar que no tengo nada interesante que contar...
Mucho trabajo. Poco ocio. Algo solo, despoblado...
No he salido apenas. Un café hace dos semanas con unos amigos casados y “cansados” con sus hijos. Un par de días acudí a la piscina. Hice una obligada visita al cementerio. Y eso es todo.
No salí ayer. Tampoco mañana.
Hoy sí.
Hoy he nadado. Al menos, he hecho algo de ejercicio.
Hoy he tomado el sol. Al menos, tendré mejor cara.
Hoy cene poco, un par de filetillos de solomillo y cuatro croquetas. Al menos, me servirá para adelgazar algo.
Hoy viví una noche fría de teatro. Al menos, me reí con la comedia y estuve un rato con el soltero de oro.
Hoy recibí un sentido abrazo en la oscuridad. Al menos, eso, un corto abrazo.
Me quede con las ganas de ejercico aerobico, un bronceador, un helado, un jersey, y algo más...
Respecto a las vacaciones, que serán dentro de un mes aproximadamente, los planes han sacado billete para un crucero que parte de la ilusión y acaba en el vacío.
Por lo demás, regular de apetito, mal de sueño y mas o menos igual de ánimos.
Doy caña, sin darme cuenta.
Suspiro demasiado, sin darme cuenta.
Pasan las horas, pasan los días... ojala no me diera cuenta.
 
...




 
YA VEREMOS...

A causa del dolor de la pérdida más dolorosa y con el pesado fardo de mi acostumbrada infelicidad reconozco que el pasado mes de diciembre me dejé caer irremisiblemente en los brazos de la depresión. Eso hizo que no pudiera celebrar mi cumpleaños ni vivir las fiestas navideñas con la alegría que suelo hacerlo.
Durante las frías semanas, hubo una ausencia que se hizo más dolorosa. La hasta entonces dulce compañía se tornó insoportable. Y la pena caló hondo. Poco podía celebrar.

Desde entonces nuevas decisiones y muchos cambios.
La ausencia mitigó aunque permanezca inevitable. La compañía femenina se desvaneció con las nieblas de enero, entre el dolor y el alivio. Con febrero surgieron nuevos propósitos y perspectivas. Oculta por el tiempo su esencia, brotó marzo y descubrí su mirada acogedora. Inspiró en mi su presencia una luz serena y confiada. Entregué mi tesoro. Dolió la inestable realidad. Nació el llanto. Convivió la confusión con deseos y esperanza. Y esperé paciente respuestas o cambios.

Hasta llegar al Hotel Existencia.
Ya veremos.

He vuelto a desnudarme. Esta vez no ante los ojos de blogueros y visitantes, sino ante aquellos que me gusta ver limpios de lágrimas e ilusionados.
Las palabras “No me vas a perder” escaparon de sus labios al despedirse. Nunca tan pocas y últimas palabras llenaron tanto mi alma. Anteriormente, rondaron un medio abrazo furtivo, impulsos incontrolados, desconcierto y sorpresa...
Viajando del triste al sosiego paso, perdí los miedos ante la posible marcha y regresaron las ganas de compartirlo todo y hasta tirar los armarios...

Reinvento el calendario. Diciembre en mayo. Que locura.
He comprado una pequeña tarta y pongo una sola vela (luz de mayo cargada de esperanza). Estoy solo en casa, aunque me siento mas acompañado que antes. Por Arturo. Por Juanjo. Por Pedro. Por Edu. Por Victor. Por Juan... por tantos.
Tuve hasta un regalo, que me hizo él. Un libro de Paul Auster, "Brooklyn Follies", que es toda una poderosa meditación sobre la felicidad, y los años que nos acorralan.
Enciendo la vela y desde mis pulmones surge un soplo renovador. Pido un deseo...

Paso las hojas del calendario reinventado.
He partido algo de turrón olvidado y descorcho una botella de cava, de las pequeñitas (nunca me importó el tamaño).
Me preparé las uvas -como no hice cuatro meses y cuatro días atrás- en una copa que luego llenaré de espumoso. Por suerte tenía grabada la retransmisión desde la Plaza del Sol.
Espero que den las doce.
Pulso Play.
Escasos segundos antes vuelvo la vista atrás y me veo llorando en la ventana, en medio de los fuegos artificiales, sin nada que celebrar...
En solo un instante hago uso de la papelera de reciclaje y expectante sigo las manecillas del reloj.
¡¡¡Vaya pinta, cinco de mayo y tomando las uvas de fin de año!!!.
Sonrío y casi me atraganto.
Última.
Pido un deseo...

Es tarde pero no tengo sueño. Demasiadas emociones inesperadas. Posteo y me voy a la cama.

Tomo entre mis manos el libro y busco. Página 172.
Leo en voz alta el título de la historia “Días de ensueño...”

Mis labios evocan el impulso de un beso y se cierran para que no escape el recuerdo.

Solo leen mis ojos.
“Quiero hablar de felicidad y bienestar, de esos raros e inesperados momentos en que enmudece la voz interior y uno se siente en paz con el mundo.

Ya veremos...
 
EQUILIBRISTA

Si yo fuera una canción, hoy sería de La Oreja de van Gogh:

Me abrazaría al diablo sin dudar
Por ver tu cara al escucharme hablar,
Eres todo lo que más quiero,
Pero te pierdo en mis silencios,

Mis ojos son dos cruces negras,
Que no han hablado nunca claro,
Mi corazón lleno de pena,
Y yo una muñeca de trapo.

No tengo miedo al fuego eterno,
Tampoco a sus cuentos amargos,
Pero el silencio es algo frío,
Y mis inviernos son muy largos,

Y a tu regreso estaré lejos,
Entre los versos de algún tango,
Porque este corazón sincero,
Murió en su muñeca de trapo

"¿Pourquoi me rêveiller, o souffle du printemps?"
Bueno, Pcj, tu ya sabes... pero si fuera una opera, sonaría mejor algo en italiano ¿no?, algo así como "Una furtiva lacrima"...

Estoy cansado de estar cansado. Intento levantarme y al poco caigo de nuevo. Los últimos días no han sido fáciles. Las ausencias han estado muy presentes. El presente se mostró recién pasado. Y el pasado reciente se ha hecho ausencia sin presente.
El agarimo estuvo esta otra vez en algunos compañeros de viaje. No se que hubiera hecho sin ellos.
Gracías, Pedro, por escucharme a deshoras. Y a Pomelín, por romper sus complejos y por acogerme a pesar de mis incertidumbres. Por sus consejos.
Creo que tiene razón, es hora de abandonar la línea editorial de los últimos tiempos. Pero van a ser post muy aburridos, porque tengo poco que contar. Ya veremos..qué me deparará mayo.

Pasadas la Semana Santa y la Feria, ahora tan solo habré de hacer frente a un par de acontecimientos familiares más en espera de la llegada del verano, y con él, las vacaciones. Junio será un mes clave, si mi estabilidad emocional aguanta hasta entonces su ansiedad de respuestas.
Lo que empiezo a dudar es si mi necesidad de cariños y abrazos dará para tanto. Intento guardar el equilibrio que a otros rompo y me siento casi funambulista del Circo del Sol. Un equilibrista poco equilibrado, tembloroso, indeciso e inseguro. Llega un momento en que ya no puedo animar si a mi se me escapa el ánimo. Olvidar mi mal para procurar su bien conlleva demasiado desgaste, todos me lo avisan, pero ya se sabe “the way I am...”.
Estos próximos días serán, asimismo, esenciales para dilucidar mi futuro residencial. Será hora de salir a la azotea una noche de estas, con brisa fresca y Berenice a todo volumen, para mirar a las estrellas tras tomar decisiones...
No tengo buenas vibraciones. Consultaré en la guía telefónica los psicólogos, creo que me va a ser falta.

Si fuera unos versos, hoy serían de Vicente Alexandre:

Vinieras y te fueras dulcemente
de otro camino
a otro camino. Verte,
y ya otra vez no verte.
Pasar por un puente a otro puente
- el pie breve,
la luz vencida alegre -
Muchacho que sería yo mirando
aguas abajo la corriente,
y en el espejo tu paisaje
fluir, desvanecerse.