EL ARMARIO ABIERTO
CONFESIONES A UN DIARIO INDISCRETO
Acerca de
El ejemplo de algunos me han hecho ver que otra vida es posible. Aunque me resulte difícil encontrarla inicio mi búsqueda con la esperanza de llegar a ser algún día tan feliz como ellos. Para empezar nada mejor que entreabrir la puerta de este armario. Os pasais por aqui... free web counter
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Sindicación
 
ORGULLOSO
En un principio iba a seguir con el capitulo afectivo.
Tras los besos, me proponía continuar con las miradas que me inspiró en su comentario Jubal y con algo muy importante para mi como son las caricias.
Así habría concretado tres de los cinco sentidos: gusto (besos...), tacto (caricias...), y vista (miradas...) de los que he podido participar desde el lado oscuro.
Quizás mas adelante pudiera acercarme al olfato (el olor...) y oído (la voz...). Pero los tres primeros sentidos seguidos tienen su idem. Ya contaré...
Sin olvidarme ni del sentido común, ni del sexto sentido. Porque recuerdo que yo “en ocasiones veo vivos...”.
Sin embargo, hoy finalmente cambio de planes y posteo sobre otro asunto que me han recordado Álvaro, con su comentario en mi blog, y Alexander con un post en el suyo. El Día del Orgullo Gay.
Y es curioso que hayan coincidido ellos dos.
Curioso porque el primero , mas en la línea de Alex, me ha recordado a otro Alvaro, el poeta, del que apenas se poca cosa (y algunas han sido objeto de polémica o discrepancia entre nosotros en poco mas de algún encuentro), solo he llegado a messengear brevemente y a sentirme algo alejado, por sus postulados y forma de entender la vida, aunque le respeto y deseo le vaya bien en su nuevo camino.
Con el segundo, Carpe Diem, del que se buena parte de su vida pues soy seguidor fiel de sus posts desde hace tiempo (no he tenido nunca reparos en calificarlo como auténtico inspirador en mi decisión de iniciar este blog), jamás he messengeado, solo he leído sus escritos, bebido sus experiencias, e intercambiado comentarios. Sin embargo cada día me siento más cercano a su forma de ver las cosas y de sentirlas. Su último post sobre Presente y futuro, en esencia, casi lo podría haber escrito yo.
Bueno pues resulta que ambos han coincidido en mencionar el Día del Orgullo Gay. Aunque ya anteriormente Edu me había hablado algo sobre ello.
Y me ha hecho pensar. En la vida tan triste que ha llevado Álvaro, el poeta, en la ilusionante relación que vive Alexander, el valiente, y hasta en la festiva y activa participación de Edu, el marchoso, y su carroza.
Con todo, estoy con Alexander en lo que puso y que reproduzco con admiración: “Mi enhorabuena a todos aquellos que habéis podido romper alguna de todas las barreras que hay entre nosotros y la sociedad. Poco a poco esas barreras irán cayendo por su propio peso. Ya veras como sí.
No estoy con esos gays que salen a la calle vestidos de mil colores haciendo ruido, consiguiendo que en las portadas de los periódicos, todos los años, aparezca una imagen que no corresponde con la realidad. Espero que algún día pueda abrir el periódico "el día después" y vea una pareja homosexual "normal", manifestándose por sus derechos. Abre cualquier periódico mañana, veras a lo que me refiero.”
Hoy leeré varios diarios. Y como otros años por estas fechas yo también preferiría ver en ese periódico del día después una pareja “normal”, como la de él y su Luis, por ejemplo. O como la de mi niño y su Marcos.
Los dos juntos, cercanos, con ilusión y cariño compartidos. Con dudas, claro, con temor al futuro, al compromiso, y hasta a la convivencia -como cualquier otra pareja heterosexual o gay-, pero orgullosos de quererse.
Orgullosos de los amigos que cierran sobre ellos sus abrazos, orgullosos de aquellos familiares que los acogen con brazos abiertos, de su vida llena de ratos sencillos y otros difíciles, orgullosos de quienes tienen al lado y de si mismos.
Yo estoy orgulloso de ellos. Por ellos. Con ellos.
Admiro su valentía, su ejemplo, su voluntad.
Como la de tantos otros. Y otras.
Pero desde mi armario, entreabierto a veces, de par en par otras, apenas con un resquicio en ocasiones, también siento orgullo. Orgullo de ser y sentir como ellos, a pesar de la confusión, la inestabilidad o los miedos. Porque también hay, al tiempo, esperanza, satisfacción y complicidad.
Me siento orgulloso de mi decisión. De mis sueños. De mi nuevo rumbo. De los nuevos amigos. De mi primera experiencia. Incluso de la decepción, el dolor o la impotencia que puede conllevar a veces.
Me siento orgulloso de este blog. De quienes lo visitan y comentan. De los conocidos y hasta amigos que ocasiona. De lo que leo en otros. De esos otros y de tantos mas.
Se me viene a la mente cierta conversación en un bar, no muy reciente, con el soltero de oro. Y otras posteriores por telefono con Pedro, con Juanjo, con Marcos... Y al fin me pregunto, si llegaré algún día a ser partícipe de una de esas parejas “normales” y poder sentirme tan orgulloso como Alexander o mi niño de sus novios. Se les ve tan felices...
Subo el volumen del CD que he puesto de fondo mientras escribo y suena la voz de Alaska:
Yo soy así, y así seguiré, nunca cambiaré...
Patada a las puertas del armario. Cual Kevin Kline empiezo a canturrear a pesar de lo avanzado de la noche.
Será el orgullo ese...

 
BESOS
Dicen que soy generoso. Y es verdad que me gusta entregarme, regalar, estar pendiente, dar cariño sin esperar nada a cambio. Lo dirán por eso, supongo.
Así que como soy generoso, y hoy tengo un día tonto... Pues hoy quiero repartir besos.
Dejo besos por todas partes. Y a todos.
Besos hacia el cielo para ella, para ellos, para todos los que ya no están aunque permanecen.
Y también hacia abajo, por si acaso, para los que no pudieron subir por ser auténticos.
Besos con y sin abrazo.
Besos para los que me quieren, como agradecimiento.
Y para los que me quieren poco (seguro que habrá alguno que otro, quizás escondido, oculto por la hipocresía o la cobardía), también para ellos, por que soy tan así...
Besos suaves para los pequeños que me enternecen y hacen sonreír incluso en tiempos oscuros y entre negras nubes.
Dulces besos para aquellos a quien amé, en el recuerdo.
Besos cariñosos de amistad a quien me anima y empuja a seguir, a salir, a ser, a estar, a sentir...
Besos para los que están dentro del armario. Para los que dejan entreabrir sus puertas. Para los que entran y salen. Y para los que quemaron su madera.
Besos para los partidarios de lo impulsivo, la improvisación y la aventura.
Besitos para los que dan consejo. Y sobre todo para quienes lo necesitan.
Besos para los amantes de la música.
Besos para quien disfruta de un buen libro. Besos entrelíneas.
Besos de cine.
Beso en la mejilla. Y en la frente.
Besitos hasta hartar a quien los necesite. Aunque no los pida.
Un emocionado beso de amor a quien se decida a compartir sus sentimientos conmigo.
Pasión de besos, abrazos, y caricias a quien se decida a compartir su cuerpo conmigo.
Besos previos al sueño a quien se decida a compartir conmigo las noches.
Besos de buenas noches.
Y al despertar, de buenos días.
Besos de cuello. Chupetón.
Besos que suben y bajan por todo el cuerpo. Besos en la espalda, en las piernas levantadas, en las orejas, en los parpados, y hasta en el carnet de identidad.
No me canso de rebesar, en el recuerdo, su piel. Sin poder dormir y entre mis sábanas. Cierro los ojos y siento un primer beso furtivo. Y sin cerrarlos siento un beso valiente y desesperado.
Espero que no me falten jamás los simpáticos besos -emoticones- del messenger, ni los besos por mensajes al móvil.
Que no se me olviden nunca enviar esos besos de final de carta. Ni mandar besos al comentar los posts.
Besos al mar envío para que los lleve la corriente allá donde los quiera llevar.
Me vienen recuerdos de besos en la orilla de la playa, al atardecer. Besos de arena y sol.
Me duelen los besos de despedida, entre lágrimas, con el corazón encogido, o en medio del sinsabor.
Quiero dar besos bajo la lluvia. Besos en el parque. Besos melosos, incansables, iterativos.
Besos que excitan, que dan morbo, que te ponen. Besos con lengua. Sin lengua. De labios mojados. Cortos pero intensos. Largos, de los que no quieres que se acaben. Besos aventureros, descubridores, atamborados de latido y repeluz.
Dar besos de tornillo. Besos a pesar de la fiebre. Besos de riesgo. Besos inocentes. Picos. Roce de labios. Hacer el boca a boca. Besar hasta la desesperación.
Besos al follar. Y al hacer el amor.
Quiero sentirme, incluso, con fuerzas para estar con alguien a quien besar, aunque no tuviera boca, o sus labios duden en pronunciar mi nombre.
Besos a Arturo, a Pedro, a Edu, a Marcos, a Toni, a Juan, a Antonio, a Victor, a Luis, a Jose, a Juanse, a Alex, a los que no conozco por su verdadero nombre, a ellos, a ellas, a los que lo saben y a los que no, a los que conozco y a los que voy a conocer, a los que comentan o dejan su firma, y a los que solo me visitan para leer el blog envuelto en anónimo abrigo. A quien se acerca.
A quien se aleja...
Y a Jack y Enis.


Llevo mis dedos a mis labios y luego los separo y alejo en dirección a todos, os envío.... un beso.

 
TEORÍA DE LOS SEIS GRADOS DE SEPARACIÓN

Las redes sociales se basan en la teoría de los Seis Grados de Separación, formulada en 1967 por el psicólogo Stanley Milgram de la Universidad de Harvard. La teoría dice que dos personas cualesquiera del mundo están relacionadas entre sí por un máximo de 6 personas.
A ver que haga la cuenta...

Póngase a toda voz la banda sonora de la vieja serie de TV Enredo, y si no se es tan viejo, la de Barrio Sesamo, que todo el mundo conoce. Los mas exquisitos pueden utilizar El vuelo del moscardón de Rimsky-Korsakov.

Empezamos....

"Antes de echarme novia ya viví ciertos episodios casuísticos como cuando me “fijé” en el gym con quien resultó ser muy amigo de un familiar cercano y pareja de un vecino mío, justo del bloque de enfrente donde solía acudir mi ex para recoger a su madre tras visitar a una íntima amiga suya.
Tras cortar con ella y pasar el bache intenté animarme “fijándome” en otro chico del gym quien resultó ser primo de un íntimo amigo mío. A pesar de este desliz decidí animarme a charlar con los buenos amigos del chat.
Así fue como conocí a un chico de fuera de Sevilla, Johnny, que era íntimo de otro que sí trabajaba aquí y se llamaba Manu. Tras discretas conversaciones -los tres en el armario- salió a la luz que Manu y yo éramos compañeros de profesión, y había coincidido con sus compañeros cenando en la misma mesa en una boda reciente. Tras varias charlas más, resultó que Manu trabajó en otra capital andaluza con una amiga mía, íntima de mi ex, y muy dada al outing cotilla.
A través de ella supe en otra cena, esta vez sin boda, que otros dos amigos suyos eran gays, cosa que yo no me podía imaginar. Uno de estos amigos compartía profesión conmigo y con un amigo de Ton, a quien conocí por Internet y resultó ser también del gremio durante ciertos años y trabajar en el mismo campo que yo.
En ese trabajo conocí al “presidente de ésta nuestra comunidad” que es íntimo amigo de Guru gú, un chaval estupendo que vivió en mi mismo barrio y con el que comparto pila y cura bautismal. Si el pobre cura “de los antiguos” levantara la cabeza se volvía a ir al saber que aquí todos entienden aunque uno lo lleve cuesta arriba y se lo calle mientras el otro suba al monte a menudo, solo o en compañía del primo francés de Fernando, un auténtico santo.
Resulta que él también trabaja enfrente de casa y tuvo de novio a “gynman” quien tras cortar con él empezó a salir con Mark, quien meses después me comentó el blog a través del cual conocí al soltero de oro, quien resultó ser íntimo amigo de mi compañera de oficina....
Uff, no puedo mas. Lo peor es que podría seguir.
Me siento como un compás, grados por aqui, grados por allá....
 
ABECEDARIO DEL ASI SOY... ASI ESTOY...


AMIGABLE
BUENA GENTE
CARIÑOSO
DECIDIDO
ESPECTADOR
FIEL
GENEROSO
HUMANO
ILUSO
JUSTO
KILOMÉTRICO
LACRIMOSO
MIMOSO
NORMAL
ÑAÑO
OSADO
PASIONAL
QUERIDO
ROMÁNTICO
SENSIBLE
TIERNO
ÚNICO
VALIENTE
WUAPO
“X”
YERMO
ZALAMERO