YA TENGO MI PISO
Ya tengo casa.
Bueno, aunque la escritura esté a mi nombre, en realidad la tiene el banco, que lo ha tasado en 30 kilos de nada, y como son una gente muy maja me la prestan durante los próximos 30 años a cambio de una considerable cantidad mensual que me deja medio atontado buena parte del mes.
Si consigo sobrevivir todos esos años, estaré en plena tercera edad en disposición de morirme con la satisfacción de hacerlo en mi propia casa, y no en la del banco.
Cosas que pasan.
Con un poco de suerte me toca el Premio Gordo de Navidad, una buena Primitiva, o encuentro una pareja rica que me mantenga, y a lo mejor la cancelo antes.
O me da un infarto a mitad de plazo y me marcho con más insatisfacción por no haberlo conseguido que por el propio disgustazo, en sí, de morirme.
Mientras tanto disfrutaré de un magnífico piso principal, todo exterior, de 100 metros cuadrados, con cuatro habitaciones, cocina con lavadero, salón con balcón, baño, amplia terraza exterior, ascensor y en inmejorable situación, muy cerquita de todo: andando, a diez minutos del Parque de María Luisa, a menos de un cuarto de hora del Prado de San Sebastián, a veinte minutillos de nada de la zona comercial donde está el Nervión Plaza y sus cines, y a casi lo mismo de la Puerta Jerez.
Asimismo cuenta con una buena comunicación de autobuses, y una parada a cinco minutos escasos de la Línea 1 del futuro metro, de la última parada del tranvía que llevará hasta la futura zona peatonal del centro, y de la estación de trenes de cercanías.
¿Qué mas se puede pedir?...
Pos alguien para compartirlo, je, je.
De momento, y en cuanto me recupere de los gastos de tasación, apertura, notaría, etc (¡¡¡Dios, que de papeleo y cuanto gasto!!!) quiero hacer una fiestecilla de apertura. Luego ya iremos viendo el tema de cenitas, reuniones e invitaciones varias.
Lo cierto es que aún tendré que hacer reformas en la cocina, y amueblar a mi gusto, pero para eso habrá que esperar a que me vaya recuperando económicamente. Que me va a costar, por cierto, un tiempecillo. Lo único que me complaceré en comprar de momento es una gran cama de matrimonio para perderme en ella, acoger a amigos y blogueros invitados, o por si tuviera algún visitante esporádico o uno permanente, por soñar...
Tal vez sea el momento de plantearse en serio el tema de opositar. Necesito casi doblar el sueldo para estar mas desahogado. Con eso la hipoteca se queda en nada, y además me sobra para poder viajar, tener mis caprichos, continuar sin remordimientos mi colección de DVDs y disfrutar de mas desplazamientos a Madrid. Incluso me podría plantear allí un alquiler compartido por el centro e ir mas a menudo.
Como dije antes... será por soñar...
De momento, uno de mis sueños, se ha cumplido.
Ya tengo mi propio piso.
LA SEMANA DE MI ORGULLO
Estos días me dispongo a celebrar la “semana de mi orgullo”.
Ya no me quitan el sueño como antes.
Mas bien me desvelan nuevos rostros, nuevas situaciones, nuevas posibilidades de ser y sentirme bien conmigo mismo.
Hace poco me he sentido deseado.
Me siento querido. Cada día mas cerca de los nuevos amigos.
Expectante ante lo que pueden llegar a aportarme algunos. Especialmente uno.
Nervioso por si ocurre, que sin saber cómo, se traspase la barrera de la amistad.
Y soñando con poder quitar el anuncio de “busco novio”.
Sentirme acompañado, encomplizado de nuevo, con un hombro en el que descansar mi barbilla mientras le miro los ojos.
Me espera una semana de sentirme orgullo por tener claro quien soy y a donde voy.
Por haber disfrutado de un verano que me trajo mucho que querer y a quien querer. A Edu, a Isidoro, a Juanjo y Marcos, a Pedro, a Jaime, a Luis, a David y Paco, a Jose, Jorge, Mario, Raúl y compañía, los chicos y chicas senderistas, a la ciudad de Madrid.
Por los comentaristas de siempre, sobre todo a los que se van pero vuelven, y también por los nuevos, sobre todo a Aída, Juan, Eva y Perlim. Por los nuevos contactos del Messenger, sobre todo a Mikel y Borja...
Orgulloso de conocer ¡¡¡por fin!!! a los mejores blogueros del mundo.
Orgulloso por ser capaz de enfrentarme a la aventura de una hipoteca yo solo. Por la ayuda de mi familia ante el reto económico.
Por la ilusión de decorar a mi gusto, con otro estilo.
Por estar deseando poder invitar a cenar a los amigos, organizar fiestas, barbacoas, meriendas, ratos de juegos, compañía y confidencias.
Por poder recibir invitados. Por poder recibir visitantes.
Por decidirme a viajar en solitario, y acabar tan bien acompañado.
Por ser valiente ante el desconocido ambiente.
Por no mirar hacia otro lado cuando surge una compañía sexual inesperada.
Orgulloso por atreverme a participar en una quedada con un buen número de chicos que sienten como yo.
Por besar en la mejilla a otros hombres cuando me los presentan en plena calle.
Por mostrar una caricia incluso si se da el caso.
Por emocionarme con algunas cosas que me dicen o me escriben. Por seguir siendo tan así...
Por imaginar lo que podría hacer con los días que aún me quedan de vacaciones. Y con quien.
Es la semana de mi orgullo.
Etiquetas: orgullo
SEIS TOS MU LISTOS...
Lo que me faltaba, con lo tontito que yo soy
a ver si os creéis que iba yo a poder contarlo como si nada.
O ¿si?. Ains, que me da vergüenza...
pero que yo soy muy “así” para estas cosas...
con un poco de vista lo captáis pronto
incluso aunque caigáis en la ceguera, jajajaja,
o debería ser algo mas claro, quizás,
no se yo...
6 todos muy listos...
a ver si os creéis que iba yo a poder contarlo como si nada.
O ¿si?. Ains, que me da vergüenza...
pero que yo soy muy “así” para estas cosas...
con un poco de vista lo captáis pronto
incluso aunque caigáis en la ceguera, jajajaja,
o debería ser algo mas claro, quizás,
no se yo...
6 todos muy listos...
NO LO ENTIENDO. OPCIONES...
Esto tenía que contarlo. Y tenía que contarlo ¡¡¡ya!!!
Normalmente suelo dejar algo de tiempo entre los posts para que a amigos y visitantes les de tiempo de verlos y dejar algún comentario, sobre todo en estas fechas en las que tantos están fuera de vacaciones o se sale más.
Pero acaba de ocurrirme algo que me ha puesto tan nervioso que aún estoy temblando, sí, sí, mas que un centrifugado en lavadora vieja.
Esta noche tuve en el gym tal calentón que si me ponen un par de rebanadas encima las quemo más que los bosques de Galicia.
Nunca entenderé como alguien joven, con buen cuerpo, atractiva sonrisa, ojitos para perderse en ellos, guapo hasta morirse, puede fijarse en mi o incluso llegar a decir “me gustas”.
No lo entiendo, no lo entiendo y no lo entiendo.
Bueno, en realidad ya me ha pasado que he “gustado” a tres chicos. El primero era mas o menos de mi edad y supuso un auténtico descubrimiento y un enganche (tonto, tonto, pero tonto...).
El segundo, mas joven, me llevó al paraíso, pero entre mi inseguridad habitual y mi intención de hacerle ver que no me iba a enganchar me sentí algo cohibido. Si hubiera estado mas en mi salsa igual le dejo mejor recuerdo.
El tercero fue un desastre (digamos que solo disfrutó plenamente él), pero culo que te follas culo que te llevas para la gloria...
A lo que voy. Yo es que no me veo guapo, la verdad. Y de cuerpo... fatal. Nada de fibra ni musculo, todavía algún kilillo de mas, estrías de adelgazar y por lo tanto nada del otro mundo. Para eso estoy en el gym y con mi preparador físico, para ir mejorando. Evidentemente faltan años para lograr objetivos efectivos.
Yo no me fijaría en alguien como yo (que mal me vendo ¿eh?. Así no voy a encontrar novio, je, je). Pero resulta que hay quien sí lo hace.
Y no lo entiendo, no lo entiendo, y no lo entiendo.
Sobre todo si es joven y atractivo.
Bueno, pues me ha pasado ya dos veces. La primera podría tener su aquel en el hecho de que había un conocimiento previo de charlas y uno a veces se puede dejar llevar por lo que imagina mas que por lo que luego se encuentra en la realidad. Y ya que estás...
Pero la segunda acaba de pasar.
En las duchas del gimnasio. Como es un centro wellnes, no es como me han contado hay por ahí duchas así de continuo y con todo a la vista, sino que aquí cada uno puede usar su cabina con puerta y tener la intimidad que quiera. Hay quien cierra la puerta y quien no.
Yo suelo usar siempre la misma cabina, la mas grande, pues me agobian los espacios angostos donde apenas puedes moverte y encima hay poca luz si cierras la puerta, de modo que prefiero esa de mayor tamaño y algo mas de luz al final del pasillo.
Como es de las últimas estás tranquilo si dejas la puerta abierta. Si veo que alguien se pone en la de enfrente y digamos “no es precisamente mi tipo” pues cierro la puerta y ya está. Claro que puede ocurrir lo contrario, es decir, que el que acabe al lado tuyo este como un tren y entonces dejas abierta la puerta y no abres mas hueco porque te dejaste la excavadora en el aparcamiento.
Hoy ocurrió algo así.
Tras mi sesión de cardio y ratito de sauna me dirijo a la ducha de siempre y justo antes de llegar veo que un chaval de unos veintipocos, fibradete, monisiiiiiiiimo de la muerte, y guapo de los que toda suegra quiere para su hija, se ducha con la puerta abierta, de cara al pasillo. Bueno lo de ducharse es un eufemismo. Se halla bajo la lluvia de la alcachofa acariciándose una y otra vez como el que se relaja. Sí, sí, ya te digo el relaxxxxxxxxx como es.
Eso, XXX.
Y lo otro XL.
Yo que me percato del temita y mas salido que George Michael en el servicio de un parque, empiezo a ponerme nervioso.
Porque claro, uno está en barbecho desde hace semanas y eso es muyyyy malo. ¿Cómo puede Frater llevarse meses sin hacerlo?.
Como me dijo alguien en mi primer viaje a Madrid “yo es que necesito follar....” “¿todos los días le interrumpí osado...” “hombre, todos los días no (porque él no se lo propone, si quisiera lo lograría sin muchos problemas, je, je) pero sí todas las semanas...”.
Pues eso. Que cuando tienes novia la asiduidad es una bendición. Cuando cortas, y tras el paréntesis de luto sexual habitual y empiezas con otras historias, el factor suerte hace mucho, y yo no es que me queje, voy desde abril casi a uno por mes, solo que con breves encuentros nada permanentes.
Eso hace que me acuerde cada vez mas de la asiduidad.
Y que esté tan caliente como Ecija en plena ola de calor.
Resultado: la sequía y los nervios me hacen mas osado.
De modo que no dejo de pensar en el chaval de al lado.
Y claro. La sangre -que japuta ella- se acumula en ciertas partes del cuerpo y mi corazón empieza a latir mas fuerte de pensar...
¡¡¡Sucio!!! ¿Estás gilipollas?¿Qué va a querer contigo un buenorro?.
Pues para empezar por lo visto mirar.
Tras varias asomadas al pasillo (en las que caí, caí, lo reconozco) acabamos por coincidir.
Las miradas... ains, esas miradas...
¡¡¡Sucio!!! ¿Qué va a querer contigo un buenorro?
Pues por lo visto mirarme mas de cerca, porque se cambio de cabina, justo a la de enfrente.
Y claro, la mirada ya no estaba solo en los ojos.
¿Pero donde me está mirando este niño...? ¿Me esta mirando a mi? Osea. Me mira ¿a mi? ¿a mi cuerpo serrano... pero de Los Serrano de Telecinco? ¿Me mira mi L? ¿O es M? Ay, nuse... nunca se me dieron bien las tallas. Salvo las XL, esas las identifico en seguida. De hecho tengo una delante.
¡¡¡Sucio!!! ¿Crees que va a querer algo contigo un buenorro?
Pues va a ser que sí.
Temblando mas que un avión en plenas turbulencias, como si tuviera un ataque de epilepsia, casi, yo no sabía que hacer.
Con las tías estas cosas como que no se dan. Y con los tíos... salvo las miradas de una sauna y el rocetón aquel del jacuzzi, poco puedo aportar en mi currículo chechuá.
Vamos que soy un pardillo.
Y así nos llevamos un buen rato.
Que si te tocas, que si me toco, que si bajas tu mirada y la subes, que si te bajas y te subes otra cosita, que si te muerdes los labios, que si como vaya te mordía yo otra cosa...
Se me hizo eterno.
Y con tanta actividad el cerebro que es políglota, oiga, al tiempo que tocaba, miraba y deseaba hacer... te hace sugerencias, y lo oyes así como una voz de otra dimensión: “Paaaaaaaassssssaaaaaaa al otro laaaaaadooooooo.....” “Daaaaaa el primeeeeeerrr paaaaaasoooooo.....” “¿Nooooo veeeeessss que te inviiiiiitaaaaa?....”
Y el otro venga a mirarme, tocarse y morderse el labio.
Yo bajo el agua, que por cierto se evaporaba al caer en mi cuerpo, no se yo porqué, cada vez mas nervioso y temblando.
No me puede estar pasando esto a mi.
No lo entiendo. No lo entiendo y no lo entiendo.
Bueno, sí que entiendo. Un poquito. Cada vez mas, de hecho. ¿Acabaré por hacer un Master? Son importantes las prácticas, claro, y aún tengo mucho que aprender...
Ya no puedes mas. Porque además empiezan a ocuparse otras duchas del principio del pasillo. Esto empieza a parecer un cruising de esos.
Y te planteas:
Opción 1:
Salir desesperado de tu cabina hacia la de enfrente, coger el rabazo que calza el buenorro y tirar hacia tu ducha para cerrar la puerta (ya no te agobian los espacios angostos ¿eh?) y dejar que el chorro de agua nos acompañe un buen rato, así como para calmar las calores...
Opción 2:
Hacer así un gesto con la cabeza inclinada hacia la ducha que ocupas en plan... “¿Tío, vienes o qué? ¿No ves que me alegro de verte.... sobre todo de verte así....? (Si es que no sabéis cómo esta el chorbi..)
Opción3:
Hacer el gesto hacia su ducha, en plan “nene, hazme sitio, que voy...”
Opción 4:
Llevarte así el tiempo que haga falta. Osea, hasta que uno de los dos no pueda mas...
Opción 5:
Dejarlo porque ya está viniendo gente y no es plan de dar el espectáculo. Irnos al vestuario para seguir mirándonos mientras nos vestimos, cuando nos quedamos otra vez solos hacer un gesto de complicidad en plan “qué le vamos a hacer, con el riesgo de pillada....” salir juntos, sin dejar de echarnos miradas y tirar cada uno hacia direcciones distintas, sin dejar de mirar hacia atrás ambos, claro. Llega a casa y caer en la ceguera...
Opción 6:
Dejarlo, porque ya está viniendo gente y no es plan de dar el espectáculo. Volver al vestuario, esperar a estar solos de nuevo para decir algo sobre intercambio de teléfonos, pero con el calentón, y como vivo solo decirle que se venga a casa y terminar lo empezado. Para volcar el post enseguida él se vaya, con la promesa de volver a vernos.
Opción 7:
Dejar la literatura de una vez. Siempre habrá mejores escritores con la P de Paper, Pau, ...
¿Con cuál os quedais?
Normalmente suelo dejar algo de tiempo entre los posts para que a amigos y visitantes les de tiempo de verlos y dejar algún comentario, sobre todo en estas fechas en las que tantos están fuera de vacaciones o se sale más.
Pero acaba de ocurrirme algo que me ha puesto tan nervioso que aún estoy temblando, sí, sí, mas que un centrifugado en lavadora vieja.
Esta noche tuve en el gym tal calentón que si me ponen un par de rebanadas encima las quemo más que los bosques de Galicia.
Nunca entenderé como alguien joven, con buen cuerpo, atractiva sonrisa, ojitos para perderse en ellos, guapo hasta morirse, puede fijarse en mi o incluso llegar a decir “me gustas”.
No lo entiendo, no lo entiendo y no lo entiendo.
Bueno, en realidad ya me ha pasado que he “gustado” a tres chicos. El primero era mas o menos de mi edad y supuso un auténtico descubrimiento y un enganche (tonto, tonto, pero tonto...).
El segundo, mas joven, me llevó al paraíso, pero entre mi inseguridad habitual y mi intención de hacerle ver que no me iba a enganchar me sentí algo cohibido. Si hubiera estado mas en mi salsa igual le dejo mejor recuerdo.
El tercero fue un desastre (digamos que solo disfrutó plenamente él), pero culo que te follas culo que te llevas para la gloria...
A lo que voy. Yo es que no me veo guapo, la verdad. Y de cuerpo... fatal. Nada de fibra ni musculo, todavía algún kilillo de mas, estrías de adelgazar y por lo tanto nada del otro mundo. Para eso estoy en el gym y con mi preparador físico, para ir mejorando. Evidentemente faltan años para lograr objetivos efectivos.
Yo no me fijaría en alguien como yo (que mal me vendo ¿eh?. Así no voy a encontrar novio, je, je). Pero resulta que hay quien sí lo hace.
Y no lo entiendo, no lo entiendo, y no lo entiendo.
Sobre todo si es joven y atractivo.
Bueno, pues me ha pasado ya dos veces. La primera podría tener su aquel en el hecho de que había un conocimiento previo de charlas y uno a veces se puede dejar llevar por lo que imagina mas que por lo que luego se encuentra en la realidad. Y ya que estás...
Pero la segunda acaba de pasar.
En las duchas del gimnasio. Como es un centro wellnes, no es como me han contado hay por ahí duchas así de continuo y con todo a la vista, sino que aquí cada uno puede usar su cabina con puerta y tener la intimidad que quiera. Hay quien cierra la puerta y quien no.
Yo suelo usar siempre la misma cabina, la mas grande, pues me agobian los espacios angostos donde apenas puedes moverte y encima hay poca luz si cierras la puerta, de modo que prefiero esa de mayor tamaño y algo mas de luz al final del pasillo.
Como es de las últimas estás tranquilo si dejas la puerta abierta. Si veo que alguien se pone en la de enfrente y digamos “no es precisamente mi tipo” pues cierro la puerta y ya está. Claro que puede ocurrir lo contrario, es decir, que el que acabe al lado tuyo este como un tren y entonces dejas abierta la puerta y no abres mas hueco porque te dejaste la excavadora en el aparcamiento.
Hoy ocurrió algo así.
Tras mi sesión de cardio y ratito de sauna me dirijo a la ducha de siempre y justo antes de llegar veo que un chaval de unos veintipocos, fibradete, monisiiiiiiiimo de la muerte, y guapo de los que toda suegra quiere para su hija, se ducha con la puerta abierta, de cara al pasillo. Bueno lo de ducharse es un eufemismo. Se halla bajo la lluvia de la alcachofa acariciándose una y otra vez como el que se relaja. Sí, sí, ya te digo el relaxxxxxxxxx como es.
Eso, XXX.
Y lo otro XL.
Yo que me percato del temita y mas salido que George Michael en el servicio de un parque, empiezo a ponerme nervioso.
Porque claro, uno está en barbecho desde hace semanas y eso es muyyyy malo. ¿Cómo puede Frater llevarse meses sin hacerlo?.
Como me dijo alguien en mi primer viaje a Madrid “yo es que necesito follar....” “¿todos los días le interrumpí osado...” “hombre, todos los días no (porque él no se lo propone, si quisiera lo lograría sin muchos problemas, je, je) pero sí todas las semanas...”.
Pues eso. Que cuando tienes novia la asiduidad es una bendición. Cuando cortas, y tras el paréntesis de luto sexual habitual y empiezas con otras historias, el factor suerte hace mucho, y yo no es que me queje, voy desde abril casi a uno por mes, solo que con breves encuentros nada permanentes.
Eso hace que me acuerde cada vez mas de la asiduidad.
Y que esté tan caliente como Ecija en plena ola de calor.
Resultado: la sequía y los nervios me hacen mas osado.
De modo que no dejo de pensar en el chaval de al lado.
Y claro. La sangre -que japuta ella- se acumula en ciertas partes del cuerpo y mi corazón empieza a latir mas fuerte de pensar...
¡¡¡Sucio!!! ¿Estás gilipollas?¿Qué va a querer contigo un buenorro?.
Pues para empezar por lo visto mirar.
Tras varias asomadas al pasillo (en las que caí, caí, lo reconozco) acabamos por coincidir.
Las miradas... ains, esas miradas...
¡¡¡Sucio!!! ¿Qué va a querer contigo un buenorro?
Pues por lo visto mirarme mas de cerca, porque se cambio de cabina, justo a la de enfrente.
Y claro, la mirada ya no estaba solo en los ojos.
¿Pero donde me está mirando este niño...? ¿Me esta mirando a mi? Osea. Me mira ¿a mi? ¿a mi cuerpo serrano... pero de Los Serrano de Telecinco? ¿Me mira mi L? ¿O es M? Ay, nuse... nunca se me dieron bien las tallas. Salvo las XL, esas las identifico en seguida. De hecho tengo una delante.
¡¡¡Sucio!!! ¿Crees que va a querer algo contigo un buenorro?
Pues va a ser que sí.
Temblando mas que un avión en plenas turbulencias, como si tuviera un ataque de epilepsia, casi, yo no sabía que hacer.
Con las tías estas cosas como que no se dan. Y con los tíos... salvo las miradas de una sauna y el rocetón aquel del jacuzzi, poco puedo aportar en mi currículo chechuá.
Vamos que soy un pardillo.
Y así nos llevamos un buen rato.
Que si te tocas, que si me toco, que si bajas tu mirada y la subes, que si te bajas y te subes otra cosita, que si te muerdes los labios, que si como vaya te mordía yo otra cosa...
Se me hizo eterno.
Y con tanta actividad el cerebro que es políglota, oiga, al tiempo que tocaba, miraba y deseaba hacer... te hace sugerencias, y lo oyes así como una voz de otra dimensión: “Paaaaaaaassssssaaaaaaa al otro laaaaaadooooooo.....” “Daaaaaa el primeeeeeerrr paaaaaasoooooo.....” “¿Nooooo veeeeessss que te inviiiiiitaaaaa?....”
Y el otro venga a mirarme, tocarse y morderse el labio.
Yo bajo el agua, que por cierto se evaporaba al caer en mi cuerpo, no se yo porqué, cada vez mas nervioso y temblando.
No me puede estar pasando esto a mi.
No lo entiendo. No lo entiendo y no lo entiendo.
Bueno, sí que entiendo. Un poquito. Cada vez mas, de hecho. ¿Acabaré por hacer un Master? Son importantes las prácticas, claro, y aún tengo mucho que aprender...
Ya no puedes mas. Porque además empiezan a ocuparse otras duchas del principio del pasillo. Esto empieza a parecer un cruising de esos.
Y te planteas:
Opción 1:
Salir desesperado de tu cabina hacia la de enfrente, coger el rabazo que calza el buenorro y tirar hacia tu ducha para cerrar la puerta (ya no te agobian los espacios angostos ¿eh?) y dejar que el chorro de agua nos acompañe un buen rato, así como para calmar las calores...
Opción 2:
Hacer así un gesto con la cabeza inclinada hacia la ducha que ocupas en plan... “¿Tío, vienes o qué? ¿No ves que me alegro de verte.... sobre todo de verte así....? (Si es que no sabéis cómo esta el chorbi..)
Opción3:
Hacer el gesto hacia su ducha, en plan “nene, hazme sitio, que voy...”
Opción 4:
Llevarte así el tiempo que haga falta. Osea, hasta que uno de los dos no pueda mas...
Opción 5:
Dejarlo porque ya está viniendo gente y no es plan de dar el espectáculo. Irnos al vestuario para seguir mirándonos mientras nos vestimos, cuando nos quedamos otra vez solos hacer un gesto de complicidad en plan “qué le vamos a hacer, con el riesgo de pillada....” salir juntos, sin dejar de echarnos miradas y tirar cada uno hacia direcciones distintas, sin dejar de mirar hacia atrás ambos, claro. Llega a casa y caer en la ceguera...
Opción 6:
Dejarlo, porque ya está viniendo gente y no es plan de dar el espectáculo. Volver al vestuario, esperar a estar solos de nuevo para decir algo sobre intercambio de teléfonos, pero con el calentón, y como vivo solo decirle que se venga a casa y terminar lo empezado. Para volcar el post enseguida él se vaya, con la promesa de volver a vernos.
Opción 7:
Dejar la literatura de una vez. Siempre habrá mejores escritores con la P de Paper, Pau, ...
¿Con cuál os quedais?
Etiquetas: duchas
¿LO VEIS BIEN?

LO QUE PUSE.....LO QUE PASÓ....
Uno de los últimos posts de Edu me hizo recordar aquellos propósitos que allá por el mes de mayo, en torno a la calculadora de los sentimientos que me inspirara Guru gú (ese que ya no me comenta), expresaba con la intención de impulsar la multiplicación mas incluso que el sumatorio de felicidad ofertado por el quitasueño, (qué poco tengo ya que decir de él y qué poca felicidad me ha llegado a dar, por cierto. Que tonto has sido jomio cerrándote las puertas a algo que podría haber sido muy bonito, siendo yo tan así...)
Volviendo a lo que tiene interés. Con firme propósito acepté hace cuatro meses pulsar el botón X de la calculadora de los sentimientos para aumentar los buenos ratos, hacer mas sonrisas, crecer la cercanía, elevar los latidos...
¿Pensáis que lo conseguí desde mayo hasta aquí?
La lista de propósitos, sin que el orden de los factores alterara el producto, era ciertamente considerable. Echo la vista atrás a ver que puse para analizar y exponer, a continuación, lo que pasó.
Ains, que nervios, tengo memoria de pez, ni recuerdo en que me esforcé por cambiar. A ver....
Propósitos:
Puse: Llamar a los amigos mas a menudo. Salir con cualquier excusa.
Pasó: Pues he salido mas (lo noto en la cartera). Pero lo cierto es que lo he hecho mucho mas con los nuevos que he conocido a través del blog que con los de siempre .
Puse: Hacer mas ejercicio. Perder peso.
Pasó: Pues con la etapa expansiva me propuse intentar ponerme en serio con el entrenador personal, definir algo mas mis carnes flácidas y perder peso, desde luego la cosa se va notando, en la ropa, en el espejo, y en lo que observan los demas: “Ehhh, estás más delgado”. Lo ideal sería que llegarán a decir “Ehhhh, estás mas bueno”, juas, juas, no hay quien se lo crea.
Puse: Coger color. Perder la blanca palidez.
Pasó: Pos no, mucho color no he cogido. Bueno un colorcillo así como cada vez mas pink, je, je, pero a parte de eso... sigo sin pisar la playa. Claro con tanto viaje a Madrid...
Puse: Comprarme zapatos y ropa nueva.
Pasó: Pues sí que me compré. Y mas que me voy a tener que comprar (ains mi cartera otra vez...) porque la ropa de siempre empieza a estarme algo ancha, je, je.
Puse: Pedir cita con el psicólogo.
Pasó: No la pedí. Mi psicólogo sois vosotros.
Puse: Salir del armario con mi amigo “amanerado” que se casa.
Pasó: No hubo forma. Si la primera vez se presentó con la novia y una amiga, la segunda lo hizo con la hermana. Pero vamos, lo acabaré haciendo, por mis cohones...
Puse: Cenar con Pedro. Ir con él a la ópera.
Pasó: Pues sí, cené con él, fui a la opera con él, nos tomamos un heladito, y le convencí para que viniera a la quedada.
Puse: Llamar a Toni.
Pasó: Mi asignatura pendiente. Pero le llamaré...le llamaré....
Puse: Seguir leyendo a Paul Auster en la piscina cada tarde mientras tomo el sol.
Pasó: Si no he parado. Con el entrenamiento personal no me quedan ganas de piscina exterior. No he tomado el sol y confieso que no he seguido el libro del Auster. Que perritis aguda... ¡¡¡Borf, tienes la culpa, me la has pegado!!!
Puse: Ir al cine.
Pasó: Pues sí que he ido. Con un amigo a ver una chorradilla tipo “Devuélveme mi suerte”, solo a ver “Superman” y “Poseidón”, con Arturo a ver “Crazy”. Y tengo que ver la de los piratas...
Puse: Reírme más.
Pasó: El estilo acordeón es lo que tiene, que igual estás expulsando aire en plan desinflado y tristón que lo coges en plan expansivo y descojonado. ¿Que si me he reido? Vamos, lo de Madrid fue para que me llamaran “el risitas”.
Puse: Bailar y beber en las próximas bodas.
Pasó: Solo pude hacerlo en la de un amigo. Al final en la familiar por cuestiones del tratamiento contra la infección aquella que me entró pues no pude, ni ganas que tenía. (Como pille al que me pasó el bicho en el autobús...) Y al final no fui a la de mi amigo “amanerado” porque los que conocía se echaron todos atrás y la verdad que ir solo...
Puse: Planear las vacaciones. Todo un mes por delante en julio y una semana en septiembre. Si alguien se apunta...
Pasó: Al final cuando no planeas sino que improvisas lo pasas mejor. Y todavía me queda una semanilla a finales del mes que viene. No quiero pensar...no quiero pensar....
Puse: Viajar a Canarias para ver al Niño y su novio. Si tengo que ir solo, pues solo.
Pasó: Y solo que me fui, pero a Madrid, para verlos, no a Canarias. Allí compartimos unos días tremendos con mas amigos suyos y me lo pasé de escándalo. Y con el niño... como si nos viéramos a diario. Fue genial.
Puse: Ir a Madrid. Quedar con Edu.
Pasó: Fui, fui. Y quedé, quedé. Que tío mas grande...
Puse: Disfrutar del momento.
Pasó: Hasta límites insospechados en mi lo he hecho, lo confieso.
Puse: Esperar paciente que el hombre menguante se anime a una tarde entre semana, o mejor una noche de viernes...incluso a pasar la noche en otro hotel, pero con cama de matrimonio.
Pasó: Cada vez tengo menos paciencia. Empieza a cargarme el temita. Hemos quedado para unas tapitas o un cine, pero ya está.
Eso sí, para irse con su ex a la playa tiene tiempo...
Al final ni Hotel Existencia ni leches. Y yo necesito compañía, cariño y sexo, nene ¿está claro? Como no espabiles....
Puse: No agobiarme si no me llama, si no me toca, si no me besa o si no me dice lo que quiero que me diga.
Pasó: Ya estoy acostumbrado.
Sigue jodiendo que no se decida, pero al final me veo que nos alejamos. Lo que se va a alegrar mas de uno.
De todas formas he conocido a gente por la que me encantaría agobiarme.
Hay constelaciones que por muy grandes que sean acaban por apagarse. Lo que es el universo, niño....
¿Cuál diríais que ha sido el balance? ¿Positivo? ¿Demasiado impulsivo? ¿Muy normalito? ¿Os importa un bledo?
Sea la que sea será una contestación más que añadir a la larga lista de sumandos que llevo en mi mochila de blogero. Me encanta este peso...
Porque como decía aquel cuyo nombre se disuelve en el vacío..."un problema teórico se resuelve cuando se conoce la solución, pero un problema práctico no se resuelve cuando sabes la solución sino cuando la pones en práctica".
Vamos, más en práctica no lo he podido poner. Digo yo...
Volviendo a lo que tiene interés. Con firme propósito acepté hace cuatro meses pulsar el botón X de la calculadora de los sentimientos para aumentar los buenos ratos, hacer mas sonrisas, crecer la cercanía, elevar los latidos...
¿Pensáis que lo conseguí desde mayo hasta aquí?
La lista de propósitos, sin que el orden de los factores alterara el producto, era ciertamente considerable. Echo la vista atrás a ver que puse para analizar y exponer, a continuación, lo que pasó.
Ains, que nervios, tengo memoria de pez, ni recuerdo en que me esforcé por cambiar. A ver....
Propósitos:
Puse: Llamar a los amigos mas a menudo. Salir con cualquier excusa.
Pasó: Pues he salido mas (lo noto en la cartera). Pero lo cierto es que lo he hecho mucho mas con los nuevos que he conocido a través del blog que con los de siempre .
Puse: Hacer mas ejercicio. Perder peso.
Pasó: Pues con la etapa expansiva me propuse intentar ponerme en serio con el entrenador personal, definir algo mas mis carnes flácidas y perder peso, desde luego la cosa se va notando, en la ropa, en el espejo, y en lo que observan los demas: “Ehhh, estás más delgado”. Lo ideal sería que llegarán a decir “Ehhhh, estás mas bueno”, juas, juas, no hay quien se lo crea.
Puse: Coger color. Perder la blanca palidez.
Pasó: Pos no, mucho color no he cogido. Bueno un colorcillo así como cada vez mas pink, je, je, pero a parte de eso... sigo sin pisar la playa. Claro con tanto viaje a Madrid...
Puse: Comprarme zapatos y ropa nueva.
Pasó: Pues sí que me compré. Y mas que me voy a tener que comprar (ains mi cartera otra vez...) porque la ropa de siempre empieza a estarme algo ancha, je, je.
Puse: Pedir cita con el psicólogo.
Pasó: No la pedí. Mi psicólogo sois vosotros.
Puse: Salir del armario con mi amigo “amanerado” que se casa.
Pasó: No hubo forma. Si la primera vez se presentó con la novia y una amiga, la segunda lo hizo con la hermana. Pero vamos, lo acabaré haciendo, por mis cohones...
Puse: Cenar con Pedro. Ir con él a la ópera.
Pasó: Pues sí, cené con él, fui a la opera con él, nos tomamos un heladito, y le convencí para que viniera a la quedada.
Puse: Llamar a Toni.
Pasó: Mi asignatura pendiente. Pero le llamaré...le llamaré....
Puse: Seguir leyendo a Paul Auster en la piscina cada tarde mientras tomo el sol.
Pasó: Si no he parado. Con el entrenamiento personal no me quedan ganas de piscina exterior. No he tomado el sol y confieso que no he seguido el libro del Auster. Que perritis aguda... ¡¡¡Borf, tienes la culpa, me la has pegado!!!
Puse: Ir al cine.
Pasó: Pues sí que he ido. Con un amigo a ver una chorradilla tipo “Devuélveme mi suerte”, solo a ver “Superman” y “Poseidón”, con Arturo a ver “Crazy”. Y tengo que ver la de los piratas...
Puse: Reírme más.
Pasó: El estilo acordeón es lo que tiene, que igual estás expulsando aire en plan desinflado y tristón que lo coges en plan expansivo y descojonado. ¿Que si me he reido? Vamos, lo de Madrid fue para que me llamaran “el risitas”.
Puse: Bailar y beber en las próximas bodas.
Pasó: Solo pude hacerlo en la de un amigo. Al final en la familiar por cuestiones del tratamiento contra la infección aquella que me entró pues no pude, ni ganas que tenía. (Como pille al que me pasó el bicho en el autobús...) Y al final no fui a la de mi amigo “amanerado” porque los que conocía se echaron todos atrás y la verdad que ir solo...
Puse: Planear las vacaciones. Todo un mes por delante en julio y una semana en septiembre. Si alguien se apunta...
Pasó: Al final cuando no planeas sino que improvisas lo pasas mejor. Y todavía me queda una semanilla a finales del mes que viene. No quiero pensar...no quiero pensar....
Puse: Viajar a Canarias para ver al Niño y su novio. Si tengo que ir solo, pues solo.
Pasó: Y solo que me fui, pero a Madrid, para verlos, no a Canarias. Allí compartimos unos días tremendos con mas amigos suyos y me lo pasé de escándalo. Y con el niño... como si nos viéramos a diario. Fue genial.
Puse: Ir a Madrid. Quedar con Edu.
Pasó: Fui, fui. Y quedé, quedé. Que tío mas grande...
Puse: Disfrutar del momento.
Pasó: Hasta límites insospechados en mi lo he hecho, lo confieso.
Puse: Esperar paciente que el hombre menguante se anime a una tarde entre semana, o mejor una noche de viernes...incluso a pasar la noche en otro hotel, pero con cama de matrimonio.
Pasó: Cada vez tengo menos paciencia. Empieza a cargarme el temita. Hemos quedado para unas tapitas o un cine, pero ya está.
Eso sí, para irse con su ex a la playa tiene tiempo...
Al final ni Hotel Existencia ni leches. Y yo necesito compañía, cariño y sexo, nene ¿está claro? Como no espabiles....
Puse: No agobiarme si no me llama, si no me toca, si no me besa o si no me dice lo que quiero que me diga.
Pasó: Ya estoy acostumbrado.
Sigue jodiendo que no se decida, pero al final me veo que nos alejamos. Lo que se va a alegrar mas de uno.
De todas formas he conocido a gente por la que me encantaría agobiarme.
Hay constelaciones que por muy grandes que sean acaban por apagarse. Lo que es el universo, niño....
¿Cuál diríais que ha sido el balance? ¿Positivo? ¿Demasiado impulsivo? ¿Muy normalito? ¿Os importa un bledo?
Sea la que sea será una contestación más que añadir a la larga lista de sumandos que llevo en mi mochila de blogero. Me encanta este peso...
Porque como decía aquel cuyo nombre se disuelve en el vacío..."un problema teórico se resuelve cuando se conoce la solución, pero un problema práctico no se resuelve cuando sabes la solución sino cuando la pones en práctica".
Vamos, más en práctica no lo he podido poner. Digo yo...
Etiquetas: propositos
CRÓNICA DE UN VIAJE ANUNCIADO
Me resulta muy difícil explicar en un solo post lo que ha significado para mi los cinco días que he pasado en Madrid.
Aprovechando el viaje de mi niño canario y su novio hasta Madrid con motivo de una boda, decidí de forma precipitada subir hasta allí para verlos en persona (ha sido sin duda el encuentro mas agradable de mi vida), con la esperanza de volver a ver a Edu (no hubo suerte a pesar de mis intentos) y disfrutar del musical Mamma mia (que estuvo bien, pero me sigue apasionando mucho mas el de Mecano).
Con tantos días, y por aquello de que la boda se celebraba fuera, solo iba a poder estar con los canariones el viernes y el lunes. Temía, por mi carácter tímido y reservado, los días de soledad que quedaban por ahí sueltos. Pero me he descubierto mas lanzado de lo que yo pudiera cree de mi mismo.
Para empezar me hago ya mucho a la ciudad, sobre todo a las calles del centro. Ya me manejaba bien por el Madrid de los Austrias, Sol, y la zona del Prado, y con Edu me hice a Gran Vía y las calles entre San Bernardo y Fuencarral. En esta última fue donde me hospedé estos días y el enclave me permitió manejarme bien por Chueca.
Además con esto de las Fiestas de la Paloma, he participado del ambientazo que encerraba La Latina. Y como tengo familia en el barrio de Salamanca, puedo decir que poco a poco me voy haciendo a la ciudad. Como también me voy haciendo al metro, aunque me sigue gustando mucho mas ir a pie a los sitios. Claro que es bueno ir practicando porque pronto habrá también en Sevilla (No sabéis como está la ciudad de obras)
LA FIESTA
El viernes nada mas llegar me di uno de esos paseos que me encantan por Gran Via. Callao fue el punto de encuentro con el niño. Pareciera que nos conociéramos de siempre (en parte es así tras seis años de relación telefónica, epistolar e informática) y en torno a una granizada compartimos los primeros minutos del puente que íbamos a estar juntos. Se nos hizo natural el encuentro, como si nos viéramos a menudo. Y el novio resultó ser un encanto, claro que no me esperaba otra cosa conociendo a mi niño.
Después cenamos por Tirso de Molina con varios miembros del colectivo gay madrileño que conocía su novio. Era un buen grupo de chicas y chicos majísimos que nada mas conocerme me hicieron sentir bienvenido e integrado. Fui bautizado como "el sevillano"
Tras un buen rato de primer contacto, poco a poco fui rompiendo mi timidez natural y participando de varias conversaciones. No os imagináis como acabé.
Las primeras impresiones son las que quedan, y me he vuelto con varias permanentes -tras varios días compartiendo con ellos muy buenos ratos- como la amabilidad de Toñi, las sonrisas de Merche o Marisa, el ímpetu de Favi, la alegría de Mario, el buen humor de Jorge, la dulzura de Raúl, lo amigable de Jose, la diversión de Dani, los conocimientos de Juan, las ocurrencias de Pedro o Antonio, la simpatía de Teresa, la calidez de Paco, la marcha de unos cuantos mas jóvenes y la diversión con tantos otros que se fueron sumando y de los que no podría poner todos los nombres.
Me acogieron como a uno mas de ellos. Consiguieron que se disolvieran la inseguridad, los miedos y la incertidumbre. Y me lo hicieron pasar en grande.
Coincidiendo con las fiestas de la Latina, viernes, domingo y lunes comimos, bebimos, nos reímos, bailamos, y entre minis de limonada, mojitos, cerveza, etc, etc, acabé con borrachera graciosa mas de un día.
Me sentí cómodo a pesar de la visibilidad de la que nunca había sido protagonista. Y he de decir que fue muy agradable no tener que disimular nada y compartir con ellos su naturalidad.
La calle Calatrava y alrededores fueron un hervidero de gente con ganas de divertirse. Los locales sacan a la puerta sus barras para pedir copas y la música se adueña de las calles. En el local donde acabábamos tras una ronda por la zona, el Tipical Spanish, la juerga fue permanente. El dj resultó ser fan de Alaska, Mecano, Camilo Sesto, la Terremoto de Alcorcón, las canciones de Eurovisión y hasta de las series de dibujos animados de cuando eramos unos pequeñajos.
El alcohol fluía por el corrillo, venga a venir minis, y la gente que pasaba por la calle se sumaba a la juerga que montábamos al ver el ambientazo. Al final creo que salimos hasta en Telemadrid.
El fin de fiesta, el lunes de madrugada, fue genial, aunque un poco triste, porque estaba tan agustitooooo...
Regresé a las seis al hostal cuando cerraron el Atril y el Medea, y unos policías con rostros muy serios imponían la despedida (resulta que en Madrid no se puede beber en la calle). Me quedaron por conocer el Tabata y el Pau (aunque muy borracho tendría yo que estar para ir a este último).
Hubiera seguido de marcha hasta irme directamente al AVE, pero cuando cierto chico guapísimo me desabrochó el botón y me abrió algo mas la camisa en el pecho “porque así estaba mejor” me puse muy nervioso. Sobre todo porque con el bolillón que llevaba temí caer en la tentación de ser demasiado sincero o impulsivo y no era cuestión de cagarla con el buen rollo que había.
El regreso a Chueca si que me sirvió para despedirme de un tío muy majo que fue siempre amable de guiarme por las calles de vuelta al hostal y al que siento haberle dado una impresión algo errónea por mi exceso de empatía con él.
Compartí con él cómo era más o menos el tipo de tíos que me gustan, aunque reconozco que a veces me sorprendo saliendo de ese perfil.
Para ser claro, que me van los tíos en torno a los treinta, morenos, no demasiado altos y de los “normalitos”. Prefiero que le sobre algo de carne a que flote de músculos. Y que me diga algo al verle, que el concepto de belleza mío es muy particular.
LAS QUEDADAS
Como en principio iba a estar solo casi hago una proclama en el post anterior: “Viajo solo, necesito compañía...” A la que amablemente respondió David, un bloguero paisano, pero afincado en Madrid, con su novio Paco. Majísimos los dos, a él no me lo esperaba tan alto ni al novio tan guapo (no se porqué, la verdad, ya que el bloguero no es nada feo. Cosas que uno, sin saber cómo, piensa). El caso es que hacían una pareja encantadora y fue muy agradable comer con ellos y un amigo en el Public.
Me sorprendió mucho al enterarme de que el local (muy de diseño) se encontraba en la calle de las princesas chuleadas por no se cuantos negrazos que estaban por allí. Desengaño... no podía ser otro su nombre.
Tras la cena -muy rica, con un buen vino, y un postre de ensueño- seguimos la charla en La Lupe de Chueca (con un ambiente que me gustó mucho, aunque la música estaba tan alta que me desgañité para poder hablar) y el Polana (que está genial para poder bailar abajo en la pista o charlar arriba. Lo peor que ahora se puede alli fumar), tras sondear el Why not o el Sun Rise.
Junto al Nike son de momento los únicos lugares de ambiente que he pisado en mi vida pues el sevillano Bosque Animado en mis tiempos de salida aún no fue absorbido por el movimiento gay y era frecuentado por parejas heteros.
Hablando de locales. ¿Alguien sabe donde han puesto el Momo que estaba mas abajo del Nike y que ahora ocupa un mejicano? Intentamos almorzar el sábado allí y al final tuvimos que ir al Fres&co al que me llevo Edu el mes pasado en la calle Silva (que bueno el helado, mmmmm....)
Otra quedada al día siguiente la protagonizó no un bloguero sino un comentarista: Tatojimi. Acudió a mi reclamo antisoledad y se presentó tras dos horas y pico conduciendo para vernos y comer juntos. Al aparcar por Princesa decidimos dirigirnos hacia Opera, pero había bastantes locales cerrados. Acabamos en la Taberna de los Angeles para luego tirar hacia “Masturbation Square” (Plaza de la Paja para los no iniciados) en La Latina y acabar con un heladito en la Plaza España.
Hablamos mucho, me metí mucho con él por el tabaco, y nos reímos un buen rato. Me encantó verle. Y además fui su primer bloguero en conocer en persona. ¡¡¡Cuanto honor!!! Seguro que se anima a mas encuentros con otros colegas próximamente. Es un tío cojonudo.
Me hubiera hecho ilusión ver a Koeps. Y a Canallita. Aparte de a otros madrileños blogueros que sigo con asiduidad. Supongo que habrá otras ocasiones.
LAS ANÉCDOTAS
- Estuve una noche en el Cassette y no pude evitar acordarme de Córdoba y el house de la discoteca Silos...
- No me coincidió el musical con la actuación de Nina, pero me encantaron los submarinistas, je, je.
- Por cierto, perdí el programa que compré del Mamma mía en La Lupe, ¿me despistaría al ver tanto tío bueno...?
- Estaba muy rico el bocadillo de jamón con aceite y tomate que me pusieron para llevar en un bar de la Plaza de Chueca.
- Hubo miradas de esas prolongadas, sobre todo en La Latina. Y algunas explosivas ¿por qué seré tan cortao...?
- El hostal era muy gay, pero no se permitían visitas en la habitaciones. Tampoco me afectó mucho pues volví con los mismo condones que me había llevado de aquí. Claro que porque yo quise, dicen...
- Me pusieron malísimo una noche y a la mañana siguiente dos chicos que estaban en la habitación de al lado. Uno de ellos se llamaba Pablo. Se oía todo, todo. Fue como tener el Plus y ver la porno codificada pero con sonido.
No dejo de pensar en ello porque en el hostal también había familias con niños.
- Fui de guiri total en el bus de Madridvisión junto a Juanjo y Marcos.
- Los minis de limonada fueron mi perdición. Pero volveré a pecar...
- Se pensaron que estaba saliendo con un tío solo porque llegaba y me iba con él. La de posibles interesados que habré desperdiciado.
- Bailé una pachanga ¡¡¡con un tío!!!. Guiaba yo.
- Les presté mi cámara digital a los de la boda y se la olvidaron en el coche de los novios.
- Hice fotos en La Latina. No os imaginais los caretos y la pinta de fiesteros.
- Pisé por vez primera un sex shop. Que de juguetitos...
- Por cierto, quiero un dependiente de los de las tiendas de Fuencarral. ¿dónde se encuentran esos macizotes?
- Ibamos con un pedo tan gracioso los canarios y yo, de vuelta una noche por la Plaza Mayor y Sol, que la gente nos miraba descojonados de la risa con nuestras ocurrencias.
- Perdí la cuenta de los besos en la mejilla que le di a nosecuantos tíos que me presentaron. Algunos muyyyyyy guapos.
- Tomé un helado de violetas. Que mariquita ¿no?
- Vimos a Yumara o como se llame, vamos, la Tamara con la madre y el famoso bolso del ladrillo. Comprando en una librería gay¡¡¡¡
- En medio del gentío se pegó a mi el actor Feliz Gómez mientras se abría paso. Guapísimo, y con su barba, otra vez. Si no entiende... debería.
- Coincidí con el primo de Pcj en el AVE y en Hortaleza. Nos miramos las dos veces. Yo lo miraba porque lo conozco por foto y me hacía gracia verle, el chaval se pensaría que me gustaba o algo así.
- Edu no contestó a mi mensaje.
- Quedó reflejada una llamada perdida del quitasueños durante mi ausencia. No se si verlo, porque me apetece...
Como me dijo David en el Polana, "vaya progresión que has tenido en apenas cuatro meses..."
Yo creo que Madrid me da alassssss....
Aprovechando el viaje de mi niño canario y su novio hasta Madrid con motivo de una boda, decidí de forma precipitada subir hasta allí para verlos en persona (ha sido sin duda el encuentro mas agradable de mi vida), con la esperanza de volver a ver a Edu (no hubo suerte a pesar de mis intentos) y disfrutar del musical Mamma mia (que estuvo bien, pero me sigue apasionando mucho mas el de Mecano).
Con tantos días, y por aquello de que la boda se celebraba fuera, solo iba a poder estar con los canariones el viernes y el lunes. Temía, por mi carácter tímido y reservado, los días de soledad que quedaban por ahí sueltos. Pero me he descubierto mas lanzado de lo que yo pudiera cree de mi mismo.
Para empezar me hago ya mucho a la ciudad, sobre todo a las calles del centro. Ya me manejaba bien por el Madrid de los Austrias, Sol, y la zona del Prado, y con Edu me hice a Gran Vía y las calles entre San Bernardo y Fuencarral. En esta última fue donde me hospedé estos días y el enclave me permitió manejarme bien por Chueca.
Además con esto de las Fiestas de la Paloma, he participado del ambientazo que encerraba La Latina. Y como tengo familia en el barrio de Salamanca, puedo decir que poco a poco me voy haciendo a la ciudad. Como también me voy haciendo al metro, aunque me sigue gustando mucho mas ir a pie a los sitios. Claro que es bueno ir practicando porque pronto habrá también en Sevilla (No sabéis como está la ciudad de obras)
LA FIESTA
El viernes nada mas llegar me di uno de esos paseos que me encantan por Gran Via. Callao fue el punto de encuentro con el niño. Pareciera que nos conociéramos de siempre (en parte es así tras seis años de relación telefónica, epistolar e informática) y en torno a una granizada compartimos los primeros minutos del puente que íbamos a estar juntos. Se nos hizo natural el encuentro, como si nos viéramos a menudo. Y el novio resultó ser un encanto, claro que no me esperaba otra cosa conociendo a mi niño.
Después cenamos por Tirso de Molina con varios miembros del colectivo gay madrileño que conocía su novio. Era un buen grupo de chicas y chicos majísimos que nada mas conocerme me hicieron sentir bienvenido e integrado. Fui bautizado como "el sevillano"
Tras un buen rato de primer contacto, poco a poco fui rompiendo mi timidez natural y participando de varias conversaciones. No os imagináis como acabé.
Las primeras impresiones son las que quedan, y me he vuelto con varias permanentes -tras varios días compartiendo con ellos muy buenos ratos- como la amabilidad de Toñi, las sonrisas de Merche o Marisa, el ímpetu de Favi, la alegría de Mario, el buen humor de Jorge, la dulzura de Raúl, lo amigable de Jose, la diversión de Dani, los conocimientos de Juan, las ocurrencias de Pedro o Antonio, la simpatía de Teresa, la calidez de Paco, la marcha de unos cuantos mas jóvenes y la diversión con tantos otros que se fueron sumando y de los que no podría poner todos los nombres.
Me acogieron como a uno mas de ellos. Consiguieron que se disolvieran la inseguridad, los miedos y la incertidumbre. Y me lo hicieron pasar en grande.
Coincidiendo con las fiestas de la Latina, viernes, domingo y lunes comimos, bebimos, nos reímos, bailamos, y entre minis de limonada, mojitos, cerveza, etc, etc, acabé con borrachera graciosa mas de un día.
Me sentí cómodo a pesar de la visibilidad de la que nunca había sido protagonista. Y he de decir que fue muy agradable no tener que disimular nada y compartir con ellos su naturalidad.
La calle Calatrava y alrededores fueron un hervidero de gente con ganas de divertirse. Los locales sacan a la puerta sus barras para pedir copas y la música se adueña de las calles. En el local donde acabábamos tras una ronda por la zona, el Tipical Spanish, la juerga fue permanente. El dj resultó ser fan de Alaska, Mecano, Camilo Sesto, la Terremoto de Alcorcón, las canciones de Eurovisión y hasta de las series de dibujos animados de cuando eramos unos pequeñajos.
El alcohol fluía por el corrillo, venga a venir minis, y la gente que pasaba por la calle se sumaba a la juerga que montábamos al ver el ambientazo. Al final creo que salimos hasta en Telemadrid.
El fin de fiesta, el lunes de madrugada, fue genial, aunque un poco triste, porque estaba tan agustitooooo...
Regresé a las seis al hostal cuando cerraron el Atril y el Medea, y unos policías con rostros muy serios imponían la despedida (resulta que en Madrid no se puede beber en la calle). Me quedaron por conocer el Tabata y el Pau (aunque muy borracho tendría yo que estar para ir a este último).
Hubiera seguido de marcha hasta irme directamente al AVE, pero cuando cierto chico guapísimo me desabrochó el botón y me abrió algo mas la camisa en el pecho “porque así estaba mejor” me puse muy nervioso. Sobre todo porque con el bolillón que llevaba temí caer en la tentación de ser demasiado sincero o impulsivo y no era cuestión de cagarla con el buen rollo que había.
El regreso a Chueca si que me sirvió para despedirme de un tío muy majo que fue siempre amable de guiarme por las calles de vuelta al hostal y al que siento haberle dado una impresión algo errónea por mi exceso de empatía con él.
Compartí con él cómo era más o menos el tipo de tíos que me gustan, aunque reconozco que a veces me sorprendo saliendo de ese perfil.
Para ser claro, que me van los tíos en torno a los treinta, morenos, no demasiado altos y de los “normalitos”. Prefiero que le sobre algo de carne a que flote de músculos. Y que me diga algo al verle, que el concepto de belleza mío es muy particular.
LAS QUEDADAS
Como en principio iba a estar solo casi hago una proclama en el post anterior: “Viajo solo, necesito compañía...” A la que amablemente respondió David, un bloguero paisano, pero afincado en Madrid, con su novio Paco. Majísimos los dos, a él no me lo esperaba tan alto ni al novio tan guapo (no se porqué, la verdad, ya que el bloguero no es nada feo. Cosas que uno, sin saber cómo, piensa). El caso es que hacían una pareja encantadora y fue muy agradable comer con ellos y un amigo en el Public.
Me sorprendió mucho al enterarme de que el local (muy de diseño) se encontraba en la calle de las princesas chuleadas por no se cuantos negrazos que estaban por allí. Desengaño... no podía ser otro su nombre.
Tras la cena -muy rica, con un buen vino, y un postre de ensueño- seguimos la charla en La Lupe de Chueca (con un ambiente que me gustó mucho, aunque la música estaba tan alta que me desgañité para poder hablar) y el Polana (que está genial para poder bailar abajo en la pista o charlar arriba. Lo peor que ahora se puede alli fumar), tras sondear el Why not o el Sun Rise.
Junto al Nike son de momento los únicos lugares de ambiente que he pisado en mi vida pues el sevillano Bosque Animado en mis tiempos de salida aún no fue absorbido por el movimiento gay y era frecuentado por parejas heteros.
Hablando de locales. ¿Alguien sabe donde han puesto el Momo que estaba mas abajo del Nike y que ahora ocupa un mejicano? Intentamos almorzar el sábado allí y al final tuvimos que ir al Fres&co al que me llevo Edu el mes pasado en la calle Silva (que bueno el helado, mmmmm....)
Otra quedada al día siguiente la protagonizó no un bloguero sino un comentarista: Tatojimi. Acudió a mi reclamo antisoledad y se presentó tras dos horas y pico conduciendo para vernos y comer juntos. Al aparcar por Princesa decidimos dirigirnos hacia Opera, pero había bastantes locales cerrados. Acabamos en la Taberna de los Angeles para luego tirar hacia “Masturbation Square” (Plaza de la Paja para los no iniciados) en La Latina y acabar con un heladito en la Plaza España.
Hablamos mucho, me metí mucho con él por el tabaco, y nos reímos un buen rato. Me encantó verle. Y además fui su primer bloguero en conocer en persona. ¡¡¡Cuanto honor!!! Seguro que se anima a mas encuentros con otros colegas próximamente. Es un tío cojonudo.
Me hubiera hecho ilusión ver a Koeps. Y a Canallita. Aparte de a otros madrileños blogueros que sigo con asiduidad. Supongo que habrá otras ocasiones.
LAS ANÉCDOTAS
- Estuve una noche en el Cassette y no pude evitar acordarme de Córdoba y el house de la discoteca Silos...
- No me coincidió el musical con la actuación de Nina, pero me encantaron los submarinistas, je, je.
- Por cierto, perdí el programa que compré del Mamma mía en La Lupe, ¿me despistaría al ver tanto tío bueno...?
- Estaba muy rico el bocadillo de jamón con aceite y tomate que me pusieron para llevar en un bar de la Plaza de Chueca.
- Hubo miradas de esas prolongadas, sobre todo en La Latina. Y algunas explosivas ¿por qué seré tan cortao...?
- El hostal era muy gay, pero no se permitían visitas en la habitaciones. Tampoco me afectó mucho pues volví con los mismo condones que me había llevado de aquí. Claro que porque yo quise, dicen...
- Me pusieron malísimo una noche y a la mañana siguiente dos chicos que estaban en la habitación de al lado. Uno de ellos se llamaba Pablo. Se oía todo, todo. Fue como tener el Plus y ver la porno codificada pero con sonido.
No dejo de pensar en ello porque en el hostal también había familias con niños.
- Fui de guiri total en el bus de Madridvisión junto a Juanjo y Marcos.
- Los minis de limonada fueron mi perdición. Pero volveré a pecar...
- Se pensaron que estaba saliendo con un tío solo porque llegaba y me iba con él. La de posibles interesados que habré desperdiciado.
- Bailé una pachanga ¡¡¡con un tío!!!. Guiaba yo.
- Les presté mi cámara digital a los de la boda y se la olvidaron en el coche de los novios.
- Hice fotos en La Latina. No os imaginais los caretos y la pinta de fiesteros.
- Pisé por vez primera un sex shop. Que de juguetitos...
- Por cierto, quiero un dependiente de los de las tiendas de Fuencarral. ¿dónde se encuentran esos macizotes?
- Ibamos con un pedo tan gracioso los canarios y yo, de vuelta una noche por la Plaza Mayor y Sol, que la gente nos miraba descojonados de la risa con nuestras ocurrencias.
- Perdí la cuenta de los besos en la mejilla que le di a nosecuantos tíos que me presentaron. Algunos muyyyyyy guapos.
- Tomé un helado de violetas. Que mariquita ¿no?
- Vimos a Yumara o como se llame, vamos, la Tamara con la madre y el famoso bolso del ladrillo. Comprando en una librería gay¡¡¡¡
- En medio del gentío se pegó a mi el actor Feliz Gómez mientras se abría paso. Guapísimo, y con su barba, otra vez. Si no entiende... debería.
- Coincidí con el primo de Pcj en el AVE y en Hortaleza. Nos miramos las dos veces. Yo lo miraba porque lo conozco por foto y me hacía gracia verle, el chaval se pensaría que me gustaba o algo así.
- Edu no contestó a mi mensaje.
- Quedó reflejada una llamada perdida del quitasueños durante mi ausencia. No se si verlo, porque me apetece...
Como me dijo David en el Polana, "vaya progresión que has tenido en apenas cuatro meses..."
Yo creo que Madrid me da alassssss....
A MADRID QUE ME VOY
Vuelvo a Madrid. Permaneceré allí hasta el martes por la mañana.
La segunda vez en menos de mes y medio.
En cuanto me confirmaron que disfrutaríamos en la oficina del puentazo de la Asunción reservé un Hostal y me saqué -antes de que se agotaran- una entrada para ver el sábado por la tarde el musical Mamma Mia (iré solito, pero no quería perderme la oportunidad de verlo). Ya tengo preparada la maleta y mañana, nada mas salir del curro, cojo el AVE con destino a los madriles.
Estoy algo nervioso y muy ilusionado.
Ya me pasó en el primer viaje, por un motivo parecido.
En esta ocasión voy a conocer a alguien con quien tengo relación de amistad, a distancia, desde hace ya mas de seis años. Y además una amistad muy fuerte.
Aprovechando que pasará unos días en con su novio me sugirió la posibilidad de que subiera para allá y vernos por fin en persona. Y claro no lo dudé en cuanto supe lo del puente.
De todas formas me apetecía salir de casa, que últimamente me siento muy lonely y no tengo mucha gente a mi alrededor que se de cuenta de lo mucho que me hacen falta abrazos y mimos. Se que con él no me van a faltar. Y el novio es un encanto.
Tendré suerte también el mes próximo porque me aseguran que vendrán para acá y habrá que hacerles hueco in my home. Con lo que me gusta a mi eso de hacer de anfitrión y cicerone.
Es lo bueno de vivir solo, no tienes que dar explicaciones a nadie de la familia si entras, sales o a quien metes en tu casa. Aunque eso sí tendré que comprar la cama de matrimonio antes de lo que pensaba.
Si todo va bien el viernes por la noche quedaremos con unos amigos de su novio y estaremos de cenita, minis, y bailoteo por Madrid, y hablando como cotorras, por fín cara a cara y no a través del teléfono o la cam.
El sábado se marchan a las afueras y no regresarán hasta el domingo por la noche, así que van a ser los días de prueba. Yo solo en Madrid y sin nadie en quien apoyarme.
De momento tengo claro que estaré el sábado por ahí viendo tiendas. Y por la tarde el musical. Para el domingo siempre queda un cine, pues me hospedo cerca de Gran Vía. Pero hay tantas horas que rellenar... y en festivo.
No se, eso de comer solo, dormir solo fuera de casa, pasear solo y entrar en un bar solo, con lo cortao que yo soy... es mi primera vez, y no se cómo va a resultar.
Ya contaré.
