MIEDOS Y TEMORES
Confieso que no he vivido.
Subimos un nuevo peldaño en nuestra Escalera del Amor.
La teoría está bien (Filosofía) y la belleza también (Poesía), tanto la interior (Sinceridad) como la exterior , pero afectan sobre todo al pasado. Lo más ilusionante es el presente (Esperanza) y el Futuro (Amor). Claro que para llegar hasta él, habrá que aventurarse por un mar tenebroso de emociones y sentimientos (Miedos y temores).
Y cuando se es “tan así...” son múltiples.
A propósito. Es duro deshacerse del halo de sinceridad. He abierto el alma de par en par. Confieso que me llegaron al corazón los últimos comentarios de los amigos visitantes sobre mi forma de ser, de sentir y de decir.
Un paisaje interior cautivador... ¡Vaya! Hacía tiempo que no me decían nada tan bonito. Mmmmm, miento, hace poco me llamaron “cielo”, y me sentí como si estuviera allí.
Tranquilo, Rober, no cambiaré. Ah, por cierto, lo siento chaval pero ya estoy mayor, aunque no lo parezca. Y sobre mi trabajo... mi esfuerzo diario es buscar información, ordenarla, exponerla, redactarla, presentarla. Es un trabajo enriquecedor, muy variado. Soy una mezcla rara de archivero-escritor-periodista-fotografo-guionista-profesor. Soy documentalista. Un buscador de palabras e imágenes. Un ilusionista de la realidad. Un mago de la imaginación.
Sí, Blunt25, la imaginación es mi compañera...
A pesar de haberme desnudado en el post de ayer, he de confesar que siempre he ido por la vida algo acobardado, desde pequeño. Tal vez por inseguridad en cuanto al físico en la juventud (miope, con fimosis, propenso a los mareos, a los kilos de mas...), o por mi timidez natural, mi sencillez genética, un cierto espíritu conformista... el caso es que siempre he admirado a aquellos capaces de romper los lazos, de lanzarse al vacío, de luchar contra todo y contra todos con tal de sentirse vivos y comprometidos.
Sin embargo es una faceta mía que no anula sino más bien nubla otra parte de mi. Cuando desaparecen las nubes me siento capaz. Trato de ser distinto y para ello solo me hace falta el empuje adecuado. Este empuje pude tener nombre y apellidos, faldas, calzoncillos, aires nuevos o incentivos económicos, pero sobre todo debe tener gancho.
Sí, he de aceptarlo. Ayer en mi arranque de sinceridad ya comentaba que soy algo enamoradizo. Hoy anuncio que soy propenso a engancharme. (Aunque me adviertan sobre ello).
¿Qué significa? Que me es complicado renunciar al deseo, al sueño, al cariño... a pesar del miedo de un final, a sufrir, a sentirme mal.
Cuando me siento bien, con ilusión y ganas por algo o con alguien podría denominarse estar enganchado si aquello que me atrapa no me correspondiera o respirara distinto.
Pero hay que arriesgarse ¿no?. Aunque luego te duela tanto...
Después de todo siempre existe la posibilidad de que acaben por corresponderte o incluso lleguen a respirar al unísino.
¿Cuáles son los miedos? ¿Cuáles los temores?
Desde lo más recóndito de mi... confieso qué me angustia:
- Amar sin amor, sin complicidad, sin futuro...
- Amar por amar, sin pasión, sin mañana...
- La soledad, sin pareja, sin hijos...
- La infelicidad, el vacío interior, la insatisfacción...
- El peso de la vida, las ausencias, la enfermedad, la vejez...
- La paternidad. No envolver mi vida en otra. No ceder mi alma a otra.
No ver crecer. No otorgar mi legado...
- El sentido de culpabilidad. Como decía aquelcanalla: todos nos
sentimos culpables porque hubo un momento en que nos dimos
cuenta de que no éramos ni podíamos ofrecer al mundo un
tío “normal”. No somos así, somos distintos. Es cierto, canalla,
somos nuestro propio mundo, somos soberanos, y la culpa no es
un buen cetro para un rey. También a Hugo le gustaría ser capaz de
hacer que desaparezca el sentimiento de culpabilidad. (Ya ves, mi
cómplice, no eres el único...)
- Y me angustia cómo nos hacen sentir por ser como somos, canalla.
Porque no puedo ser egoísta, aunque mire hacia dentro y piense en
mi como algo importante.
Me es más fácil mirarle a los ojos, oir su voz, es tan importante para
mi...
También me angustia:
- Hacer el ridículo, fallar...
- La falta de valor, mi cobardía...
- Que me mientan, que me ataquen, que me hieran...
- Que me hagan llorar. Hacer llorar...
- Dar pena, caer mal...
- Que se aprovechen de mi.
- Los cambios bruscos, no buscados, no deseados...
- Mis neuras, mis comeduras de coco, mis noches sin dormir...
- La luz de las mentiras que se desvelan, el que dirán...
- La oscuridad de la verdad que se oculta, lo que no me atrevo a
decir...
Temo:
- Ser un problema para los demás. Como señalaba IpSSen, que a la persona que le dices “te quiero” le duela, que se sienta culpable...
- Que no me quieran como soy capaz de querer.
- Implicarme demasiado, como Blunt. Pero hay quien lo valora, y eso
es bueno.
- Que no valoren mi amor por encima de otros condicionantes.
- Que prefieran otro amor al mío.
- Sufrir y/o hacer sufrir.
- Que se aburran de mi. Que se cansen de mi.
- No estar a la altura.
- Que mi puntito de tristeza se refleje en las retinas de otro. Ver en su
retina que no le hago feliz...
- Mi infelicidad...
- Que gente como Nowhereman, por ejemplo, dejen de oir música
cuando mis palabras sonríen. Que no sonrían mis palabras... que
se apague la música....
- No vivir la vida que nos queda solo por no querer ver la realidad, ser
sinceros con nosotros mismos.
(Uff, es la primera vez que escribo pensando en dos).
He tenido que renunciar a mucho. Pero también es verdad que me han dado tanto... Igual tiene razón Hugo y somos mas fuertes de lo que aparentamos.
Desvelo que ahora vivo.
Pd: Otro temor es que mi estrella mas brillante del firmamento (ha escalado tres puestos) se asuste.
O lo que es peor, que prefiera el ascensor.
Hoy será mi censor Hays particular.
Subimos un nuevo peldaño en nuestra Escalera del Amor.
La teoría está bien (Filosofía) y la belleza también (Poesía), tanto la interior (Sinceridad) como la exterior , pero afectan sobre todo al pasado. Lo más ilusionante es el presente (Esperanza) y el Futuro (Amor). Claro que para llegar hasta él, habrá que aventurarse por un mar tenebroso de emociones y sentimientos (Miedos y temores).
Y cuando se es “tan así...” son múltiples.
A propósito. Es duro deshacerse del halo de sinceridad. He abierto el alma de par en par. Confieso que me llegaron al corazón los últimos comentarios de los amigos visitantes sobre mi forma de ser, de sentir y de decir.
Un paisaje interior cautivador... ¡Vaya! Hacía tiempo que no me decían nada tan bonito. Mmmmm, miento, hace poco me llamaron “cielo”, y me sentí como si estuviera allí.
Tranquilo, Rober, no cambiaré. Ah, por cierto, lo siento chaval pero ya estoy mayor, aunque no lo parezca. Y sobre mi trabajo... mi esfuerzo diario es buscar información, ordenarla, exponerla, redactarla, presentarla. Es un trabajo enriquecedor, muy variado. Soy una mezcla rara de archivero-escritor-periodista-fotografo-guionista-profesor. Soy documentalista. Un buscador de palabras e imágenes. Un ilusionista de la realidad. Un mago de la imaginación.
Sí, Blunt25, la imaginación es mi compañera...
A pesar de haberme desnudado en el post de ayer, he de confesar que siempre he ido por la vida algo acobardado, desde pequeño. Tal vez por inseguridad en cuanto al físico en la juventud (miope, con fimosis, propenso a los mareos, a los kilos de mas...), o por mi timidez natural, mi sencillez genética, un cierto espíritu conformista... el caso es que siempre he admirado a aquellos capaces de romper los lazos, de lanzarse al vacío, de luchar contra todo y contra todos con tal de sentirse vivos y comprometidos.
Sin embargo es una faceta mía que no anula sino más bien nubla otra parte de mi. Cuando desaparecen las nubes me siento capaz. Trato de ser distinto y para ello solo me hace falta el empuje adecuado. Este empuje pude tener nombre y apellidos, faldas, calzoncillos, aires nuevos o incentivos económicos, pero sobre todo debe tener gancho.
Sí, he de aceptarlo. Ayer en mi arranque de sinceridad ya comentaba que soy algo enamoradizo. Hoy anuncio que soy propenso a engancharme. (Aunque me adviertan sobre ello).
¿Qué significa? Que me es complicado renunciar al deseo, al sueño, al cariño... a pesar del miedo de un final, a sufrir, a sentirme mal.
Cuando me siento bien, con ilusión y ganas por algo o con alguien podría denominarse estar enganchado si aquello que me atrapa no me correspondiera o respirara distinto.
Pero hay que arriesgarse ¿no?. Aunque luego te duela tanto...
Después de todo siempre existe la posibilidad de que acaben por corresponderte o incluso lleguen a respirar al unísino.
¿Cuáles son los miedos? ¿Cuáles los temores?
Desde lo más recóndito de mi... confieso qué me angustia:
- Amar sin amor, sin complicidad, sin futuro...
- Amar por amar, sin pasión, sin mañana...
- La soledad, sin pareja, sin hijos...
- La infelicidad, el vacío interior, la insatisfacción...
- El peso de la vida, las ausencias, la enfermedad, la vejez...
- La paternidad. No envolver mi vida en otra. No ceder mi alma a otra.
No ver crecer. No otorgar mi legado...
- El sentido de culpabilidad. Como decía aquelcanalla: todos nos
sentimos culpables porque hubo un momento en que nos dimos
cuenta de que no éramos ni podíamos ofrecer al mundo un
tío “normal”. No somos así, somos distintos. Es cierto, canalla,
somos nuestro propio mundo, somos soberanos, y la culpa no es
un buen cetro para un rey. También a Hugo le gustaría ser capaz de
hacer que desaparezca el sentimiento de culpabilidad. (Ya ves, mi
cómplice, no eres el único...)
- Y me angustia cómo nos hacen sentir por ser como somos, canalla.
Porque no puedo ser egoísta, aunque mire hacia dentro y piense en
mi como algo importante.
Me es más fácil mirarle a los ojos, oir su voz, es tan importante para
mi...
También me angustia:
- Hacer el ridículo, fallar...
- La falta de valor, mi cobardía...
- Que me mientan, que me ataquen, que me hieran...
- Que me hagan llorar. Hacer llorar...
- Dar pena, caer mal...
- Que se aprovechen de mi.
- Los cambios bruscos, no buscados, no deseados...
- Mis neuras, mis comeduras de coco, mis noches sin dormir...
- La luz de las mentiras que se desvelan, el que dirán...
- La oscuridad de la verdad que se oculta, lo que no me atrevo a
decir...
Temo:
- Ser un problema para los demás. Como señalaba IpSSen, que a la persona que le dices “te quiero” le duela, que se sienta culpable...
- Que no me quieran como soy capaz de querer.
- Implicarme demasiado, como Blunt. Pero hay quien lo valora, y eso
es bueno.
- Que no valoren mi amor por encima de otros condicionantes.
- Que prefieran otro amor al mío.
- Sufrir y/o hacer sufrir.
- Que se aburran de mi. Que se cansen de mi.
- No estar a la altura.
- Que mi puntito de tristeza se refleje en las retinas de otro. Ver en su
retina que no le hago feliz...
- Mi infelicidad...
- Que gente como Nowhereman, por ejemplo, dejen de oir música
cuando mis palabras sonríen. Que no sonrían mis palabras... que
se apague la música....
- No vivir la vida que nos queda solo por no querer ver la realidad, ser
sinceros con nosotros mismos.
(Uff, es la primera vez que escribo pensando en dos).
He tenido que renunciar a mucho. Pero también es verdad que me han dado tanto... Igual tiene razón Hugo y somos mas fuertes de lo que aparentamos.
Desvelo que ahora vivo.
Pd: Otro temor es que mi estrella mas brillante del firmamento (ha escalado tres puestos) se asuste.
O lo que es peor, que prefiera el ascensor.
Hoy será mi censor Hays particular.