de Carlitos...
este post tan gracioso lo ha escrito Carlitossublime un sevillano cargado de arte y basicamente sublime...que hace que me reboce de la risa cada vez que leo sus posts.
nota:tiene novio y esta enamorado...por si acaso.
En fin,besos para carlitos y gracias por cederme los derechos de autor de este texto tan graciosisisisisisimo.
¡sevillano...claro!
DEL PARAGUAY
No sé si constituyen una tribu urbana, aunque más bien tengo la impresión de que aparecen entreverados en todas ellas. Se les ve por todas partes: en los bares (no en todos), en las exposiciones de las cosas más extrañas, en los conciertos raritos… Nunca te los tropezarás en el gimnasio, ni haciendo footing por la calle, ni tomando cervecitas en una taberna vieja. El deporte no va con ellos, a no ser que hablemos de pilates. Ellos prefieren otras cosas más acordes con su… ejem, grandeza.
Hablo de los guays, que son algo diferente de los pijos y de las diosas del ambiente (léase mucho del personal que va en Sevilla a El Bosque Animado), aunque tal vez estrechamente ligados a ellos. Así, por sintetizar, son gente con pinta dé, que vienen de vuelta de todo y no se asustan de nada.
Para mí, en este país hay un par de ejemplos de lo guay que puede llegar a ser una persona: el top ten lo encabezaría, sin duda, Paloma Rocasolano. La ves ahí, con su sonrisa tímida, su ropita modenna, sus andares de lo sé todo, y esa actitud que te lleva a decir: “Si mírala, si sólo puede ser una sindicalista acomodada”. Y lo clavas, claro. Ella tuvo tres hijas (como en la canción de ‘Celtas Cortos’), y les puso Érika, Letizia y Thelma. No Erica, Leticia y Telma (que ya les vale), sino con esdrújula y k la primera, con z la segunda y con th la tercera. ¿Por qué? Muy sencillo: porque mamá es guay.
Otro buen ejemplo sería Ana Belén. Y sin duda Pilar Bardén, que cuando habla de ella y de su camarilla dice “nosotros, la gente de la cultura”. Ahí, con humildad, dos cojones y un palito. ¡Sí señor!
Me voy a atrever a hacer una descripción psicológica del guay: descripción que, obviamente, debería ser complementada (o corregida, incluso) con tus propias aportaciones. En lo musical, al guay le flipa Sabina. Puede que también Björk, sólo al alcance de una extraña minoría ;-) No le pidas que hable contigo del arte medieval, ni del barroco: el guay ya pasó de fase, y todo eso le parece ñoño e insulso. A él, cítale a Rotko y algunas otras cosas del arte más actual, que es lo… lo guay.
Hablan lo que hablan, y saben lo que saben: unos más, otros menos. Pero todos saben citas en muchos idiomas. O letras de canciones. O poemitas cortos fácilmente memorizables. De vez en cuando se desmayan, aplastados por le peso de su propio ego, y dicen que ha sido porque como están acostumbrados a las temperaturas de Suecia, donde estuvieron de Erasmus, el calor de esta Andalucía rancia les afecta en demasía.
En lo literario, también rompen. Góngora es un limitadito, y Quevedo se creía gracioso. Tendrían mucho que aprender de Belén Gopegui (a mí me encanta, conste, aunque esta es de la subtipología guay-amargada-puto mundo) y de Ray Loriga, un poné. El guay siempre habla con un tono de voz didáctico, como diciendo continuamente “iré despacito, a ver si eres capaz de pillarme, piltrafilla”. Su palabra favorita es “apetece”, y viste de un modo casual, como descuidado, pero calculado al milímetro.
…ahora que sale a relucir la palabra ‘apetece’, se me ha venido a la cabeza una anécdota. Hace un mes, tuve que contactar con una ex compañera, guay del paraguay, para preguntarle si conocía a alguien con unas características concretas. Se me había caído un tercio de página el día antes del cierre, y rellenar el espacio era cuestión de vida o muerte. Llamo a mi ex compañera:
-Hola, L. ¿Qué tal todo? Oye, necesito pedirte un favor.
-(pausa dramática). Dime.
-Verás, se me ha caído una página (exageré) y necesito suplir los contenidos con una entrevista a alguien que… tal. ¿Conoces a alguna persona con ese perfil?
-(pausa dramática, de nuevo). Sí, sí, claro. A mi amigo Fulano, de Baeza.
-¡Estupendo! ¿Podrías hacerme el favor de contactar con él y preguntarle si tiene inconveniente en charlar quince minutos conmigo?
-(horrorizada). ¡Uy! ¿Para una entrevista? ¡Qué va, qué va! No creo que le APETEZCA.
El tal muchacho era un recién licenciado, sin oficio ni beneficio, currando de prácticas como tantos otros por 600 euros al mes. Y no quería hablar porque tiene un concepto tan alto de sí mismo que su ego le impide atender a los medios, manipuladores de la realidad y donde trabajan los periodistas, que por ser aprendices de todo y maestros de nada no están (estamos) a su altura. Pues hala, bonito, que se note. A ver si ganas más pelas el año que viene, cuando termines el master en Metafísica Cibernética del Garbanzo y la Nada.
Igual te nombran ministro de Cultura, y todo. Porque total, para lo que hay…

nota:tiene novio y esta enamorado...por si acaso.
En fin,besos para carlitos y gracias por cederme los derechos de autor de este texto tan graciosisisisisisimo.
¡sevillano...claro!
DEL PARAGUAY
No sé si constituyen una tribu urbana, aunque más bien tengo la impresión de que aparecen entreverados en todas ellas. Se les ve por todas partes: en los bares (no en todos), en las exposiciones de las cosas más extrañas, en los conciertos raritos… Nunca te los tropezarás en el gimnasio, ni haciendo footing por la calle, ni tomando cervecitas en una taberna vieja. El deporte no va con ellos, a no ser que hablemos de pilates. Ellos prefieren otras cosas más acordes con su… ejem, grandeza.
Hablo de los guays, que son algo diferente de los pijos y de las diosas del ambiente (léase mucho del personal que va en Sevilla a El Bosque Animado), aunque tal vez estrechamente ligados a ellos. Así, por sintetizar, son gente con pinta dé, que vienen de vuelta de todo y no se asustan de nada.
Para mí, en este país hay un par de ejemplos de lo guay que puede llegar a ser una persona: el top ten lo encabezaría, sin duda, Paloma Rocasolano. La ves ahí, con su sonrisa tímida, su ropita modenna, sus andares de lo sé todo, y esa actitud que te lleva a decir: “Si mírala, si sólo puede ser una sindicalista acomodada”. Y lo clavas, claro. Ella tuvo tres hijas (como en la canción de ‘Celtas Cortos’), y les puso Érika, Letizia y Thelma. No Erica, Leticia y Telma (que ya les vale), sino con esdrújula y k la primera, con z la segunda y con th la tercera. ¿Por qué? Muy sencillo: porque mamá es guay.
Otro buen ejemplo sería Ana Belén. Y sin duda Pilar Bardén, que cuando habla de ella y de su camarilla dice “nosotros, la gente de la cultura”. Ahí, con humildad, dos cojones y un palito. ¡Sí señor!
Me voy a atrever a hacer una descripción psicológica del guay: descripción que, obviamente, debería ser complementada (o corregida, incluso) con tus propias aportaciones. En lo musical, al guay le flipa Sabina. Puede que también Björk, sólo al alcance de una extraña minoría ;-) No le pidas que hable contigo del arte medieval, ni del barroco: el guay ya pasó de fase, y todo eso le parece ñoño e insulso. A él, cítale a Rotko y algunas otras cosas del arte más actual, que es lo… lo guay.
Hablan lo que hablan, y saben lo que saben: unos más, otros menos. Pero todos saben citas en muchos idiomas. O letras de canciones. O poemitas cortos fácilmente memorizables. De vez en cuando se desmayan, aplastados por le peso de su propio ego, y dicen que ha sido porque como están acostumbrados a las temperaturas de Suecia, donde estuvieron de Erasmus, el calor de esta Andalucía rancia les afecta en demasía.
En lo literario, también rompen. Góngora es un limitadito, y Quevedo se creía gracioso. Tendrían mucho que aprender de Belén Gopegui (a mí me encanta, conste, aunque esta es de la subtipología guay-amargada-puto mundo) y de Ray Loriga, un poné. El guay siempre habla con un tono de voz didáctico, como diciendo continuamente “iré despacito, a ver si eres capaz de pillarme, piltrafilla”. Su palabra favorita es “apetece”, y viste de un modo casual, como descuidado, pero calculado al milímetro.
…ahora que sale a relucir la palabra ‘apetece’, se me ha venido a la cabeza una anécdota. Hace un mes, tuve que contactar con una ex compañera, guay del paraguay, para preguntarle si conocía a alguien con unas características concretas. Se me había caído un tercio de página el día antes del cierre, y rellenar el espacio era cuestión de vida o muerte. Llamo a mi ex compañera:
-Hola, L. ¿Qué tal todo? Oye, necesito pedirte un favor.
-(pausa dramática). Dime.
-Verás, se me ha caído una página (exageré) y necesito suplir los contenidos con una entrevista a alguien que… tal. ¿Conoces a alguna persona con ese perfil?
-(pausa dramática, de nuevo). Sí, sí, claro. A mi amigo Fulano, de Baeza.
-¡Estupendo! ¿Podrías hacerme el favor de contactar con él y preguntarle si tiene inconveniente en charlar quince minutos conmigo?
-(horrorizada). ¡Uy! ¿Para una entrevista? ¡Qué va, qué va! No creo que le APETEZCA.
El tal muchacho era un recién licenciado, sin oficio ni beneficio, currando de prácticas como tantos otros por 600 euros al mes. Y no quería hablar porque tiene un concepto tan alto de sí mismo que su ego le impide atender a los medios, manipuladores de la realidad y donde trabajan los periodistas, que por ser aprendices de todo y maestros de nada no están (estamos) a su altura. Pues hala, bonito, que se note. A ver si ganas más pelas el año que viene, cuando termines el master en Metafísica Cibernética del Garbanzo y la Nada.
Igual te nombran ministro de Cultura, y todo. Porque total, para lo que hay…

Comentario:
cuanto desahogao, ole por carlitos besos don borgia
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Qué cancion mas bonita diego, me encanta
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¿Cuando le vas a hacer un homenaje al fary??? A ver si te veo por msn y me das tu nuevo movil hombre! y a ver si activas los mensajes multimedia!!
Comentario:
Hoy tomé café con él y hablamos de ti...
Comentario:
jajajaj qué bueno XD
Dicen que los gays nos estamos reproduciendo a una velocidad infernal... y que dentro de poco no quedaran hombres heteros jeje Pero es que los guays... esos sí que son cada vez más, una plaga enorme!
En el servicio de urgencias donde estoy hay un par de ellos... que el día que me toque estar de guardia las 24 horas acompañado por semejantes miembros, me saldrá un post de esos que, si me mordiera los dedos, me moría envenenao' jeje
Un abrazo enorme :)
Dicen que los gays nos estamos reproduciendo a una velocidad infernal... y que dentro de poco no quedaran hombres heteros jeje Pero es que los guays... esos sí que son cada vez más, una plaga enorme!
En el servicio de urgencias donde estoy hay un par de ellos... que el día que me toque estar de guardia las 24 horas acompañado por semejantes miembros, me saldrá un post de esos que, si me mordiera los dedos, me moría envenenao' jeje
Un abrazo enorme :)