CAMBIANDO DE TEMA...CRÓNICA DE UN ESTRENO NO ANUNCIADO
Tras esta intensa y frustrante etapa oposicional y después de mostrar al Fantasma más quejumbroso, autocompasivo, "desgarrado" y pelma...voy a hacer un paréntesis para contaros un hecho que si bien intracendental para el mundo si que tiene ese punto de orgullo para mi (y eso que soy un Fantasma modesto, quizá en exceso...)
Hará cosa de un mes poco más, antes de empezar la tortura opositiva y en el marco de esos conciertos, recitales y audiciones que abundan en los Conservatorios para cerrar su año académico, se estrenó una obrita musical de Erik, el Fantasma. Ni que decir tiene que ni hay un antes y un después en el mundo de la música tras el estreno, ni creo que haya más que unas cuantas almas que se acuerden en verdad del evento. Pero claro, para mí tiene su aquel.
Me pidieron si quería presentar para estreno una obra y dije encantado que sí. Pero claro, no me dijeron que me tenía que encargar yo de buscar a los intérpretes, etc. Y ésto fue, sobre todo dadas las fechas y ocupaciones varias del personal en esos dias, una autentica odisea.
La piececita en cuestión que elegí la terminaba de escribir aquellos dias y tiene una plantilla formada para trio de cuerda y viento: un violín, un violonchelo y una flauta. Desde un principio la flauta estaba segura en su participación, vamos el flautista. Pero dos dias antes me dijo "no puedo tocar". La violín dijo desde el principio que sí (es muy aguerrída ella), pero que dependía de que las cosas no se torciesen porque sus compromisos...
El violonchelo fue literalmente asaltado por mí y espoleado via telefónica para que asistiera. El chico, muy estoico dijo, "sí, estaré allí" y no supe nada más del salaete del chelo a lo largo de los dias...Con todo ésto llegó la jornada anterior al estreno con un flautista que traspasa sus papeles a otro flautista que se apunta a última hora, un violín que me dijo que venía pero...ya puestos, quien sabe si no, y un chelista calcado a Nadal del que no sabía nada desde hacia dias.
Llegué al auditorio con tiempo la tarde del estreno. Allí en petit comité estaba el profesor de composición, interpretes y autores de otras obras, etc, Sólo mi flauta me esperaba con cara de congoja...
-¿Ensayamos esta parte vale? me dice señalando el papel el siempre con cara de circunstancias de mi flautista.
-Claro, vamos a ponernos allí y lo miramos- y nos vamos a una esquina. La verdad es que lo llevaba bastante bien, para haberle traspasado la particella ¡un dia antes!. No tuve más que recordarle que parecía viciar unos tresillos. Lo pilló rápido y sin problemas. Mientras pensaba que pasaba con el resto del "equipo", vi entrar en la sala a la violinista. "Bien" pensé yo, ahora solo faltaba el chelo. La violinista, fenomenal, llevaba su parte estupendamente, no muy matizada, pero la verdad, a esas alturas me importaba un pimiento. "¿Y Nadal, donde andará?"...y así el concierto-audición da comienzo.
Se suceden distintas obritas. Entre ellas de todo hay, como en botica. El profesor de composición, así como los dos solistas me miran con cara como "¿que hacemos sin el chelo?". Para colmo el flauta se tiene que ir pronto. Joder con el estrenito...
Viene a mi encuentro el profesor de composición.
-Si en cinco minutos no ha venido, tras ésta obra subo yo he improviso su parte al piano, es que además el flautista me ha dicho que tiene que marcharse. Lo hacemos así, ¿no?
-Si claro, pero me dijo que vendría, tiene que estar al caer el chelista- miro la puerta con poca fé- voy a ver si lo veo fuera, lo mismo se despistó.
Y cuando abro la puerta practicamente me choco de boca con el doble de Nadal (ahora que lo pienso tampoco hubiera estado mal lo del choque de...bueno que me voy por las ramas).
-Hola, que alegria-me sale expontáneamente.
-Lo siento, he tenido unos contratiempos- y entramos los dos cuando los aplausos nos señalan que ya ha concluido la anterior obra. El profesor de composición me mira aliviado y gestualiza para que suban los ejecutantes de mi obra. El chelo fugazmente me mira comprendiendo que no hay ensayo que valga pero sigue con aquel aplomo suyo tan caracteristico.
Suben los tres, colocan los atriles a sus respectivas alturas, ponen los papeles y afinan. Yo me siento y me digo ¿que saldrá?. Y comienzan a tocar...
... y sonó mejor que como yo podría haber esperado. No hubo notas desafinadas, no se perdió el tempo, nada de pifias en el ritmo (el flauta un poco titubeante, pero casi inapreciable). Dadas las circunstancias, mejor imposible... Y cuando me tocó saludar no me olvidé de dar las gracias a los intérpretes por su esfuerzo, talento y asistencia.
Y he de decir que, si me gustó el aplauso del público al levantarme (aunque no es el primer estreno), si me halagó las palabras del profesor de composición ("muy bien, de sobresaliente")...lo que más me impresionó fue comprobar el silencio y la escucha atenta del público. Fue desde luego la "obrita" donde se prestó más atención durante el acto...y además lo cerró (jeje).
Una cosa que me apenó es que nadie que yo sepa filmó o grabó la ejecución. Yo podría haberme encargado, pero andaba la verdad con la cabeza en otras cosas.
Y así fue como transcurrió éste pequeño, diminuto estreno musical del Fantasma...devolvemos la conexión...
Hará cosa de un mes poco más, antes de empezar la tortura opositiva y en el marco de esos conciertos, recitales y audiciones que abundan en los Conservatorios para cerrar su año académico, se estrenó una obrita musical de Erik, el Fantasma. Ni que decir tiene que ni hay un antes y un después en el mundo de la música tras el estreno, ni creo que haya más que unas cuantas almas que se acuerden en verdad del evento. Pero claro, para mí tiene su aquel.
Me pidieron si quería presentar para estreno una obra y dije encantado que sí. Pero claro, no me dijeron que me tenía que encargar yo de buscar a los intérpretes, etc. Y ésto fue, sobre todo dadas las fechas y ocupaciones varias del personal en esos dias, una autentica odisea.
La piececita en cuestión que elegí la terminaba de escribir aquellos dias y tiene una plantilla formada para trio de cuerda y viento: un violín, un violonchelo y una flauta. Desde un principio la flauta estaba segura en su participación, vamos el flautista. Pero dos dias antes me dijo "no puedo tocar". La violín dijo desde el principio que sí (es muy aguerrída ella), pero que dependía de que las cosas no se torciesen porque sus compromisos...
El violonchelo fue literalmente asaltado por mí y espoleado via telefónica para que asistiera. El chico, muy estoico dijo, "sí, estaré allí" y no supe nada más del salaete del chelo a lo largo de los dias...Con todo ésto llegó la jornada anterior al estreno con un flautista que traspasa sus papeles a otro flautista que se apunta a última hora, un violín que me dijo que venía pero...ya puestos, quien sabe si no, y un chelista calcado a Nadal del que no sabía nada desde hacia dias.
Llegué al auditorio con tiempo la tarde del estreno. Allí en petit comité estaba el profesor de composición, interpretes y autores de otras obras, etc, Sólo mi flauta me esperaba con cara de congoja...
-¿Ensayamos esta parte vale? me dice señalando el papel el siempre con cara de circunstancias de mi flautista.
-Claro, vamos a ponernos allí y lo miramos- y nos vamos a una esquina. La verdad es que lo llevaba bastante bien, para haberle traspasado la particella ¡un dia antes!. No tuve más que recordarle que parecía viciar unos tresillos. Lo pilló rápido y sin problemas. Mientras pensaba que pasaba con el resto del "equipo", vi entrar en la sala a la violinista. "Bien" pensé yo, ahora solo faltaba el chelo. La violinista, fenomenal, llevaba su parte estupendamente, no muy matizada, pero la verdad, a esas alturas me importaba un pimiento. "¿Y Nadal, donde andará?"...y así el concierto-audición da comienzo.
Se suceden distintas obritas. Entre ellas de todo hay, como en botica. El profesor de composición, así como los dos solistas me miran con cara como "¿que hacemos sin el chelo?". Para colmo el flauta se tiene que ir pronto. Joder con el estrenito...
Viene a mi encuentro el profesor de composición.
-Si en cinco minutos no ha venido, tras ésta obra subo yo he improviso su parte al piano, es que además el flautista me ha dicho que tiene que marcharse. Lo hacemos así, ¿no?
-Si claro, pero me dijo que vendría, tiene que estar al caer el chelista- miro la puerta con poca fé- voy a ver si lo veo fuera, lo mismo se despistó.
Y cuando abro la puerta practicamente me choco de boca con el doble de Nadal (ahora que lo pienso tampoco hubiera estado mal lo del choque de...bueno que me voy por las ramas).
-Hola, que alegria-me sale expontáneamente.
-Lo siento, he tenido unos contratiempos- y entramos los dos cuando los aplausos nos señalan que ya ha concluido la anterior obra. El profesor de composición me mira aliviado y gestualiza para que suban los ejecutantes de mi obra. El chelo fugazmente me mira comprendiendo que no hay ensayo que valga pero sigue con aquel aplomo suyo tan caracteristico.
Suben los tres, colocan los atriles a sus respectivas alturas, ponen los papeles y afinan. Yo me siento y me digo ¿que saldrá?. Y comienzan a tocar...
... y sonó mejor que como yo podría haber esperado. No hubo notas desafinadas, no se perdió el tempo, nada de pifias en el ritmo (el flauta un poco titubeante, pero casi inapreciable). Dadas las circunstancias, mejor imposible... Y cuando me tocó saludar no me olvidé de dar las gracias a los intérpretes por su esfuerzo, talento y asistencia.
Y he de decir que, si me gustó el aplauso del público al levantarme (aunque no es el primer estreno), si me halagó las palabras del profesor de composición ("muy bien, de sobresaliente")...lo que más me impresionó fue comprobar el silencio y la escucha atenta del público. Fue desde luego la "obrita" donde se prestó más atención durante el acto...y además lo cerró (jeje).
Una cosa que me apenó es que nadie que yo sepa filmó o grabó la ejecución. Yo podría haberme encargado, pero andaba la verdad con la cabeza en otras cosas.
Y así fue como transcurrió éste pequeño, diminuto estreno musical del Fantasma...devolvemos la conexión...
Comentario:
Ha sido una historia preciosa, talmente me parecía estar allí, entre el suspense.
Es emocionante cuando te subes al escenario y supongo también cuando alguien se sube a tocar algo tuyo.
Sobre la grabación... no te apures, las cosas se guardan mejor en la memoria y con el tiempo todavía guardarás un recuerdo más nítido. Yo tengo alguna grabación de conciertos de fin de curso y la verdad, nunca he vuelto a escucharlos. Estas cosas tienen su encanto tambíén por ser efímeras.
Un abrazo y enhorabuena.
Es emocionante cuando te subes al escenario y supongo también cuando alguien se sube a tocar algo tuyo.
Sobre la grabación... no te apures, las cosas se guardan mejor en la memoria y con el tiempo todavía guardarás un recuerdo más nítido. Yo tengo alguna grabación de conciertos de fin de curso y la verdad, nunca he vuelto a escucharlos. Estas cosas tienen su encanto tambíén por ser efímeras.
Un abrazo y enhorabuena.
Comentario:
Dos cosas:
- Sobre el post anterior, hay que tenerlos bien puestos para escribir algo así, te diré lo que me dice útimamente mucha gente: "Todo pasa y todo llega".
- Sobre éste, una pena que no lo grabaras y nos deleitaras desde aquí con tu creación.
Un abrazo, nos vemos.
- Sobre el post anterior, hay que tenerlos bien puestos para escribir algo así, te diré lo que me dice útimamente mucha gente: "Todo pasa y todo llega".
- Sobre éste, una pena que no lo grabaras y nos deleitaras desde aquí con tu creación.
Un abrazo, nos vemos.
Comentario:
Pues mira, ¡enhorabuena! Ahora tienes que grabarlo y que lo conozcamos...
Comentario:
"Cagonto" aunque hubiera sido con el móvil y sonara fatal, lo podías haber grabado y nos lo ponias aquí, no todo el mundo puede ilustrar su blog con música propia.