<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/rss20.xml"><title><![CDATA[Diario de un fantasma sin sábana]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Intento de superación personal, de coger las riendas de mi vida y reconstruirla siendo yo]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_129.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_128.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_127.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_126.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_125.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_124.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_123.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_122.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_121.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_120.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_129.htm"><title><![CDATA[El blog o la vida]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_129.htm]]></link><description><![CDATA[Hoy he quedado con Guillermo. Y me he llevado una sorpresa. Me ha dicho que ha encontrado mi blog. Y se ha indignado porque en algún post insinuo que él le es infiel a su novio. Me ha tirado la caballería porque me dice que como se me ocurre hablar de él, y menos cosas íntimas. Que si su novio lo llega a leer, qué hubiera pasado. Me ha estado contando que se lo ha leído todo y que no sabe como mis amigos no se han enfadado conmigo. Dice que si quiero hacer pornografía emocional de mi vida, pues que yo mismo, pero que no sabe como Claudio, por ejemplo, del que cuento muchos detalles íntimos de su vida no se ha cabreado conmigo. Yo le he dicho que yo no notaba que escribiera nada malo, ni que criticara, pero me ha hecho ver que no está bien contar ciertas cosas de los demás. Y aunque yo cambie algunos datos para que no se conozcan las identidades –como por ejemplo que haya dicho que tiene 23 años cuando en realidad tiene 26 o que es más alto que yo cuando en realidad es más bajo- en el fondo todo se acaba sabiendo. Y es verdad, no tengo ningún derecho a contar intimidades de los demás. Luego he pensado si Claudio se enfadaría o no, si lo supiera y me he acordado cuando le había hablado de mi novela y que le había dicho que era autobiográfica y que él salía. Recuerdo como intentó asegurarse que no iría contando que es autobiográfica porque la sola idea de que alguien le pudiera identificar lo horrorizaba.<br/><br/>Así que con todo el dolor de mi corazón pero sabiendo que hago lo que tengo que hacer, le agradezco enormemente a este blog y a todos y a cada uno de los que habeís escrito en él, que me haya servido para hacer tantos progresos y para atreverme a vivir la vida. Y a quererla. Y como la amo, si tengo que escoger entre el blog o la vida, entre el blog o la amistad –sin olvidar en ningún momento lo importante que ha sido para mí el diario de un fantasma sin sábana y precisamente en homenaje a él y a vosotros y a lo que he aprendido de mi escribiendo y de vosotros con vuestro apoyo, ánimo y consejos- escojo la vida, la amistad.<br/><br/>Eso sí, yo necesito escribir. Y también vuestra amistad. Es mi vida y aun tengo mucho por lograr y avanzar. Así que cierro este blog, con todos los posts que un día u otro me podrían hacer más daño que bien. Pero abro otro. En el que iré con  más tacto y en el que no seré tan explícito en cosas ajenas. Me gustaría que todos los que me seguís en éste, me continuarais apoyando en el otro.<br/><br/>Sólo puedo decir GRACIAS y que a partir de ahora estoy en<br/><br/><br/>http://blogs.chueca.com/yoymifantasma/<br/><br/>(estoy en los enlaces)<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_128.htm"><title><![CDATA[Solo en la ciudad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_128.htm]]></link><description><![CDATA[El otro día me llamó por teléfono el chico del ciber. Yo nunca lo consideré un amigo porque no encajaba con él, no había feeling y no me sentía muy a gusto con él. No obstante él sin tregua me llamaba cuando estaba a Girona cada semana para quedar. Yo si fuera ir a la disco aún, pero para sentarnos a charlar, la verdad no sabía demasiado que decirle. Éramos muy diferentes. Pero él si parecía encontrarse a gusto conmigo. Y insistía. Y insistía. Yo le daba largas esperando que se diera cuenta de que no quería relacionarme con él y se cansara.<br/><br/>Desde que me había ido a Barcelona no había vuelto a hablar con él. Yo soñaba ilusionado con venir porque sabía que aquí estaban mis amigos de verdad y bastantes conocidos con los que tenía más química que el chico del ciber. Él a su manera me había probado de convencer para que no me fuera. Me decía “Y que harás en Barcelona? No ves que aquí podríamos salir, ir a la playa y divertirnos mucho”. Y yo por mis adentros me decía “sí,  con lo muermo que eres. Nada. A Barcelona si que me lo pasaré bien! Allí podré quedar con mis auténticos amigos, con los que tengo conexión, con los que me río y me siento cómplice, con los que realmente comparto aficiones y con los que nos apasionamos practicándolas”.<br/><br/>Y cuando el otro día el chico del ciber me llamó, y al notarme un poco decaído y al preguntarme por si saldría aquella noche con mis amigos y mi respuesta desencantada diciéndole que no, que saldría solo, y que no era la primera semana que lo hacía. Y al preguntarme si quedaba a menudo con mis amigos y yo no saber que decir, me caló y me dijo una verdad que me dolió: “Si ya te lo decía yo, que te quedaras. La de cosas que habríamos podido hacer este verano. Ir a la playa, ir de tiendas, de excursión, a la disco. Y nada, tu tozudo a venir a Barcelona porque aquí tenías a tantos amigos y te lo pasarías tan bien. Y a la hora de la verdad que? Estás aquí bien solo y aburrido. Tu te pensabas quien sabe qué, y mira ya lo tienes, un buen chasco”.<br/><br/>Y tenía toda la razón. Este primer mes a Barcelona, la mayoría de días me los había pasado encerrado en mi habitación conectado a internet. Salía hasta la esquina para ir a comprar y de nuevo a la cueva. Con Claudio quedamos los tres primeros días y ya no lo he vuelto a ver. Verdad es que ha coincidido con que ha ido una semana a Italia, que se ha encontrado mal y que tenía de estudiar para los exámenes. Pero es que no es sólo Claudio. He querido quedar con cualquiera de mis amigos o conocidos en Barcelona y todos se han escaqueado. Por una cosa o por la otra. Y me he dado cuenta que quedaba más con ellos cuando estaba en Girona que no ahora viviendo en Barcelona.<br/><br/>Con el chico del ciber hablé el sábado, pero no quise escuchar lo que me dijo. Pero el domingo me di cuenta. Mientras en la tarde dominical paseaba sin rumbo por Barcelona, sin saber que hacer, queriendo andar un poco para no pasarme todo el día metido en la habitación durmiendo o en el ordenador. Entonces me dije que vaya mierda de domingo. Solo en la ciudad. Solo en mi habitación. Sin mi familia a la que había renunciado porque pensaba que habría quien ocuparía su lugar, el vacío que me dejaban, pero allí estaba yo, en un domingo andando adormilado por estar más horas de la cuenta descansando entre sábanas, caminando sin ánimo hacia mi casa donde no me esperaba más que mi soledad.<br/><br/>Todos los días parecían iguales. Sonarme el despertador a las cinco de la tarde. Pararlo y continuar durmiendo hasta que me despertaba hacia las siete. Conectarme a internet. Bajar a por sandía antes de que cerraran y de nuevo encajonarme en mi pocilga. Engancharme a la tele y al internet. E ir pasando las horas hasta que amaneciera, y agobiado y sin saber ya en que postura ponerme estirarme a dormir. De internet a la cama, de la cama a la nevera, de la nevera al baño, del baño a internet, a la cama. Y así pasan las horas, y así pasan los días y cuando menos hago, menos quiero hacer.<br/><br/>Decididamente no se si es buena idea que deje de ir a mi casa. Porque mira que es de locos pero el domingo  errando por la calle, sin saber que hacer y sintiéndome solo, añoré estar a casa con mi madre y mi padre. Ahora tengo libertad. Pero libertad para que? Para dormir todo el día? <br/><br/>Sé cual es el camino que he de seguir. Sé que mis padres están tan metidos en sus roles paternales que eso anula que nos relacionemos como personas más allá de nuestra faceta familiar. Y yo no necesito unos padres que me protejan y que me digan lo que tengo de hacer, sino no creceré nunca. Necesito aprender por mi mismo. Y a ellos, desengañémonos, no los cambiaré. Necesitamos distancia para que nuestra relación pueda florecer en un futuro, para que sea menos intensa pero más sana y también más gratificante.<br/><br/>Suerte que la próxima semana empiezo a la universidad. Y ya no tendré tiempo que necesite llenar, ya no tendré tiempo para quedar. Y para los fines de semana salir, pues ya me he movido, he puesto un anuncio en una asociación gay diciendo que busco colegas para salir de marcha. Aunque ya hace días y tampoco me ha respondido nadie. Así que me parece que este próximo sábado en Salvation sí que finalmente aunque él –el chico al que gusto desde hace tiempo- no haga más que mirarme y no se decida a decirme nada, aunque me cueste me voy a acercar y a hablar con él. Estos días he pensado mucho en él. No sé si porque me sentía solo y pensaba que en él podría encontrar un amigo o porque si me conmueve la idea de que semana tras semana, insistente y batallador muestre interés por mí. Sea como sea lucharé para no sentirme solo en la ciudad. <br/>                         *<br/>Y respondiendo a vuestros comentarios, cuando decía que no creía en lo que me decían mis padres de que la familia siempre estará y en cambio los amigos no, no me refería a los padres, sino que estos consejos que me daban para un futuro en el que ellos ya no estarán se refería al resto de mi familia. A mis primos a los que apenas veo dos veces al año y los cuales piensan que soy un bicho raro y no saben nada de mí.<br/><br/>Y sí tenéis razón, no sólo se ha de buscar sexo en las personas. Pero yo me refería a que este puede que sea el mecanismo que funciona a las discos. Yo lo que temía, era que si yo le decía que quería conocerlo y ser su amigo, a lo mejor me soltaba “Anda y que te den. Yo lo que quiero es follar contigo. Si quieres amigos te los buscas a otro sitio”. Pero bueno supongo que me habré de arriesgar a hablarle aun a riesgo de que me diga esto.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_127.htm"><title><![CDATA[La herencia sentimental]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_127.htm]]></link><description><![CDATA[Mis padres últimamente se han llevado bien conmigo. No querían que viniese a Barcelona, pero una vez instalado me han apoyado cuando lo he pasado mal, y me han puesto las cosas fáciles.<br/><br/>Yo no soy ni seré nunca el hijo que mis padres querían. No me casaré ni tendré hijos ni una vida hogareña en mi pueblo con mi esposa y cerca suyo. Nuestra familia morirá conmigo. No les daré descendencia. Así que al menos me hubiera gustado que su vida perviviera en mí transmitiéndome toda su experiencia, todo lo que han aprendido, la herencia sentimental. Y me hubiera gustado sobretodo porque se que es lo que ellos quieren. Se desviven en darme consejos, en hablarme con el corazón en la mano de lo que consideran que me va a servir para ser feliz, de lo que es realmente importante en esta vida. Y a mi duele como ante su impresión de que me equivocó se sinceran conmigo probándome de enseñar aquello esencial, y como yo no puedo más que callar con un nudo en la garganta al ver que todos sus valores, sus verdades son caducas para mí, para la vida que yo quiero, para la vida de hoy en día. Me duele ver como me prueban de transmitir lo más importante para ellos y como yo no puedo hacer más que desecharlo. Y es que, aunque me duela, ellos son de otra época y el mundo ha cambiado mucho desde entonces. No es lo mismo un mundo donde todo era para siempre –los trabajos, las parejas- a un mundo donde todo es de usar y tirar, donde todo es efímero.<br/>“Los amigos están bien, pero piensa que lo más importante es la familia- me dicen-. Los amigos  a la hora de la verdad procuran por ellos. Sólo la familia te estará apoyando siempre”. Yo no me casaré, no tendré hijos, dentro de un tiempo mi única familia serán mis primos con los que apenas nos vemos dos veces al año y con los que no tenemos nada en común.<br/>“Tu nunca te vendas la tienda ni los pisos que te dejaremos. Eso es para conservarlo siempre. Tu ahorra  que nunca se sabe”. Y yo para que quiero ser el muerto con más propiedades del cementerio? Y ahorrar para qué? Desestimar todos mis caprichos, estarme de todo lo que me hace ilusión, dejar de utilizar los servicios que me aportan algo y acumular y acumular para mis herederos los gusanos? Para una vejez a cuerpo de rey con tiberios, urgías y viajes estando diabético, con colesterol, con impotencia y medio cojo?<br/>“Sé discreto, no sobresalgas, no llames la atención” Sí y me pongo un burka verde de camuflaje y ya parecerá que no existo, que no estoy.<br/>“Piensa que nosotros queremos lo mejor para ti, que nadie te va a aconsejar mejor. Y que si nos enfadamos contigo es porque nos importas. Los demás te irán dando palmadas en la espalda y diciendo muy bien, claro. Pero tu haz caso a tus padres que siempre te dirán lo mejor para ti”. Lo mejor para mí o para vosotros?<br/>“Relaciónate con gente seria, gente “com cal”, gente correcta” Oh que bien me lo voy a pasar!<br/>“Intenta salir de el mundo gay, es un mundo oscuro, sórdido y triste en que lo vas a pasar muy mal”. Claro y me paso al comando hetero, y me caso con una mozuela y la aguanto hasta que la muerte se me la lleve. Y es que el mundo hetero está lleno de luz y de coloooor. Vosotros sois un buen ejemplo, una pareja tan feliz, tan enamorada, tan satisfecha... Vosotros que no sabéis que es la amargura, que vuestro matrimonio es tan feliz que no necesitáis refugiaros en otras cosas o en otras vidas, en hacer y deshacer deseos ajenos y conseguir que todo el mundo siga vuestro ejemplo glorioso.<br/><br/>Lo siento papás, soy gay y vivo en un mundo en que he de disfrutar el presente porque el mañana es incierto, donde mi verdadero deber es la felicidad y donde sólo yo sé lo que me llena. Y no vosotros o la sociedad. Siento deciros que no seguiréis guiándome por la vida desde la ultratumba, pero que siempre os llevaré en el corazón. En este corazón que vosotros habéis criticado porque no ha acatado lo que de él se esperaba, este corazón que vosotros habéis probado de envenenar sin daros cuenta, en él y sólo en él vosotros seguiréis vivos.<br/>                                                               *<br/><br/>Al final tuve valor y le dije por teléfono a la psicóloga que la dejaba. Pero me ha bien jodido porque dice que no quiere acabar de esta manera, y que vaya el miércoles a mi sesión y que ya hablaremos. Y yo que estaba acojonado de decírselo por teléfono y en un momento, imaginaros tener que estar una hora allí chinchándome de que no hago bien. Y lo que no voy a hacer es si quiere hacer una valoración final decirle mentiras. Porque para inventarme las cosas no merece la pena pagar. Así que le contaré la verdad. Que he venido a vivir a Barcelona etc. Pero ahora ya no tengo miedo de decírselo, ni de afrontarme a ella. Así que acudiré a la cita y que pase lo que haya de pasar.<br/>El fin de semana pasado salí el sábado y el domingo yo solo. Claudio aun no está animado y además está de exámenes. El sábado en el Salvation había un chico que está todas las semanas que no me quita el ojo de encima. No es mi tipo todo y que no está mal. Pero es que me sabe mal que me miré y me medio sonría todo el rato y yo ignorarlo. Supongo que el ambiente funciona así. Si le aguantas la mirada y le sonríes es que quieres liarte con él. Si lo ignoras es que no quieres rollo. Pero no sé, parece un buen chico, y ya hace tantas semanas que insiste, que he pensado que hoy si sigue, pues en ves de evitarlo hablaré con él. Aunque no nos enrollemos nunca está de más hacer amigos. Y así ya no será cada semana la situación tan violenta. Y quien sabe, a lo mejor congeniamos y ya tengo alguien con quien salir cuando Claudio no me venga. <br/>Así que me marcho al Salvation y a ver si hoy “estreno” el piso. Besos a todos y bienvenido por vos mueros<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_126.htm"><title><![CDATA[Querer]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_126.htm]]></link><description><![CDATA[Miércoles 30 de Agosto<br/>Claudio ya ha vuelto de su viaje familiar a Italia. Y ha vuelto muy jodido. Me he enterado al llamarle. Al empezar la charla telefónica me ha dicho que estaba fatal porque se le veía un poco más la cicatriz de la nariz –Yo nunca se la había notado lo más mínimo, pero él siempre decía que sí que se le veía. Y tal vez fijándote mucho se ve algo, pero nada que cause al más mínimo desagrado. Claudio está muy bueno y es guapo y estoy seguro que a 10 chicos que les gustase, no dejarían de acostarse con él por esto de la nariz. Porque es que yo si no me dice nada ni me entero. Porque no se nota en absoluto a no ser que lo mires y lo remires y lo estés mirando todo el día-. Cuando me ha dicho que la depresión era por la nariz, he pensado que me tomaba el pelo o que era otra de sus exageraciones. Pero no. Se le ha metido en la cabeza que así no puede gustar a nadie, y que no se gusta a él mismo. Y ha mirado por internet y ha visto que las cicatrices no se pueden sacar y dice que va a probar de hacerse una nariz nueva. Pero que no sabe si se lo podrán hacer y que a partir de ahora se ha acabado lo de ser gay, que va a negarse como gay, ya no va a ligar, ya no va a ir a discos, ni al gimnasio, ni a la playa, ni seguramente continuara estudiando, ni saldrá de casa. Que no lo soporta, y que al final se acabara suicidando. <br/><br/>Yo no sé, al principio lo he visto como una pataleta de niño pequeño que no tiene lo que quiere y que se enfurece. Pero lo he notado tan hundido, tan desesperado... ¿Como Claudio que es hiperactivo, que hace tres carreras, trabaja, hace de voluntario, va cada día cuatro horas al gimnasio... Como Claudio que se refugia en la actividad para no afrontarse a la soledad, a si mismo y a sus miedos, como ahora va a pasarse el día a casa cruzado de brazos? Esto no lo aguantará. Y él que no para de hacer disparates, tengo miedo que haga uno de gordo.<br/><br/>Yo no sé como un problema tan pequeño le puede afectar tanto. A mí últimamente se me ha dado por comer mucho chocolate y me han salido granos en la frente. Y como necesito hacerme daño todo el día, necesito descargar mis nervios y como que ya me he arrancado media cabellera, me he hecho no sé cuantas señales con las uñas en la piel, etc, las manos me van instintivamente a los granos de la frente. Y ya me ha quedado alguna marca. Y pienso que ya me quedarán para siempre. Y lo lamento. Pero, coño, no hasta el punto que me anule la vida! <br/><br/>Pero en el fondo lo entiendo tan bien. Le pasa como a mí con los tics. Y además él tiene el trastorno obsesivo compulsivo, y se obsesiona por todo. Y llevaba tiempo bien, pero ahora se ha obsesionado con esto y obsesionarse es lo peor que puede hacer. Pobre debe sufrir tanto. Yo cuando no paraba de hacer tics me cerraba en banda. No podía hacer nada, ni relacionarme, ni pensar en chicos, ni hablar, ni salir a la calle y me ansiaba, y estaba hundido, y todo me daba igual, y sólo pensaba en morirme y en que se acabara de una vez por todas esta tortura de vida. Y así se siente él ahora.<br/><br/>Cuando me lo contaba su voz sonaba rota. Y entonces ha pasado algo que me ha sorprendido. Cuando yo le hablaba mi voz también sonaba rota. Una vez hemos colgado yo tras ver que no podía remediar sus problemas, me lo he probado de sacar de la cabeza. Entonces me he dicho que era un egoísta, y que una vez más como siempre, sólo pensaba en mí. Este mediodía mismo lo había vuelto a hacer. Me he enterado que se ha muerto una persona que apreciaba. Pero en vez de pensar en ello o permitirme entristecerme, yo que me estaba preparando para ir por primer día a la Barceloneta a la playa gay, me he dicho “piensa en otras cosas”. Y después de hablar con Claudio también. De nuevo me he dicho que soy incapaz de querer a nadie y que sólo pienso en mí. Pero entonces me ha venido un pensamiento a la cabeza. El dolor es algo que todos tememos y yo siempre que puedo huyo de él, lo evito, no pensando en lo que me hace sufrir. Cuando el dolor es sobre algo propio inevitablemente me tengo de afrontar, pero cuando es de alguien ajeno intento espantarlo. Pero cuando me estaba diciendo que no sabía querer a nadie me he acordado de que cuando he hablado con un Claudio destrozado mi voz se ha roto. Y no era fingido. Y de eso he sacado que tan mala persona no soy. Que Claudio me importa más allá de lo que me aporta y los placeres que me produce – Yo a veces ya no sé que creer de mí. A veces, sin sentirlo realmente pero me pregunto si son auténticos mis sentimientos hacia ciertas personas o si en el fondo debe ser que estoy con ellas por interés, por lo que me aportan y que en realidad no las quiero, ni me importan demasiado. Yo conscientemente no lo hago interesadamente. Pero no obstante me lo pregunto y la duda me mata- aunque sea egoísta y no quiera sufrir más de lo necesario. Aunque quiera estar bien el mayor tiempo posible y no quiera preocuparme más que por lo inevitable. Es inevitable sufrir por una ansiedad que te jode el momento. Pero es evitable sufrir por los demás. Y quizás por eso no quería amar. Por no pasarlo más mal que lo necesario. Porque la vida ya es lo bastante chunga como para sufrir por lo que es evitable hacerlo. Siempre me ha dado mucho miedo el dolor. Y querer es también sufrir. Y por eso tras colgar a Claudio, me he conectado al msn y he probado de no preocuparme, de sacármelo de la cabeza. Pero no he podido. Quería sacármelo como hacía a menudo con algo por lo que era evitable sufrir. Pero no he podido. Entonces una leve sonrisa se ha esbozado en mi rostro. Acababa de comprender algo. Que le quiero. Que no sé como, ni de qué manera, pero que estoy empezando a aprender a querer.<br/><br/>Jueves 31 de Agosto<br/>Sigo triste por lo de Claudio. Hasta ahora nuestra amistad sólo había tenido momentos bonitos y gratificantes. Salir a divertirnos y a ligar. Y ahora que hemos de pasar por momentos amargos, ahora que he descubierto que le quiero, que he tenido un indicio de que puedo ser capaz de amar, un resquicio de esperanza en un corazón que se creía tan egoísta e inhumano, que nunca jamás podría probar el néctar de los Dioses: el amor –en el sentido más amplio de la palabra-. Ahora, aunque no sea lo más fácil, lo más cómodo, aunque exija sacrificios –yo que como dicen mis padres he sido siempre incapaz de sacrificarme por nada ni por nadie- aunque necesite de renuncias, quiero ayudar a Claudio. Yo estoy demasiado acostumbrado a hacer siempre lo que me ha dado la gana. No he tenido hermanos, no he tenido de compartir. Fui el rey de la casa. Todos los privilegios eran míos. Todos se preocupaban por mí. Y aprendí a preocuparme sólo de mí. A dedicarme las 24 horas. A anteponer mi placer ante todo y todos. Ahora el destino me ha dado la oportunidad de cambiar. De entrar a la casa del amor. Supongo que una vida sin amor, una vida sin que hayas amado a tu familia, a tus amigos, a tus parejas es una vida triste. Creo que merece la pena luchar por amar, luchar por aprender a querer, luchar por querer compartir, por sentir como propias alegrías ajenas.<br/><br/>Estoy triste por lo de Claudio. Y no porque me haya quedado sin nadie con quien salir de marcha. Sino porque su voz compungida me conmocionó el alma, porque su tristeza se coló por los poros de mi piel y fue a clavarse como flechas veloces en lo más hondo de mis entrañas. Porque recuerdo su voz y no puedo evitar disgustarme. Y porque no puedo dejar de recordarla. Y porque haría lo que fuera para volver a oír aquella voz ilusionada. Porque me duele su dolor.<br/><br/>Por eso quiero ayudarlo. El problema de Claudio no es su nariz. El problema de Claudio es mucho más profundo. Y su vida es una huida adelante. Si en realidad Claudio no para en todo el día de hacer actividades es porque no quiere pensar, porque no sé quiere afrontar con si mismo. No quiere ver como es, porque no se gusta y corre y corre y hace locuras y sólo piensa en estar ocupado, en tener estímulos constantes, por insensatos que sean. Su vida o lo que quiere hacer con ella es un cúmulo de despropósitos. En una semana pasa de pensar que como no liga se hará cura, después que se acostará con una chica a la que gusta, y un día después que hará una peli porno –apuntito estuvo de hacerla-. La cuestión hacer, actuar, estar ocupado, para no pensar para no afrontarse a sus miedos, a sus sentimientos, a si mismo. <br/><br/>Así que tal vez ha llegado el momento de demostrarle que le quiero. De estar a su lado, apoyarlo, escucharlo, animarlo, acompañarlo al médico y acompañarlo de la mano a buscarse a si mismo. Gracias a él yo decidí vivir y sólo viviendo me encontré. Sólo viviendo me estoy encontrando. Gracias a él he descubierto que es la amistad y que soy capaz de querer. Y ahora la vida me ha dado la oportunidad de estrechar más mi amistad con Claudio haciendo que la búsqueda de cada uno sea una búsqueda conjunta, compartida. Yo me encontraré demostrándole –y demostrándome- que le quiero, y se lo demostraré luchando para que se encuentre a si mismo. Se lo debo, me lo debo y os lo debo. Vosotros –y sobretodo Jas- me habéis dado el valor y la confianza en mi mismo para vivir, luchar y encontrarme. Ahora me tocará a mi hacer lo que vosotros habéis hecho conmigo: Escucharme, aconsejarme, comprenderme, animarme, meterme bronca.<br/>Así lo haré. Y espero conseguirlo y que dé sus frutos y también espero que este camino que he empezado a finales de agosto del 2006 de atreverme a amar –¡¡por primera vez!!- cambie mi vida llevándola por senderos más floridos, más verdes, más frondosos. Ojalá.<br/><br/>PD: El tema de no saber amar ya lo he hablado anteriormente en otros dos posts. Aquí os pongo los enlaces por si queréis comprender mejor lo importante que es para mí eso.<br/><br/>http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_47.htm#comment_1<br/>http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_87.htm#comment_1<br/>                                                    ***<br/><br/>Gracias a todos por los ánimos.<br/>Bienvenido gianis. Y gracias por el consejo aunque si me vuelve a picar el chocho mejor sigo tu otra recomendación. Me voy a la sauna Casanova y al menos me ahorro los 60 o 100€ del chapero ;)<br/>Tatojimi, hijo, que memoria! Te acuerdas de más detalles de mi vida que yo mismo! Si podrías escribir perfectamente tú mi blog. Si manejas toda mi vida en un pis pas :D<br/>Jas, mis planes para ahora, son empezar las clases y el curso de escritura. Y intentar llevar una vida un poco más sensata. Que esto de no poder ir ningún día a la playa porque cuando me despierto ya es de noche, no sé yo...<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_125.htm"><title><![CDATA[Un poco más mío]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_125.htm]]></link><description><![CDATA[Y llegó este lunes, el día de decir adiós a Girona, a mi piso, a mi habitación. Definitivamente. Una vez recogidas las últimas cosas, y entregadas las llaves al propietario, dejaba de tener hogar a Girona, hogar donde poder volver asustado del fantasma de la capital. Mi habitación –pensaba mirándola por última vez-  cuantas lágrimas habré derramado entre sus paredes? Cuantas noches oscuras me había asomado a la ventana y acompañado por la noche me había perdido en el torrente de mis emociones? Cuantos amaneceres con los graznidos de los pájaros y el cesar de los gemidos de las gatas en celo que había estado chillando toda la noche?<br/>Ya me había ido a despedir de los vecinos, ya había dado las llaves al propietario, y él  me había vuelto la fianza. Sólo le pedí que me dejara solo en el piso que quería esperar a mi compañera María para despedirme de ella. En realidad ya la había encontrado cuando venía para el piso y ya nos habíamos dicho adiós pero me quería despedir del piso y de su fantasma. María al encontrarnos me dijo que el día anterior los propietarios le habían dicho que se vendían el piso. Así que María y la otra chica tendrían de marchar también, tendrían que buscarse la vida.<br/>Fui a la entrada y me vi con tres años menos, asustado y expectante probando de entrar cargado con las maletas a mi nueva casa. No sabía abrir. Empezamos bien- me había dicho- ahora ya me crecerá la ansiedad! Y que hago yo con las maletas y las bolsas y sin poder entrar! Llamé a la puerta. No sabía si habría alguien, no sabía quienes serían mis compañeros de piso. Me abrió un chico con gafas muy agradable. Sería uno de mis compañeros. Me explicó que el otro era un señor que sólo venía a dormir y que apenas se relacionaba, que parecía un autista. –Así que ya tenía ganas que entrara alguien nuevo para poder hablar!- me dijo. –Ai hijo, pensé yo! Estás bien apañado! Ahora tendrás dos de autistas que van a la suya! Pero al final resultamos serlo los tres y él, más que yo y que el otro. Pasaba días sin salir de la habitación, a oscuras, indiferente a inundaciones caseras o a cualquier avería doméstica.<br/>Recuerdo como tenía mucho miedo de no poder aguantar estar lejos de mi madre, de mis padres. Pero sorprendentemente me sentí tan a gusto que cuando el primer fin de semana volví a casa me sentí tan raro y tan mal a casa de mis padres que me dije que ya tenía ganas de volver para Girona. Recuerdo el segundo día -había planeado de levantarme cada día pronto e ir a correr por un parque para adelgazar y estar en forma- cuando queriendo cumplir mi ilusión me desperté y medio adormilado me puse pantalones cortes y me fui a correr por la Devesa. Era otoño y estaba todo repleto de hojas. Acabé fatigado en cinco minutos y además ansiado, así que di el propósito por terminado.<br/>Recuerdo la siguiente primavera, que como todas hasta entonces me sentaba de pena. Como llevaba semanas solo en el piso porque los otros dos inquilinos ya habían partido y cuando un lunes de primeros de mayo volví del fin de semana hacia Girona, triste y hundido. Porque estaba deprimido y me habría de estar en el piso solo y hastiado. Al abrir la puerta que el primer día no había sabido como cruzar, todo estaba cambiado. Un mantel en la mesa, unos cuadros a la pared, una funda en el sofá. Aquello había dejado de estar desolado. La casa como la vida y la primavera se había renovado de las manos de la nueva inquilina: María. Y con ellas yo también me sentía cambiado, más ilusionado, más contento.<br/>Pero yo sentía la primavera. Y al día siguiente tras ver en el gimnasio cuerpos desnudos tuve ganas de hombre, lo quería para entonces, para ya. Recuerdo que fui a comprar un diario y busque un prostituto. Lo llamé. Quedamos. Me subí en un taxi y bajo la llovizna y sobre los charcos el coche me llevó hacia mi cita. Y subí, me abrió una china teñida de rubio y no sé creyó que tuviera 21 o 22 años. Pensaba que aun era menor de edad. Y yo no llevaba el carnet. Así que me quedé sin cita. Volví para casa bajo la lluvia y está apaciguó mi calentura. Al entrar al piso había la otra nueva inquilina: Lorena. La que meses después se suicidaría en la habitación que acababa de alquilar de tumba. Y vendrían sus padres a recoger sus cosas. Y comprendería que había mitificado la vida y el dolor y que nunca sería tanto como pensaba. Y eso me hizo reaccionar. Me hizo relativizar las cosas y comprender que la vida era demasiada efímera y valiosa como para que el miedo, la vergüenza o el orgullo la echaran a perder. Así que cuando mi príncipe azul televisivo me propuso una cita sin apenas haber hablado y tener tiempo para sembrar el terreno, envié al cuerno la vergüenza, el temor y la inseguridad y quedé con él, con el actor de mis sueños cuya personalidad yo había moldeado en mi mente al son de mis deseos. Tenía belleza, talento, fama, prestigio, poder y dinero pero no tenía feeling conmigo. Así que príncipe azul o rana pero me salvó con el desengaño, alejándome de mi manía fantaseadora, de vivir en mi mundo particular que tanto daño me había hecho.<br/><br/>Entonces mientras miraba la puerta de entrada perdido en mis ensoñaciones ésta se abrió. Era María. Le enseñé como en su balcón el propietario ya había colgado el letrero de “Se vende”. Hablamos de los que vivieron y murieron en aquella casa. Y después de lo que sería de nosotros. <br/><br/>Me despedí de María, miré la casa por última vez y salí cerrando la puerta de una etapa de mi vida. Mientras cruzaba el barrio viejo, y el puente de piedra e iba hacia la estación pensé en lo que me llevaba de Girona. A ver, me dije: <br/><br/>¿Amigos? En esos cinco años que llevaba estudiando en Girona no había hecho ningún amigo. Vi el sol como declinaba tras las montañas del Montseny y pensé que tras esas montañas estaba Barcelona. Y Claudio, y Jas. Y Simón que me había invitado a cenar el pasado viernes a un restaurante gay de Barcelona después de llevarme con su coche al Ikea a cambiar lo que había cogido mal en su momento.<br/><br/>Amantes? En Girona en cinco años apenas un triste polvo que me despachó en cinco minutos. A Barcelona estaba lleno de discos de ambientes con tíos, algunos por los que había pasado por su cama, y muchos por los que esperaba pasar.<br/><br/>Amor? En Girona no había encontrado nada parecido a eso. Ya había llegado a la estación. Estaba sentado en un banco viendo la puesta de sol. La esfera dorada se deslizaba por entre los senos del Montseny perdiéndose detrás. En mi Barcelona. Iría en busca de este sol, cogería mi tren llamado deseo e iría a la ciudad de los sueños a buscar mi luz, la luz que también se perdió bajo mi pecho, y que la encontraría latiendo en mi corazón: al compás de las risas, al ritmo de un cuerpo entrando y saliendo de otro cuerpo semejante al suyo, en una mirada cómplice, en una abrazada sincera. En mis amigos. En mis amantes. Tal vez en amores. Despertando sabiendo y estando viviendo en la ciudad del sol. De mi Sol.<br/><br/>Llegó, y me subí al tren. ¿Qué me llevaba de Girona? –me volví a decir. ¿Nada? Ningún amigo al que llamar, ningún amante al que rememorar, ningún novio al que añorar. Me iba vacío. Pero entonces comprendí que no era del todo así. Que me iba con mis pies, y mi cabeza y mis ojos. Sí, que ahora ellos eran un poco más míos. Más míos que cuando mis pies me llevaban por caminos ajenos escogidos por mi familia. Más míos que cuando mi cabeza y mi mente pensaban con mentalidades ajenas, con la mentalidad de mis padres. Mis ojos eran más míos que cuando no los sabía usar porque miraba la vida con otros ojos, ajenos. Sí, ahora mis pies, mi cabeza y mis ojos habían visto, pensado y encaminado juntos a la vez hacía un destino, hacía mi PROPIO destino: la felicidad.<br/>Feliz paseando por las ramblas. Feliz tomando el sol a la Barceloneta. Feliz bailando en el Salvation moviendo los pies al paso de la canción, mirando a los tíos buenos y pensando que soy afortunado. Aunque no ligue. Aunque no me miren. Porque soy un poco más mío.<br/>                                                     ***<br/><br/>Gracias a todos por vuestros comentarios. Y bienvenido Un ser extraño. <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_124.htm"><title><![CDATA[Poder]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_124.htm]]></link><description><![CDATA[Voy a poder.  Tras la primera semana loca, y la segunda adormilada –ya que cogí una gripe y me dieron unos antigripales que hacían venir sueño y que mezclado con mis pastillas que también hacen venir, estuve toda la semana drogado perdido, como una marmota durmiendo noche y día- y tras comprender que más que un miedo real, mi miedo es psicológico, me he estabilizado y empezado a encontrar bien. Porque ahora yo ya no soy un fantasma, ya he sacado a fuera el mal espíritu, ahora el fantasma es Barcelona. Porque Barcelona es mi miedo. Es la cúspide donde culminan todos mis sueños y terrores, lo mejor y lo peor que me puede pasar está a Barcelona, así que tanto lo bueno como lo malo se ha agigantado de tal modo, que me he asustado, agobiado, ansiado. Pero no es la Barcelona real la que temo sino la de dentro de mi cabeza. Así que he de intentar ser más hábil que mi miedo.<br/>Sí, voy a poder. Todo ha vuelto a la normalidad. Me encuentro bien, como siempre, como cuando estaba en Girona. Aun es pronto para cantar victoria, ya lo sé, pero ahora tengo mi fe y mi confianza de mi lado y eso da mucha fuerza, os lo aseguro. Tal vez me han ayudado a empequeñecer los agigantados anhelos de sombra agobiante, los pequeños desengaños que ya he ido teniendo respecto a mis sueños, que me han hecho ver que no será tan maravilloso como creía vivir a Barcelona. Pero no estoy triste por ello. Acepto sacrificar sueños que casi eran fantasías por el poder vivir a Barcelona mínimamente relajado. Que sueños, diréis? Pues por ejemplo el pensar que mis compañeros de piso por ser gays serían como mi nueva familia, que más que compañeros serían amigos, confidentes, con los que tendría plena confianza. Y me he dado cuenta que yo soy demasiado cerrado, y que necesito poner una distancia. Y la realidad es que apenas tengo trato con ellos. Intercambiamos alguna palabra cuando coincidimos en la cocina, pero como que ellos duermen  en el comedor –que por cierto, mis padres me han exigido ver el piso, y cuando vean que sólo hay mi habitación y que hay una cama en el comedor y sabiendo como saben que vivo con dos hombres, no sé yo como reaccionarán- y el comedor está al final de la casa y yo no voy para nada, pues a veces estamos días sin vernos. <br/><br/>Otro sueño derribado ha sido ver con Claudio que no aguantaremos el ritmo de salir de marcha viernes, sábado y domingo. Y hemos decidido que saldríamos una vez a la semana y ya está. Y además ahora él dice que al día siguiente de salir cuando se levanta tiene un malestar. Y no será la resaca porque Claudio y yo no consumimos ni agua.<br/><br/>Y también se ha venido abajo la ilusión que yo tenía de quedar con chicos del gaydar y arrastrarlos a pasar una noche divertida bañándonos desnudos a la playa, paseando abrazados y coronándolo con un buen polvo y dormir juntos en mi cama. Pues nada. Allí todo el mundo está por follar sin complicarse. Un polvo y adiós muy buenas. Y no sé, a mi eso no me acaba de gustar. No me gusta la frialdad con la que va todo. Yo de momento aun no disfruto sexualmente cuando estoy con un hombre. Así que necesito que al menos haya cierta parafernalia. Que sea simpático, que juguemos un poco, que vea que le gusto, que si besitos, y erotismo y dormir juntos. Un poco de cariño, de ternura, de mimos. <br/><br/>Así que supongo que finalmente me acostaré con el rizitos. Os acordáis de él? Un chico que conocí por el gaydar hace unos meses y que hablamos por el msn y que me hacia cierta gracia, y que me enseñó fotos suyas y se lo veía tan tierno, con aquellos ojitos azules y su cabello rizado, y aquella sonrisa tan mimosa, que yo me lo imaginaba como un muñeco, un payasito. Hasta que hablamos por teléfono y al oírle la voz me acojoné. Porque tenía voz de ogro y no es que fuera gruesa sino que su tono y sus risas, no sé, me parecían de un tío muy dominante. Y yo que llamé el primer post de mi blog “Ser o no ser?” y el post 101 lo titulé “Ser”, ahora me doy cuenta que nunca soy ni seré. Porque he conseguido ser para mi mismo, dejar de ser un fantasma y vivir la vida. Pero es que la vida, está llena de gente, vivir es relacionarse y me he dado cuenta que no existe la igualdad, que somos cuando nos imponemos. Que todas las relaciones en este mundo son de poder, de dominio y yo no sé imponerme, ni sé, ni me gusta. O pisas o eres pisado. Y a mi no me gusta pisar. No me gusta imponer. Y no es que no me guste, es que no tengo huevos. Es, que soy débil, que tengo miedo de los demás, que tengo miedo al rechazo, que siempre pruebo de satisfacerlos, que me cuesta mogollón enfrontarme a la gente, discutir con ella. Porque me da miedo. Y yo he podido superar los miedos en que tenía que luchar contra algo, pero no creo que sepa superar los que tenga de luchar contra alguien. Por eso no estoy muy convencido de si debo quedar con el rizitos. Porque me sentiría mal si me dominara, si mi intimidara con su voz y su tono, y yo me quedara anulado, aturdido. O simplemente que con una persona tan dominadora yo no sé de que hablar, no me siento en confianza para decir según qué, y me callo las cosas. Pero por otro lado el rizitos me desea, me ha dicho varias veces para quedar y acostarnos y mira a menudo mi perfil en gaydar. Así que no quiero desaprovechar la oportunidad. El rizitos tiene pareja, pero son una pareja abierta, que tienen acordado que cada uno tiene sus ligues. No sé que hacer. Si quedar o no. Yo necesito quedar con gente que no sea dominante. O que lo sea lo menos posible. Para poder Ser. Para poder sentirme bien. Para poder ser yo mismo. <br/><br/>Y ahora se está acabando agosto, el miércoles ya tengo hora a mi nueva psicóloga y ahora sí que ya no podré esperar más para decir a mi psicoanalista que la dejo. Ya hace meses que se lo tendría de haber dicho, pero no me atrevo. Porque sé que ella tiene más armas en la dialéctica que yo, y que no la podré convencer por las buenas de que ya no voy a ir más con ella. Y por las malas me va a decir que no tiraré adelante. Y yo que durante mucho tiempo he confiado plenamente en ella, me asustaré. Y sobretodo no sé lo digo por el miedo a que se enfade. Y es que este miedo al rechazo no me lo puedo sacar de encima. Y hace que no vaya con la verdad por delante. Que vaya siempre con evasivas, huyendo y esto no me gusta.<br/><br/>Me quería apuntar a un curso de novela aquí en Barcelona. Pero nos harán leer nuestros escritos en voz alta ante los demás compañeros para comentarlos. Y esto a mi me da apuro. Porque ante un público hetero y seguro que una parte, de edad avanzada, empezar a leer mi novela que pretende escandalizar al público bienpensante, con trozos tórridos, con referencias sexuales homosexuales constantes, no sé, me sentiría muy incómodo y tendría mucho miedo. Aunque pensándolo bien tal vez si quiero poder Ser ante los demás, y si no quiero tirar la toalla y resignarme a satisfacerlos siempre sin poder ser ante los otros yo mismo, tal vez un primer gran paso, sería este. Si tuviera que hablar y contar que soy homosexual –cosa que excepto con mis padres nunca he tenido valor para hacer ante ningún heterosexual, ni tan solo con mi compañera de piso que sé que se lo hubiera tomado bien porque hasta tenía amigos gays pero que no obstante me sentía incapaz de confesárselo, por un miedo demasiado arraizado al rechazo- no podría de ninguna manera. Pero en cambio si tan solo tengo que mirar el papel y sin ver sus caras empezar a leer mi novela, pues quizás sí que sería capaz de hacerlo. Estaría acojonado, supernervioso pero, no sé, a veces pienso que es romper el hielo, y que cuando cuesta más es la primera vez. Y tal vez si esta primera vez fuera relativamente bien, quizás tendría valor para no esconderme, para poder ser yo de alguna forma, para perder el miedo a no satisfacer, al rechazo, para ver que no se hunde el mundo, para ver que es posible poder ser ante los demás, poder ser en la vida, poder ser de verdad.<br/><br/>                                         ***<br/><br/>Gracias a todos por los comentarios. Vale la pena escribir los post para luego leer lo que me ponéis. <br/>Diegodelmar los borradores de mi novela ocupan 15 blocs –jeje- pero mejor ya te la dejo leer cuando esté escrita. Oye si quieres agrégame al msn y a los otros os digo lo mismo: tantal1982@hotmail.com.<br/>Tatojimi, no sabes como me gustaría creer que nunca más voy a estar solo. Ahora no lo puedo creer. Son demasiado años solo y parece que ahora esté en un sueño del que no tardaré en despertar. Y siempre conocía gente pero en cuatro días ya no sabía nada de ellos. Demasiados desengaños, como para atreverme a creer algo que cuando no se cumple duele en el alma. Pero gracias por decírmelo, de verdad.<br/>Al, bienvenido al blog. Estás en tu casa. Espero ir viéndote por aquí.  Y gracias por tus palabras.<br/>Sioux a ver si nos vemos por el msn y me dices lo que me tienes que decir. Pero tranquila, ahora ya estoy bien. En este post que has puesto el coment estaba hecho polvo y pensaba que iría para largo pero la vida a veces te da sorpresas y no siempre malas. Un besazo y gracias.<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_123.htm"><title><![CDATA[Una década sin ti]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_123.htm]]></link><description><![CDATA[Yaya hoy hace 10 años que nos dejaste. Aún cada noche sueño contigo. Me gustaría que cuando te soñara por las noches, me arroparas y me sintiera plácido y extrañamente tranquilo. Pero no es así: siempre son pesadillas espantosas. No sabes como desearía poder recordarte como te mereces, cuando estabas bien y cuidabas de mí, y me cantabas canciones por las noches, y me bañabas y me llevabas a pasear. Y no haberte de recordar, violenta, enloquecida, amenazadora como cuando ya cumplí los 11 años.  Lo siento. Siento tantas cosas. Siento no haberte dicho cuando agonizabas que te quería, siento que en tus últimos días yo no me interesara por ti, que aparentemente me fuera indiferente tu muerte. Yo no sé que decir. No sé afrontar la adversidad y reacciono de maneras imprevisibles. Yo no he podido vivir feliz viendo que no me importabas, que me eras indiferente. Tal vez por eso cada noche tenga pesadillas. Sólo sé que yo a mi manera, ruin y egoísta, sí te quería y mucho. <br/>A veces me pregunto si se puede temer y querer a la vez a alguien. Y me respondo que yo sólo he sabido amar con miedo. A mi padre. A ti cuando enloqueciste. A mis amigos y compañeros que me hacían bulling. Te dieron por loca cuando me intentaste proteger, cuando gritabas que no se me llevasen, que me harían daño, que no nos separaran. Te dieron por loca cuando en realidad sólo habías perdido el miedo a decir lo que pensabas, el miedo a afrontarte a mis padres. Y tu sabías que a su lado sufriría. Y te enfureciste con ellos. Y es que cordura en el fondo no es más que lucidez, que decir lo que se piensa, lo que se siente, sin barreras ni normas sociales que te lo impidan. Es hablar con el corazón, sin miedos, sin vergüenzas, sin represiones. Pero entonces yo no sabía esto. Y mis padres decían que tal vez por las noches nos descuartizarías. Y te drogaron. Hasta convertirte en zombye. Sí yaya, nuestra familia esta enferma. Demasiada cordura, demasiada sensatez, demasiado miedo, demasiada sobreprotección. Condenados todos al mismo fin. A no soportarlo y ser derrotados por la locura o la ansiedad. Me probaste de salvar pero no pudiste. Y paso lo que tenía de pasar. Crecí acunado por los miedos y las neuras de mis padres y poco antes de cumplir los 18, cuando ya me veía encima la temida selectividad, la ida a la universidad, la marcha a Barcelona, el tener que convivir con otra gente, estos gigantes me aterieron. Barcelona, me decía, la tan deseada y temida capital que me había de proporcionar la vida soñada que me venía grande, que me veía incapaz de vivir. Tenía que pasar: me acojoné, empecé a pensar que como iba a soportar yo todo aquello y la ansiedad floreció en mi cabeza. Y ahora seis años después, igual. Porque en el fondo sé que no es el estrés real y las situaciones reales de Barcelona lo que me angustian sino todas las proyecciones que tengo en mi cabeza. Para mi Barcelona representa la libertad, el placer, el estrés, el agobio, los chicos guapos, la fiesta, los amigos. Todos mis sueños más deseados y mis pánicos más intensos los he proyectado a Barcelona. Y no es la Barcelona real a la que temo. Sino a la Barcelona fantasma de mi mente. Y al poner tantas expectativas la tensión crece. Y este sueño me pesa mucho. Sin tantos miedos, sin tanta tensión, sin tan intensas proyecciones todo sería más fácil. Entonces seguro que podría. Pero a menudo nos ponemos límites para protegernos, para cuidar de nosotros. Pero ahora ya no soy un pajarito y necesito romper los límites de mi jaula invisible, para probar mis alas, para ver si puedo volar. <br/><br/>Hace 6 años yaya, la historia se repitió. Fui víctima como lo habías sido tú de tu conciencia. Y también enfermé. Y me drogaron y me volví un zombye. Exactamente igual. Ocurrió lo que tu habías querido impedir con toda tu alma. Y lo que algún día ocurrirá a mis padres. Es el destino de nuestra familia. Enferma en lo más hondo. Pero yo un día encontré una arma para luchar contra el destino. Contra mi destino de zombye. Intentar renacer. Intentar levantarme en vez de quedarme tendido al suelo. Intentar andar. Intentar abrir los ojos aunque las pastillas me los cerraran. Pero no podía. Pesaban demasiado los párpados del destino. Pero un día conseguí abrirlos por un instante y pude mirar y lo que vi me pareció hermoso. Tan hermoso que no me podía cansar de mirarlo, tan hermoso que no podía dejar de andar para conocer nuevos parajes. Y mis piernas y mis ojos lucharon contra la muerte, la parálisis y la oscuridad para ver en el firmamento la película de una vida: la que yo quería. Yo creía mis fuerzas más reducidas, mi aguante menor, pero me gustaba tanto aquella película que la seguía y la miraba, y sacaba fuerzas de no sé yo donde para seguir disfrutándola. Hasta que cesaron las imágenes y entonces vi mi reflejo en el cielo. Me vi allí en lo más alto y me pregunté que significaba esto. Hasta que comprendí que ahora era a mi que me tocaba vivir y sentir en propia carne la vida soñada por la que había luchado. Entonces me asusté. Abrir los ojos para mirarla lo podía aguantar. Andar y andar tras la macropantalla cósmica también. Pero vivir yo esta película segundo a segundo era demasiado! Que más quisiera yo que una vida de película! Era tan maravilloso pensar que cuando quisiera podría quedar con chicos del gaydar y arrastrarlos a pasar una noche loca, bañándonos desnudos en aguas de luna, paseando nuestra alegría por la ciudad, despidiéndonos de la noche con sexo en un lugar especial. Eso sería... demasiado! Sería demasiado bonito para ser verdad! Es demasiado bonito para ser verdad! Siempre soñando, viendo la película y soñando por vivirlo, y ahora había llegado el momento. Y a mi no me podían pasar cosas tan buenas, yo he nacido con poca suerte, y algo tan especial, no sé, siento que no me lo merezco, que no puede ser, que algo a de pasar, que algo me lo ha de impedir. Porque es un sueño y los sueños nunca se hacen realidad. Y como voy a vivir lo que he visto en la gran pantalla, yo pobre de mi, un ser insignificante? Como me voy a desenvolver? Como sabré...? –sssstt- me digo entonces- tranquilo, no dejes que la ansiedad vuelva a reproducirse por tu mente como gusanos en un cuerpo ya ausente. Relájate. No tengas miedo. Entonces –ahora- una década después de la muerte de mi abuela le digo mirando a la gran pantalla celeste –ya que finalmente no he podido ir al cementario- : “yaya cuanto te fuiste yo era un niño asustado al que no pudiste salvar, pero ahora soy un hombre con una vida por delante y voy a luchar por lo que quiero –aunque sólo sepa querer cosas mías y sea incapaz de querer a los demás- con todas mis armas. Tal vez es una ingenuidad pero por si te concedieran un minuto de vida después de una década de estar muerta para saber como han ido las cosas, te diría esto. Que puedes estar tranquila, porque en el fondo, en el fondo creo que lo conseguiré”. Entonces la gran pantalla cósmica donde me veía reflejado ha hecho un guiño y ha desaparecido. No he podido evitar dejar escapar una sonrisa de satisfacción.<br/>Por último yaya, quería decirte que si algún día consigo publicar libros, te voy a dedicar uno. Tanto me da que la gente se piense que me he vuelto loco, habiendo tanta gente, dedicarle el libro a una persona que ya no está, a una persona muerta. Pero no me importa lo que puedan pensar, al fin y al cabo yo sé que siempre estarás conmigo. <br/>Te quiero –a mi manera-.<br/><br/>Tu nieto <br/><br/>                                                        *<br/><br/>Jas: Es que dentro de un año ya no hubiera vuelto, ni dentro de un año ni seguramente dentro de cinco. Simplemente no hubiera estudiado lo que hubiera querido ni hubiera podido llevar la vida que hubiera querido. Por esto me jodía tanto. Porque era una renuncia casi definitiva. Gracias por los ánimos.<br/><br/>Tatojimi: Lo jodido es que cuando estoy mal, no puedo ver a nadie, no puedo salir de casa, no puedo estar con los amigos porque todo esto me hace estar mucho peor. Lo he de superar yo solo desde mi cuarto encerrado. Y todo el día allí metido no sé yo si vería las cosas muy alegres. De todas maneras ahora estoy mejor y más animado. Gracias por todo.<br/><br/>Capitán Esperanza: Primero de todo bienvenido por aquí. Estás en tu casa. Escribe y pregunta y habla de lo que quieras aunque no esté relacionado con tal post. Es bonito ir construyendo el blog entre todos y no que sea yo exclusivamente quien decida los temas, o de lo que se va a hablar. Y bueno esto de las pastillas de que podría pasar sin ellas, no lo sé. Hace unos meses yo también lo creía pero me hicieron perder esta ilusión. Dicen que para la tourette se ha de estar medicado, al menos si no quieres ser invadido por tics de toda clase. Y no, no hago deporte. Me leeré el libro. <br/><br/>Hairblue: Y que tu lo leas! ;)<br/><br/>Enis: :D Pues sí que me has dado un buen susto jodío! Acostumbrado a que eres “tan así” y de pronto parecías un ogro malísimo :P  La verdad, mi padre siempre me decía que yo no tenía amor propio y a veces pienso que es verdad. De todas formas ahora estoy más tranquilo y voy a intentarlo. Ahora bien, cuando la ansiedad se apodera de mi no me jugaría un brazo que huya por piernas. Pero se intentará evitar. Gracias guapo.<br/><br/>Paperboat: Bienvenido a mi blog guapo. Te digo lo mismo que a Capitán Esperanza.<br/>Y sí yo en mi blog digo lo que siento por íntimo que sea. Tal vez es una imprudencia o una arma de doble filo que podrían utilizar en mi contra pero no podría hacer un blog de otra manera. Llevo demasiados años sin decir lo que siento, lo que pienso, lo que quiero. <br/><br/>Diego: Bueno primero de todo, bienvenido al blog y te digo lo mismo que a capitán Esperanza, que estás en tu casa. Y chico yo encantado de escuchar tu historia. Seguro que me interesa. Por si acaso mientras no me la cuentas le echaré un vistazo a tu blog. Ah y sí mi enemigo es simplemente un fantasma, un fantasma sin sábana. Pero coño, como asustan a veces los fantasmas!<br/><br/>Culpable: Bienvenido a mi blog. Bueno primero te digo lo mismo que le he dicho a todos los nuevos que os habéis pasado por aquí en fecha tan especial para mí, y que siempre es de agradecer. Y que además con vuestros mensajes de soporte me habéis dado ánimos y fuerza para seguir. Pues chico, yo te daba un premio! Leerte mi blog en un día! Con lo que yo me enrollo! Madre mía! Pero gracias de verdad por confesarlo. Eso siempre anima. Espero seguir viéndote por aquí a ti y a todos.<br/><br/>Gracias a todos para animar mi aniversario de blog con cantidad de mensajes, y de nuevos fichajes, y por darme ánimos y apostar por mi. Espero no fallaros. Un besazo de corazón.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_122.htm"><title><![CDATA[Color esperanza ( aniversario del blog)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_122.htm]]></link><description><![CDATA[Lunes 14 de Agosto<br/>He perdido. Que le vamos a hacer. Así es la vida: una apuesta. A veces se gana y a veces se pierde. Hasta ahora he luchado, vosotros lo sabéis bien. Y con vuestros ánimos y vuestros halagos hasta me he llegado a creer fuerte, valiente, invencible. Pero la vida tarde o temprano vuelve las cosas a su sitio. He soñado y ha resultado un año maravilloso pero los sueños, sueños son y tarde o temprano me tenía que dar con el suelo en las narices. Sí, soy débil. Puedo afrontar el miedo, al fin y al cabo un día comprendí el secreto: que parte de él era imaginario. Pero no puedo afrontar el sufrimiento. Desde el sábado que me voy encontrando cada vez peor y hoy ya no era sólo los tics sino que una angustia insoportable me ha invadido la cabeza. Me ha recordado tanto a la de hace 6 años cuando vine a Barcelona. La vida son ciclos. Ahora hace un año que he empezado el blog. Lo empecé a mitades de agosto del año pasado y ahora, 1 año después de nuevo somos a mitades de agosto. Se fue el verano, nos invadió el otoño, nos despojó el invierno, nos floreció la primavera y de nuevo, vuelta al calor, al verano, a las vacaciones, al agosto. Todo se repite en este mundo. Y hoy he percibido horrorizado que me estoy empezando a encontrar como hace 6 años cuando me fui a Barcelona: fatal. Lo pasé tan mal entonces. Fueron los peores días de mi vida, el peor año de mi vida. Lo viví una vez pero no soportaría volver a hacerlo.<br/><br/>Estoy escribiendo el post para publicar el día 17 de Agosto, la fecha de mi primer aniversario de blog. Yo soy muy de fechas y me gusta celebrarlo todo, y ya hace medio año que tenía más o menos pensado el título y el contenido de este post. Se había de llamar “Como cambia la vida” y en él había de contar como en un año mi vida había pasado de pesadilla a hermoso sueño. Como cosas que me creía incapaz de superar y que daba por perdidas con fuerza de voluntad y ganas las he podido superar y como si me hubieran dicho todo lo que hubiera avanzando este año yo no me lo hubiera creído. Pero de nuevo la vida me ha dado una lección: no predigas. Nunca. Siempre he necesitado controlar, prever para sentirme seguro. Pero la vida es impredecible. Y más vale aceptarlo y aprender a vivir con ello.<br/><br/>“Como cambia la vida” se había de llamar. Como cambia en un año o a veces como cambia en un instante, que es peor. El destino se ha reído de mi, haciendo el título más cruelmente cierto de lo que me podía esperar. Y ahora qué? Volver a Girona con la cola entre las piernas? Tal vez sea lo mejor. Cuando más esperé más inestable estaré y más tardaré en recuperarme. Puede que si me desestabilizo completamente y la ansiedad crece imbatiblemente, puede que vuelva a necesitar años para recuperarme.<br/><br/>Tenía razón la psicoanalista. La sombra de su fantasma es alargada. Ella lo sabía. Pero yo quise soñar, creí que con el deseo bastaba. Un Don Quijote. Ignorando la realidad. Dejándose ilusionar por su sueño. Encegándose. ¡Y que bonito ha sido soñar! Ha sido el mejor año de mi vida. Pero tarde o temprano se acaba la fantasía. <br/><br/>Vosotros desde vuestra realidad creíais en mi. Y yo me sentía tan poca cosa, tenía un concepto tan pésimo de mí que me dejé ver por vuestros ojos. Pero cada uno tiene su propia realidad. Y la ha de saber afrontar uno sólo por cruda que sea. Yo me tenía por un monstruo. Vosotros me hicisteis sentir Cenicienta. Con buena fe. Con la mejor intención. Pero supongo que cada uno tiene y ha de aprender a conocer su realidad y sus propios límites. Mi realidad no era la vuestra, no era la de cada uno de vosotros. Pero yo me quise apropiar vuestras realidades, ignorando o queriendo ignorar mis propios límites reales, los que tengo yo y que no tenéis vosotros. Quise soñar ignorando mi realidad. Y ahora mi realidad ha matado el sueño. Y es ya sólo un fantasma...<br/><br/>Martes 15 de Agosto<br/>Hoy era el santo de mi tía y he tenido de asistir a una comida familiar. Los más jóvenes aparte de mí, eran mis padres que ya están jubilados. Los otros no bajaban de ochenta años. Y no obstante me he sentido tan viejo como ellos. Me he sentido viejo por dentro. Sin ilusión, sin esperanza. Todo yo me voy apagando. Hasta mis sentidos van consumiéndose. Los ojos, no sabéis como me cuesta mantenerlos abiertos –y no por los tics- sino porque los párpados me pesan. Sólo deseo cerrarlos y descansar. Y no ver. No ver como se arruina mi vida. No ver como pierdo las ganas de luchar y la fuerza para hacerlo. Mis oídos también se cierran. No tengo fuerzas para escuchar, para comprender las palabras que vienen de fuera. Sí, estoy asistiendo al enclaustramiento de mis sentidos, como si todos ellos, como si mis ilusiones, como si yo me enterrara en mi propio nicho.<br/><br/>Y sí, ahora tengo amigos. Pero en esto estoy solo. Ellos no me pueden ayudar. Nadie no me puede ayudar. Ya no tengo ganas de salir de marcha, ni tengo apetito sexual, ni ninguno de los pilares de mi mundo sigue en pie. Sólo malestar, angustia, degradación, cada vez peor. No quiero ver a nadie. Ni a mis amigos. No quiero que me vean así. Ni ellos, ni nadie. Sólo quiero dormir, olvidar, descansar.<br/><br/>Tal vez ahora que hace justo un año del blog sería un buen momento para cerrarlo. Al fin y al cabo este ha sido el mejor año de mi vida y a partir de ahora el blog se reduciría al eterno lamento y al recuerdo de ese año dorado. Al menos tendré el consuelo de haberlo inmortalizado en palabras. Para siempre.  Ahora ya está hecho. Así que supongo que más valdría acabarlo así. Esta ha sido mi historia. No ha acabado bien. Pero ha sido bonita mientras ha durado. Y no obstante aunque sería mejor poner fin aquí por mi paso blogeril,  aunque tal vez ya no tenga sentido continuar escribiendo el blog de una lucha cuando esta ya ha cesado algo me dice en el alma, que no deje el blog. Descartes decía “Pienso luego existo”, para muchos lo que marca su existencia es el sentir, y para mí lo que me sigue manteniendo vivo es escribir. Escribir será mi vínculo con la vida. Aunque la otra vez hace 6 años el destino fue cruel y ni tan solo escribir me dejó. Me bloqueó completamente y ni una sola palabra salía de mi mente.<br/><br/>Finalmente quiero compartir con vosotros mi último instante feliz. Fue este pasado domingo. Hacía un día y medio que ya no me encontraba bien aunque yo entonces lo atribuía al haber estado unos días demasiado agitado y ocupado. Habíamos salido con Claudio a la discoteca por la tarde a la fiesta del mensaje. Había sesión continua hasta las cinco de la madrugada. Y por allí a medianoche, después de rato de alegrarnos la vista con la presencia de tres hermosos chicos que iban juntos y que eran el objetivo de toda la sala, y que había uno especialmente tremendo que me encantaba y que daba por inaccesible, empezó a sonar “Color esperanza”. Yo, que ya estaba bastante mal, muy ansioso y agobiado, sus primeras notas, sus primeras palabras me llegaron al corazón y me hicieron estremecer “que estás cansado de andar y de andar”. Así que por un momento me olvidé de estos buenorros, me olvidé de bailar de forma adecuada, me olvidé de donde estaba y dejé que se me humedecieran sutilmente los ojos. Perdí la mirada más allá de los chicos y me dejé llevar por la música. “Pintarte la cara color esperanza... Saber que se puede, querer que se pueda, quitarte los miedos, dejarlos a fuera”. Entonces me di cuenta que los tres chicos hermosos cada vez se iban acercando más hasta el rincón donde estábamos nosotros. Y no sólo ellos. Más gente. Dos chicos jóvenes más. Pero los olvidé y volví con mi canción –por una vez que una canción me gustaba- “pintarte la cara color esperanza”. Estaba emocionado. Porque sentía de verdad esta letra, porque quería arrimarme a esta esperanza. Y entonces ocurrió. El chico más guapo de los tres –y no sólo guapo sino que se le veía que no tenía el alma vacía y su sonrisa me cautivaba- me dijo algo. Estuvimos hablando algún minuto, me presentó a sus amigos y lástima que me quedé cortado. Y se pensaría que no querría continuar. Y cuando se fueron se despidió de mí y me dijo que a ver cuando nos volvíamos a ver. Y poco después marchamos nosotros y uno de los otros dos chavales que se nos habían arrinconado –y que había tenido la  intuición de que me había estado mirando todo el rato, pero al que no le dije nada porque no estaba seguro y porque además una loba que se refregaba y agarraba a todo el mundo incluidos yo y Claudio, lo había hecho con estos dos jovenzuelos y los había asustado, y pensé que serían más recatados de lo habitual y que más valía no decirles nada para no espantarlos- vino corriendo hacia nosotros y nos preguntó si ya nos íbamos. Y ante nuestra afirmativa nos pidió nuestro messenger. Y descubrí que no bastaba con estar allí de florero, poniendo mirada libidinosa y rostro pícaro, sino que cuando eres tu mismo, cuando bailas al son de tus sentimientos, entonces puedes mostrar los encantos que más seducen y resultar mucho más atractivo.<br/>“Color esperanza”. Entonces tras este logro me pareció encontrar un signo del destino, un mensaje providencial. Lástima que la vida no es una novela y que aunque yo me haya empeñado en este blog en embellecer y poetizar la realidad como si de una novela se tratase no lo es. Es una historia real. Y la realidad a menudo es mucho más compleja y también más cruda que el mundo de mi queridas novelas. Y también más absurda. A las novelas todo lo que pasa tiene motivo de ser. En cambio la vida es absurda, no tiene ningún sentido. Y cuando se lo quieres dar, ella se encarga se pisártelo. Sin piedad. Implacable.<br/><br/>Jueves 17 de Agosto a la madrugada<br/>Ayer hablé con Jas. Me convenció para que lo intentara quedarme a Barcelona. Supongo que me juego demasiado para rendirme. Los sueños de todo un año. Tanto luchar para echarle todo a perder en un momento? <br/><br/>Ahora probaré de afrontar lo más difícil para mí: el sufrimiento. Es una batalla que me aterroriza porque es permanente. No es como las situaciones en que me he afrontado hasta ahora que lo pasaba mal la media hora que lo hacía, que podía estar ansioso las horas que duraba, hasta podía mínimamente soportar dos o tres días. Pero cuando la angustia intensa no cesa durante horas, días, semanas... cuando dura desde que te levantas hasta que pierdes la conciencia. Cuando la angustia te reta a un pulso sin tregua y te martiriza y te oprime segundo tras segundo, llega un momento que te desmoronas, que te rindes, que serías capaz de vender el alma al diablo, de hacer cualquier cosa con tal de no sufrir este tormento. No confío mucho en vencerla y tengo mucho miedo pero quizá... tal vez...quien sabe...ojalá. Por si acaso me ahorraré de titular este post “Réquiem por un sueño”, tal vez aún lo pueda salvar. A lo mejor podré salvar a mi pequeñín. Hace un año le di a luz con dolor. Y ahora intranquilo llora y gime. Así que le voy a cantar una nana para que se duerma y sueñe plácidamente.<br/><br/>COLOR ESPERANZA<br/><br/>sé qué hay en tus ojos con solo mirar<br/>que estás cansado de andar y de andar<br/>y caminar girando siempre en un lugar<br/>sé que las ventanas se pueden abrir<br/>cambiar el aire depende de ti<br/>te ayudará vale la pena una vez más<br/>saber que se puede<br/>querer que se pueda<br/>quitarse los miedos<br/>sacarlos afuera<br/>pintarse la cara color esperanza<br/>tentar al futuro con el corazón.<br/>Es mejor perderse que nunca embarcar<br/>mejor tentarse a dejar de intentar<br/>aunque ya ves que no es tan fácil empezar<br/>sé que lo imposible se puede lograr<br/>que la tristeza algún día se irá<br/>y así será la vida cambia y cambiará<br/>sentirás que el alma vuela<br/>por cantar una vez más<br/>saber que se puede<br/>querer que se pueda<br/>quitarse los miedos<br/>sacarlos afuera<br/>pintarse la cara color esperanza<br/>tentar al futuro con el corazón<br/>saber que se puede<br/>querer que se pueda<br/>quitarse los miedos<br/>sacarlos afuera<br/>pintarse la cara color esperanza<br/>tentar al futuro con el corazón<br/>vale más poder mirar <br/>que solo buscar<br/>ver el sol<br/>pintarse la cara color esperanza<br/>tentar al futuro con el corazón<br/>saber que se puede<br/>querer que se pueda<br/>saber que se puede<br/>querer que se pueda<br/>quitarse los miedos<br/>sacarlos afuera<br/>pintarse la cara color esperanza<br/>tentar al futuro con el corazón.<br/><br/>Tal vez pierda. Pero tal vez no. Y hoy que este blog cumple 1 año no le podía hacer el triste favor de echar por la borda todo lo que he aprendido en él y gracias a vosotros. No os lo podía hacer y sobretodo no me lo podía hacer a mi mismo. Así que voy a quitar el ánimo de donde pueda y seguiré luchando por mi sueño, por mi sonrisa, por mi vida.<br/>Gracias a todos y cada uno los que con vuestros comentarios o vuestras lecturas me habéis hecho sentir un poco menos solo, un poco más feliz. Y especialmente a Jas que hoy hace un año de nuestra amistad. Ha sido un placer compartir un año con vosotros. Y espero compartir muchos más. El blog ha sido mi mayor terapia. Lo mejor de él: vosotros. Lo negativo: el aprovecharse de mi sinceridad y mis sentimientos para en los momentos más bajos intentarme captar para una secta. Siempre duele ver que hay personas con mala fe y que se tiene que ir con pies de plomo. Afortunadamente, esto fue una excepción. Y no se salieron con la suya. Así que gracias a vosotros, a los que con buena fe, habéis llenado de color este blog y también mi alma. Gracias por llenarlo de este color tan hermoso: de el color esperanza. GRACIAS.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_121.htm"><title><![CDATA[Mis primeros días a Barcelona]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_121.htm]]></link><description><![CDATA[Después de pasarme dos o tres días guardándolo todo en infinidad de mochilas y maletas, el miércoles Simón me ayudó a hacer el traslado a Barcelona con su coche. Fue un día intenso rematado por la ida al Ikea y el buscar lo necesario a contrarreloj. Prisas, estrés y sin embargo aunque aumentaron mis tics se puede decir que acabé el día bastante tranquilo.<br/>Y el jueves se asomó a mi vida cargado de mil y una pequeñas necesidades domésticas propias para la subsistencia. Me pasé el día comprando, yendo arriba y abajo, bastante agotado por el esfuerzo del día anterior pero sorprendentemente sereno. Donde estaba ella? Donde estaba la ansiedad que conlleva el cambio, el miedo, el estrés, las prisas? Donde estaba el perder el control de mis tics, de mi serenidad y de la situación? Ni idea. Misteriosamente había desaparecido. No daba crédito.<br/><br/>Y el viernes levantó los ojos y vio como le miraba. Con ilusión, con ganas de comérmelo y sobretodo saborearlo. Estuve rodeado de gente durante todo el día –los del Ikea que vinieron a traerme los muebles, un informático que vino a arreglarme el ordenador (como cuesta encontrar cualquier servicio en el mes de Agosto!), los lampistas que me habían de hacer llegar la antena de la tele a mi cuarto, mi compañero de piso con el que estuvimos una hora montando mi nuevo sofa-cama ( maldigo la hora en que Simón me dijo que los muebles del Ikea eran facilísimos de montar y que lo podía hacer uno mismo- y a la noche quedé para salir con Claudio de marcha. Yo estaba asustado porque normalmente cuando salgo de marcha por la noche, durante el día no hago nada ni me pongo en situaciones estresantes para aguantar mejor por la madrugada. Pero este día no había parado. Decidí cambiar de look y no afeitarme como hacía siempre cuando salía de marcha. Así que me dejé barba – y así disimulaba un tanto mi rostro aniñado-, no me peiné- siempre iba repeinado-, decidí dejarme de manías y ponerme una camiseta ajustada aún que me sobrara algún kilito –no hace falta decir que siempre iba con camisas-, y unos pantalones desaliñados. Más que un cambio de look era pensar que como que igualmente el sábado también saldríamos pues que probara por un día de ir con un aspecto más dejado y atrevido por si por casualidad gustaba más así. Y que al fin y al cabo si gustaba aun menos –como yo me pensaba- siempre estaba a tiempo al día siguiente de afeitarme y arreglarme y poder ligar. Pero coño! Está claro que lo mío no es ser adivino, porque no sólo no gusté menos sino que tuve un éxito como no había tenido nunca.<br/><br/>Claudio y yo estábamos a un lado de la sala. De pronto me percaté que teníamos cerca a un rubio apetecible. Objetivo fijado. Claudio al cabo de un momento me informó también de lo bueno que estaba el rubito. ¿Me miraba? No me miraba? Yo diría que alguna miradita me echaba aunque no se centraba en mí. Claudio me dijo que no sabía que hacer. Que la noche acababa de empezar y que ligar tan pronto no tenía gracia. –Es que hay alguno que te mira?-le pregunté. –Creo que el rubio. No me lo acabé de creer. No es que pensara que mintiera sino que a Claudio cuando un chico le gusta ve indicios que muestren el deseo del otro, que al final acostumbran a ser falsos y acabar en desengaño. Ya puedo yo criticar! Si yo también...tal para cual. De pronto vinieron más hacia el rubio. Había venido con unos amigos. Y estaban todos tremendos. Había alguno que me hechó más de una mirada. –Qué? Nos lanzamos o no? –No sé. Tan pronto... –Se ha de aprovechar!<br/>Pero de pronto todo el grupo se fue a otra parte. –Vamos a dar una vuelta por la sala Claudio? –Vamos. Y vamos abriéndonos pasos entre cuerpos sudorosos. De pronto a Claudio parece que le hayan metido un cohete en el culo. Me dice que avance más deprisa, que nos vayamos de aquella zona. –Porqué?-digo yo curioso. –Que he visto el tío que me tiré el otro día. –Y qué? Si no te lo quieres follar salúdalo solamente. Además, a mi me daba morbo. –Corre marchemos que se acerca. –Bueno, bueno.<br/>Damos media vuelta a la sala y nos situamos a la otra punta, bien lejos de su ligue. De pronto me fijo en un guiri que tenemos al lado. La verdad es que me fijo en él por su peinado. Me gusta como lleva el pelo y quisiera que me lo cortasen así también. Me mira y me sonríe. Aparto la vista. –No sé- pienso- le sobra algún kilo para mi gusto ( a mi me gustan más bien muy delgados) pero tiene algo que me atrae. Además ( y me sorprendo a mi mismo con este pensamiento tan poco apropiado en el mercado nocturno del sexo- tiene cara de buen chico, de persona afectuosa. No sé, a lo mejor lo podía arrastrar a que hiciéramos algo divertido. No sólo un polvo y ya está. Que sé yo, llevármelo a la playa y bañarnos desnudos, y después pasear abrazados por la ciudad.    –Pero que estás diciendo! Cualquiera que te oyera se pensaría que lo quieres de novio!  –Que no! No quiero novios! Pero no entiendo porque a de ser todo tan frío. Yo no quiero sólo sexo. Yo quiero pasar un buen rato, poder dejar ir mi lado mimoso.<br/>- Va, olvídate de tonterías. No te pone a cien verdad? Está bueno pero hay algo en la formación de su cuerpo que no te acaba de gustar. Pues déjalo. Sí, me sigue lanzando miraditas. Con clavarle la mirada dos segundos seguidos y soltarle una sonrisa ya sería mío pero no, no le das tantas vueltas. Verdad que no estás seguro? Pues nada. –Anda Claudio, vamos al centro de la pista que la mercadería de esta parte ya está muy vista.<br/>-Coño, este me está devorando con la mirada, a ver échale un vistazo. No es guapo aunque tiene un buen cuerpo. Pero no, no es tu tipo. Olvídalo. –Uau! Quien viene por ahí! El extranjero con el polo de rayas. Que bueno que está. A ver si me hace caso. Ui, quien es este tío que se me está arrimando tanto. Sí está clavando el culo junto a mi polla. A ver si va a querer lío! No creo, será simplemente que estamos muy comprimidos. Parece que es amigo del del polo de rayas. A ver si lo veo bien. Diantre! Está luz viene mal enfocada y apenas lo veo. Y mejor no te decidas hasta que le hayas visto bien visto que cara tiene. Ui me estoy poniendo cachondo. Que vergüenza, lo va a notar! Anda, a lo mejor es lo que quiere. Pero y si simplemente está bailando a sus anchas y nuestro roce es puramente casual? Ahora se medio gira. A ver. Mírale a la cara. Hombre, es mono. Y tiene buen cuerpo. A ver, intercambia una mirada falsamente casual con él, sonreíros y ya está. Ahora! Coño, pues no me mira. Y entonces porque se refriega conmigo, si no quiere rollo? O a lo mejor es que sólo quiere sexo sin ni tan solo besos ni miraditas, sino contacto, excitación de dos cuerpos y punto. Que sé yo. Pero aprovecha, no te apartes de él. Está claro que algo quiere, porque el culo bien que lo refriega por mi paquete por muy atrás que me eche. Pues va, sé valiente y agárralo, pásale la mano por el pecho, por la cintura, por el paquete. Va, hombre! No, pero y si no quiere nada, que vergüenza! Díselo a Claudio a ver que haría. Vaya ya sé ha cansado de que no le hiciera caso y se ha ido. Si es que soy burro! Tan bien que podría haber estado inaugurar oficialmente el piso con un buen polvo y por uno de bueno bueno que realmente casi te folla ahí mismo y vas y lo dejas perder. Tonto, más que tonto! Joder, tan animado que estaba y ahora esto me va a joder la noche. Si es que eres burro. Las oportunidades no se pueden dejar pasar! Te está bien merecido. Y lo sabes. Buá. Bueno si vuelve a venir y se te vuelve a poner a tiro te lanzas de una vez. Pero seguro que no lo hará. Se habrá sentido rechazado y podrá más el orgullo. Vete a dar una vuelta a ver si ves al tío que se folló el otro día a Claudio y te lo ligas. –Ahora vengo Claudio. Voy a dar una vuelta- Va con gorra me ha dicho Claudio. A ver, uno con gorra. Este? No. Ui ya me está mirando el tío que siempre me mira. Mal no está. Y no es tan mayor pero no me gustan las canas. Ui como empuja la gente! Este gorila casi me tira. Dios, que tío bueno! Échale una mirada libidinosa para quedarte a gusto. Ya se ha percatado. Ui pero si no me aparta la mirada. Si me sigue mientras avanzo con la cabeza. Eso quiere decir que no es una mirada de rechazo. Me habría de haber parado delante suyo cuando me miraba. Es que si pudiera vencer esos nervios que no me dejan reaccionar justo al momento. Siempre pienso las cosas cuando ya es demasiado tarde. Has de aprender a reaccionar en la misma situación, en el momento justo que es el decisivo. Pero así no irás a ningún sitio. Mira aquí está Claudio. Pues ala, a bailar que ya queda poco para que acabé la noche. Ui y ese cachas bajito te está metiendo el culo a saco en el paquete. Pero que descaro! Está de espaldas. Si se girara y le viera la cara. Ves, ahora con el disgusto del otro que se te refregaba, con esté ya no te has puesto cachondo. No hay manera. Pensará que no me gusta. Que coño! Pues claro que no me gusta. No le veo pero no es mi estilo. Va, échate para atrás. Pues sigue arrapado! Más para atrás. Ostia! Que no sé da cuenta que no quiero nada con él. O se hará el tonto y de mientras aprovecha. Pero que rabia, yo aquí de refriegaculos, dándome la espalda y yo sin ni enterarme si son guapos o feos. A ver mírale la cara. No, mejor no te pongas delante suyo porque se va a pensar lo que no es. Estira la cabeza a ver si se la ves. Ui ahora no sé si es negro o no. Si es que con esta oscuridad no se distingue nada. Que más da, vete descaradamente y ya está. No son descarados ellos? Pues porque no lo he de ser yo! Anda mira, el grupo del rubito del principio otra vez! A ver ahora. Ui ahora sí que te mira directamente. Pero no creo, con lo guapo que es. Debe mirar a alguien de detrás de mí. Que no meta la pata. A ver acércate a él. Así, a bailar enfrente de él. Me sonríe. Mmm que mono es. Vaya ahora se va a hablar con uno de su grupo. Ah ya vuelve. Se pone delante de mí. Sonríe. Parece que me mira. Tiene una sonrisa enigmática como a ti te gustan. Pero qué, te vas a quedar bailando a 30 cm de él como un pasmarote. Cóguele. Pero y si resulta que no te ha mirado a ti sino a sus amigos  que están detrás. Sería la burla de lo que queda de noche para su pandilla. Vaya ya se vuelve ir. Y ya vuelve. Joder con el rubito, que no para de menear la perdiz. Tanto ir arriba y abajo. Ui ahora uno del grupo le dice algo a Claudio. Mira al final acabará ligando. –Ven- me dice Claudio- que te presento a este chico. Se llama tal. –Encantado. –Qué, ya has ligado eh! – No, es que me han dicho que me parezco a un ex que tuvo. –Ah! Vaya ya se encienden las luces.<br/>Van dos más del grupo del rubio a hablar con Claudio. El rubio finalmente también se presenta a Claudio. Y luego a mí. Yo le doy dos besos, y le preguntó de donde es. Hablamos. Viene otro del grupo que está tremendo y me coge por la cintura mientras hablamos todos. Son de cerca de Girona. Pero ya viven a Barcelona. Les digo que yo me instalé hace dos días. El segurata nos va haciendo desalojar la sala. Claudio por su parte habla con otro buenorro del grupo que le dice que él y el rubio son pareja. Nos despedimos. –Ya, sí, serán pareja o lo que tu quieras, pero este tío me deseaba.<br/>Me voy en metro para casa mientras recuerdo lo radiante que estaba al bajar paseo de San Juan abajo hacia donde habíamos quedado de encontrarnos con Claudio, completamente libre, libre de fantasmas, de ansiedad. Era algo inesperado. Aguantar en Barcelona. Quien sabe, tal vez sí, aunque la psico estuviera convencida de que no. Pero los primeros días sería inevitable pasarlo mal. Un poquito al menos. Pero no, nada. Completamente bien. Un milagro? No sé...<br/><br/>Y el sábado perezoso bostezó y me enseñó los dientes. Tras despertarme en mi nueva y amplia cama he notado una asfixia. Angustia, me he dicho. El fantasma ya está aquí. Se ha hecho esperar pero ya ha llegado. <br/>Toda la tarde he tenido dos lampistas para ponerme la antena de la tele. Uno estaba muy bueno y era muy agradable y no me paraba de preguntar cosas. Y hemos estado una horita solos. Ai la de pensamientos obscenos que han pasado por mi mente! No obstante mi ansiedad iba en aumento. Y no había manera de que acabaran y las horas de trabajo iban subiendo y mi tiempo para ir a hacer la compra bajando. Y de mientras para no perder los nervios he abierto la caja de Ikea que había de haber la estantería que compré. Y abro y me sale un banco de terraza! Pero y esto que es! Y llamo a Ikea y me tienen media hora en espera y al final me dicen que es el Ikea de Madrid. Y finalmente los lampistas acaban. Y al momento de pagar, no tenía en efectivo y he ido a sacar dinero y no había manera que me dejara sacar lo que quería. Al final he consultado mi saldo. Glubs! Cero. Madre mía! Y yo que hago sin un céntimo y sin nada de comida hasta el lunes que vuelvo a Lloret. Y por cierto, como voy a volver? Y hasta el lunes no se me puede ingresar nada a la Visa. Y como voy a salir hoy de marcha! Comer, tanto me da. Pero necesito entrar a internet. Que hace casi tres días que apenas puedo entrar! Y necesito mi sandia para hacer mi dieta de la sandía y saciar mi sed! <br/><br/>Finalmente le he pedido dinero a Claudio. Y con el poco tiempo que me quedaba antes de la cita me he empezado a preparar. Y he querido poner el sofá en forma de cama, ya de cara a la noche en que me revolcaría con un apasionado amante, y se me queda cerrada que ni cama ni sofá ni ná. Y como la abro? Y ahora qué? Donde voy a dormir! Bueno déjalo y vete a duchar y a hacer la lavativa que vas a llegar tarde. Y donde está el dichoso aparatito para hacer la limpieza anal! Con toda la habitación llena de cajas y bolsas que no paro de trasladar para una parte o la otra y todo encima de todo, no hay quien encuentre nada. Y estaba agotado, ansiado y finalmente me voy a duchar con el tiempo justísimo. Que habíamos quedado a las 00:45 porque si quedábamos más tarde no podíamos entrar gratis al Salvation. Y el agua de la jodida ducha que va como quiere. Que me sale ardiente. Que me quemo! – Y ahora con lo agotado y ansiado que estoy me tengo que ir a pasar la noche bailando? Si no sé ni lo que me hago. Pero como decía Mikel de “Queer as folk” quien se está a casa en la cama solo, pudiendo estar rodeado de tíos buenos pudiendo pasar la noche con el hombre de tus sueños? <br/><br/>Así que llegando tarde, me he ido corriendo a la cita ya que no podía ir en Metro por falta de líquido. Y hemos ido al Salvation y había una cola de anaconda. Y llovizneaba. Y yo tosía. Y Claudio también estaba agotado. Y ya no podíamos entrar gratis. Y queríamos ir a la fiesta de los mensajes del día siguiente y hemos visto que este ritmo no lo aguantaríamos, así que hemos decidido volver para casita.<br/><br/>Y llegarán nuevos días, domingos insolentes, y lunes invernales y algún martes desolador. Y sólo espero poder vivirlos y afrontarlos, aquí en mi nueva ciudad: Barcelona.<br/>                                            ***<br/><br/>Tatojimi gracias por tu comentario. Me ha emocionado. Cada comentario tuyo es como una pequeña gran historia. Eso sí que es un comentarista como dios manda. Gracias.<br/><br/>Y Jesús chico, ándate con cuidado. Eres muy valiente y muy generoso de ir a apagar fuegos. Pero coño, que miedo estar rodeado de fuego! Como le decía la madre de Forest Gump, tu si te ves en apuros “corre, Jesús, corre” y no te me hagas el valiente que te tengo de conocer y no te quiero ver chamuscado :P Venga guapo, sé prudente.<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_120.htm"><title><![CDATA[6 años. Un abismo?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.chueca.com/elfantasmasinsabana/c_120.htm]]></link><description><![CDATA[Tarde del 14 de Abril del 2000. Barcelona: Bajo el paseo de San Joan, hundido. Miro a mi alrededor pero ya nada es como antes. Es como si llevara el peso del mundo encima. Avanzo lentísimamente, a ritmo de anciano acabado. Absorto. Pruebo de escapar de la sentencia con que me han condenado hace un momento en mi primera visita a un psiquiatra. Me refugio en el paisaje. En la gente que pasa. Me siento un desdichado. Me siento...no hay palabras para expresarlo. No había sido fácil ir al psiquiatra. Había sido la decisión más difícil de mi vida. Porque lo que me quemaba por dentro, no podía dejar que se propagase. Pánico sentía ante esta posibilidad. “En mi infierno yo quemaré solo para siempre”. Pero mi cuerpo se había rebelado contra mí. No lo podía controlar. Una ansiedad extrema me ardía a la cabeza. Insoportable. “No puedo más. Ni un segundo más. Piedad! Seas quien seas ten piedad!” O contar lo que me sucedía –hecho que me parecía imposible de franquear- o suicidarme. Pero aquel malestar no. Ni un minuto más. No. No lo aguantaba. Y finalmente había optado por la vida. Y había ido al psiquiatra. Y había querido romper el muro y hablar y hablar. Pero no pude. No pude articular palabra de mis problemas. Entonces le di un papel que ponía:<br/>“ Tensión ( nervios, tics, autolesionarme, humiliación más insociabilidad, desconcentrado)<br/>Muro interior<br/>Soledad ( No tengo modelos sociales, ni límites, locura)<br/>Contradicción<br/>Inestabilidad y radicalidad<br/>Obsesión suicidio<br/>Soy un error, en todo soy diferente y sólo sé hacer daño<br/>Sentimientos invertidos<br/>Ácido, “neurótico”, “histérico””<br/><br/>Entonces ella –la psiquiatra- me recomendó una psicóloga- que era pariente suya- me recetó unas pastillas, y me dio un papel que me encargó que se lo diera a mi futura psicóloga y que ponía “Psicopatología grave”. Ninguna explicación al respeto. Yo, futuro aspirante a estudiante a psicología –para poder solucionar mis problemas- estaba tan verde que al leer aquella tarde “Psicopatología grave” me dije “debes ser un psicópata de éstos sin escrúpulos que matan a gente”. Y al salir sin saber a donde iba ni lo que tenía de hacer anduve y anduve pensando si tenía sentido que volviera a casa. Que como coño les diría a mis padres que era un psicópata. Que si era mejor irme lejos de todo y de todos y sobretodo de mi mismo. Mi vida ya estaba arruinada. Ya nada había que se pudiera hacer con ella. Y bajaba, solo, vencido por la vida y hundido por la desesperación por el Paseo de San Joan. El paseo llevaba mi nombre. El nombre de un adolescente maldito desde aquel mismo instante.<br/><br/>Viernes 4 de Agosto de 2006. Pasada la medía noche. Barcelona: Subo el Paseo de San Joan, contento, hablando y riendo con dos de mis amigos –Claudio y Simón-. Nos dirigimos hacia la que hace apenas media hora sé que será mi futura casa. Hacía una hora y media cuando había llegado a Barcelona la había ido a ver con Simón. Era un piso que hacía buena pinta. Sobretodo la habitación que era lo que me importaba. Era grande. Cuando habíamos llegado a verla ya le estaba echando un vistazo otro chico. Los hombres que me la enseñan y que viven en el piso son una pareja gay. Son chilenos. Parecen algo cerrados, pues no paran de preguntarme compulsivamente si no tengo novio y porque no tengo. Vemos la habitación. Vemos el piso. Hablamos con ellos. No es el piso ideal con los compañeros ideales que yo buscaba pero esto no lo podré encontrar más que en sueños. Así que les digo que me interesa. Me dicen que al día siguiente la han de pasar a ver otros chicos y que el domingo al mediodía me dirán algo. Medía hora después me llaman al móvil. Son ellos. Ya han escogido. Me quieren a mí. Les pregunto por teléfono que si ya los pago enseguida si me puedo quedar a dormir esta misma noche a la habitación. Ningún problema- me dicen. Así que subo el paseo de San Joan con mis amigos, con Simón y con Claudio con el que nos hemos encontrado hace medía hora y nos dirigimos a buscar mis llaves. Las llaves que han de abrir la puerta de una nueva vida. Mientras subimos el paseo de San Joan charlamos y reímos. De pronto mi cabeza se me va por un momento y veo delante de mí un adolescente bajando hundido paseo abajo. –Verdad que sí, Joan- me dice Claudio. –Qué, que decíais? –Que no nos escuchabas? –Sí, perdonad es que he recordado algo- he dicho mientras se me escapaba una tierna sonrisa.<br/><br/>15 de Abril del 2000. Medianoche. Lloret: Que más da todo? Que importa el miedo? Ya nada tengo que perder. Si me matan, descansaré. La semana pasada haciendo una pausa de estudiar ya entrada la noche, cuando el pueblo ya está semidesierto, cuando ya nadie puede ver el monstruo con sus muecas y ruidos espantosos, fui a dar una vuelta para airearme. No soporto la idea de cruzarme con nadie en mi camino. Me sentiría humillado y ansioso. Así que fui por el bosque, por el castillo, por los acantilados, por la cueva. Y al otro lado de la cueva a la baranda había un hombre. Me paré un momento allí y me tocó el culo. Era argentino. A pesar de la oscuridad parecía que estaba bueno. No me lo esperaba. Era lo último que esperaba encontrar. Yo en mi vida había visto ni tocado ningún gay. Y me asusté. Me dijo si quería sexo. Entonces, hace una semana le dije que no. Me había cogido de improvisto. Y tenía demasiados miedos y exigencias. La primera vez ha de ser con un príncipe azul. Insistió. Me negué de nuevo, sin moverme. Él dio media vuelta, me dijo adiós, y por un instante con su mano me rozó la polla. Yo cogí su mano para apartarla de mi polla mientras me excitaba. Aunque mientras lo hacía, ardiente de deseo por unas décimas de segundo mi mano cambió de intención y cogido a la suya, mientras él había captado el gesto de que no lo tocará y que lo dejase, y mientras la alejaba de la mía, mis dedos sutilmente rogaban que no sé acabara el contacto de aquellas manos sedientas de desnudar. Pero dedo por dedo las manos se fueron desenganchando y mi dedo meñique suplicó martirizado por el miedo y el deseo que aquellos dos cuerpos no acabaran tan efímero contacto. Todo duró un instante. Pero mil sentimientos pasaron por mis entrañas. Pero los cuerpos se separaron para siempre. Pero hoy ya no sueño en príncipes azules. O es que un psicópata se merece o puede aspirar a algo más que sexo en la oscuridad, sin rostros, sin miradas, sin sentimientos? A la mierda todo! Yo necesito alguien que me abrace. Que me abracé bien fuerte. Hasta ahogarme de consuelo. Necesito el calor de un cuerpo junto al mío. En la oscuridad al menos no me verá. No verá mis tics. No verá mi cara de tristeza. Nadie nunca ha de saber que soy marica. Podré ofrecer mi cuerpo, pero siempre en la noche oscura, lejos de la gente, siendo una forma sin rostro que me delate. Sí ahora mismo, en este pequeña elevación tengo a mi izquierda un profundo bosque, a mi derecha el castillo y detrás suyo el mar perdiéndose hasta al infinito. Arriba una hermosa luna llena, rodeado de fantasmagóricas nubes y a debajo chupándome la polla por primera vez un hombre. Le he dicho que era mi primera vez. Ha sonreído. Le he ofrecido mis labios. Me hubiera estado toda la noche pegado a él, sintiendo su polla su lengua y sus manos, pero parece que ya sé ha corrido. <br/><br/>Viernes 4 de Agosto de 2006. Cuatro de la mañana: Estoy bailando al lado de mis amigos en un pabellón con 2000 gays. Hay cámaras de televisión filmando. Nos quejamos divertidos de nuestra mala pata. Recordamos las anécdotas que no han pasado a las últimas horas. Como Claudio no quería ir a la fiesta del loveball porqué se celebraba a la zona franca y decía que era una zona muy peligrosa. Cuando llegamos y no lo supimos encontrar. Como aparcamos el coche y empezamos a andar y andar. Como nos ensuciamos yo y mis blancos pantalones pasando por un suelo fangoso mientras probábamos de entrar al pabellón por unos caminos de cabras espantosos, sorprendidos de que no hubiera una sola alma por allí. Como nos decíamos que a ver si esto del loveball sería un cebo skin para una vez congregada la masa maricona en un pabellón, exterminarla sin miramientos. Pasamos la reja que separaba la calle de la zona privada y empezamos a dar la vuelta alrededor del pabellón. Las puertas cerradas. Todo oscuro. Finalmente cuando llegamos a la parte de detrás tuvimos la seguridad de que o nos habían estafado o nos habíamos equivocado. Como nos pareció oír música provinente de otro pabellón y como para no perder una hora más –pues ya eran las tres- dando la vuelta para salir, mis dos amigos saltaron el muro para salir afuera. Y como yo el rey patoso mientras temeroso no encontraba la postura para saltar vinieron los vigilantes y nos tomaron por ladrones. Empezaron a discutir con mis amigos mientras yo permanecía medio colgado del muro preguntándoles si “saltaba o no”. Como finalmente los vigilantes se apiadaron de nosotros y no nos llevaron al cuartelillo y a mi me abrieron una puerta para que saliera. Como finalmente encontramos la jodida fiesta y como nos registraron de los pies a la cabeza. Y yo con los bolsillos llenos hasta reventar me los hicieron vaciar todos y se me apropiaron mis pastillas, porque no se creyeron que fueran medicamentos y aun gracias que no me detuvieran estos también por camello. Como allí no había quien ligara, porque daba miedo moverse en medio de la masa de gente. Como finalmente vi a uno y le lancé una mirada libidinosa y el muy jodío me dijo “Tú, a estudiar y a callar” tomándome por un niño. Y es que la mayoría pasaban de los treinta años y yo aunque tenga 24, como me dijo uno de los chilenos que me alquiló la habitación parecía mucho más joven. Así que finalmente poco antes de las cinco decidimos marchar. No hemos ligado. Pero que más da. Me he bastado con el calor humano de la complicidad con mis amigos. Con ver como había llegado al final de un largo camino en que de no poder salir de mi habitación ni aguantar por la ansiedad la presencia ni tan solo de mis padres, a estar a un acto multitudinario, público, con cámaras. Sin miedo a ser filmado porque no tengo nada que esconder, porque está noche podía estar orgulloso de mí.<br/><br/>Medianos de septiembre del 2000. Domingo por la tarde. Barcelona: Ya lo hemos llevado todo. Ya estoy instalado al trastero. Suerte que me he traído una pequeña cajonera de plástico para poner mis cuatro cosas. Porque la habitación está llena de cosas más viejas que los ancianos propietarios con los que viviré. Apenas hay sitio ni luminosidad porque está luz roja y rancia como la habitación apenas ilumina nada. Ahora mis padres ya se han ido y me he quedado solo en una ciudad que no conozco a nadie. Mañana empezaré la universidad y apenas estoy nervioso. Yo que cada año antes de empezar al cole –siempre al mismo cole, con los mismos compañeros- estaba una semana tan intranquilo! Y ahora en cambio... Otros problemas tengo para pensar en la universidad. He venido a Barcelona a empezar una nueva vida. Que sarcasmo! Empezar ahora una nueva vida! Me estoy muriendo por dentro. Si acaso he venido a escuchar mi réquiem. Sé supone que empiezo una nueva etapa pero el pasado pesa demasiado. No puedo vivir con esa ansiedad, con eso tics desquiciadores. Cada día hago más, cada día estoy más ansioso. Es espantoso ser espectador de una decadencia implacable, ver como día tras día te vas hundiendo a ti mismo. El alma ya hacía tiempo que la tenía destrozada. Sufría tristeza. Pero ahora mi cuerpo se ha vuelto loco. Hace lo que quiere. Se degrada. Y yo no tengo más remedio que asistir a tu degradación. Y eso me mata. No puedo hablar a nadie. No soportaría una charla de más de diez segundos. Que será de mí? La mirada se me va golosa a las vías cada vez que pasa al metro. Un último paso pienso. Y ya está. Y descanso y paz. Pero no, no soy suficientemente valiente, y sigo arrastrado por la vida hacía un futuro más negro que la noche. Ya está oscureciendo. No sé que hago en ese banco aquí llorando por la vida nueva que tendría que nacer mañana y que sé que nacerá muerta. Por favor. Piedad. Soy un cobarde. Y no me atrevo a matarme. Que me dé un ataque de corazón, lo que sea pero no quiero seguir siendo una alma en pena. Que más quisiera yo que vivir! Pero una vida digna. Me ha caído una gota creo. Y esa no ha salido de mis ojos. Debe estar lloviendo. Bueno que llueva. No tengo fuerzas para levantarme y irme a aquella cueva que es mi casa. No tengo fuerzas para nada. Ni para vivir, ni para morir, ni para desear.<br/><br/>Viernes 4 de Agosto del 2006. Madrugada. Barcelona: Claudio, Simón y yo volvemos con el coche. Con Claudio hago planes para al día siguiente ir a la playa. Con Simón para que el miércoles me ayude a trasladarme a Barcelona. Recordamos por última vez divertidos las anécdotas de la noche. Reímos. Estamos cansados, agotados pero contentos a pesar de todo. Claudio contento me acaricia diciéndome que ahora ya soy un Barcelonés. Me dejan ante el portal de mi nueva casa. Me abrazan y me desean que pase una buena primera noche en mi nueva casa, en mi nueva ciudad. Claudio me llama. “A ver si te los encuentras desnudos en la cama esperándote”. Me rió y contento y arropado abro la puerta de una nueva vida.<br/><br/>Sábado 20 de Agosto del 2005. Tarde. Tren provinente de Barcelona: Mi segunda cita con Claudio ha sido maravillosa. Todo julio soñando con él mientras estaba en Nueva York. Y ayer reencontrarme con él. Cuando lo vi me tembló el corazón. Y luego allí mirando en su casa los dos solos una peli de amor gay, a su lado. Fui tan feliz en este instante.“Le cojo la mano? no se la cojo? Lo beso? no lo beso?”. Nunca una película se me había hecho tan dulce. Me siento vivo. Ilusionado. Y cuando nos refugiamos en una esquina bajo la lluvia cuando íbamos a una discoteca pensaba hazlo. Dale un piquito. Me siento tan a gusto con él. Congeniamos. Y hay complicidad. Y es tan guapo... Lástima que luego salimos, fuimos al Salvation y me empecé a encontrar mal. Esta discoteca tan llena de gente. Es un infierno. A él le gusta. Pero yo no podré volver jamás. Lo he pasado horrible. Y luego la ansiedad ya no me he dejado. Pero es normal. Cuando estoy más de dos horas con alguien ya se me hace insufrible. Aunque una cosa ha cambiado en esta ocasión. Que Claudio es el primero con el que me siento bien, con el que sé de que hablar, con el que hay complicidad. Pero yo no puedo estar con gente. Quedo como máximo  un par de veces al año con gente. Y en el fondo ya me estaba bien. Porque para estar con gente que no me entendía ya estaba bien solo, ya que afortunadamente no me falta imaginación ni cosas que hacer. Pero hoy después de pasar la noche a su casa -es la primera vez desde que tengo más de 10 años que voy a dormir a casa de un amigo. Pensaba que no lo podría hacer nunca, que no lo aguantaría- e ir a la playa yo ya no sabía ni lo que me hacía. La ansiedad me devoraba. Estaba tan a gusto con él. Si no fuera por la ansiedad – por la maldita ansiedad!- simplemente estando con él estaría feliz. No me haría falta nada más. A su lado me he sentido tan bien. Por primera vez. Hasta ahora me faltaba un motivo por el que luchar para superar mi fobia social. Para qué quiero no estar ansioso cuando estoy con gente si con ellos no estoy a gusto y sólo tengo ganas de perderlos de vista? Pero con Claudio no. Estaría con él una hora y otra y otra y no me cansaría. Ahora tengo algo por lo que luchar y lucharé.<br/><br/>Sábado 5 de Agosto del 2006. Tarde. Tren provinente de Barcelona: Este viernes y este sábado de agosto como un viernes y sábado del agosto pasado en que apenas nos acabábamos de conocer también hemos salido de marcha y al día siguiente también hemos ido a la playa y también nos ha llovido. Aquel día decidí que lucharía para conseguir una vida nueva. Y hoy, pasado un año, he conseguido después de aclarar mis sentimientos hacia él –ver que no necesariamente complicidad y atracción física ha de ser sinónimo de enrollarnos-, después de hacer algún viaje con su compañía, de conocer a su familia y de convertirnos en compañeros de farras, dar un paso más importante para nuestra amistad. Dejar de hacer que sea una amistad sólo mediamente real -pues la otra mitad por no decir tres cuartas partes hasta ahora era vía mail o teléfono debido a la distancia que nos separaba- y irme a vivir a su misma ciudad, a 10 minutos de su casa, para con él y otros amigos empezar a tener algo que no he tenido nunca y que me asusta pero a la vez me atrae: una amistad en el día a día tejida por las horas, por la presencia física. Lo temo. Yo en el fondo sigo siendo bastante insociable. Y tengo miedo –ai rober el eterno miedoso! a ver el día que pueda escribir un post llamado “Un chico sin miedo”- de que cuando la amistad se vuelva más intensa que no sepa de que hablar. Porque una cosa es quedar como mucho una vez a la semana, hablar una hora y salir de marcha. Pues en esta hora le puedes contar lo que te ha pasado entre semana. Pero si lo ves más a menudo, piensas ¿y si no sé que decirle? Y si no sabemos que decirnos y se rompe la amistad? <br/>Sin duda ha sido especial quedar en la Barceloneta y encontrarnos como dos amigos que a la noche siguiente han salido de marcha y que al día siguiente se encuentran para ir  a la playa. Y hemos ido. A la playa gay por supuesto. Y estaba llenísima. Todo el loveball estaba allí marcando paquete. Y que paquetes madre mía! Y que empalmadas! Pero con tanto músculo, y tanto paquete uno no puede competir. Así que cuando se ha puesto el cielo de tormenta, hemos cogido nuestras cosas y nos hemos ido sin habernos comido un rosco<br/><br/>Octubre del 2000: Ya ha llegado el profesor. Pero no puedo, no soportaría entrar a clase. Otra vez otra larguísima hora y media haciendo ruidos, siendo el centro de la vergüenza. No. Me he sentido tan humiliado, tan desesperado estos días al aguantar hora tras hora en las clases. Pero lo siento no puedo más. No, me da igual que la vida que había soñado toda mi existencia, o los últimos despojos de ella -ya que mi homosexualidad ya la ha medio tirado al carajo- el poder estudiar y hacer una carrera se hundan también. No me importa ya. O si me importa, pero que más da lo que me importe. Que más da lo que importe a un monstruo, a un zombye, a uno despojo humano. Mi vida ha sido un fracaso. Soñar y soñar para acabar así. Adiós universidad, adiós sueños de juventud. Atrás quedáis. Mi vida han sido los estudios. No ha podido ser otra cosa. De que la podía llenar sin amigos, siendo un apestado? Y ahora los estudios al traste también. Que me queda? Sólo mi enfermedad mi dolor. Sólo me queda eso. No! No me puede pasar a mí. Por favor despierta, te lo suplico! Que haya sido todo una pesadilla! Por favor! Necesito un milagro. Milagros...no seas ingenuo. Y ahora que? Como se lo dirás a tus padres que no sirves para nada. Que serás una carga para ellos toda la vida. No, pero tampoco soportaría estar con ellos. No soportaría que nadie me viera. Nadie. No quiero luchar. Ya no hay por lo que luchar. He fracasado. Quiero que me internen  a <br/>un psiquiátrico. Sin visitas, solo. Si al menos nadie me ve, si al menos no tengo que sufrir por afrontarme al mundo, tal vez consiga estar mínimamente en paz. Tranquilo. Sí eso es lo mejor. Lo he probado pero no he sabido, no he podido. Y me rindo.<br/><br/>Octubre del 2006: ¿?????????????????????????????????????? <br/>No sé que será de mí por estas fechas. Sólo sé que no me pienso rendir. Que lucharé.<br/>La ansiedad se está apoderando de mí. Los tícs han aumentado. Supongo que es normal. No me quiero atormentar. Pruebo de no ser fatalista, de no probar de hacer predicciones, de no dejarme arrastrar por mis miedos. Pero inconscientemente los tengo. En el fondo temo que se cumpla la profecía de mi psicóloga que me vaticinó que no estaba preparado para venir a vivir a Barcelona. Aunque yo lucharé para cambiar con todas mis fuerzas el destino que ella me colgó.<br/><br/>El 2000 fue un año horrible. Perdí el control de mi cuerpo. Pero en el fondo eso me obligó a ponerme en manos de especialistas, que a no ser por la falta de salud, si hubiera sido sólo por la tristeza que me corroía el alma ahora posiblemente ya no estaría vivo. Un buen día habrían encontrado mi cadáver y todo el mundo se hubiera preguntado –incluidos mis padres- que qué le había podido pasar por la cabeza a un chico tan contento y formal para hacer una locura. Pero mi cuerpo decidió por mí. Me hizo hablar contra mi voluntad, contra mi miedo. Y hizo que me pudieran ayudar. Sino hubiera sido por eso, seguramente hubiera cumplido un deseo que tenía metido en la cabeza y que plasmé en este poema en el noviembre del 1999. Os lo pongo primero en catalán –el original- y luego traducido al castellano. Perdonad por la extensión del post.<br/><br/>L’últim ofec d’angoixa m’apretarà el coll<br/>L’última llàgrima negra caurà amb un xiscle de dolor<br/>L’última flama que cremarà del meu infern<br/>I després les tenebres es fondrà en el buit de la eternitat.<br/><br/>S’haurà acabat el ressó maleït de veus asfixiades<br/>La desesperació de la sensibilitat malaltissa<br/>L’horror del pou d’un jardí abandonat<br/>En que d’entre els arbres ja podrits, s’hi està marcint l’última rosa.<br/><br/>En la foscor de la gelada nit<br/>Les penombres irreals es distorsionen<br/>I endimoniat sentiré per darrer cop sobre el meu pit<br/>Els corcs exhausts alimentats de la meva ànima destrosada.<br/><br/>Mentre exaltat de la letal poció<br/>De suaus records primaverals i de tèrboles debilitats i errors<br/>La afilada punta obra la escoria amb tons de pasió<br/>Entre els fontanals tòxics de plaer i patiment enverinat<br/>Puc veure ja com una llum obscura m’envaeix en el silenci<br/>                                         +<br/>El último ahogo de angustia me agarrará el cuello<br/>La última lágrima negra caerá con un grito de dolor<br/>La última llama que quemará de mi infierno<br/>Y después las tinieblas se fundirán en el vacío eterno.<br/><br/>Se habrá acabado el resonar maldito de las voces asfixiadas<br/>La desesperación de la sensibilidad enfermiza<br/>El horror del pozo de un jardín abandonado<br/>En que de entre los árboles ya podridos, se está marchitando la última rosa.<br/><br/>En la oscuridad de la helada noche<br/>Las penumbras irreales se distorsionan<br/>Y endemoniado sentiré por última vez dentro de mi pecho<br/>Las carcomas exhaustas alimentadas de mi alma destrozada<br/><br/>Mientras exaltado de la letal poción<br/>De suaves recuerdos primaverales y de turbias debilidades y errores<br/>La afilada punta abre la escoria con tonos de pasión<br/>Entre los fontanales tóxicos de placer y sufrimiento envenenado<br/>Puedo ver ya como una luz oscura me invade en el silencio.<br/>--- ----  ----- ------<br/><br/><br/><br/>Jesús que pases una buenas vacaciones. <br/>Tormen benvinguda al blog reina, espero que hagis rebut el meu mail<br/>Y tatojimi chico tu comentario me ha dejado –creo que no existe esta palabra en castellano pero como siempre hago una traducción ruda e improvisada- esmaperdido. Gracias. Oye que el palabrón no es ningún insulto eh! Al contrario que quiero decir que me ha dejado alucinado en el buen sentido.<br/><br/>Besos a tod@s<br/>]]></description></item></rdf:RDF>
