8. Es por culpa de mi curro que me estoy volviendo loco.
Creo que es bastante público y notorio, a parte de muchas otras cosas, que últimamente mi blog está un poco descuidado; así, como con telarañas y que al "pasar el dedo" se te queda grisaceo. La verdad es que, como ya comenté, el blog nació como una sorpresa a mi novio y no como un hobby propiamente dicho, así que sabía que no iba a estar actualizándole todos los días (vaaaaaale, un ligero gusanillo tenía, pero no lo suficiente como para lanzarme al ruedo!). Pero vamos, que ya que existe y me gusta escribir pues que le podía dar un poco más de vida.
Estos días están siendo un poco agobiantes, no por "cantidad sino por calidad" de trabajo. Se supone que en el curro estoy metido en implantar algunas cosillas nuevas (weno, se supone no, lo estoy haciendo ¡leñe! que mi tiempo me está llevando), hay unos asuntillos que me ocupan mucho tiempo y, como si todo eso no fuera poco, estoy preparando una charleta para la que se me está echando el tiempo encima y veo como no avanzo todo lo que me gustaría. Vamos, que trabajo poco más que lo habitual, pero con un exceso de autoagobio mu' grande.. Estoy en esas épocas que sólo quiero que pasen ¡¡¡YA!!! En fin... espero sobrevivir para contarlo.
Mientras, entre tanto jaleo, os dejo este videoclip de Mecano. Es "Una rosa es una rosa", una de mis canciones favoritas y que, como todo gay que se precie, formó parte de mi "época hetero". Por suerte era con 10-12 añitos así que no hice nada de nada de lo que arrepentirme. Además, esto me recuerda que ya con 10 añitos, cuando aún no teníamos video, pensaba en que cuando tuviera uno lo aprovecharía en grabar a los xicos guapos de los anuncios. Lo cual a su vez me recuerda (manda güevos de las cosas que me puedo acordar cuando puedo dejar un papel debajo de otro y no encontrarle ni de xurro) de aquel xico en el que me fijaba cuando se subía al autobús unas cuantas paradas después de la mía y que el tiempo ha puesto en la barra de un bar gay. ¡¡¡Menudo ojo que he tenido siempre!!! Y eso que mi novio dice que "veo todo igual".
Un beso a mis sufridos lectores que tanto aguantáis mis paranoiadas y otro mu especial a mi Apo (q sino luego me riñe por usar su nombre de pila) y que directamente me aguanta a mí entero
;-).
Estos días están siendo un poco agobiantes, no por "cantidad sino por calidad" de trabajo. Se supone que en el curro estoy metido en implantar algunas cosillas nuevas (weno, se supone no, lo estoy haciendo ¡leñe! que mi tiempo me está llevando), hay unos asuntillos que me ocupan mucho tiempo y, como si todo eso no fuera poco, estoy preparando una charleta para la que se me está echando el tiempo encima y veo como no avanzo todo lo que me gustaría. Vamos, que trabajo poco más que lo habitual, pero con un exceso de autoagobio mu' grande.. Estoy en esas épocas que sólo quiero que pasen ¡¡¡YA!!! En fin... espero sobrevivir para contarlo.
Mientras, entre tanto jaleo, os dejo este videoclip de Mecano. Es "Una rosa es una rosa", una de mis canciones favoritas y que, como todo gay que se precie, formó parte de mi "época hetero". Por suerte era con 10-12 añitos así que no hice nada de nada de lo que arrepentirme. Además, esto me recuerda que ya con 10 añitos, cuando aún no teníamos video, pensaba en que cuando tuviera uno lo aprovecharía en grabar a los xicos guapos de los anuncios. Lo cual a su vez me recuerda (manda güevos de las cosas que me puedo acordar cuando puedo dejar un papel debajo de otro y no encontrarle ni de xurro) de aquel xico en el que me fijaba cuando se subía al autobús unas cuantas paradas después de la mía y que el tiempo ha puesto en la barra de un bar gay. ¡¡¡Menudo ojo que he tenido siempre!!! Y eso que mi novio dice que "veo todo igual".
Un beso a mis sufridos lectores que tanto aguantáis mis paranoiadas y otro mu especial a mi Apo (q sino luego me riñe por usar su nombre de pila) y que directamente me aguanta a mí entero
;-).
7. La hormona de la enzima del pelo
O sea, esto es un video megairrepetible ¿sabes? Porque no tengo la culpa de chuparla y no usar champú.
Besos a tod@s.
Besos a tod@s.
6. Una frágil obsesión
¡¡¡Madre mía!!! Un mes que ha pasado desde mi último post. La verdad es que han sido bastantes los días en los que he dicho aquello de "mañana escribo", por falta de tiempo o de ganas. No han sido unos días de excesivo trabajo, que tampoco quiere decir que haya sido de poco trabajo, pero en general si moviditos.
Lo último que escribí fue el día antes de marcharme a Madrid a unas reuniones. Fue una odisea. Por la hora en la que estaba prevista la reunión ya avisé que no iba a poder llegar antes de que comenzara... pero es que llegué a media hora de su fin. La verdad es que todo se torció, y ya el colmo de los colmos fué cuando estuve una hora retenido por culpa de un accidente. Mi intención era la de parar a comer en algún área de descanso, pero menos mal que la madre de Javi me insistió en llevarme lo que iba a ser la cena de mi novio, porque así pude darle algún que otro ñisco mientras iba en carabana hasta que pude parar ¡¡¡a las cinco de la tarde!!!
Desde entonces no hay mucho que contar. Me arreglaron el ordenador, no si antes llevarme la sorpresa de que por el suelo de mi torre andaba pululando un micro. Me marché una semana a Valladolid, por un curso que había allí y que estuvo muy bien. Entre otras cosas ya sé como se realizan las pruebas de paternidad... aunque algo me dice que va a ser francamente difícil que alguna me venga diciendo que su hijo es mío.
Y aquí estamos. Un año más llegó la Semana Santa. Es como un indicador de que un cuarto de año ya pasó: está año nuevo que nos hace creer que tenemos un larguísimo año por delante; Semana Santa, que ya lo he explicado; la mitad de año que la marca el verano (y encima el cumpleaños, que ya es como otro año más que se ha ido al garete); y ya cuando empiezan con las lucecitas de navidad y los anuncios de jugetes en la televisión eso ya es doble aviso, que ya empieza el último cuarto del año y que en nada todo vuelve a empezar.
Hoy he visto este video en el Telediario. Son dos nutrias que, ajenas a la expectación que han levantado, nadan juntas de la mano, se separan, y luego se la vuelven a dar. El periodista que daba la noticia decía que habían consultado con el personal del zoológico y explicaban que era simplemente un comportamiento natural para protegerse del frío. Seguro que pensaron: "Yo viendo esto todos los días y ahora viene alguien hace un video y se lleva todo el mérito."
Hay una cosa que no es que me tenga literalmente obsesionado, pero sí que me da que pensar: es la fragilidad de todo cuanto nos rodea. De nosotros mismos, nuestra salud, el trabajo, las posesiones materiales, las amistades, etc. El hombre tiene la tendencia a creer que posee lo que posee, valga la redundancia, cuando somos esclavos de aquello que creemos tener. Nos podemos acostar con una situación socialmente relajada -mira que he pretendido que no suene mal pero no sé si lo habré conseguido...- y levantarnos en la mayor de las penurias. Y quien habla de recursos materiales habla de salud personal, de amistades que se rompen o de familias destrozadas por la desgracia.
Esa inseguridad me desconcierta, es como un clavo que baila en la pared, acechando cuan espada de Damocles. Creo que tengo una cualidad que es buena y mala a partes iguales, y es que todo lo tengo que tener controlado. Prefiero conducir yo a que conduzcan o hacer las cosas yo mismo a delegar. Muchas veces hasta pienso que si pilotase yo mismo el avión iría feliz incluso en medio de la mayor de las tormentas.
No hay duda que la vida es así: la salud por ejemplo puede ser el pago a unos excesos o un "terrible azar". Pero el individualismo que invade nuestra sociedad es en gran medida responsable de la desproteción que podemos tener ante las contrariedades del destino. Sobre todo en lo material -cuantos casos hay de casas quemadas, fortunas que de la noche a la mañana besan el suelo del capitalismo, o empresas que cierran y dejan a miles de trabajadores en la calle- pero también en esa falta de solidaridad y ayuda mutua. Queda muy bonito decir que hemos apadrinado un niño lejano o que hemos colaborado con un telemaratón, y realmente es algo encomiable si viene de un espíritu sincero, pero muchas veces nos olvidamos de las personas mayores que tenemos a nuestro alrededor o quienes necesitan de alguien que les ayude a superar las barreras arquitectónicas. Qué fácil es pagar una limpieza de conciencia como quien va a hacerse una limpieza de cutis y qué difícil es ser realmente solidario.
En fin... que me voy de tema. No sé si estoy explicando bien mis divagaciones, pero si alguien tiene alguna duda puede preguntar. ¿Acaso alguién creía que la Madre Tierra era una fábrica que recursos naturales inagotable y que la podíamos hacer todas las putadas que quisieramos que no se iba a quejar? O no tienen consecuencias graves determinados comportamientos de adolescentes inconscientes que en su madurez verán impotentes como su salud se resiente gravemente? Tenemos tantos puntos débiles que creo que quién dijo que el ser humano se compone básicamente de carbono y agua se olvió de la fragilidad.
A modo de despedida y compensación por el rollo que he soltado, dejo este video casero de la salamandra que da la bienvenida al visitante en el Parc Güell (Barcelona) y que por cierto fue destrozada hace unas semanas por unos vádalos.
En fin, os adelantando que el próximo post será algo más alegre: el picnic que hemos hecho este finde con unos amigos. Se supone que es lo que debería contar hoy pero me ha llevado unos días escribir esto.
Besos.
Lo último que escribí fue el día antes de marcharme a Madrid a unas reuniones. Fue una odisea. Por la hora en la que estaba prevista la reunión ya avisé que no iba a poder llegar antes de que comenzara... pero es que llegué a media hora de su fin. La verdad es que todo se torció, y ya el colmo de los colmos fué cuando estuve una hora retenido por culpa de un accidente. Mi intención era la de parar a comer en algún área de descanso, pero menos mal que la madre de Javi me insistió en llevarme lo que iba a ser la cena de mi novio, porque así pude darle algún que otro ñisco mientras iba en carabana hasta que pude parar ¡¡¡a las cinco de la tarde!!!
Desde entonces no hay mucho que contar. Me arreglaron el ordenador, no si antes llevarme la sorpresa de que por el suelo de mi torre andaba pululando un micro. Me marché una semana a Valladolid, por un curso que había allí y que estuvo muy bien. Entre otras cosas ya sé como se realizan las pruebas de paternidad... aunque algo me dice que va a ser francamente difícil que alguna me venga diciendo que su hijo es mío.
Y aquí estamos. Un año más llegó la Semana Santa. Es como un indicador de que un cuarto de año ya pasó: está año nuevo que nos hace creer que tenemos un larguísimo año por delante; Semana Santa, que ya lo he explicado; la mitad de año que la marca el verano (y encima el cumpleaños, que ya es como otro año más que se ha ido al garete); y ya cuando empiezan con las lucecitas de navidad y los anuncios de jugetes en la televisión eso ya es doble aviso, que ya empieza el último cuarto del año y que en nada todo vuelve a empezar.
Hoy he visto este video en el Telediario. Son dos nutrias que, ajenas a la expectación que han levantado, nadan juntas de la mano, se separan, y luego se la vuelven a dar. El periodista que daba la noticia decía que habían consultado con el personal del zoológico y explicaban que era simplemente un comportamiento natural para protegerse del frío. Seguro que pensaron: "Yo viendo esto todos los días y ahora viene alguien hace un video y se lleva todo el mérito."
Hay una cosa que no es que me tenga literalmente obsesionado, pero sí que me da que pensar: es la fragilidad de todo cuanto nos rodea. De nosotros mismos, nuestra salud, el trabajo, las posesiones materiales, las amistades, etc. El hombre tiene la tendencia a creer que posee lo que posee, valga la redundancia, cuando somos esclavos de aquello que creemos tener. Nos podemos acostar con una situación socialmente relajada -mira que he pretendido que no suene mal pero no sé si lo habré conseguido...- y levantarnos en la mayor de las penurias. Y quien habla de recursos materiales habla de salud personal, de amistades que se rompen o de familias destrozadas por la desgracia.
Esa inseguridad me desconcierta, es como un clavo que baila en la pared, acechando cuan espada de Damocles. Creo que tengo una cualidad que es buena y mala a partes iguales, y es que todo lo tengo que tener controlado. Prefiero conducir yo a que conduzcan o hacer las cosas yo mismo a delegar. Muchas veces hasta pienso que si pilotase yo mismo el avión iría feliz incluso en medio de la mayor de las tormentas.
No hay duda que la vida es así: la salud por ejemplo puede ser el pago a unos excesos o un "terrible azar". Pero el individualismo que invade nuestra sociedad es en gran medida responsable de la desproteción que podemos tener ante las contrariedades del destino. Sobre todo en lo material -cuantos casos hay de casas quemadas, fortunas que de la noche a la mañana besan el suelo del capitalismo, o empresas que cierran y dejan a miles de trabajadores en la calle- pero también en esa falta de solidaridad y ayuda mutua. Queda muy bonito decir que hemos apadrinado un niño lejano o que hemos colaborado con un telemaratón, y realmente es algo encomiable si viene de un espíritu sincero, pero muchas veces nos olvidamos de las personas mayores que tenemos a nuestro alrededor o quienes necesitan de alguien que les ayude a superar las barreras arquitectónicas. Qué fácil es pagar una limpieza de conciencia como quien va a hacerse una limpieza de cutis y qué difícil es ser realmente solidario.
En fin... que me voy de tema. No sé si estoy explicando bien mis divagaciones, pero si alguien tiene alguna duda puede preguntar. ¿Acaso alguién creía que la Madre Tierra era una fábrica que recursos naturales inagotable y que la podíamos hacer todas las putadas que quisieramos que no se iba a quejar? O no tienen consecuencias graves determinados comportamientos de adolescentes inconscientes que en su madurez verán impotentes como su salud se resiente gravemente? Tenemos tantos puntos débiles que creo que quién dijo que el ser humano se compone básicamente de carbono y agua se olvió de la fragilidad.
A modo de despedida y compensación por el rollo que he soltado, dejo este video casero de la salamandra que da la bienvenida al visitante en el Parc Güell (Barcelona) y que por cierto fue destrozada hace unas semanas por unos vádalos.
En fin, os adelantando que el próximo post será algo más alegre: el picnic que hemos hecho este finde con unos amigos. Se supone que es lo que debería contar hoy pero me ha llevado unos días escribir esto.
Besos.