El segundo sexo
Archivos
Sindicación
 
Balance en el tiempo
Miro la vista atrás. Las efemérides que cuelgan en mis pies están vacías. Llevo tres años sin sueños. Aborté la felicidad, y apadriné con desgana a la calavera blanca. Ahora, con fuerzas escuálidas, y con un aliento consumido por empacharse de pesares, pretendo luchar, encontrar mi sino. Me sabía perdida, desorientada en este mundo. He buscado refugio en otras tierras. He intentando luchar contra mi ausencia de voluntad poniéndome etiquetas con palabras alentadoras, con gritos de lucha que me ayudaran a continuar por mi senda, pero ya dicen que no puedes pedir peras al olmo… Y así volvía a caer nuevamente. Una y otra vez. Inténtalo con el diván de los locos, me dije. Y a partir de ese momento, era yo, mi libreta y mis pensamientos, pero no surgió efecto. Me continuaba disolviendo, disgregando en lágrimas moradas, escondiéndome en sonrisas acartonadas… Y ya nada me quedaba. Nada. Y fue entonces cuando volví a casa. Entre en mi habitación, y cogí un libro: “El segundo sexo”, de ahí el título del blog, y empecé a leer aquel libro que me tendría que haber leído en otro tiempo, pero eso es lo de menos, la cuestión es que empecé a comerme sus letras, y saber lo que dicen los existencialistas, saber que somos lo que hacemos, lo que realizamos… y fue entonces cuando entre en contacto con mi conciencia, con mi pensamiento vacío, y saber que no estaba siendo nada, que no me diferenciaba en nada respecto a los objetos. Era “una mera existencia sin esencia, sin entidad, arrojada en el mundo”. Y sé que si no ejercito la posibilidad de ser, de convertirme en algo es una “falta moral”. Por eso, ahora quiero dejar de pecar.
 
Comentario:
yo trato de releer y comentar acerca de esa condición que nos mantiene subordinadas a la mirada del hombre: él es lo esencial, nosotros lo accesorio. Ellos son el referente; nosotras: lo referido. Nosotros "somos", "existimos" en la medida que ellos nos lo permiten. Ellos escriben la historia, las leyes, las normas sociales. Nosotras: nos limitamos a suscribirlas resignadas! "LA MUJER CASADA Y LA PROSTITUTA SE PARECEN EN QUE AMBAS VENDEN SUS CUERPOS: LA DIFERENCIA RESIDE EN EL PRECIO Y LA DURACION DEL CONTRATO" Simone de Beauvoir!
 
Comentario:
wuau! realmente no te conosco. Llegué aquí porque me interesa mucho el tema género. Busque el segundose sexo (todavía no lo leo) en google y encontré un blog con ese nombre. Bueno, resultado, acá estoy. Me emociono al saber que no soy la unica persona (no sé porque me senti cercana a ti) de este planeta, no escritora, no genio, sólo alguien corriente, que se pregunta el porqué de esta condición.
Me gustaría saber a que edad te leíste el segundo sexo, para ver si no estoy muy atrasada...
eso es todo
¿cómo hacer para existir?, ¿para ser más que objeto? ¿quien te escucha?.
porque para ser más que objeto y existir necesitas alguien que te haga existir.
 
Comentario:
No pienso que esa falta moral (en eso estoy de acuerdo) sea "pecar". Yo creo que lo importante es ser consecuente e intentar saber qué somos y qué queremos.
Saludos.
No