diario de una caperucita perdida
apuntes sobre mi propia vida.. para recordarme lo que he vivido.
Acerca de
Una niña que se perdió.. una lesbianita que intenta encontrar el camino hacia su felicidad.. una niña que está intentando recobrar fuerzas para vencer a todos l@s lob@s que se encuentre por el camino. Una niña timida que volverá a sonreir con sinceridad :)
Sindicación
 
el comienzo
Timidamente te he empezado a sonreir. Timidamente te he empezado a besar. Timidamente me cuelo entre tus sábanas para que compartamos nuestros sueños. Timidamente intento confiar en ti.
Me sonries, me besas, me abrazas mientras sueñas y me ayudas a que confie más en ti.
A veces sigo pensando que no volverás a amarme. A veces lloras porque crees que no volveré a amarte.
No me gustan tus insultos. No soportas mi pesimismo.
Cuando te conocí me trataste como a una princesa. Cuando me conociste te mostré el lado positivo de la vida.
El amor nos ha cambiado. El dolor más profundo ha sacado lo peor de nosotras.
Ese dolor nos destruyó en un primer momento, pero lo que no mata te hace más fuerte. Y comienzo a sentir esa fuerza, aunque aun es muy leve. A ti a veces te vence el agotamiento.
El dolor no ha desaparecido, sigues haciéndome daño, sigo haciéndote daño sin querer. Las dudas tampoco han desaparecido, pero el amor también permanece.
Volverás a tratarme como una princesa porque yo volveré a mostrarte el lado positivo de la vida.
Volveremos a brillar como lo hicimos un día. Aún falta tiempo, aún hemos de ser pacientes, pero volveremos a darnoslo todo y a consumirnos en felicidad unidas, compartiendo nuestras sonrisas.
 
¿Dónde está mi sonrisa?
Estoy harta de sentir este vacío dentro de mí. Doy un paso adelante y cuatro para atrás. Me doy cuenta, lo ignoro, me doy cuenta, lo ignoro... a veces me siento una idiota por creerla, otras una paranoica por no creerla... la única verdad es que la vida es muy corta para tener que sentir este sinvivir un día sí y otro también.

Este viaje es un viaje para recuperar mi sonrisa. Para volver a sonreir y no caminar con el ceño fruncido, para volver a ver las cosas tan maravillosas que oculta la vida, para volver a sentirme yo misma y recuperar la alegría que debería suponer el hecho de estar viva.

Un día me pregunté a mí misma qué era lo que me hacía sonreir. Muchas de las respuestas tenían que ver con niños. Me encantan los niños. Me gusta que se rían, me gusta ver como aprenden, me gusta su curiosidad y su inocencia. Almas no corruptas por muy traviesas que sean. Y como voy en busca de mi sonrisa he decidido trabajar con niños. He tenido suerte, no me ha costado mucho. He dado un gran paso adelante. Estoy un poco más contenta. Aunque la tristeza y la depresión anden revoloteando a mi alrededor, como mosquitos, esperando el momento ideal para picarme.
Etiquetas:    
 
para ella
Te quiero, te quiero con locura… y te he amado hasta la saciedad. Lo que más deseo es ser feliz a tu lado, compartir cada sonrisa y cada carcajada entre tus labios y saborear tu olor en cada mirada. Pero… la realidad es que Mónica seguirá viniendo a casa, seguirás hablando con ella y compartiendo tus fiestas con ella. Seguirás haciéndole cosquillas a Laura y hablando por el Messenger con la otra Laura. Seguirás mirando sus fotos y recordando a todas tus otras chicas. Seguirás fantaseando con otras miradas mientras me quieres a mí. Sé que me has mentido, no sé con quién, ni cuándo, ni hasta qué punto… pero sé que me has mentido. Y por eso no puedo confiar en ti. He intentado sacrificar mi dignidad por tu amor, pero el dolor es cada vez más grande y cada día hay una mentira más, otra excusa para justificar lo injustificable. No sé a ciencia cierta si me has engañado, pero sé que me has mentido.

Y no tengo fuerza ni ganas de tener una relación así. No quiero estar preocupándome por quién es con quién hablas, qué es lo que dices y con quién quedas o en quién piensas… de quién es ese mensaje que te ha hecho sonreír. No quiero eso, quiero confiar en la persona que este a mi lado y que no me de motivos para que los celos me coman y me dejen vacía.

No soy idiota, y sé que es normal que fantasees con otras, pero no es lo que yo quiero. Aun soy joven y sueño con una persona que me amará de verdad, que en el momento en el que me vea no vea a nadie más, no desee a nadie más. Que en el momento en el que me vea sepa que me ha encontrado. Sí, soy una soñadora, una romántica… pero no quiero esto, y si no es cómo yo quiero, y si solo me hace daño, no lo quiero. No lo quiero a pesar de amarte como te amo. No me siento correspondida a pesar de que sé que me quieres. No quiero a nadie que me humille tonteando con cada coño que pasa por delante. No quiero que la persona que me ame necesite sentir que atrae a los demás, quiero que le baste con que yo la ame. Y si esto no es posible, me da igual. Me quedaré sola, pero no engañada, hundida y llorando cada noche.

Siempre aparecerá un nuevo nombre en la lista y mi impulso no será otro que hurgar en tu intimidad, ese ha sido el hilo de nuestra relación: Patricia, Violeta, Ana, Mónica, Laura, Geno, Lorea, etc. Y ahora una Laura más. Y todas las demás de las que nada sé. Ya estoy harta de tener que preocuparme. Y jamás consideraré a tus ex ni a las chicas con las que te has enrollado tus amigas. No. No puedo considerarlas tus amigas. Sé que hay algo más con algunas de ellas, aunque tú prometas no corresponder a esos sentimientos. Me vuelvo loca esperando. Me vuelvo loca y no quiero. Quiero estar tranquila. Quiero ser feliz.

Sé que yo tampoco he hecho las cosas bien. Sé que en mi vida también ha habido otras. Pero hace tiempo que dejé de pensar en ellas, que dejé de querer encontrar a otras, hace tiempo que sólo pienso en ti. ¿Y qué puedo hacer yo si les gusto? Me dices… ¿Y qué puedo hacer yo si te gustan otras? Me pregunto yo.

Necesito que me cuentes toda la verdad. Necesito saber todos los nombres. Todos los detalles de aquellas que aparecieron en tu vida mientras yo estaba cerca. Necesito saberlo todo, para volver a confiar en ti. Necesito saber la verdad para tomar mis decisiones. No quiero tomar esas decisiones basándome en una mentira, bien sea tuya o mía. No quiero… y creéme que te quiero como a nadie, que no daría esta oportunidad después de tantas lágrimas a nadie más.
Etiquetas: