Desde una capital de provincia
Venturas y desventuras de un gay de provincia
Acerca de
Un poco de la vida, pensamientos y desvaríos de un gay en Cuenca (ciudad castellana que guía los destinos de algunas tierras manchegas, serranas y alcarreñas), como ya decía en mi anterior descripción, espero que os guste y me dejéis vuestros comentarios.
Sindicación
 
Me voy a Berlín.
Parecía que no iba a llegar nunca, pero mañana por la mañana parto para Berlín, vuelvo en unos días, ser felices, nos vemos a la vuelta y os cuento.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Comienzo de semana.
El post que también he publicado hoy, lo realicé el domingo en el trabajo, este está recién sacado del teclado.

Pues sigo un poco igual, el lunes, después de quedar a desayunar con mi amiga Lourdes, ver a Nieves, ir a casa a descansar un poco y quedar con los que me voy a Berlín, quedé con este muchacho para vernos y volver a pasar la noche juntos, muy bien, aunque eso de oir y (por consiguiente) que me oigan sus compañeros de piso... como que no (me corta el rollo).

Cuando estaba con el muchacho, me llamó una amiga (a la par que compañera de trabajo) para recordarme que teníamos reunión a las 9 de la mañana, total, que lo que se iba a convertir en una mañana para descansar, se convirtió en una mañana de cabreos en el curro (y eso que estoy de libranza) y cañas con mis compis. Después de las cañas me fuí a comer con Nieves y ya comencé a encontrarme mal, me dolía la cabeza, el estómago, tenía muchísimo sueño... Había vuelto a quedar, pero llamé al chico para decirle que me era imposible quedar, le pareció bien, visto que no estaba en condiciones.

Me iba para casa cuando me llamaron mis amigos de Berlín y fui a verlos, poco me duró la cosa, me quedé frito en el sofá, cuando me llamaron a las 10 y pico de la noche que nos ibamos, la cosa había ido a peor, se tornó en dolores más intensos y fiebre. Obligado, me quedé en casa de Mirella (una amiga), no me dejó irme a casa a pasar la noche solo. Ya sin nada en el cuerpo (lo había "echado" todo), con un par de efferalganes en el cuerpo y 15 horas de sueño, estoy mucho mejor. He de llamar al chico para disculparme (me llamó y me mandó un mensaje para preocuparse por mí) pero yo pasé de contestar, con 38º de fiebre no tengo la mente ágil para mantener conversaciones, espero que no se haya molestado. Esto es lo que me ha pasado estos días, que no espoco.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

 
Una semana prolífica.
Pues ha sido una semana rara, por muchas circunstancias, voy a hacer un resumen diario:

-Lunes: A lo largo del día no paso nada de mención, visita a Nieves, trabajo de tarde…, pero por la noche en el Messenger, tras una larga conversación, sucedió esto:
* Yo: Bueno guapo… me voy a dormir, que son casi las tres de la mañana, hablamos, ¿OK?
* El: Ok, cuídate y mírate esos soplidos nocturnos.
* Yo: Si, mañana mismo estoy pidiendo cita…
* El: Ya se que no, pero te lo seguiré repitiendo.
* El: Te quiero.
* Yo: ------- (tras un largo silencio) -------- Hablamos mañana.
EXPLICACION: Un océano nos separa (literalmente), fue bonito pasar el fin de semana con el en Madrid (el de Todos los Santos), cuatro días pletóricos. Este muchacho en cuestión es extranjero, llevo hablando con el años por el Messenger, ha venido de vacaciones y quedamos en Madrid. Pero, al menos a mi, no sale decir esas frases conociéndonos tan poco tiempo en persona, y menos aun con tantos factores negativos, ¿demasiado practico? Soy así.

- Martes: Comí con Nieves, me fui a trabajar y dándole vueltas estaba yo a este asunto cuando me acorde que había quedado con Mirella para salir a “tomar algo” cuando yo saliera del curro (era su único día libre), el algo se torno en cerrar el “Bus” a las 5 de la mañana, mal asunto cuando me evado de hablar con alguien largándome a los bares.

- Miércoles: Me levante tardísimo, comí en casa de Mercedes, le repare una lámpara, trabaje y volví a salir en este caso con N y CH “pero una, que salí ayer…” me volvieron a dar las 5.

- Jueves: Le metí un pequeño susto a Nieves, era el cumpleaños de su hija pequeña (Lucía), le había dicho por Messenger “ya bajo a Cuenca, en cuanto haga unas cosas que tengo que hacer por casa” (era la una y media) llegué a las tres y media, ya estaba movilizando al personal para ir a buscarme por la carretera que recorro todos los días para venir a Cuenca “vaya susto me has metido, ya estaba llamando a Maite para ir las dos en mi coche a buscarte, ya ves que hubiéramos podido hacer las dos…, pero al menos el susto no lo hubiera pasado sola”.
Después de comer con ella, vuelta al trabajo y a dar una vueltecita por la noche conquense. Ya había quedado con Mercedes y otro amigo a dar una vuelta por la noche conquense, “Babilon”, “Noize” y, como no, “Bus”, aquí vi a gente que llevaba tiempo sin ver y “nosenicomo…” Mercedes y mi amigo se fueron a dormir, quedando yo, ya borracho, a la merced de unas amigas con las que me fui a la discoteca.
Allí mas cubatas, mas risas y al final de la noche, se van mis amigas, no sin antes decirme una de ellas “a mi amigo le gustas mucho…, nos vamos, pero tu te quedas” y me quede. Me puse a hablar con el chico y acabamos dándonos el “lote padre” en mitad de la discoteca y yéndonos a dormir a su casa, bueno, dormir, lo que se dice dormir, dormimos poco. A las diez y media de la mañana deje su casa, para irme a mis practicas de fin de carrera, con la promesa de llamarle al día siguiente.

- Viernes: Tuve que estar dando explicaciones a Nieves y al resto de las “chicas 5” (voy a hacer el proyecto de fin de carrera con ellas), sobre mi cara de sueño, resaca y felicidad, como no son cotillas… Luego a casa de Nieves, de compras con ella y sus chiquillos a una franquicia de ropa infantil, a casa de Mercedes a verla y a pasar unas risas con ella y otra gente que también fue a visitarla y, raudo y veloz, a casa a cambiarme, pues había quedado con el chico de la noche del jueves.
Le llame y quedamos en su casa, como sus compañeros de piso tenían fiesta (y a el no le apetecía quedarse), salimos a tomar algo y pronto a su casa, pues yo tenia que trabajar, pasamos la noche juntos y yo (otra vez con sueño y sin ganas de irme) volví al trabajo.

- Sábado y Domingo: Pues trabajando, todo el fin de semana, desde las 9 de la mañana del sábado hasta la misma hora del lunes, de hecho, escribo en el trabajo, un poco para pasar el rato, un poco para contaros todo lo bueno que me esta pasando. Mañana he vuelto a quedar con este muchacho, nos hemos mandado mensajes este fin de semana y hoy le he llamado. Me apetece volver a verle, os seguiré informando.

Y sin otro particular, me despido hasta la próximo.
 
El fin de semana.
Pues el fin de semana que acabamos de pasar, me fuí al pueblo, ya tocaba, que llevaba sin ir más de un mes. Total, que en cuanto salí de trabajar el sábado por la mañana, me cojo el coche, me voy a mi pueblo, recojo a mi madre, y nos vamos lo dos a ver a mi hermano y a mi cuñada a la ciudad dormitorio de Madrid donde viven (cómo se nota que estamos embarazados).

Como siempre que voy a Madrid con mi coche, me perdí y andé más de 20 km. de más, pues nada, media vuelta y a esperarle en un centro comercial, que le dije que de allí no me movía hasta que no viniera a buscarme y me guiara a su casa.

Una vez ya allí, a dar una vuelta por el barrio, a tomarnos unas cañas y a comer, luego fueron todos (menos yo) a "nosequésitiodebebés", yo me quedé echándome la siesta, que no había pegado ojo en casi toda la noche, volvieron, estuvimos un rato más con ellos y a las 8 de la tarde, vuelta al pueblo.

Allí, salí con dos amigas de toda la vida y, cómo no, hubo interrogatorio: ¿sigues sólo? Sí. ¿pero has tenido algo por ahí? Sí, ¿cuándo te vas a echar novio? A este paso nunca... También hubo tiempo para la política nacional e internacional (Obama, la Reina, la crisis...), luego salimos a dar una vuelta por los "pubes" del lugar, dónde ví a otros amigos que llevaba tiempo sin ver, y a las cuatro a recogerse.

El domingo, me llamó mi madre para comer (¡¡qué buenas las patatas con hongos y costillas!!), una breve visita al cementerio (no fuí el día de Todos los Santos, y eso mi madre no me lo perdona), tomé café con otra amiga (siempre que voy tengo la agenda completa) y vuelta a Cuenca. Total, que vencido y desarmado, a las once y media de la noche ya estaba durmiendo, y hoy a las nueve ya levantado, a ver si sigo éste ritmo de persona "normal".

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Halloween, fin de semana y mi relación con Madrid.
Despúes de una semana sin actualizar, creo que ya era hora.

El motivo del por qué no he escrito antes es bien sencillo, me fuí a pasar cuatro días a la capital del Reino. Y aprovechando que venía un amigo del extranjero (parezco la Lola de los puertos), pues hice una escapada.

Fueron días muy gratos, por fin conocí a mi amigo en persona, hemos paseado y tomado alguna que otra copa por Chueca, nos hemos pateado todo el Madrid turístico (Paseo del Prado, Plaza de Castilla, Chueca, el Madrid de los austrias, Sol...) guiados por otro chaval que vive allí, yo ya conocía casi todo, pero he descubierto rincones que no sabían que existían.

La noche de Halloween (léase Noche de Difuntos, para los que huyen de anglicanismos), fué muy divertida, gente disfrazada, una "bruja" tirándome los trastos, mucha gente (y policía) y a dormir (bueno dormir, lo que se dice dormir, dormí poco...).

El sábado todo el día y la noche por la calle. El domingo tres cuartas partes de lo mismo (exceptuando la noche, tampoco dormí...) y el lunes cada uno a su realidad. Él, al aeropuerto, a tomar un avión para su tierra, y yo a tomar un tren para la mía. Jodida es la distancia.

En la segunda parte del post, os voy a hablar de mi relación con Madrid, tan cerca y tan lejos.

Madrid me gusta, tiene mucha vida, puedes ir 'agarrao' de cualquier persona y que nadie te mire, puedes sentarte y ver la vida pasar ante tus ojos, ver idas y venidas, puedes salir a ligar una noche cualquiera... tiene muchas ventajas. Pero ¿compensa? Yo que nunca he vivido en ella me lo pregunto.

¿Compensa el estress, la megalomanía madrileña, el levantarte dos horas y media antes para poder llegar a tu trabajo desde tu casa a tiempo, la sensación de anonimato (del bueno y del malo), la falta de un@s amig@s a los que llamar a cualquier hora para tomarte un café por que estás jodido y no te pueden echar un abrazo en persona en el momento en el que estás mal...?

Madrid siempre me ha llamado poderosamente la atención, hasta el punto de plantearme irme a vivir allí, en otros tiempos. Pero a la vez que me llama, también me repele, un amor-odio que mucha gente comparte.

Os pondría la canción que un jienense (del pueblo de Úbeda), llamado Joaquín Sabina, y Antonio Flores dedicaron a ésta bella y horrible, limpia y sucia, pura y viciada... ciudad, pero no sé hacerlo, me limito a recomendárosla.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.