Un hecho lamentable.
Publico ahora uno de los post que tenía en el portátil, ocurrió el miércoles anterior a la fiesta del Trabajo, cinco gays en un restaurante ( en el que se come de fabula y al que casi siempre llevo a las visitasde Cuenca) mientras esperabamos para cenar: cuatro impresentables, calvos, gordos y feos (yo no digo que no sea uno o varios de esos adjetivos calificativos) militantes reconocidos de ese partido “de centro” empezaron a mirarnos y a reirse por lo bajo, no se, hacia mucho tiempo que no me pasaba algo asi, como no soy de darle vueltas las cosas pues en esas estoy. Yo, persona del mundo, que me relaciono con casi todo tipo de gente y casi siempre saco (o al menos lo intento) las mejores cualidades de cada persona, volví a darme de bruces con la otra cara de la moneda, y es que saliendo de los “guettos” de proteccion que tengo: mis amig@s, los pubs y bares de la noche (“guettos” reconocidos para gays y/o progres heteros), mi casa (donde tengo la suerte de tener al vecino que tengo, otro gay), mi trabajo… Hay todo un subterfugio de gente intolerante, que practican la “caridad cristiana” y luego (si pudieran) seguro que te escupirían, mientras te llevan con el “San Benito” a la hoguera.
No se, yo pensaba que eso estaba superado, el “vive y deja vivir” de siempre, ha sido mi maxima y la defiendo a ultranza, mi libertad para elegir, no deberia ser fuente de comentarios facciosos para cuatro, si no les gusta lo que hago, pero esta dentro de la legalidad, que me dejen en paz, yo no me meto con sus ideas o con quién se acuestan o se dejan de acostar, se ha avanzado (no lo niego) y el cambio de 10 años a esta parte es palpable (yo recortaría aún más el plazo y diría desde que vuelve a gobernar el PSOE), pero queda mucho por hacer, hasta que yo no pueda ir con mis amig@s y deje de escuchar esos comentarios en un restaurante que no sea parte del “guetto”.
Deberia hacer algo para que esto se “normalizara” (que poco me gusta el calificativo de “normal”), no teniendo miedo al rechazo y contandoselo a mi familia, a algun@s de mis amig@s que tengo pendientes, lo se, pero como cuenta la vieja historia del agricultor que esta escuchando al cura subido al pulpito, pidiendo dar de comer a los pobres y el primero salta “Lo se padre, pero no es igual predicar, que dar el trigo”.
Y sin otro particular, me despido hasta la proxima.
No se, yo pensaba que eso estaba superado, el “vive y deja vivir” de siempre, ha sido mi maxima y la defiendo a ultranza, mi libertad para elegir, no deberia ser fuente de comentarios facciosos para cuatro, si no les gusta lo que hago, pero esta dentro de la legalidad, que me dejen en paz, yo no me meto con sus ideas o con quién se acuestan o se dejan de acostar, se ha avanzado (no lo niego) y el cambio de 10 años a esta parte es palpable (yo recortaría aún más el plazo y diría desde que vuelve a gobernar el PSOE), pero queda mucho por hacer, hasta que yo no pueda ir con mis amig@s y deje de escuchar esos comentarios en un restaurante que no sea parte del “guetto”.
Deberia hacer algo para que esto se “normalizara” (que poco me gusta el calificativo de “normal”), no teniendo miedo al rechazo y contandoselo a mi familia, a algun@s de mis amig@s que tengo pendientes, lo se, pero como cuenta la vieja historia del agricultor que esta escuchando al cura subido al pulpito, pidiendo dar de comer a los pobres y el primero salta “Lo se padre, pero no es igual predicar, que dar el trigo”.
Y sin otro particular, me despido hasta la proxima.
Ya llegó la primavera.
Con contaros mi viaje a Londres y que los post que escribo en el portátil al final no los publico (no me pregunteis el por que, ya que ni yo mismo lo se) no os relato lo que me ha pasado por estas tierras conquenses, que ha sido mucho y variado, desde el dia del campus (una salida de mis ya demasiado frecuentes salidas de tono), pasando por unas agradables tardes en compañia, y varios momentos de desfases físicos y anímicos, comienzo:
Semana del 21 al 27: Pues semana de libranza, aunque me toco sustituir a una companera el lunes y el martes, pero el resto de la semana hice pleno. El miércoles hasta las 5. El jueves (Dia del campus) desde las siete de la tarde hasta las siete de la mañana de fiesta, con cañas, comida y visita al casco de Cuenca previas. El viernes hasta las 5. El sabado, ya si que si, un día matador, con resaca al pueblo, comida con los padres, visita a una prima que esta en estado de buena esperanza y regreso a la capital provincial a seguir de fiesta hasta las ¿7?de la mañana. El domingo, después de comer con mi vecino y que éste me preparara el café, al que yo me habia comprometido llevar a un grupo de amigos, me fui a buscar a éstos donde estaban de comida campestre, café, charla, juegos de mesa y “tumbing” en el césped, una tarde tranquila en la voragine de fiesta nocturna en la que se esta convirtiendo mi cada vez más desastrosa vida.
Semana del 28 al 4: Semana de turno de noche, pero como habia puente por medio fue rara, lunes y martes, tranquilos a la fuerza, el miércoles de comida, cafe merienda y cena (hasta la hora de entrar al trabajo), turno doble y , aun asi, hice el amago de salir, pero estaba “doblao” y me fui pronto para casa. El viernes, vuelta a hacer turno doble y en cuanto sali, a las 12, vuelta a salir. El sabado, me llamo mi madre para preguntarme si iba a ir a pasar el domingo con ella, le dije que no, luego me arrepenti e iba a ir, pero como el sabado acabe borracho como una cuba (como hacia mucho tiempo que no hacia) no pude, ni hubiera sido recomendable, coger el coche. El domingo, me desperto una llamada de mi madre (a las 3 de la tarde), yo con una voz de cazallero que no podia con ella, estuve un rato hablando con ella, y tras colgar, todo el dia dandole vueltas a la cabeza, sobre el rumbo que toma mi vida, aunque pasé el domingo con unos amigos de charla amena, no lo niego, pero yo en mi interior con la historia en la cabeza.
Lo que llevamos de la semana en curso: Pues sigo el mismo ritmo, el lunes, hasta que cerro el bus y luego a casa de un conocido de mi vecino hasta las 7 y media de la mañana, momento en el cual me entro la imperiosa necesidad de pasear, de mientras la gente va a trabajar, yo iba simplemente vagando por Cuenca, todo esto un martes… Ese mismo día por la noche, recibí una llamada a las doce y media, mientras tomaba un cafe antes de irme a casa, y por obra y gracia de mis amigos (menos mal que al menos consegui que se fueran a dormir juntos) llegue a casa a las 5 de la mañana. El miércoles no salí, ya era hora de quedarse en casa. Ayer, de vergüenza, hasta amanecer y borracho, me comprometí a algo que no he podido hacer, entre otras cosas, por que me he levantado a las 7 de la tarde, con una tos, un dolor de cabeza y un mal estar general que está siendo una llamada de atención de mi organismo para que pare un poco. Estoy de semana de tardes (y los viernes libro), cumplo con mis obligaciones laborales (que no es poco), este fin de semana trabajo, con lo cual no voy a salir.
La semana que viene (que la tengo de libranza), me voy a casa de mis padres, necesito parar, pensar y reorganizarme.
Por eso llevo tanto tiempo sin actualizar, bastante tengo con salir casi todas las noches, beber, mantener conversaciones de borrachos, pasar resacas criminales y dejar de lado a l@s amig@s que no me bailan el agua y me dicen que lo que hago está mal.
Y sin otro particular, me despido hasta la proxima.
Semana del 21 al 27: Pues semana de libranza, aunque me toco sustituir a una companera el lunes y el martes, pero el resto de la semana hice pleno. El miércoles hasta las 5. El jueves (Dia del campus) desde las siete de la tarde hasta las siete de la mañana de fiesta, con cañas, comida y visita al casco de Cuenca previas. El viernes hasta las 5. El sabado, ya si que si, un día matador, con resaca al pueblo, comida con los padres, visita a una prima que esta en estado de buena esperanza y regreso a la capital provincial a seguir de fiesta hasta las ¿7?de la mañana. El domingo, después de comer con mi vecino y que éste me preparara el café, al que yo me habia comprometido llevar a un grupo de amigos, me fui a buscar a éstos donde estaban de comida campestre, café, charla, juegos de mesa y “tumbing” en el césped, una tarde tranquila en la voragine de fiesta nocturna en la que se esta convirtiendo mi cada vez más desastrosa vida.
Semana del 28 al 4: Semana de turno de noche, pero como habia puente por medio fue rara, lunes y martes, tranquilos a la fuerza, el miércoles de comida, cafe merienda y cena (hasta la hora de entrar al trabajo), turno doble y , aun asi, hice el amago de salir, pero estaba “doblao” y me fui pronto para casa. El viernes, vuelta a hacer turno doble y en cuanto sali, a las 12, vuelta a salir. El sabado, me llamo mi madre para preguntarme si iba a ir a pasar el domingo con ella, le dije que no, luego me arrepenti e iba a ir, pero como el sabado acabe borracho como una cuba (como hacia mucho tiempo que no hacia) no pude, ni hubiera sido recomendable, coger el coche. El domingo, me desperto una llamada de mi madre (a las 3 de la tarde), yo con una voz de cazallero que no podia con ella, estuve un rato hablando con ella, y tras colgar, todo el dia dandole vueltas a la cabeza, sobre el rumbo que toma mi vida, aunque pasé el domingo con unos amigos de charla amena, no lo niego, pero yo en mi interior con la historia en la cabeza.
Lo que llevamos de la semana en curso: Pues sigo el mismo ritmo, el lunes, hasta que cerro el bus y luego a casa de un conocido de mi vecino hasta las 7 y media de la mañana, momento en el cual me entro la imperiosa necesidad de pasear, de mientras la gente va a trabajar, yo iba simplemente vagando por Cuenca, todo esto un martes… Ese mismo día por la noche, recibí una llamada a las doce y media, mientras tomaba un cafe antes de irme a casa, y por obra y gracia de mis amigos (menos mal que al menos consegui que se fueran a dormir juntos) llegue a casa a las 5 de la mañana. El miércoles no salí, ya era hora de quedarse en casa. Ayer, de vergüenza, hasta amanecer y borracho, me comprometí a algo que no he podido hacer, entre otras cosas, por que me he levantado a las 7 de la tarde, con una tos, un dolor de cabeza y un mal estar general que está siendo una llamada de atención de mi organismo para que pare un poco. Estoy de semana de tardes (y los viernes libro), cumplo con mis obligaciones laborales (que no es poco), este fin de semana trabajo, con lo cual no voy a salir.
La semana que viene (que la tengo de libranza), me voy a casa de mis padres, necesito parar, pensar y reorganizarme.
Por eso llevo tanto tiempo sin actualizar, bastante tengo con salir casi todas las noches, beber, mantener conversaciones de borrachos, pasar resacas criminales y dejar de lado a l@s amig@s que no me bailan el agua y me dicen que lo que hago está mal.
Y sin otro particular, me despido hasta la proxima.
Londres (III)
Tengo un post preparado en el portátil, en el que os cuento lo que he hecho durante éstos días en los cuales no he actualizado, pero como me lo he dejado en casa de una amiga, os acabo de contar las peripecias por Londres, y ése lo pondré más adelante, pero vamos, básicamente, lo que he hecho estos días es lo de siempre (salir, beber, el rollo de siempre...).
- Lunes 13: Como siempre, antes de las 8 y media ya "en rueda", desayuno de tostadas con mermelada de naranja amarga y a pillar el metro (que caro) y a ver el... Big Ben, me lo esperaba más grande, no voy a negarlo, pero vamos, tampoco está mal, intentamos pasar al edificio del parlamento, pero sólo abre para el público en veramp, a si que... a la Abadía de Westminster, primero a ver la réplica de "Los burgueses de Calais" (que hay en un pequeño parque al lado) y luego a la abadía, me encantó y me resultaron curiosas:
* Que Isabel I (la famosa reina pelirroja, defensora de la reforma anglicana y enemiga aférrima de Felipe II) "descanse eternamente" con María Tudor (esposa de éste hasta su muerte y católica).
* La sala capitular, de forma octogonal y en la que si vais, os recomiendo que os fijéis en el suelo, las vidrieras y los pocos frescos góticos que se conservan.
* La esquina de los poetas, genios de varias disciplinas artísticas allí enterrados, entre ellos Lord Byron (en fin...).
Después de la abadía a ver el palacio de Buckingham, y luego a Trafalgar Square, a ver a Nelson y la National Galery ("El matrimonio Arnolfini", "La venus del espejo", "Lluvia, vapor y velocidad. El gran ferrocarril del Oeste", "Los bañistas", "Los girasoles"...). Para comer, tocó japonés, no se, a mí el sushi, como que no me acaba de convencer.
La tarde volvió a ser relajada, de compras, de paseo y terminamos cada uno por un lado: mi hermano y mi cuñada en la piscina cubierta del hotel, mi padre sentado en un banco de Hyde park, y mi madre y yo buscando en el mismo parque el monumento a Peter Pan (al final lo encontramos).
- Martes 14: Otra vez naranja amarga y metro hasta la Torre de Londres, a ver las joyas de la corona (nunca había visto tanto diamante junto, bueno, ni diamantes, hasta entonces), potros de tortura y celdas para los católicos, Beefeaters (no me refiero a la ginebra)..., es curiosa de visitar, luego volvimos al hotel y para el aeropuerto, yo que soy fumador lo pasé fatal, una vez que pasas los controles no hay ningún sitio donde proveerte de la ración de nicotina y me tiré más de doce horas sin fumar. A las 21:00 hora española aterrizamos en Barajas, poniendo así fin a mi viaje a Londres, una ciudad que merece (y mucho) la pena conocer.
Ya terminaba el post sin hablar de los hombres de allí, ¿qué deciros? hay de todo (como en botica), pero a mí es que siempre me han llamado mucho la atención los pelirrojos y ví a unos cuantos... que ¡¡madre mía!! aunque había hindúes, chinos, morenos, castaños, rubios, negros... también estaban estupendos. (muy gay esta parte, ya lo sé lectoras, pero es lo que soy)
Me han quedado muchas cosas (entre ellas la fiesta londinense), así que tendré que volver a ver qué tal.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
- Lunes 13: Como siempre, antes de las 8 y media ya "en rueda", desayuno de tostadas con mermelada de naranja amarga y a pillar el metro (que caro) y a ver el... Big Ben, me lo esperaba más grande, no voy a negarlo, pero vamos, tampoco está mal, intentamos pasar al edificio del parlamento, pero sólo abre para el público en veramp, a si que... a la Abadía de Westminster, primero a ver la réplica de "Los burgueses de Calais" (que hay en un pequeño parque al lado) y luego a la abadía, me encantó y me resultaron curiosas:
* Que Isabel I (la famosa reina pelirroja, defensora de la reforma anglicana y enemiga aférrima de Felipe II) "descanse eternamente" con María Tudor (esposa de éste hasta su muerte y católica).
* La sala capitular, de forma octogonal y en la que si vais, os recomiendo que os fijéis en el suelo, las vidrieras y los pocos frescos góticos que se conservan.
* La esquina de los poetas, genios de varias disciplinas artísticas allí enterrados, entre ellos Lord Byron (en fin...).
Después de la abadía a ver el palacio de Buckingham, y luego a Trafalgar Square, a ver a Nelson y la National Galery ("El matrimonio Arnolfini", "La venus del espejo", "Lluvia, vapor y velocidad. El gran ferrocarril del Oeste", "Los bañistas", "Los girasoles"...). Para comer, tocó japonés, no se, a mí el sushi, como que no me acaba de convencer.
La tarde volvió a ser relajada, de compras, de paseo y terminamos cada uno por un lado: mi hermano y mi cuñada en la piscina cubierta del hotel, mi padre sentado en un banco de Hyde park, y mi madre y yo buscando en el mismo parque el monumento a Peter Pan (al final lo encontramos).
- Martes 14: Otra vez naranja amarga y metro hasta la Torre de Londres, a ver las joyas de la corona (nunca había visto tanto diamante junto, bueno, ni diamantes, hasta entonces), potros de tortura y celdas para los católicos, Beefeaters (no me refiero a la ginebra)..., es curiosa de visitar, luego volvimos al hotel y para el aeropuerto, yo que soy fumador lo pasé fatal, una vez que pasas los controles no hay ningún sitio donde proveerte de la ración de nicotina y me tiré más de doce horas sin fumar. A las 21:00 hora española aterrizamos en Barajas, poniendo así fin a mi viaje a Londres, una ciudad que merece (y mucho) la pena conocer.
Ya terminaba el post sin hablar de los hombres de allí, ¿qué deciros? hay de todo (como en botica), pero a mí es que siempre me han llamado mucho la atención los pelirrojos y ví a unos cuantos... que ¡¡madre mía!! aunque había hindúes, chinos, morenos, castaños, rubios, negros... también estaban estupendos. (muy gay esta parte, ya lo sé lectoras, pero es lo que soy)
Me han quedado muchas cosas (entre ellas la fiesta londinense), así que tendré que volver a ver qué tal.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
Londes (II)
Tras dos post raros, no voy a negar la evidencia, sigo contando mis vaivenes por esa gran ciudad:
- Domingo 13: ¡Qué manía tiene mi familia con madrugar! antes de las ocho y media ya estabamos en danza, desayunábamos un café (aguado, qué maloooooo, con lo que me gustó en Lisboa), y algo de bollería (nadie se atrevió con un desayuno de esos ingleses con judías pintas y todo), nos dimos un paseo por los alrededores de Hyde park, pues los domingos ponen un mercadillo de pintores. En tan buen lugar, ya compré algunos recuerdos de los que me he traído, me encantaron muchos de los cuadros, pero ni el presupuesto, ni la inconveniencia del viaje de vuelta, hacían que fuera el mejor lugar para comprar arte. Después de ésto, más arte (y con mayúsculas), el British (léase, quién quiera, ese gran recinto que alberga el explio artístico-cultural de las colonias y paises con menos poderío militar en la época del imperio) nos esperaba, una entrada espectacular, unos alrededores preciosos y grandes obras de la humanidad en su interior, la piedra Rossetta, la sección de escultura egipcia, los frisos del Partenon, Mesopotamia (no paré hasta que fuimos a ver el estandarte de Ur), la pena es que sólo estuve una mañana y rabiando (parte del grupo ya estaba un poco hasta la coronilla), fuimos a comer a un auténtico chino (nada que ver con los de aquí) y para rematar el día a Piccadilly, Soho, Barrio chino... de compras: recuerdos varios, ropa (no dejéis de visitar la tienda GAP en el mismo Picadilly).
Os pido si vais por allí pasear por el mismo centro de Londres sin rumbo fijo, pararse a tomar un tentempié cuando apetezca, charlar, cogerte del brazo de tu madre y explicarle qué significa una bandera arco iris que cuelga 'orgullosa' en un bar, fué un gran día, reconozco que lo recordaré como uno de los mejores (hasta el momento) de mi vida.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
P.D.: Sé que la última parte me ha quedado un poco ñoña, pero esos momentos familiares, lamenteblemente y por distancias físicas, se dan poco.
- Domingo 13: ¡Qué manía tiene mi familia con madrugar! antes de las ocho y media ya estabamos en danza, desayunábamos un café (aguado, qué maloooooo, con lo que me gustó en Lisboa), y algo de bollería (nadie se atrevió con un desayuno de esos ingleses con judías pintas y todo), nos dimos un paseo por los alrededores de Hyde park, pues los domingos ponen un mercadillo de pintores. En tan buen lugar, ya compré algunos recuerdos de los que me he traído, me encantaron muchos de los cuadros, pero ni el presupuesto, ni la inconveniencia del viaje de vuelta, hacían que fuera el mejor lugar para comprar arte. Después de ésto, más arte (y con mayúsculas), el British (léase, quién quiera, ese gran recinto que alberga el explio artístico-cultural de las colonias y paises con menos poderío militar en la época del imperio) nos esperaba, una entrada espectacular, unos alrededores preciosos y grandes obras de la humanidad en su interior, la piedra Rossetta, la sección de escultura egipcia, los frisos del Partenon, Mesopotamia (no paré hasta que fuimos a ver el estandarte de Ur), la pena es que sólo estuve una mañana y rabiando (parte del grupo ya estaba un poco hasta la coronilla), fuimos a comer a un auténtico chino (nada que ver con los de aquí) y para rematar el día a Piccadilly, Soho, Barrio chino... de compras: recuerdos varios, ropa (no dejéis de visitar la tienda GAP en el mismo Picadilly).
Os pido si vais por allí pasear por el mismo centro de Londres sin rumbo fijo, pararse a tomar un tentempié cuando apetezca, charlar, cogerte del brazo de tu madre y explicarle qué significa una bandera arco iris que cuelga 'orgullosa' en un bar, fué un gran día, reconozco que lo recordaré como uno de los mejores (hasta el momento) de mi vida.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
P.D.: Sé que la última parte me ha quedado un poco ñoña, pero esos momentos familiares, lamenteblemente y por distancias físicas, se dan poco.
Fragmentos de conversaciones.
Ayer por la tarde con Nieves:
- Sí, sí, pero yo me voy a casa con mi marido y tu vuelves a la tuya y no hay nadie.
- No te falta razón.
Hoy a medio día, poco antes de ver a Raquel, con el que solo me llama para lo que me llamaba (no creo que vuelva a hacerlo):
- Estoy de vacaciones, ¿quedamos?
- No.
- ¿Por?
- Para tí es cómodo y útil, pero no creo que a mí me siente bien ésto.
- Ya sabías lo que había.
- Sí, pero ya no lo quiero.
- Bueno, otro habrá, ha sido un placer conocerte, adiós.
- Hasta siempre.
Hoy con mi princesa, hace nada:
- ¿Y el CD que te pedí que me grabaras?
- En mi casa, es que...
(me ha cortado)
- Como para pedirte un favor a tí...
He agachado la cabeza y he seguido con el crucigrama del periódico.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
- Sí, sí, pero yo me voy a casa con mi marido y tu vuelves a la tuya y no hay nadie.
- No te falta razón.
Hoy a medio día, poco antes de ver a Raquel, con el que solo me llama para lo que me llamaba (no creo que vuelva a hacerlo):
- Estoy de vacaciones, ¿quedamos?
- No.
- ¿Por?
- Para tí es cómodo y útil, pero no creo que a mí me siente bien ésto.
- Ya sabías lo que había.
- Sí, pero ya no lo quiero.
- Bueno, otro habrá, ha sido un placer conocerte, adiós.
- Hasta siempre.
Hoy con mi princesa, hace nada:
- ¿Y el CD que te pedí que me grabaras?
- En mi casa, es que...
(me ha cortado)
- Como para pedirte un favor a tí...
He agachado la cabeza y he seguido con el crucigrama del periódico.
Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.