Desde una capital de provincia
Venturas y desventuras de un gay de provincia
Acerca de
Un poco de la vida, pensamientos y desvaríos de un gay en Cuenca (ciudad castellana que guía los destinos de algunas tierras manchegas, serranas y alcarreñas), como ya decía en mi anterior descripción, espero que os guste y me dejéis vuestros comentarios.
Sindicación
 
El viaje (III).
Hola a tod@s, me hubiera gustado actualizar antes del fin de semana, pero entre que el ordenador me está dando problemas (me temo que voy a tener que formatearlo), que he estado trabajando de tardes, todo el fin de semana completo y que para colmo trabajo esta noche, me ha sido imposible a ver si puedo descansar esta semana. Me quedé en el domingo de mi viaje a Lisboa, con el cual prosigo:

- Domingo 16: Conseguí levantarme pronto, a eso de las 11:30 (teniendo en cuenta que me iba a dormir a las 8:30 no está mal), me "apañé" y como nadie me siguió en la andadura, decidí irme solo a pasear por la ciudad,siguiendo la ruta del tranvía 28, subí a la catedral, a los ya conocidos miradores, a desayunar tranquilamente en una cafetería, a dar una vuelta por alfama y vuelta a bajar hasta el "Tejo" para pasarme un rato tranquilamente observando el río que en su desembocadura ya parece un mar. Un paseo que me vino bien, me apetecía disfrutar a solas de la ciudad, curiosear entre los puestos de monedas de la plaza de comercio, ver a los portugueses con traquilidad (que madre mía, que buenos están, hay de todo, pero prima lo bueno, jejeje).
A eso de las tres el y las compañero/as de andanzas que estaban en el hostal se despertaron y nos fuimos los cuatro a buscar al resto del grupo, llegamos a casa de mi amiga (que no lo habia dicho antes, pero comparte piso con dos chicas eslovenas simpatiquísimas y muy agradables), nos conseguimos poner en marcha a las cuatro. La visita grupal del día era a Belem, cogimos un tranvía y nos las apañamos para comer en un restaurante de la zona (a eso de las 6 de la tarde). Ya a esas horas el monasterio de los Jerónimos y la torre de Belem por dentro como que no, y nos tuvimos que conformar con verlos desde fuera, también vimos el monumento a los descubridores, que no me impresionó especialmente. El monasterio sí, es impresionante, la torre me defraudó un poco, me esperaba otra cosa, no se, mas grande quizás.
Y a la cafetería a tomarnos un café con los afamados pasteles (¡¡¡que buenos!!!), en el local dimos nombre, tuvimos una acalorada discusión sobre sentimientos y la bondad o no de dar a conocer diversos secretos a la gente que nos rodea, todavía no me explico como no nos echaron, por que llegó un momento en que parecía que ibamos a llegar a las manos (normal que luego tengamos fama de pasionales los españoles por el mundo).
Vuelta al centro, y ahora sí que sí, en un tranvía típico, como de película, de madera con los agarradores de cuero, muy de turistas y fotos para inmortalizar el momento. Para terminar el día, nos fuimos a un bar (en Alfama) del cual no diré el nombre, por que el propietario no se lleva especialmente bien con los vecinos, por cerrar a las horas que cierra y en el que, como curiosidad, destacar que para aplaudir a los valientes que se lanzan a tocar la guitarra y cantar en directo (pues tienes esa posibilidad) hay que frotarse las manos. Todo ello hasta una hora prudencial, pues el día siguiente (lunes) nos esperaba Sintra, pero eso es otro post.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
El viaje (II)
Continúo con mi viaje a Lisboa, ayer no pude, por que, aparte de estar liado con diversas historias, se conoce que hubo de tener algún problema el servidor, pues no me daba opción de abrir, ni desde mi ordenador, ni desde el de dos amigas, lo dicho, prosigo:

- Sabado 15: Tras el viaje, trasnochar y la emoción de haber llegado, hice el amago de levantarme, relativamente pronto, para ir al mercado de las pulgas, huelga decir, que ni por asomo, apagué el despertador y nos despertamos todos los que estabamos en el hostal, a las dos y pico de la tarde, compramos el pan (muy bueno el de por allí), nos tomamos un "meido de leite mouto oscuro" y para casa de mi amiga.
En casa de ésta durmieron tres amigas y ya nos juntamos todos para comer, el punto "friki" o peculiar de la comida fué que hicieron gachas, no se si los foráneos de mi comunidad autónoma sabéis lo que son, es harina de almortas, que se tuesta en aceite (en el cual previamente se ha frito el tocino), para luego añadirle agua y remover hasta que espesen (esto es a groso modo, si queréis la receta, buscarla). La digestión de las mismas, es algo pesada, por lo cual, no nos apetecía movernos mucho y como dos de las compañeras de andanzas no habían disfrutado de los miradores, pues allá que nos encaminamos otra vez, más café y, en el mirador de Santa Clara, un licor de "Beirao" para hacer más llevadero el camino, luego al mirador de "Graça", al Castelo y ya cansados, a eso de las 9 y pico, a cenar, fué buenísima, plato de pescado y música en directo, en un primer momento, iba a ser sólo un hombre tocando una guitarra, pero pronto se le unieron un trombón, un saxo, unas maracas, un acordeón... de chavales que estaban por la calle que, al oir música, salían y entraban del restaurante con sus instrumentos (de música), fué genial.
Después de cenar, la plaza de comercio y aledaños, recogimos a la última amiga que quedaba por llegar dejamos sus cosas en el hostal y nos encaminamos al barrio alto, recorrimos diversos garitos (a mí eso de que me echen el cubata con botellas de litro y medio de refresco, pues como que no), y ya cuando cerraban, un amigo de Mercedes (mi amiga Erasmus) nos dice que le acompañemos a no sé donde, total, pillamos unos taxis (otros kamikazes) y a una discoteca llamada "Domus" (una estructura prefabricada de arquitectura efímera situada en el puerto), concierto y música electrónica, yo ya bastante tocao y a las siete y pico el amanecer sobre el Tejo, impresionante, precioso, espectacular, una de las mejores formas de acabar una noche de fiesta, fotos para el recuerdo (eramos turistas) y a recogerse, que el día ya había dado mucho de sí.

Me he dado cuenta que voy a día por post, porcuraré no ser tan pesado.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
El viaje (I)
Espero que no me quede un post excesivamente largo, por que tengo mucho que contar y no quiero exterderme en demasía. Haré un resumen de cada uno de los días:

- Viernes 14: Bien temprano (a las 07:00) comencé mi andadura para llegar a la capital lusa, viaje en autobus de Cuenca a Madrid (que poco me gusta que hayan llevado Auto-Res a la estacion sur), metro y aeropuerto, curioso que saliera a las 13:05 y llegara a las 13:10 (si, ya sé que es la diferencia horaria, pero si están aquí al lado..., supongo que es para diferenciarse de España). Mi primer contacto fué muy bueno, el aeropuerto de Lisboa no es muy grande y es fácil moverse por el con cierta facilidad, algo de fila para pillar taxi y ¡que miedo!, ¿todos los taxistas de Lisboa conducen igual, o me han tocado los kamikaces? Muy majo el trabajador de la conducción (me refiero a simpatía, que ya nos conocemos). Contándome sitios para visitar, productos típicos... y en una arriesgada maniobra enseñándome el sitio donde él y unos amigos suyos cantan Fados todos los sábados y domingos de 16:00 a 20:00.
Por fin llegué al barrio Do Castelo, me esperaban mi amiga Erasmus y dos amigos que habían viajado en un avión anterior (7 personas volamos en 4 vuelos diferentes), cálido recibimiento, comida en la terraza de la casa de mi amiga con vistas sobres la ciudad (que envidia), vuelta por el barrio, por el de Alfama y cafés (que buenos los de allí) en los miradores sobre el Tejo. Esperamos a otras amigas (que llegaron a la tarde-noche) y nos encaminamos a la pensión, al lado de la Plaza de comercio, muy limpia, con lavabo y bidé (un sanitario al cual no le acabo de encontrar mucho uso) en cada habitación, ducha compartida, muebles de los años '40 y 15 € por persona/día.
Dejamos los bártulos y (aún acabando de llegar) de fiesta. A un local de conciertos llamado "Santiago Alquimista" (situado en Alfama), llegamos un poco tarde y sólo pudimos oir un par de canciones de un grupo que actuaba en directo. Después de ésto, bajada al centro y a subir al Barrio Alto, bailes, risas y cansancio, por que, a excepción de la amiga que estaba en Lisboa, todos estábamos reventados y a eso de las 5 nos fuimos a dormir (no se dió mal).

Visto que me voy a extender lo corto aquí, ya iré relatando el resto de los días.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
He vuelto.
Actualizo desde el ordenador de una amiga, mientras nos "componemos" para salir, ya os contaré pero vengo encantadoooooooooooooo, ahora me voy a ver una procesión (es lo que toca) y de fiesta, esto último no tocaría, dado que estoy 'reventao', pero..., no sé cuando podré actualizar, la semana santa es larga y entretenida es éstos lares, pasarlo bien.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Cerrado por vacaciones.
Pues sí me voy, escribo éstas líneas, mientras espero que se sequen algunas de las prendas que quiero meter en la maleta.

Me apetece muchísimo salir de Cuenca, creo que lo necesito con urgencia. Parto hacia Lisboa, me han hablado maravillas de la misma, he de comprobarlo por mí mismo, vuelo mañana y regreso el miércoles. Quiero ver el mar, ése océano de baña las costas lisboetas, quiero escuchar en un bar un fado en semipenumbra, quiero probar el famoso bacalao, quiero pasear por su empinado casco. Deseo descansar, levantarme tarde, sentarme en una playa, perderme del grupo de gente con el que voy y estar un rato solo, sin hablar con nadie, 'enmimismado' mirando al mar.

No hace mucho tiempo consideraba una pérdida de tiempo y ni me planteaba unas vacaciones de "sol y playa", siempre he sido una persona muy activa y me encantaba (me sigue gustando) ir de la ceca a la meca, visitando museos, las exposiciones que hay en ese momento y/o pueblos perdidos con algún monumento de interés.

Pero conforme uno va involucrándose en la rutina del trabajo, en salir y ver siempre a l@s mism@s, en cansarse un poco de todo, en definitiva, se va haciendo mayor y va adquiriendo responsabilidades, lo que me apetece, cuando tengo unos días de vacaciones y no estoy en casa, es tumbarme y si es en una playa mejor, es sentarme en un bar (a ser posible en terraza) y leer la prensa o ver a la gente que viene y va de sus quehaceres diarios, mientras yo estoy sin hacer nada productivo.

Tengo que reconocer que no estoy muy positivo últimamente, ¿será la puñetera primavera? espero que se me pase, a mí los cambios de tiempo no me vienen bien, nunca lo han hecho y si "se juntan el pan y las ganas de comer" pues así me hallo, pero todo pasa y esto pasará.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.: Gracias a tod@s por vuestras palabras de aliento en los comentarios.
 
Son aquellas pequeñas cosas...
Hola lectores/as, seguro que ya conocéis ésa canción (y si no es así, os invito a ello) es de Serrat.

Desde que no actualizo no he parado, trabajé todo el fin de semana y ahora disfruto de unos días libres (que falta me hacen). Y ayer, lunes, para celebrarlo, pues salí. Yo, ave nocturna, dediqué la noche a lo que mejor se me dá: beber, fumar y mal bailar en el lugar de siempre (o sea, el "Bus"). Mis compañer@s de juerga fueron una compañera de trabajo, la misma que el miércoles y a la que saludo desde aquí, y mi vecino. El segundo se fué pronto a dormir y continuamos mi amiga y yo, como siempre risas, bailoteo, comentando al personal... hasta que me acordé de mi ex. Me prometí a mi mismo que no volvería a hablar de él por aquí, pero hoy lo necesito.

Al pinchadiscos (me gusta más usar ésta palabra en castellano que Dj) le entró la vena andaluza y comenzó a poner rumbas, sevillanas, flamenco..., una de las que puso era la de "A mi manera" de "Siempre así", canción por la que tenía especial cariño mi ex-pareja. Me decía que era la canción que sonaba de fondo cuando me vió por primera vez y desde entonces se aficionó al grupo ya mencionado. Y claro, entre las copas que llevaba, que estaba "fumao" y el estado anímico de varias personas que me rodean, hicieron el resto. Pobre amiga mía, que brasa le dí "que si X tal, que cuando me llamaba cual, que sabía cómo estaba por..." en un momendo de la noche, le pregunté "¿No te estaré dando mucho el coñazo?" y ella "no, casi nunca hablas de él, hasta ésta noche".

Para rematar la faena, llevo en el coche el disco de Serrat de "2 pájaros de 1 tiro", en el cual está la canción del título. Yo pensé, como se canta en ésta "que los mató el tiempo y la ausencia", pero va a ser que no. Cuando lo dejamos, me deshice de todo lo que me pudiera recordar a él, fotos, discos, cosas varias, tonterías que se escribieron en la servilleta de algún bar y se guardaron como el mayor tesoro del mundo, hasta tiré a la basura el reloj que me regaló (desde entonces no uso). Me desprendí de todo lo físico, pero no puedo evitar que por la televisión salga una imagen de algún lugar visitado con él, o que suene una canción, o que tenga que pasar por alguno rincón "especial" de Cuenca. Cuando ésto sucede, pues obviamente me asaltan los recuerdos. Fueron más de 8 (sí, ocho) años de relación, y cuando me pidió mayor implicación, "tomé las de Villadiego" ¿fuí un cobarde? ¿quería seguir con la relación? No tengo la respuesta a éstas preguntas ni a otras muchas, y menos aún a por qué ayer me acordé de ésto.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Ya sabía yo lo que me iba a pasar...
En mi anterior post, ya dije que me daba miedo a mí mismo en la semana de turno de tardes y efectivamente, se cumplieron mis pronósticos.

El miércoles, quedé con unas grandes amigas, a la par que compañeras de trabajo y charlas, risas, preparativos para el viaje que tenemos en marcha, me voy con ellas a Lisboa, bueno, hay una de ellas que no viene, una pena por que es... risas contínuas y el hecho de ser del mismo pueblo, nos dá un toque cómplice que es especial. Como suele ser habitual los miércoles que salgo, comenzamos por la sala "Babilon" (nada que ver con la de Queer as Folk, aunque se llame igual) y terminamos en "Bus" hasta las mil y como siempre, creo que l@s lectotes/as habituales ya sabéis...

Ayer jueves, si no "quieres arroz Catalina, pues toma dos tazas" , aún a pesar de estar de resaca, la noche se fué animando, miedo me daba ya cuando mi vecino me dijo que estaba en el bar de mi "Princesa", estuve un rato charlando con ella, de las golferías y el desarrollo de la noche anterior y mi gran amigo, a la par que vecino, y yo nos fuimos para "Bus", seguro estoy que es el pub donde te encuentras a la gente más variopinta de Cuenca, por que tela, no comentaré el paisanaje que había por allí, de película de Almodovar por lo menos (yo tampoco me libro de la quema, que conste), luego a "Momo", vuelta al "Bus" y ya reventado mi vecino se fué a dormir, yo debería haber hecho lo mismo, pero soy como soy y me junté con una amiga de las del miércoles, acabamos en "La Panificadora" a las 8 de la mañana, bueno, acabé yo, pues la gente con la que me junté siguió.

Esto me recordó a algo que escribí hace tiempo, mis "malas compañías" que cuando la mayor parte de la gente está esperando el autobus para ir a trabajar o en su coche camino de... hay un grupo pequeño de personas, que compramos el pan recién hecho, la prensa y nos vamos a dormir. Ya no entraré en el debate que tengo en mi interior de pensar si es bueno o malo, símplemente lo hago, ¿se me pasará? supongo que con la edad, mientras tanto "Carpe Diem".

No todo han sido "días de vino y rosas" que también he trabajado y este fin de semana me toca currarlo entero, así que, me despido hasta el lunes, a ser felices en la medida de lo posible y a pasar un buen fin de semana.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.: Votad con toda la pasión y el corazón, para dar una lección a esos indeseables, intolerantes y todo tipo de adjetivos calificativos negativos que nos quieren imponer sus ideas a base de balazos, por tí, por mí y por la democracia.
 
El fin de semana pasado y lo que espero de ésta.
Ya terminó febrero y su última semana que tan cuesta arriba se me ha hecho. Comenzamos mes y comenzamos semana, espero que sea mejor que la pasada.

Os relato mi vida desde que no actualizo: El viernes doblé turno, con lo cual poco hay que contar. El sábado me pillé un "pedo de colores", fuimos al bar de mi "princesa", al "Bus", a la "Sala Caché"..., la borrachera me la enganché con Raquel y su hermana, dormí en casa de la primera, y si me lee antes de verla, por favor Raquel, no seas muy dura conmigo en la charla que tenemos pendiente, ya sabes cómo iba..., por que tela la noche..., copas, tabaco con otras sustancias y a mí dándome igual ocho que ochenta, menos mal que me protegísteis que si no a saber cómo, dónde, cuándo y con quién hubiera terminado, prefiero no pensarlo.

El domingo me levanté como os podéis imaginar: con una resaca de las que hacen plantearme el dejar de salir, con unos "ardores" de estómago insufribles, con un dolor de cabeza horrible y avergonzado de lo que hice y del aspecto que tengo que dar cuando voy así (afortunadamente, y no como otras veces, no de lo que también digo en esas circunstancias). Luego me fuí para casa (llegué a ella a las cuatro de la tarde) y no tengo otra cosa mejor que ponerme a limpiar (supongo que era para expiar mi conciencia), y a hablar con mi vecino (lo suyo con su pareja no se ha solucionado, más bien al contrario). Como estamos los dos en horas bajas y a él le apetecía despejarse, salimos a tomar un café, luego fuimos a cenar algo por ahí y a tomar algo en el "Bus". Allá que nos fuimos, aguanté estoicamente hasta casi las dos, había gente interesante, pero hay que estar con quién lo necesita y mi vecino es uno de ellos en este momento.

Esta semana me tocan tardes, miedo me doy, ya he quedado para llamar a una amiga para salir "a tomar algo" el miércoles, menos mal que el jueves no pienso salir (tengo dentista el viernes) y el fin de semana me toca trabajar, después tengo vacaciones hasta el sabado santo, con viaje a Lisboa por medio, al final me voy, ya veré de dónde saco los dineros, pero necesito despejarme de Cuenca. Ya os iré contando.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.