Desde una capital de provincia
Venturas y desventuras de un gay de provincia
Acerca de
Un poco de la vida, pensamientos y desvaríos de un gay en Cuenca (ciudad castellana que guía los destinos de algunas tierras manchegas, serranas y alcarreñas), como ya decía en mi anterior descripción, espero que os guste y me dejéis vuestros comentarios.
Sindicación
 
Londres (III)
Tengo un post preparado en el portátil, en el que os cuento lo que he hecho durante éstos días en los cuales no he actualizado, pero como me lo he dejado en casa de una amiga, os acabo de contar las peripecias por Londres, y ése lo pondré más adelante, pero vamos, básicamente, lo que he hecho estos días es lo de siempre (salir, beber, el rollo de siempre...).

- Lunes 13: Como siempre, antes de las 8 y media ya "en rueda", desayuno de tostadas con mermelada de naranja amarga y a pillar el metro (que caro) y a ver el... Big Ben, me lo esperaba más grande, no voy a negarlo, pero vamos, tampoco está mal, intentamos pasar al edificio del parlamento, pero sólo abre para el público en veramp, a si que... a la Abadía de Westminster, primero a ver la réplica de "Los burgueses de Calais" (que hay en un pequeño parque al lado) y luego a la abadía, me encantó y me resultaron curiosas:
* Que Isabel I (la famosa reina pelirroja, defensora de la reforma anglicana y enemiga aférrima de Felipe II) "descanse eternamente" con María Tudor (esposa de éste hasta su muerte y católica).
* La sala capitular, de forma octogonal y en la que si vais, os recomiendo que os fijéis en el suelo, las vidrieras y los pocos frescos góticos que se conservan.
* La esquina de los poetas, genios de varias disciplinas artísticas allí enterrados, entre ellos Lord Byron (en fin...).
Después de la abadía a ver el palacio de Buckingham, y luego a Trafalgar Square, a ver a Nelson y la National Galery ("El matrimonio Arnolfini", "La venus del espejo", "Lluvia, vapor y velocidad. El gran ferrocarril del Oeste", "Los bañistas", "Los girasoles"...). Para comer, tocó japonés, no se, a mí el sushi, como que no me acaba de convencer.
La tarde volvió a ser relajada, de compras, de paseo y terminamos cada uno por un lado: mi hermano y mi cuñada en la piscina cubierta del hotel, mi padre sentado en un banco de Hyde park, y mi madre y yo buscando en el mismo parque el monumento a Peter Pan (al final lo encontramos).

- Martes 14: Otra vez naranja amarga y metro hasta la Torre de Londres, a ver las joyas de la corona (nunca había visto tanto diamante junto, bueno, ni diamantes, hasta entonces), potros de tortura y celdas para los católicos, Beefeaters (no me refiero a la ginebra)..., es curiosa de visitar, luego volvimos al hotel y para el aeropuerto, yo que soy fumador lo pasé fatal, una vez que pasas los controles no hay ningún sitio donde proveerte de la ración de nicotina y me tiré más de doce horas sin fumar. A las 21:00 hora española aterrizamos en Barajas, poniendo así fin a mi viaje a Londres, una ciudad que merece (y mucho) la pena conocer.

Ya terminaba el post sin hablar de los hombres de allí, ¿qué deciros? hay de todo (como en botica), pero a mí es que siempre me han llamado mucho la atención los pelirrojos y ví a unos cuantos... que ¡¡madre mía!! aunque había hindúes, chinos, morenos, castaños, rubios, negros... también estaban estupendos. (muy gay esta parte, ya lo sé lectoras, pero es lo que soy)

Me han quedado muchas cosas (entre ellas la fiesta londinense), así que tendré que volver a ver qué tal.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Londes (II)
Tras dos post raros, no voy a negar la evidencia, sigo contando mis vaivenes por esa gran ciudad:

- Domingo 13: ¡Qué manía tiene mi familia con madrugar! antes de las ocho y media ya estabamos en danza, desayunábamos un café (aguado, qué maloooooo, con lo que me gustó en Lisboa), y algo de bollería (nadie se atrevió con un desayuno de esos ingleses con judías pintas y todo), nos dimos un paseo por los alrededores de Hyde park, pues los domingos ponen un mercadillo de pintores. En tan buen lugar, ya compré algunos recuerdos de los que me he traído, me encantaron muchos de los cuadros, pero ni el presupuesto, ni la inconveniencia del viaje de vuelta, hacían que fuera el mejor lugar para comprar arte. Después de ésto, más arte (y con mayúsculas), el British (léase, quién quiera, ese gran recinto que alberga el explio artístico-cultural de las colonias y paises con menos poderío militar en la época del imperio) nos esperaba, una entrada espectacular, unos alrededores preciosos y grandes obras de la humanidad en su interior, la piedra Rossetta, la sección de escultura egipcia, los frisos del Partenon, Mesopotamia (no paré hasta que fuimos a ver el estandarte de Ur), la pena es que sólo estuve una mañana y rabiando (parte del grupo ya estaba un poco hasta la coronilla), fuimos a comer a un auténtico chino (nada que ver con los de aquí) y para rematar el día a Piccadilly, Soho, Barrio chino... de compras: recuerdos varios, ropa (no dejéis de visitar la tienda GAP en el mismo Picadilly).
Os pido si vais por allí pasear por el mismo centro de Londres sin rumbo fijo, pararse a tomar un tentempié cuando apetezca, charlar, cogerte del brazo de tu madre y explicarle qué significa una bandera arco iris que cuelga 'orgullosa' en un bar, fué un gran día, reconozco que lo recordaré como uno de los mejores (hasta el momento) de mi vida.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
P.D.: Sé que la última parte me ha quedado un poco ñoña, pero esos momentos familiares, lamenteblemente y por distancias físicas, se dan poco.
 
Fragmentos de conversaciones.
Ayer por la tarde con Nieves:
- Sí, sí, pero yo me voy a casa con mi marido y tu vuelves a la tuya y no hay nadie.
- No te falta razón.

Hoy a medio día, poco antes de ver a Raquel, con el que solo me llama para lo que me llamaba (no creo que vuelva a hacerlo):
- Estoy de vacaciones, ¿quedamos?
- No.
- ¿Por?
- Para tí es cómodo y útil, pero no creo que a mí me siente bien ésto.
- Ya sabías lo que había.
- Sí, pero ya no lo quiero.
- Bueno, otro habrá, ha sido un placer conocerte, adiós.
- Hasta siempre.

Hoy con mi princesa, hace nada:
- ¿Y el CD que te pedí que me grabaras?
- En mi casa, es que...
(me ha cortado)
- Como para pedirte un favor a tí...
He agachado la cabeza y he seguido con el crucigrama del periódico.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
A petición de Dulce-galbana
Como se nota que ando hoy sobrado de tiempo..., vuelvo al blog y me encuentro con dos comentarios, uno de Inquieto y otro de Dulce.

El segundo me ha pedido dos cosas: que incida más en los aspectos relacionales con mi familia y que le diga mi receta para ser más indulgente con uno mismo. Respecto a la primera cuestión, hay varios puntos que me hacen pensar que me pierdo conversaciones familiares:
1.- El comentario al que hago referencia en el post anterior de mi padre sobre Zerolo de ministro, hace tiempo (y no mucho) ni se le hubiera (o ni se me hubiera) pasado por la mente hacer (oir) un comentario así.
2.- Mi madre no hace más que preguntarme y hablarme sobre la felicidad, mi vida, si tengo pareja (ya no habla de 'novias'), en ambos casos he visto un cambio más que sutil en el lenguaje.
3.- Mi hermano diciéndome "¿vamos al Soho? es muy vanguardista y tienen unas tiendas las cuales seguro que te gustan, al igual que el ambiente del barrio".
No sé, o yo me estoy volviendo paranoico (todo es posible) o han hablado entre sí de su hijo/hermano con 29 años, sin novia conocida, soltero, viviendo solo..., y yo a todo esto ¿qué he hecho? y ¿qué sigo haciendo? salir por peteneras (Londres tampoco me parecía ni el lugar ni el momento adecuado para soltar la noticia), en fin una cuenta pendiente.

Sobre la segunda cuestión, he conseguido ser más benévolo con mi persona gracias a:
1.- Asumir y dar a conocer mi homosexualidad a tod@s mis amig@s de Cuenca, a pesar de mi larga relación, de mis relaciones extra-noviales, de tenerlo claro... siempre callaba cuando se hacían comentarios despectivos hacia nuestro colectivo, lo ocultaba, me enrollaba con alguna chica de vez en cuando (incluso de una me llegó a gustar mucho), pero la cabra siempre tira para el monte. Obviamente me avergüenzo de todo ésto que hice (o no hice), pero tampoco lo niego y eso ya pasó, lo asumo como un error, pero no me martirizo, ni me fustigo pensando en ello.
2.- Se qué es un topicazo, pero hay que conocerse a uno mismo, y si soy fiestero, noctámbulo, sólo he estado de baja por enfermedad (gripe) tres días en toda mi vida laboral, me gusta la música "rara", tengo gafas, le doy muchísimas vueltas a las cosas, llamo a horas intempestivas a mis amig@s, fumo, etc... pues bueno está, podría ser peor.
3.- Una vez me preguntaron "¿Qué es lo que quieres en tu futuro profesional?" mi respuesta fué "hacer bien mi trabajo", y no aspiro a más, ya he comentado que tengo un trabajo peculiar, en el cual (al menos de momento) estoy muy agusto, gano lo suficiente para vivir bien, no es complicado y me gusta. ¿estáis igual que yo? si es así me alegro, si no, hacer lo posible por cambiarlo, pasamos un tercio (o más) de nuestro tiempo en el curro.
4.- Tener unas redes sociales que te/les escuchen/es: Hago referencia al blog de Pirado, hoy tenía un post muy interesante "¿Estamos locos o qué?", donde enlaza con un artículo publicado en "El País" (os recomiendo su lectura) sobre crisis de ansiedad y transtornos ansioso depresivos, hace tiempo me dió una crisis leve, mi médico de cabecera me recetó un ansiolítico (orfidal) y me derivó a salud mental, ni compré la medicación, ni acudí a la cita, hice uso de mis redes sociales, doy gracias por tener la familia y l@s amig@s que tengo, siempre estamos (me incluyo) "a las duras y a las maduras".
5.- Hacerme un blog: Es una vía más donde darse a conocer, exponer preguntas, que te dén soluciones, donde la gente puede plantearte preguntas, dar tus soluciones (como éste post) e incluso, hacerte esas preguntas a tí mismo y en caso de necesitar una respuesta ya tenerla por que a alguien a quién lees ya le ha pasado.

Seguro que me dejo alguna, y espero que a Dulce (al igual que al resto) le (os) venga bien esto que he "parido" una aburrida tarde de lunes.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Londres (I)
Lo prometido es deuda, y ya que (por fin) tengo tiempo para explayarme os hago la primera entrega de lo que me pasó, pensé y sentí por tierras anglosajonas,

- Sábado 12: Bien temprano (a las 5 de la mañana) llegamos al aeropuerto, teníamos que facturar las maletas, pasar los controles... y el vuelo salía a las 7, pues nos plantamos toda la familia allí a esas horas. Como es habitual en Barajas, salimos con retraso y como viajabamos con una compañía decente (British Airways), nos ofrecieron un 'lunch' (léase bocata prefabricado de queso y café aguado con leche), y el periódico del día, nosotros (mi familia) que siempre nos hemos declarado gente de izquierdas escogimos 'El País' y primera, no sé cómo denominarlo ¿'pulla'?, en este caso de mi padre, me dice "¿no piensas que en el consejo de ministros falta Zerolo?", yo flipando y diciendo "Zapatero sabrá... él ha escogido a l@s ministr@s". A las 8:45 (hora local) llegada a Headrow (¿se escribe así?) y más controles, tren a Paddinton y al hotel, dejamos las maletas y a ejercer de turistas, como está mandado, fuimos a Notting Hill con el mercado de Portobello (tienes razón inquieto), nos hicimos una foto en la casa de George Orwell que anda por allí y nos dieron unos trípticos para turistas sobre medidas preventivas contra los carteristas (amig@s de lo ajeno hay en todos los lados). Baratijas, antigüedades, flores, ropa, todo eso y más en un mercadillo lleno de gente y con un sol radiante.
Ahora sé lo que es un tiempo variable, pues mientras nos encaminábamos al palacio de Kensington de repente se oscurece el cielo y nos cae agua (versión lluvia y granizo) hasta empaparnos, bueno, esto sólo a mí, que iba tan 'sobrao' que no me llevé paraguas, encontramos un típico 'pub' inglés y allí degustamos la gastronomía local (léase 'fish and chips' que es un pescado rebozado de dudosa clasificación con patatas fritas y unas hamburguesas) acompañado todo ello con unas 'pintas' de cerveza.
Después de comer visitamos la que fué residencia oficial de Lady Diana, el ya mencionado palacio de Kensington, donde hay una exposición bastante interesante sobre la vida en la corte durante los siglos XVII-XVIII, un poco caro (16 'pounds' ná menos), pero como es una vez en la vida...
Una vez visto el palacio (y para complacer nuestro afán consumista), decidimos ir a "Harrods", pero en el trayecto más lluvia, y nos resguardamos en el Museo de historia natural, todo un acierto, impresionante edificio e impresionante exposición (les vendría bien a los americanos visitar la sección sobre la teoría de la evolución) y una vez escampó a los grandes almacenes ya mencionados, todo caro, pero como tenía mi madre el 'antojo' le compramos una bolsa con los típicos 'teddys'. Vuelta al hotel por Hyde park, a cenar algo y a dormir, pues he andado en Londres más que en toda mi vida junta.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Ya os contaré el lunes.
Hola lectores/as, sólo actualizar para que sepáis que no me he olvidado del blog, pero entre trabajo, salidas, visitas y otros eventos sociales no he parado, y ahora me voy de fiesta otra vez, en fin... soy insolucionable, unos apuntes:

- Londres genial, ya os contaré.

- Pirado, has perdido la apuesta, lo siento.

- Gesualdo, el lunes sin falta te mando un correo con la información solicitada.

No me da tiempo ni a leer vuestros blogs, ya los leeré el lunes detenidamente, que paséis un buen y provechoso fin de semana (a mí me toca trabajar).

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
I go to London.
No sé si está bien construida la frase (el que sabe inglés de la familia a nivel alto es mi hermano, que para eso estuvo por allí un tiempo), pero me voy, mejor dicho, nos vamos. Marchamos toda la familia (los progenitores, los dos hermanos que somos y mi cuñada) a la capital de la Gran Bretaña.

Es un viaje familiar y, dado que, en mi familia no saben que soy gay no creo que pueda ir al Soho, mala suerte. Salimos el sábado de madrugada y regresamos el martes. Cuatro intensos días, en los cuales creo que lo pasaré bien, otra cosa no, pero anécdotas seguro que traigo un montón, ya me imagino a mi madre en Picadilly, a mi padre retratándose junto al 'Big Ben', o al que escribe frente a uno de esos 'hermosos' guardianes de su graciosa majestad y no puedo hacer otra cosa que esbozar una sonrisa.

Yo, que soy muy culto (o eso dicen), quiero tirarme una mañana entera en el British Museum, viendo las colecciones mesopotámicas, griegas y egipcias de sus cuantiosos (por expoliaciones) fondos, cosa que choca frontalmente con los deseos del resto del grupo y, como somos un 'pack' pues "ajo y agua".

Pero lo que realmente me apetece es pasar tiempo con mi familia, hace mucho tiempo que no estamos todos juntos conversando, compartiendo nuestro tiempo, haciendo vida familar. Y aunque, una parte muy importante de mi vida no la conocen (precisamente una de las más), disfruto de cada segundo que paso a su lado.

Hoy han estado comiento unas amigas y mi vecino en casa y ha surgido el tema "salir del armario", inevitable con gente que saben que eres gay y que vas a hacer un viaje de éstas características, opiniones variadas:
- ' A tus padres a lo mejor no, pero a tu hermano y a tu cuñada,... yo los conozco y son muy abiertos '.
- Otra ' yo no conozco a tu hermano, pero viendo el juego de café que te ha regalado... ' (ya hablé de él, es un juego de tazas de la tienda "a loja do gato preto" con estampados con flores, tonos pastel, mariposas...).
- Más ' eso es algo muy personal, y él (osea yo) tiene que tomar la decisión'.

Total, que si no andaba yo dándo vueltas a varios 'asuntillos' (que si bien es cierto que éste estaba ahí latente) otro más para poner en rueda. He tenido varias oportunidades de decírselo a mi hermano y a mi cuñada, pero siempre me eché para atrás ¿y si ahora me pasara? ¿volvería a hacerlo? ¿negaría la mayor? ¿me preguntará mi familia si vamos al Soho?

No creo que pueda actualizar hasta que venga de allí, entre trabajo, hacer la maleta, dejarme recojida la casa, lunch whit Nieves & family, coffie whit my Princess & other imprevistos (tengo que ir practicando), ando con la agenda completa, ya os contaré my travel by London.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.*: Ya hablé de ésto es un post muy anterior y dije que no quería opiniones, pero ahora las pido.
P.D.**:No os vayáis a pensar que estoy siempre de la "ceca a la meca", ha dado la casualidad que en menos de un mes, voy a borrar de un plumazo dos de " mis lugares por visitar", que llevaba sin moverme de aquí muchísimo tiempo.
 
¿Cómo seré dentro de 10 años?
Esta pregunta me está martirizando desde hace tiempo.

Ya sabéis que me encanta salir, días de diario, fines de semana, en definitiva, en cuanto tengo ocasión y me invade un negativo pensamiento de vez en cuando. ¿Me convertiré en uno de los extraños personajes que pueblan las noches de Cuenca? ¿Llegaré a tal punto de autodestrucción? (seguramente ell@s no opinen lo mismo de si mism@s) ¿Cómo gente que en algún momento de su vida tuvieron un trabajo, una vida 'ordenada', otras inquietudes... han acabado así? ¿Lo seré ya? Me rayo, y me tengo que ir a dormir con semejantes ideas en la cabeza.

No hace mucho se lo comentaba a mi compañera, a la par que gran amiga, confidente y acompañante de muuuuchas noches golfas, Lourdes y me decía: "Anda, anda, ¿cómo vas a acabar así? tu tienes más cabeza" y yo: "Sí, de momento, pero ¿y dentro de 10-15 años? cuando tenga más o menos su edad", "bahh" me respondió ella, nos reímos y seguimos bailando. Lo hablé con mi vecino y éste (que también me acompaña alguna que otra noche) "No hombre, antes de verte así, tus amig@s haríamos algo para sacarte, estamos aqui para ayudarte". Mi princesa y mi Nieves coeinciden en cuanto hablo de las veces que salgo "Mala marcha me llevas".

No es la primera vez que hablo de ésto por aquí, pero sí la primera que lo hago después de una semana como la que he llevado:

- El martes: Cerramos el "Bus".
- El miércoles: Cerramos el "Bus".
- El Jueves: "Desayumanos" churros con café con leche a las 8 de la mañana.
- El viernes: Cerramos el "Bus".
- El sábado*: Celebramos el cumpleaños de Ana, estuvimos en "Babylon" y "Bus" y me fuí a dormir a las 7 de la mañana del domingo.
- Ayer (domingo): Me levanté a las 10, pasé la aspiradora a casa, vinieron mis padres y pasé con ellos casi todo el día, me eché un café con Raquel, fuí a dormir la 'siesta' y por la noche otra vez a salir hasta las 3.
* El sábado ví al muchacho sobre el que os pedí opinión, huelga decir que no le dije nada.

Ya no salgo hasta puffff, estoy de noches esta semana. No lo había dicho por aquí, pero me voy a Londres con la familia el viernes y regreso el martes, más de una semana "en blanco" de salidas, una pena, con lo que a mí me gusta salir.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.: Muchas gracias Tanais por tu premio, como sigas así no me van a caber en mi estante virtual.
 
¡Felicidades! 'Mi' bella dama renacentista.
Hoy cumple los años una gran amiga, su nombre es Ana.

Hay quien dice (cosa que le fastidia bastante) que es seria y un tanto reservada. Nada más lejos, sólo hay que conocerla, y ser digno de ganarse su confianza.

Es muy buena amiga desde hace poco, bien es cierto que nos conocemos desde hace bastante tiempo, pero nuestro 'descubrimiento' mutuo fué en Lisboa. Esta bella ciudad fué el marco en el cual hablar, compartir ideas y darnos a conocer ambos.

Este fin de semana hemos estado hablando, ha estado leyendo mi blog, me ha dicho que soy muy tremendista, que tiendo a la exageración, que soy bastante irónico y que lo que hubo después del concierto reaggee de Lisboa no era una sesión de música electrónica, era otro estilo musical del cual no recuerdo el nombre (rectifico).

Aquí le dejo mi peculiar regalo, espero que le guste. Iba a poner una imagen ('La dama y el armiño' de Leonardo), pero ella es mucho más guapa (por dentro y por fuera).

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
¿Qué hago?
Hoy va a ser un post corto, en el cual os pido opinión, es más alto que yo, también lleva gafas, se que es de "los míos", me mira, aunque me hago el 'longuis', ¿le digo algo? los comentarios están abiertos.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Desde la vuelta hasta ahora mismo (un largo post).
Vamos a ver, me quedé en el miércoles santo ¿no? Pues ese día salí, me pillé un pedo importante, me quedé sin batería en el móvil y dormí en casa de una amiga. Esto carecería de la mayor importancia, si no fuera por que había quedado en que vinieran a pasar un par de días una pareja amiga de Toledo, vendrían sobre las doce de la mañana del jueves y estarían hasta el sábado por la mañana. Me desperté a las ¿3? de la tarde y me encamino yo con mi resaca y dolor de cabeza al bar de mi Princesa. Consigo encencer el teléfono lo justo para anotar el número de mi amigo y llamarles desde el teléfono de Raquel. Al otro lado del teléfono un cabreo considerable (no le quito la razón) habían venido a Cuenca y se habían vuelto para la cuidad imperial..., me dijo que ya hablaríamos (yo no le he llamado, ni visto por el messenger), le pedí disculpas, mil perdones, le dije lo que me había pasado, ya hablaré con ellos, ¿debo llamarles? los comentarios están abiertos, incluida la opción de 'ponerme a parir'.

Me fuí para casa, estuve limpiando, poniendo lavadoras... y me encaminaba hacia la noche de 'Las Turbas' (procesión que empieza en la madrugada del jueves al viernes santo), seguramente hayáis oido hablar de ellas, es una noche de fiesta, alcohol (principalmente resolí) y de estarse en la calle hasta bien entrada la mañana. Pero, ¡oh sorpresa! me llama por teléfono el que sólo me quiere para lo que me quiere (pensar mal, pues es para eso) y yo que me había propuesto que la vez que me llamara le diría que no, pues le digo lo contrario y vamos a mi casa. Él se fué a su procesión vestido de 'turbo' y yo me quedé en casa hasta la mañana del viernes, haciéndome el dormido y dando vueltas a todo lo acaecido ése día.

Piruriruriruri (el teléfono), unas amigas del pueblo primero, y mis padres después, que habían venido a ver la procesión del viernes por la mañana, quedo con mis amigas y veo a mis padres. Me pasé todo el día con ellas, vemos la procesión, comemos juntos, tomamos café, me pusieron al corriente de la gente del pueblo, vieron mi casa (que ya estaba bien, llevo casi un año en mi apartamento y aún no lo habían visto) y por la tarde-noche se fueron para mis/sus tierras, no lejanas en la distancia, que sí en pensamientos (idea para un post, me lo apunto). Luego de cañas nocturnas con unos amigos y temprano a dormir, pues trabajaba el fin de semana.

Del fin de semana poco hay que contar, pues trabajando poca cosa hay que decir.

El lunes comenzaba mi semana de tardes (sí, salía el lunes por la mañana y me reincorporaba a las 17 horas), yo ya cansado de currar, pues quedo con una amiga para salir el lunes, fuimos al "Bus" y me rallé (no explico hoy por qué, es un post que ya tengo hecho y publicaré en breves). Volví a salir el miércoles, primero a casa de una amiga (gracias Ana por leerme) para luego ir al "Bus" y ligué, pero como soy medio tonto (y no me llenaba del todo el ojo el muchacho, todo hay que decirlo) me quedé de charla. Luego desaparecí voluntariamente de escena el resto de semana. Tengo que dejar de salir tanto, que ya me vale. Vuelta a trabajar el fin de semana y de la semana pasada nada más.

¿Cómo llevo ésta semana? ¿fatal? ¿bien? no sé, estoy de semana libre, pero el lunes por la noche, me tocó cubrir a una compañera enferma, he pasado mucho tiempo con Nieves y su familia, y quitando esa noche (por obligación que no por opción), las otras dos que llevamos de semana he salido. Ha venido mi vecino de sus vacaciones y unas veces por él, otras por mi amiga u otras por mí, nos liamos hasta las tantas, y luego no tengo otra cosa que hacer que ponerme a comentaros a unas horas intempestivas (que conste que iba sereno).

Hoy salgo, viene un pinchadiscos bastante aceptable a 'Sala Babylon' y ya he quedado para ir a verlo. El viernes salgo, he quedado con un amigo, el sábado tengo cumpleaños y el domingo vienen mis padres. Menos mal que estoy de semana "libre".

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
El viaje (IV y V)
Me he propuesto terminar hoy de contaros mi viaje, que ya está bien... y centrarme en cosas que me están pasando por aquí que estoy dejando de narraros por seguir (aún) con Lisboa y su encanto, relato los dos días que me quedan del viaje:

- Lunes 17: Un día en el cual nos levantamos a una hora "normal" (nunca me ha gustado ese adjetivo). Los del hostal nos sentamos en una terracita tranquilamente a desayunar, mientras esperábamos que vinieran el resto del grupo. Una vez ya todos juntos, a la estación de tren y para Sintra. Dicha localidad está enclavada cerca de Lisboa, en plena sierra (un vergel, nada comparado con las sierras centro-peninsulares a las que estoy acostumbrado). Vimos los dos palacios, primero, mientras nos llovia, el de las famosas chimeneas (muy bonito), para después de comer ir al Palacio 'da Pena' (un complejo de jardines paisajísticos y palacio romántico del siglo XIX) impresionante y encantador, de película, además, tuvimos la suerte de verlo con niebla con lo cual su encanto era mayor.
De regreso a Lisboa, a acicalarse y vuelta a salir. Mi amiga, nos tenía preparada una salida fadista, cenamos y nos hicimos un hueco en una mesa de 'La tasca do Chico' un local típico, donde se cantan Fados, entre licor de Beirao, cigarrillos 'Portugues' y, tal y como me imaginé, envueltos en una semi-penumbra oimos tristes historias cantadas por voces privilegiadas, acompañadas por guitarras portuguesas, hasta bien entrada la noche, una velada inolvidable.

- Martes 18: Último día, último paseo, charla en el 'Café Brasil' (foto con Pessoa includa), compra de recuerdos y a casa de Mercedes (amiga y anfitriona de la visita) a comer. Pasamos toda la tarde en su casa, cantando desde jotas hasta flamenco (quien sabe, que no yo) y escuchando (de boca de su autora) reflexivos poemas y relatos que pronto espero que vean la luz (muchísimas gracias Mercedes, por regalarnos el placer de oirlos con tu voz). Rematamos el día en un local de jazz tomando una copa tranquilamente y pronto para el hostal, pues llovía, estabamos agotados y nos esperaba el camino de vuelta a nuestras diversas realidades personales.

- Miércoles 19: Tras cuatro horas en el aeropuerto (dos de ellas por el retraso) vuelo para Madrid, luego su atestado metro, el estres de Atocha y llegada a Cuenca. Ducha en casa de una amiga y el resto del miércoles ya lo conocéis, pues tuve un momento para comunicaros que había vuelto.

Tengo pendiente de escribir por aquí varias cosas, aún me quedan tres listas (no me he olvidado de ellas), la semana santa, la semana pasada, lo que llevaremos de ésta hasta que vuelva a escribir, e ideas y pensamientos que me están surgiendo últimamente, ya lo iré viendo.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.