Desde una capital de provincia
Venturas y desventuras de un gay de provincia
Acerca de
Un poco de la vida, pensamientos y desvaríos de un gay en Cuenca (ciudad castellana que guía los destinos de algunas tierras manchegas, serranas y alcarreñas), como ya decía en mi anterior descripción, espero que os guste y me dejéis vuestros comentarios.
Sindicación
 
Las heridas que no se ven, son las que más duelen.
Estoy de vacaciones, seguramente marche a algún lugar de playa a relajarme y a tirarme en la ardiente arena bajo el Sol. Lo necesito, por que la semana pasada (última antes de mis vacaciones), fui objeto de una agresión física por parte de una de las personas que están en mi trabajo.

La gente que me leéis y conocéis a lo que me dedico, sabéis que mi trabajo me gusta. Tampoco considero que vaya a ser el trabajo de mi vida, pero de momento estoy a gusto, o al menos lo estaba. Desde el viernes que me ocurrió esto, me he planteado varias cosas, una de ellas es que no se puede estar a merced de que te venga un ingreso agresivo y la tome contigo, así no se puede estar en un trabajo, que no es ni más ni menos, que una forma de ganarse la vida, de manera más o menos honrada.

Me superó (y me supera) la sensación de impotencia y soledad que sentí en ese momento. No me han roto un brazo, no me han hecho sangrar, de hecho, no pasó de una simple inflamación en el brazo derecho, pero la “procesión va por dentro”. He procurado que no se me note en demasía, más aún, cuando ha estado mi familia todo el fin de semana aquí y les he tenido que contar lo ocurrido, intentando quitar hierro al asunto. Vuelvo a trabajar el día once, como siga el “nuevo”, yo no vuelvo.

Estaré desconectado unos días, que paséis buenos momentos de vacaciones, trabajando, tomando un refrigerio en compañía de los vuestros o simplemente haciendo lo que más os apetezca, yo intentaré hacer lo mismo.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Pues al final quedamos en Cuenca (historia de una quedada). Parte II.
Me quedé en que nos fuimos a dormir a una hora intempestiva el sábado por la mañana (después de haber pasado toda la noche del viernes de fiesta).

Sobre las 12 me enviaron un mensaje los foráneos para decirme que ya estaban preparados para volver a la carga, yo no pude dar señales de vida hasta un par de horas más tarde. Me los encontré de cañas y preparados para irnos a comer. Los llevé a un lugar bastante típico, a la par que económico, y tomamos café en el bar de “mi princesa”, a que Inquieto probara sus almendras fritas y a degustar el licor típico conquense, el Resolí (no les gustó mucho, me consta).

Después decidieron irse a dormir la siesta, momento que aproveché yo para ir un momento a casa, ducharme, adecentarme y llamar a los tres magníficos (Acelerado tenía unos compromisos ineludibles). Me pidieron que subiera al hotel; yo no me había enterado (si es que no leo los post en condiciones) pero se habían comprometido a hacer cada uno un regalo personalizado al resto. El único que cumplió con lo pactado fue Inquieto (gracias por tu regalo, ya sabes que me encantó, aún sigo clasificando…), Pir_ado nos regaló a cada uno un bonito florero (todavía le estoy buscando ubicación, pero llegará) y, tanto Gesualdo, como yo, no regalamos nada, pero no hicimos ascos a los presentes que nos hicieron.

Luego, tranquilamente, hicimos una pequeña ruta turística por los sitios más típicos de la ciudad (la plaza mayor, las casas colgadas, el puente San Pablo…) y nos tomamos un refrigerio en el mirador de San Miguel. Bajamos a que los chicos se prepararan para salir y vuelta a la carga. En un principio iba a ser algo tranquilo, pues al día siguiente tenían que conducir, la noche anterior ya había sido movida…, pero luego nos dimos de bruces con la realidad, cenamos, fuimos a tomarnos una copa tranquila a un pub donde Pir_ado se cargó los chakras de naranja, luego a otro donde trabaja una amiga, luego al “Bus” (donde se unieron Enrique, mi amiga la que curraba en el otro pub y Acelerado).

Discutí con mi amiga, no le hace gracia el “Bus” y convenció al resto para irnos a otro sitio, yo contraataqué y cuando había convencido al resto para volver al “Bus” me encuentro con ella sentada en un portal viendo toda la escena, estuvo gracioso el asunto… (aunque a mi amiga no le hiciera mucha gracia). Al final, los blogueros volvimos al “Bus” y Enrique y ella se fueron a la discoteca.

Obvia decir que acabamos en la discoteca, a unas horas intempestivas de nuevo, Pir_ado, Acelerado, Enrique y mi amiga yéndose antes a dormir, yo un poco “a mi bola” (mal, lo sé), aunque luego me encontré con Inquieto y Gesualdo (los “últimos de Filipinas” os voy a llamar) cuando se iban al hotel.

El domingo fatal, fatal, resacoso y cansado, me levanté a las 5 de la tarde con el teléfono desconectado, y sin haber dado señales de vida para una despedida en condiciones. Espero que me sepáis disculpar, si hay otra quedada, prometo estar en el momento de la partida.

Por lo que he leído, todos habéis llegado bien a vuestras tierras y no lo habéis tenido muy en cuenta, cosa que os agradezco.

He de responder a las preguntas que me hice al principio (leer el anterior post si no os acordáis):
1.- ¿cómo seríamos? Pues todos majísimos, muy buena gente, guapos, vamos que difícilmente podemos ser mejores.
2.- ¿cómo encajaríamos? Creo que a la perfección, somos variopintos (no voy a negar la evidencia) pero eso enriquece.
3.- ¿nos llevaríamos bien? Pues sí, nos hemos llevado muy bien, hemos estado (al menos yo) muy a gusto y tengo la sensación que el resto también.

Yo como anfitrión (obviando la cagada del domingo):
1.- ¿Estaría a la altura? A esto tienen que contestar los implicados (miedo me dá…).
2.- ¿Dónde les llevo? Pienso que acerté con los sitios, si alguno no os ha gustado, decírmelo para saber dónde no tengo que llevar a la gente que me visite en posteriores ocasiones.
3.- ¿Qué opinión les causaría Cuenca y l@s conquenses? A Pir_ado, mis amig@s, le han encantado (dice que son muy buena gente) sobre todo Esther (lo he leído en su blog). A Inquieto (cito textualmente) “Las amigas y el amigo de el Fumador que conocimos. Tod@s excepcionalmente guap@s y simpátic@s (en serio, parecen sacad@s de revista)”. A Gesualdo y Acelerado, les insto desde aquí a que se pronuncien.

Hubo una pregunta que no me planteé al principio, pero que hay que hacérsela:
1.- ¿Repetiría la quedada? Sí, sin duda, ha sido una experiencia buenísima compartir un fin de semana con tan buena gente.

Como dijo ese ex- presidente del gobierno: “Vaya rollazo que he soltao…”.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Pues al final quedamos en Cuenca (historia de una quedada). Parte I.
Haciendo honor al estilo llano y sencillo que tengo en el escribir (o eso se dice por aquí), voy a relatar (a mi modo) la quedada que hicimos varios de éstos locos que andamos por aquí.

La cosa se llevaba fraguando desde hacía tiempo, primero fue la “lanzada de guante” de Pir_ado, recogido por Inquieto, que a partir de ese momento se hizo cargo de toda la logística, hay que reconocer que de no ser por él, la quedada no se hubiera producido. Él se encargó de proponer un sitio en primer lugar (Granada), pero como a todos los que hicimos algo de caso a la posibilidad de conocernos, nos enteramos, nos decidimos… (ya no sé que más verbos poner), nos queda donde “Cristo dio las tres voces”, al final se decidió venir al lugar que tanto nombro en mi blog y en el cual vivo. Los que quedamos fuimos cuatro blogueros (Pir_ado, Inquieto, Gesualdo y el que escribe) y un comentarista asiduo (Acelerado).

El viernes los típicos nervios del estreno ¿cómo seríamos? ¿cómo encajaríamos? ¿nos llevaríamos bien?... Yo como anfitrión ¿estaría a la altura? ¿dónde les llevo? ¿qué opinión les causaría Cuenca y l@s conquenses?

Andaba yo con mi amiga Esther, en su casa, tomando una cervecita y fumando, cuando recibí las primeras llamadas, eran Pir_ado, una para ver dónde quedábamos y (posteriormente) otra para decirme que ya estaba allí. Mala impresión tuvo que llevarse, pues llegamos tarde y algo sonrientes por el “tabaco” que nos habíamos fumado (luego he leído que no, que hasta le cayó muy bien mi amiga). Nos tomamos unas cañas, vino mi amiga Mercedes, charlamos y recibimos la llamada de Inquieto, que ya estaba por aquí.

Y llegó Inquieto, comenzamos a charlar, a tomar más cañas, llamamos a Acelerado, que se unió al grupo, y ya sólo quedaba por llegar Gesualdo, preguntándonos estábamos por él cuando llegó, ya estábamos el grupo al completo.

A todo esto, mis amigas decidieron irse a otro lugar y seguir la fiesta; mientras los chicos marchamos a cenar, para luego subirnos al mirador de San Miguel a tomarnos unas “copichuelas”. Allí estuvimos hasta bien entrada la noche (¿hasta las 2? Andaba yo ya algo “mareado” a esas alturas…).

¿Dónde fuimos a continuación? Si habéis leído las crónicas del viaje ya escritas, nos fuimos al lugar que nombro con bastante asiduidad por aquí… Sí, nos fuimos al “Bus”, ya les avisé que no se esperaran una gran cosa, aún así parece que les gustó, de lo cual me alegro. Estando allí, llamó un amigo mío, Enrique, que se unió a la fiesta hasta amanecer (mejor dicho, hasta bien entrada la mañana, pues el sol ya estaba bastante alto). Hasta aquí el viernes, creo que lo voy a dejar aquí, por que yo me explayo bastante, y todavía queda todo el sábado.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Lo que ha pasado, que quede entre tu y yo.
Por supuesto.

Me faltó añadirle que uno siempre es dueño de sus silencios y siervo de sus palabras.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
El martes, en el tren, siendo casi las dos de la tarde.
Escribo en tren, mientras me voy al pueblo a comer con mis padres, mi progenitor cumple los años, y ha sido inevitable (también me apetece) visitarles. Estoy de libranza y no tenia ganas de conducir, con lo cual el transporte publico es la única opción.

El ultimo post que escribí, lo hice el lunes de la semana pasada, no he podido actualizar antes por falta de tiempo (trabajar de tardes, despedirme de la gente que se va de vacaciones o a su pueblo por que han terminado sus clases…) desde entonces han pasado algunas cosas, que paso a relataros a continuación:

- El martes, salí a tomar algo, y cuando llegue a casa de Lourdes me puse con el portátil, encontrándome a Pir_ado en el Messenger, a una hora imposible de la madrugada.

- El miércoles cerré el “Bus” y con una “alegría” en el cuerpo, que para que contaros (vamos, que acabe chispao).

- El jueves: Me invito un amigo a si fiesta de despedida hasta su vuelta para el curso que viene, ya se sabe lo que pasa en esas fiestas de estudiantes…, luego fui (como no) al “Bus” y allí me tiraron los trastos, obvia decir, que no hice nada, e incluso me llegue a agobiar un poco por la situación, pero eso es otro post que ya esta en ciernes.

- El viernes: Me pase todo el día en casa de Nieves, se van de vacaciones, espero que se lo pasen en grande, luego me fui para casa, a ponerme guapo y a la fiesta del orgullo en el “Bus”.
Sí, habéis leído bien lectores/as, justo el viernes posterior a la marcha en Madrid, en Cuenca también tenemos nuestro “orgullo” se celebra fiesta en el “Bus”, camisetas (una cada tres consumiciones), fotos “saliendo del armario” (de forma literal, montan un armario y se sale de su interior), y mucho alcohol en vena, el chico del jueves otra vez por allí rondando, otros que no me importaría que me rondaran por allí también; muchos amigos…, la verdad es que fue una gran fiesta, me reí muchísimo y estuve toda la noche con mi gente.

- El sábado y el domingo: Trabajando, poco que contar.

- Ayer, lunes: Vegetando todo el día en casa y me iba a poner a escribir el blog, pero preferí conectarme a un chat y por ahí anduve, hablando con un chico que me ha llamado la atención, ya veremos…, aunque como suele pasarme, me pilla lejos.

Ahora ya casi llegando al pueblo, voy a ir despidiéndome, que creo que ya esta bien, menuda brasa que os he soltado hoy.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Mi Orgullo en Madrid.
Al final me fui a Madrid. Goosip Girl, que es una gran organizadora y hace todo lo que está en su mano para echar un cable, lo organizó todo para que pudiera disfrutar de esa gran fiesta (desde aquí darle de nuevo las gracias).

Valsiner, ella y yo nos fuimos por la mañana temprano a pasar todo el día por Chueca, quedar con unos amigos y ver tod@s junt@s la manifestación.

Llegamos a la estación sur de autobuses, tomamos el metro, dejamos las cosas en el hotel, recogimos a una pareja que venía desde Toledo y comenzamos de cañas. Paseamos por el barrio que es meca de much@s, nos compramos el "atrezzo", comimos en un restaurante "bien", tomamos café en un sitio llamado 'Diurno' (una mezcla rara de video-club, cafetería, comida rápida...) y nos compramos el material necesario para tomarnos unos calimochos para refrescarnos el gaznate durante la manifestación.

La gente con la que fui, ya versada en varios Orgullos, tenían hasta la localización exacta de donde debíamos colocarnos para que nos diera la sombra, ver las carrozas en condiciones y tener una vía rápida de salida cuando terminara (qué gente más preparada).

A todo esto el tiempo pasaba volando, y entre las cañas, el calor, el vino de la comida y los calimochos, pues que no sé ni como, pero me atonté un poco. La marcha fenomenal, música, sensación de libertad, risas y entre muchas otras cosas, chicos interesantes.

Cuando terminamos de ver la marcha, fuimos a la plaza del Rey (donde están el “liqüid” y la casa de las siete chimeneas) y, en aquel lugar, la amiga de Toledo intentó que yo ligara, pero como uno es un despistado y no se fija, al final nada de nada.

Fuimos hacia la plaza de Chueca y allí había más gente “que en la guerra”, acabamos cansados de empujones y zarandeos, así que, llegada una hora prudencial, Goosip Girl, Valsiner y el que narra nos fuimos a dormir (los toledanos hacía tiempo que se habían marchado), pero antes visitamos la plaza de España, donde ya estaban desmontando el escenario donde se leyó el manifiesto.

Nos despertamos, o mejor dicho me desperté, por que mis compañeros de habitación dicen que entre mis ronquidos (se dice por ahí que ronco) y la “fiesta” que tenían en la habitación de al lado, apenas pegaron ojo. Desayunamos, tuvieron la deferencia de llevarme a la plaza Mayor a que comprara algo de numismática (detallazo de Valsiner y Goosip Girl) y vuelta a Cuenca. Sin duda repetiría.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.: Tanais, siento no haberte avisado que iba, pero creo que no era el mejor día para quedar, cuando vuelvas (o vuelva) a Chueca contactamos.
 
Para Tanais (un post escrito en el portátil mientras trabajaba ayer noche).
Estamos en la semana del Orgullo, y no puedo hacer otra cosa que reivindicar que, los Derechos recientemente adquiridos, sean desarrollados de una forma plena y sin complejos en la sociedad. El lema de este año es "Por la visibilidad lésbica". Cierto es que vivimos en una sociedad machista, donde si los gays ya lo tenemos crudo, aún más difícil lo tenéis vosotras.

Este post va dedicado a Tanais, lectora mía desde el primer día (y creo que la única lectora lesbiana de éste blog), que siempre me ha dado buenos consejos desde la distancia, que me hace sonreír, llorar, pensar… en definitiva, me emociona.

Me emociona la forma en la que quiere a su “Despechada”, me emocionan las historias cotidianas que cuenta desde su blog (está en mis enlaces), toda ella desprende ternura y una sensibilidad con el prójimo que es difícil de encontrar.

Ya lo he dicho en alguna ocasión, ambas (pues espero que éste post también lo lea su mujer) creo que sois conscientes de saber la suerte que tenéis de teneros la una a la otra, y si no, pues ya os lo digo yo, así que cuidaros y amaros mutuamente.

Desde esa pequeña ventana que abres a l@s cotillas que leemos tu blog, das ejemplo de “normalización” (ya sabes Tanais lo poco que me gusta esa palabra) y siempre estás dispuesta a echar una mano a quién lo necesite en un momento dado a través de ésta “red de redes”, señal inequívoca de estar delante de una buena persona.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
De miércoles a miércoles.
Ya se que voy actualizando de semana en semana, pero es que el verano con sus terrazas, sus ganas de estar en la calle cuando el tiempo lo permite, sus pocas ganas de pensar y ponerse a escribir cuando aprieta la calina; y que paro poco en casa, no son precisamente los mejores aliados para escribir post asiduamente.

Tampoco hay muchas novedades, salgo hasta amanecer varios días en semana (ésta no es el caso, que estoy de noches), el sabado acabé dando un poco (más bien bastante) el espectáculo en el "Bus" y en la discoteca, en definitiva como siempre.

Bueno, sí que hay una novedad, el sábado creo que me voy al Orgullo a Madrid, digo creo por que no encuentro fonda donde hospedarme (entre el orgullo y la convención del PSOE está tó'pillao) y eso de empalmar para pillar el primer transporte público que venga para Cuenca o ligar con alguien para que dé hospedaje, pues como que lo veo complicado. Todo puede ser que me "lie la manta a la cabeza" y piense "Dios proveerá", ya os contaré en que ha quedado la cosa.

Ni es mucho ni es poco, es una semana más, contada de forma somera, pues con éste calor mi mente no dá para mucho más.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.