Desde una capital de provincia
Venturas y desventuras de un gay de provincia
Acerca de
Un poco de la vida, pensamientos y desvaríos de un gay en Cuenca (ciudad castellana que guía los destinos de algunas tierras manchegas, serranas y alcarreñas), como ya decía en mi anterior descripción, espero que os guste y me dejéis vuestros comentarios.
Sindicación
 
La primera nevada de la temporada.
Ha nevado en Cuenca (al igual que en media España) y en la pedanía de esta bella ciudad donde vivo ha cuajado y está el campo blanco.

Creo que no lo había contado antes, pero no vivo en el centro de la ciudad (soy demasiado pobre para eso). Vivo en una pedanía (según la RAE " Lugar anejo a un municipio y regido por un alcalde pedáneo"), es un sitio tranquilo y lleno de paz, un pequeño nucleo urbano enclavado en la Serranía conquense a 15 minutos de la capital. No todo son ventajas: dependo de mi coche, me tengo que salir a hablar a la plaza por que en mi casa no tengo cobertura de móvil, es bastante fácil que, cuando hay tormenta, me quede sin luz o conexión telefónica..., pero también me ofrece muchas bondades: un entorno espectacular, silencio, unos abuelos que tienen huerto y me dan o les compro productos de la tierra, poder tener una casa que puedo pagar sólo con mi sueldo y permitirme un nivel de vida razonable...

Yo que, aunque me jacte de provinciano (que lo soy, y a mucha honra), siempre había huido de pueblos y me embutía en el ruido y la vida de ciudad, pues he acabado en un lugar con ¿50? habitantes (poco más o menos).

Es un lugar pintoresco, en el cual tengo que tener a l@s lugareñ@s un poco "perdid@s", con mis extraños turnos de trabajo (y por consiguiente de horarios), con mis idas y venidas, que en la plaza a las 12 de la mañana el único coche sea el mío, que vuelva al pueblo a la 1 de la noche un martes (como hoy), con esos extraños "amigos" que me visitan... Yo que no conozco los coches del personal (ni interés tengo) el mío saben cual es prefectamente, como ejemplo: un día la cartera llamando a mi puerta insistentemente hasta que la abrí y diciéndome "sabía que estabas por que tu coche está aparcado al lado de la iglesia..." y yo con cara de sueño y de perros (tengo muy mal despertar). Como para que me pregunten a mi por el coche de Mengano o la casa de Fulano, iban "apañaos" con lo poco atento que estoy yo a esas cosas.

El por qué dí con éste lugar es largo de explicar, pero cuando subí con el antiguo propietario a mi casa, me prendí de ella, abuhardillada, con chimenea, cálida..., ví que era mi sitio y me quedé.

Afortunadamente, todavía tengo una red social amplia, que me permite quedarme en sus casas cuando salgo de fiesta y me tomo "una copa de más". Ya saben que se lo agradezco infinito y no les doy mucha guerra (al menos eso creo). En el momento que ya no pueda hacerlo, por circunstancias de la vida, mi golfería habrá pasado, espero dejar de golfear antes de que ésto suceda.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.: He actualizado los enlaces, era menester.
 
Un año ya.
Pues sí, el pasado 23 de este mes de octubre que esta siendo menos lluvioso que el anterior (al menos por aquí, o eso creo por que he estado una semana fuera) el blog que escribo cumplió un añete, he superado la barrera psicológica del año, pues pocos blogs (o eso he leído por alguna parte) llegan a cumplirlo.

Perdonad que no haya actualizado el día del cumpleaños, pero he estado bastante liado esta semana, vine el lunes de Portugal (esa tierra que cada vez me gusta mas) después de 8 intensos días de trabajo, he trabajado de tardes y he salido bastante, que le voy a hacer, como suelo decir: la cabra siempre tira al monte. Y para colmo, he trabajado todo el fin de semana (de hecho, este post lo he escrito en el portátil, mientras estoy en mi lugar de trabajo y veo el concierto de Amaral en “La 2”).

Haciendo balance de este año lo encuentro muy positivo, por diversos motivos, entre ellos:
- He encontrado un sitio donde poder mostrar mis inquietudes, pensamiento, vivencias… como he dicho por aquí, una válvula de escape.
- He conocido a gente muy interesante, alguno de ellos incluso en persona, que me han aportado sus comentarios y se han convertido en parte de mi vida.
- Mi gente de Cuenca me ha conocido un poco mejor, para bien o para mal, cada un@ de ell@s que saque sus propias conclusiones.
- Se ha convertido en una manía, incluso en una necesidad el escribir y visitar mi y vuestros blogs asiduamente, para leer y escribir comentarios.
- También un momento ego, mi blog ha sido tres veces portada en chueca.com, sigo sin saber por qué.

A tod@s l@s que me leéis: gracias por leerme (y aguantarme). A tod@s l@s que leo: gracias por abrir esa ventana a vuestras vidas que son vuestros blogs.

Seguiré escribiendo, supongo que por aquí, espero no aburriros y que sigáis leyéndome.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.

P.D.: Tengo pendiente una revisión de mis enlaces, hay algunos que ya ni siquiera funcionan y otros que llevan meses sin actualizar, haré limpieza esta noche (si no salgo).
 
De viaje.
Me voy una semana a tierras lusas, nos vemos a la vuelta.

Comentaros que me he afeitado, para gusto de muchos y disgusto de otros tantos, "nunca llueve a gusto de todos" como dice el refrán.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
El cumpleaños de Nieves.
Hoy cumple los años una de las personas que más quiero y con la que comparto muchas cosas (momentos, ideas, charlas...) es el aniversario de Nieves.

Hace ya "XX" años (no voy a decir los que cumple) que vino al Mundo ésta gran mujer.

Gran mujer por muchas cosas: por ser fuente de empleo a través de la entidad que dirige con Ruth, por tener tres hijos (dos niñas y un niño) junto a Javi, su marido, y educarlos como los educan (en el respeto, en la responsabiliad, en el valor de la amistad...), por ser una gran amiga, por dar buenos consejos..., por tantas y tantas cualidades que no puedo enumerar en un sólo post.

Siempre he dicho que es la voz de mi conciencia, adjetivo que no le acaba de hacer mucha gracia, por que dice que los que me leéis tendréis un concepto suyo de "maruja" que se dedica a aleccionarme para que salga menos y deje de comportarme como si tuviera 20 años. Pero es cierto, alguien me tiene que ir recordando ésto de vez en cuando para que vaya asimilando la idea. Que conste que ha sido y es (cuando puede terciarse) una fiestera, que le gusta salir y pegarse un baile, pero sus obligaciones muchas veces se lo impiden.

Ayer celebramos su cumpleaños, hoy he estado comiendo con ella en su casa, he jugado con sus hijos, me he quedado frito en su sofá y, después de tres horas de siesta, me he venido para casa y he escrito para ella.

"Un beso muy gordo", suele decirme cuado hablo con ella por teléfono, "otro para tí" respondo yo. Desde aquí le mando no ya uno, sino todos los que quiera, a la vez que le mando la misma tanda de abrazos.

Y sin otro particular, me despido hasta pa próxima.
 
Sin afeitarme.
No tengo mucho de lo que hablar, no salgo hasta las tantas, no me complico la vida con ni por nadie, llevo una vida bastante tranquila, mantengo conversaciones que no es de recibo que aparezcan por aquí, hago cosas inconfesables por aquí y tengo que hacer la maleta para irme a Portugal (no por gusto, si no por asuntos laborales), así que un tema que se me ha ocurrido es hablar sobre mi barba (que no tiene precisamente tres pelos, como versa la famosa canción infantil).

Tengo una barba cerrada (muy cerrada) y llevo más de una semana sin afeitarme, conclusiones:
- Que cada vez tengo más canas, señal de que ya no tengo 20 años, bueno sí, tengo 20 y 9 más.
- Y que mi barba crea disparidad de opiniones, a una serie de amigas les gusta "¿por qué no te la arreglas y te dejas barba? te favorece", a otras les dá un poco igual y otras que directamente la odian "pareces un pordiosero" me han llegado a decir.

Total, que ando hecho un lío, ¿me afeito y me dejo la cara sin un pelo? ¿me la arreglo? (no soy partidario de ésto, por que me conozco y no voy a tener continuación) ¿sigo dejando que la naturaleza siga su curso hasta parecer Karl Marx? Se admiten sugerencias.

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.
 
Más de un mes sin escribir.
Como bien sabéis, por problemas ajenos al hacedor de éste blog no he actualizado.

Yo, que no soy persona muy ducha en ésto de las nuevas tecnologías, me pierdo en quién, cómo y qué ha pasado para que no funcionaran los blogs. Me he visto tentado a abrir un blog nuevo en otro lugar, pero bien por pereza, por falta de tiempo o simplemente por dejadez no lo he hecho.

Imagino que habréis supuesto que se acabaron la feria y fiestas, también pasaron "las vaquillas" (fiestas de San Mateo), sigo trabajando en lo mismo, me he matriculado para terminar de una put... vez la carrera (más me vale si no quiero que me pille el Plan Bolonia) y sigo sin quién me "ate en corto".

Pero hay algo en lo que sí que he cambiado, salgo menos, o mejor dicho, salgo de otra forma, obviando el desfase de "vaquillas" apenas he salido de noche, tampoco lo he echado en falta, incluso hay días que aún pudiendo salir, ni me ha apetecido.

Vivir la ciudad de día, quedar en casa de unos amigos a echarnos un vino o una cerveza, comer con Nieves y su familia, darme un paseo por el precioso otoño que tenemos en Cuenca, o quedarme en casa leyendo o viendo una película, está llenando más mi tiempo libre que el salir de noche y acabar a las mil, ¿será la edad? ¿la estación otoñal? ¿la crisis? No sé, tampoco sé si me durará pues lo mismo esta semana que estoy de libranza en el trabajo, me vuelvo un golfo y salgo a ser un perdido todos los días de la semana, no lo creo, tengo la intención de ir a la biblioteca a estudiar un poco, he quedado con Nieves para ir al cine y otros proyectos más que requieren una presencia física y mental ágil por las mañanas.

¿Qué más contaros? ¡ahhh! sí, se me olvidaba, voy a ser tío, esto ya lo escribí por aquí, pero he sabido hace poco que se trata de una preciosa niña que, si todo sale bien, se llamará Julia, deseando estamos toda la familia de que llegue febrero y el clan aumente y tenga continuación.

También estoy a la espera de que llegue noviembre, continuaré con mis crónicas viajeras, en este caso a Berlín, nos vamos un grupo de gente a la capital germana, estoy pensando en echar el currículum en "Lonley Planet" por que mi blog, a veces, parece el cuaderno de bitácora de un viajero acompañado.

Conforme me pasaban acontecimientos o ideas, me surgía hacer un post, venía a casa e intentaba plasmarlas, pero me encontraba siempre con la misma página de error, he perdido mucho al no poder escribirlas, o no, tal vez haya ganado, nunca lo sabré, sólo sé que he vuelto y que en breve éste blog cumplirá un año, espero que sigáis compartiendo mi andadura y yo siga con la vuestra por ésta "red de redes".

Y sin otro particular, me despido hasta la próxima.