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El diario de una pequeña boio que está aprendiendo a vivir.
 
CLAUSURA
Con mucha pena anuncio la clausura de este blog. Quien quiera seguir leyendome podrá hacerlo en la siguiente dirección.
 
Necesito un chapuzón

El veranito se acerca, con él mis ganas de playa y libertad. Flotar entre las olas sintiendo que no pertenezco a ningún sitio es una sensación de paz. Sentir que formo parte del único ser realmente libre en la faz de la tierra es como volver a la vida.
Todas mis penas, mis malos pensamientos, mi malestar y preocupaciones se desvanecen por un momento. Noto como mi alma va de un lado a otro del mundo sin fronteras ni peligros que saltar. Acompañada con el sonido de las olas que llegan a la orilla a descansar. Sólo entonces soy libre.

¡¡¡¡NECESITO UN CHAPUZÓN!!!!

 
Analizando mi blog
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EL CIRCO
Este fin de semana ha sido como trabajar en el circo, pero sin recibir remuneración alguna por aguantar miradas de desconocidos, por el simple hecho de ser lesbiana y estar con mi pareja en una discoteca.
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S.O.S

Tengo un pequeño problema, bueno pequeño no es, es más bien grave. Tras las vacaciones de Semana Santa en Asturias con mi pareja me siento rara. No siento esa necesidad irrefrenable de besarla sin cesar...
El problema no sé si viene a raíz de las pequeñas discusiones de esta temporada que se agravaron para mí el domingo cuando volvimos. Os cuento para que intenteis echarme una mano:

El domingo llegamos de Oviedo y mi novia se quedó a dormir conmigo, ya que le dijo a sus padres que volvía el lunes para poder quedarse. No sé por qué tontería empezamos a discutir cuando estabamos en cama descansando tras el largo viaje en autobús. La luz apagada, yo me sentí incomprendida (no me pregunteis cuál fue el motivo de la discusión porque no lo recuerdo) mientras contrastábamos opinones sobre la situación en la que estamos. Me sentía culpable por el malestar de la relación y rompí a llorar, disimulando para que ella no se enterase, me cogí el saco de dormir y me fuí al salón. Al ratito vino ella y me dijo que volviese a la cama, pero yo no podía dejar de darle vueltas a la cabeza.

Sabía que no estábamos atravesando nuestra mejor racha (tampoco la peor) y no dejaba de rondarme la idea de la ruptura, entonces me sentía más culpable. Volví a la cama y decidi hablar del tema. Antes se quejaba de que yo nunca hablaba, después se quejó no sé porqué pero supongo que porque no le gustaba oír lo que oía. En un momento determinado me dijo que no quería hablar más, que lo dejáramos para mañana y yo dije que mañana no quería hablar. Seguimos hablando un rato más, yo no había dejado de llorar todavía y luego fué cuando se dió cuenta.

Desde entonces no me siento como antes cuando estoy con ella, siento que falta algo. Ahora no sé si es que me estoy desenamorando o no, pero no me imagino la vida sin ella. Dadme vuestra sincera opinión, la necesito urgentemente, gracias.