Al igual que muchas otras veces estos días, y en más de una ocasión, mis compañeras de piso, tan amigas ellas que presumen de ser, han hecho sentirme con un cero a la izquierda.
Ignorada me sentí desde el momento en que el novio y dos amigos de una de mis compañeras de piso cruzaron la puerta para quedarse de fin de semana. Como otras veces no contaron con mi opinión para utilizar el sillón que le habían regalado a mi novia como cama, ni para coger la manta que mi madre me regaló (que como no se encontraba en mi habitación), para utilizar el reproductor de DVD, ... Visto el panorama que me esperaba todo el fin de semana en casa decidí no pasar la noche del sábado en casa, como otras amigas bollo de esta pajarraca habían venido de fin de semana habían venido a Santiago me quedé con ellas. Cenamos en un bar, tomamos unas copas, luego fuimos al espectáculo de una transexual amiga nuestra. Al terminar mi novia se fue a casa y yo y mis tres amigas nos fuimos a una pensión a dormir. Al día siguiente ni se me ocurrió ir por casa a comer, total el panorama seguiría siendo el mismo.
Llegué a casa a las 4 y media porque había quedado con mi novia allí, como no el resto de los habitantes de la casa estaba dandole uso a mis cosas. Yo hice como si nada, saludé y les dije que me iba a dormir, en ese momento vino mi novia y pusimos una película en la habitación. Yo me dormí enseguida. Como no, el resto a su bola haciendo ruido, el volumen de la música a tope y yo de los nervios, porque claro cuando una de ellas duerme hay que guardar formas, silencio y demás, también cuando el novio de una de ellas duerme, entonces no se puede hacer ruido. Claro mucho "que me respeten" pero lo de "respetar" se lo pasan por el forro. Me sentía como el mueble de la cocina que ni "pincha ni corta".
Después por la noche, después de que mi novia se había ido me sentía sola, porque mis amigos están a 90 Km de mí. Apagué la luz e intenté dormir, el resto seguía a su rollo, haciendo ruido, la música alta... Menos mal que a los 10 minutos de estar rallandome por completo, con ganas de llorar me llamó un amigo que acababa de llegar de su viaje a Inglaterra que si podía pasar por mi piso. Vino, me contó su aventura, le habían dado una paliza para intentar quitarle el dinero en Londres, hablamos un rato y nos dormimos. Mi sorpresa fue por la mañana cuando me levanté para ir al baño y escucho todavía a mis dos compañeras hablando en la habitación de al lado, eran las 6 y 10 de la mañana, me costó coger el sueño despues de mi viaje al baño.
Me estoy empezando a cansar de este tipo de cosas, tengo la oportunidad de cambiar de piso, con gente que a penas conozco y dejarlas colgadas a ellas. ¿Debiera dejarlas colgadas haciéndoles así la putada? El piso para el que me iría es muy antiguo y las pájaras que viven allí a penas las conozco, pero no tendría que pagar alquiler. ¿Qué debiera hacer? ¿Sería correcto que llegase un día y les dijera "me voy"? Estoy comiendome mucho la cabeza....
- ¿Qué haceis viendo mis películas? - y ellas me contestan:
- Pues es que nos apetecía ver "La pasión de cristo". -
A mi no me molesta que vean mis películas pero sí que entren en mi habitación sin mi permiso a coger cosas que son mías. Tras un par de malas contestaciones y de vacío hacia mí dejé terminar la película, así como terminó regogí el dvd del lector lo metí en su estuche y me la llevé para la habitación. Fuí a la cocina recogí lo del día anterior saqué un saco de basura repleto de bolsas y que ya estaba empezando a oler, cambié la bombona, fregué, hice mi cena y me fui a la cama a leer un rato "El código Da Vinci".
Tras seis meses si mis compañeras no saben lo que me molesta, no sé a dónde vamos a ir a parar. Dentro de una semana empezaré a buscar piso en otro lugar porque el contrato se nos acaba en Julio y cada una se va a su casa, menos yo, que tengo que trabajar... Así que, otra vez a adaptarse a cosas nuevas, a gente nueva.... pero no me importa demasiado porque todavía estoy buscando mi lugar en el mundo y tarde o temprano lo encontraré.
Antes ya había trabajado, pero no por mi cuenta en plan: gastos, alquiler, caprichos... ¡Qué bien se vivía con los padres! Pero llegó mi hora y volé del nido, incluso antes que mi hermano mediano (que me lleva 9 años)...
Me costó mucho adaptarme a la situación, pero creo que ahora estoy bastante bien.