Tengo un pequeño problema, bueno pequeño no es, es más bien grave. Tras las vacaciones de Semana Santa en Asturias con mi pareja me siento rara. No siento esa necesidad irrefrenable de besarla sin cesar...
El problema no sé si viene a raíz de las pequeñas discusiones de esta temporada que se agravaron para mí el domingo cuando volvimos. Os cuento para que intenteis echarme una mano:
El domingo llegamos de Oviedo y mi novia se quedó a dormir conmigo, ya que le dijo a sus padres que volvía el lunes para poder quedarse. No sé por qué tontería empezamos a discutir cuando estabamos en cama descansando tras el largo viaje en autobús. La luz apagada, yo me sentí incomprendida (no me pregunteis cuál fue el motivo de la discusión porque no lo recuerdo) mientras contrastábamos opinones sobre la situación en la que estamos. Me sentía culpable por el malestar de la relación y rompí a llorar, disimulando para que ella no se enterase, me cogí el saco de dormir y me fuí al salón. Al ratito vino ella y me dijo que volviese a la cama, pero yo no podía dejar de darle vueltas a la cabeza.
Sabía que no estábamos atravesando nuestra mejor racha (tampoco la peor) y no dejaba de rondarme la idea de la ruptura, entonces me sentía más culpable. Volví a la cama y decidi hablar del tema. Antes se quejaba de que yo nunca hablaba, después se quejó no sé porqué pero supongo que porque no le gustaba oír lo que oía. En un momento determinado me dijo que no quería hablar más, que lo dejáramos para mañana y yo dije que mañana no quería hablar. Seguimos hablando un rato más, yo no había dejado de llorar todavía y luego fué cuando se dió cuenta.
Desde entonces no me siento como antes cuando estoy con ella, siento que falta algo. Ahora no sé si es que me estoy desenamorando o no, pero no me imagino la vida sin ella. Dadme vuestra sincera opinión, la necesito urgentemente, gracias.
El nuevo piso está en el centro, a dos minutos caminando del lugar donde trabajo, entre dos videoclubs (por eso de piratear alguna que otra peli o juego de la Play...), cerca de varios supermercados, cerquita de unos multicines, casi al lado de la estación de tren...
El piso en cuestión es un 6º, los ruidos de la calle a penas se oyen. Tiene tres habitaciones, un salón, un baño y un aseo, una cocina y un recibidor. Me a tocado la habitación pequeña, pero son cosas de la suerte, no me quejo, cuanto más pequeña menos desorden... (creo...) Por ahora lo único que le veo son ventajas, ya se verá lo que sale de aquí.
Tras unos días sin postear nada, aquí me presento, con las manos vacías y un mar lleno de sensaciones. Como anteriormente os había contado, no me siento agusto en el piso que me encuentro así que el lunes, sin más dilación, decidí hablar con mis compañeras.
Resultó mucho más fácil de lo que yo pensaba, comprendieron que yo me quisiera mudar porque me sentía incómoda. Lo de el vacío que yo sentía que me hacían ellas fue una cosa involuntaria, no se daban cuenta lo que estaba haciendo porque no sabían como me sentía.
Llevamos una semana en búsqueda y captura de piso, vimos de todo un poco, desde zulos tercermundistas hasta pisito con piscina incorporada en la terrazita comunal del edificio. Todavía no hemos elegido, pero la decisión la tenemos que tomar sin falta este fin de semana. Ya os informaré.
En esos momentos silenciosos la soledad penetra en tu alma tiñendo de pensamientos extraños y recuerdos ausentes tu cabeza. Añoras tiempos pasados y sueñas con tiempos mejores. Intentas no pensar mas no lo consigues. En tu mirada se reflejan imágenes lejanas sin detener un instante, entonces solo te queda la compañía ausente de tu misma soledad. El mundo ignora cómo te sientes. Los amigos se han ido a labrar su futuro y tú te sientas en tu cama con mirada ausente. Les ves cerca de ti, algo murmuran pero no les entiendes porque realmente no están ahí, tan solo un fruto de tu imaginación pero no te das cuenta. En un intento por acercarte a ellos te das cuenta que son parte del pasado. Ellos no están, se han marchado lejos mientras tú te quedas en el mismo lugar del que quieres partir cuanto antes. Deseas un sitio en el que la gente no te conozco, en el que puedes ser tú misma sin el miedo al qué dirán. Algo te ata pero no sabes qué. Deseas mandar tu vida a la mierda para empezar de nuevo. Nuevo lugar, nueva gente y nuevas sensaciones. Al final bajas de tu nube a la que has subido y te das cuenta que eso es sólo un sueño, la única verdad absoluta es que estás sola.
Conozco a GALLEGAsc en diciembre del 2003, me siento atraída por ella, en Enero del 2004 empezamos a salir. Nos vemos todos los fines de semana durante 6 meses, en Septiembre me mudo a Santiago DC.
En un principio compartiría piso sólo con Bebita pero a última hora se subió al carro Virus, en un principio la convivencia fue apacible. Al mes y medio comienzan los problemas, con altos, bajos y momentos de estabilidad... hasta hace unas semnas. Me empiezo a sentir como un mueble sin voz ni voto y decido pasar por casa tan sólo a dormir.
Entretanto voy estableciendo relación con Mo y Ne a base de quedar con ellas, poco a poco ven que me voy apagando cada día más. Ayer mientras tomábamos un café en su casa me sonsacaron lo que me pasaba, que en el piso no me encontraba a gusto y me ofrecieron mudarme a su piso.
No me apetece nada dejar mi piso de malas formas, quiero esperar el momento para hablar con Bebita a solas e insinuarle o decirle que me siento incómoda en el piso y que estoy buscandome otra cosa, quedarme un mes más y mudarme. Pero para este tipo de casos hay que tener bastante tacto, no vaya a ser que Virus se ponga de malas formas a hacer lo que tanto le gusta, ladrar.
Nunca es tarde si la dicha es buena. Perdonad que no me haya presentado como es debido en su día.
Soy La_JoLiE, soy BOLLO, soy gallega de nacimiento y de residencia, soy de la tierra donde se da el mejor marisco, tengo 22 años recién cumplidos y desde septiembre no vivo con mis padres. Dejé mi pueblo, mi familia, mis amigos, mi mar y mis rincones favoritos por estar más cerca de la persona amada, una mujer. Ahora os presentaré a la gente que habitualmente es protagonista o co-protagonista de mis historias:
GALLEGAsc, mi novia, 23 años, la mujer por la que lo dejé todo, así que os podeis imaginar.
KN, mi mejor amigo, 22 años. Es natural de mi tierra, hace 8 años que nos conocemos y no hace tanto que nos confiamos los secretos de nuestra homosexualidad. Está ahí siempre que lo necesito
Shasha, una de mis mejores amigas 22 años, natural de donde yo soy. Estupenda persona, puedes contar con ella para lo que necesites.
Mochilo (más conocido como Shotokan), 20 años, político nacionalista, gay reconocido y pregonado. Siempre es capaz de sacarte una sonrisa con sus hazañas. Demasiado impulsivo y enamoradizo.
Virus, una de mis compañeras de piso, 25 años, separada, natural de Santiago DC. En ocasiones (casi siempre) ladra en lugar de hablar.
Bebita, la otra compañera de piso, 23 años, natural de la "tierra del Caudillo", buena persona (por separado), tiene la facultad de decir las cosas demasiado "claras" a su modo de ver, al mío (a veces) dice las cosas del modo más hiriente.
Las Moris (Ne y Mo), naturales de un pueblo marinero cercano al mío, las conocí por mi novia. Me han ofrecido irme a vivir con ellas a su piso. Muy buena gente.
Basta de presentaciones por hoy. Un saludo.
Oscuro. Así veo mi futuro más próximo, quizás porque este comienzo de año no me propuse unos objetivos claros y tangibles. Mi deseo de año nuevo, en el 2004, fue el siguiente:
1.- Quería terminar la formación profesional que estaba cursando a pesar de los muchos problemas que tuve con mis compañeros de clase.
2.- Cansada de seguir la corriente, quería también encontrar una estabilidad emocional junto a una mujer que me quisiera e hiciese por comprenderme. Estaba harta de rollitos de una noche con sexo incluido.
3.- Quería un trabajo para poder independizarme y vivir mi vida a mi manera, no condicionada por las opiniones de un pueblo troglodita.
Resultado: Objetivos logrados.
Este año no me he propuesto demasiado, contenta con lo obtenido a lo largo del año pasado y tal como empecé el año (en cama, y no como os imaginais vosotr@s sino con fiebre) no tuve tiempo de analizar qué es lo que realmente deseaba para este año. Lo más que llegué a desear es seguir teniendo la estabilidad emocional que con tanto trabajo me ha costado conseguir. A estas alturas del año, que no es demasiado estoy todavía a tiempo de marcarme unos objetivos, ya os informaré sobre ellos pero casi seguro tengan algo que ver con "mi sitio en la vida".