Queda la música
Algunos de mis amigos dicen que lo mío con la música está cerca de lo obsesivo, quizá no les falte razón, me monto en el coche y antes de sentarme ya tengo puesta música, llego al trabajo y lo primero que abro es el reproductor, me planto mis cascos y luego ya me dedico a ver qué tengo que hacer, si salgo a dar un paseo sola la música me acompaña; se ha convertido en una constante en mi vida, es mi aliada, mi compañera inseparable, la más fiel, la que me entiende, la que consigue llevar más allá lo que a mí se me queda muy dentro.
He de decir que esto tiene pinta de responder a un trauma infantil (Freud, échame una mano), todo es culpa de mi hermana que me atormentaba ya desde muy pequeñita con su música a todas horas y así pasó, cuando crecí y llegó el tiempo de las discotecas, mientras mis amigas escuchaban el “Dee Dee Na Na Na” del Saturday night y lo acompañaban de su bailecito, yo escuchaba el “Ruido” que metía Sabina desde esa boca suya.
Lo más importante para mí en una canción es que me haga sentir algo, que no me deje indiferente. Ahora tengo un buen puñado de canciones guardadas por ahí en cualquier rincón o bailando por esta cabecita mía que cada día está más llena y más vacía (espacio para bailar no les falta). Sin darme cuenta las asocié con etapas vividas, unas mejores que otras, y cuando las escucho, sin saber muy bien cómo consiguen transportarme en el tiempo a momentos lejanos y recordarte tantas cosas… porque el tiempo todo lo cura y al final todo se supera pero queda la música, siempre queda la música
Y como el movimiento se demuestra andando, ahí va mi muestra:
-la noche es mágica también, no?-
-y trágica.
me pasaba las horas
acariciando mi herida
se me iban los días....-
(Iván Ferreiro)
He de decir que esto tiene pinta de responder a un trauma infantil (Freud, échame una mano), todo es culpa de mi hermana que me atormentaba ya desde muy pequeñita con su música a todas horas y así pasó, cuando crecí y llegó el tiempo de las discotecas, mientras mis amigas escuchaban el “Dee Dee Na Na Na” del Saturday night y lo acompañaban de su bailecito, yo escuchaba el “Ruido” que metía Sabina desde esa boca suya.
Lo más importante para mí en una canción es que me haga sentir algo, que no me deje indiferente. Ahora tengo un buen puñado de canciones guardadas por ahí en cualquier rincón o bailando por esta cabecita mía que cada día está más llena y más vacía (espacio para bailar no les falta). Sin darme cuenta las asocié con etapas vividas, unas mejores que otras, y cuando las escucho, sin saber muy bien cómo consiguen transportarme en el tiempo a momentos lejanos y recordarte tantas cosas… porque el tiempo todo lo cura y al final todo se supera pero queda la música, siempre queda la música
Y como el movimiento se demuestra andando, ahí va mi muestra:
-la noche es mágica también, no?-
-y trágica.
me pasaba las horas
acariciando mi herida
se me iban los días....-
(Iván Ferreiro)
Entrando sin llamar
Desde hace algún tiempo tengo un invitado de esos que se presentan por sorpresa y sin que nadie les haya llamado. El caso es que lleva conmigo ya casi un mesecito, no podría precisar exactamente cuanto porque no sé muy bien cuándo llegó, entró muy sigiloso y se instaló y desde entonces se ha ido dejando ver poco a poco. La primera vez que supe de su existencia se manifestó en forma de tos y fiebre, los entendidos en la materia (es decir, los señores doctores) le pusieron nombre y le llamaron "gripe", a mí ya por entonces me pareció que eso sonaba demasiado común.... al parecer el susodicho decidió que mi organismo estaba muy bien (una lo ha estado cuidando mucho) y se ha acomodado, ya casi parece de la familia. Bueno los médicos le han rebautizado pero ahora tiene un nombre todavía más común "virus". Sea como sea... esta visita ha tenido unas consecuencias inmediatas: baja laboral y cambio de hábitos y con ello más tiempo en casa, tiempo que he dedicado, en parte, a curiosear por este mundo virtual y a leer algún que otro blog y de repente empiezo a pensar que es curioso esto de los blogs, que hace tiempo (más del que me gustaría) a mí me gustaba escribir y además, me hacía sentirme bien, me ayudaba a pensar y.... y aquí estoy.