Revuelta
Hacía mucho tiempo que no me sentía así. Tan perdida, tan desconcertada y tan desorientada. Yo aprendí a estar sola, no necesitaba a nadie, vivía en ese estado de tranquilidad, en ese ni triste ni alegre ni todo lo contrario, había aprendido a disfrutar los buenos momentos sin necesitar a nadie al lado para valorarlos. No estoy diciendo con esto que fuera perfecto, ni siquiera estaba cerca de serlo, de hecho hace poco tuve una mala racha (no volveré sobre ello que ya escribí bastante sobre el temita) y en ese momento se cruzó en mi vida una chica encantadora y como una no es de piedra, no tardé en caer, lo estúpido sería no haberlo hecho, y perdí el control. Yo, que lo tenía todo dominado. Yo, que no iba a permitir que nadie más me hiciera daño. Yo… yo perdí el control de todo y me perdí en ella, en su mirada, en el roce de sus manos, supe que ya no había vuelta atrás el día que cogió mi mano en el coche y poco faltó para que mi estómago saliera por la boca a saludarnos. Y sentí miedo, me asustó pensar qué iba a pasar si se alejaba, si ella no sentía lo mismo, y entonces eché el freno de mano e intenté volver a controlarlo todo y me equivoqué.
Sé que me ilusioné demasiado pronto, que puse unas expectativas muy elevadas, pero es que hacía tanto que no conocía a nadie así… es igual, ya da igual. Siempre que me preguntan qué busco en alguien contesto que mi pareja me tiene que hacer feliz y que cómo lo haga es otra historia… eso no es, desde luego, lo más importante. Da igual que sea la persona más impresionante del mundo si no me hace sentir bien. Y yo no me sentí bien en tantos momentos, tuve tal sentimiento de inseguridad… Y ahora me siento tan mal. Esto no es lo que quiero, quizá no lo entendamos de la misma manera. Supongo que debe ser un caso de incompatibilidad de caracteres (vuelvo a citar a Sabina para cerrar el post)
Porque fue suficiente
hablarle con los ojos desde allí.
Si en ese mismo instante
su vida era tranquila y feliz,
la vino a revolver con bollitos y miel
Mareas en la tierra,
el cielo iba cubriéndose de gris.
Porque salió el torrente,
el miedo y las ganas de sentir.
Y quiso saborear la masa de su pan
Bebe
Sé que me ilusioné demasiado pronto, que puse unas expectativas muy elevadas, pero es que hacía tanto que no conocía a nadie así… es igual, ya da igual. Siempre que me preguntan qué busco en alguien contesto que mi pareja me tiene que hacer feliz y que cómo lo haga es otra historia… eso no es, desde luego, lo más importante. Da igual que sea la persona más impresionante del mundo si no me hace sentir bien. Y yo no me sentí bien en tantos momentos, tuve tal sentimiento de inseguridad… Y ahora me siento tan mal. Esto no es lo que quiero, quizá no lo entendamos de la misma manera. Supongo que debe ser un caso de incompatibilidad de caracteres (vuelvo a citar a Sabina para cerrar el post)
Porque fue suficiente
hablarle con los ojos desde allí.
Si en ese mismo instante
su vida era tranquila y feliz,
la vino a revolver con bollitos y miel
Mareas en la tierra,
el cielo iba cubriéndose de gris.
Porque salió el torrente,
el miedo y las ganas de sentir.
Y quiso saborear la masa de su pan
Bebe
Comentario:
El miedo es lo que más cosas buenas fastidia, pero nadie lo tiene porque lo escoge.
A ver si la próxima vez hay más suerte.
Un saludo
A ver si la próxima vez hay más suerte.
Un saludo