Y sin embargo...
A mí esto no debería afectarme, hace ya tiempo que tengo claras mis prioridades y esto queda muy abajo. En cambio, me afecta, y echo la vista atrás y paso revista al año, que este caso se mide en cursos, y saco mi teoría. Es mía, nadie me dará una explicación, aunque yo la pida (que os puedo asegurar que lo haré), al final la explicación se reducirá a un puñado de excusas y a un "esto es una carrera de fondo" que ya me cansé de escuchar.
Me fastidia pensar que en algo que es importante para mí, porque tengo que reconocer que es importante (aunque no es ecuentre entre las primeras posiciones de mis prioridades) no puedo decidir yo, que me tengo que limitar a ser una mera observadora de todo lo que se escapa a mi control. Supongo que ha sido mala suerte, aunque he de reconocer que puestos a tener mala suerte mejor este año que ningún otro.
Lo miro objetivamente, desde fuera, y no lo veo mal, de hecho si se lo cuento a alguien que no lo sufra desde dentro lo vería incluso bastante positivo. El problema es que yo no soy objetiva, que me parece una injusticia y que me siento imbécil. Que me sé las reglas del juego, que yo esta baza jugaba con las cartas marcadas, que esto yo ya lo sabía, lo sabía desde hace más de un año y podía haberme relajado y "disfrutar del paisaje", el resultado habría sido el mismo. Es más, me planteé hacerlo, hasta lo intenté en alguna ocasión y no pude, simplemente no pude. A veces pienso que soy la tía más pardilla que existe.
Hace tiempo que empecé este blog como vía de escape porque lo necesitaba, hoy me desplacé en mi eje del tiempo hasta llegar otra vez a revivir, en parte, aquello. Hoy he vuelto a necesitar soltar aquí mi toda mi rabia. Ojalá se quedase aquí y no se viniera ahora a la cama conmigo.
Me fastidia pensar que en algo que es importante para mí, porque tengo que reconocer que es importante (aunque no es ecuentre entre las primeras posiciones de mis prioridades) no puedo decidir yo, que me tengo que limitar a ser una mera observadora de todo lo que se escapa a mi control. Supongo que ha sido mala suerte, aunque he de reconocer que puestos a tener mala suerte mejor este año que ningún otro.
Lo miro objetivamente, desde fuera, y no lo veo mal, de hecho si se lo cuento a alguien que no lo sufra desde dentro lo vería incluso bastante positivo. El problema es que yo no soy objetiva, que me parece una injusticia y que me siento imbécil. Que me sé las reglas del juego, que yo esta baza jugaba con las cartas marcadas, que esto yo ya lo sabía, lo sabía desde hace más de un año y podía haberme relajado y "disfrutar del paisaje", el resultado habría sido el mismo. Es más, me planteé hacerlo, hasta lo intenté en alguna ocasión y no pude, simplemente no pude. A veces pienso que soy la tía más pardilla que existe.
Hace tiempo que empecé este blog como vía de escape porque lo necesitaba, hoy me desplacé en mi eje del tiempo hasta llegar otra vez a revivir, en parte, aquello. Hoy he vuelto a necesitar soltar aquí mi toda mi rabia. Ojalá se quedase aquí y no se viniera ahora a la cama conmigo.
Comentario:
Sabes, en más de una ocasión me he sentido como tú dices. A veces luchas contra corriente, porque crees en algo, porque crees que merece la pena y apuestas fuerte y arriesgas y a veces pierdes...o tal vez no, creo que eso nunca se llega a saber...
Mucho ánimo!
Mucho ánimo!