Entre un sinfín de canciones
Buscando una válvula de escape
Acerca de
Pequeñas confesiones de una gata al compás de unos acordes desafinados Web Counters
Free Web Counter
Sindicación
 
De vuelta
Ya he vuelto de mis viajes, en realidad hace unos días que volví a Madrid aunque he seguido con mis (merecidas) vacaciones por aquí. Pero... como todo lo bueno se acaba, esto no iba a ser menos y el lunes me tocará volver a la rutina del trabajo. Yo pensaba que llegados a este punto iba a tener una depresión de caballo por aquello del síndrome postvacacional pero resulta que no. El lunes vuelvo a trabajar, pero no vuelvo al lugar que dejé hace un par de semanas, por fin han escuchado mis quejas y cambio de puesto, en realidad vuelvo al lugar que ocupaba antes de este cambio, pero aun así no puedo evitar ciertos nervios y es que pesan las expectativas, cuando nadie espera nada de ti, a poco que hagas sorprendes, pero cuando esperan mucho, la cosa se complica (y ahora estamos en el segundo caso)
Por lo demás... deciros que Bélgica me encantó y es que no es para menos, es una país repleto de lugares precisamente así, con mucho encanto. Lugares pequeñitos de los que puedes recorrer andando, perderte por sus calles y descubrir rincones que te atrapan. No voy a hablar de Brujas porque creo que ya se ha escrito de todo de ella, así que poco más prodría añadir. Pero no sólo existe Brujas, Bélgica se llena de ciudades especiales a cada paso. Tan sólo eché algo en falta, una compañía más especial, y no porque mi compañía no lo fuera (que lo es... para que haga un viaje con alguien tiene que serlo), pero... lugares así te suben la vena romántica unos cuantos puntos y a mí me gustaría haberlo compartido con alguien especialmente especial.
Y luego vuelta a Madrid, a reencontrarme con mi realidad y a intentar hacer de mi realidad algo más parecido a mis sueños.
Tengo que reconocer que Abril se ha portado bien, es una pena que se acabe. Este año no me lo han robado. Vale... puede influir que me haya pasado medio mes de vacaciones.
Por lo demás, en lo personal parezco un péndulo, me ilusiono y desilusiono con una frecuencia demasiado alta, tanto que me empiezo a marear, que alguien pare el mundo que me bajo (mentira... no me quiero bajar, si hay algo que odio es la apatía). En el fondo es todo siempre lo mismo, cuando esperas algo es cuando te decepcionas (y volvemos al tema de las expectativas), pero... alguien me puede decir cómo se hace para no esperar nada?
A veces me gustaría no ser tan analítica y no darle tantas vueltas a todo, quizá todo es más simple de lo que parece, pero yo no puedo evitarlo y de cada frase, de cada situación, de cada gesto, de cada mirada, de cada respuesta dada o no dada saco mis propias conclusiones, y ahora no tengo más que un puñado de conclusiones inconexas y en ocasiones contradictorias.

Hoy la canción no tiene que ver directamente con el post (o sí?), pero escucharla te transporta a otro sitio. Alguna música es especial porque es capaz de crear ambiente.

Prometo no volver a suplicar nunca por nadie
Intentaré no confundir los sueños con soñarte
No seguiré esperando cada noche a los piratas
Que hunden cada barco que relleno con mi alma
Si no me queda tiempo, para ti pretendo
Que no me importe el daño reservado tanto tiempo
Perdóname por no intentar luchar siempre a tu lado
Ya no me quedan miedos ni entusiasmos mal pagados
Hoy quiero asegurarme de que escuchas las miradas
Que por mi boca salen dibujadas con palabras

Tiza

 
Comentario:
ciaooo de nuevo! jajaja te seguí leyendo y no puedo reprimirme a comentarte en este post también... a mí también me pasa, lo de hacerme expectativas y a la vez proponerme no hacérmelas más, digo.

Al final he llegado a la siguiente conclusión: siempre nos la hacemos (pocas o muchas, más reales o menos) y tratar de evitarlo es muuuuuy difícil (en mi caso); así que ahora no trato de impedirlas...sino de no engañarme. Es decir, estoy atenta a cuándo me hice una. Así, luego no me siento tan mal si no se cumple... me expliqué?? (jajajaj ups! menudo palique el mío...).

Un abrazo
No