Éramos pocos..... y parió la abuela
Desvaríos y comeduras de tarro
Acerca de
Dicen que soy un desastre con patas, pero la culpa no es mía. Es de la genética. E-mail: dreora@yahoo.es (esta cuenta también funciona con el msn!!)
Sindicación
 
Me voy a comprar un espejo
O mejor se lo voy a pedir a los Reyes Magos. Y es que me ha pasado una cosa que me ha tocado la fibrilla.
Yo nunca he sido presumida, y no porque no me guste vestirme "decentemente" como diría una tía mia. Para mí es una cuestión de pura y dura perrería. Mi hermana por ejemplo se pasa delante del espejo casi media hora antes de salir de casa. Y no cuento el tiempo que tarda en decidir qué ponerse, porque además es de las que no pueden repetir lo mismo dos dias seguidos (criaturita, con quince años y ya es una fashion victim). Claro que mi hermano es peor. Pero yo no. Procuro levantarme con el tiempo justo y vestirme con lo primero que pillo, que en la cama se está muy bien.
Bueno pues ayer estaba currando y paré a comer en un restaurante. Como era un poco de pitiminí, miro a ver si tienen menú del día, que el boss no paga los excesos. Vale tienen. Entro y me atiende una señorita muy maja ella. - Te digo lo que hay en el menú ¿no? - En el momento no me di cuenta, porque una lleva unos cuantos golpes en la sesera, pero claro la gente iba entrando y a todos les preguntaba si querian la carta o tomarían el menú. ¿Y yo qué? ¡Cóño que mal me sentó!
Pero para colmo de males hoy voy a comer a otro restaurante con la hija del jefe. Entramos y le digo YO a la camarera que seremos dos a comer. Pues la jodía se mira a la hija del jefe y le dice que sólo tienen menú del día, que va a preguntar en la cocina que es lo que hay por si nos apetece. Aquí si que me he quedado de todos los colores. Cuando voy yo sola ni me ofrecen la carta y cuando voy con la otra a la camarera le parece poco el menú. Ha debido ser por la chaqueta. La suya era The North Face y la mía Delmer (del mercado). Si es que siempre ha habido clases....

Hoy me ha dado por Gwendal, por nada en especial la verdad.
 
Pobre....
Ahora a mi madre se le ha metido en la cabeza que me estoy quedando muy delgada. Yo le digo que no, que lo que pasa es que me estoy poniendo más fuerte, de tanto ir a la montaña y por el trabajo que tengo. Pero no hay forma de sacarla de sus trece y se dedica a dejarme comida en casa.
Además dice que no me cuido nada bien, que debería dormir más y quedarme algún fin de semana en casa a descansar. ¡Si hombre! ¿Es que quiere que me den los siete males?
Pues hace un rato, cuando he llegado a casa, me ha llamado. Yo creo que me ha puesto una cámara espia o algo, porque nunca me llama al móvil a menos que sea pura necesidad. Siempre me llama al fijo pero justo cuando entro por la puerta. En fin, que aún no me había quitado el abrigo y llama. Para no variar, empezamos nuestra conversación como siempre.

- ¿Ya has llegado a casa?
- Mamá ¿a donde me estás llamando?
- ¿Y que te ha parecido la sorpresa?
- ¿Einnn?
- ¿Aún no has entrado en la cocina?
- Aún no me he quitado ni la bufanda. Espera, que voy.

Pedazo de bolsa de "curasanes" que me ha traido. Claro que hoy ha sido esto y el otro día fue una remesa de yogures de medio litro, que me he tenido que comer a toda prisa para que no caducaran. (Mi gata ha tenido que colaborar, que para eso vive conmigo). Vuelvo al teléfono:

- Mamá, no veo que hayas fregado.
- Mira que eres gansa. ¿Te gustan o no?
- Que siiiiii.¿pero vas a venir a fregar o no?

Y a partir de aqui ha empezado el interrogatorio diario de rigor (Y yo conecto el automático).: ¿donde has comido?¿que has comido?¿estaba todo bueno?¿donde vas mañana? ¿que vas a cenar?. Pobre, si es que en el fondo me tiene cariño y se preocupa.

Cambio de tema radical. Mañana viene la hija del Boss a ayudarme. Cuando le he dicho que pasaba a recogerla a las 7 de la mañana, va y me dice que aún es de noche y que tendrá que levantarse a las 6. No te jod (joroba). Pues te levantas y a callar. Que yo tendré que levantarme antes para coger todos los bártulos de la oficina, sacar el coche y recogerte a ti.

(Hoy llevo todo el día escuchando a Texas. Me ha dado el punto. Ahora tengo puesto el White on blonde. Me encanta)
 
Anda que.....
Pues ya ha pasado el fin de semana. Y ahora mismo estoy oficialmente destrozada, en sentido literal. Y es que mi despiste me lleva a ser muy torpe en ciertas ocasiones.
El caso es que a mi el viernes mi cuñada me invitó a cenar (porque aunque no pueda considerarse sociabilizar, yo no paro en casa). Cuando quise acostarme era muuuuuy tarde y decidí que de despertador nada de nada. Así que yo, feliz de la vida a dormir como un lirón. Catorce horas de un tirón, como una campeona. Y porque me despertó mi hermano para invitarme a un café y devolverme el móvil (lo olvidé en su casa).
Salí de mi casa en plan Heidi, canturreando y saltando. Se apagó la luz de la escalera y yo seguí cantando (para que iba yo a encender la luz). Sólo caí tres o cuatro escalones, pero me dí una OSTIA con mayusculas. Cuando me subí al coche ya llevaba un chichón en la frente, un bulto en la rodilla y un moratón en el brazo. Aún no sé cómo me caí de tan mala manera.
Así que en casa de mi hermano, mi pobre cuñada intentando bajarme, por lo menos, el chichón, que yo tenía que ir de fiesta por la noche.
De la bronca de mi hermano y de mi madre (mi hermano es un chivato), no me libró nadie. Porque en mi familia encima de que me hago mal, me regañan por torpe. Pero el hielo hizo maravillas. Ála, a cenar.
Y en la cena ni vida social ni Dios que lo fundó. Bien flanqueada por el Hierbas, el Radikal, el Patas Lokas y un atontado que se pasó toda la noche contando batallitas de barrancos y chistes horribles.
Aún así, la cosa se alargó hasta las cuatro. Pero no contentos, esta mañana a las ocho nos hemos ido a subir a un pico, (la menda con una rodillera). No muy alto que no está el cuerpo para excesos, pero un pico al fín y al cabo.
Por cierto que se me ha quedado el culo helado en el coche, que aún no me explico por donde carajo entraba el aire. Se estaba mejor en la calle que dentro. Y la dueña que no quería subir la calefacción porque dice que no es un "calor natural". Tocate los güevs, dentro del coche con bufanda y guantes.
Pero bueno, me lo he pasado bien y ya tengo planes para el puente (o casi). Y creo que el golpe en la cabeza no ha matado demasiadas neruronas.
 
Cria cuervos
Hoy estoy un poco meditabunda. Y la culpa la tiene mi queridísima hermana.
El día iba bien. Sin sobrasaltos. Mi hermano me ha invitado a comer(pollo recalentado de ayer,¿cómo negarse?). Hemos estado de charleta, no hemos tomado el café de rigor, aunque él ha olvidado poner el café en la cafetera, así que al primer intento sólo ha salido agua hirviendo. Pero bueno, todo bien.
Después he pasado por casa de mi madre y he estado de charleta con mi otra hermana. Hasta hoy yo siempre había ejercido de hermana mayor; caramba, para eso le llevo 13 años. Pero claro, aún no soy consciente de que en los institutos de ahora él latín que aprenden no es el que me enseñaron a mi.
Pues estamos las dos bla que te bla, y en un momento dado se me ocurre decir que tengo una vida social intensa. Pues la jodía va y me contesta, que menuda mierda de vida social la mía. Que de diez llamadas que hay en mi teléfono ocho son a mi madre, y las otras dos o al Hierbas o al Radikal para ir a un agujero. Que los fines de semana me los paso metida en una cueva con la misma gente de siempre. Que cuando voy a una cena acabo sentándome con los cuatro que ya conozco en lugar de "confraternizar". Que cuando hablo más de media hora por teléfono es con mi prima, y que además se preguntaba si tenía alguien en quien confiara lo bastante como para contarle todo lo que me guardo para mí.
Después de semejante despliegue, me he quedado traspuesta del todo, le he dicho el muy manido "y tu que sabrás que sólo eres una cría", y me he marchado por donde había venido, pero hundida en la miseria.
Así que aquí estoy, preguntándme si realmente llevo una vida tan triste como me la ha pintado y haciendo propósito de enmienda para la cena que tengo el sábado con el club de montaña. A ver si consigo hablar con alguien nuevo, que me han dicho que estaremos unos ochenta y coño!, no me lo pueden poner más a huevo.
(Me cagüen la cría de las narices)
 
Un día más, un día menos
Ya ha pasado un día más de la semana, y de eso deduzco (no sin mucho cabilar), que entonces queda un día menos para el fin de semana. Y esta semana tengo muchas ganas de que llegue, porque ya estoy para el arrastre. Y es que no se puede vivir con 5 de horas de sueño, y menos alguien como yo, que me estaría en la cama doce horas si me dejaran. Claro que dejarme me dejan, que para eso vivo sola, pero igual a mi jefe no le hacía mucha gracia que llegara 6 horas tarde al curro.
Pues eso, que estoy "reventaita", que hoy me ha tocado otra vez trabajar doce horas, y encima ha sido un día estresante. Porque a lo mejor yo no me he enterado y hoy las llamadas a móviles eran gratis, porque me han fundido el teléfono.
La peor ha sido mi madre, que me ha llamado unas seis veces. Primero para preguntarme qué iba a hacer en el puente. (¿de verdad necesitas saberlo a las 10 de la mañana?). Cómo le he dicho que aún no lo sabía me ha colgado. A los 10 minutos, vuelve a llamarme para decirme que a lo mejor se va a ver a mi abuelo y que si le daré de comer al gato.(vaaaale). Otra más y me dice que a lo mejor no tiene billete en el tren, que si le dejo el coche (bieeeeen). Después que sí que tiene billete, pero que tendrá que marcharse un dia antes de lo previsto. Creo que aquí es cuando le he dicho que dejase de llamarme y que me invitara a cenar para contármelo. Se ha echado a reir y ha aceptado, "pero una cena rápida y te vas a tu casa, que yo tengo que madrugar". (Anda, ¿y yo no?). El caso es que le he sacado una cena, aunque no tengo claro si se va o si se queda, si me hermana se va con ella o no, ni si tengo que cuidar de su gato, ni na de na.
Por lo demás estoy contenta. Aunque yo suelo estar contenta siempre, desde que hice mía aquella expresión de que si los problemas no tienen solución, ¿por qué preocuparse. Y si la tienen, ¿por qué preocuparse?. Desde entonces vivo más feliz que un regaliz.


Ahora estoy escuchando a K's Choice, el album Cocoon Crash, que es el que más me gusta de ellos. Sobre todo una canción que se titula "In your room".

P.D. Hoy he recibido mi primer comentario. Al principio cuando he abierto el correo no tenía claro lo que era, pero después de unos segundos, me he puesto más contenta que unas castañuelas. (Tengo un comentario, tengo un comentario, la la la la
)


 
Martes
Hace una semana que no escribo en el blog. Lo sé porque lo he mirado antes de ponerme a escribir. Lo de mi memoria va de mal en peor, así que ahora he decido que de perdidos al río, y que paso de esforzarme en recordar cosas que al final voy a acabar olvidando. Así que he vuelto a mi bonita costumbre de escribirlo todos en pequeños trozos de papel. Ahora tengo notas por toda la casa, en todos los bolsillos de los pantalones y del abrigo, pegadas a la pantalla del ordenador.... En fin, una pena.
Pero bueno, como el resto de mi familia es así (en menos medida, pero igual), no me preocupo.
He tenido un fin de semana ajetreadillo, pero genial. El sábado estuve haciendo espeleo con el Hierbas (se lo fuma todo), el Radikal (no merece explicación) y Patas Lokas (es que es altísimo y delgadísimo y cuando anda parece que las piernas van a parte del cuerpo). En fin, que nos fuimos al Parque Natural del Garraf, a la sima del Esquerrá, y allí dentro nos tiramos todo el día, entre murciélagos. Por cierto que los muy cabritos pasaban a un palmo de mi cara, y los oía aletear y chillar. Más de una vez me hicieron pegar la cara contra la pared. Pero bueno, en general muy bien aunque realmente agotador. Después de las dos horas de coche hasta llegar a casa, a cenar como marqueses, nosotros bien guarros después de un día en el monte y la gente vestida de domingo.
El domingo hice de perfecta anfitriona todo el día, porque tuve gente en casa desde las 4 de la tarde hasta las 2 de la mañana.
Del lunes no me acuerdo, a parte de que trabajé doce horas y acabé muerta.
Hoy también he estado currando doce horas, que casi no me da tiempo a comer, pero estoy un poco más despierta porque ya de primera mañana he tenido una especie de flash back que me ha dejado flipada todo el día. El caso es que a las 7 ya estaba yo en una obra, dispuesta a marcar lo que me echasen y me dice el encargado que me manda a un tal Ramón para que me ayude. Pues viene el pipiolo y me dice - "Hola Dreo, que tal andas?". Joer era de noche, yo aún estaba dormida y el tío va y me conoce. Y entonces he empezado a darle vueltas al melón, porque a mí el tío ni me sonaba pero él sabía quien era yo. Y estas situaciones me fastidian mucho, porque me dejan en clara desventaja. Pues nada, que nos ponemos a trabajar y yo venga a pensar. Y entonces, cuando ha salido el sol, me he acordado. ¡La madre que me parió! ya sé quien es. Pues nada menos que un noviete que tuve yo en mis años de adolescente. Tócate los pies. Pues no ha llovido desde entonces ni ná. Si por lo menos hace trece años que no le veía y el tío aún me conoce.
Pues gracias al muchacho, el resto del día lo he pasado pensando en el mal gusto que tenía yo de cría.
Bueno lo dejo ya, que me alargo demasiado y solo digo incoherencias.


Hoy me han dejado un disco de Faithless, así que es lo que estoy escuchando.
 
A bolos
Así me he quedado esta mañana hablando con S.A. El caso es que no se cómo, pero ha salido el tema de los novios y demás. Yo claro, defendiendo la soltería a ultranza:´que para qué quiero un novio que me controle, que si no tengo novio porque soy muy exigente y con el tiempo más aún. Y mientras pensaba: "si tu supieras y yo te contara". Pues resulta que yo no le he contado (estoy más dentro del armario que mi vestido de primera comunión) pero ella parece que sabe, porque sólo ha hecho que tirarme indirectas toda la mañana.
Primero me ha dicho:
- lo que pasa es que no has dado con la persona adecuada. Porque claro tiene que haber cosas en común. Imagínate que tu y yo fuéramos novias. Nos llevámos muy bien pero eres mi antiyo y sería imposible. - ¿Mandeeeeee?
Lógicamente, me he quedado traspuesta entera y como una imbécil me he puesto a mirar por la ventana y a decir a todo que sí.
Y después de un rato me suelta que ya me gustaría a mi encontrar a UNA como ella.
En fin, que me ha descolocado, porque yo ya me había acostumbrado a lo sobona que es, que siempre me está tocando la pierna, y el pelo, y arreglándome la chaqueta porque me la he abrochado mal con las prisas.... Pero yo pensaba que no podía ser, que está casada y tiene dos hijos, y que está todo el dia que si su maridín es muy guapo, que si patatín que si patatán. Y ahora me viene con estas.
Igual es que veo gigantes en lugar de molinos.


Hoy escucho Metallica, el álbum negro, que me pone de buen humor y me da marcheta.
 
Argggg!
¿Pero por qué habré tenido yo que heredar de mi madre el despiste y la mala memoria? Que digo yo que podían haberme dado a elegir, caramba.
Hoy he decidido que mi situación tiene que cambiar, porque en el trabajo ya me han dicho (entre risas, pero me lo han dicho), que van a pedir una subvención por tenerme allí. Y es que no puede ser.
Ya no me vale con la agenda de tamaño folio que tengo, las cosas se me olvidan de igual forma.
Esta mañana mi compañera andaba coja. Decía que no sabía porqué pero que le dolía la pierna un horror. Así que yo, alma caritativa, me he ofrecido a llevarla a todos los recados de la empresa. Mi jefe, cuando salíamos por la puerta, me ha dicho que pasara a buscarle sobre la una, que se le había estropeado el coche y tenía una reunión a esa hora. - ¡Acuérdate!- me ha gritado antes de cerrar la puerta.
A la una menos cinco le suena el teléfono a su Alteza (llamo así a mi compi) y resulta que es mi jefe. Que a ver donde estábamos que no pasaba a buscarle y que iba a llegar tarde.
¡Coño! ¡Se me ha olvidado! Dejo a Su Alteza en el banco y salgo como Carlos Sainz a buscar al Boss. Después de asustar a unas cuantas abuelillas en los pasos de cebra, llego a recogerle. ¿Y por qué no me has llamado antes al móvil?- le digo yo. - ¡Te he llamado tres veces y no me contestas!
Me miro en los bolsillos (en los 4 de los pantalones y en los dos del abrigo). Vuelvo a buscar. ¡Ostia! Me lo he dejado encima de la mesa de la oficina. Aquí se me ha puesto cara de gilipollas suplicando clemencia, pero mi pobre Boss, que tiene más paciencia que Job, hasta se ha reido un poco.
En fin, que dejo a mi jefe en la reunión y vuelvo a por la coja. La veo a unos 200 m del banco donde la he dejado. Bajo la ventanilla y le digo: "Majestad, ¿la llevo a alguna parte" Sube, tiro para la oficina pero me pongo a hablar, me despisto y aparecemos en la puerta de su casa. -Yo si quieres me bajo aquí, pero al Boss no le va a a hacer gracia que acabe una hora antes. - Cagüen la leche, ¿no podía habermelo dicho antes?
Por fin dan las 2. Salimos por la puerta, cerramos y claro me he vuelto a dejar las llaves de la oficina, las de casa y el puñetero teléfono.
La tarde a discurrido sin sibresaltos. Como que no me he sacado ni las llaves ni el teléfono de los bolsillo. He estado un poco incómoda, pero no me he dejado nada.
Después he ido a ver mi hermano, que también anda cojo porque se rompió la pierna hace un mes y aún lleva escayola. En fin, que después de un rato de charleta con él y mi cuñada, me despido y me vengo a casita. A los cinco minutos me llama mi Bro. Arg!Me he dejado la bufanda. Ya la recogeré mañana. Ahora me voy a tirar de un puente a ver si el golpe en la cabeza me arregla.
Tambien manda güevos que ahora me acuerde de todo, maldita la gracia......



(Hoy escucho música tranquilita. This Mortal Coil. Mi vecina estará contenta)
 
Que bonitos son los lunes
¡Y una mierrrr...!
Para una vez que llego la primera a la oficina, me he dejado las llaves en casa y mi compañera ha elegido hoy, precisamente hoy, para llegar por primera vez tarde. Para colmo la señora de la limpieza de la escalera me ha estado dando palique, porque claro, me he tirado media hora esperando, y en la calle hacía un frio como para pelar palomos.
Además, con las llaves de la oficina llevo las llaves del garaje donde guardo el coche de la empresa, con lo que no he podido ir a recojerlo y me ha tocado ir a patita casi toda la mañana. Menos mal que uno de mis jefes, no sin antes reirse de mi a pierna suelta, se ha apiadado y me ha llevado a por él.
Por la tarde he ido a una de las obras en las que trabajo, y comprobando lo que marqué el otro día, resulta que no coincide con los planos. Porque claro, al espabilado de turno se le había olvidado darme los planos modificados, y hoy se le ha ocurrido que "a lo mejor", no cabía una de las vigas. Pues no cabía no. Lo hubiera matado en ese momento. Así que me he puesto de los nervios y he tenido que volver a marcarlo todo, de noche claro.
Por fin salgo de trabajar, voy a guardar el coche y me dejo las llaves de mi casa dentro. Pero no me he dado cuenta hasta que no he llegado a la puerta. Así que media vuelta y otra media horita de paseo, que andar es muy bueno.
Además , por si querias caldo toma dos tazas, tengo un dolor de espalda de mil demonios, que los deportes de montaña son muy sacrificados, sobre todo si tienes algún compañero jeta que sólo se lleva su comida y a ti te toca cargar con todo el material. (La próxima vez, o carga él con la cuerda o no baja, faltaba más)
 
La vecina del tercero
Como en todos los bloques, donde vivo hay también una vecina cotilla.
Es la típica abuelilla a la que le falta la mitad de la dentadura y que camina un poco encorvada. ¡Pero menuda velocidad lleva la jodía!
Cuando me mudé hace un año intenté ser buena chica: no poner la música demasiado alta, nada de cenas escandalosas hasta altas horas de la noche, cosillas para llevarse bien con el vecindario. Pero claro, la cotilla empezó a meterse donde no la llaman y yo empecé a ponerme borde.
Lo primero que me dijo fue:
-¿y te vienes a vivir tu sola? ¿y el novio que te dice?
- (eso, la primera en la frente) - Pues si, vengo a vivir sola, y el novio no dice nada porque no tengo. Oiga, ese hijo que tiene que es de la quinta de mi padre, ¿aún vive con usted?
- Mira, que no le caso y por demás. - que no lo pilló vamos

Y como éstas, una detrás de otra. Ella me dice y yo le contesto. Pero todo le hace gracia. Que si me acuesto muy tarde porque tengo la luz hasta las cuatro de la mañana (yo le digo que ella tambien tiene que estar despierta para verme), Que si qué sábanas más bonitas tengo que me las ha visto tendidas (yo le dije que me a mí las suyas no me gustaban porque cuando las tendía me tapaban la ventana; por lo menos ahora las pliega un poco.) Pero la última fue de órdago:
- hija, van a venir los del gas y como tu estarás trabajando no podrán entrar a hacerte la revisión. Si quieres me dejas las llaves y cuando vengan yo les abro.
¡Si hombre! ¡Y si quiere se hace una copia y cuando no pueda dormir y vea la luz encendida se baja a mi casa, se toma un colacao y se mete en mi cama con esas sábanas que tanto le gustan!
Así que dejé de tener miramientos. Ahora pongo la música bien alta y las cenas empalman con el desayuno.

Esta tarde me ha pillado sin remedio. Yo la he visto desde lejos, y he frenado el paso para no tenerme que cruzar con ella en el portal. Pero resulta que se ha encontrado con otro pobre y desgraciado vecino, un marroquí que no entiende ni papa de español. Pero ella insistía e insistía, y el otro pobre sólo hacía que decir que si con la cabeza y sonreir. Cuando he llegado al portal (no he calculado bien), le tenía cojido del codo y le estaba contando el pánico que tiene al ascensor. Así que he pasado rápidamente por su lado, he saludado muy educadamente y me he decidido a subir rauda y veloz las escaleras. Pero no he sido bastante ágil.
- Uy zagala, que poco te dejas ver el pelo. Sólo sé que estás porque en cuanto llegas pones esa música tan rara. Por cierto, no es que me importe, pero es que te oigo hablar con alguien por la noche ¿ es que tienes una compañera de piso?
- Pues no señora. No le importa.
Y ahí he logrado subir hasta mi casa y cerrar con cuatro vueltas de llave. En cuanto he entrado le he dicho a mi gata que a partir de ahora tendría que aprender a contestarme cuando le hablo.
 
Vamos que nos vamos
Hoy ,(¡por fín!), voy a empezar en serio con esto del blog. En realidad empecé hace unas semanas, pero acabé olvidándome de que me había dado de alta para crear uno. Hasta que esta noche, después de más de media hora hablando por teléfono con mi prima, ha salido el tema de internet y los blogs. Y ha sido entonces cuando la neurona ha despertado.
En fin, a ver si ahora soy capaz de mantenerlo al dia.