Éramos pocos..... y parió la abuela
Desvaríos y comeduras de tarro
Acerca de
Dicen que soy un desastre con patas, pero la culpa no es mía. Es de la genética. E-mail: dreora@yahoo.es (esta cuenta también funciona con el msn!!)
Sindicación
 
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Clima primaveral
Me he vuelto a resfriar. La culpa la tiene el tiempo, que está loco.
Ayer por la mañana mojándome y unas horas más tarde en manga corta, corriendo por esos soleados montes de dios como una gacelilla y empezando a sudar. Por la tarde fresquito y mi chaqueta en el coche.
Esta mañana lloviendo a cántaros y la menda otra vez chapoteando en los 'charquitos'. Afortunadamente han visto q era imposible trabajar en esas condiciones y me he venido a la oficina. Pero estoy fatal, deseando que lleguen las dos para irme a casa, meterme en la cama una hora y volverme al curro (esto no lo estoy deseando, pero es lo que toca) con fuerzas renovadas.
Además no es un buen momento para compartir cuerpo con 5000 intrusos....joder...q yo he quedado el sábado.... q llevo esperando esta ¿cita? un montón.....joder....que aguanté lo del rio, como una campeona.....voy a pensar q es todo psicológico y arreglado.
 
Semana de mierda nº2 o 3 o 4 o....
Martes. Otra vez llevo una semana terrible. Me están agobiando demasiado y no tengo tiempo para nada. Incluso he tenido q decirle a mi madre que me haga una mini compra de pura subsistencia porque cuando salgo de casa no hay nada abierto y cuando llego tampoco. Y necesito comer!!!!!
Ahora estoy en el curro y he decidido que me voy a tomar unos minutillos de relax. Ahhhhhh.....que bien madreeee!
Resumiendo un poco todos estos días, el finde estuve en los madriles, haciendo de guia para Su Alteza y su marido. Pateamos (literalmente) todo Madrid y nos reimos un montón. Además fue una ruta turística un tanto curiosa, porque yo venga a enseñarles monumentos y zonas "típicas y entrañables" y lo que más ilusión le hizo a Su Alteza fue ver los juzgados de la Plaza Castilla, porque "ay!! estos son los que salen en la tele con todos los famosetes!!!!" Hay que joderse.
Mi momento de despiste total lo tuve el domingo. Dejé a mis 'pupilos' al cuidado de mi prima mientras yo iba a ver a mi abuelillo, y se fueron a un bar.
Entro yo toda feliz y los veo a los tres sentados frente a la barra. Rápida ojeada en busca de un taburete libre. Bingo! Me acerco, con mi cara de personilla educada, y pregunto a la pareja de al lado si estaba ocupado. La chica me mira con cara de "¿eh?" y me responde que no pero sin cambiar de cara. Así que yo, tan educada como siempre le doy las gracias y empiezo a tirar del taburete. ¡Cagüen la leche! ¡Pero si está clavado al suelo! Joder, joder, joder....... Miro a mi trio acompañante y estaban los tres, los muy cabrones, partiéndose el culo (se reía más gente, pero intento olvidarlo). Los comentarios q siguieron fueron del tipo:
- te hemos visto tan decidida que no hemos querido quitarte la ilusión
- si tiras un poco más fuerte seguro que lo arrancas del suelo (es que yo hacía fuerza porque pensaba que sólo era que pesaba un montón)
- aquel otro taburete parece que está un poco suelto

Que cabrones. Ahora entiendo la cara de la chica. Pensaba que me queria sentar con ellos!!!
En fin, que le voy a hacer.
Y hoy también he tenido momento de empanada mental. He llegado a trabajar prontito, para intentar avanzar un poco de faena. Me voy toda decidida a la obra del dia, llego, descargo todos los trastes y cuando abro el maletero para sacar "el traste", mierda!! me lo he dejado en la oficina!! Jooooooo..... como si estuviera ahí mismo....
Recógelo todo y vuelta al coche y a la oficina. Cuando he llegado entraba el Boss y se ha reido de mi (ya está acostumbrado). Lo que más me jode es que encima parecia que yo acababa de llegar y coño, ya llebaba un buen rato danzando por esas carreteras del estado.

Bueno. Es la hora de comer :D. Me piro.



 
Ay ay ay ay ay
Hoy ya puedo decir, sin miedo a equivocarme, que ésta semana es una mierda. En realidad creo que llevo un par de meses de mierda.
Porque una cosa es que me encante mi trabajo y otra muy diferente que me guste 12 horas diarias (cuando menos). Que de verdad que no me importa trabajar, pero caray, todo tiene un límite. Yo tengo un límite.
Y esta semana se presentaba bien: nada de ríos, nada de ver amanecer, nada de trabajos de última hora deprisa y corriendo....
Pues bien, se torció el mismito lunes, mientras estaba almorzando (que es cuando más me jode que se tuerzan las cosas, cuando como).
Me llamó el Boss 2 y nada más decirle buenos días me salta: "Dre, mañana a primera hora (las 8'30 a 2'30 h de viaje) tienes que venir. Tráete las botas de agua o mejor te compras unas de pescador". ¡Oh vamos! ¡Otra vez no! (me puse de barro hasta las rodillas; este verano no sé si haré barrancos) Y antes me habían llamado de una obra porque necesitaban una cosa urgentemente.....
Total, que el lunes el Boss me dejó dinero por si tenía que cenar en la oficna (otra vez; aunque no fue necesario, menos mal). El martes vi amanecer y cuando salí del curro hacía horas que había anochecido y hoy, he estado en la oficina 12 horas corriendo como una gilipollas porque no llego a todo. Para colmo de males, el Boss 3 (sólo tengo tres pero como cunden los jodíos), me llama y despúes de darme la noticia de que mañana vuelvo a ver amancer, me dice que voy a ser la más rica del cementerio. Ja. Ja. Ja.
¡Pero cómo voy a hacerme rica si encima salgo tan cansada que se me olvida apuntar las horas extra!!!!
Vaya mierda. Necesito que llegue Semana Santa ya.
 
De perdida al rio
Esta tarde he hecho llorar a Su Alteza. He llegado a la oficina y como esta semana no nos habiamos visto casi (un ratito el lunes, nada más), nos hemos tomado un cafelito y le he contado lo que me pasó ayer cuando estaba por esos mundos de Dios. Y la muy cabrona se ha reido hasta suplicar 'basta'. (Y a mí me gusta, para qué nos vamos a engañar).

El caso es que yo ayer tuve que ir a trabajar a un rio. Llego yo más contenta que unas pascuas, me bajo del coche, observo el caudal que lleva y pienso "sí, si, podré cruzarlo sin problemas; sólo tengo que buscar las zonas de grava y saltar como una gacelilla de una a otra hasta llegar a la otra orilla". Así que empiezo a trabajar, me pongo las botas de agua que el Boss 2 tan amáblemente me compró el otro día cuando le dije que no podría meterme en el agua, y decido cruzar el rio.
Empiezo a tantear la profundidad, por aquí no, por aquí si (salto), por aqui si (otro salto), por aquí no, por aqui no, por aqui no..... mierda, un paso más y estaba. No pasa nada, meto un pie y el agua me entra por encima de la bota, me mojo toda la pernera, pero bueno, sólo es una pierna. Así que sigo con lo mio.
Al cabo de un rato, cuando voy a cruzar otra vez, me fijo en el agua. "Coño, juraría que antes esa isleta se veia más.....". Intento volver a cruzar pero no logro dar con el sitio por el que había venido. Me fijo otra vez en la isleta y mierda! ya no hay isleta!. Los cabrones del canal han soltado agua al rio conmigo dentro!!!!!.
Así que miro a mi coche, solito, en la otra orilla y empiezo a andar arriba y abajo buscando un paso. Pero nada, no hay tu tia.
Me siento un momento en el suelo y pasa un helicoptero militar, volando bajo. Pienso: "Ostras, milagro". Pero no, igual se mosqueaban si pido ayuda para cruzar al otro lado. Tomo una determinación: hay que cruzar como sea. Me quito las botas, los calcetines y me remango los pantalones por encima de las rodillas. Pues bien el agua me llegaba hasta casi medio muslo. Me cagüen la mar salada. Tuve que quitarme los pantalones y 'tenderlos' en el salpicadero del coche, con la calefacción a tope a ver si se secaban. Menudo espectáculo si me llega a ver alguien. En bragas, sin calcetines y descalza, con la música a todo trapo y la calefacción a todo meter y las ventanillas bajadas (es que parecía una sauna).

Al final tuve que ponerme los pantalones mojados porque aún no había terminado y me esperaba el boss 2 para comer. También se rió bastante por cierto.

Conclusión: si no cojo un pasmo con esto no lo cojo con nada.
 
Tarde de sábado
No entiendo la fijación que tiene la gente con darme de comer, ¡que no estoy delgada coño!. Yo encantada de la vida, para que nos vamos a engañar, pero es que caramba, como sigamos así no voy a poder estarme quieta ni un minuto o me voy a poner como un tonel.

Anoche me dio de comer y de cenar mi hermano (sin yo decir nada, que conste) y hoy me ha dado de merendar Su Alteza.
La verdad es que con ella había quedado a tomarme un café (me ha llamado a mediodia y me ha despertado), pero cuando he salido de casa y he empezado a buscar mi coche me he acordado de que no lo tenía. He tenido que ir andando y su casa está a media hora de la mía (me ha venido bien, para hacer hueco a todo lo que me he comido). Cuando he llegado me tenían preparada una merendola que más que un café de una tarde de sábado, parecía una fiesta de cumpleaños de un crío.
Hablando de crios. Ahora, además de la niña de siete años, tiene fijación conmigo el niño de tres. Yo creo que huelen mi miedo y me acosan por eso.
Mientras me tomaba mis cafelitos y mis crepes rellenos de chocolate, los tenía a los dos mirándome fíjamente. La niña venga a preguntarme cosas y el niño dándole vueltas a mi café y echándome azúcar cuando se lo pedía (y trayéndome agua, y doblando mi servilleta...). Su madre mientras le decía: "ay hijo mío, tú también no, que no es un buen ejemplo!".
Que me levantaba, ya tenía al niño enganchado a la pierna (menos mal que pesa na' y puedo con él), y la niña cogiéndome de la mano. Que me sentaba, los dos encima mío, uno en cada pierna. Lo curioso es que de vez en cuando les daba por darme besos. Está claro que los niños son masocas. Cuanto peor los tratas, más cariño te cojen.

Pero esto no se lo voy a contar a mi hermano, que el otro día le dije que la hija de Su Alteza quiere ser como yo de mayor (animalico, que ignorante) y me dijo: "uy, que poco tiempo vas a pasar con tu sobrino....a ver si también va a querer ser como tú....". Que cabrón! (Pero se jorobó cuando le corregí y le dije: "con mi sobrina y ahijada, querrás decir")
 
Más de lo mismo
Hoy es otro de esos días de desastres en cadena. Bueno, quizá haya exagerado un poco, pero la conclusión a la que he llegado es que tengo que prestar más atención a lo que hago.
Tampoco es que haya tenido que meditar mucho, porque es bastante evidente. Pero es que mi mérito está en la palabra 'meditar'.
El caso es que desde anoche, que me olvidé de cenar (pero esto fue por preocupación y no por falta de atención), mis despistes han ido en aumento durante todo el día.
Por la mañana me he dormido, y como me he dormido, para no llegar tarde al curro he tenido que irme sin desayunar. Así que hasta la hora del almuerzo he estado desfallecida, aunque eso sí, luego me he puesto las botas.
Cuando he llegado a casa a comer me he dado cuenta de que, además de habérme olvidado de cenar, me había olvidado de sacar algo del congelador para hoy. He tenido que tirar de los socorridos huevos fritos para subsistir, pero mi intención era hacerme un huevo frito. Sólo uno. Y no sé como, cuando me he querido dar cuenta, en el plato había dos. (Me los he comido claro, anda que no estaban buenos).
Después del atracón me he ido a una obra y me han echado la bronca por salir del coche sin el chaleco y sin el casco. Que sí, que tengo que ponérmelo, ¡pero es que estaba en medio de la nada! ¡y no había ninguna máquina trabajando! El casco sólo hubiera servido si una ardilla me tira una bellota a la cabeza y el chaleco por si aún está abierta la veda de caza para que no me confundan con un bicho.
A las seis menos cinco me ha llamado mi madre. A mi pregunta de: "Síiii, diga melón" (también tengo que dejar de decir estas chorradas por teléfono, que lo hago aunque no sepa quién llama) me ha respondido con un enfurecido: "¡vienes o qué!". Mierda, ¿habíamos quedado? Mierda, habíamos quedado. Tampoco es que llegara tan tarde, de hecho técnicamente aún me quedaban 5 minutos para llegar a tiempo, pero creo que me tiene puesta vigilancia y sabe cuando me despisto.(Soy bastante puntual, que conste incluso tengo fama) Después de hacer recados varios, invitarla a un café en compensación y de recoger ella el pan que se había dejado en el super (pagado) y yo las llaves de mi casa, los móviles, el reloj y la agenda de la oficina (las prisas, que son peores que el ADN), me ha dejado en mi hogar dulce hogar.
He acabado de rematar el día cuando al ir a hacerme un vaso de leche y esperar a que se calentara en el microondas, me he descubierto mirando como una imbécil a través del cristal. Pero es que ni había metido el vaso dentro (que lo he guardado en la nevera) ni lo había puesto en marcha. ¡Estaba mirando una caja oscura!
Ay, cada vez estoy peor.

 
Para nada
No ha servido para nada mi cura de sueño del fin de semana. Es martes y ya vuelvo a estar para el arrastre.
Hoy me ha tocado trabajar en la montaña, y a parte de las horas interminables de coche por las carreteras heladas (que no nevadas), del frío insufrible pero que he aguantado como una campeona y de que otra vez me ha pillado la salida del sol conduciendo (he dejado de ver el puntillo romántico a los amaneceres), además de todo ésto ¡no me han dejado comer hasta las cinco de la tarde!.
Claro, cuando hemos entrado en el restaurante (que hoy he tenido sufridor-observador) la cocina ya estaba cerrada (uy, que extraño), así que me he tenido que conformar con un bocadillo, eso sí, de más de media barra, de lomo con queso y el pan untadico con tomate y que me hubiera estado bueno aunque el pan fuese de hace un mes.

Menos mal que ya estoy en casita, no desde hace mucho que encima soy tonta, y estoy ultimando los detalles de las invitaciones de la hija de Su Alteza. Nada, cosas sin importancias como qué dibujo le pongo y similares. Creo que al final le pondré algo de Garfield, que yo tengo fijación con ese gato y la cría quiere ser como yo de mayor. Pues que vaya empezando a dejarse de cursilerias como Las Witch (ni siquiera sé que narices es eso, pero seguro que nada bueno).